¡Hola mis queridos lectores! Aquí el siguiente capítulo de "Copos de Nieve y un violín" espero y lo estén disfrutando

creo que este capiyulo es mas largo de lo que pense

Jack Frost es propiedad de Dreamworks :(

*Capitulo 3*

Narrador

Emily golpeaba fuertemente su despertador para poder desactivarlo, lo cual logro después de varios intentos fallidos. Se levanto de la cama con el cabello revuelto y una cara de mil demonios, se dirigió al baño y se arrojo agua fría en la cara, eran las 5:00 de la mañana, decidió tomarse una ducha para después cambiarse y dirigirse a la cocina. Vio que su tía Margaret seguía en el sillón durmiendo plácidamente.

¨Tienes que hacerlo Emily, todo con tal de que ella viva sin preocupaciones¨ pensó la joven, por el bien de la salud de su tia, no tuvo mas remedio que decidir dejar la escuela para ayudarla económicamente, limpiando casas o tocando su violín en lugares públicos de la ciudad. La joven suspiro y cerro los ojos, no estaba en sus planes dejar la escuela, sabia que si su tía se enterara de lo que estaba por hacer se lo impediría, así que decidió quedarse cayada, de todas formas ella ya trabajaba por las tardes limpiando en los edificios mas lujosos.

Sus pensamientos se rompieron cuando su tía Margatet la sobresalto tomandola de sus hombros con sus manos.

-¿Que pasa querida?

-Nada tia, solo estaba... pensando-declaro la pelinegra tomando la mano de su tía y acariciándola un poco- oye tia, te puedo preguntar algo loco?

-bueno, viniendo de ti no me sorprendería que fuera alguna pregunta loca- le dijo con tono de burla, lo cual hizo que Emily se echara a reír

-Es sobre un personaje de las historias que me contabas, Jack Frost... ¿Donde oíste hablar de el?

La tia quedo en silencio por un momento, ¿porque tan repentino tema se le vino a la mente de esa joven?

-Oh... pues, ahora que lo dices, hay una historia que jamas te había contado, pero ya es momento de que sepas un poco mas de mi pasado- le dijo a la joven tomandola del brazo haciendo que se sentara en una silla del comedor

Flashback

Estaba de lo mas feliz, dando brincos y gritos como cualquier otra niña de 11 años en invierno, haciendo ángeles de nieve o construyendo muñecos de nieve. Aquella pequena con trenzas de cabello color negro que se llenaban de nieve cada que caia al suelo, estaba de lo mas feliz y alegre.

-¡Margaret! ¡Cariño entra a la casa! ¡Te tengo una sorpresa!- grito la madre de Margaret asomándose por la puerta de madera. Era una mujer de 37 años de edad con cabello marron y ojos color miel, vestia como una campesina comun

-¡Ya voy mama!- grito Margaret, sacudiendose la nieve que tenia encima, luego de entrar a la casa y quitarse su abrigo se dirigió a su padre que estaba sentado cerca de una chimenea encendida, era un hombre de 43 años de cabellos grises y ojos color marron, junto a el una niña de 8 años de edad con cabello del tono igual al de su madre, sonreia mientras jugaba con una muneca de trapo - ¿cual es mi sorpresa?

-Hola mi pequeña - dijo el padre tomándola de las caderas y haciéndola subir a unas de sus piernas- ¿dime antes, te divertiste en la nieve?, ¿Jack Frost no te congelo las orejas?

-No papa, no me las congelo-

-¿Otra vez hablando de Jack Frost querido?- dijo la madre de Margaret con tono suave y divertido a la vez

-Amor sabes que la historia de Jack Frost a estado en mi familia por generaciones, aunque todo el mundo no lo conozca o diga que no es real , lo es, y tu lo sabes- le dijo con un tono acusador y burlon

-¿Y mi sorpresa?- interumpio Margaret con entusiasmo

-Aqui esta cariño... feliz cumpleaños- le dijo su madre entregándole un violín junto con su arco- era de mi padre, es muy especial y quiero que tu lo tengas mi pequeña violinista- La niña quedo asombrada por la belleza de aquel instrumento- está hecha de madera de arce, la más fina traída desde Europa, en el pais Bosnia fabricado en un pueblo pequeño, tu abuelo me enseño a tocarla cuando tenía 9 años y como a ti te encanta tanto tocar el violín decidí dártela, prométeme que lo cuidaras muy bien.

