Lamento muchisimo el retraso, pero perdí el lapiz de memoria en el que tengo la historia y no lo he encontrado hasta hace un par de días, y es cuando he podido terminar el capitulo y publicarlo.

Gracias por la espera.

Espero que os guste.

Recordad: Harry Potter y su universo pertenecen a la maravillosa mente de J K Rowling


Capitulo 17.- Bill llega a Hogwarts

Hogwarts

Los botes llegaron al embarcadero al otro lado del lago y se detuvieron con un suave balanceo. El primero en bajarse de su bote fue Hagrid, seguido de los dos aurores (un hombre y una mujer), los cuales comenzaron a ayudar a todos los alumnos a descender de sus propios botes. Cuando todos estuvieron en el embarcadero, los aurores volvieron a contarlos para asegurarse de que estaban todos.

- ¿Estáis todos bien? – preguntó el auror.

- Si – se escuchó por todo el embarcadero.

- Bien, entonces seguidnos – dijo la auror, subiendo por las escaleras que llegaban hasta el castillo, seguida por su compañero.

- Tened cuidado, los escalones podrían estar mojados y os podríais resbalar – dijo Hagrid mientras observaba como todos los niños seguían a los aurores, para seguirlos él mismo cuando el último de los alumnos comenzó a subir las escaleras.

Bill estaba entusiasmado por volver a estar entre las paredes del castillo, donde había pasado siete de los mejores años de su vida.

Cuando llegaron al final de las escaleras, Bill pudo ver que las puertas que conducían a la antesala del castillo ya estaba abierta, y que los alumnos que le precedían ya estaban entrando. Cuando Hagrid entró en la sala, precedido por todos los alumnos, la puerta se cerró. Bill que se había colocado junto a una de las paredes de la sala, pudo ver como el profesor Flitwick estaba al otro lado de la sala, junto a la puerta que conducía al Gran comedor, y junto a él estaban los dos aurores que los habían recibido, Hagrid y los cuatro fantasmas de las cuatro casas.

"¿Qué hace el profesor Flitwick aquí?" – pensó Bill.

- Buenas noches a todos – comenzó el profesor llamando la atención de todos los presentes – Soy el profesor Filius Flitwick, soy el director adjunto de Hogwarts y seré vuestro profesor de encantamientos hasta el tercer curso.

Bill se quedo asombrado, ese debía ser uno de los cambios que su padre le había advertido que se habían producido dentro del castillo y entre el personal de Hogwarts.

- Ahora quiero que me sigáis hasta el Gran Comedor, allí seréis clasificados en una de las cuatro casas en las que se divide Hogwarts, son Hufflepuff, Ravenclaw, Gryffindor y Slytherin – dijo el profesor abriendo la puerta junto a él.

Hagrid fue el siguiente en entrar al Gran comedor, seguido de los alumnos que eran guiados por los aurores para que no se formara un atasco en la puerta. Cuando Bill entró, en un principio le pareció que todo seguía igual, pero cuando llegó al pasillo central desde donde los llevaron hasta el frente de la gran sala, pudo comprobar el primer cambio, todas las paredes estaban repletas de retratos, pero el que más le llamó la atención, fue el que estaba detrás del lugar donde se sentaban los profesores: ¡ERA UN RETRATO DE LOS FUNDADORES! ¿Dónde lo habrían encontrado? Todos en el mundo mágico, incluso los duendes pensaban que se habían perdido todos. Mirando el retrato, Bill pudo constatar por si mismo el porqué todos decían que Slytherin y Gryffindor eran temidos en su época, ambos hombres tenían expresiones que por si solas advertían que no los provocaras. Bill vio otro cambio significativo en el Gran comedor: la mesa de los profesores.

La otra vez era solo una gran mesa, ahora habían tres grandes mesas, en las que Bill pudo ver sorprendido que a parte de los que supuso era el personal de Hogwarts, se encontraban los miembros del consejo escolar, entre ellos su padre.

