Ya estamos aquí y con ordenador nuevo! Bueno, en este capítulo empieza la nueva etapa, espero que os guste y que me digáis por dónde creéis que irán las cosas. Os recomiendo buscar el tango "Volver" de Carlos Gardel y tenerlo preparado, os hará falta en el capítulo, no es que sea imprescindible, pero será más divertido. Y como siempre, gracias a mis lectoras y amigas en su mayoría, Leylay (Ya te pediré más intros), Rebe/Ruby (Sigo añorándote muchísimo) , Invento Chino (Tus demenciales ideas siguen siendo un invento chino), Laura Brooks, Fanclere LIZ039, Evazqueen, Merlita, Sandy, Su, Piluka75, Pelanito, Erpmeis, Andreja, SnixRegal, Gencastrom09, 15mardy, Hawaiana, Diana9915, Ruah, Vnat07 , Lucyft013, Franchiulla, UnicornStickers, AleaRachel, kykyo-chan , Gencastrom09 y a una nueva incorporación BeaS. Comentéis o no, sólo por leer, por hacerla favorita y por estar al otro lado de la pantalla, gracias de corazón a todas.

Ya sabéis lo de los personajes, sigo sin hacerme con los derechos, así que aún no me pertenecen.


CAPÍTULO XII

Cuando uno regresa a los lugares que marcaron su vida de algún modo, siempre se enfrenta a sentimientos encontrados. Una parte se deja llevar por la curiosidad y se repite a sí misma que es una etapa superada, que el tiempo lo cura todo y que ya no pude doler. Pero otro parte, siente un pequeño abismo, una sensación de inseguridad que no debería estar ahí. Algunos lo llaman traumas, temores casi irracionales y sin sentido que merman parte de esa libertad a la que todos tenemos derecho. Acontecimientos que dejaron una huella duradera, ocultos en el subconsciente y que afloran repentinamente al acercarnos a la fuente de ese hecho. Y era exactamente así como me encontraba, un tanto perdida, contrariada, asustada, pero sobre todo, nerviosa. Yo simplemente le llamo, reminiscencias del pasado.

Pero todo eso no fue suficiente como para quitarme el sueño, estaba tan cansada que ni siquiera recordaba haberme dormido. Solo tenía una ligera noción de estar en el sofá hablando con Rub, de no sé qué de ir al Palacete, y algún que otro murmullo. Así que mi desconcierto aumentó cuando unos ruidos de vasos, o tazas, cafeteras hirviendo, tostadoras haciendo saltar pan y tenedores batiendo huevos contra platos de cristal, llegaron a mis oídos, unidos al olor del hogar que te recibe con el amor de la mañana expresada en forma de desayuno. Pero no eran las evidentes pistas de que Rub estaba en la cocina, sino la música que escuchaba de fondo junto a sus alaridos, porque desde luego, nadie catalogaría cantar a esos gritos desentonados.

-SENTIIIIIRRR, QUE ES UN SOPLO LA VIIIIDAAAAA….

-¿Pero qué demonios? RUUUUUBBB POR DIOS CÁLLATE!

-QUE 20 AÑOS NO ES NADA… QUE FEBRIL NA NA NA NA ….

-Joder Rub, si ni siquiera te la sabes jajajajaja –No me quedó otra, tenía que levantarme, estaba segura de que era un espectáculo digno de ver.

-TENGO MIEDO DEL ENCUENTRO, CON EL PASADO QUE… NA NA NA NAAAAAA

-Dios Rub, suenas como a un gato al que le han pisado la cola jajajajaj

-JA Y JA, se llama envidia.

-¿Envidia de tu dulce voz? Jajajaja. ¿Desde cuándo te gusta el tango?

-Ehhh que soy melómana, me gusta todo tipo de música.

-Querrás decir, que te gusta destrozar todo tipo de música.

-Mira, la marmota se ha levantado con el gracioso subido. ¿Eres consciente del montón de horas que llevas frita?

-¿Montón? ¿Qué hora es?

-Las dos de la tarde, a eso le llamo yo hibernar. Así que no tienes derecho a criticar nada de nada. Además, me tocó cargar contigo hasta meterte en la cama, igual que las veces que te pillabas unas borracheras tan gordas que te quedabas en cualquier esquina tirada. Un gracias, sería suficiente.