-te lo prometo mama- dijo Margaret con una sonrisa en su rostro- Mira Elizabeth mi nuevo violín- la pequeña de 8 años de edad se acercó asombrada ante la belleza del violín. Tenía algunas figuras grabadas, unas cuantas le llamaron la atención, justo donde estaban los aros (digamos que es uno de los costados del violín para que entiendan mejor) estaban dibujados pequeños copos de nieve junto a notas musicales y parecía que tuviera una frase grabada, pero no sabía que idioma era – ¿mama que es esto?- le señalo en donde se encontraban tales figuras

-No lo sé pequeña, mi padre jamás me explico que decía exactamente- Dijo la madre un poco triste. Ya era de noche, Margaret y su familia se fueron a dormir después de un día largo llenos de juegos y diversión.


A la mañana siguiente Margaret le pregunto a su mama si podían ir a jugar junto a su hermana a la pradera junto al lago, ella les dijo que sí, pero que tuvieran cuidado. Antes de salir Margaret tomo su violín y Elizabeth su pequeña arpa que la tocaba con suma gracia y delicadeza al igual que su padre.

Al llegar al lago, se sentaron en unas rocas enormes debajo de un árbol cubierto de escarcha y nieve; como de costumbre ambas empezaron a tocar su melodía favorita (la misma que toco Emily al inicio de la historia) era increíble la sincronización que las dos llevaban.

Mientras tanto un joven albino de ojos azules volaba por el viento, realizando su trabajo como espíritu del invierno, pero se detuvo al ver como dos niñas estaban sentadas bajo un árbol sin hacer nada, o eso veia desde su perspectiva

-Estas pequeñas necesitan más juegos y menos descanso- dijo el peliblanco con un tono burlón.

Al acercarse a ellas empezó a escuchar la hermosa canción que las niñas entonaba con sus instrumentos, se paralizo un momento pero luego decidió acercarse un poco más ¿Cómo es que dos niñas tan pequeñas puedan crear ese tipo de espectáculo musical tan bello? No era un genio en la música, pero si podía distinguir que esas eran las notas más hermosas y bien tocadas que había escuchado. Al terminar la canción Elizabeth dio un salto desde la roca en donde estaba y se echó a correr

-¡Oye! ¿! A dónde vas!?- grito Margaret levantándose de su sitio

-Olvide algo en la casa, ahora regreso- grito la niña sin dejar de correr ni voltear asía atrás. Margaret sonrió y negó la cabeza, volvió a repetir la canción ya que era una de sus favoritas, tocaba con una gracia impresionante, Jack decidió estar a unos metros a espaldas de la niña aunque era algo inútil ya que sabía que nadie en el mundo lo podía ver, ¿Qué le hacía pensar que esta pequeña tuviera algun contacto visual con el?

-Tocan muy hermoso- dijo Jack en tono triste junto con una sonrisa débil. Apretó su cayado y soltó vuelo para seguir con su trabajo

Margaret paro de tocar por un instante y se le formo una sonrisa en el rostro, volteo a ver el cielo en la dirección donde se había ido Jack, viendo cómo se alejaba.

-Gracias Jack Frost-dijo mientras retomaba a tocar el instrumento con la misma melodía.

Fin del Flashback

-Tu… ¿tu conociste a Jack Frost?- pregunto Emily asombrada, jamás pensó en que su tía pudiera haber tenido un acercamiento con el albino.

-Bueno, no lo conocí precisamente, pero creía en él y con solo verlo la fe que tenía asía él y asía los guardianes creció inmensamente- dijo Margaret con una sonrisa.

-¿Increíble y porque no me lo contaste?

