Capitulo 42
Un lazo que jamás se rompe.
El atardecer cubría el cielo con vistosos colores rojos y naranjas mientras que las nubes se bañaban de un azul oscuro para dar paso a las estrellas, en el departamento un hombre llegaba con sus dos hijos a su casa después de una larga faena de trabajo. Los niños corrieron a la habitación de sus padres con la idea de conseguir a su madre aún en cama después del laborioso proceso de traer al mundo a su hermanito. –Mamá…- Kitsugu se subió a la cama para ver a una mujer de cabello sedoso de color negro-violeta acostada de lado dando de mamar a su pequeño bebe.
-Mi vida, llegaron temprano hoy- ella extendió su brazo para acariciar la mejilla colorada de su niña pequeña, un moretón se vislumbraba como obra de su enfrentamiento, seguramente, con algún niño de su escuela. -¿Por qué tienes ese golpe? ¿Quién te hizo eso?-
-Fueron unos niños malos mamá, estaban metiéndose con un amiguito mío para quitarles sus dulces así que me les enfrenté, le di de golpes y los hice correr llorando- la niña hacia pruebas de su gallardía como la protectora de los débiles, llevaba su contusión como un trofeo digno de una guerrera pero al escuchar la voz fuerte de su padre entrar a la habitación, enseguida se sentó en la cama de nuevo.
-Sí, nuestra hija se las cree de héroe y ahora tiene una citación- Zenki se sentó al lado de su mujer para besarle la mejilla y saludar a su tercer hijo, el pequeño Lenki le respondió con una sonrisa sin soltarse del pecho de su madre cubierto por una manta infantil. De su bolsillo sacó el papel que la profesora de su hija le dio para que fuera al día siguiente a rendir cuentas del comportamiento agresivo de la niña, lo colocó en la mano de la miko para que lo leyera.
-Es evidente que ella sea así amor. Tú también eres buscapleitos y a la vez un guerrero guardián. No sería extraño que la niña siguiera tus pasos, lo lleva en la sangre- Chiaki sintió cuando su segundo hijo se acercaba a ella para pedir atención, a pesar de que hablaba solo en ocasiones muy extremas, era un experto comunicándose con gestos. Se subió a ella para que lo abrazara ubicándose en las caderas, con una mano sujeta a su camisa y otra en su boca pidió que le diera de comer. –Zenki quédate aquí con ellos mientras les sirvo la merienda.- se separó del bebé que sorprendido por la pérdida repentina del pecho de su madre, comenzó a llorar.
-Tranquila yo voy, termina de alimentar a Lenki. Yo me encargo de estos traviesos- el pelirrojo tomó en ambos brazos a sus dos hijos llevándolos cargados hasta la cocina, pero detrás de él escuchó como su prometida lo seguía.
-Vienes cansado y con hambre, yo llevo casi dos horas acostada dándole pecho al niño y él lo que hace es jugar y no comer. Así que ve a bañarte, cámbiate, relájate- con uno de sus dedos le apretaba el hombro acompañado de una sonrisa en sus labios, él solo pudo suspirar y dejar a los niños en el sofá para que vieran unas comiquitas mientras ella les preparaba la merienda. Chiaki fue a la cocina con su pequeñín en brazos, sacó las galletas del almacén, sirvió leche fría en dos vasos, colocó todo en una bandeja y salió a la sala a darles el refrigerio. Posteriormente, ubicó a su bebé en la cuna para poder hacer la cena.
En la noche, después de acostar a los niños, la sacerdotisa caminó hacia su cuarto para ver sentado en la cama a su prometido solo con un pantalón negro observando una de las revistas que tanto les gustaban. Sintió el peso de ella cuando se acercó desde el otro extremo de la cama. –Deja de ver esas cosas. Por eso es que eres un pervertido, no me imagino como debes de ver a las clientas atractivas que van a la cafetería- ella tomó el magazine tirándolo hacia un lado de la habitación para luego ubicarse cerca de él, se sentó entre las piernas abiertas del pelirrojo quedando de espaldas hacia su pecho.
-Necesito entretenerme, además no tiene de malo ver a mujeres atractivas. Tú ves a esos tipos que salen en la televisión y empiezas a suspirar lanzándole besos como loca. Yo no te digo nada por eso-
-Claro que si, la última vez casi rompes la tele por tus arrancadas de celos absurdas, así que yo también puedo hacer lo mismo con esas mujeres que ves en las revistas- hizo un mohín al recordar lo que hacía después de concentrarse en ver esas cosas, pero unos brazos fuertes la rodearon por la cintura y el pecho atrayéndola más hacia su compañero, sintió como él besaba su cabeza y luego descendía a su hombro derecho.
-Tú solo eres mía y las demás no importan, y por eso tú no debes estar mirando a otros hombres por que ya me tienes a mí- ahora sus besos se implantaban en su mejilla. –Mis "Arrancadas de celos" tienen un por qué.-
Chiaki extendió su sonrisa lo más que pudo al sentir como las manos de él comenzaban a acariciarla. -¿Y cuál sería ese por qué?- preguntó de una forma seductora.
