Nada de Harry Potter me pertenece.
Gracias por los reviews, favoritos y alertas.
En el capitulo 12 os he dejado la direccion de mi pagina de photobucket, donde iré dejando las imágenes del fanfic.
En mi perfil os he dejado una encuesta, estará hasta final de mes, sobre cuantos hermanitos quereis que tenga Harry.
CAPITULO 10.- Mientras... (2ª parte)
Los Black
Mientras Sirius se encargaba de dar caza, interrogar y juzgar a los mortifagos, Amelia se aseguraba, desde su puesto como ayudante del jefe del departamento de aplicación de la ley mágica, Bartemius Crouch, de que los aurores tuvieran los permisos del Wizengamot para entrar en las viviendas. También se encargaba de conseguir que los aurores que habían intervenido en cada detención y en cada registro, redactaran sus informes detalladamente, y que todo lo que encontraran fuera fotografiado y etiquetado, para saber donde había sido encontrado cada artefacto oscuro.
Su trabajo le entusiasmaba, incluso llegaba a trabajar catorce horas diarias, solo para que Sirius y sus compañeros, pudieran tener todos los datos para saber de que delitos se les podia acusar a los detenidos.
Por eso cuando la primera semana de diciembre, comenzó a sentir mareos y nauseas a cualquier hora del día, no hizo caso y sólo tomo una poción para las nauseas y siguió trabajando. Eso fue hasta que el día que se cumplían cuatro meses de su boda con Sirius, durante una reunión con Crouch, se desmayó.
Cuando despertó, tardó un poco en situarse, pero luego supo donde estaba, era la enfermería del ministerio, integrada en la oficina de aurores. Mientras revisaba con la mirada la habitación, vio como Sirius se paseaba de un lado a otro, a Amelia le recordó a un león enjaulado, incluso su pelo parecía un nido de pájaros, se notaba que había pasado bastante tiempo revolviéndolo.
- Sirius – dijo Amelia llamándolo y provocando que diera un salto.
- Amelia – dijo Sirius corriendo junto a su cama, cuando estuvo a su lado, la tomó de la mano y la besó en los labios.
- ¿Qué ha pasado? – preguntó Amelia algo somnolienta.
- Te has desmayado, el sanador te ha hecho algunas pruebas, aún estoy esperando que me digan algo – dijo Sirius.
- ¿Cuánto tiempo he estado inconsciente? – pregunto Amelia.
- Un par de horas – dijo Sirius preocupado.
- Ey, tranquilo, ¿vale? Seguro que no es nada. Sólo es cansancio, he estado trabajando mucho últimamente – dijo Amelia acariciándole a Sirius la mejilla.
- Pues a partir de ahora, trabajar menos. Si necesitas llevarte trabajo a casa adelante, pero no pasarás mas de diez horas en el Ministerio – dijo Sirius
Antes de que Amelia pudiera replicar, entró el sanador Greenwood, encargado de tratar a todos los empleados del ministerio, antes de mandarlos al Hospital St. Mungo en caso de que sea algo grave.
- ¡Vaya! Por fin. Ya está despierta, señora Black – dijo Greenwood
- Llámame Amelia, por favor. ¿Sabes ya que tengo? – pregunto Amelia
- No os preocupéis, no es nada malo – dijo Greenwood
- ¿Entonces porque se ha desmayado? – preguntó Sirius enfadado, provocado por la preocupación.
- Por que está embarazada – dijo Greenwood sonriendo.
- ¿Está seguro? – preguntó Amelia entusiasmada.
- Si, estás de casi seis semanas – dijo Greenwood.
- ¿Qué? – pregunto Sirius en estado de shock
- Sirius ¿estas bien? – pregunto Amelia preocupada por la repentina palidez de Sirius, y que pareciera que lo habían petrificado.
- Tranquila, se pondrá bien – dijo Greenwood aguantándose la risa
- ¿Seguro? – pregunto Amelia mirando a su esposo.