-Pues gracias, pero reconoce que cantas como el culo. Además, ¿Un tango? ¿En serio? ¿Tú?

-Perdona, no es cualquier tango, es "Volver" del rey de los tangos, Don Carlos Gardel

-¿Y desde cuando eres una experta en eso?

-Pues desde que Mulán me lo comentó. El otro día le dije que venía mi hermana, que hacía veinte años que no estabas en Madrid, que por fin volvías y que aquí sufriste tu primer…. Amor/desamor jajajaj y ella dijo "Anda, como el tango", así que me picó la curiosidad, lo busqué y joder Emma, parece que lo escribieron para este momento jajajaja

-Ya lo dudo

-¿Qué no?, ¿Has odio bien la letra?, espera, te la voy a poner y luego me lo dices…

-No Rub, déjalo, déjate de chorradas, que aún no he logrado que me riegue bien el cerebro.

-Por eso mismo jajajaj la primera información que llegará, será lo que el maestro Gardel te quiera decir, ven, siéntate aquí. –Me obligó a ponerme junto al equipo de música que tenía en la cocina, se tocó el oído un par de veces con el dedo índice para que escuchase bien la letra. Cogió un cucharón a modo de micrófono y le dio al Play…. Este es el momento en el que debéis darle al botoncito del play vosotras también, si queréis claro jajajaja, pero tiene más gracia con la música. Y una advertencia, lo que está en negrita, son comentarios que hacía Rub mientras no dejaba de moverse por toda a cocina. –Atenta rubita, esto va por ti –Entonces comenzó a contonearse y esperar como una profesional las primeras palabras….

"Yo adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos

Van marcando mi retornoLas del aeropuerto de Barajas…
Son las mismas que alumbraron
Con sus pálidos reflejos
Hondas horas de dolor
otra vez Barajas, pero cuando nos fuimos…

Y aunque no quise el regreso … Pero siempre se regresa…
Siempre se vuelve al primer amor
Tu fantasma …
La vieja calle donde el eco dijo
….Vieja calle no sé, muro viejo, si jajaj….
Tuya es su vida, tuyo es su querer
Bajo el burlón mirar de las estrellas
Que con indiferencia hoy me ven volver
… Espero que no sea tan indiferente…

Volver con la frente marchita
Las nieves del tiempo platearon mi sien
….Canas no tienes, pero date tiempo…
Sentir que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
Bueno, algo sí son jajajaja
Que febril la mirada, errante en las sombras
Te busca y te nombra
….Como tú a Regina…
Vivir con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
…Dulce, dulce, no sé yo…
Que lloro otra vez

Tengo miedo del encuentro
Con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida
Tal cual, estás cagada de miedo….
Tengo miedo de las noches
Que pobladas de recuerdos
Encadenen mi soñar
Mira, como lo de Cora jajaja …

Pero el viajero que huye
Tarde o temprano detiene su andar
Eso, que va siendo hora que pares…
Y aunque el olvido, que todo destruye
Haya matado mi vieja ilusión
Guardo escondida una esperanza humilde
…Siempre la guardaste…
Que es toda la fortuna de mi corazón

…No me jodas, igual que tú, en el fondo estás desenado verla, vamos Em, baila conmigo…. –Me levantó, me sujetó por la cintura y parecíamos dos patos mareados, bailábamos tan bella danza como dos ladrones huyendo de puntillas de algún robo, las rodillas un poco dobladas y unidas dando giros sin sentido.-

Volver con la frente marchita
Las nieves del tiempo platearon mi sien
Sentir que es un soplo la vida
Que veinte años no es nada
(Rub cantaba como si le fuese la vida en ello)
Que febril la mirada, errante en las sombras
Te busca y te nombra
….REGINAAAAA jajajaja….
Vivir con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez"

Y terminamos abrazadas y ella más muerta de risa que yo, pero fue inevitable reír, Ruby lo hace todo muy fácil, es sencillo reír con ella hasta en los momentos difíciles.

-Estás loca Rub jajajajaj, pero ha sido genial, una magnífica y patética interpretación jajajaja

-Ehhh no me digas que esta letra no es la bomba, es genial, para que veas, no sé si veinte años no es nada, pero desde luego, teniendo en cuenta que este tango es de los años treinta, la vida no ha cambiado una mierda jajajajaj –Las dos soltamos unas carcajadas tremendas como si estuviésemos locas de atar, hacía tanto que eso no sucedía, era como en los viejos tiempos, como antes, como hace veinte años. Al final, va a ser cierto que no son nada.

