Siento mucho el retraso, pero entre el trabajo y otras responsabilidades no he podido ponerme a escribir o a editar para publicar el capitulo.
Espero que os guste.
Nada de Harry Potter me pertenece.
Este maravilloso universo pertenece a la asombrosa J. K. Rowling.
Capitulo 14.- Un trato, un mapa y cambios.
2 de Noviembre de 1981
Cuando cerca del mediodía, los Potter al completo llegaron acompañados de Petunia y Dudley, al ministerio. Amelia y Sirius les estaban esperando en el vestíbulo. También vieron que estaba lleno de empleados y periodistas, celebrando la victoria. Petunia y Lily abrazaron protectoramente a Dudley y a Harry, mientras Amelia abrazaba con un brazo a Petunia y la guiaba hacia el despacho de la ministra donde les estarían esperando, y Sirius y James se abrían paso entre la multitud.
Cuando llegaron al despacho de la ministra, su secretaria, Chelsea Burke, los recibió.
- Señoras, señores, la ministra les espera – dijo Chelsea abriendo la puerta del despacho y dejándoles entrar.
- Bienvenidos, lo primero, señora Dursley, en nombre del Ministerio de Magia, le ofrezco mis más sinceras disculpas por el comportamiento del señor Albus Dumbledore – dijo Millicent.
- Gracias, pero no tiene por que disculparse, ni usted ni el ministerio tienen la culpa de que Albus Dumbledore crea que todos deben postrarse ante él. Aunque tampoco ayudó que todos lo aclamaran como a un dios cuando "venció" a Grindelwald. Y por favor llámeme Petunia – dijo Petunia.
- Gracias por tu compresión, y tienes razón, pero fueron tiempos terribles y el que Albus les pusiera fin hizo que muchos le estuvieran agradecidos, y tú puedes llamarme Millicent. Por favor sentaos – dijo la ministra señalando unos sillones del despacho.
- Gracias – dijo James, mientras él y el resto se sentaban.
- Me gustaría saber ¿qué queréis hacer con Albus? – dijo Millicent.
- No lo sé, jamás pensé que llegaría a esto – dijo James.
- Os lo pregunto porque Kingsley, Bartemius y yo hemos estado reunidos desde que trajeron a Albus, y hemos llegado a la conclusión de que aunque nos pese necesitamos que Albus siga en Hogwarts. Será muchas cosas, pero hay algo que es completamente cierto, Riddle le teme más que a nada, él se encargó de que así fuera cuando Riddle estudiaba en Hogwarts, no sé que hizo, pero aterrorizó al chico hasta tal extremo que aún hoy décadas después le dura el miedo, por lo que Kingsley ha pensado que lo mejor sería condenar a Albus a arresto domiciliario en Hogwarts, y que él haga un juramento que le prohíba a Albus abandonar los terrenos de Hogwarts o atacar a cualquiera dentro de los mismos – dijo Millicent.
- ¿Tendría acceso a Hogsmeade? – preguntó Amelia.
- No, en caso de que necesite ir, lo hará escoltado por aurores – dijo Millicent.
- ¿Cuándo entraría en vigor? – pregunto Sirius.
- En cuanto la firme, Albus será escoltado hasta Hogwarts, los miembros del personal serán informados de lo sucedido y dos aurores estarán destinados a perpetuidad en Hogwarts para la protección de los alumnos y para vigilar a Albus. Minerva ya ha sido informada, la única condición que ha puesto es que Kingsley le recomiende a algún auror que vaya a dejar su puesto para ser el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras y también le ha pedido que le ayude a encontrar un nuevo profesor de pociones – dijo Millicent.
- ¿Para pociones? – dijo Amelia.
- ¿Le ha pasado algo al profesor Slughorn? – preguntó Lily.
- No le ha pasado nada, el profesor Slughorn, ha dimitido, le ha dado a Minerva hasta final del curso en vigor, para el próximo curso tendrá que buscar otro profesor – dijo Millicent.
- ¿Tú que piensas? – preguntó Petunia a Lily.
- No sé, eso nos daría unos años de tranquilidad. El que Albus se haya quedado sin aliados y no pueda salir de Hogwarts, sería bueno para nosotros – dijo Lily.
James y Sirius se quedaron mirándose y al cabo de un par de minutos en silencio, tomaron una decisión.
- Decidid vosotros, es a vuestros hijos a los que ha intentado matar y atar su magia – dijo Sirius.
- Y a ti a quien habría encerrado en Azkaban sin un juicio y siendo inocente – dijo James.
- Pienso que sería bueno para nosotros el que Albus no pueda ir a Hogsmeade, podríamos usar la casa que nuestros padres compraron y la casa que ha heredado Dudley, para que los niños y sus amigos puedan refugiarse en caso de necesidad – dijo Petunia mientras Lily asentía de acuerdo con su hermana.
- Aceptamos – dijo James – con las pruebas que tenemos no podemos interrogarle con veritaserum, no podríamos condenarle a Azkaban, al beso ni mucho menos al velo, y tú tienes razón, él sigue siendo el único al que Riddle alguna vez ha temido.
- James tiene razón, las pruebas sólo son circunstanciales – dijo Amelia.
- Está bien, siempre y cuando Albus no vuelva a atacarnos, y no alce su varita contra nuestros hijos, nosotros lo dejaremos en paz – dijo Petunia levantándose para irse al igual que el resto.
- Pero dile que si intenta algo contra cualquiera de los niños, sea quien sea, lo que le pasó a Severus y a sus amigos cuando se burlaron de la muerte de mis padres, serán simples cosquillas en comparación con lo que le haré a él – dijo Lily siguiendo a su hermana con Harry en brazos, haciendo que su marido y Sirius se estremecieran.
- En cuanto os vayáis me encargaré de que traigan a Albus y le informaré de la decisión que hemos tomado – dijo Millicent, sonriendo. Hasta ella sabía a lo que se refería Lily. Solo esperaba que Albus fuera lo suficientemente estúpido como para atacar al hijo o al sobrino de Lily.
- Gracias Millicent – dijo James abriendo la puerta del despacho.
- De nada – dijo Millicent mientras veía como todos salían de su despacho, cuando vio como entraban en el ascensor, se dirigió a la chimenea, lanzó unos pocos de polvos flu e hizo una llamada a los calabozos, Millicent reconoció al auror que respondió.
