Si, si, lo sé, he tardado, pero ya estoy aquí. Hoy traigo la intro de la mano de Erpmeis, huelga de decir, y para nadie es un secreto, que es, además de amiga, una de mis autoras favoritas. Así que como es responsable en parte de este fic, ha tenido a bien colaborar y escribir una maravillosa intro. A ver si esto la despierta y nos deleita de nuevo con sus historias. Por favor, dejar algún comentario para ella, a ver si logramos que se anime de nuevo. Y como siempre, gracias a mis lectoras y amigas en su mayoría, SnixRegal (Mi hermana pequeña jajaja), Rebe/Ruby (Esta es la verdadera Rub) , Invento Chino, Laura Brooks, Fanclere LIZ039, Evazqueen, Merlita, Sandy, Su, Piluka75, Pelanito, Erpmeis, Andreja, Gencastrom09, 15mardy, Hawaiana, Diana9915, Ruah, Vnat07 , Lucyft013, Franchiulla, UnicornStickers, AleaRachel, kykyo-chan , Gencastrom09, BeaS, LooveParrilla y Maleyi85, y a mis anónimas. Comentéis o no, sólo por leer, por hacerla favorita y por estar al otro lado de la pantalla, gracias de corazón a todas.
Por cierto, a pesar de los cambios en mi vida, ser millonaria no es uno de ellos, siguen sin pertenecerme los personajes jajajaja.
"Te odio... Me miro en el espejo... Los pensamientos galopan por mí como meros intrusos... no los quiero...
De nuevo tú, como esa imagen que no se consume, que no es real... Cierro los ojos atrapando otra quimera... Ahora mis labios gastan su calor en el aroma de tu piel y mis manos buscan tu cuerpo, como un sediento en el desierto... Te odio... Mis puños se cierran fuera y dentro de mi mente... La sensación de tenerte, la sensación de tapar con mi cuerpo tus latidos, me mata... No quiero sentirlo y abro los ojos de nuevo...
Allí estoy yo, sola, frente a mi reflejo... Te odio y odio sentir esto, no debería...Mi razón destruye cualquier intento de crear las ideas ficticias que mi capricho proclama...
Me sumerjo en lo prohibido, en un recuerdo no conquistado... Y el deseo termina consumiéndose... Tu boca me busca, como el fin se aferra a la esperanza... Tus dedos desatan el placer de mi esencia... Son los gemidos los que llevan nuestros nombres, y tu anhelada posesión la que roba el aire... Se abre mi alma cuando siento la fuente de tu interior... Suspiro...
Te odio, me repito clavando en un retorno mi mirada en la nada... No quiero sentirlo por ti... No debo... Borro cualquier sensación que te proclame...
Por fin salgo de aquella habitación dejando atrás mi sueño... Pero es tarde, tú ya has dibujado una sonrisa en mí... Te odio." Erpmeis.
CAPÍTULO XIV
"Pero ten clara una cosa… - Bajé un par de octavas el tono - …" Volveré" …"
Pasamos una noche fantástica en Roma. No fue nada sencillo lograr ese avión privado, pero no solo el dinero, sino los buenos contactos, aceleraron el proceso. Decidimos quedarnos al menos el día, ya regresaríamos por la noche o a la mañana siguiente. Ruby y yo necesitábamos ponernos al día, y yo tenía curiosidad por el coincidente detalle de que la persona que vendió su casa a Rub, sacase el tema de la venta del Palacete. Así que, aprovechando el desayuno en esa maravillosa terraza de la habitación del lujoso hotel, decidí saciar mi curiosidad.
-Oye Rub, hay una cosa que lleva rondándome la cabeza desde que llegué a Madrid.
-Dispara, que cuando a ti te ronda algo en la cabeza, se puede convertir en una tormenta perfecta si no lo atajamos antes jajajaja.
-Tu casa… ¿Cómo me dijiste que la encontraste?
-Ahh, pues la verdad es que fue algo curioso. Por pura casualidad, un día pasábamos Mulán y yo por delante del Palacete, y le comenté que ese sitio daba escalofríos. Las dos nos reímos y me preguntó que cómo lo sabía. Entones le dije, buah, es una historia muy rara jajajaj
-¿Una historia rara? Noooo, es más que eso jajajaja. - Me salió del alma el comentario.
