¡Hola queridos lectores! Aquí el segundo capítulo de "Copos de Nieve y un violín" antes que nada para que ya tengan idea de la canción que tocaba Emily, les dejo al final del capítulo el nombre de la melodía y la logren escuchar J

Los personajes de Rise of the guardians son propiedad de Dreamworks, por desgracia mía L

*Capitulo 2*

Jacks's Pov

Libertad, diversión y risas, que más podía pedir, desde que muchos niños creen en mí, mi vida como guardián ha sido la mejor, recorriendo todo el mundo, dando juegos y alegría a niños.

Estaba de paso de ir a ver a Jaime y sus amigos para poder ir a jugar con ellos y pronto dejar el invierno, antes de llegar estaba en un parque alado de una ciudad que quedaba de paso, pero un sonido, o más bien, una melodía hizo que me detuviera. Tenía que admitir que era la melodía más hermosa que haya escuchado.

"¿De dónde viene esa música?" Me pregunte

Fui buscando el origen de aquella hermosa canción, por alguna extraña razón, tenía la sensación de haberla escuchado antes.

Cuando me encontré quien tocaba esa canción, me detuve para contemplar a una chica de cabellos negros como la noche, y su piel ni tan blanca ni tan obscura, y en sus manos tocaba un violín de una forma sorprendente, pero lo más increíble era la forma en que tocaba aquel instrumento, con el podías sentir lo que transmitir a través de este, que al escuchar, parecía triste y desolada.

Camine lentamente hacia ella, tenía los ojos cerrados, pero las facciones de su rostro eran hermosas. Mis pensamientos se detuvieron al ver como la chica empezaba a llorar, me sentí mal por ella un momento. ¿Qué le está pasando, porque llora?, la vi levantarse de aquel lugar y marcharse, decidí seguirla, lo que era raro, pero algo en esa chica me llamaba la atención. Iba a paso lento, pero viendo a que dirección iba, que era una estación de tren, me apresure para adelantarme.

Al llegar a la estación de tren, me encontré con un niño de 6 años, el pequeño me reconoció, eso me hizo sentir feliz.

-¡Jack Frost!- grito el niño corriendo hacia mí, su madre solo lo miro de reojo, pero luego desvió su mirada hacia su teléfono.

-Hola pequeño, ¿qué tal todo?- pregunte mientras me puse de rodillas para quedar a su altura

-bueno, acabo de terminar mi copo de nieve hecho de papel- me dijo enseñando un copo de nieve grande hecho de papel- sabes te lo quiero regalar, para que traigas el invierno y pueda jugar.

-Claro que traeré el invierno, eso te lo aseguro, después de todo, soy Jack Frost- le dije mientras me elevaba en el aire, el niño empezó a saltar de la emoción y gritando que le gustaba verme hacer ese truco. De pronto vi a la chica de cabellos negros entrar a la estación con su violín en la mano, al parecer, estaba a una altura que dudo que ella me viera, lo cual dudo, se ve que es joven, pero no lo suficiente para que en realidad pudiera verme, eso me entristeció, pero mi tristeza se remplazó con pena y curiosidad al ver a la chica volver a llorar, tenía que hacer algo, de todas maneras son el guardián de la diversión, no importa si no era una niña, tenía que borrar esa cara triste, de repente se me ocurrió una idea. Descendí de mi vuelo y me acerque al pequeño.

-Oye pequeño, ¿me harías un favor?- le dije al niño acercándome a el

-¡Claro!- dijo con entusiasmo- ¿Qué tengo que hacer?

-Bueno, ¿vez a esa chica de haya?- le pregunte señalando a la peli negra, el pequeño asintió algo confundido- ¿qué tal si le das ese copo de papel?

-¿Por qué? – me pregunto el niño, con un tono inocente, le sonreí y volví a ver a la chica

-Es que… se ve algo triste, y creo que este copo la ara feliz- le dije volviendo a ver al niño- solo quiero que no digas mi nombre- el niño me miro con cara confundida, por alguna razón, me sentía nervioso y el que el niño dijera "Hola, esto te lo manda Jack Frost" sería algo raro, yo que sé.

-De acuerdo- me dijo, con una sonrisa en el rostro. Corrió hacia ella y le jalo la manga a la chica, esta se sorprendió y se agacho para verlo a la cara, mi respiración se agito. – Él dijo que te lo diera- dijo mientras me señalaba. "No, no me señales" pensé. Entre en pánico y de pronto mi cuerpo se empezó deshacer en copos de nieve diminutos. Con la distancia que tenía entre yo y ellos era grande como para que no viera los copos, ella miro en la dirección en donde antes se encontraba mi cuerpo, yo aun podía oír, ver y escuchar todo, pero no sentir, este truco lo estuve practicando, desde que muchos comenzaron a creer en mí, mis poderes también incrementaron con el tiempo.

-¿Quién?- dijo ella, con esa palabra pude escuchar su hermosa, voz, desde la distancia, también distinguí el color de sus ojos, eran color marrón, eran muy hermosos.