- Buenas tardes, señora ministra, ¿en qué puedo ayudarle? – dijo el auror Roberts.
- Buenas tardes, auror Roberts, quiero que traiga a Albus Dumbledore a mi despacho cuanto antes, ya se ha decidido su condena – dijo Millicent.
- Si, señora, enseguida lo llevo – dijo Roberts.
Cuando el auror desapareció de la chimenea, Millicent llamó a su secretaria.
- Chelsea, dile a Kingsley y a Bartemius que vengan cuanto antes, vamos a comunicarle a Albus Dumbledore la decisión que hemos tomado por sus crímenes – dijo Millicent cuando entró en el despacho.
- Enseguida – dijo Chelsea saliendo del despacho.
Sólo un par de minutos después, Kingsley y Bartemius entraron en el despacho y preguntaron que habían decidido los Potter y la señora Dursley. Sintiéndose aliviados cuando ella les dijo que habían aceptado la sugerencia de Kingsley. Mientras esperaban a que llegara Albus, ellos redactaron el juramento que debería dar Albus si no quería acabar en Azkaban.
Unos instantes después, la puerta volvió a abrirse y Albus entró seguido por Roberts.
- Siéntate, Albus – dijo Millicent señalando una silla frente a su mesa.
- ¿Qué habéis decidido? – preguntó Albus sentándose y con semblante preocupado.
- Darás este juramento – dijo Bartemius entregándole a Albus el pergamino donde lo habían escrito.
- ¿Y si me niego? – preguntó Albus tras leerlo.
- Pasarás los próximos quince años en Azkaban, en la sección tres, no hay dementores, pero es la más próxima a la sección donde los hay por lo que, aunque en menor medida, los efectos se siguen sintiendo – dijo Kingsley.
- De acuerdo, lo haré – dijo Albus.
Bartemius le devolvió a Albus su varita y Kingsley preparó la suya en caso de que tuviera que aturdirlo. Una vez que Albus dio el juramento y Millicent le comunicó la advertencia de Lily, que hizo que los otros tres hombres presentes se estremecieran. Bartemius lo sabía porque Albus lo había llamado después del ataque para que arrestara a Lily, algo que no pudo hacer por carecer de pruebas, sobretodo cuando tres de los herederos de las familias más influyentes en el Wizengamot, salieron en defensa de Lily diciendo que había estado en la biblioteca, en su sala común o junto al lago en el lapso de tiempo que los sanadores y los aurores determinaron que habían sucedido los ataques. Los otros dos se habían enterado por la maravillosa red de rumores de Hogwarts. Kingsley y Roberts acompañaron a Albus hasta las chimeneas de salida del ministerio y Kingsley se metió con él en una de ellas y dio la dirección flu del despacho de Minerva. Cuando salieron, Minerva les estaba esperando.
- Veo que has aceptado las condiciones de tu libertad, Albus. Sólo espero que puedas comportarte y las cumplas – dijo Minerva.
- Lo haré, aunque todavía no entiendo porque me tratáis así. Lo que he hecho ha sido por el bien de nuestro mundo – dijo Albus.
- Si nosotros hiciéramos lo que pensamos que es lo mejor para nuestro mundo, tú ya estarías muerto – dijo Minerva.
- Y no nos importan tus tontas excusas, Albus. Tú encárgate de realizar las funciones que se te han otorgado y de cumplir las condiciones, y no acabarás en Azkaban, como yo quiero, o mejor, en manos de Lily, sus amigas y su hermana como ella quiere – dijo Kingsley sonriendo cruelmente.
- Lo haré, ¿puedo irme? – preguntó Albus algo asustado.
- Si, puedes irte – dijo Minerva.
- Gracias – gruñó Albus saliendo del despacho.
- ¿Lo has encontrado? – pregunto Kingsley a Minerva cuando la puerta se cerró.
- Si, toma – dijo Minerva sacando de uno de los cajones de su mesa lo que parecía un pergamino plegado y entregándoselo a Kingsley.
- Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas – dijo Kingsley apuntando con su varita al pergamino y ojearlo cuando las letras y líneas - aparecieron.
El pergamino resultó ser lo que James, Remus y Sirius llamaban "El mapa del merodeador", unos días antes, Sirius le había revelado a Kingsley la existencia del mapa y que cada uno de los miembros de los merodeadores tenía uno, también le dijo que cuando estaban en sexto, Filch había pillado a Peter en los pasillos después del toque de queda y que lo había confiscado sin saber lo que era, desde entonces había estado en la conserjería. Sirius le dijo que debían recuperarlo, ya que Albus si sabía lo que era y que seguramente lo utilizaría contra los alumnos si lo encontraba. Por lo que mientras Albus pasaba la noche en una celda, Kingsley se había puesto en contacto con Minerva y le había pedido que lo buscara.
Vieron el despacho de dirección y las etiquetas con sus nombres, como la etiqueta con el nombre de Irma, la señora Pince, en la biblioteca y la de Filius, en su despacho y las de los alumnos en las aulas.
- Travesura realizada – dijo Kingsley desactivando el mapa.
- Ese chisme me sería muy útil para mantener vigilado a Albus – dijo Minerva.
- Lo sé. Sirius también lo ha pensado, por eso me ha pedido que cuando lo recuperara se lo diera, al parecer tiene algunas ideas para actualizarlo, y para añadirle otras funciones – dijo Kingsley.
- ¿Qué funciones? – preguntó Minerva.
- No me lo dijo, pero conociéndolo, te serán muy útiles. También me dijo que tal vez tendrían que pedirte permiso para acceder a la sala de control de las barreras. Ahora tengo que irme, tengo mucho papeleo, hasta luego – dijo Kingsley.
- Hasta luego – dijo Minerva viendo como Kingsley se iba a través de su chimenea.
Cuando Kingsley se fue, Minerva bloqueó la chimenea y se dirigió hacia las cocinas, debía asegurarse de que los elfos lo tuvieran todo preparado para la cena y quería encontrar al elfo adecuado para vigilar a Albus hasta que ella tuviera ese maravilloso mapa. Siempre supo que esos tres chicos eran tremendamente inteligentes, lo que quedaba demostrado tras haber echado un pequeño vistazo al mapa cuando Kingsley lo había activado. Ese mapa en manos de Albus hubiera sido desastroso.
El resto del año pasó rápidamente para todos.
