¡Hola! No quiero quejas, no he tardado nada jajajaj. ¡Bueno queridas, este capítulo es para la auto proclamada "Mi fan número 1" SnixRegal! (aplausos por favor, sé que no todos estáis de acuerdo, pero ella lo dijo primero jajajaja) Que, además, me ha hecho una intro genial que va que ni pintada con el capítulo. Por eso os pido que además del review correspondiente, le dediquéis alguna palabra. Y como siempre, gracias a mis lectoras y amigas en su mayoría, Leylay (Siempre serás la reina de las intros jajajaja), Rebe/Ruby (Esta es la verdadera Rub) , Invento Chino, Laura Brooks, Fanclere LIZ039, Evazqueen, Merlita, Sandy, Su, Piluka75, Pelanito, Erpmeis (ojo de nuevo al dato), Andreja (Ya te queda menos… ánimo), Gencastrom09, 15mardy, Hawaiana, Diana9915, Ruah, Vnat07 , Lucyft013, Franchiulla, UnicornStickers, AleaRachel, kykyo-chan , Gencastrom09, BeaS y a las nuevas incorporaciones LooveParrilla y Maleyi85, y a una anónima que se ha quejado de lo injusto de dejaros así el final. Comentéis o no, sólo por leer, por hacerla favorita y por estar al otro lado de la pantalla, gracias de corazón a todas.

Y a ver si me toca la lotería y me hago con los derechos, pero hasta ese momento… No me pertenecen.


"No quiero verte. Me juré que te gritaría si volvía a encontrarte, me juré ser cruel, me juré ser indiferente. En los peores momentos me juré atacarte. Me juré no volver a verte y te he buscado por los rincones. Y es que siempre esperé una llamada a la que poder ignorar, una carta que tirar sin abrir, una explicación que no escuchar. Quería que llegaras para ser yo quien se alejase esta vez. No quiero verte y quiero encontrarte; me convenzo de que es solo para poder cerrar por fin este capítulo, dejarte atrás de una vez.

Y ahora aquí, con la herida abierta de nuevo solo espero poder mirarte como si no tuviésemos un pasado. "No me afectas" me lo he repetido muchas veces. Tu cara no me ha perseguido, no he vuelto a recordar tus últimas palabras. No eres nada para mí.

Pero todo esto tenía más sentido antes de volver a cruzar mi mirada con la tuya; porque siempre fuiste un comienzo, jamás un final." SnixRegal

CAPÍTULO XIII

-Emma, me llamo Emma Swan. –Me giré y cruzamos nuestras miradas veinte años más tarde, pero en esta ocasión, no reflejaron las mismas sensaciones de entonces.

Era hermosa, una visión deslumbrante. Desprendía seguridad, su presencia era imponente, con el porte y los modales dignos de una reina. Su media melena de cabellos oscuros, negros como la noche de los tiempos en los que desaparecería por ella, su traje gris marengo de falda de tubo perfectamente ceñido a sus mareantes curvas, sus tacones altos estilizando unas piernas que recorrería de principio a fin hasta perderme en todos los recovecos a los que me llevasen, y su camisa blanca de botones despistados que permitían asomarse al balcón del abismo por el que me hubiese lanzado en ese mismo instante. No había rastros de la timidez que recordaba, y sus ojos… Sus ojos desprendían una seguridad desconocida, una fuerza arrolladora y un fuego que debo reconocer me sorprendió. No, ya no era aquella adolescente temerosa, al menos eso parecía. Y lo peor fue cuando sonrió, Dios, de todas las sonrisas del mundo, esta era la busqué en todos los labios, y de todas las bocas, esta era la que siempre quise besar hasta perder el aliento. La visión me dejó petrificada, era un millón de veces mejor de lo que nunca pude imaginar, lo cual, me suponía un terrible dilema. La adolescente que yo creía necesitaba ser salvada, se salvó a sí misma, se hizo fuerte y se convirtió en la persona que, sin mediar palabra, derribó todas mis defensas a golpe de una sola mirada. Pero no iba a demostrarlo y tampoco creo en juzgar un libro por sus tapas, así pues, en mí se despertó esa maldita curiosidad que en tantos problemas me metió. Ahora necesitaba saber más, saber todo, y lo que es más importante, ¿Mis recuerdos eran reales?, ¿Todo lo que albergaba mi memoria era así?, ¿Quedaba algo de la Regina que yo conocía en esa magnífica mujer?, ¿Era real la Regina de mi memoria?