-Me hubieras tomado como una loca- dijo con un tono divertido, que hizo que la joven pelinegra se echara a reír, esa no era la respuesta que quería, pero creía que había algo más que el solo pensar que la hubiera tomado como una enferma mental, había otra razón mucho más poderosa.

-Claro que no tía.

-Y, ¿porque la pregunta sobre Jack Frost? Es muy raro que tomes ese tema de seres poderosos… y sobre todo que sea acerca de el- dijo Margaret con un tono pícaro que hizo que Emily se sonrojara

-No… solo era curiosidad

-Jummm de acuerdo, apresúrate que se te hace tarde para ir a la escuela

-Espera tía, una pregunta más- su tía la miro raro pero solo asintió para que continuara ¿Por qué tantas preguntas sobre este tema?- ¿Porque dices que tu familia creía en Jack Frost, como es que nadie excepto ustedes sabía sobre su existencia?- a esta pregunta hizo que Margaret tragara saliva y pusiera sus ojos en blanco.

-Perdóname Emily pero eso no te lo puedo responder- dijo con tono serio. Emily se sorprendió ante la reacción de su tía, algo andaba mal ya que cuando Margaret la llamaba por su nombre era porque algo muy grave estaba sucediendo. Luego de unos segundos la tía de la pelinegra volvió a sonreír y a tomo las manos de su sobrina con delicadeza- Suficiente con las preguntas señorita detective, es hora de ir a la escuela- Emily asintió con una expresión de decepción.


Emily se dirigía a la oficina principal de la escuela en donde iba a tomar sus papeles para ya no asistir a la escuela, aún estaba sorprendida por como su tía le había contestado a su última pregunta

-Emily al fin te encuentro- los pensamientos de la chica se esfumaron al escuchar la voz de su amigo Leonardo, pero el prefería que lo llamaran Leo, era un chico alto, sumamente atractivo, con cabellos rubios y ojos verdes, su piel de un tono pálido que a muchas chicas le encantaba. Era de buen corazon, gentil y caballeroso que hasta en los días más tristes de la gente, lograba sacarles una sonrisa- ayer en la tarde te fui a buscar a tu departamento pero no estabas y fue cuando me acorde de que siempre te ibas al parque de la ciudad a esas horas de los domingos

-Me conoces muy bien- dijo la joven con un tono triste que Leo al instante noto

-¿Estas bien? te noto algo triste, dime quien fue y lo golpeare- dijo el rubio

-Que gracioso

-¿Oye quien más te va a proteger? ¿soy tu guardián no?

-Yo me se cuidar sola

-Lo sé, pero hare lo que sea por proteger a la chica que amo-

-Leo ya te dije que no puedo corresponderte no insistas por favor, entiende que yo solo te quiero como un amigo

-Y entiende que yo por ti jamás me rendiré Emily, hare lo que sea por conquistarte - dijo el rubio con una sonrisa dulce y sincera.

Emily quería a Leo como a un hermano, no podía corresponder a las buenas intenciones del rubio, sabía que él era de buen corazón pero ella no le atraía como para que se volvieran pareja.

-Y dime... ¿bienes por tus papeles? - dijo Leo con una mirada seria y triste a la vez

-¿A qué otra cosa vendría Leo?

-Por favor no te vayas, déjame ayudarte acepta mi ayuda y...

-Ya te dije que no, Leo-Interrumpió la chica- te agradezco enserio lo que quieres hacer por mí, pero de este problema yo tengo que salir sola

Leo conocía muy bien a la chica, sabía que ella no aceptaría su ayuda al menos que fuera de vida o muerte

-Está bien, no seguir insistiendo- tomo las manos de la chica y les dio un tierno beso a cada una- pero recuerda que siempre estaré para ayudarte en lo que sea ¿de acuerdo? nunca... nunca lo olvides

-Y te lo agradezco de todo corazón- dijo abrazándolo, odiaba no poder sentir lo que el sentía por ella, es decir, es el chico que muchas chicas quisieran tener, pero algo había que no le llamaba mucha la atención- eres una gran persona Leo, te quiero

Luego de separarse ambos retomaron el camino a la oficina, tardaron menos de media hora y salieron del edificio

-Bueno hoy es mi último día aquí, cuídate Leo

-Cuídate tú también no te metas en problemas

-Mira quién habla, el que dejo escapar el ratón del laboratorio

-El me dio su palabra de ratón... de que iba a volver-dijo en un tono serio y de dolor fingido.