-El caso es, que me dijo que tenía que contárselo, vimos el Vips (Cadena de Restaurantes con Tiendas) de la esquina de la calle y decidimos parar allí, picar algo y contarle la historia de mi amiga Em y la Evil Queen jajajaja
-¿La Evil Queen? Jajajaja no fue así siempre jajaja
-Ya, si, lo que tú digas. En fin, que cuando estaba contándole toda la peli y diciéndole que el barrio me gustaba a pesar de todo, y que buscaba una casa por allí, una chica que estaba sentada a nuestro lado, se nos acercó.
FLASBACK SUCEDIDO HACE UNOS MESES, CONTADO POR RUBY (CON SU ESTILO PERSONAL)
"-Perdón, no he podido evitar escuchar vuestra conversación y lo cierto es que puedo ayudaros en ambas cuestiones. - Una chica monísima, y con una dulce sonrisa.
-Se evita si no se pone la oreja jajaja. – Si no salto, me ahogo en mi propia ironía, ya me conoces.
-Por Dios, disculpa a mi amiga, a veces se le da mejor dar mordiscos, que respuestas. – Mulán intervino para poder poner un poco de paz. A mí es que me fastidia un montón que se metan en mis conversaciones sin invitación, pero eso ya lo sabes jajajaja. – Soy Mulán, encantada, y esta especie de loba a la defensiva, es Ruby.
-Disculparme si he interrumpido, no era mi intención molestar. Mi nombre es Belle, y me he atrevido a inmiscuirme, porque soy agente inmobiliario, y casualmente, llevo la venta del Palacete y varias propiedades por la zona.
-¿Eeeeeen serio? Ahora has captado mi atención. - Se me pusieron las orejas de punta, todos mis sentidos se dirigieron a esa mujer de aspecto inteligente y tímido, de pronto me sentí fatal por mi abrupta respuesta, lo cierto es que se lo solté sin haberme girado siquiera. – Siento haber sido tan borde, pero es puro instinto de protección jajajaj. Por favor, acompáñanos. – Con la mano la indiqué una silla y se acopló a la pequeña reunión. – Dices que conoces propiedades por aquí, ¿Hay muchas en venta? Y lo que es más importante, ¿Qué sabes del Palacete?
-La verdad es que hay que saber cuáles, los propietarios de por aquí, no son dados a poner carteles en las ventanas, así que todo se hace a través de inmobiliarias. Pero si, hay algunas. Y respecto al Palacete, es una de las ventas más complicadas. Dicen querer vender, pero siempre ponen pegas a todos los compradores.
-¿Dicen? ¿Quiénes son los propietarios del Palacete? – La verdad es que me olvidé por completo de que yo buscaba piso por la zona, lo único que me interesaba en ese momento, era toda la información posible acerca del Palacete. Mulán permanecía en silencio y observando toda la conversación.
-Una familia inglesa, amiga del dueño de la inmobiliaria para la que trabajo. – Ahora sí que me habían saltado todas las alarmas, hasta donde recordaba, el amigo podía ser el Oscuro Gold, todo un personaje. Me salieron antenas tipo los extraterrestres que imaginamos jajajaja.
-¿Un amigo? ¿Cómo se llama el susodicho?
-Ohh, pues la verdad es que no lo se, yo solo le conozco de vista, y el nombre de la inmobiliaria. Llevo muy poco trabajando allí. La verdad es que es un hombre un tanto extraño. Aunque tengo la sensación de que es todo fachada.