Era evidente que nuestro horario no era muy normal, pero habíamos decidido que el tiempo iba a ser relativo, que disfrutaríamos de nuestra mutua compañía, comeríamos cuando tuviésemos hambre, beberíamos cuando tuviésemos sed, y desde luego, miraríamos el reloj sólo para momentos importantes. Pero Ruby tenía un objetivo claro ese día, sí o sí, saldríamos de casa. Así que no dio demasiados rodeos, fue directa al grano.

-Bueno Em, ya puedes darte una buena ducha, ponerte presentable y peinar decentemente ese lio rubio al que llamas cabello, porque vamos de compras.

-¿Y para ir de compras me tengo que poner hecha un pincel? Además, no me apetece nada salir de casa.

-Ahhh no, claro que vamos a salir, ya estás tardando en acicalarte.

-En serio Rub, no….

-Nada de no, vamos, venga, dale, tira.. –Mientras me "animaba" a levantarme, me empujaba amablemente hasta la puerta del baño.

-Vaaaale, lo pillo, lo pillo, no seas plasta. -Una risita triunfalista fue la señal de su victoria, y un bufido quejambroso, el símbolo de mi derrota.

Intenté alargar al máximo el momento, porque realmente no me apetecía nada salir, pero el entusiasmo de Ruby fue suficiente para dejarme llevar. Lo que en ese momento no sospechaba, era a dónde me quería llevar de compras. Salimos del portal, giramos un poco a la izquierda y allí estábamos, en la misma calle del Palacete. Tenía la esperanza de dirigirnos en dirección contraria, pero no, obviamente no era esa su intención. Hice como que no me daba cuenta, la sonrisa en su rostro era lo suficientemente entusiasta como para no contrariarla. Además, seamos honestos, tenía curiosidad, ya era mayorcita como para poder hacer esto, podía ver el Palacete sin sufrir taquicardias, o eso creía yo. Caminamos no más de dos minutos, y sí, mi corazón latía un poco más rápido y fuerte de lo normal, se aceleraba como un potro que inicia el trote, hasta que por fin alcé la vista y entonces, se tornó un pura sangre en plena galopada. Allí estaba yo, allí estaba Ruby, allí estaba el Palacete. Solo pude dejar caer levemente la mandíbula, estaba diferente.

-Bueno, ¿Qué te parece? ¿Has visto?

-Si he visto qué

-Que está diferente. Parece ser que lo reformaron hace años con la intención de venderlo, pero por lo visto, nadie quiere comprarlo. Ha habido varios intentos, pero nada, al final, todo el mundo se echa para atrás.

-¿Y tú cómo sabes eso?

-Me lo contó la de la inmobiliaria que me vendió a mí la casa, una chica muy maja por cierto, seguro que te gustaría, se llama Belle.

-Sí, fijo que me gustaría mucho, como todas las que me has presentado. –Ruby tenía la costumbre de buscarme pareja, pero su nivel de acierto, siempre fue cero. Aún no sé por qué insiste, nunca da en el clavo.

-Yaaa, porque tú has acertado con todas tus amantes, por eso estás locamente enamorada de… espera, estás solita. Es como si hubieses buscado a tu reina malvada en todas las mujeres. Estoy segura de que ahora es fea y deforme jajajaja como todas las brujas.

-Me parto Rub, tienes la gracia en el culo. Y ahora dime qué se supone que hacemos aquí. –Me quedé mirando el Palacete de arriba abajo mientras ella hablaba y se metía conmigo. Se notaba que fue pintado y arreglado hacía ya tiempo, porque la pintura comenzaba a desprenderse de las paredes. El toldo de cristal estaba reparado, pero la balaustrada que flanqueaba la escalera, se estaba resquebrajando. Supongo que el jardín también fue arreglado, pero de nuevo la maleza había tomado posesión del mismo, tanto, que apenas podía ver si el manzano continuaba en su interior. Una vez más, las dos asomamos la nariz por la reja de la entrada principal, había una cadena, pero no tenía candado alguno, por lo que en el momento que nos apoyamos, se abrió levemente.

-Anda, pero si está abierto –Rub empujó un poco más el portón, y sin pensarlo dos veces, entro en el jardín.