- Créeme, he visto las reacciones de muchos hombres cuando les dijeron que iban a ser padres, se le pasará enseguida – dijo Greenwood sonriendo.
- ¿Em...em...embarazada? – pregunto Sirius tartamudeando.
- ¿Lo ves? – dijo Greenwood sonriendo.
- Si, embarazada – dijo Amelia ahora sonriendo al ver que Sirius por fin reaccionaba.
- Voy a ser papá – susurro Sirius sorprendido.
- Si – dijo Amelia
- ¡Voy a ser papá! – grito Sirius levantando a Amelia en brazos y dando vueltas con ella, sin dejar de repetir - ¡Voy a ser papá!
Después de una cuantas vueltas, volvió a dejar a Amelia en la cama y comenzó a actuar como el futuro padre más preocupado del planeta, bombardeando a Greenwood con preguntas, a las que él respondió pacientemente.
Dos dias después, los Black reunieron a sus amigos (los Potter, los Longbottom, los Weasley, Remus y Narcisa) en la mansión Black, los llevaron al salón y les dieron la noticia. Todos reaccionaron felices por la pareja, incluso Kreacher, que empezó a dar saltitos y pidiendo que lo nombraran a él para cuidar del pequeño amito. Su reacción divirtió a todos los presentes, incluso a los retratos de Phineas y Walburga, la cual le dijo que podría cuidar al bebé, pero que debía asegurarse de que Amelia siguiera las instrucciones del sanador, que eran alimentarse bien y no trabajar tanto.
Kreacher prometió que lo haría, después de todo, todos los elfos de las familias del cambio (como sus aliados habían llamado a las familias Potter, Longbottom, Black y Weasley), habían prometido proteger a sus familias del mago oscuro Voldemort y del traidor Albus.
Cuando el mes de mayo llegó, Sirius y todos los demás aurores lograron hacer desaparecer a casi todos los mortifagos, a excepción de los tres que habían escapado con Voldemort.
A finales de ese mes, Sirius solicitó permiso a Crouch y a la ministra Millicent Bagnold para conectar la chimenea del despacho de la mansión, con la chimenea del despacho de Amelia en el ministerio, para que así no tuviera que pasar tantas horas en el ministerio, ambos dieron su consentimiento, felices de que la pareja fueran a ser padres. Sobretodo Crouch, que acababa de enterarse de que su hija lo iba a convertir en abuelo por primera vez, sólo unos dias antes. Ese mes también trajo buenas noticias para Andrómeda Tonks, soltera Black, Sirius la readmitió en la familia Black y le otorgó la que debería haber sido su dote matrimonial, la cual incluía una casa en Bath y 100.000 galeones.
Sirius le pidió a Kreacher que se asegurara de que Amelia comía lo necesario y que se tomara las pociones prenatales, y que cuidara de la pequeña Dora, mientras él, Andrómeda y Ted estaban trabajando, a lo que Kreacher aceptó de inmediato.
El elfo había cambiado mucho respecto a Sirius y sus amigos debido a lo que los demás elfos le habían contado sobre Albus tratando de matar a su amo, y su pequeña cabeza ya estaba maquinando, con la ayuda de su querida ama Walburga, cual seria la forma mas dolorosa para matarlo.
Si Albus hubiera sabido lo que el elfo y Walburga planeaban, hubiera dejado de quejarse de los arrogantes alumnos de Hogwarts y de lo decepcionado que estaba de ellos. Porque parecía haberse olvidado de algo de lo que Phineas le advirtió cuando fue nombrado director: Jamás hagas enfadar a una mujer con el apellido Black, ya sea de nacimiento o por matrimonio.
Los Weasley
En cuanto terminaron de poner las casas bajo el encantamiento Fidelio, Molly ya no quiso salir de su casa.
Invitó a los Potter, los Longbottom, Remus, Narcisa, Amelia y Sirius a cenar en su recién recuperada casa. Sus hermanos también se quedaron.