-¿De verdad no sabes su nombre? Jajajaj, pues yo es lo primero que hubiese preguntado. Bueno, ¿y cómo se llama la inmobiliaria? – Seguro que era algún nombre retorcido en plan… "Pide lo que deseas y pagarás un alto precio", "Las casualidades no existen, fijo que estoy por medio", o mejor "Si tienes pesadillas, las haré realidad" – Entonces… cómo se llama la inmobiliaria, a ver, sorpréndeme…
-Se llama Stiltskin International Business. ¿No te suena? Hace tratos por todo el planeta, pero la franquicia para la que trabajo es SIB REAL ESTATE. -Pues no, la verdad, pero suena a Rumpelstiltskin, el de los cuentos. Hasta le pondría su rostro si fuese un personaje jajaja. – Me vino a la cabeza automáticamente el señor Gold, como si todo lo que rodea a ese Palacete o a las cosas que a Emma le suceden, tuviese algo que ver con él. -No te puedo ayudar, desconozco su nombre, solo le he visto una vez, pero ahora que lo dices, sí, podría ser ese personaje jajajaja. – Estaba claro que el dueño de la mega empresa, si no era él, debía ser familia. -Perdona Rub, pero ¿Por qué no aprovechas para preguntar por un piso por la zona? Porque te has centrado en ese raro Palacete y al final, te has olvidado de lo tuyo. – Mulán tenía toda la razón, me dejé llevar por mis delirios. -Ups, cierto. Dime Belle, ¿hay alguna casa que merezca la pena ver por aquí? Si además tuviese plaza de garaje, te convertirías en mi heroína. -Pues casualmente sí, a dos minutos. ¿Queréis ir a verla? -Si claro, será genial. ¿Vamos Mulán? -Dale, vamos a verla" FIN DEL FLASHBACK DE RUBY -Y así lo hicimos, vi aquel piso y quedé prendada. En poco tiempo hice la mudanza y cuando ya estuve centrada… Siiii ya se, eso no suele pasar jajajaja, Fue cuando te conté lo del Palacete. – Y lo contó así, como solo Rub cuenta las cosas, sin darle mayor importancia y con un sentido del humor único. -Wow, menuda historia. ¿Sabes? Es verdad que casi todo lo que le rodea, parece tener una segunda versión. Pero dime ¿Aún tienes contacto con la tal Belle? – Me interesaba mucho saber si esa amable muchacha aún llevaba la venta del Palacete. -Pues sí, lo cierto es que sí, es una chica muy maja y nos hemos visto algunas veces. ¿Por qué te interesa? ¿Ya estás buscando líos? -¿Líos? Por Dios que fama, para nada. Quiero saber más de la venta, cuánto cuesta y esas cosas. -Si claro, lo que quieres es buscar cualquier excusa para volver al Palacete jajajaja. A mí no me engañas amiga.-Vaaale, puede ser. Pero sólo por el placer de molestar. – Y por el placer de verla, pero eso no lo iba a reconocer en voz alta. Lo cierto es que, al verla, todo se despertó en mí. Una parte la odiaba por ser tan innecesariamente cruel conmigo y otra, era atraída hacia ella como una mariposa a la luz. No quería quererla en ningún modo, pero no podía evitar hacerlo. Quería hacerle daño con la misma intensidad con la que la salvaría de todo. Y ante todo este debate mental, sólo encontraba una solución, tan simple y a la par tan compleja, enfrentarme a ella.
-Si vale, lo que tú digas. ¿Quieres que llame a Bell?
-Si por favor, pregúntale cuando podemos vernos y que concierte una cita para una visita al Palacete. Ahh, pregunta también cual es el precio de venta.
-¿El precio de venta? ¿Desde cuándo te importa eso? Ay Dios, no me digas que de verdad te plantearías comprar ese parque de atracciones del terror jajajaja. – La miré directamente y sólo hice una mueca entre la burla y la indiferencia. – La Virgen, que de verdad quieres comprarla. Pues sí que estás dispuesta a molestar a su majestad jajajaja. ¿Y qué harás con ese tétrico lugar?
-Pues igual lo dono, o me lo quedo, o lo derribo. Pero lo que es seguro, es que mínimo, le talo una rama al dichoso manzano.
-Pero ¿qué te ha hecho a ti ese pobre árbol?
-Hacerme nada, pero como es importante para ella, sería mi pequeña venganza. – La verdad es que no tenía ningún sentido, pero era la única estupidez que se me ocurría para ver a Regina entrar en furia, pareció que era lo único que le hizo reaccionar y al menos mostrar algo de la humanidad que parecía haber perdido.
-Me sigue pareciendo una memez. Pero como estás como una cabra, me espero cualquier cosa de ti. Bueno, ¿vamos a pasarnos el día aquí, damos una vuelta o nos volvemos a Madrid?
-Tú llama a Belle y consigue esa visita. Yo llamo a Erpmeis Airlines para avisar de nuestro regreso, que será… más bien mañana jajajaja.
Alargamos nuestra estancia una noche más y a la mañana siguiente regresamos. Ruby habló con Belle, quedamos en vernos antes de ir al Palacete, para que le hiciese llegar cualquier duda que me pudiera surgir. Recuerdo que sólo pensé que sería una larga charla, porque otra cosa no tendría, pero preguntas y curiosidades acerca del Palacete, mil. Además, quería regresar con toda la información posible y que pudiese proporcionarme Belle.
