Al fin… y aunque suene raro, al fin llego el fin.

Y se que me tarde, en verdad se que me tarde, pero es que no se ocurria nada, que escribir, en verdad nada, de hecho hice primero el final alternativo y después este. Y aunque se que este es el ultimo capitulo, ¡aun faltan las promo!

Si, habrá promo de otro fanfic, llamado "Solo Otra Historia De Amor", porque siendo sincero quiero que vallan a leerlo y me den su mas sincera opinión, pero antes les advierto, va a romper todos los limites que este tuvo, drogas, alcohol, y sexo en la mayoría de los capítulos. ¿Qué mas pueden pedir?

Asi, que aun falta el otro episodio y las dos promo. Sigan leyendo, y manténgase verdes.

No sé si tendré más tiempo para seguir hablando contigo mi querido amigo, porque quiere estar ocupado y enfocarme en Celestia. Enfocarme en el nuevo futuro que tendré adelante.

Así que si este es el último soliloquio infinito que te envió, quiero decirte que me ayudaste mucho, y quiero que le digas de la manera que puedas a Celestia gracias por existir, porque me ayudo cuando ni siquiera sabía que me estaba ayudando. Sin más que decir. Mi último día como humano, y mi primer día como pony.

Desperté siendo abrazado por Celestia, aparte de eso, estaba atrapado en las alas de Celestia. No me podía mover para nada, y desde hace media hora estaban tocando la puerta. ¿Es que no se cansaban? O ¿Quizás ellos si durmieron bien?, como sea, solo tengo miedo de que despierten a Celestia. Te juro que no la quieres ver de malas por la mañana.

Solo recuerdo haberla visto una vez, y fue cuando la quería despertar cantándole una canción con mi guitarra acústica, no celebraba nada, ni tampoco quería pedirle hacer una cosa rara en el sexo, simplemente me nació tocar mi guitarra a manera de serenata. Pero a ella no. Ella prefirió levantarse como un oso gruñendo, caminar lo más enojada que podía hacia mí, y mirarme con la peor y más espeluznante de sus caras. O al menos estaba a punto de matarme, hasta que vio que le estaba improvisando una serenata, en ese momento se sonrojo y calmo, de hecho se puso muy pasiva ese día a comparación de otros.

Pero volviendo al tema, Celestia se despertó súper emputada, aventó las cobijas afuera, me amenazo con moverme un centímetro, se bajó de la cama, abrió la puerta, y con una voz que haría romper copas, ventanas y todo lo de vidrio, grito:

— ¡QUIEREN CALLARSE! —Dijo saliendo de la habitación y observando a su hermana y sobrina discutiendo acerca si dejarnos dormir o no. Cadence tenía un buen punto, estábamos cansados por haber hecho el amor hasta las altas horas de la noche y quizás el cambio de horario, planeta Tierra/Equestria, me afectaba un poco. Pero Luna insistía en despertar para que Celestia levantase el sol. Y así en una pelea de más de media hora, que por poco se agarraban a putazos, pero bueno, son yeguas y si no quiero ser pony castrado mejor que quedo en donde Celestia me dejo.

— ¡ESO FUE LO QUE GRITE ANOCHE SEÑORA DE VANHOUNTEN! —Le contesto Luna en la cara a Celestia, con el mismo tipo de voz, creo que se llama voz Real de Canterlot, o algo así. Ante tal observación solo me pude empezar a reír al igual que Cadence, al parecer teníamos el mismo sentido de humor tonto, y la connotación sexual nos hizo reír.

—Pero nunca dices nada cuando metes a tus potrillos —Contesto Celestia

— ¡Miren quien lo dice la shota-milf!

Cadence y yo nos estábamos riendo de los insultos que ambas tenían la una para la otra, y me di cuenta que a ambas les gustaban los chicos menores que ellas, ósea cualquier semental sería menor que ellas, pero me refiero que tenían preferencia hacia los potros jóvenes. ¿Quién sabe? El porqué, quizás un síndrome de nido vacío, o algún asunto psicológico sin resolver.