La buenas noticias, llegaron a finales de noviembre, cuando Hagrid se presentó con la ayuda de los profesores de Hogwarts, a pesar de los intentos de Albus por evitarlo, a sus exámenes T.I.M.O. Unos días después de examinarse, la propia jefa del departamento de educación mágica (Shannon Bennett) fue a Hogwarts para informar a Hagrid y a los profesores, que había aprobado todos sus exámenes con buenas notas y que podía presentarse a todos los E.X.T.A.S.I.S que deseara.
Ese mismo mes, también trajo cambios a las vidas de la familia Potter, cuando Petunia decidió cambiar su apellido y el de su hijo al de Evans. Lily la acompañó a Gringotts, y allí, con la presencia de Griphook (el gerente de cuentas de los Evans, que también era el de los Potter), y de Victorie Crouch (nueva jefa del departamento de herencias del ministerio y Lady Crouch), hicieron el cambio, que sería válido tanto en el mundo mágico como en el mundo muggle. Griphook entregó a Lady Crouch la documentación que debería mandarse al mundo muggle y al ministerio mágico, y antes de finalizar el mes, Petunia y Dudley Dursley, se convirtieron en Petunia y Dudley Evans.
En el ministerio se aprobaron varias leyes que ayudarían a todos los magos y brujas nacidos y / o criados por muggles a integrarse en el mundo mágico, y a los que se habían criado en el mundo mágico a saber como moverse por el mundo muggle.
Una de las leyes aprobadas, la primera semana de diciembre, permitiría una educación mágica pre-Hogwarts, que sería obligatoria para todos los niños mágicos (ya fueran magos y brujas nacidos de muggles o de squibs, mestizos o magos y brujas cuyos padres fueran mágicos). Cuando llegó la hora de decidir donde se crearía esa escuela, todos los Lord's aprobaron que se utilizara una de las muchas mansiones pertenecientes a los mortífagos y que habían sido incautadas por el Ministerio. Por su gran tamaño, se decidió que sería una de las mansiones pertenecientes a los Lestrange, un castillo con grandes jardines, situado en Glasgow (en imágenes). Ese día también se decidió que todos los niños comenzarían la educación en esta escuela el 1 de septiembre siguiente a su octavo cumpleaños. Tras aprobarse la apertura de la escuela, se decidió que los alumnos viajarían a la escuela a través de colgantes, convertidos en trasladores, las dos primeras semanas los magos y brujas de primera generación (los nacidos de muggles o de squibs) serían acompañados por aurores que les enseñarían como usarlos, después viajarían solos; los niños con padres mágicos, serían acompañados por uno de sus padres. Una vez terminada su educación en la escuela, los colgantes serían entregados al mago o bruja que fuera el director o la directora en ese momento.
Dos semanas después de aprobar la creación de la escuela, y pocos días antes de Navidad, la ministra, el jefe de magos, la jefa de educación mágica, el consejo escolar de Hogwarts, los profesores y el resto de Lord's del Wizengamot, volvieron a reunirse para discutir la aprobación de las asignaturas y los profesores que las impartirían, como quien dirigiría la escuela.
- Buenos días, yo presidiré la sesión de hoy – dijo la ministra Bagnold –. Nos hemos reunido esta mañana, para aprobar o modificar el temario que los profesores de Hogwarts han pensado que sería el indicado para ser impartido en la nueva escuela, al igual que el horario y los profesores que impartirán dichas asignaturas. La escuela gozará de total autonomía, pero para realizar cualquier cambio que pueda afectar a la educación o seguridad de sus alumnos, necesitará la aprobación de ésta cámara. ¿Alguien en contra? – preguntó Bagnold –. Señora Bennett, le cedo la palabra como la jefa del departamento de educación mágica, el cual se asegurará de que esta escuela se rige por lo aprobado en esta cámara hoy – prosiguió cuando nadie respondió.
- Gracias, señora ministra. Como ya ha dicho la ministra, el temario ha sido ideado por los profesores de Hogwarts, así como los profesores que las impartirán han sido sugeridos por los miembros del consejo escolar. Por lo que lo primero que haremos será ratificar las asignaturas sugeridas – dijo Bennett, y con un movimiento de su varita, hizo aparecer frente a cada miembro de la cámara varios pergaminos.
Unos minutos después, uno de los lord's de la cámara, se levantó.
- Pido permiso para hablar, señora ministra – dijo Lord Diggory.
- Por supuesto, Jefe de magos – dijo la ministra.
- Señora Bennett, según esto, una de las asignaturas es "Historia muggle-mágica", ¿podría explicar a ésta cámara en que consiste? – dijo Diggory.
- A eso puedo responder yo, ya que el consejo escolar de Hogwarts, me ha pedido a mi que imparta esta asignatura, por lo que si ésta cámara da el visto bueno al temario, yo seré el profesor – dijo Cameron Abbott, Lord Abbott, levantándose.
- Lord Abbott tiene la palabra – dijo la ministra.
- Gracias, señora ministra. Todos sabemos el caos que provocó la guerra contra el Lord Oscuro Grindelwald – dijo Cameron, a lo que todos asintieron – lo que muy pocos saben es que Grindelwald ayudó a un muggle a crear el mismo caos en el mundo muggle, este muggle se llamaba Adolf Hitler, y tenía los mismos ideales respecto a la pureza de la sangre que años más tarde ha tenido el Lord Oscuro Voldemort. La ayuda de Grindelwald a este muggle casi provocó que se hiciera con el control de toda Europa, y que millones de personas inocentes murieran. No fue hasta que los Estados Unidos se unieron a la guerra y en el mundo mágico se derrotó a Grindelwald, que los nazis, como llamaban al ejército de Hitler, pudieron ser contenidos, y más tarde derrotados. Provocando con esta guerra, graves pérdidas económicas. Algo que años más tarde ha vuelto a suceder con Tom Riddle, durante su reinado de terror, ha provocado varias guerras entre los muggles, lo que ha ocasionado gravísimas perdidas económicas que todavía hoy en día están sufriendo.
- Lord Abbott, ¿insinúa que estos dos Lord Oscuros, han provocado, no solo que el mundo muggle ha estado a punto de descubrir la existencia del mundo mágico, sino que también han provocado la inestabilidad económica y política en el mundo muggle? – dijo la ministra.
- Si, señora ministra. Es por eso que queremos enseñar esto a las futuras generaciones, en esta asignatura se enseñará como la historia muggle afecta al mundo mágico y viceversa – dijo Cameron.