-Encantada, ¿Así que desean ver la casa?, ¿Les interesa por algún motivo en concreto? -¿Queeee, no me ha reconocido?, No me jodas ¿Es una maldita broma? Pensé sin regalar ninguna palabra al viento – Si me siguen les mostraré el Palacete, ¿O desea seguir revisando las paredes Señorita Swan? – A pesar de que mi sorpresa era manifiesta, decidí seguirle el juego, aunque la cara de Ruby era un poema, digamos que se quedó sin palabras, lo cual era algo como para grabar en piedra.

-Pero… ¿No es tu… -La interrumpí porque ya sabía lo que iba a preguntar.

-Vamos Rub, sigamos a esta amable señora, ¿No decías que tenías muchas preguntas con este sitio? Es tu oportunidad. – Ruby me conoce muy bien, y enseguida se dio cuenta de mis intenciones, así que decidió asentir y seguir con esta delirante situación.

-¿Señora? ¿Tan mayor le parezco?, yo diría que apenas nos llevamos dos o tres años a lo sumo. –Claramente le escoció mi mal intencionado comentario.

-No por favor, no era mi intención ofenderla, simplemente supuse que una mujer como usted, estaría casada.

-¿Una mujer como yo? ¿Cree que necesito un caballero andante? Pues de nuevo se equivoca Señorita Swan, porque supongo que usted sí es señorita, ¿no? Pero ese detalle poco tiene que ver con la casa ¿No cree? – Pues no, nada tenía que ver, pero ahora sé que no hay ningún molesto caballero zumbando por los alrededores.

-Pues sí, soy señorita, ¿Acaso no parece que pueda tener pareja? Y puede llamarme Emma, Señorita Swan es demasiado formal. – Esto empezaba a ser una disimulada batalla verbal, o no tan disimulada. Ruby se acercó a mi oído, se puso la mano cerca de la boca para redirigir sus palabras.

-Estoy alucinando, pero creo que le voy a pedir unas palomitas, esto es mejor que cualquier película. No me creo que no se acuerde de ti, y mucho menos de tu nombre. Esto va a ser la leche jajajaja – Para Ruby se convirtió en una diversión inesperada, y tenía tan claro como yo que Regina se estaba haciendo la loca, no sabía el motivo, pero desde luego, aprovecharía cada segundo para al menos, decir lo que quisiera, aunque fuese de manera velada.

-Prefiero Señorita Swan, si no le molesta. Y no, la verdad es que no parece ser de las personas que se empareja.

- ¡Zas, en toda la boca jajajaja! –Ruby se lo estaba pasando bomba –¡En serio, necesito unas palomitas ya! jajajaja.

-No sé qué le hace pensar eso, soy una persona muy romántica. – Me pilló a contra pie y sin una respuesta demasiado ácida, y el cachondeo de Ruby no me estaba ayudando, no sabía de qué parte estaba.

-Ya, seguramente sea de esas personas que necesitan salvar princesitas endebles atrapadas en castillos. ¿Por eso está interesada en un Palacete? – Su comentario fue menos dañino que su sonrisa ladeada con una pincelada de crueldad.

-Este Palacete tiene el aspecto de haber albergado una bruja, un hechicero y una princesita aparentemente necesitada de ser salvada, pero que resultó ser una arranca corazones. – Su mirada se iba oscureciendo, a saber si eran mis palabras o mi sola presencia la que provocaba eso.

-Uhhh quince iguales jajajaja – No sé si los comentarios de Ruby ayudaban en esa situación. Avanzamos unos pocos metros y me fijé en una puerta a la derecha.

-Anda, no me lo diga, ¿esta es la entrada al sótano? Mira Rub, fijo que es una mazmorra donde guardan una enorme colección de corazones arrancados jajajajaj – Ruby y yo nos reímos a la vez, cosa que no pareció hacer demasiada gracia a Regina.