Bajamos los cuatro después de un rato sin mayor problema que un par de mechones menos de pelo de la cabeza de cada alicornio (si, las hermanas se agarraron de pelo como un par de adolescentes), entonces, llegamos a la terraza donde desayunamos ayer y el día anterior. Y lo que nos recibió o más bien lo que me recibió fueron las miradas acusatorias de la familia real, era una extraña mezcla de asombro por no creer que iba enserio con Celestia, mezclado con la mirada que verías al ver un padrastro. Era incomodo… muy incómodo, nunca nadie me dijo que Celestia era la madre de los pollitos y yo pasaría a ser el gallo del gallinero y esposo de la gallina de huevos de oro. Además de la responsabilidad que tenía ahora con la familia real, era su furia, y su odio. Quizás creían que me la iba a llevar de Equestria, eso sumado con el enojo de los guardias reales. Por ejemplo Twilight y un par de guardias me miraban como si le estuviera haciendo sexo anal encima de la mesa a Celestia sin su consentimiento.

No quería quedarme solo, en verdad que no quería quedarme solo en la mesa con Celestia, pero la muy atolondrada, se tuvo que levantar de la mesa, y me quede con la mirada de todos en la mesa.

— ¿Te la pasaste bien anoche he? —Pregunto algo enojada Twilight.

— ¿Lo notaste? —Pregunte haciéndome el sorprendió con algo de sarcasmo en mis palabras.

—Con los gritos, toda Equestria lo noto —Hablo Cadence antes de casi caerse por la risa de su silla. Pero después de eso se aclaró la garganta y hablo— Veras, Celestia es símbolo de pureza y amor en muchas ocasiones aquí en Equestria, de hecho es tan así que corre el rumor de que todas las princesas somos vírgenes, es obvio que no es cierto, aun así, como somos una familia creemos que Celestia es algo así como nuestra madre y guía. O en muchas ocasiones una hermana mayor en la que podemos confiar, así que…. ¡Te sacaste la gallina con todo y pollitos! …si es que sigues interesado en la oferta.

—Valla… —Dije procesando toda la información que me dio Cadence—. Me toco la vaca con todo y becerros…, pero no importa, no creo que tenga que batallar con alguno de ustedes, y además de que estoy acostumbrado a ser la oveja negra de la familia. Así que… La quiero

Hable mientras le sonreí a Cadence, quien por lejos parecía la más racional de todas en cuanto temas relacionados con el amor, sin mencionar que también era la única que no estaba loca, es decir. Luna, me estaba asesinando con la mirada, Twilight, además de asesinarme, me estaba quemando con su mirar, y bueno a Armor le valía madres aunque creo que le molestaba un poco que tocara el tema con Cadence. Quizás solo celos.

— ¿Entonces no te llevaras a Celestia verdad? —Pregunto Luna mirándome a los ojos.

—No… hare lo que ella quiera, y si quiere quedarse, se quedara, si quiere irse, se ira.

Me miro a los ojos, como buscando la verdad en mi mirada, y contesto abalanzándose sobre mí:

—Bienvenido a la familia Cuñado —Me abrazo por un momento y susurro a mi oído— Aunque aún te odio

—Yo también —Le conteste en voz baja, solo para que ella lo oyese.

CAMBIO DE PRESPECTIVA. CADENCE NARRA.

— ¿No te parecen adorables? —Le pregunte a Luna después del desayuno, mientras entre ella, mi cuñada, y yo, nos encargábamos de decorar el castillo para la gran gala del galope que sería esa noche, por lo que la mayoría de empleados también nos ayudaban y los servicios públicos ese día estaban cerrados. "Nada de audiencias el día de hoy" reza el letrero que esta entre guardia y guardia colgado en la puerta.

—No… para empezar el me cae mal, se nota a leguas que es un fastidioso de lo peor, además de que probablemente cree que "Ya cayó en blandito". Como la plebe dice, de seguro piensa que no va a trabajar por el resto de su vida, y que lo vamos a mantener —Se quejó Luna, mientras colgaba más flores—.

—Por favor Luna… Dejo su casa y su familia, lo mínimo que puede hacer Tia, es ayudarle económicamente, no digo que lo mantenga, aunque pudiese hacerlo, solo digo que son… adorables —Mencione

— ¡Por favor, Cadence!, de seguro es lo que piensa, probablemente crea que ya encontró la manera de vivir a gusto a costa del reino —Volvió a comentar Luna.

—Pues yo la apoyo —Dijo Twilight en un tono de voz bajo para que no la oyese.

— ¿Acaso piensas lo mismo de tu hermano Twilight? —Le pregunte, algo enojada, porque soy, la princesa del amor, y como tal debo de defenderlo, cualquier tipo de amor, no importa quien ame a quien, mientras sea amor. Yo, debo de defenderlo. Solo espero nunca tener problemas amorosos en mi vida personal.