- De acuerdo, entonces ¿estamos todos de acuerdo en las asignaturas que los profesores y el consejo escolar de Hogwarts han propuesto? – preguntó Bagnold, la sala se llenó de expresiones afirmativas, por lo que la ministra continuó – Bien, entonces, de continuar, directora McGonagall, como directora de Hogwarts, se le concedió el deber de bautizar a la nueva escuela, por lo que ¿cómo se llamará la escuela? – dijo Bagnold
- Como el ministerio quería que esta escuela fuera un comienzo para la buena convivencia entre los niños que se habían criado en el mundo mágico y los que se habían criado en el mundo muggle, decidimos que el nombre debía demostrar esta convivencia, por lo que pensamos que sería buena idea que se llamara "EScuela Camelot" – dijo Minerva, provocando una gran ovación.
- Buen nombre, y por lo que veo esta cámara está de acuerdo. Ahora comencemos con quien dirigirá la escuela – preguntó Bennett.
- Le hemos ofrecido el puesto de directora a la señora Margaret Crouch, y el puesto de directora adjunta a la señora Augusta Longbottom – dijo Minerva.
- ¿Ambas señoras están de acuerdo? – dijo Bennett.
- Si, señora. Aparte de ser la directora, yo también seré la profesora de natación – dijo la señora Crouch.
- Señora Longbottom, ¿usted está de acuerdo en ser la directora adjunta? – preguntó Bennett.
- Si, señora, y también seré la profesora de Herbología y de Estudios mágicos – dijo Augusta.
- Sigamos. Auror Abbott, aquí veo que a usted se le ha ofrecido el puesto de profesor de "Teoría mágica" en la sección de DCAO, ¿ha aceptado? – pregunto Bennett.
- Si, señora. Además, ya tengo el temario que enseñaré, y se lo he entregado al jefe de aurores Kingsley, quien después de estudiarlo, y asegurarse de que no será peligroso para los alumnos, ha dado el visto bueno – dijo el auror Ivan Abbott, el hijo de Lord Abbott.
- ¿Tendrá alguna clase práctica? – preguntó Bagnold.
- No, señora, solo será teoría, la práctica se impartirá en Hogwarts – dijo el auror Abbott.
- Lady Potter, Lady Longbottom, ustedes han sido nombradas profesoras en las secciones de encantamientos y transformaciones, respectivamente, ¿han aceptado? – preguntó Bennett.
- Si, señora – dijeron Alice y Lily al unísono.
La lista continuó, también se ratificaron los nombramientos de Narcisa Black, André Dubois y Friedrick Hoffman como profesores de pociones, francés y alemán respectivamente (los dos últimos, también serían profesores en Hogwarts, enseñando las mismas asignaturas). La confusión llegó cuando se desveló los nombres de los profesores de matemáticas, estudios muggles y química.
- Lady Potter, según puedo leer, la profesora de matemáticas y de estudios muggles se llama Petunia Evans, ¿es familiar suyo? – preguntó Bennett.
- Si, señora, es mi hermana – dijo Lily levantándose.
- Tengo entendido que ella es muggle – dijo Bennett.
- En realidad hemos descubierto que es squib, señora. Pero mi sobrino, su hijo, es un mago, y después de la muerte de mi cuñado, mi hermana ha decidido mudarse al mundo mágico, ya que la única familia que le queda, a parte de su hijo, somos todos mágicos – dijo Lily.
- ¿Y está de acuerdo en dar clases en una escuela mágica? – preguntó Bagnold.
- Si, señora ministra. Mi hermana siempre quiso ser profesora, pero debido a que mi cuñado era un inútil que se creía superior a todos y un machista que pensaba que el lugar de la mujer estaba en casa, tras la boda, ella dejó la universidad, donde sólo llevaba un año estudiando magisterio – dijo Lily, prácticamente gruñendo. Esto hizo que todos los que habían estado en Hogwarts al mismo tiempo que ella, se estremecieran y pensaran que era bueno que Vernon Dursley ya estuviera muerto, o habría recibido una visita de su cuñada.
- Entiendo, también veo que para química han decidido que el profesor sea Abraham Wood, Lord Wood, ¿es familiar suyo? – preguntó Bagnold.
- Si, señora. Es mi hermano – dijo Lord Wood.
- Pensaba que no tenía hermanos – dijo Bagnold confusa.
- Es mi único hermano, casi nadie sabía de él, porque es squib. Mis padres lo mandaron a vivir con la familia muggle de una amiga de mi madre. Ha estado estudiando química en la universidad muggle, y durante los últimos dos años ha estado dando clases de química en un internado muggle en Irlanda, por lo que cuando Lady Greengrass y Lady Goyle le preguntaron a mi esposa si conocía a alguien que pudiera dar las clases de química en Camelot, ella me lo dijo y le pregunté a mi hermano si querría volver al mundo mágico, y él aceptó – dijo Lord Wood.
- ¿Alguien se opone? – preguntó Bagnold – Bien, entonces como nadie se opone a estos nombramientos, damos el visto bueno al curriculum escolar, las clases comenzarán el 1 de septiembre de 1982. Será la directora Crouch y la directora adjunta Longbottom las que se pongan en contacto con los niños y sus familias, para saber a quien tendrán que mandar las cartas o visitar, tendrán la ayuda de la señora Bennett, jefa del departamento de educación mágica, y de la directora McGonagall, quien usará el libro de Hogwarts, hasta que podamos crear uno para la "Escuela Camelot". Sin nada más que discutir, ponemos fin a esta sesión, la próxima será el día 29 de diciembre, dentro de nueve días – dijo Bagnold poniendo fin a la sesión.
El día que volvieron a reunirse, se aprobó una ley, presentada por Duncan y secundada por el resto de los miembros del consejo escolar, fue en beneficio de los centauros que residían en el bosque prohibido de Hogwarts, el debate fue tenso y algunos se resistían, pero al final, todos votaron a favor de que el bosque se dividiera en dos partes, la parte más cercana al castillo seguiría perteneciendo a Hogwarts, mientras la parte más alejada y grande sería territorio de los centauros. Los magos y las brujas solo podrían acceder a él con el consentimiento del líder de los centauros. También se decidió que la comunidad de acromántulas sería trasladada a una de las grandes propiedades que habían sido incautadas a los mortífagos y que sería convertida en una granja de acromántulas, los productos recogidos de ellas como su seda o su veneno, sería vendido, el 50% de los beneficios se utilizarían para el mantenimiento de la granja y los sueldos de los empleados, el 20% sería para el ministerio, otro 20% sería para los hospitales y enfermerías mágicos del país y el 10% restante, para Hogwarts y Camelot.