De repente se hizo el silencio, y el sombrero colocado sobre el taburete, comenzó a cantar su canción.

- Seis siglos han pasado desde que los descendientes de los fundadores nuestros muros abandonaron. Los jefes de las familias más prominentes de la época sus lugares ocuparon, llevando a Hogwarts más alto de lo que sus fundadores pensaron. Pero llegó un director con sus leales que superiores a todos actuaron, hasta que los descendientes de aquellos hombres y sus aliados lo derrotaron. Ahora Hogwarts comienza a ser lo que otrora era, pero no será de esa manera si sus ocupantes ayuda no prestan. Así que pruébame y te diré donde debes estar. Donde tu ayuda mejor puedes prestar. Puedes pertenecer a Gryffindor, donde habitan los valientes. Donde su fantasma decapitado mano derecha del último Gryffindor en batalla era, a sus leones protege. Puedes pertenecer a Hufflepuff, donde los justos y leales, junto a su fantasma confesor de nuestra fundadora escucha a sus tejones. O a la antigua sabiduría de Ravenclaw si tienes una mente dispuesta, porque los de inteligencia y erudición siempre encontrarán allí a sus semejantes, donde su fantasma, última Ravenclaw a sus cuervos enseña. O tal vez en Slytherin harás tus verdaderos amigos. Esa gente astuta con ayuda de su fantasma, único aprendiz de Slytherin a sus serpientes aconseja. ¡Así que pruébame!¡Miedo no tengas! Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga). Porque soy el Sombrero pensante y mi misión es seleccionarte – cantó el sombrero seleccionador.

Todos en el Gran comedor aplaudieron. Mientras Bill vio la reacción de Albus ante la canción del sombrero, y pensó que si pudiera hacer magia sin que nadie se diera cuenta, el sombrero ahora mismo sería tan solo un montón de cenizas. Había dado demasiada información. Ni siquiera Bill en todos sus estudios para Gringotts había descubierto esos datos sobre los fantasmas de Hogwarts.

- Bien, ahora os iré llamando de uno en uno y vendréis hasta aquí, os sentareis en el taburete, yo os pondré el sombrero y seréis seleccionados. Cuando el sombrero grite a que casa debéis ir, bajareis del taburete e iréis a sentaros en la mesa correspondiente. De izquierda a derecha están las mesas de Slytherin, Hufflepuff, Ravenclaw y Gryffindor – dijo Flitwick señalando las respectivas mesas – Ahora comencemos.

Bill estuvo muy atento, quería comprobar cuantos nuevos alumnos habían acudido a Hogwarts, respecto a los que él recordaba que habían estado en su promoción. Cuando el primero fue llamado por el profesor Flitwick, un chico moreno y regordete avanzó hasta el sombrero, era Solomon Wood, el heredero de la familia Wood y hermano mayor de Oliver Wood, ese era el primer cambio en la clasificación.

La otra vez, Solomon había muerto dos meses antes de cumplir los once.

Asesinado junto a su madre por Lucius Malfoy.

- ¡Ravenclaw! – gritó el sombrero seleccionador. Solomon corrió sonriente hacia la mesa de los cuervos, donde para sorpresa de Bill, lo recibió el fantasma de Ravenclaw, Helena Ravenclaw, y los dos prefectos de séptimo año.

La clasificación continuó con Jack, entonces Bill se dio cuenta de que los nuevos alumnos estaban siendo clasificados por su fecha de nacimiento en vez de en orden alfabético. Jack fue a Gryffindor. Otra vez. Nick le dio la bienvenida, junto con los prefectos de séptimo año. Y la clasificación continuó.

Otro chico fue a Slytherin y otras dos chicas a Hufflepuff, cuando el profesor llamó a Bill.

- William Weasley – grito el profesor Flitwick.

Bill se acercó con nerviosismo al taburete, y cuando se sentó el profesor le puso el sombrero.