— ¡Mi hermano trabaja! —Renegó Twilight

— ¡Pero podría no hacerlo!, ¿Por qué piensas que el Señorito Virtual no hará lo mismo?

No quería empezara a discutir esto, pero aun así empezamos, no quería porque bueno, a ninguna de nosotras tres nos concernía el tema, pero personalmente me molestaba la actitud que tenían hacia el nuevo pony, que de pony no tenía nada. Aunque eso no importaba, de hecho no importaba nada, Tia podría haber traído a la criatura más rara y más horrible de la faz del universo, y aun así lo protegería a muerte, porque se amaban.

Nos pasamos medio día así mientras quien sabe que Celestia hacia junto con Virtual, talvez si hiciera acto de presencia por unos minutos su casi hija, y su otra casi hija, se hubieran callado. Solo quería lo que cualquier otro pony hubiera querido en esa situación, "Dejar el tema por la paz". Hasta que Shining Armor, y mi hija llegaron a mi salvación, por algo es mi caballero en armadura brillante.

— ¿Porque no simplemente dejan que prueba su valía como merecedor de Celestia? —Pregunto Shining Armor, uniéndose a la conversación después de haber entrado a la sala.

— ¿Probar su valía?, ¿crees que la tenga? —Hablo Luna sacándome el tapón.

—Debe de tenerla, acaba de dejarlo todo para seguir a Celestia, ¡no creo que ocupe otro reto para ser merecedor de Celestia! —Grite algo enojada.

— ¿Bueno si eso sirve para que estas dos se callen estarías dispuesta a ayudarnos? —Pregunto Shining

— ¡No!, y como princesa del Amor lo digo, ¡NO! Y deben de dejar el tema por la paz, o tú vas a dormir afuera del castillo dos semanas, y ustedes dos se van a meter en grandes problemas —les amenaza mientras le quitaba mi hija a Shining y salía de la sala.

Salí por los jardines reales, estaba decidida a decirle a Celestia, la odisea de discusión que había pasado hace unos minutos y lo que su par de casi hijas, psicópatas estaban intentando hacer, junto con el inmaduro de Armor, camine y camine cargando a mi hija, buscando a Celestia, hasta que la encontré, siendo perseguida por Virtual.

—jajajaja… que no me atrape…. que no me atrape —Repetía entre risas mientras se escondió detrás de mí, y el pegaso la perseguía, empezando un juego del gato y ratón mientras me usaban a mí para cubrirse el uno del otro, hasta que me dejaron corriendo hacia otro lado.

— ¿Me das una mano? —Pregunto virtual corriendo tras Celestia— ¡O más bien dicho un casco! —a completo con un grito, cuando ya iba demasiado lejos.

Estaba a punto de decirles que se cuidasen la espalda, pero al verlos así… No quise interrumpir su momento cuando, se la estaban pasando tan bien, no sé, quizás me recordó los años en que yo era novia de Armor, y me trataba de manera tan diferente de cómo me trata ahora, la melancolía no me dejo actuar, aparte no creo que sea tan mala cosa lo que se les vaya a ocurrir a trio de locos, y de todos modos los puedo amenazar, ¿quién sabe? Quizás si les miento, diciendo que le dije a Celestia, paren de hacer su locura.

— ¿Pero verdad que tú no estás loca bebe? —le dije a Skyla, mientras la sostenía entre mis brazos— Claro que no, tú no estás loca, solo el estúpido de tu padre.

Me perdí un rato entre mis recuerdos, y los juegos cariñosos que tenía Celestia con Virtual, ¿quién sabe? Quizás desde que soy madre, veo mi relación de pareja algo monótona, es decir ya la veía apenas me case, pero ahora era mucho más monótona. Pero Celestia no parecía tener nada de eso, su relación, desde un punto de vista psicológico era… Simplemente sorprendente.

Han pasado algunos seis años para él y la sigue viendo de la misma manera, y en todo el tiempo que Celestia estuvo en la "Tierra" nunca su relación se volvió monótona, a pesar de que se veían todo el día. ¡Wow! Solo puedo decir eso, porque no quiero pensar mal de ellos.

Ya que si pensara mal, desde mi punto de vista profesional de sexóloga, puedo decir que Virtual tiene codependencia de Celestia, básicamente ella es su mundo o una parte muy importante de él, y por otra parte presenta según los relatos de Celestia y según lo que he visto claramente conductas psicopáticas, lo que atraen a Celestia. ¡Valla! Una relación destinada al fracaso que funciona, y lo único que veo que la haga funcionar es el amor.