Gideon y Fabian estaban viviendo en la mansión Prewett, y habían creado una empresa dedicada a la protección de viviendas y personas, sus clientes más habituales para proteger viviendas, eran magos y brujas de primera generación que no podían acceder a las protecciones de las familias sangre pura, en cambio sus clientes habituales para la protección personal, eran los propietarios de joyerías e incluso bancos muggles que poseían una sección mágica.
Él y Gideon, habían llegado para quedarse unos dias con su hermana en "La Madriguera" una semana antes, porque su tía Muriel les había llamado, ella iba a irse dos dias después de viaje a Francia a visitar a una de sus amigas de su época en Hogwarts que se había casado con el que ahora era el Ministro de Magia francés y estaría fuera tres semanas. Tía Muriel les dijo que tenían que ir a "La Madriguera" y quedarse a ayudar a Molly con los niños, también les dijo que la última semana tanto Arthur como Molly habían estado teniendo pesadillas, que según ellos no eran nada, pero que su instinto le decía que eran causadas por el cansancio de haber tenido que soportar el estrés del juicio contra los Malfoy y la posterior mudanza.
Ellos no la creyeron, su hermana era capaz de soportar eso y mucho más, pero aún así accedieron a quedarse allí para ayudarla. El día 30 casi a medianoche, cuando ya llevaban tres días allí, Frank Longbottom había aparecido en la chimenea, anunciando el nacimiento de su primogénito e invitando a Molly y Arthur a visitarlos.
Ellos se quedaron con los niños, mientras Molly y Arthur estaban en el hospital, por lo que cuando al día siguiente, su sobrino Bill se despertó de sus siesta, lanzando insultos y amenazando con castrar a Albus Dumbledore y dárselo de comer al dragón que custodiaba las bóvedas de Gringots, pensaron que era producto de alguna conversación entre Molly y Arthur que él había escuchado. Lo primero que hicieron fue pedirle a su sobrino que no repitiera esas palabras frente a su madre, ambos pensaron que de hacerlo, su querida hermana los hechizaría pensando que habían sudo ellos los que le habían enseñado esas palabras a su pequeño.
Ahora en cambio, después de escuchar los que su hermana les había contado, lo que Albus Dumbledore había hecho y pretendía hacer con sus sobrinos y amigos, Fabian y Gideon comenzaron a pensar tratando de recordar donde habían escondido sus diarios de su época en Hogwarts, en ellos estaban todas las bromas que habían hecho ellos y los resultados de todas las bromas de las que ellos habían sido víctimas, lo que si recordaban era donde estaba la sala donde habían escondido el que ellos llamaban "El libro del buen bromista", en él estabas escritas sus mejores bromas. Y ellos iban a asegurarse de que sus sobrinos encontraran el libro, pero primero tenían que enseñarles como crear sus propias bromas. Decidieron que esos diarios pasarían a su sobrino Bill, ya que él era el primero que iría a Hogwarts, pero con la condición de que compartiera la sabiduría de sus paginas con sus hermanos y amigos. Albus Dumbledore iba a arrepentirse de haber querido manipular a su familia.
Mientras Augusta Longbottom terminaba de poner el Fidelio en la casa y ellos esperaban fuera, Bill les contó lo que él personalmente tenía en contra de Albus, él no le había perdonado que hubiera utilizado a su hermano Ron y su pequeña cuñada Gabrielle como cebos en la segunda prueba del Torneo de los Tres Magos. Su hermano era fuerte, y las criaturas del lago lo habian dejado tranquilo, en cambio la pequeña Gabrielle era considerada enemiga de las criaturas del lago, por el simple hecho de tener sangre veela, por lo que la hora que estuvo allí había dañado seriamente la psique de la niña, e incluso su magia se había vuelto algo inestable.