Días más tarde quedamos con Belle. Nos citamos una hora antes de la visita al Palacete. Por supuesto, a mí no me parecía tiempo suficiente, pero por lo visto, Bello no sabía demasiados datos más allá de la fecha de construcción, su historia y algún que otro dato de los actuales propietarios. Pero todo eso, ya lo sabía. Me sentí algo frustrada por ese hecho, pero, aun así, siempre existen pequeños detalles que podían ayudar.
-Perdona Belle, ¿Quién le has dicho que va a ver la propiedad? – Tenía curiosidad, le comenté a Ruby, que, si era posible, ocultase mi identidad hasta el mismo momento de ir.
-Ah, pues lo que me dijo Ruby, una multimillonaria de Estados Unidos, apasionada por esta ciudad y su arquitectura. – Belle parecía haber seguido bien las instrucciones.
-¿Y no han indagado más? Me resulta difícil de creer que no te hiciesen un interrogatorio.
-Lo cierto es que hablé con la matriarca, ella no tenía mucho más interés, que saber cuánto dinero tiene el posible comprador. – Al hablar de la matriarca, se me pusieron los pelos de punta. Cora estaba viva, y lo que es peor, en el Palacete.
-¿Cora? Mierda, eso sí que no me lo esperaba – Las palabras se me escaparon sin control.
-Vamos Em, no fastidies que aún te produce pesadillas jajajaja. No me esperaba eso de ti, la aguerrida aventurera. – Genial, artillería para Ruby, sólo le faltaba un poquito de cuerda y ya tenía mi horca.
-¿Conoces a Cora? Dios, yo solo la he visto una vez, y debo reconocer que me produce escalofríos. – Belle confesó lo que yo ya imaginaba, esa bruja, aún produce terror.
-Pero ¿Vive allí? ¿Por qué quieren venderlo? – No entendía nada, estaba convencida de que Cora estaba muerta y que Regina quería vender ese mausoleo.
-No vive exactamente allí, el Palacete pertenece a su hija Regina. Se lo dejó su padre al fallecer. Cora está de visita, pero ejerce una gran influencia en su hija y quiere que regrese a Londres con ella. Esa mujer tiene delirios de grandeza, cualquiera diría que la quiere convertir en la Reina de Inglaterra jajajaj. Es la que más presiona para la venta.
-Es decir, Regina no quiere vender, ¿No? – Parece una tontería, pero para mí, es un dato importante.
-Efectivamente, Regina es la que sube el precio cada vez que hay una oferta. Hasta hace nada, estaba en 12 millones de euros, ahora mismo, ya va por los 15. A este paso, no sé si lo venderá, pero si lo hace, la que se hará millonaria, soy yo jajajaja. – Belle se frotaba las manos con la idea de la jugosa comisión.
-A mí el precio me da lo mismo. ¿Qué crees que la haría vender? – Tenía que dar con esa clave, porque quería hacerme con ese lugar. Llámale orgullo, venganza o… romanticismo.
-Bueno, qué, arrancamos o nos saltamos el paseo. No sé qué más necesitas Em, vamos y punto. ¿No tienes ganas de ver a la suegra? Jajajaja. – Y aquí tenemos la cuerda presionando mi cuello. Ruby podía ser maligna.
-Ja y ja. Suficiente Rub. Vamos y ya está, me importa un pimiento que esté Cora, Gold, Regina, o el fantasma de las Navidades pasadas. – Para qué negarlo, una parte de mí, estaba muy muy nerviosa, y otra, curiosa como un ratón frente a un pedazo de queso.
Conforme nos acercábamos al Palacete, se formó en mi cabeza, en mi corazón y en mi alma, la tormenta perfecta que ya vaticinó Ruby. Aunque no era por los motivos que ella creía. Esta vez, sabía que iba a verla. Esta vez, mi intención no era colarme a hurtadillas por una ventana. Esta vez, no buscaba a la Regina asustada de mis recuerdos, sino a la magnífica y oscura mujer que me sorprendió aquella tarde en la que buceé en el tormentoso mar de mi memoria. Por cada mal trago, un dulce sabor a nostalgia, por cada puñal hecho palabra, un bálsamo en forma de mirada, por cada lágrima, un consuelo engalanado con su sonrisa. La odiaba, pero amaba su recuerdo, la despreciaba, pero anhelaba su cuerpo. Todo era contradictorio, claramente antagónicas, evidentemente semejantes, opuestas y equivalentes, la luz y la oscuridad. Pero ¿quién era quién? ¿Era ella la persona que aparentaba? ¿Lo era yo? Me ausenté del mundo por unos instantes, me alejé de la vida misma para encontrar en las olas batientes, la efímera fortaleza de una pequeña barca, que bailaba en medio de la tempestad. Me aferré a los remos de mi alma, y busqué el faro que me llevase a la orilla. Sin ser apenas consciente, llegamos a la puerta de la mansión, que, a pesar de su inminente decadencia, aún conservaba los retazos de la opulenta burguesía que representaba a la perfección la familia Mills. Unos peldaños, un par de toques en la puerta con la bella aldaba que la decoraba, y el triste gemido de una bisagra fatigada por el paso del tiempo, fueron suficientes para despertar de mis ensoñaciones y devolverme a tierra firme.