Porque hay una y mil cosas que pueden funcionar, pero al parecer el amor que existen entre ambos, es más grande que sus dificultades y joder, si eso se queda así por el resto de sus vidas sean una pareja prospera, no digo que no tengan dificultades y que la relación codependiente que tienen el uno hacia el otro no les vallan a causar problemas (ya los veo llegar a mi castillo en busca de ayuda, ya saboreo el cheque) pero aun así espero, por el bien de Equestria que a ninguno de los dos les pase algo.

No quiero que algo le rompa el corazón a Celestia, y nazca su alter ego, Maleficent's Nova, quien se supone que cantara una canción que romperá la realidad y destruirá al universo, colisionando dos realidades en una, con un poder que jamás nadie ha visto, y un poder que jamás nadie podrá vencer. De hecho no quiero que ninguna de nuestras doppelganger malvadas salga otra vez. Ya basta y sobra con el asunto de Nightmare Moon.

— ¿Quieres Té? —Pregunto una Celestia algo jadeante llamando mi atención del psicoanálisis que estaba haciendo.

—Claro —Apenas atine a decir cuando la pareja se sentó frente a mí.

—Te veías algo entretenida pensando te distraje ¿cierto?

—No… Estoy algo cansada por cargar a Skyla, ya hasta se durmió —Mentí, para que no pensaran que los estaba analizando o quizás estuviese enojada por el mismo asunto de todos los demás.

— ¿Virtual sabes cómo cargar un bebe?

—Ahhh…. Creo. —Respondió después de un rato de dudar.

Celestia le paso a la pequeña bebe, y con algo de torpeza la cargo, de hecho lo hacía mal hasta que se la acomodo de la manera en la que iba correctamente.

—Cuidado con la cabeza, sostenla de ahí —Le dijo sonriendo. Era raro, pero la bebe parecía de ellos, parecían una pareja con su pequeña hija, daba más ternura verlos que verme a mí con Shining Armor, de hecho nunca dio ternura vernos, nunca sentí ese amor que se siente al ver la pareja. En todas las fotografías que vi de mi familia con Armor, veía a una pareja elegante, con clase, de esas que ponen en las revistas para vender algún producto. Pero en ellos, veía una pareja tonta, torpe, inexperta y que no sobreviviría un día con un recién nacido. Pero vi amor. Y me lleno el estómago de bilis hasta que el hablo.

— ¿Y que te parece? —Pregunto Celestia después de un rato, y que el Té ya había llegado.

—Es… brillante —menciono, como lo hubiese hecho un poeta.

— ¿Creí que no querías tener hijos? —Pregunto ella sonriendo.

—No los quiero, ni casarme —Aclaro él.

— ¿Porque?

—El matrimonio mata el amor, es fácil, si te gusta algo, quieres que te pertenezca y en ese caso te casas, pero si amas algo, si en verdad lo amas, tú le perteneces, y en ese caso, no ocupas casarte —Hablo el, explicando su punto—. Aparte el matrimonio tiende a matar el amor.

CAMBIO DE PRESPECTIVA. V.V.

Empezamos a tomar el Té, con Cadence, mientras nos analizaba por completo como pareja, y se lo que lo hacía, porque yo también la estaba analizando a ella, no solo su aspecto físico, más bien como ser, es decir su moral y sus costumbres. Creerás que es muy difícil, pero en verdad fue fácil, solo basto con la pregunta de Celestia.

— ¿Ya lo pensaste?, ¿Le dirás a tu familia o solo desaparecerás? —Me pregunto llamando la atención de Cadence.

—Deberías de decirles algo, cualquier excusa serviría, quizás tengas la capacidad de volver para sus fiestas —Comento ella.

—Lo he pensado… Quiero ser borrado, borrado por completo del mundo humano, como si fuese un dato en una computadora, que nunca nadie escuche de mi jamás, y si llegan a encontrar la más mínima pista de mí, que no la crean, que piensen que fue imposible —Conteste tomando un poco de Té con mis alas, mientras sostenía a la bebe, y miraba divertido como Celestia hacia caras para evitar que descubrieran su disgusto por el café.

—Pero… ¿y tu madre?, ¿y tus amigos?

—Dios la tenga en su gloria…—le conteste dejando de lado a mis amigos.