Otra de las leyes que se aprobaron, afectaría a Hogwarts directamente, todos querían que los alumnos estuvieran seguros, por lo que aprobaron que todos los alumnos llevarían un anillo con el escudo de Hogwarts en él, que tendría en él hechizos para protegerlos de ataques de legeremancia, hechizos y pociones de control y venenos. Los anillos serían proporcionados por los duendes y todos los alumnos serían informados en las cartas de aceptación. Los padres de los magos y brujas de primera generación también se les proporcionaría un colgante que les serviría de traslador desde sus casas hasta el andén 9 ¾, permitiendo así a los padres que vivían lejos de la estación a no tener que viajar durante horas, y en algunos casos hasta tener que tomar un avión hasta Londres, el colgante también les permitiría atravesar la barrera 9 ¾ desde el lado muggle de King Cross, lo que permitiría que pudieran despedirse de sus hijos del mismo modo que lo hacían los padres mágicos. A los padres mágicos, también se les entregaría el mismo colgante, pero a ellos les permitiría viajar a través de la red flu desde sus casas hasta un edificio, que el ministerio había comprado recientemente, que comunicaba con la estación a través de una puerta lateral y en el que habrían unas cien chimeneas conectadas a la red flu, pero que sólo podrían atravesar aquellos que portaran el colgante, para poder controlar con seguridad de que todos los que llegaban a través de esas chimeneas eran familiares de los alumnos.
1982
Cuando el departamento de herencias y de aurores del ministerio terminó con el papeleo de los juicios contra los mortífagos, el ministerio logró incautar miles de millones de galeones y casi dos centenares de viviendas, empresas y terrenos. Todo el dinero fue ingresado en una nueva bóveda bajo el control del ministerio, y se les dio carta blanca a los duende para invertirlo y aumentar la cantidad, así como para dirigir las empresas en nombre del ministerio. Ahora el ministerio creó un nuevo presupuesto, en el cual se desglosó a donde iría hasta el último knut que se gastaría, para así poder demostrar a los ciudadanos que nadie estaba desviando fondos a sus bóvedas privadas.
Hogwarts fue de los que más se benefició a la hora de recibir una parte de ese dinero. Todos aprobaron que el presupuesto para Hogwarts aumentara de los 25.000 galeones anuales que había estado recibiendo, hasta los 60.000 galeones anuales. Con ese dinero, el consejo escolar y la dirección, aprobó una remodelación total del castillo, la construcción de un edificio anexo que albergaría aulas para los exámenes, de más invernaderos, de un gran huerto, donde plantarían la mayoría de sus provisiones, y de varios establos que albergarían animales tanto mágicos como muggles, para las clases de cuidado de criaturas mágicas, y la implantación de más asignaturas y la contratación de más profesores y reducir las tasas de las maestrias.
Una de las primeras decisiones que Minerva tomó ese año, fue permitir, con el permiso del ministerio, que Hagrid pudiera terminar su educación mágica, por lo que en su tiempo libre, los profesores comenzaron a enseñarle lo que necesitaba para poder presentarse a los exámenes E.X.T.A.S.I.S en el ministerio. Lo siguiente que hizo fue eliminar la asignatura de adivinación del curriculum de la escuela, por lo que ese septiembre, Sybill Trelawney no trabajaría en Hogwarts. En su lugar, el consejo aprobó que se impartiera Astrología, asignatura que sería enseñada por uno de los centauros que residían en el bosque prohibido, también aprobaron la construcción de un campamento en el límite del bosque prohibido y cerca de la cabaña del guardián de las llaves y los terrenos de Hogwarts, que sería Hagrid hasta que terminara sus estudios, después, el guarda sería Fergus MacGarrett, un squib que vivía, con su hijo (un mago) en Hogsmeade desde que los mortífagos habían matado a su esposa.
También se descubrió el porque existía una barrera que permitía la utilización de aparatos eléctricos en el castillo, el director Dippet, el predecesor de Albus, había aprobado la instalación del cableado eléctrico pocos meses antes de su muerte, proyecto que se detuvo cuando Albus fue nombrado director. El consejo aprobó la instalación de un nuevo cableado, que permitiera la instalación de teléfonos en los despachos de los Jefes de cada casa, del director adjunto y de la directora, para poder contactar con los padres de los magos y brujas de primera generación en caso de emergencia. También se aprobó la instalación de antenas en el tejado del castillo que permitiría la instalación de televisiones en las salas comunes y en los dormitorios de los profesores. Y la construcción de un edificio que solo sería utilizado para la realización de los exámenes T.I.M.O y E.X.T.A.S.I.S.
El consejo escolar y el personal docente, decidieron que los cambios se realizarían durante las vacaciones de verano, cuando no hubieran alumnos en Hogwarts. Las obras comenzarían el día después de que los alumnos abandonaran Hogwarts para las vacaciones de verano, y con la colaboración de los duendes y de un constructor mágico, estarían acabadas para que las clases comenzaran sin molestias el 1 de septiembre. Los miembros del consejo escolar, también decidieron renunciar al sueldo que cobraban de Hogwarts por sus labores en el consejo escolar. Ya que en el reglamento de Hogwarts se indicaba que el consejo escolar debía ser recompensado por sus labores, se decidió que seguirían cobrando 5 galeones por reunión y miembro, pero que el dinero se ingresaría en la cuenta de Hogwarts a modo de donación.
Ya estaban en mayo y todo el mundo mágico estaba celebrando el aniversario del fin de la amenaza que suponían los mortífagos.
Mientras, en Hogwarts, el consejo escolar, la directora, algunos de los profesores de Hogwarts, la jefa del departamento de educación mágica (Shannon Bennett) y la directora del tribunal de exámenes mágicos (Griselda Marchbancks), estaban reunidos para informar a las dos últimas, la nueva lista de asignaturas que se impartirían en Hogwarts a partir del próximo septiembre, los profesores que las impartirían, las mejoras realizada y los nombres de los nuevos jefes de casa. Previamente, el Wizengamot había dado total autonomía a Hogwarts, y el ministerio solo intervendría en caso de que alguna de las decisiones del consejo o de los profesores, afectaran a la seguridad de los alumnos.