Bill también les contó que Iris se había asegurado de que Lily, Amelia, Alice, Molly, Augusta, Remus, Sirius, James y Frank tuvieran los recuerdos de todo lo sucedido, y que los niños (los hermanos Weasley, Harry Potter, Neville Longbottom, Susan Bones, Hannah Abbott, Fay Dunbar y Hermione Granger) recuperarían sus recuerdos durante la noche de su octavo cumpleaños, por eso él ya los tenía, ya que había cumplido los ocho antes de que Iris los enviara de vuelta.
El tiempo transcurrió y mientras Frank, Sirius, Remus y James se encargaban de cazar y encerrar a los mortífagos hasta que fueran juzgados, Arthur se encargó de trazar planes contra Albus.
Fabian y Gideon se habían unido a su cuñado para hacer que Albus fuera destruido socialmente, de tal manera que no le quedara otra opción de quedarse entre los muros de Hogwarts por su propia seguridad.
Fabian había viajado en varias ocasiones para conseguir apoyos contra Voldemort y para que todos en el Ministerio francés supieran como era Albus Dumbledore en realidad. En su causa fue de gran utilidad su tía Muriel, que al parecer ya sabía la verdad sobre Iris y lo que Dumbledore pretendía. Las noticias habían volado hasta Francia gracias a que su amiga, Stephanie, tenía sobrinos estudiando en Hogwarts y le habían contado las manipulaciones de Albus, y como había desactivado las salas que impedía que un alumno o profesor atacara física o sexualmente a otro alumno o profesor.
Molly consiguió convencer a su tía favorita para que no regresara a Gran Bretaña para matar con sus propias manos a Albus. Tanto ella como Fabian lograron que Muriel se quedara en Francia cuando le dijeron lo que los propios alumnos de Hogwarts estaban haciendo para demostrarle a Albus lo que pasaba cuando alguien osaba pensar en manipularlos o atacarlos.
Muriel estaba orgullosa de sus sobrinos, pero lo que de verdad preocupó a Molly fue cuando descubrió que Bill le había escrito a su tía contándole como eran sus hermanos en la anterior línea temporal, y que Muriel escribiera de vuelta diciéndole que estaba tremendamente orgullosa de sus sobrinos Fred y George, y que esperaba que el resto de hermanos se encargaran personalmente de que Albus se arrepintiera de haber intentado convertir a la pequeña Weasley en un instrumento para hacerse con la fortuna de los Potter.
Una semana antes del cumpleaños de Charlie, Molly descubrió que estaba embarazada, todos en la familia se alegraron. Ginny estaba de camino.
El cumpleaños de Charlie llegó, y sus padres, sus tíos, su hermano Bill e incluso su tía Muriel, estaban en la sala de estar esperando por si Charlie se despertaba en mitad de la noche ya con sus recuerdos.
A las dos de la mañana, todos pudieron oír como Charlie bajaba las escaleras furioso, lanzando amenazas contra los responsables de la muerte de su familia. Molly dio gracias silenciosamente a los elfos por haber colocado encantos de silencio en los dormitorios del resto de sus hijos, o los gritos y el florido vocabulario de Charlie los hubieran despertado a todos.
- Cabrón, inútil, estiércol de dragón, violador de cabras, voy a castrarlo, voy a dárselo de comer a los colacuerno húngaros de la reserva de Rumania, no mejor se lo daré al Ironbelly Ucraniano (*1), se va a enterar ese viejo pervertido, y su mascota mortifago suplicara que se lo de cómo juguete al dragón, lo convertiré en ingredientes para pociones, cuando acabe con él deseará que los merodeadores lo destruyeran – gritaba Charlie mientras bajaba las escaleras.
Bill, su padre y sus tíos, estaban tratando de no reírse, ante las miradas de asombro de Molly y Muriel que no daban crédito al vocabulario de su pequeño Charlie.
- ¡Charlie! – exclamo Molly una vez que el niño había llegado a la planta baja.
- ¡Mama! – dijo Charlie sorprendido de que sus padres y sus tíos estuvieran despiertos.
- Definitivamente, tu estancia en la reserva de dragones no fue buena influencia – dijo Bill tratando de no reír.