Se le escaparon unas cuantas carcajadas a Emily, enserio que ese chico era un caso perdido. Leo se sintió muy bien al hacerla reír, luego ambos se despidieron y Emily decidió ir a su primer trabajo que le duraría todo un día, limpiar chimeneas.

"Quien rayos aun usa esas cosas, ya existen los calentadores" pensó la chica quien suspiro y se dirigió a un vecindario lleno de casa lujosas.

Al llegar a la entrada del vecindario se topó con un guardia de seguridad, la chica le informo que venía a trabajo de las limpiezas con las chimeneas, el guardia dejo pasar a la joven y se encontró con el hombre que cuidaba al personal de mantenimiento el señor Peter Thorne

-Bien señorita Johns, la casa 210 será la primera en ir para que empiece su labor limpiando las chimeneas ya que como sabrá se acerca el invierno y necesitan estar preparadas, en total tienen que ser 20 casas - dijo un hombre alto y de mediana edad- de allí siga con las demás en forma numérica, puede encontrar ya sus material preparados para que empiece en el almacén cerca de la caceta de vigilancia, espero haiga traído ropa extra señorita Johns

-Si señor- le contesto un poco nerviosa

Emily se dirigió a donde se encontraban los materiales para poder empezar su trabajo, se puso una blusa azul marino, con unos pantalones ajustados grises y unos tenis viejos que ya no usaba desde hace años, se amarro el cabello en una coleta alta levantando los mechones de cabellos en la frente. 20 casa, este día seria largo. Empezó con la principal y fue de una a una la cual la mayoría la atendía la servidumbre de la casa.

Ya eran las 7 de la tarde y se dirigió a la última casa que le faltaba, la joven estaba un poco cubierta de carbón en los brazos y en los pantalones, todo iba bien hasta que un niño de 7 años se le ocurrió tomar el bote de carbón en polvo que la chica llevaba y tomo a Emily desprevenida al echarle todo encima, ella cerro los ojos y se congelo por un momento, al levantarse de la chimenea se voltio para encarar al niño pero lo único que consiguió fue que otros dos niños, en este caso gemelos, le empezaran a disparar bolas de pintura, 6 o 7 la golpearon pero el ataque se interrumpió al escuchar a un joven gritar

-¡¿Qué es lo que están haciendo?!- dijo el joven con un tono de sorpresa, Emily al aclarar la vista, vio a un joven de unos 18 años de edad con un aspecto serio, era atractivo ya que tenía el cabello negro corto y ojos color azul, era alto y se podría descubrir sus pectorales debajo de su camisa súper ajustada

-¡Corran! ¡Daniel nos descubrió! ¡Retirada!- grito uno de los gemelos tomando a sus hermanos de la mano para salir corriendo

-¡Vuelvan acá!- grito el joven para luego acercarse a Emily- ¿Estas bien?- pregunto

-Sí, si estoy bien- dijo Emily un poco tímida, pero los nervios eran más grandes

-Discúlpalos por favor, pero tranquila recibirán el castigo que se merecen eso pequeños traviesos

-No se preocupe, son niños es normal su comportamiento- sonrió un poco

El joven le devolvió la sonrisa y luego la miro de pies a cabeza, estaba totalmente llena de carbón sobre todo en la cara, pareciera que fue a trabajar a una mina, y luego vio las manchas de pintura en sus pantalones- Mira cómo te dejaron, no importa si son niños, no deben hacerte este tipo de bromas-dijo con un tono serio

-Descuida traigo ropa de repuesto- desvió la mirada y se dirigió a levantar el desorden para luego retirarse – un gusto conocerte Daniel- dijo la chica después de cruzar la puerta

