Capitulo 31

Sentimientos manejados por el agua.

Ya habían pasado una semana desde aquella batalla que dio inicio al despertar de los últimos guardianes de la familia Enno, Saeki ya se encontraba en perfectas condiciones pero en su cara no se notaba esa alegría de haber vuelto muy a diferencia de su hermano que no paraba de rivalizar con Zenki sobre la comida. Era mediodía cuando Chiaki se acercó a la demon que se encontraba sentada al pie de un árbol mirando al cielo pensativa. -Hola Saeki- ella inmediatamente al escuchar las palabras de su Ama se levantó rápidamente e hizo una reverencia. -Buenos Días Ama Chiaki-.

-Tranquila, no es necesario que me hagas reverencias…vine a ver cómo te sentías, siempre te veo aquí sentada perdida entre las nubes… ¿te sientes a gusto con nosotros?-

-Claro que si Ama, usted y su familia me han recibido en su hogar y me siento muy agradecida por eso, Goki me ha puesto al tanto de la situación y he comprobado lo que dice de usted-

-¿Y qué te ha dicho de mí?-

-Usted es mucho más poderosa que el mismo Amo Ozuno, además de que es muy amable y cariñosa con nosotros- en ese instante Sago salió corriendo del templo con una olla de comida mientras Zenki y algunos monjes lo perseguían gritando que les devolviera el arroz, la guerrera se volteó para ofrecerle una disculpa a Chiaki.

-Por favor perdone a mi hermano Ama Chiaki, él no sabe nada de modales y agradecimientos haciendo lo que se le venga en gana, perdónelo por favor-

-Jajaja no te preocupes Saeki, ya era hora de que alguien le diera a probar de su propia medicina a Zenki….y no me has dicho por que estas tan pensativa- la chica enseguida su cara mostró tristeza y volvió a mirar al cielo suspirando. Chiaki posó su mano en el hombro – no lo has visto mas desde hace una semana ¿verdad?-

-¿A qué se refiere Ama?- un sonrojo apareció en su rostro.

-A mi no me engañas yo también soy una chica y pude notar de inmediato lo que te sucede…estas enamorada-

-¿¡Qu-que! No por supuesto que no yo…yo soy una demon y nosotros no podemos tener los mismos sentimientos como los humanos-

-Claro que no Saeki, así seas una demon tú tienes un corazón y puedes sentir cualquier sentimiento, especialmente el amor…mira a Goki el se casó y tuvo una familia en el pasado, aquel chico rubio no es humano pero también tiene sentimientos hacia mi amiga Sayaka, Zenki y tu hermano comparte un amor profundo por la comida.- Sago corrió al lado de ellas aún con la olla en la mano gritándole al demon rojo que no le daría la olla por más que lo siguiera, Zenki gruñó y corrió más rápido para alcanzarlo, pero aún así el demon de viento era veloz. Ambos se alejaron vociferando gritos y amenazas. Las chicas se rieron de la escena y Chiaki continuo hablando.- Lo ves, todos tenemos sentimientos por algo o alguien y no es malo sentirlos…a ti te gusta Vasara, se te nota en los ojos-

-Pero yo no puedo decirle lo que siento a mi maestro…usted ha visto como es él y lo que tengo en mi corazón nunca será correspondido, prefiero vivir siendo su discípula-

-¿entonces por qué no ha venido?-

-el maestro es una persona my orgullosa y ser invadido por Zaou es una humillación muy grande para él, seguramente debe estar buscando su ubicación para vengarse y no regresará hasta que logre su objetivo-

-Entiendo…-

La chica sacerdotisa veía como su guardiana observaba el cielo con cierta nostalgia y tristeza en sus ojos, de solo pensar en cuanto tiempo Saeki había callado sus sentimientos hacia Vasara, le ocasionaba dolor y pena. La vida de los demons estaba llena de muchos sacrificios cuando el orgullo y la soberbia eran parte de ellos. En la noche Chiaki estaba en su habitación repasando sus estudios en su laptop cuando alguien tocó la puerta, después de darle la orden de pasar, vio que era Zenki (en su forma humana) este cerró la puerta detrás de él y se sentó cerca de ella. -¿Pasa algo?-

-Chiaki necesito que me hagas un favor-

-Dime-

-Quiero que le coloques un sello o algo a Sago para que deje de comerse mi comida-

Ella se rió por dentro y lo miró con incredulidad -¿Y dejar que no sufras lo que yo aguanté contigo cuando hacías lo mismo? Jajaja no, ya era hora de que probaras un trago de tu propia medicina-Zenki se enojó mirando al otro lado y gruñendo con los brazos cruzados, Chiaki no pudo evitar reírse y contemplarlo impaciente.

-¿Te parece muy gracioso verdad?-

-En realidad si me parece muy divertido, nunca pensé que hubiera otro demon parecido a ti que tuviera tanta hambre-

-Siempre odie que Sago se comiera mí comida…es mucho mas insaciable que yo-

-Ya veo, me imagino que el Amo Ozuno sufrió mucho con ustedes dos entonces-

-En realidad nosotros buscábamos nuestro alimento, igual donde dormir siempre y cuando fuera cerca de él-

-¿Y todos dormían en el mismo sitio? Es decir, Saeki es la única chica del grupo-

-No, cada quien estaba separado pero a ella y a Goki le daban prioridad por ser "amables y buenos" muy a diferente de nosotros-

-Lo sé, tu aspecto feroz no ayuda mucho…y Saeki estaba siempre con Vasara ¿no? Lo digo porque le dice maestro y supongo que…-

-¿Qué quieres saber exactamente?-

-(suspiro) ¿alguna vez viste a Vasara comportarse diferente con ella?-

-Saeki es la alumna de él sencillamente porque era la más joven e inexperta y ella lo seguía a todas partes, llego un momento que lo imitaba en todo, Vasara le dijo que la enseñaría a pelear si dejaba de hacerlo, desde entonces la trataba igual que a todos-

-¿Y cómo la trataba antes?-

-Sencillamente no la quería cerca por ser mujer, decía que sería un estorbo así que la despreciaba y en las batallas la ignoraba igual que yo, solo su hermano y Goki eran los que trabajaban en equipo con ella-

-¿Por qué también era mujer y débil?- Chiaki cambio su mirada a molestia, ya había sentido esa sensación anteriormente. Él miró a un punto perdido de la habitación, una impresión familiar de que había dicho algo que la molestara ya lo había experimentado. Así que prefirió continuar sin contestar esa pregunta. -Saeki tiene el poder de controlar el agua a su antojo así que sus emociones eran el control que dominaba su energía en los ataques, si estaba enojada, feliz, o tenía alguna emoción fuerte podía hacer varios conjuros poderosos pero si estaba triste o dudaba sus habilidades disminuían.

-¿es por eso que pudo hacerle frente al ataque de Vasara?- Chiaki se tapó la boca pensando que había dicho algo inapropiado.