- Lo siento, pero me he despertado porque tenía sed y entonces lo he recordado todo – dijo Charlie cabizbajo
- No hagas caso a tu madre, Charlie, yo estoy de acuerdo contigo – dijo Muriel haciendo que Charlie alzara la mirada.
- Tia Muriel, no hace falta que lo incites, ya se basta él sólo – dijo Molly.
- ¿Qué vamos a hacer? – pregunto Fabian.
- Seguir con lo que estamos haciendo, James, Frank, Remus y Sirius se están encargando de arrestar, junto a sus colegas aurores y los jueces del Wizengamot, a todos los mortífagos, los han declarado organización terrorista, por lo que la sentencia es a muerte – dijo Arthur.
- Por fin ponen a esa escoria en su lugar – dijo Muriel.
- A Fabian y a mi nos han pedido que trabajemos durante unos meses para el Ministerio, necesitan interrogadores expertos para los juicios, los que ellos tienen son aurores y necesitan hasta el último de ellos para las redadas y las detenciones – dijo Gideon.
- ¿Habéis aceptado? – pregunto Muriel.
- Si tía Muriel, estaremos viviendo en la Mansión Prewett durante el tiempo que tarden en arrestar a todos los mortífagos – dijo Fabian.
- Me gusta, así estaréis cerca, nunca me ha gustado que estéis de aquí para allá todo el tiempo. Vuestro sitio está aquí, no fuera del país haciendo Merlín sabe que – dijo Muriel.
- Creo que tío Fabian debería pasar más tiempo en Francia – dijo Bill a lo que Charlie asintió.
- ¿Por qué? – pregunto Fabian extrañado.
- Por nada, ¿verdad niños? – dijo Molly en tono de advertencia.
- No es nada tío Fabian, ya lo descubrirás – dijo Charlie.
- Con el tiempo – dijo Bill sonriendo.
Con ese comentario, los niños dejaron confundidos a sus tíos, pero ninguno preguntó más.
Cuando unos dias más tarde, los Black anunciaron que esperaban su primer hijo, los sorprendieron a todos, en la anterior línea temporal, ese niño no había nacido, aunque Sirius y Amelia tampoco habían llegado a casarse, por lo que pensaron que sería una de esas cosas que deberían haber pasado a las que se refería Iris.
Pasaron los dias, y todo fue bien. El 3 de marzo de 1981, todos volvieron a encontrarse en St. Mungo, visitando a los Lovegood, tras el nacimiento de su hija Luna. A Molly y Arthur les resultó incómodo estar allí, ya que sabían que unos años más tarde, Pandora moriría investigando un hechizo y aún no sabían si podrían salvarla.
Cuando llegó el mes de mayo, supieron que todo iría bien, los mortifagos fueron casi exterminados. Solo faltaban tres, que habían escapado con Voldemort fuera del país.
Ahora solo les quedaba seguir creando alianzas con los Lord's del Wizengamot y asegurarse de que los mortifagos no volvieran a infiltrarse en el Ministerio.
Los Potter
Durante ese tiempo, James casi vivía en su despacho en la oficina de aurores. Pasaba casi todo el día, buscando pruebas que le indicaran donde estaban los mortifagos. Pasaba en su despacho 16 horas al día, se iba a casa dormía y volvía al Ministerio.
Mientras James estaba cazando mortífagos, Lily se quedaba en la Mansión Potter cuidando de Harry y trabajando desde casa. Lily fabricaba pociones para el Ministerio, por lo que podía hacerlo en su propio laboratorio.
Lily había construido en el sótano de la mansión un gran laboratorio de pociones con un gran almacén. Cuando Lily bajaba allí, el elfo al que le tocaba cuidar de Harry, se desaparecía con él hasta Grimmauld Place con Narcisa, hasta la Mansión Longbottom con Alice o hasta "La Madriguera" con Molly, dependiendo de si Narcisa o Alice estaban ocupadas en sus laboratorios o no.