El niño se dio cuenta que metió la pata y con una sonrisa traviesa, se fue corriendo con su mama, al próximo tren. La vi como miraba el copo de nieve y se le formo una sonrisa, me sentí más tranquilo al verla así, se veía tan hermosa con esa cara. Para disimular mi cuerpo de copos de nieve, hice que empezara a nevar un poco, "mala idea" me dije, ya que ella empezó a temblar, "bien hecho Jack, que listo eres". Se sentó en un banco dejando el violín a un lado, luego me percate al verla temblar, para después ver como se levantaba y se dirigía a las orillas de cera, cerca de las vías del tren. Estaba distraída con el copo de nieve en sus manos, volví a la forma original atrás de ella.

"¿Qué estaba haciendo?" "¿Por qué la estoy siguiendo?" "¿Qué caso tiene si jamás lograra verte?" "Esto es patético Jack Frost" me empecé a decir en mi mente, ya atrás de ella, a unos metros, la mire con sentimientos llenos de dolor, tenía que admitir que me dolía que ella no me lograra ver, me fui alejando poco a poco dando pasos hacia atrás, luego di un brinco para salir volando, pero al elevarme, el viento que siempre hago cuando suelto el vuelo hago una briza. El copo de papel que tenía la chica voló hacia todos lados y ella trato de atraparla, pero no se dio cuenta que término muy cerca de las orillas del tren. Sin que ella se diera cuenta, un tren estuvo a punto de golpearla,

-¡Cuidado!-le grite, rápidamente la tome con la punta de mi cayado, y la rodee por la cintura para jalarla a un lugar seguro.

Ella cayó boca abajo, y al levantarse se quedó en shock, al igual que yo teníamos las respiraciones muy agitadas, decidí no decirle nada y quedar flotando a una distancia, para que no lograra verme, cuando el tren se detuvo, ella entro lentamente con los ojos en blanco.

¿Qué estúpido eres Jack, estuvo a punto de morir" me dije a mi mismo, mientras me golpeaba con la palma de mi mano la frente. Era hora de irme, pero me percate al ver algo en el banco de madera en donde la chica había estado, me acerque, era el violín de ella, sin pensarlo lo tome y me dirigí a la dirección a donde se fue el tren.

Logre verla caminar hacia un edificio, por suerte justo donde estaban las escaleras del interior había una gran ventana, gracias a ella podía ver en que piso vivía. Al parecer vivía en el quinto, espere unos minutos para ver como iba a devolverle el violín, me recargue en la pared flotando, pensando en alguna idea; Talvez cuando se duerma se lo deje a lado o talvez se lo daría en persona, pero ¿qué tal si no te ve?, un violín flotante no será muy bien visto, después de minutos de pensar me arriesgue a dársela cuando durmiera, al llegar a una ventana abierta, me asome si era la habitación correcta, pero mi aliento se detuvo al ver como aquella joven de cabellos negros lloraba descontroladamente alado de su cama, pasaron unos segundos y sin pensarlo dos veces, decidí tocar la ventana para llamar su atención, lo cual logre después de un intento fallido. No podía entrar a si de golpe, eso la asustaría, así que me transforme en copos de nieve, dejando el violín cerca de una ventana de alado cerrada, entre lentamente, mientras la chica se ponía de pie y miraba asombrada hacia mí, o más bien al remolino de copos de nieve que era, volviendo a mi forma original a unos metros de ella, me dirigía una mirada de asombro y curiosidad. No lo podía creer, me podía ver, el sentimiento de miedo a que no me viera desapareció y la remplazo con una felicidad inmensa.

-¿Quién eres?- me pregunto. Yo la mire con una sonrisa, era muy hermosa, no puede evitar sonrojarme, pero gracias a la poca luz que había, ella no lo pudo notar.

-tranquila, no te hare daño, le dije con el tono más dulce que pude hacer- déjame presentarme… mi nombre, es Jack Frost.

Narrador

-¿Jack Frost? ¿El espíritu del invierno?- pregunto la chica con asombro con una pisca de alegría.

-Sí, ese soy yo- contesto Jack con una sonrisa más amplia que la primera – ¿cómo es que sabes de mí? creí que la gente más grande ya no creí en, como decirlo… en personajes como yo – dijo el albino acercándose un poco a ella.

-Pues… aunque no lo creas, yo aún creo en ti, desde pequeña siempre lo hice, aunque jamás te había visto- dijo la chica jugando con sus manos, estaba nerviosa y hablaba con timidez, a Jack le pareció tierno este acto.

-Y dime mi hermosa dama, cuál es su nombre- dijo con voz elegante, mientras hacia una pequeña reverencia extendiendo una mano asía ella, lo que hizo que la chica se sonrojara.

-Mi nombre es Emily- dijo la chica, mientras ponía un pie de tras del otro y doblaba un poco las rodillas, y con sus manos alzo un vestido imaginario a sus costados, después tomo la mano de Jack y este le dio un suave beso en los nudillos de sus dedos. El corazón de Emily empezó a acelerar su ritmo- un gusto tenerlo aquí, mi apuesto espíritu invernal- al decir esto Emily se tapó la boca y se maldijo al decir esto, su cara se tornó a un rojo que a Jack le hizo sonrojarse ante aquellas palabras que la chica había dicho.