-¿Disculpe? ¿Ha venido a ver la casa o a dejar volar su imaginación? Me temo que ha leído usted demasiados cuentos de hadas. Si yo arrancase el corazón de alguien, me aseguraría de pulverizarlo en mis manos, solo lo conservaría para poder jugar con él. Por lo visto a usted se lo arrancaron.

-Pues lo intentaron, pero es como si llevase una capa invisible de protección, duele cuando lo intentan, pero no logran sacarlo y destruirlo. Nadie tiene tanta fuerza. Además, tampoco le he preguntado si usted podría.

-Eso es porque nadie lo ha intentado con verdaderas ganas. Estoy segura de que, si lo hubiesen deseado de verdad, lo habrían hecho. Y aunque por lo visto no le interese mi opinión, yo si lo hubiera conseguido, puede darlo por seguro - ¿Qué me estaba intentando decir? ¿Qué no me destruyó porque no quiso? Qué sabrá ella lo que destruyó en aquel momento. Pero cada vez estaba más cerca de mí, más amenazante, desde luego, nada tenía que ver con la Regina de mis recuerdos, sólo se daba un aire a la que me echó de esa casa. Pero esta vez, no iba a salir corriendo entre lágrimas.

-Supongo que uno no sabe el alcance de sus actos sino sabe lo que provocó. – La tensión se iba acumulando, de repente es como si no hubiese nadie más allí, nos mirábamos fijamente a los ojos mientras nos bombardeamos con indirectas muy directas.

-Cada cual tiene sus propios motivos para intentar arrancar el corazón a alguien, y no todas las mentes están preparadas para saberlos. O quizás, no necesiten toda la información. – Sí, sí, se estaba enfadando en serio.

-Eso es tanto como decir, no te lo explico porque eres tonta del culo, y tu cerebro del tamaño de una nuez, no será capaz de gestionar esa información. – Ahora la que se estaba mosqueando era yo.

-¿Disculpe? No creo que sea necesario utilizar ese lenguaje Señorita Swan.

-Ehhh mira que escaleras tan bonitas, ¿a dónde dan? – Y nuevamente Ruby nos interrumpió y puso algo de paz entre tanta tensión.

-¿Perdón? Oh si, discúlpeme, estaba distraída esquivando balas. ¿Decía? – Solo desvió la mirada al final de su frase, estaba encendida, parecía que estaba a punto de echarnos, pero tenía la sensación de que una parte de ella, no quería hacerlo.

-Decía que a dónde dan las escaleras. – Y terminó su frase con una sonrisa de picardía. Ruby sabía muy bien a dónde daban, ella misma las subió con Leroy en mi extraño rescate.

-A las habitaciones y al ático. Es lo normal, ¿no cree? Pero… me temo que se está haciendo tarde – Miró su reloj como si le importase la hora – Creo que, si realmente están interesadas, será mejor que vuelvan otro día.

-Claro que estamos interesadas, bueno, más Emma que yo, es ella la que lo quiere comprar. – Entonces Regina se volvió hacia mí.

-¿Le interesa este Palacete? ¿Cree que puede permitírselo? – De nuevo esa sonrisa ladeada que remarcaba la pequeña cicatriz que adornaba su labio.

-Sin duda que puede permitírselo, este y dos o tres más jajajajaj – Ruby quería dejar claro que no era una cuestión de dinero. –Todo depende de lo que le ofrezca el lugar.

-Parece que le va bien, pero no sé qué busca aquí Señorita Swan.

-Siempre quise hacerme con una motosierra y talar un manzano, y el que está en el jardín, me está llamando a gritos. Solo por eso, merece la pena comprar este sitio.

-No se atrevería – Ahora sí que le había tocado la fibra, y hasta vi chispas en sus ojos. Se posicionó apenas a 15 centímetros de mi cara con el ceño fruncido.

-Merecería la pena cada Euro, sería mi jardín, así que no veo por qué no iba a hacer tal cosa, me molesta a la vista.

-¿No ha pensado que a alguien si le puede molestar? ¿O cuánto tiempo tenga ese árbol?

-No conozco a nadie que me importe a quien le pudiese doler. ¿A ti te molestaría Ruby?