Todas se habían tomado el cuidado de sus familias como algo que solo podían hacer ellas, por lo que delegaban en los elfos lo menos posible. Lamentablemente, debían reconocer, que era peligroso para los niños estar en casa cuando ellas estaban creando pociones, los accidentes ocurrían.
Ese año las Navidades fueron más alegres que otros años, a pesar de que Voldemort iba tras ellos, y que tenían que vigilar los actos de Albus, todos estaban muy felices.
Unos dias antes, Molly y Arthur les habían dicho que Molly estaba embarazada, por lo que Ginny estaba en camino. También Amelia y Sirius les habían dado la feliz noticia de que esperaban su primer hijo para principios de agosto. Algo que les hizo muy felices tanto a ellos como a los elfos de la familia Black, que excepto en las ocasiones en las que Narcisa dejaba a Draco en la mansión, hacia tiempo que no cuidaban de un bebé y llevaban mucho tiempo esperando para poder hacerlo de nuevo.
Los elfos de la mansión Potter habían creado un horario que seguían a rajatabla, en él figuraba quien cuidaba de Harry, quien vigilaba que la ama Lily recibiera atención medica inmediata en caso de que hubiera algún accidente en el laboratorio, quien se encargaba de cocinar..., todas las tareas domesticas estaban escritas allí.
Otra de las cosas con las que tuvo que lidiar Lily, fueron las noticias que Minerva le enviaba desde Hogwarts. Ella pensaba que su esposo y Sirius estaban demasiado ocupados en el Ministerio para estar pendientes de frivolidades, eso fue hasta que una noche, escuchó a James hablando por Flu con Isobel, la hija de Minerva, cuando James cortó la comunicación y se giró vio a Lily apoyada en el marco de la puerta con los brazos cruzados.
- Lily – exclamó James.
- James, ¿con quien hablabas? – pregunto Lily peligrosamente tranquila.
- Con Sirius – dijo rápidamente James
- ¿Seguro? – preguntó Lily amenazadoramente.
La mirada que James vio en los ojos de su esposa le dijo que mejor dijera la verdad o estaría durmiendo en la habitación de invitados los próximos dos meses.
- Vale, hablaba con Isobel, solo le estaba dando algunos consejitos sobre como conseguir que varias bromas funcionen a la vez – dijo James.
- Albus no sabía que fuerzas de la naturaleza dejaba libres cuando fue contra Isobel y sus hermanos – dijo Lily negando con la cabeza.
- Son buenos chicos – dijo James ofendido.
- No digo lo contrario, solo que Albus va a descubrir porque jamás debería haber ido contra nuestra familia – dijo Lily.
- ¿Eso significa que Sirius y yo podemos seguir aconsejando a Isobel y a Junior? – pregunto James.
- Si, pero asegúrate de que no te pillen – dijo Lily sonriendo y subiendo a su dormitorio.
- Gracias, cariño – grito James.
Antes de que Lily llegara a la primera planta, James ya había vuelto a conectar la chimenea y estaba hablando con Sirius.
Cuando James llego un día a finales de mayo anunciando que todo había terminado, Lily no podía ser más feliz. Eso fue hasta que al día siguiente, leyó "El profeta", cuando leyó las sospechas de James de que Albus había tenido algo que ver con la muerte de los padres de Lily, ésta estuvo a punto de salir y lanzar las peores maldiciones que conocía contra Albus, sólo la intervención de Alice, Narcisa y Molly, que ese día estaban en la Mansión Potter, impidieron que lo hiciera.
Durante todo ese tiempo, Lily siempre se sintió aprisionada por un mal presentimiento, pero por mucho que pensaba, no lograba averiguar a quien afectaba. Lo que si sabía con seguridad, era que no era a ninguno de los que habían averiguado la verdad sobre Albus, gracias a las pociones de Iris o a los que habían regresado.
Los Longbottom
Al día siguiente de que Augusta pusiera el Fidelio sobre las casas y la cena en casa de los Weasley, Augusta comenzó a poner en marcha su plan para destruir a Albus.