-El gusto es mío- murmuro el chico viendo cómo se iba. Rápido fue a ver a la nana de los niños para avisarle que iba a salir y que cuidara a sus hermanos

La joven de cabellos negros se dirigió a los vestidores del personal de mantenimiento con su mochila en el hombro para cambiarse la ropa, pero se detuvo al ver que la estaba remodelando

-Perfecto lo último que me faltaba- dijo molesta - ¿Y ahora qué?-No le quedo de otra irse a casa con ese aspecto, a esta horas su tía ya debería estar dormida ya que era de noche e iba a usar la oscuridad a su favor para que no notara su aspecto, pero se percató al ver que la estación de taxis que estaba cerca se encontraba completamente vacía- Esto debe ser una broma

-Disculpa- esa palabra le llego al oído por detrás y dio un respingo luego se voltio y miro al joven de cabellos negros- No me dijiste tu nombre

-Uhmm… soy… soy Emily

-Oh bueno Emily, solo quería saber si estabas bien

¿Porque de pronto interés a ella? ¿Solo era una empleada? Esas preguntas resonaban en la cabeza del chico que no sabía la razón del porque la había seguido

-Emm… si estoy bien, estoy por irme creo que los vestidores no están disponibles, pero no importa- dijo dándose la vuelta para empezar a caminar. Sintió como el chico iba detrás de ella.- ¿Te puedo ayudar en algo?- pregunto un poco fastidiada

-¿No tienes como irte? Te puedo llevar a tu casa si quieres

-No gracias, además mi casa está a unos minutos de aquí

-En ese caso déjame acompañarte, no es bueno que una chica camine sola por estas calles, además quiero compensarte por lo que hicieron mis hermanos

Emily se quedó sorprendida, se preguntaba por qué ese chico se preocupaba por ella, ¿tenía buenas intenciones? No tuvo más remedio que aceptar ya que él tenía razón así que decidió arriesgarse

Los primeros minutos fueron incomodos, Emily quería que la tierra la tragara. Luego Daniel empezó hablar y a preguntarle a Emily sobre su vida, al principio le pareció raro pero poco a poco fue perdiendo el miedo y fue abriéndose poco a poco y se dio cuenta que era un chico muy agradable, al parecer su padre estaba mal de salud y se encontraba en el hospital más cercano de su departamento, esto le sorprendió a la chica y le conto que también su tía estaba mal de salud pero fue evadiendo un poco ese tema.

Al llegar a la entrada del edifico ambos se despidieron y Daniel regreso con una sonrisa tonta en el rostro.

Emily no pensó en nada a cerca del chico después de que llego a la puerta de su departamento ya que su mente estaba con un miedo de encontrar a su tía despierta, cuando abrió lentamente la puerta se dio cuenta de que la luz de la cocina estaba prendida, entro en completo silencio y cuidadosamente cerró la puerta. Primo asomo su cabeza a la cocina y no había nadie luego se dirigió a la sala y nada, después a ver el baño, el cuarto de su tía, todas las habitaciones se encontraban completamente vacías. Emily empezó a alterarse, temió lo peor hasta que se dio cuenta que había una nota pegada al refrigerador

Emily:

Me fui al hospital que se encuentra a unas cuantas cuadras de este edifico, a ver a un viejo amigo que está internado desde hace mucho tiempo, te explicare después de quien se trata, no te preocupes por mí, mi pequeña violinista estoy en buenas manos debido a mi salud, me quedare con su familia y regresare dentro de 3 días, deje las compras en la despensa, cuídate mucho

-Margaret

-¿Viejo amigo? ¿Qué demo…- las palabras de Emily fueron interrumpidas al escuchar algo azotar desde su habitación, tomo un sartén y fue caminando lentamente a su cuarto. Al entrar vio su ventana abierta "Seguramente fue el viento" pensó la chica, dejo a un lado el sartén para después caminar hacia la ventana y cerrarla lentamente.

-Creo que… ese aspecto no es digno de una princesa- las palabras del albino resonaron en la habitación haciendo que Emily diera un respingo.