-Buenas tardes y bienvenidas a nuestro hogar. – ¿En serio?, ¿Tanto estrés y nos abre la puerta Cora? Y lo que es peor ¿Desde cuándo es tan amable? La última vez que la vi, tenía los ojos inyectados en sangre.
-Buenas tardes, espero no habernos retrasado mucho. – No sé por qué, pero Belle está nerviosa, total, solo llevábamos 5 minutos de retraso, todo un logro teniendo en cuenta como somos Rub y yo.
-No, no se preocupen. Encantada, mi nombre es Cora Mills. – Extendió su huesuda mano y Rub se abalanzó sobre ella apretándola con fuerza.
-Encantada, tienen una bonita casa. – Ruby había empezado la fiesta por su lado. El no presentarse por su nombre, pareció no hacerle mucha gracia a la gélida Cora.
-¿Y usted es? – Esta vez me tocaba a mí, repitió el gesto con la mano tendida en mi dirección.
-La que tiene el dinero. – Ese fue todo mi comentario, y no, no me molesté en estrecharle la mano, avancé hacia el interior a la par que soltaba la frase. El gesto torcido de Cora, fue mi primera victoria.
-Bien queridas, siento tener que abandonarlas, pero mi vuelo sale en un par de horas y mi taxi debe estar esperándome en la puerta. Mi hija les recibirá en un momento, tengan la amabilidad de esperarla en la sala. Un placer. – Si, claramente le habíamos tocado la moral, pero como éramos las del dinero, no tenía más remedio que aguantarse los humos. Se giró y desapareció tan pronto como pudo.
Unos minutos más tarde, se escuchó una conversación en la puerta. Era su voz, su tono grave e inconfundible, y una fuerza desconocida a la hora de tratar a esa madre, que tiempo atrás la producía pavor.
-Si madre, ya lo sé. No necesito que me digas como tratar a las visitas. – Regina quería quitarse a su madre del medio lo antes posible, eso era obvio.
-Lo sé, pero a veces creo que nunca nos desharemos de este dichoso lugar.
-¿Nos? ¿Debo recordarle que este "dichoso lugar" es mío? No lo venderé a cualquier precio, ni a cualquier millonario ignorante que no sepa apreciarlo. Y ahora márchese, no sea que pierda el vuelo. – Un par de susurros más y de nuevo las bisagras sonaron, aunque en esta ocasión, parecían más contentas. El sonido de unos tacones en nuestra dirección, anunciaban la inminente llegada de Regina. Una vez más, choque de trenes en mi interior.
-Disculpen la tardanza, ya avisé a mi madre que no era…. ¿Es una broma? – Su amable tono de vendedora de biblias, se esfumó en cuanto cruzó su mirada con la mía. Señorita French, ¿colabora usted en esta especie de… broma de mal gusto?
-Perdone Señorita Mills, no sé a qué se refiere, estas personas…
-Estas personas, creen que todo es un maldito juego. – Oh si, estaba realmente enfadada, o contrariada, o sorprendida. La verdad es que no sé cómo estaba, pero desde luego, no estaba para nada a gusto.
-No Regina, no estamos jugando. Te dije que quería comprar este sitio, ¿acaso o me crees? – Me puse en pie para quedar a su altura.
-¿Cree que se lo vendería, Señorita Swan?
-Estoy segura de ello Regina. Te aseguro que de aquí sacaré mucho más que un simple edificio.
Saltaron chispas, y no era un problema eléctrico. Había tanta tensión, que podríamos haber encendido bombillas con las manos. Nos declaramos la guerra con la mirada, comenzaba la primera batalla.