Lo primero que hizo, fue anular todos los contratos que la familia Longbottom tenía con las familias que sabían que eran cómplices de Albus a pesar de ser mortífagos. Todos pensaban que los contratos de ventas de ingredientes de pociones que tenían firmados con su familia, los manejaba Frank, no tardarían en darse cuenta de que eso no era así.
Cuando Frank tomó la jefatura de la familia como Lord Longbottom, dejó que fuera su madre la que se encargara de las ventas de plantas e ingredientes de pociones. El se encargaría de todo lo demás, pero ella sería la encargada de firmar o anular los contratos, a su libre albedrío, después de todo había estado haciéndolo desde antes de que naciera Frank.
El primer contrato que anuló, fue con los Avery, algo que sabía les afectaría, pero no como ella quería, poco después de que Augusta anulara el contrato, descubrió que habían firmado otro con un proveedor alemán.
Los siguientes fueron los de las familias Lestrange, Prince y Dawlish, a estos si que les afectaría. Todos ellos eran socios en una fábrica en la que hacían pociones bajo pedido, lamentablemente para ellos, no tenían sitio para plantar sus propios ingredientes y dependían de los pequeños invernaderos que otras familias tenían.
Augusta se aseguró de que todos sus proveedores descubrieran que los jefes y los herederos de todas esas familias eran mortífagos o simpatizantes. Antes de que finalizara el año, las tres familias habían tenido que cerrar la fábrica y concentrarse en sus otros negocios.
Todos entendieron el mensaje: "Ataca a uno de los míos y me aseguraré que seas más pobre que un vagabundo muggle"
A Augusta le gustaron los titulares que los enfrentamientos de Albus con los aurores causaban. Pero lo que mejor le sentó, fue cuando su hijo le contó que Albus había intentado matar al líder de la nación duende.
Mientras Augusta se encargaba de arruinar a las familias que servían de financiación para Voldemort, y Frank y los aurores se encargaban de detener y juzgar a todos los mortífagos, Alice se quedaba en la Mansión Longbottom, ella trabajaba como sanadora en St. Mungo, pero debido a que tenía que estar escondida bajo el Fidelio, decidió que se tomaría una excedencia y trabajaría desde casa, fabricando pociones.
Los elfos domésticos de la familia Longbottom, también se habian sumido en su propia rutina, unos cuidaban de Augusta, otros usaban su magia para ocultarse y vigilar a Frank para que no lo atacaran por la espalda, otros vigilaban a Alice para que no sufriera ningún accidente en el laboratorio y uno de ellos se desaparecía con Neville hacia la Mansión Weasley, Grimmauld Place o la mansión Potter cada vez que ella se metía allí.
Cuando a finales de mayo llegó Frank diciendo que habían ejecutado a los mortífagos que quedaban, Augusta y Alice se alegraron, pero su buen humor decayó un poco cuando Frank les dijo que aún quedaban tres sueltos, y que habían huido del país con Voldemort.
A pesar de todo, no todo fueron malas noticias, las familias Black y Weasley anunciaron en las últimas Navidades, que ese año serían padres. Sirius y Amelia tendrían a su primogénito a principios de agosto, y Molly y Arthur tendrían a su pequeña Ginny en las mismas fechas.
Cuando fueron informados, Augusta solo tuvo un pensamiento:
- Espero que Albus siga estando en Hogwarts cuando esos niños y sus hermanos lleguen a Hogwarts.
Ese pensamiento hizo reír a todos cuando lo compartió con ellos.
(*1) El más grande de los dragones. Sus escamas son plateadas, tienen fuertes garras y los ojos de color rojo intenso. Son lentos volando, pero su capacidad de destrucción no tiene límites para arrasar con todo lo que se le ponga debajo. Es el dragón más fuerte y pueda acabar con cada uno de los anteriores a pesar de su lentitud volando. Es el dragón que protege Gringotts. Harry, Ron y Hermione consiguieron montarlo para escapar de Gringotts.