- Vale, estamos aquí para que el departamento de educación mágica y el tribunal de exámenes mágicos dé el visto bueno a la lista de asignaturas que hemos redactado para que sean impartidas en Hogwarts, ¿alguien quiere añadir alguna sugerencia más? – preguntó Duncan como presidente del consejo.
- Yo solo quiero informar de que si Hagrid sigue como hasta ahora, podrá presentarse a los exámenes E.X.T.A.S.I.S junto con los alumnos que lo harán a final del curso – dijo Minerva.
- De acuerdo, informaré a los profesores encargados de redactar los exámenes para que estén preparados, ¿ha decidido ya que quiere hacer cuando termine los exámenes? – dijo Griselda.
- Si, quiere ser profesor de cuidado de criaturas mágicas – dijo Minerva.
- Vale. Lo primero, ya que Minerva es la nueva directora, ¿quién va a ser la Jefa de Gryffindor? – preguntó Shannon.
- Será Madame Hooch – dijo Minerva.
- Se ha decidido incrementar las clases de Vuelo a dos clases la primera semana de cada mes, y las clases se darán hasta el cuarto curso incrementando el nivel en cada uno de los cursos – dijo Duncan
- Aún así como sólo enseño Vuelo, y sólo se enseñará durante la primera semana de cada mes, tengo tiempo de sobra para encargarme del puesto de Jefa de Gryffindor – dijo Rolanda.
- De acuerdo, Minerva ¿seguirás dando clases de Transformaciones? – dijo Shannon, tomando apuntes.
- Sí, pero sólo a los tres primeros cursos, el resto se encargará el nuevo profesor, Desmond Switch – dijo Minerva.
- ¿Quién será el director adjunto? – preguntó Shannon.
- Será el profesor Filius Flitwick, que al igual que Minerva que sólo enseñará Encantamientos a los tres primeros cursos, el resto de cursos serán impartidos por la profesora Ingrid Lewis – dijo Minerva.
- El jefe de Slytherin será Erwin McCallum, que también será el profesor de pociones, hasta los de quinto curso – dijo Minerva.
- ¿Y el resto de cursos?, tendrán pociones avanzadas – pregunto Griselda.
- El profesor Lenny Katz, nos lo recomendó Kingsley – dijo Sirius.
- Lo conozco, es muy bueno, hace la mayoría de las pociones que se utilizan en St. Mungo y el ministerio – dijo Griselda.
- El jefe de Hufflepuff será la profesora Pomona Sprout, la actual profesora de Herbología, que seguirá dando clases hasta el tercer curso – dijo Anthony, mientras Shannon seguía tomando notas.
- ¿Quién será el profesor de Herbología para los otros cuatro cursos? – preguntó Shannon.
- Elphinstone – dijo Minerva.
- ¿Tu marido? – preguntó Griselda.
Si, después del ataque de los mortifagos, dejó su trabajo en el ministerio, ha estado en casa, y ahora dice que como los niños y yo estamos en Hogwarts, él se aburre estando solo en casa, por lo que ha aceptado enseñar Herbología aquí – dijo Minerva.
- Muy bien, ¿y el jefe de Ravenclaw? – dijo Shannon.
- Emerick MacMurphy se ha ofrecido para serlo, también ha aceptado para ser el profesor de estudios mágicos que será enseñada hasta quinto, al igual que estudios muggles que será enseñada por Agnes Roskin – dijo Melvin.
- ¿El resto de asignaturas? – preguntó Shannon.
- Astronomía seguirá siendo impartida por Aurora, los de sexto y séptimo que quieran estudiar una maestría en la asignatura, darán la clase con los de primero y segundo, respectivamente, comenzará después de la cena y será una clase triple, una parte teoría y dos práctica – dijo Ágata.
- Roger Watson enseñará defensa, es auror pero acaba de jubilarse y se ofreció para ser profesor, también dará clases de duelo a los que lo tomen como clase extracurricular a partir de tercero – dijo Sirius.
- Historia de la magia la enseñará Neil Foster, con Binns como profesor auxiliar, y se dará sólo hasta quinto – dijo Minerva.
- Hemos eliminado adivinación del curriculum escolar, en su lugar daremos Astrología, el centauro Firence ha aceptado enseñarla, se está habilitando una zona en el límite del bosque prohibido para ello, se dará de tercero a quinto – dijo Narcisa.
- Runas antiguas seguirá siendo enseñada por Bathsheba, aritmacia por Séptima a partir de tercero, cuidado de criaturas mágicas será enseñada por Thomas Parker, el cual a aceptado que Hagrid sea su ayudante hasta que se examine de sus EXTASIS, después Hagrid será el que enseñe la parte práctica de la asignatura mientras Thomas se encarga de la teoría, excepto en sexto y séptimo, en la que Thomas también se encargará de la parte práctica – dijo Minerva.
- ¿Hagrid está de acuerdo? – preguntó Shannon escribiendo más notas.
- Sí – dijo Duncan.
- ¿Vais a añadir más asignaturas? ¿Quienes van a ser los profesores? – preguntó Shannon.
- Idiomas, francés y alemán desde primer curso hasta tercero, los alumnos podrán escoger estudiar uno de los idiomas o ambos, al igual que en Camelot, los profesores también serán Adèle Dubois para francés y Friedrick Hoffman para alemán – dijo James.
- Los duendes nos han informado que gracias a las inversiones que se están realizando con el dinero de Hogwarts, el dinero gastado en todas las reformas y mejoras, habrá sido recuperado, incluso aumentado para las vacaciones de navidad. Por lo que también se ha decidido que las escobas para jugar en los equipos de quidditch serán proporcionadas por la escuela, como también lo serán los calderos para pociones y los telescopios para astronomía – dijo Agata.
- ¿El presupuesto abarca para todo? – preguntó Shannon.
- Si, de sobra, con el presupuesto otorgado por el ministerio y el porcentaje de la granja de acromántulas hay dinero de sobra, incluso para imprevistos, sobretodo con los duendes invirtiendo el dinero, hemos llegado al acuerdo de que Gringotts recibirá el 6% de los beneficios, lo normal es el 3%, por lo que están entusiasmados con lograr el mayor beneficio posible – dijo Anthony.
- Buena idea – dijo Griselda.