-Déjame demostrártelo…- rápidamente la lanzó a la cama acompañado de un ataque de besos y acaricias que estaban subiendo de tono por la manera en que eran correspondidos por la sacerdotisa.
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Al día siguiente, Chiaki recibió las visitas de sus amigas en la mañana, traían regalos para el bebé y algunas botanas para comer y pasar el rato con su amiga, todas se sentaron en el sillón para conversar a la vez que la sacerdotisa le daba de comer a su hijo. –Es hermoso. Se parece más a ti que ha Zenki- Exclamó Ako juntando las dos manos maravillada por el pequeño.
-Si, a pesar de que es un varoncito, tiene el mismo color de cabello y ojos que los tuyos. Lo único que heredo de su padre es el apetito feroz- Ayame no pudo evitar reírse por el comentario de Sayaka que estaba sentada al lado de la miko.
-Vamos chicas que saben ustedes, quizás cuando este más desarrollado tome el físico de Zenki igual que lo hizo Kidou. Solo espero que no tengo el mismo carácter de él- la madre le dirigió una sonrisa maternal que fue correspondida por su hijo que no le quitaba la mirada. –Háblenme de ustedes. ¿Qué piensan hacer ahora que estamos graduadas?-
- Lo primero es celebrar nuestra graduación contigo, si este bombón no hubiese llegado el mismo día del acto al menos hubieras disfrutado de la fiesta- la miko la miró con ironía al recordar como fue el día de nacimiento de su bebe, después de concluir la ceremonia, le dieron las contracciones e inmediatamente la tuvieron que llevar al hospital por que el parto se había adelantado a la fecha programada. Según la abuela Saki, siempre ocurría con las madres primerizas. –Después, yo me iré junto con Sago a Estados Unidos de nuevo para trabajar en una agencia de fotografía que mi padre me ayudó para entrar. Quizás pase algunos meses de prueba y luego vuelva para navidad-
-Yo trabajaré en una compañía de seguros, ya me hicieron la entrevista y empezaré el lunes de la próxima semana. Inugami y yo ya estamos planeando para ir a vivir a una casa pequeña en la zona de Shibuya, con el trabajo de él y lo poco que tengo ahorrado podemos comprarla-
-Yo en realidad no hare mucho, Akira me invitó a pasar unos días en Kioto para la exhibición de sus obras así que después que regrese, iremos a un viaje de investigación en Europa sobre artefactos japoneses antiguos que están guardados en museos de allá, no se específicamente donde pero él me dijo que era cerca de Londres- Todas miraron a Ako estupefactas por lo "Poco" que haría en lo que quedaba del año, Chiaki dio un suspiro al ver como sus amigas tomaban rumbos distintas hacia nuevas tierras y aventuras, por dentro sintió algo de celos ya que ella aún no tenía un futuro preparado como ellas sino que viviría como ama de casa junto con su nueva familia.
-¿Chiaki?- Sayaka notó el desanimo que la miko tenia al escuchar los planes futuros de ellas.
-Siento un poco de envidia por ustedes. Todas ya tienen metas trazadas, trabajaran en sus carreras, algunas viajarán a otros países y sé que vivirán experiencias llenas de aventuras, pero yo me quedaré aquí con los niños y Zenki como ama de casa, no podré trabajar hasta que Lenki pueda ir a una guardería, ya no disfrutaré de ir a fiestas y discotecas como ustedes porque tengo una responsabilidad hermosa que cumplir. Sé que fue mi decisión de que esto pasara y por eso no debo sentir todo esto pero…me hubiera encantado experimentar todo lo que ustedes van a vivir ahora en adelante- las lagrimas se deslizaron por sus mejillas por lo sensible que estaba ante todo el giro que su vida dio en 9 meses, sus amigas se acercaron para darle un abrazo grupal.
-No te sientas mal Chiaki, siempre estaremos contigo y sé que algún día podrás cumplir tus sueños como nosotras. Solo ten paciencia y disfruta de todo esto que te ha ocurrido-
-Así es, más bien somos nosotras las que estamos envidiosas de ti por tener a esta hermosura y esta familia que tú junto con Zenki han formado. Estoy segura de que todo lo bueno vendrá a ti con el pasar de tiempo-
-Como Ako y Sayaka dijeron, no debes sentirte mal. Gracias a ti es que todo esto es real, por ti conocí a Sago, Sayaka se reencontró con Inugami y Ako ha tenido oportunidad de acercarse a Akira gracias a tus consejos. Tu eres el trébol de 4 hojas que nos has traído suerte y prosperidad a nuestras vidas. Sin ti, no hubiéramos vivido tantas aventuras en Shikigami-sho y aquí en Tokio.-
-Además ya es hora de que te tomes un descanso, después de tantas luchas, peleas y sucesos que has tenido. Es tiempo de que seas solo Enno Chiaki, la mujer, madre y novia- con esto Sayaka terminó de reforzar el apoyo que todas le dieron a la hechicera juntándose en un abrazo de hermandad entre amigas. Una amistad que jamás se deterioraría con el paso del tiempo y la lejanía.
