Capitulo 1: Iniciando la alianza.
-No... no puede ser...
Frente a Thetis y Sorrento, se hallaban ni más ni menos que sus "Difuntos" compañeros marinas.
-¿Qué... qué ha pasado?- Logró preguntar Isaac de Kraken mirando sus manos- ¿Estamos vivos de nuevos?
-Pareciese- Respondió Io de Scylla mirando a al guardián del Ártico, pero no menos confundido que él. Otra cosa que los confundía, era el hecho de que en vez de tener las pijamas con las que solían enterrar a los guerreros difuntos, estaban vestidos con ropa de civil.
Isaac vestía básicamente igual que cómo su ex compañero de entrenamiento Hyoga, solo que su franela era verde y sus pantalones eran azules.
Io vestía una franela color rosa y unos blue jeans, además de contar con zapatos deportivos del color de su pelo.
Krishna de Crisaor vestía una túnica estilo hindú y usaba cholas.
Baian de Hipocampo vestía una franela color azul y unas bermudas del mismo color, llevaba también zapatos deportivos.
Kaza de Limnades vestía con una camisa a botones amarilla y llevaba unos shorts rojos.
-Me explicarían... ¿¡QUE COÑO 'E LA MADRE ESTÁ PASANDO AQUÍ!?- Les gritó Kaza a Sorrento y a Thetis perdiendo los estribos.
-Eso es algo que yo les podría explicar- Dijo una voz aparte.
-Esa voz es de- Sorrento se volteó- ¡Julian-Sama!
Anticipándose a las preguntas que le iban a llover en breve, Julian alzó su mano y dijo:
-Relájense, en un segundo les explicaré.
Una vez que todos se hubieron serenado, Julian se acerco y procedió a explicar.
-Hace dos horas, el alma de Poseidon se apareció ante mí, dijo que iba a devolverles la vida en recompensa a la lealtad que le juraron. Pero que ello le iba a costar una enorme cantidad de cosmos. Por lo tanto, introdujo su alma en mi cuerpo y me dio su cosmos, nombrándome también el líder de los marinas.
-Creo que comienzo a entender. Ahora que Poseidon ha resucitado por voluntad propia, quiere que libremos una nueva guerra santa con Athena, ¿No es así?- Dijo Krishna.
-No, quiere buscar la paz con Athena, Hades y Asgard.
3... 2... 1...
-¿¡QUEEEEEEEE!?- Obtuvo un grito general.
o-o-o
Una joven pelirroja se hallaba recogiendo flores en un campo adyacente al Santuario Ateniense cuando...
-Seika- La joven levantó la mirada de golpe para encontrarse con ÉL.
Aquel a quien había querido ver desde el principió.
Aquel por quien perdió la memoria.
Seiya.
Su hermano menor.
-¡SEIYA!- Exclamó Seika abalanzándose directo a los brazos de su hermano mientras lloraba de felicidad.
Ambos dejaban caer un río entero de lágrimas, pero aún así sonreían.
-Vamos, Seika, tenemos mucho tiempo que recuperar- Seiya le sonrió a su hermana apartándose un poco.
o-o-o
-¿Qué planeas, hermano?- Se preguntó Hades, el cual se hallaba en Judesca junto a sus Espectros, Pandora y los Dioses Gemelos. Al ser un Dios, se había percatado de que fue el cosmos de su hermano, Poseidon, el que le devolvió la vida a él y a su ejército.
-Tranquilo, te lo explicaré después- Escucho que le hablaba su hermano menor a través del cosmos.
o-o-o
-Ha de haber sido la voluntad de Odín- Dijo Hilda a sus revividos Dioses Guerreros y a su hermana, los cuales se hallaban frente a ella en el palacio de Valhala.
-No, he sido yo- Resonó una voz en el salón del trono, a lo cual todos voltearon a ver la entrada.
-Imposible- Murmuró Hilda casi en shock-. Tu... tu eres Poseidon.
-¿¡POSEIDON!?- Exclamaron Freya y los Dioses Guerreros.
Y, en efecto, Poseidon y sus ocho marinas más leales se hallaban en la entrada del salón del trono.
-Ma... maldito seas. Nos reviviste para manipular de nuevo a Hilda-Sama y cumplir tus ambiciones, ¿No es así? ¡Pues no lo permitiremos!- Bramó Siegfried abalanzándose sobre Julian.
-¡Ni lo sueñes!- Sorrento se puso delante de Poseidon y sacó su flauta.
-¡Detente!- Exclamó Julian poniendo una mano sobre el hombro de Sorrento, haciéndole un gesto de que no pelease. El General de Sirena Alada asintió y se aparto, provocando que los asgardianos lo mirasen sorprendidos y que Siegfried se detuviera en seco.
-¿Eh?- Preguntó el Dios Guerrero de Alpha.
-Hilda- Poseidon se acercó con paso calmo hacia la Representante de Odín. Al estar frente a ella, elevó su Tridente.
-¿¡Qué hace!?- Exclamaron Freya y los Dioses Guerreros.
Y ante las atónitas miradas, Poseidon clavó su Tridente...
... en el piso.
Después, procedió a hincarse en una rodilla frente a Hilda al tiempo que bajaba la cabeza.
-¿Qué haces?- Preguntó Hilda sorprendida.
-No vine a pelear. Quiero hacerles una oferta de paz.
-¿¡QUE!?- Fue un grito general.
-Me disculpo por todos los horrores que cause a sus tierras, me he dado cuenta que no tenía ningún derecho a hacerlo. Así que, con el fin de reivindicarme y buscar la paz, he decidido devolverles la vida a los Dioses Guerreros y venir a pedir perdón, con la esperanza de hallar la paz y forjar una alianza.
-¿¡QUE DIABLOS TE CREES!? ¡DESPUÉS DE TODO LO QUE NOS HICISTE CÓMO ESPERAS QUE...!- El discurso de Siegfried se vio interrumpido por la mano de Hilda en su hombro.
-Veo que tus palabras son sinceras, Señor de los Mares. Acepto tú perdón y tú oferta de paz- Dijo Hilda sonriendo. Los demás no protestaron, puesto que confiaban en su sabiduría.
Julian sonrió y agradeció a Hilda, más luego agrego.
-En serio agradezco que aceptase mis disculpas y me proposición de paz, sin embargo, tengo que ir a visitar a Athena para también proponer la paz- Sin más palabras, Julian se retiró junto a sus Marinas.
-Hilda-Sama, ¿De verdad cree que es una buena idea confiar en Poseidon y en sus Marinas?- Preguntó Siegfried a la Representante de Odín.
-Solo el tiempo nos lo responderá, sin embargo, vi total sinceridad en sus ojos. No creo que alguien que esté mintiendo podría mostrar una mirada cómo la que tenía Poseidon. De cualquier forma, si llego a sospechar algo, les avisaré inmediatamente, ¿Estan de acuerdo?- Dijo Hilda.
-¡Hi!
Continuara...
