Capitulo 2: Sellando la alianza.
Todo el ejército del infierno se hallaba reunido en Judesca, esperando a que Hades hiciese acto de presencia. Finalmente, de las cortinas detrás del trono, salió el Señor del Infierno, portando su imponente Sapurí.
No pasó mucho antes de que se oyesen varios murmullos por parte de los Espectros, los cuales jamás habían visto la verdadera apariencia de su dios. Incluso cuando habían regresado a la vida, Hades había permanecido oculto tras las cortinas de Judesca.
No pasó mucho antes de que los Dioses Gemelos se parasen al lado de su jefe.
-Mis leales Espectros- Habló Hades con voz potente-, los he reunido aquí para dar un anunció. Al parecer, mi hermano menor, Poseidon, nos ha traído de nuevo a la vida.
-¿¡CÓMO DICE!?- Exclamó todo el ejército del inframundo, incluyendo a los Dioses Gemelos.
-Así es. De momento mi hermano no me ha dicho nada, pero parece que quiere que formemos una alianza con los Caballeros de Athena.
-¿¡QUE!?- Exclamó Radamanthys.
-¡INAUDITO!- Exclamó Minos indignado.
-¿¡CÓMO SE LE OCURRE!?- Bramó Aiacos.
-¿¡PRÍMERO AYUDA A ESOS MALDITOS CABALLEROS A DERROTARNOS Y AHORA NOS PIDE QUE NOS ALIEMOS CON NUESTROS ENEMIGOS MÁS ODIADOS!?- El cosmos de Thanatos estaba ardiendo de ira. Todos en el ejército de Hades estaban armando un gran alboroto debido a la indignación que sentía.
-No les mentiré, creo que Poseidon está en lo cierto- Con esta frase, todos en el salón se callaron y miraron atónitos a Hades.
-Cuando Athena y sus Caballeros me vencieron en Elíseos, logré ver en los ojos de esos jovenes algo que jamás había visto antes: Pureza. Ellos me demostraron que los seres humanos aún tienen esperanza de ser salvados. No hemos de pensar que todos los humanos son cómo hemos pensado.
Nadie habló. Todos estaban atónitos ante las sabias palabras de su Dios. Hades decidió continuar.
-Poseidon quiere que nos reunamos después en el Santuario de Athena. El nos dirá la fecha.
Nadie dijo nada en contra de eso.
o-o-o
Por su parte, en el Santuario de Athena se vivía una extraña situación. Todos los Caballeros que habían muerto desde la rebelión de Saga habían regresado a la vida. Cuando Shaina, Marín y los Caballeros de Bronce secundarios (N/A: Jabu, Nachi, Ichi, Ban y Geki) le avisaron a Saori y los demás lo que pasaba, estos inmediatamente habían ido a Grecia (Con excepción de Seiya, el cual ya se encontraba allí) a averiguar qué ocurría en el Santuario.
Todos los caballeros se habían reunido en los Aposentos del Patriarca, para hablar del asunto. Sin embargo, no habían logrado encontrar la lógica de la repentina resurrección de los Caballeros caídos.
-Tal vez nosotros podamos ayudarlos a resolver esas incógnitas- Se escuchó decir en la puerta del salón.
Inmediatamente, todos voltearon sus miradas al dueño de la voz.
-¡POSEIDON!- Exclamaron Saori, Hyoga, Shiryu, Ikki (El cual había sido convocado por orden expresa de Saori), Seiya y Shun.
Dos días después, Aposentos del Patriarca.
-Aún no confió ni en Hades ni en Poseidon- Dijo Ikki a sus compañeros.
Dos días atrás, Poseidon había aparecido frente a ellos acompañado de sus resucitados Shoguns y Tethis. El había propuesto una alianza entre ambas fuerzas, Saori aceptó al ver la verdad en sus ojos. Después de esto, Poseidon les había dicho que también había resucitado a los ejércitos de Asgard y del Infierno, y que quería formar una alianza también con ellos. Naturalmente, la mayoría de los Caballeros se mostraron recios ante tal idea, sin embargo, terminaron resignándose ante la positiva de su Diosa.
Finalmente, habían acordado que los 3 Dioses y la Representante de Odín se iban a encontrar en el Santuario de Athena para negociar la paz.
Y es así cómo llegamos a la actualidad: Los Caballeros Dorados, el Patriarca, los Jueces del Infierno, Pandora, los Shoguns junto a Tethis y, cómo no, nuestros 5 Bronces favoritos se hallaban reunidos en el Salón Patriarcal, esperando a que sus jefes saliesen de los Aposentos de Athena. Hypnos y Thanatos se encontraban vigilando el Inframundo.
-Nadie pidió tu opinión, Fénix- Dijo Aiacos con frialdad.
-¿¡Quieres que te vuelva a matar cómo en el quinto infierno!?- Bramó Ikki poniéndose en posición de ataque.