-Mmmm pues no mucho, aunque las manzanas tienen que estar muy buenas, a no ser que estén envenenadas jajajajaj ¿Lo están? – Sin duda a Rub le faltaban las palomitas.

-Pues claro que no lo están, es un manzano magnífico y da las mejores manzanas del mundo. –Por primera vez noté cierta debilidad en sus palabras. No, no era tan fuerte como quería aparentar. – Creo que es el momento de que se marchen.

-No lo creo, aún quiero ver la parte de arriba, seguro que tiene un ático magnífico. Siempre me llamó la atención cuando lo he mirado desde la calle, a veces, hasta parecía que allí habitaba un ser humano, pero obviamente, debía ser un espejismo.

-Ajam, como ya les he dicho, se ha hecho tarde. Si realmente están o está interesada en esta propiedad, pasen otro día por la mañana. Ya veremos si tiene tanto presupuesto como cree.

-Ohhhh, claro que lo tengo y por supuesto que pasaré otro día. Ruby ¿Quieres que llame a la compañía Erpmeis y alquilamos un Jet súper chulo de los suyos y cenamos en… Roma, París… dónde quieres ir?

-Wow… París, no, no, no… Roma, me apetece un buen italiano, siiii pasta italiana, genial – Ruby se puso a aplaudir, lo había dicho como un arrebato, pero tampoco sonaba tan mal.

-Entonces, claramente deben marcharse, alquilar un Jet de Erpmeis no es nada sencillo ni barato. A no ser que además de millonaria, tenga muchos y buenos contactos Señorita Swan.

-Le sorprendería Regina, conozco a mucha gente, y gente que conoce gente. Es lo que tiene tener vida propia y muchos kilómetros a las espaldas.

-¿Y debo felicitarle por ello? No sabe la vida que han tenido los demás.

-Sobre todo si te echan de ella a patadas, y no, ciencias infusas suspendí, así que no, si no te dicen las cosas, es complicado averiguarlas, a no ser que seas adivino, y ni los adivinos, ni la magia existen.

-¿Y desde cuándo se ha vuelto tan cínica Señorita Swan?

-¿Cómo que desde cuándo, acaso ya me recuerdas, así de pronto? – Ni usted, ni leches, tanto formalismo me estaba matando.

-Me suena vagamente. – La había pillado con la guardia baja, y logré que bajara la mirada. Aproveché y me acerqué a ella de nuevo.

-Ajá! Sabía que me habías reconocido, lo sabía. ¿A qué viene todo esto de hacer que no me reconoces?

-No estaba segura y sigo sin saber qué hace aquí Señorita Swan.

-Ay por Dios, deja de llamarme así, soy Emma, ¡EMMA! ¿Y cómo que no estabas segura, qué no te sonaba, mi cara, mi nombre? No me jodas Regina, mi nombre sí que lo has tenido que reconocer.

-¿Acaso creé que es la única Emma Swan del mundo? No se crea tan especial, querida.

-Soy la única Emma Swan de tu mundo, te guste o no reconocerlo. ¿Es que tu madre te borró la memoria?

-Señorita Swan, no se atreva a hablar de mi mundo, de mi vida, ni de mi madre, y mucho menos a juzgarme. Es hora de que se marchen. – Se dirigió hacia la puerta principal, sujetó la puerta abriéndola con rabia y con la mano nos indicó la salida. – No vuelan por aquí, no creo que lleguemos jamás a un acuerdo satisfactorio para nadie. – Me acerqué a ella amenazante, dando pasos largos y firmes, los puños cerrados y la ira sacudiendo cada célula de mi cuerpo. No, no me iba a echar tan fácilmente esta vez. No, no se libraría de mí como si fuese un juguete.

-Dime que no me recuerdas, que no has pensado jamás en mí, que olvidaste mis ojos y mi sonrisa, que nunca fui nada para ti más allá de una mera distracción. Dímelo mirándome a los ojos, y nunca volveré, pero si noto que me mientes, no pararé hasta tener todas las respuestas y averiguar, qué demonios te da tanto miedo. – La miré sin pestañear, a un suspiro de su rostro, a un segundo del resto de mi vida, a un instante de descifrar la verdad de mis recuerdos.