- También hemos aprobado la instalación de ascensores, ahora que tenemos electricidad será mucho más cómodo y rápido moverse por el castillo – dijo James.
- Los rompedores de maldiciones de Gringotts también han eliminado muchas barreras que habían dentro del castillo, al parecer varios directores fueron cerrando varias zonas que se iban quedando obsoletas, pero el que más cerró fue Albus, ahora tenemos tanto espacio que hemos reestructurado la situación de las aulas y despachos, también hemos cambiado las localizaciones y entradas de las cuatro casas, ahora todas están en la misma planta, los dormitorios estarán en las plantas quinta a séptima, pero solo se podrá entrar por las salas comunes en la cuarta planta, cada casa tendrá una torre en la que se alojarán los alumnos de séptimo, tendrán una pequeña biblioteca a la que sólo podrán acceder los alumnos que pertenezcan a la casa. También hemos creado otra sala común, destinada a los invitados y los dormitorios estarán en las mismas plantas que los de los alumnos. Respecto a los dormitorios de los premios anuales, la entrada estará en la cuarta planta, donde dispondrán de una pequeña sala de estar y una biblioteca, los dos dormitorios dispondrán de un baño privado completo para cada uno. Otra medida de seguridad que implantaremos, es que todos los dormitorios estarán protegidos por contraseña, sólo los alumnos que los ocupen, los prefectos de último curso, los premios anuales, la directora, el director adjunto y los jefes de casa las conocerán – dijo Frank.
- También vamos a instalar un gimnasio, donde se darán clases de deportes muggles, también se darán las clases de vuelo, hemos decidido reducir la lista de deportes a natación y fútbol. Las clases las dará el profesor Darren Cowan desde primer curso hasta quinto – dijo Amelia.
- El gimnasio también se usará para dar clases extracurriculares de esgrima, el profesor será mi cuñado Gideon – dijo Arthur.
- Y el campo de quidditch será resguardado del clima con hechizos, aunque haga viento y llueva, los jugadores y los espectadores estarán protegidos y podrán seguir jugando – dijo Minerva.
- Otra de las asignaturas que implantaremos será fotografía mágica, enseñada por la profesora Destiny Aldrich, y pintura mágica, enseñada por su hermano, el profesor Nelson Aldrich, y se darán hasta quinto. También se darán clases teóricas de animagia, por la profesora Charlene LeBlanc, de quinto a séptimo, y prácticas a los de séptimo por la misma profesora. Meditación, será enseñada por la profesora Justine Wright de primero a tercero, y oclumancia, por el profesor Gilbert Maxwell a los cursos quinto a séptimo. Todas estas asignaturas serán optativas – dijo Randall.
- Otra de las decisiones que hemos tomado es que todos los profesores tendrán profesores auxiliares, serán aquellos que quieran conseguir una maestría, y sólo pagarán la mitad de lo que se paga hasta ahora – dijo Duncan.
- También se enseñará química y matemáticas para aquellos que quieran presentarse a los exámenes muggles, al igual que en Camelot, serán enseñadas por Abraham Wood y Violeta Bulstrode – dijo Minerva.
- ¿Algún cambio más? – dijo Griselda.
- Si, a partir del próximo septiembre, todas las casas darán las clases juntos, ya no los separaremos de dos en dos, serán muchos mas alumnos pero con la ayuda de los profesores auxiliares se podrá manejar – dijo Minerva.
- Así tendremos periodos libres en los que se podrán impartir las nuevas asignaturas – dijo Rolanda.
- También vamos a ampliar la enfermería, ahora tendrá dos plantas y la segunda planta será utilizada para que Madame Pomfrey de clases de primeros auxilios mágicos, para los de segundo hasta séptimo, y muggles, para los de primero hasta quinto, y será voluntario – dijo Narcisa.
- Las clases de aparición se darán por un auror en sexto, la teoría, y en séptimo la práctica en el ministerio – dijo Amelia.
- ¿Qué auror? – preguntó Shannon.
- David Campbell, él ha aceptado dar las clases teóricas, y la parte práctica será enseñada por David y Alastor Moody en el ministerio – dijo Amelia.
- También hemos hablado con Ragnok y ha aceptado que uno de sus duendes venga a Hogwarts dos días a la semana para enseñar duendigonza a los alumnos de quinto a séptimo – dijo Duncan.
- Habéis añadido muchas asignaturas, ¿habéis hecho algún otro cambio en la lista de asignaturas? – preguntó Griselda.
- No, eso es todo – dijo Minerva.
- Habéis cambiado las mascotas que se pueden traer a Hogwarts – dijo Shannon leyendo la nueva carta que se enviaría a los alumnos.
- Sólo una, en vez de sapos, se podrán traer perros – dijo Minerva.
- ¿Habéis tenido en cuenta que pueden haber alumnos que tengan alergias? – preguntó Griselda.
- Sí, por eso la primera noche, durante el banquete de bienvenida se les dará a todos los alumnos una poción que han hecho en St. Mungo, el efecto durará un año y prevendrá cualquier tipo de alergia, tanto alimentarias, ambientales, a medicamentos o a picaduras de insectos – dijo Amelia.
- Bien, pues nosotras ya nos vamos al ministerio. Tenemos que empezar a redactar los exámenes para esas nuevas asignaturas – dijo Shannon levantándose y recogiendo sus papeles, mientras Griselda hacía lo mismo.
- Nos vemos en julio, vendré unos días antes de los exámenes para prepararlo todo, ¿seguirá siendo en el gran comedor? – dijo Griselda, mientras todos caminaban hacia la salida.
- No, hemos encontrado una gran sala junto al gran comedor que será de mucha utilidad para los exámenes, tanto prácticos como teóricos, hasta que los duendes terminen de construir el edificio anexo, después la sala será reconvertida en dormitorios para los estudiantes de maestrías – dijo Minerva.
- Perfecto – exclamó Griselda.
- Siempre me pregunté como era posible que con lo grande que es el castillo por fuera, hubieran tan pocas aulas y despachos, y que no hubiera una sala aparte lo suficientemente grande para hacer los exámenes, y tuviéramos que usar el gran comedor – dijo Shannon.
- Seguro que era otra de las manipulaciones de Albus. Ese vejestorio siempre me estaba diciendo como hacer mi trabajo – dijo Griselda.