- Vaya, vaya, ya era hora señor Weasley, he estado esperando este momento desde que Iris se apareció en el despacho del director y nos contó lo que sucedía, espero que haga su parte en la reconstrucción de nuestro mundo y no nos falle – dijo el sombrero.

- Lo intentaré, pero no podré hacerlo solo, tendremos que trabajar como un equipo o todo se irá al traste. Y por favor llámame Bill – dijo Bill.

- De acuerdo, Bill. Y tienes razón. Yo por mi parte ya estoy trabajando en ello – dijo el sombrero – Pondré a los alumnos donde deben estar. Iris tiene razón, el cambio debe comenzar en Hogwarts – dijo el sombrero.

- Gracias – dijo Bill.

- Ahora veamos, ¿dónde debes estar tú? Mmmm, veo una gran valentía, mucha astucia, una gran inteligencia y una gran lealtad hacia tu familia y amigos, mmmm, si, está decidido, estarás otra vez en ... ¡GRYFFINDOR! – dijo el sombrero gritando la última palabra a todo el Gran Comedor.

El sombrero desapareció de su cabeza y Bill oyó y vio como todos en la mesa de Gryffindor aplaudían mientras él se dirigía hacia allí, siendo recibido por Nick-casi-decapitado y los prefectos de último curso (los cuales, se dio cuenta Bill, se sentaban en dos sillas que presidían la mesa de espaldas a las mesas del profesorado y el personal).

Bill apenas prestó atención al resto de la selección, estaba ocupado observando a su alrededor buscando más cambios respecto a como recordaba todo. El gran cambio había sido el retrato de los fundadores y las mesas del personal y del consejo escolar, pero Bill pudo ver también que el Gran Comedor estaba repleto de retratos que miraban alrededor de la sala como si llevaran décadas sin observar el Gran Comedor tan lleno de alumnos, y tal vez fuera cierto, ya que Albus llevaba siendo el director los últimos 26 años y según habían descubierto, había realizado los cambios más radicales en los primeros seis meses de su mandato, entre ellos el bloqueo de acceso de los retratos a ciertas partes del castillo, entre ellas el Gran Comedor y las salas comunes y su despacho, en este lugar, la única excepción eran los retratos de los anteriores directores, y eso era porque la magia de Hogwarts impedía que fueran expulsados del despacho. También se dio cuenta de las dos sillas que presidían cada una de las mesas de los estudiantes.

Una vez terminada la selección, el profesor Flitwick puso el taburete y el sombrero seleccionador junto a la primera mesa (la mesa más cercana a los estudiantes), y fue a sentarse en su silla junto a la directora McGonagall en la primera mesa. La directora McGonagall se levantó y comenzó a hablar.