-¡Jack Frost, no vuelva a hacer eso!- dijo la chica muy molesta y con el ceño fruncido al darse cuenta de que se trataba del espíritu del invierno quien se encontraba en el marco de la puerta de aquella habitación

-Tranquila, no lo volveré a hacer. Cambiando de tema ¿qué te paso?- dijo en tono burlón

-Eso a ti no te importa- dijo la joven un tanto enojada, se sentía incomoda ante la presencia del espíritu, ya que no se encontraba en las mejores condiciones y percibía que el joven albino se estaba burlando de ella

-Valla… alguien está un poco molesta-

-Mira mejor cállate, no tuve un buen día y no estoy de humor para tus bromas- le decía como si lo conociera de toda la vida

-Te vez muy linda enojada- dijo el chico con intención de hacerla sonrojar lo cual logro, por unos segundos

La chica de cabellos negros estaba furiosa con el albino, sentía como sus ojos se le llenaban de lágrimas y salió lo más rápido de pudo para evitar que Jack la viera, llego a la sala y se sentó en uno de los sofás sin importar mancharlos de carbón y se puso a llorar luego de ver la foto de su padre en una de las repisas.

Jack entro a la sala lentamente y la vio llorar, se puso serio y se colocó delante de ella- Creo que no eres muy buena cumpliendo promesas – le dijo el albino con un tono serio mientras cruzaba los brazos. La chica lo miro ante sus palabras con los ojos llenos de lágrimas y sus mejillas húmedas- prometiste no volver a llorar

-¿! Y qué quieres que haga, eh!? , ¡Soy una humana por si no te has dado cuenta!, soy alguien que tiene sentimientos- grito Emily con voz ronca llena de tristeza y dolor- soy una basura que tiene que sufrir día a día por el resto de su vida, ¿Cómo es que alguien como tú se interese en alguien como yo? Siendo la chica más desolada de este planeta

Jack la miraba con furia ante las palabras de la chica, lo que más le molestaba era como ella se describía así misma. La tomo de los brazos con brusquedad y la jalo hacia el haciendo que sus cuerpos cortara la distancia

-Tu… escúchame bien, ¡Tu! ¡No eres ninguna basura!- le grito el albino con un tono enfadado-Tú no estás sola

-¡Si, si lo estoy! ¡Siempre lo estuve!, ¿no me vez? ¡No vez los resultados de la soledad que hay en mí!- grito con lágrimas en los ojos

-¡Ya no lo estas ahora me tienes a mí!

-¿Q-qué?- dijo Emily con los ojos totalmente abiertos y su cuerpo se relajó lo cual Jack noto. "¿encerio estaría con ella? o… ¿solo lo decía para calmarla?" esas preguntas resonaban en la cabeza de la joven. Se soltó del agarre del espíritu y lo abrazo hundiendo su cara en el pecho del chico-perdóname Jack, perdóname -murmuro hundiendo más su cabeza

Jack correspondió el abrazo con los ojos cerrados. No entendía el comportamiento de la chica. Se separó de Emily mirándola fijamente a los ojos que tenían un líquido negro debajo de ellos, resultado de las lágrimas que habían escurrido con el carbón que tenía en la cara.

-Vete y límpiate, te esperare en tu habitación- dijo el albino con una sonrisa débil en el rosto.

Emily asintió y se fue directo al baño junto con su pijama, tardo más de una hora para quitarse la suciedad del cabello y del cuerpo, al terminar se puso una playera sin mangas y unos pantalones de tela suave anchos, fue a tirar la otra que era un completo desastre. Se sentía mucho mejor. Al regresar a la habitación vio a Jack sentado a una orilla de su cama mirando hacia el suelo.