- Menos mal que hemos podido retirarlo de la dirección, estoy segura de que sin él esta escuela volverá a ser la mejor escuela mágica del mundo – dijo Amelia.
- Estoy segura de ello, y gracias a las fortunas de los mortífagos tenemos los medios para lograrlo – dijo Narcisa.
- Me alegro de que tu petición de amnistía para la fortuna Malfoy fuera aceptada, el que Abraxas y Lucius fueran tan despreciables no debe de perjudicarte a ti – dijo Shannon.
- Lo sé, aun así estoy haciendo muchísimas donaciones a orfanatos muggles, Lucius y su padre deben estar revolcándose en sus tumbas – dijo Narcisa riéndose.
- Ja, bien hecho – dijo Griselda.
- También se les ha perdonado una de las propiedades y 30.000 galeones a cada uno de los mortífagos capturados y ejecutados, que irán a manos de sus herederos – dijo Amelia.
- Al menos sus esposas e hijos no se quedarán sin nada – dijo Griselda.
- Solo se ha llegado a esa decisión después de interrogar con veritaserum al resto de los adultos de la familia, y con la condición de que ninguno de ellos sea capturado cometiendo algún delito, en ese caso serán interrogados con veritaserum y se decidirá que hacer con ellos – dijo Amelia.
- Buena condición – dijo Shannon.
- Por cierto, las lenguas chismosas del ministerio dicen que estás saliendo con nuestro magnifico jefe de aurores, ¿es cierto? – le preguntó Griselda a Narcisa sonriendo.
- Si es cierto – dijo Narcisa sonrojándose.
- No sabía que os conocíais ¿Desde cuando estáis saliendo? – dijo Shannon.
- Sirius nos presentó durante la celebración tras la batalla de Halloween, estuvimos escribiéndonos y viéndonos durante varias semanas y tuvimos nuestra primera cita el día de mi cumpleaños, me invitó a cenar – dijo Narcisa.
- ¿Tu cumpleaños no es el 10 de marzo? – pregunto Griselda.
- ¿Dos meses? ¿Llevas dos meses saliendo con Kingsley y no me habías dicho nada? – dijo Amelia.
- No quería que Sirius se enterara todavía. Creo que esto puede ser definitivo y no quiero que el sobre protector que tengo por primo lo estropee – dijo Narcisa.
- Cierto – dijo Amelia.
- ¿Cuándo se lo vas a contar? – dijo Shannon.
- No lo se, Kingsley me ha invitado a cenar esta noche, y tengo el presentimiento que después tendré que contárselo a Sirius si o si – dijo Narcisa.
- ¿Crees que...? – dijo Amelia.
- No lo se, pero lleva varios días insinuando una relación más duradera – dijo Narcisa.
- Bueno, sea lo que sea, suerte – dijo Shannon.
- Gracias – dijo Narcisa.
- Y si es lo que sospechamos, espero que me invites – dijo Griselda.
- Hecho – dijo Narcisa mientras entraban al despacho de Minerva, por cuya chimenea Shannon, Griselda y Amelia, irían al ministerio, y los demás a sus casas.
- Ha sido un placer teneros aquí, hasta julio – dijo Minerva mientras todos empezaban a irse.
Cuando el último de los miembros del consejo se fue, Minerva cerró de nuevo la chimenea. Cuando miró el reloj, se sorprendió por la hora. La reunión había comenzado justo después del almuerzo, y ya era la hora de la cena, por lo que salió de su despacho, bloqueó la puerta mágicamente y se dirigió a las cocinas para asegurarse de que todo estaba en orden. El próximo septiembre, los alumnos se encontrarían con un nuevo Hogwarts.
Otro pensamiento cruzó la mente de Minerva, el próximo septiembre el primogénito de los Weasley, William, comenzaría Hogwarts, solo pedía que no se pareciera a sus tíos, ni que su Robby lo tomara bajo su protección, como los merodeadores habían hecho con él y sus hermanos, de lo contrario Albus no sobreviviría a ese curso. Bastante había hecho con sobrevivir al último año de su Isobel.
Esa noche.
Narcisa estaba nerviosa, como Amelia, ella también sospechaba lo que pasaría en la cena, pero no sabía si estaría preparada.
Se había puesto su mejor vestido y sus mejores joyas. Kingsley la había invitado a un nuevo restaurante que habían abierto en el renovado callejón Knockturn. Las nuevas leyes que había aprobado el Wizengamot, había hecho que los comerciantes tuvieran que dejar de estar tan apegados al mercado negro de artefactos oscuros, otros habían visto en esta renovación una oportunidad y había abierto otros negocios, entre ellos el restaurante. Era simple pero elegante, al entrar había visto la decoración, era elegante y romántica. Tal vez ella y las otras tenían razón.
Ahora estaban sentados en una mesa para dos junto a la ventana. En la mesa había un par de velas y un pequeño jarrón con dos rosas. Ya habían pedido el postre, cuando el camarero puso frente a ella su plato, vio como Kingsley comenzó a ponerse nervioso, cuando bajo la mirada al plato para empezar a comerse el postre, vio lo que había escrito y se quedó paralizada. Cuando alzó la vista de regreso a Kingsley él empezó a hablar.
- Cissy, en estos meses te has convertido en la mujer más importante de mi vida, a pesar de que estuvimos en Hogwarts al mismo tiempo, no coincidimos. Pero ahora te has convertido en mi mejor amiga, en la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. No me importa tu pasado ni con quien estuviste casada, tampoco me importa de quien es hijo Draco, solo te juro que lo cuidaré y querré como si fuese mío, por lo que, Narcisa Black ¿quieres casarte conmigo? – dijo Kingsley enseñándole un anillo de diamantes.
Narcisa se quedó sin poder hablar durante unos segundos que a Kingsley le parecieron horas, hasta que vio como ella sonreía y le miraba.
- Si Kingsley, me casaré contigo – dijo Narcisa, para que un par de segundos después Kingsley se acerco a ella y la besó. Cuando se apartó le puso el anillo y el resto de la noche la pasaron paseando por St. James Park hablando y planeando su futuro juntos.
Narcisa no llegó a su casa hasta la mañana siguiente, jamás había sido tan feliz. Horas más tarde, después del almuerzo, fue a casa de su primo a recoger a Draco que se había quedado allí a dormir. Allí se encontró con una ansiosa Amelia que la esperaba para que le contara lo que había sucedido.
Y junto a ella a un enfadado Sirius Black.