- Bienvenidos a Hogwarts, tanto a los alumnos nuevos como a los antiguos. Antes de comenzar nuestra cena, me gustaría hacer algunos anuncios. Como ya os habréis dado cuenta, al menos los alumnos de segundo en adelante, ha habido muchos cambios en Hogwarts durante el verano. Uno de esos cambios, es que parte del material que utilizareis en Hogwarts, estará proporcionado por la escuela, como por ejemplo las mochilas que utilizareis, y que os estarán esperando sobre vuestras camas cuando lleguéis a los dormitorios que se os han asignado, otro de los cambios, es que en vez de haceros entrega de los horarios de clases, se os proporcionará un diario como éste – dijo Minerva mostrando un pequeño libro negro – en vez de negro será verde, rojo, amarillo o azul, según cual sea vuestra casa, en él aparecerá no sólo vuestro horario, sino también cualquier información que vuestros jefes de casa necesiten transmitiros, así como las tareas asignadas en cada asignatura que aparecerán después de la cena de la jornada en la que han sido impuestas, en él también encontrareis las reglas de Hogwarts, incluyendo que el Bosque Prohibido se llama así por una muy buena razón, por lo que os sugiero que las leáis con la mayor prontitud posible. En vuestros dormitorios también encontrareis el resto del equipo de vestimenta. Ahora respecto a los cambios en el Gran Comedor, a partir de ahora, el Consejo escolar, así como todo el personal y profesorado de Hogwarts, estarán presentes tanto en el banquete de comienzo de curso como en el de fin de curso. En el resto de banquetes, solo estarán presentes los residentes de Hogwarts, con algunas excepciones en las que contaremos con la presencia de algún miembro del Consejo – dijo señalando la última mesa tras ella –. Ahora los cambios en el personal, seguramente ya todos sabéis lo ocurrido con el señor Albus Dumbledore y los motivos por los que ya no es director ni profesor de esta magnífica escuela, los que no lo sepáis, estoy segura de que vuestros compañeros y sobre todo los prefectos de vuestras casas o los Premios Anuales, estarán encantados de contaros los motivos. También informaros que el señor Albus, ya no tiene potestad para asignar o reducir puntos o detenciones, si alguno de vosotros sentís que estáis siendo molestados o acosados por él, acudid e informar de inmediato a algún profesor o prefecto. A partir de ahora, el señor Albus sólo será el ayudante del señor Angus Filch, nuestro celador y ayudante de los aurores residentes en Hogwarts – dijo Minerva señalando al señor Filch, el cual se levantó e hizo una pequeña reverencia hacia los alumnos. Bill se dio cuenta de que parecía mucho más feliz y saludable de lo que había sido la otra vez, en cambio Albus parecía que iba a estallar de un momento a otro –. Los aurores residentes en Hogwarts, están aquí para vuestra protección, y ya me han informado de que estarán encantados de ayudaros con las tareas escolares de cualquier asignatura a cualquier alumno que lo desee, sea de la asignatura que sea, durante su tiempo libre – dijo McGonagall señalando a la mesa tras ella en la que cuatro aurores, dos hombres y dos mujeres, se levantaron – Al resto de los profesores los iréis conociendo conforme acudáis a sus clases. Solo presentaros al señor Fergus MacGarrett, quien será el guardián de las llaves y los terrenos de Hogwarts. Y ahora, disfrutad del banquete – dijo Minerva antes de dar una palmada y que todas las mesas estuvieran repletas de comida.

Bill miró alrededor a las otras mesas y la de Gryffindor y contó cuantos alumnos de primer año habían, cuando terminó de contar se sorprendió, habían otros siete alumnos más (aparte de Jack) de los que se habían graduado la otra vez con él. Sentada frente a él estaba una chica de cabello castaño oscuro, casi negro, ojos verdes y piel clara, estaba hablando con Jack, que estaba entusiasmado contándoles a los compañeros que tenia sentados junto a él todo lo que había leído y sus padres le habían contado sobre Hogwarts, y los cambios que ya había visto que habían hecho al castillo o sus terrenos.

- Por cierto, soy Jack Simmons, y él es Bill Weasley-Prewett – dijo Jack señalando a Bill – ¿Y tú como te llamas? – le preguntó a la chica con la que había estado hablando.

- Tessa Barlow-Kendrick – dijo la chica.

- ¿Kendrick? – dijo Bill reaccionando y prestando atención a la conversación - ¿Eres familia de Josh Kendrick? ¿El novio de Petunia Evans?

- Es mi tío, mamá y él son hermanos ¿por qué? ¿los conoces? – preguntó Tessa

- Si, Petunia es la hermana de tía Lily, bueno en realidad no es mi tía, pero mi familia y los Potter son buenos amigos y la llamamos así por cariño – dijo Bill.

- Tía Lily es genial, fue ella la que nos acompañó a comprar nuestras cosas para la escuela a mi primo, a mi hermano y a mí – dijo Tessa sonriendo.

- ¿La llamas tía Lily? – preguntó Bill

- Si, ella nos dijo que la llamáramos así, que después de todo si ella conseguía que su plan funcionara, su hermana y tío Josh estarían casados antes del próximo verano – dijo Tessa.