-Muchas gracias, hermosa princesa- le dijo Jack y tomo las dos manos de Emily, estas temblaban del nerviosismo que tenía ella – Tranquila- le dijo con el tono más dulce y tierno que él pudo hacer- Oye… ehmm, no pude evitar que antes de que entrara, estabas algo triste.

La sonrisa de Emily se desvaneció por completo y se alejó un poco de Jack sentándose a lado de su cama dándole la espalda de nuevo a la ventana. Grandes lágrimas empezaron a caer de sus ojos. Jack se maldijo por lo que había hecho.

-perdóname, no quería hacerte sentir mal, lo mejor es que me valla- dijo Jack con un tono serio pero a la vez triste

-No… no, no te vallas, no es tu culpa, es solo que… perdí un objeto muy apreciado para mí- dijo con un tono de melancolía, mientras sujetaba rápidamente la muñeca de Jack

- ¿Y se podría saber qué es lo que perdiste?- pregunto Jack mirándola a los ojos, con dulzura.

-Es… mi violín, el instrumento que me regalo mi padre antes de que muriera- dijo entre sollozos mientras más lagrimas salían de sus ojos, Emily no le gustaba dejar ver sus emociones, pero con Jack era diferente, ella la hacía sentir más segura consigo misma.

-Espera un segundo- dijo Jack zafándose del agarre de Emily con delicadeza y salió por la ventana, Emily se quedó estática un momento, pero al ver que Jack volvía a entrar con un objeto en las manos, se quedó aún más en shock- ¿es este tu violín?

Emily no dijo nada, lo único que pudo hacer fue tomar el estuche, y comprobar si ese era el violín de ella, y si lo era, su respiración se agito. Jack estaba a sus espaldas esperando otra reacción de la joven, pero lo que jamás espero fue que Emily se lanzara hacia él, rodando su cuello con los brazos y haciéndolo caer junto a ella.

-¡Gracias, gracias, gracias Jack!- le dijo Emily mientras más lagrimas salían de sus ojos, pero eran lágrimas de felicidad, y sin pensarlo le dio un tierno beso en la mejilla, lo que hizo que Jack abriera los ojos como platos y se sonrojara, Emily al reaccionar y ver lo que hizo, miro a Jack con ojos de asombro y miedo, miedo a cómo iba a reaccionar el albino -Lo… lo siento Jack- dijo Emily con cara pálida "genial acabo de conocerlo y ya lo estoy besando, no seas tonta Emily" se dijo la chica.

Jack se enderezo un poco quedando sentado y Emily también, haciendo que la chica casi rodeara sus caderas con sus piernas, pero ambos no se dieron cuenta en la posición en la que estaban. El joven albino, tomo con una mano la cara de Emily y con su pulgar seco las lágrimas que ella aún tenía.

-No tienes por qué disculparte- le dijo con un tono comprensivo. Ambos se perdieron en sus miradas, y sus caras estaban a centímetros de distancia. Unos minutos después reaccionaron y se dieron cuanta en la posición vergonzosa en la que estaban, ambos se sonrojaron y Jack fue el primero en levantarse, para luego ayudar a Emily. Jack tomo su cayado y se dirigió a Emily.

-¿Ya tienes que irte?-dijo la joven en un tono triste, sentía que las lágrimas volverían a salir.

-El invierno me espera en otra parte, pero no te preocupes-la tomo de los brazos, y lo se acercó un poco a ella- mañana en la noche vendré a verte, ¿de acuerdo?, pero si me prometes algo-la chica asintió un poco confundida- prométeme que no volverás a llorar, me parte el corazón ver a gente tan buena como tu así, no se merecen estar tristes-dijo el peliblanco un poco serio

-Te lo prometo- y se abrazó a Jack, este no tardo en corresponder aún más fuerte el abrazo

Al último el albino le dio un beso a la chica en la frente- descansa mi hermosa princesa- dijo con un tono feliz

Emily solo sonrió y le dio otro beso en la mejilla. Jack se fue hacia la ventana y poco a poco, se fue desintegrando para que se fuera con el viento, a Emily se le dibujo una sonrisa enorme en el rostro y no pudo evitar dar un gritito de alegría y dar pequeños saltos, después de que Jack se había ido. Se tumbó a la cama y abrazo una de sus almohadas, mientras pensaba en el joven albino quien la ayudo a recuperar lo más valioso para ella.

CONTINUARA…

¡Hay que emoción! xD como les dije en el principio les dejo aquí el nombre de la canción que Jack "escucho" cuando vio por primera vez a Emily

Cancion: RIVER FLOWS IN YOU

Violinista: Lindsey Stirling

Enserio que les va a encantar la música… espero y les haiga gustado este capítulo, no olviden dejar sus reviews ¡PORFAVOR! Gracias por leer y nos leemos en el siguiente ¡capítulo!

Besos y Abrazos