—Lo siento… debí de haberte acompañado en ese trago amargo.

—No importa, la muerte y la vida nos definen, es algo inevitable. Solo eso.

—Si estás dispuesto a quedarte… —Dijo Cadence levantándose de su silla, y pidiéndome la bebe con sus brazos, se la pase y dijo—. Para mañana no existirás en el mundo humano, te ayudare con eso, y en lo que pueda, considéralo un regalo de bienvenida.

Nos quedamos un rato callados, hasta que se fue Cadence y estuvo muy lejos de nosotros como para no oírnos hable.

—Compasión, siente compasión.

—Lo note.

—Pero de ella misma —Celestia me miro con duda en su rostro— Cree que ayudándonos, se le podrá pegar un poco de nuestra felicidad, es infeliz en su matrimonio pero no lo quiere aceptar. La vida de casada no resulto ser lo mismo que ella esperaba.

— ¿Cómo sabes eso? —Me pregunto mirándome.

La mire como si fuese obvio lo que yo estaba diciendo, (costumbre encantadora que tengo después de ser un detective), y explique.

—Es la gran noche de la gala, no se ha arreglado y es la primera pareja con la que inicia el baile, eso sumado a que en vez de apresurarse con los preparativos, prefiere cuidar a su hija, además de que ayer en la cena se peleó con su esposo, además nos estaba analizando porque me dio a su hija por cansancio a pesar de que, fue niñera un trabajo muy demandante, o nos estaba analizando o mi teoría de su infelicidad se refuerza atribuyéndole el cansancio a otra causa.

—Valla, ahora eres un detective. —Respondió sonriente, y tirando el Té cuando nadie nos veía.

—VanHounten, detective consultor. —Hable siguiendo la broma extendiéndole un ala.

Después de ello, como ya era parte de la "familia real" (que de familia no tiene nada, también me tuve que ayudar a organizar la gran gala del galope. Siendo sincero no sé porque carajos lo hacen, es decir tienen un chingo de sirvientes, un chingo de sirvientas y un putero de guardias reales. Fácilmente, podrían quedarse mirando rascándose el ombligo o la cola (lo que más prefieran), sin hacer nada. ¡Pero no! Tienen que hacerlo ellos.

Soy recio, pero en verdad recio al trabajo manual, en verdad que soy muy recio al trabajo manual, y Celestia lo sabía, y lo sabía muy bien. Pero la yegua atolondrada no se le ocurrió mejor cosa que ponerme a hacer trabajos manuales, aparte con un cuerpo que ni siquiera controlaba bien. Y en medio de todo esto un ambiente que se podría describir muy bien con una simple palabra tenso. Por suerte, todo termino rápido, y lo único que nos quedaba era arreglarnos para la gran noche.

Estaba cambiándome en el cuarto real, junto con Celestia quien a pesar de bañarse conmigo no quiso hacer el amor en la bañera que bien parecía un jacuzzi.

— ¿Celestia porque soy gris y no negro? —Le dije mirándome cuando elegía si coger una corbata o un corbatín rojo para la noche.

— ¿A qué te refieres?

—Bueno en mi versión como humano, mi piel es morena. ¿No crees que debería de ser negro?

—Eres café, no negro. Y supongo que no tiene nada que ver, o al menos en tu mundo, no tiene nada que ver, pero su hablamos de realidades, es decir si cruzamos a otra realidad, si cambiaria respecto al color de piel.

— ¿Te refieres al espejo que cruzo tu alumna? —Le pregunte mientras me ponía un abrigo largo, el cual estaba adornado como un esmoquin, "regalo" de Rarity a mi persona.

—Sí, quizás si lo cruzaras tu color como humano se volviera gris, como ahora… ¿Te vas a ir así?

— ¿Tiene algo de malo? —Le pregunte dándome vuelta para verme a mí misma.

—No…, pero pareces que…. Pues no tan elegante…

— ¿Tiene que ser elegante? —Pregunte sonriéndole.

—Nahhh —Termino sonriéndome, me acomodo el moño de la corbatilla, me sacudió un poco el abrigo y dijo—. Pareces tú mismo querido.

—Gracias. —le conteste terminando de vestirme.

—Ahora salte para que me vista yo. —Dijo sacándome con magia de su habitación, y dejándome en el pasillo.