- ¿Tu primo y hermano también son magos? – preguntó Jack.

- Si, ellos están ya en tercero – dijo Tessa.

- ¿Están en Gryffindor? – preguntó Bill.

- No, los dos están en Slytherin – dijo Tessa mientras seguía comiendo.

- ¿Qué? Ningún nacido de muggles ha estado en Slytherin. Nunca – dijo Bill

- Lo sé. Tía Lily nos lo dijo. También dijo que lo más cerca que había estado era algún que otro mestizo con uno de los padres nacido de muggles, pero siendo el otro de una línea antigua de magos y brujas – dijo Tessa encogiéndose de hombros.

- ¿Y están bien? – preguntó Jack preocupado por ambos chicos

- Si, tienen un montón de amigos. Lo único malo que cuentan de Hogwarts es sobre ese tipo, Albus. Al parecer los acosa sin descanso, y les lanza miradas de odio sin razón. La verdad que no lo entendemos, nuestra familia no es mágica, no se que podemos haberle hecho para que los trate así – dijo Tessa.

- ¿Se lo han contado a algún profesor? – preguntó Bill.

- No, se lo dijeron a la hija de la directora McGonagall, Isobel, y ella los ayudó, igual que todos sus compañeros de casa. Al parecer Albus no ha tenido descanso con ellos – dijo Tessa riéndose.

- ¿A que te refieres? – preguntó Jack

- A que cada vez que él los ataca de cualquier forma, al día siguiente se levanta con algún hechizo sobre él. Al parecer a Isobel no le gusta Albus, y la verdad no me extraña nada sobretodo después de saber que Albus llamó a Isobel "mente criminal" – dijo Tessa

- Pero Isobel se graduó el curso pasado ¿verdad? – dijo Bill.

- Si, pero ahora es su hermano Robert el que se ofreció a cuidar de ellos, al parecer los mayores les están enseñando un montón de hechizos a los más pequeños, hechizos que no se enseñan en clase. Mi hermano me dijo que incluso habían diferentes clubs de bromas en cada casa, y que los mayores enseñaban a los pequeños, y se repartían el trabajo para gastar bromas – dijo Tessa

- ¿El trabajo? – preguntó Bill.

- Si, desde la planificación, donde se realizará, quien es la victima, que efecto tendrá la broma, todo eso – dijo Tessa

- ¡Vaya, eso es genial! – exclamó Jack, mientras Bill temblaba por dentro. Si ese sistema seguía para cuando los gemelos llegaran a Hogwarts, Albus Dumbledore terminaría suplicando clemencia. Fred y George no necesitaban ayuda para provocar el caos a su alrededor, por lo que teniendo los conocimientos de la otra vez y la ayuda de sus compañeros de casa ahora, se convertirían en leyendas en la historia de Hogwarts.

Cuando terminaron de cenar, todas los platos y copas desaparecieron de las mesas y todos se giraron hacia la mesa de los profesores cuando oyeron como alguien golpeaba una copa.

- Bien, ahora que todos habéis terminado de cenar, unas últimas palabras. Los prefectos y fantasmas os acompañarán a vuestras salas comunes y os mostrarán donde están vuestros dormitorios, debéis saber que solo vosotros, los prefectos de vuestra casa, vuestro jefe o jefa de casa, los aurores y yo podremos entrar en ellos, es por vuestra seguridad, por lo que ni siquiera intentéis entrar en el dormitorio de otro compañero si no es también el vuestro. Recordar que mañana tenéis clase, por lo que no os quedéis despiertos hasta muy tarde. Las clases comenzarán a las ocho y cuarto de la mañana, el desayuno se servirá de siete a ocho, por lo que tendréis tiempo de sobra para desayunar y llegar al aula de vuestra primera clase. Ahora ya podéis iros, buenas noches a todos – dijo Minerva, seguido de un "buenas noches" por parte de todos los alumnos.