-Me disculpo otra vez Jack- dijo la chica con tono débil y una mirada triste llamando la atención del albino -eres un chico bueno, no mereces que te trate yo así y…

-Shhhh…- la interrumpió con dulzura, le extendió la mano para que la joven la tomara y la pudiera jalar hacia el sentándola a su lado- no tienes que pedir disculpabas, yo sabía que tu tuviste un mal día y yo empeore las cosas, perdóname tu a mí- le dijo besando su mano

-Jack- lo nombro con un tono lleno de dulzura mientras rodeaba su cuello y lo abrazaba- te digo algo, eres el único al quien dejo ver mis emociones, jamás había llorado enfrente de alguien, ni siquiera de mi tía Margaret quien es el único familiar que tengo- dijo conteniendo las lagrimas

-No debí haberte pedido eso- murmuro el joven quien acariciaba los cabellos negro de la chica

Emily's Pov

-Las personas que conozco siempre me dicen que jamás estaré sola, que ellos están para mí, pero es mentira, lo dicen solo para calmarme, siempre el mismo tono de "compasión" … pero tu Jack, tú me hiciste entender que en verdad no lo estoy. Tu manera de decirlo es increíble- dije con la voz quebrada, sentía que más lagrimas querían salir de los ojos, pero me contuve

-Desahógate, te hará bien- me dijo con un tono dulce y comprensivo

Empecé a derramar las lágrimas que tenía en los ojos, sollozaba en el hombro del espíritu del invierno, yo estaba temblando

-Gracias Jack, otra vez- le dije separándome de él mirándolo a los ojos. El no contesto, pero me dio un tierno beso en la frente y seco mis lágrimas. Se levantó y me acostó lentamente en la cama para luego ponerme una sábana encima- por favor quédate esta noche conmigo – dije sin pensar "Emily no seas tonta" pensé

-Tranquila, no pienso ir a ningún lado mi hermosa princesa- dijo mientras se acostaba alado mío.

Al estar a mi lado no contuve mis fuerzas y lo abrase con una sonrisa en mis labios, sentí sus latidos de su corazón agitarse, me preocupe ante cual era la reacción del joven. Con miedo mire hacia su cara y el me miro con ojos llenos de felicidad y dulzura, volvió a besar mi frente .Empecé a contarle mi historia el por qué llegue así al departamento lo cual hizo que se echara una carcajada y yo lo mire un poco molesta, pero debía de admitir que si un día le hicieran lo mismo a él tendría la misma reacción. También le conté las razones por las que tenía que trabajar y un poco de mi vida pasada. El me conto en cómo se había convertido en guardián, me quede asombrada ante las anécdotas del espíritu del invierno.

Poco a poco mis ojos me pesaban y la voz se me apagaba, me acomode en los brazos del espíritu hasta que quede profundamente dormida.

Jacks's Pov

Algo tenía Emily que hacía que cada que una lágrima caía de su cara, se me rompiera el corazón en más de mil pedazos, he visto a mucha gente llorar, hasta chicas de su edad cada que iba a diferentes ciudades. Pero nadie había llamado tanto mi atención como ella. "Esa canción" ya la había escuchado antes, pero ¿Dónde?

Sentí como Emily se quedaba dormida con una sonrisa en su rostro, eso me hizo sentir un alivio en mi corazón. Vi su rostro, parecía un ángel, las facciones de su rostro eran hermosas, su piel era suave y sus labios, me quede hipnotizado viéndolos por un momento, ¿Por qué esta sensación de probarlos? No, no te puedes enamorar, la regla más importante de un guardián, no la puedes romper. Pero mientras más estaba con Emily más la quería, la deseaba, la amaba "esto no puede estar pasando"… "las cosas pasan por algo ¿no?" "las reglas se hicieron para romperse" "uno no puede evitar enamorase" me decía a mí mismo, no sabía en qué pensar, pero lo que si sabía, es que esa chica de ojos marrones y cabellos negros llamada Emily, había robado mi corazón.

CONTINUARA…


Hola lectores hermosisimos pesosisimos! hahaha Ok mucho amor, gracias por leer este capitulo espero y les este gustando como esta quedando este Fic, ase unos dia lei un Fic que me dejo con la boca abierta y luego de estar biendo el techo para pensar que escribir en este capitulo, se me vino a la mente otra nueva historia con Jack Frost y Hiccup con un OC. les dare despues mas informacion, advertencia creo que sera clasificacion M ... quien sabe :)

Besos y Abrazos