Me quede por unos momentos sin saber qué hacer en el pasillo mientras, esperaba a que Celestia saliera de su cuarto. Más o menos media hora, pero ni modo, más bien me sirvió para acordarme de la posada a la que me había acompañado algunos años antes, y poner mi mente en orden.

Salió, después de media hora, con un gran vestido que le acentuaba muy bien las alas, con una capa roja de bordes blancos y grandes detalles al lado, hechos de oro con gemas incrustadas como las de su pechero, el vestido era en tonalidades pastel, iniciando con un color fucsia, en medio un anaranjado, y por ultimo un amarillo, además tenía su adorable mascota (con la que sorpresivamente me lleve bien), en un hombro, y la mejor corona que tenía en la cabeza, además de las botas muy bien lustradas.

—Wow —Dije cuando estaba enfrente de mí. Me sonrió, y me coloco un sombrero de copa, y tomados de la ala, bajamos las escaleras reales, donde desde el primer escalón se podía oír la música, era como una gran orquesta, más o menos la música de… ¿has visto el hombre de la máscara de Hierro?, espero que sí, porque sonaba bastante igual por no decir que era la misma.

Era una música muy romántica, con la que se disfrutaba bailar, pero dejando eso de lado, todos los ponys, que estaban en el salón real se nos quedaron viendo al momento en que un pony dijo el nombre mío y de Celestia mientras llegábamos al salón.

—Ponys, de la gala, saluden a mi acompañante, Sir VanHouten —Hablo soltando mi ala, y presentándome con la de ella. De hecho de sentí honrado con ese gesto, porque por una parte pues me presentaba como algo de ella, lo que nos daba cierto título de propiedad sobre el otro, aparte me había nombrado "Sir". (Después me di cuenta que no era un título importante. Porque para ser "Sir" solo se ocupaba ser sirviente de la corona, y estar dispuesto a morir, por las princesas. En otras palabras me presento como su SIRviente, y yo me sentí alagado).

Caminamos hasta la mesa real, donde me senté al lado de ella, sin avisarle a nadie, creo que les molesto un poco, y de repente un montón de pajarracos carroñeros nos cayeron encima evitando tener una conversación. Entiéndase por pajarracos carroñero, un pendejito rico que te mira como si olieses a mierda, solo por no ser de su escala social. Y yo que creía que esos problemas no existían en Equestria.

Llegue a donde había unos tragos, tome uno dela mesa, y Cadence me hablo:

— ¿Problemas en la noche he?

— Tú tampoco estas exenta o ¿sí? —dije buscando a Armor, con la mirada para darme cuenta que estaba jugando póker en una mesa con demás unicornios.

—No es la noche que esperaba —Dijo sirviéndose vino en una copa, se lo paso de un trago, y volvió a llenársela—. Si sabes a lo que me refiero… Pero el punto es, Que tú y Celestia, deben de pasar juntos esta noche, es decir… ¡Es su noche!, te daré una mano, hablo el idioma de ellos.

— ¿Porque me ayudas? —le pregunte antes de que se fuera a donde estaba Celestia.

—Le salvaste la vida a mi Tia, ¿ocupo otra razón? —Camino unos pasos para delante, y dijo— Además desde que llegaste, tiene una mejor cara, ¿o no lo notaste? —Termino con una sonrisa sexy. Y en un dos por tres se deshizo de todos los demás pony que rodeaban a Celestia.

—Toda tuya —dijo cuándo llegue a la mesa y ella se fue.

— ¿Toda tuya? —pregunto Celestia con una sonrisa.

—Toda —Dije sonriendo, y tomando mi copa de un sorbo, imitando a Cadence, solo que me di cuenta que el alcohol de Equestria era un poco más fuerte, pero no me afecto mucho, quizás porque ahora que yo era un pony era más resistente que un humano con y corriente.

Seguimos hablando hasta entrada la noche, pero aun así no podíamos ausentarnos de la fiesta para hacer otro tipo de cosas que ya con el vino se nos vinieron (sin albur) a la mente.

Aún quedaba hacer el baile real, y la pareja que abriría, sería la de Shining Armor y Cadence, de ahí Celestia y yo (raramente), y como Luna no tenía pareja ni había escogido a ningun semental (no hay quien la aguante), cogió (sin albur) a Twilight del casco y se puso detrás de nosotros.