-No significas nada, nunca lo significaste y ahora vete. – Me mantuvo la mirada solo un segundo, tiempo insuficiente para no completar la frase, y su barbilla delató el temblor del que miente.

-Mientes, se cuándo lo hacen, es un don. Volveré – Pasé tan cerca de ella que pude oler su perfume de manzanas. Pasé tan al límite de su cuerpo que hasta rocé su pecho. Pasé tan cerca de su pecho, que mi corazón bombeó sangre como no lo hizo en su vida, pero en aquél momento, creí que era fruto de la tensión y el desespero. Salí a esa selva a la que llamaba jardín y esperé a que Ruby se decidiera a seguirme.

Mientras tanto, en el interior del Palacete….

-Perdone Regina, pero si conozco bien a esa cabezota rubia de ojos azul cielo verde pradera, no se va a rendir hasta tener todas las respuestas. No sé qué narices le hizo o qué pasó para que la tratase así hace mil años, pero ahora es una mujer, no una cría y ha sufrido lo que se debería sufrir en varias vidas. Así que no se le ocurra hacerle daño otra vez o seré yo la que venga y le convierta en mi cena ¿queda claro? – Ruby sacó el lobo protector que habitaba en ella, protectora de su manada. Yo solo esperaba a que saliese de una vez.

-¿Debo sentir miedo señorita Lucas? No se equivoque conmigo, no me conoce, y procure que no vuelva por aquí.

-No pienso impedírselo, volverá si quiere hacerlo, igual que lo hizo hace 20 años. Y si se empeña en comprar este sitio, lo hará. Por lo visto, es usted quien no tiene ni puñetera idea de quién es Emma Swan, y las cosas que puede llegar a lograr. – Hizo el amago de salir y se dio media vuelta para dirigirse de nuevo a Regina. – Ah, por cierto, ¿quiere venir a cenar a Roma? Seguro que a Emma le encantaría llevarle a dar la vuelta al mundo, está así de loca, lo que no sé, es por qué. – La miró de arriba abajo y con cierto desprecio, volvió al punto en el que estaba, y la vi salir de allí con esa risa "in crescendo" que suele terminar en carcajada. Una Regina furibunda asomó la cabeza por la puerta y gritó a Ruby.

-¿Se está riendo de mí? ¡No se atreva a darme la espalda… Señorita Lucas! – La señaló con el dedo en un intento por amedrentar a Rub.

-Pero ¿qué ha pasado ahí dentro Ruby? ¿Qué demonios le has dicho? – Ruby bajó la escalera de entrada con aire triunfal, una sonrisa de oreja a oreja, y la maravillosa sensación de haberse quitado un peso de encima, o más bien, saldado una pequeña cuenta pendiente. Nos dirigimos hacia la puerta de hierro de la entrada mientras Regina no dejaba de llamar a Rub.

-¡SEÑORITA LUCAS, NO SE LE OCURRA INTENTAR REIRSE DE MI, ¿ME OYE?, NO SE LE OCURRA!

-¿O qué? Jajajaj ¿vas a maldecirme o algo así? Jajajaj – A Regina solo se le escuchó un bufido de desesperación, y tras ella un fuerte portazo que hizo temblar hasta el toldo de cristal. Conozco esa sensación que provoca Ruby de querer estrangularla, lo que pasa que nosotras acabamos riendo, y no parecía ser que eso, le pasase a todo el mundo.

-En serio Rub, ¿qué has dicho para que se ponga así? No me lo digas, la has tocado las narices aún más que yo jajajajaj.

-Has sido muy blandita, para eso están los amigos. ¿Volveré? ¿Esa era tu mega frase de despedida? Anda ya Em jajajaj solo le quedó bien a Schwarzenegger en "Terminator" y a no ser que pretendas volver con una recortada… sobraba jajajajaj, Por cierto, de nada. Y ahora… ¿Vas a llamar ya a Erpmeis para alquilar el Jet o me estabas vacilando?

-Para nada, ahora mismo llamo, te lo has ganado con creces jajajajaj ha merecido la pena por verla así jajajaj. Pero ten clara una cosa… - Bajé un par de octavas el tono - …" Volveré" …