- Los de primer año, por favor seguidme – dijo Nick, el fantasma de Gryffindor, seguido por los prefectos.

Cuando salieron del Gran Comedor, Bill descubrió otro cambio, en vez de subir por la gran escalera de mármol, fueron guiados hasta lo que Bill recordaba era el gran patio, ahora era como un tercio de tamaño original y en lugar del resto del patio, parecía que hubieran añadido un gran edificio dentro del castillo. Bill se sorprendió cuando se detuvieron ante unas puertas de metal, y Bill se preguntó que serían.

- Bien, esto son lo que los muggles llaman ascensores, son cajas de metal que mediante electricidad, transportan personas y mercancías de un piso a otro con solo apretar un botón, cuando pulséis el botón junto a las puertas, sobre las puertas podréis ver un número, ese es el piso en el que se encuentra, si además veis una flecha, significa que está siendo utilizado, por lo que tendréis que esperar – dijo uno de los prefectos pulsando un botón junto a una de las puertas, lo que hizo que estas se abrieran.

- Ahora entrar, y no os preocupéis, en cada uno de los ascensores caben al menos treinta personas, y hay ocho, por lo que nos dividiremos, comenzar a entrar, cuando éste esté lleno el resto entrareis en el que está justo al lado – dijo una de las prefectas.

Bill pudo ver como a lo largo del pasillo los prefectos de las otras casas daban las mismas explicaciones e instrucciones.

Todos los estudiantes comenzaron a entrar en el ascensor (Bill, Jack y Tessa fueron de los primeros en hacerlo) y uno de los prefectos subió con ellos. Cuando se vio que ya no cabían más, el pulsó uno de los botones que habían en un teclado junto a la puerta y ésta se cerró, entonces el ascensor dio un pequeño bote y comenzó a moverse, unos segundos más tarde, sonó un timbre y las puertas se abrieron, el prefecto salió del ascensor.

- Seguidme – dijo el prefecto. Cuando todos comenzaron a salir, las puertas del ascensor contiguo se abrió, y de él salió la prefecta y el resto de los estudiantes que no habían cabido en el primer ascensor, seguido de Nick, el fantasma de Gryffindor.

- Ahora estamos en el cuarto piso. En uno de los cambios que han implantado en Hogwarts, ahora todas las entradas a las salas comunes están en la misma planta, la de Gryffindor está allí – dijo señalando hacia la derecha de los ascensores y caminado hacia donde había señalado. Todos se detuvieron frente a un retrato que Bill reconoció. Al parecer eso no había cambiado. Era la señora gorda.

- Hola, muchacho. Me alegra conoceros, espero que disfrutéis de vuestra estancia en Hogwarts. Desde ya os digo que vais a tener muchos rincones que explorar y descubrir – dijo la señora gorda sonriendo.

- Ella es madam Bristol, tradicionalmente se la ha llamado "la señora Gorda", pero espero que comencéis a mostrar respeto y os dirijáis a ella por su nombre – dijo la prefecta.

- Ella es la guardiana de la entrada a la sala común de la casa Gryffindor, cada domingo se cambiará la contraseña para entrar, pero no os preocupéis, si no la recordáis, solo tenéis que poner la palma de la mano derecha junto al retrato y ella sabrá si sois o no un miembro de la casa. Y tranquilos, si cualquiera de otra casa da la contraseña válida, aún así ella sabrá que no pertenecen a Gryffindor y no los dejará pasar – dijo el prefecto.

- La contraseña de esta semana es fortem – fijo la prefecta.

- Correcto. Buenas noches, muchachos. Descansad, mañana os espera un gran día – dijo madam Bristol abriendo la entrada.

- Buenas noches, madam Bristol – dijeron todos los alumnos que esperaban frente a la entrada.

- Seguidme – dijo el prefecto mientras entraba a la sala común, seguido de todos los primeros años y la prefecta.