-¡Cómo gustes! ¡En aquella ocasión, tu maldita ilusión me tomó por sorpresa y o pude mostrarte mi mejor técnica! (N/A: Se refiere al Galáctica Dethbling, la técnica que utilizo contra Sisyphos en TLC) ¡Así que, con mucho gusto te la demostraré ahora mismo!- Aiacos había tomado su clásica pose de cruzar los dos brazos por delante de él y se había preparado para lanzar su ataque.
-¡Dente hermano/Aiacos!- Exclamaron Shun y Pandora al unísono, a lo que ambos hicieron caso, sin embargo, aun se mantenía tenso el ambiente.
En los Aposentos de Athena.
-Ya veo...- Murmuró Athena. Poseidon les había contado a ella, Hades e Hilda acerca de sus temores acerca de alianza de Ares, Eris, Apolo y Artemisa.
-Cómo ya les dije, es seguro que se han aliado para derrotarte, Athena- Dijo Poseidon.
-'El enemigo de mi enemigo es mi amigo', tiene mucha lógica lo que dices, hermano- Dijo Hades en esta ocasión.
-¿Has averiguado algo más?- Preguntó Hilda a Poseidon.
-Sí. Aparentemente, Artemisa ha hallado un objeto que les puede garantizar la victoria- Dijo Poseidon con un tono extremadamente serio.
-¿Qué es?- Preguntó Athena con mucha preocupación. Julian dejó escapar un suspiro mientras negaba con la cabeza y respondió:
-Por desgracia, no he podido averiguar de qué se trata. Cómo se habrán dado cuenta, esta es la razón por la que tenemos que unir nuestras fuerzas- Concluyó Poseidon.
-Sin embargo, esta no es la única razón por las que has propuesto la paz, ¿No es así?- Dijo Saori sonriente, a lo qué Julian le devolvió la sonrisa antes de responder:
-Cómo siempre tan perspicaz. Tú los has dicho, esta guerra también la quería aprovechar para poner punto y final a futuras guerras entre nosotros. Durante siglos, nuestras estúpidas guerras han devastado no solo a la humanidad, sino a todo el planeta Tierra. Es por esto que también quiero fomentar una alianza entre nosotros.
Los demás, incluso Hades, tuvieron que estar de acuerdo con Poseidon. Una alianza era lo más benéfico para todo mundo.
o-o-o
Las 3 deidades y la representante salieron de la habitación y se sorprendieron de la escena que tenían en frente.
Hyoga, Isaac, Camus y Milo se encontraban charlando animadamente (El francés se hallaba excepcionalmente feliz de volver a hablar con el Shogun de Kraken después de tanto tiempo, los mismo con Hyoga e Isaac de poder hablar cómo amigos); Afrodita le daba consejos sobre cómo regalar rosas a Aiacos (El cual quería regalárselas a cierta Espectro); Death Mask, Kaza y Minos discutían sobre distintos métodos de tortura; Thetis y Pandora hablaban cosas de chicas; Shaka y Krishna sobre quien-sabe-que cosas de Buda, Saga y Kanon se encontraban hablando cómo gemelos normales (Aparentemente, todo lo pasado había quedado en el olvido), igualmente pasaba con Syd y Bud; Seiya, Aioria y Aioros se encontraban conversando animadamente; lo mismo con Shiryu y Dohko, quienes estaban felices de volver a verse; una escena parecida tenía de protagonistas a Shion y Mu, el cual le estaba presentando a Kiki; Aldebarán, Io (Los cuales tenían origen sudamericano) Baian y Shura se hallaban compartiendo algunos anexos acerca del futbol de sus países (Brasil, Chile, Canadá y España); Sorrento, Mime y Shun hablaban acerca de música; Ikki y Radamanthys se hallaban apartados del grupo, sin dirigirle la palabra a nadie; el resto de los Dioses Guerreros se encontraban hablando entre ellos mismos.
Los cuatro sonrieron, de momento, parecía que la alianza iba a salir bien.
o-o-o
Los cuatro ejércitos completos se hallaban reunidos en el Santuario de Athena. Sus cuatro jefes yacían parados en la cima de una colina que se erguía frente a sus ejércitos.
-¡Que esto sea símbolo de nuestra alianza!- Exclamó Athena.
Acto seguido, usaron la espada a Niké, el Tridente de Poseidon, la Espada de Hades y la Lanza de Hilda para lanzar unos hermosos fuegos artificiales, los cuales lanzaron un hermoso destello a la luz de la luna. No pasó mucho antes de que el lugar se llenara de gritos de alegría, dando por aprobada la alianza de sus Dioses.
Por su parte, los cuatro decidieron no decirles nada de la guerra que se avecinaba hasta que fuese indispensable, querían darles ese momento de paz.
Continuara…