Solo bailamos un par de canciones ya que el vestido de Celestia casi no le permitía moverse, de hecho, era bastante incómodo para ambos, pero más para ella, porque le incomodaba mucho el vestido y aparte de eso, se supone que debía de estar sonriendo todo el tiempo. Así que dejamos el baile real, por la paz, y Celestia se sentó en su trono conmigo a un lado de ella, hasta que termino esa parte de la noche. Y en cuanto el último acorde fue tocado y el último instrumento fue apagado, se bajó de su trono y corrió a ponerse algo más cómodo o al menos a aligerar un poco su cama. Y como estaba el trono vacío, y los pajarracos carroñeros bastante enojados, tome el cetro que Discord (quien andaba con Fluttershy) hizo aparecer en mi mano. Un cetro bastante sencillo y como cabeza tenía el mundo. Así que con el centro y mi sombrero bien acomodado, me acosté, a mis anchas en el trono de Celestia.

—Disfruta el poder mientras te dure, que si fuese Celestia, te encarcelaría en un calabozo por tus tonterías —Me dijo Luna algo enfadada, mirando que estaba casi acostado en el trono de su hermana.

—Disfrutare estar aquí, sinceramente lo disfrutare… —Le dije desafiante a la cara.

—Idiota. Yo misma te echare al calabozo

—Luna, por favor, esta no es una lucha de poder, más bien —Alce la copa, con mi ala, disfrute el momento, bebí el vino que me sabia delicioso y dije— Más bien, inicia mi reinado del terror y acaba el tuyo.

Golpeo el piso, con una de sus patas, y se llevó a Twilight quien pasaba por ahí, se fueron murmurando algo que no entendí, pero lo que alcance a escuchar hablaba sobre una prueba o algo así. Y de inmediato se me apareció Discord a mi lado.

— ¡Genial!, haz enojar a la cuñada

—Discord, te preocupas mucho, la decisión está tomada, yo me quedo en Equestria. Y jamás existí en mi mundo. Fin.

—Pero aun así no es lo que deberías de hacer… ¡bien!, nadie me hace caso, estoy pintado —Hablo transformándose en una pintura en la pared.

—No te preocupes, me quedare en Equestria, e intentare ser el mejor novio para Celestia que pueda ser algún día.

—Eso significa hacer muchas cosas…. —Dijo moviendo su cabeza, y empezando a contar con los dedos, todo lo que debería de hacer, al momento en que lo ilustraba con sus manos—. Pero lo más importante, creo que es evitar que caiga al vacío de Canterlot.

— ¿A qué te refieres? —Pregunte al momento en que paso una Celestia envuelta en el vestido cayéndose por la ventana que daba enfrente de mí.

—A eso

Me quede paralizado sin saber que hacer por unos momentos, y entonces, tire el adorable cetro rompiendo el vidrio de la ventana y corrí hacia a ella.

— ¡¿Que vas a hacer?! ¡Lunático! —Grito Discord saliendo del cuadro en el que estaba.

— ¡Allons-y! —grite antes de tirarme por la ventana en busca de mi querida Celestia.

—Me pudo haber pedido que la salvara —Le dijo Discord a una preocupada Cadence que miro como salte por la ventana.

Caíamos por el vacío de Canterlot, hacía de seguro una muerte dolorosa por las rocas o los árboles que se debían de encontrar haya abajo, Celestia me miro y un par de lágrimas brotaron de sus ojos, le sonreí y a mitad de la caída nos tomamos de los cascos.

— ¡¿Qué diablos haces?! —Me pregunto algo enojada.

— ¡Si tu caes yo caigo! —Le grite en la cara.

— ¡Esto no es Titanic idiota!

— ¡Rose! —Le grite sonriéndole, y empezando a quitarle el vestido del cuerpo

— ¡Oye! —Renegó, sonrojándose al momento—. No estamos en la habitación

—Vamos a volar estúpida —Le conteste rompiendo lo mejor que podía con mi hocico su capa.

—No… podremos, la altura es muy corta.

— ¡Si podremos!

—no… libera mis alas y abrázame

—No, volaremos, ya lo veras. —hable soltándole una ala, y empezando a rasgarle la capa para liberar la otra.

—El piso está muy cerca, solo queda abrazarnos y que sea lo que los dioses quieran… —hablo liberándose de ambas alas, y abrazándome con ellas— ¿Por qué lo hiciste? —me dijo con lágrimas en los ojos.

—suéltame, abriremos las alas, como en la tierra, ¡suéltame! —Renegué, intentando soltarme de su abrazo.

— ¡¿Por qué lo hiciste?! —Grito más fuerte.