-¿Pero dónde demonios vas? Rub, vuelve ahora mismo aquí.

-Peeeerdona ¿Quién eres tú y que has hecho con Emma Swan? Ya nos han invadido los extraterrestres o qué.

-No digas tonterías, no sabemos si hay alguien ahí dentro.

-Pues ojalá, porque pienso ver el Palacete por dentro y preguntar todos los detalles, te recuerdo que está en venta, lo que significa, que esperarán visitas, ¿no crees?

-Pues no tiene pinta de recibir muchas, Rub, Ruby… espera, para, dónde… RUB! –Y me dejó hablando sola. Sin esperar a nadie, se adentró en la propiedad, pero para mi sorpresa, no fue hacia la entrada, siguió andando y se paró antes de doblar la esquina.

-Em, sigue aquí, igual que antes. – Me hizo un gesto con la mano para que fuese hacia ella.

-¿Qué sigue ahí?

-Pues el manzano idiota, qué va a ser. Ups, igual creías que me refería a ella jajajaja. Y mira, la ventana por la que te colabas. –Entonces hizo el gesto que yo hacía antaño, estiró su dedo índice y empujó levemente el marco de la ventana, que sin oposición alguna, se dejó abrir.- Noooo jajajaja, Emma, está abierta, no me digas que no es una coincidencia genial.

-Aquí nada me ha parecido nunca casual. –Entonces lo vi, el manzano seguía allí. Me acerqué a él, estaba igual de cuidado, algo más grueso su tronco, pero permanecían en su corteza las iniciales grabadas hacía ya tantos años "R" y "Z", no pude evitar cierta emoción. Pero si el árbol seguía allí, significaría que alguien de esa familia, aún podía permanecer en la casa, o no, sólo había un modo de asegurarme.

-Bueno, vamos dentro o qué.

-No se Rub, es que…

-Confirmado, el mundo está del revés. Anda vamos, tengo curiosidad por ver este sitio a plena luz del día, y creo que esta vez, deberíamos entrar por la puerta.

La seguí hasta la entrada principal, curiosamente, también estaba abierta, lo cierto es que no nos molestamos ni en llamar. Entramos y todo parecía mucho más luminoso. No tenía aquél aspecto tétrico, oscuro y decadente. Es más, parecía mucho más cuidada por dentro que por fuera. Me adelanté unos pasos y busqué el despacho, aquél por el que me colaba. No fue difícil dar con él. Pasé a su interior, allí no parecía haber pasado el tiempo ni un segundo, estaba limpio y ordenado, pero los mismos muebles decoraban la estancia. Sin darme apenas cuenta, mis pasos me llevaron hasta la antigua entrada secreta, con las manos recorrí los marcos buscando la trampilla, el resorte que hacía saltar el cerrojo y daba acceso al pasadizo secreto.

-Emma, ¿Qué leches haces? ¿Estás revisando si hay polvo?

-No Ruby, por aquí había una entrada. Es por la que me subí el día que… bueno, ese día. –Yo seguía absorta en mi búsqueda, no recordaba que me hubiese costado tanto dar con la tecla, pero desde luego, o habían condenado esa entrada, o yo me había vuelto torpe del todo. Así que de espaladas a la entrada del despacho, continuaba en mi tarea.

-¿Puedo ayudarles en algo? –Una voz grave y profunda nos llegó desde el pasillo. Yo no me giré.

-Ehhh hola, pues sí, puede usted ayudarnos. Estábamos viendo la casa, por lo visto está en venta, la puerta estaba abierta y hemos pensado que era buen idea entrar y verla. –Ruby reaccionó muy rápido, pero yo… bueno, yo no moví ni un músculo, solo rezaba para que esa no fuese Regina, y si era ella, que fuese fea y deforme.

-Será un placer, soy Regina Mills, la propietaria de la casa. –Mierda, era ella. Y comenzó una nueva batalla mental, la serenidad de la madurez, contra el rencor de un pasado aparentemente lejano, pero perenne en mi memoria.

-Wow, encantada, yo soy Ruby Lucas y esa estatua del fondo es…

-Emma, me llamo Emma Swan. –Me giré y cruzamos nuestras miradas veinte años más tarde, pero en esta ocasión, no reflejaron las mismas sensaciones de entonces.