— ¡Porque te amo!... —Hable sosteniendo su mirada.

Era curioso, o al menos esa sensación era curiosa, porque a esa velocidad, cayendo en el viento, hacia el vacío, hacia nuestras propias muertes, abrazados y escondidos en las alas, del otro, esperando que una vez más el amor fuese el que nos salvase la vida a cada uno, podía conocer el alma de Celestia. Y comprendí que quería pasar el resto de mis días junto a ella.

Celestia abrió sus alas en último momento, pero no me soltó mas bien me abrazo con sus brazos, la imite, y al mismo momento abrimos nuestras alas, tomamos un poco de altura y finalmente aterrizamos en el techo de un tren que se dirigía a Canterlot.

— ¡Lo lograste! —Grito antes de aventarse en contra de mí, abrazarme y besarme por todas partes, dejándome con una serie de besos marcados con labial.

— ¿que? —Pregunte sin saber nada.

— ¡La última prueba de los pegasos!, ahora ya nada nos impide estar juntos —Dijo aun sobre mí, pero explicando el tema—. Veras, los pegasos tienen una última prueba, si la pasan nadie se podría interponer a su amor, la última prueba es… bueno casi matarse en un salto mortal del alturas infinitas, si se abrazan durante la caída y permanecen así, hasta el último momento, su amor será verdadero.

— ¡Y porque no me lo dijiste antes!

—Porque soy la princesa Celestia —Hablo derritiendo con magia su vestido y haciendo que unos lentes negros le cayeran de la nada.

— ¡Pudimos haber muerto!

—Cállate y disfruta del momento —Me dijo sacando un tocadiscos con magia y coloco nuestra canción de infinitos.

"Hoy termino con esa sombra,

Celestia te amo,

Pienso esperar tu vida eterna para poder en la muerte juntarme a ti,

No cambiaría por nada el presente,

Mi vida al fin brilla,

Veo el futuro brillante, y el atardecer es bueno después de mi frustrante enfermedad,

Perdóname,

Quizás debía de haberme comportado mejor desde un principio.

Agradezco tu amor"

Recite, cambiando la letra de la canción, y extendiendo los brazos para sentir el aire fresco correr por mi cuerpo libre, y disfrutar de la vida, me solté, para mirar las estrellas, y sentirme por fin vivo, al estar con la pony que más amo en el mundo. Y en ese momento me sentí infinito.

No sé si tenga más tiempo, para seguirte escribiendo después de esto, amigo. Porque quiero participar, y quiero enfocarme en escribirle algo a Celestia, ya sabes, publicar un libro o algo así. Así que…

Si esta es la última carta, mi último soliloquio hacia ti, quiero decirte gracias, porque mucho antes de que conociera a Celestia te he estado hablando, estaba en un mal lugar, y solo tenía a Celestia. Pero me ayudaste, me ayudaste a expresar cosas muy íntimas, y muy hermosas. Y sé que hay gente que piensa que estas cosas no pasan, supongo que es el mismo tipo de gente que olvida lo que es tener 16 cuando cumple 17. Pero no importa, porque tu y yo sabemos la verdad, ya que estoy aquí, y le estoy besando, porque en verdad que es hermosa.

Estoy aquí, en medio del lugar infinito, entre las palabras, entre cada letra, estoy en el libro que he escrito con Celestia, y amo mucho ese libro. Lo veo, veo el lugar del que me hablo Celestia, en el que, cada una de las palabras está realmente separada da de la otra, y entre ellas hay un espacio enorme. Y es aquí, en este espacio enorme en el que vivo, en el que existo, en este lugar es cuando, no soy una historia triste, es cuando me levanto, veo las luces del mundo y todo me maravilla. Estoy aquí, y estoy escuchando esa canción especial, con la pony que más amo en el mundo.

— ¿Lo sientes?

—Si… Somos infinitos.

En este momento, y en este lugar, al fin de la historia que te he contado, pero si ser el final de nuestra historia, en estos momentos y en estas palabras, entre los espacios de cada palabra, en esos soliloquios que te he dicho, es cuando te dejo, es cuando al fin logre lo que siempre he querido. He llegado al lugar brillante en el que siempre he tenido fe.

Es aquí, donde le veo, y veo el futuro, me levanto y veo las estrellas y las luces de la ciudad, y todo me maravilla, en este lugar escuchando la mejor canción y con la pony que más amo puedo decir que…

Somos infinitos.