—Y bueno Virtual… te puedo llamar así ¿cierto? —Me pregunto Cadence atrayendo mi atención, en la segunda sección, de la segunda vez que reanudábamos la "terapia de pareja" que estaba llevando después de un año de vivir con Celestia, haber dejado mí no amada patria, y mudarme a Equestria.
Y como es la segunda semana que llevo hablando con seres imaginarios después de mucho pero mucho tiempo, tengo un par de cosas que contarte…
—Supongo… —Le mencione cuando me saco de mis pensamientos.
Como decía, (y dejando que Cadence hable como loca), estoy en Equestria desde hace un año, soy un detective amateur y un maestro de literatura y filosofía en la escuela de alumnos superdotados de Celestia.
—Entonces Virtual, dejando en claro que vienen aquí por su libre voluntad, y teniendo en cuenta que este es un espacio en el cual no se culpara al otro ni a sí mismos de sus errores, ¿alguna vez te has sentido cohibido por Celestia?—Pregunto Cadence, llamando mi atención de nuevo, y diciendo una mentira, porque yo venía para hacer feliz a Celestia, no por mi "libre voluntad".
—No… Nunca —Le respondí, intentando dejar de divagar en mi mente, mientras que ella anotaba algo en su libreta.
— ¿Y dominado? —pregunto nuevamente, mientras que Celestia y yo nos volteamos a ver disparando una serie de recuerdos, en nuestras mentes.
RECUERDO.
Un látigo azota la habitación, mientras que una Celestia con unas medias de cuero negro, y una panty apretada que resalta cada sol, sale de la oscuridad, meneando su cuerpo de lado a lado, se acerca a mi cara, me mira con su par de ojos morados y con maquilla destellante que hace juego al resto de la situación.
—Te ves… —Me calla con un casco y vuelve a azotar el látigo contra el suelo.
—Te permití que hablaras ¿acaso?
Habla antes de lanzarme a la cama y amarrarme con las rojas telas de seda atadas como grilletes, en cada casco. Se acerca lentamente, siguiendo con su danza de caderas, y mirando de manera lasciva. Llega y sube la mitad de su cuerpo en mí, tomando la cabeza con sus manos y besándome contra mi voluntad y a la fuerza, metiendo su lengua en lo más profundo de mi boca, mordiendo mis las puntas de mis labios al inicio tomando fuerza con cada mordida, hasta que hace sangrar el inferior y disfruta de ese placer prohibido de hacerle daño a tu pareja.
Después continua con mi cuello dejándome sin habla y con una serie de moretes en lo largo y ancho de todo mi cuello, mientras me hundo en las cama e intento jalarme de las cadenas de seda a las que estoy amarrado, hasta que cierta parte de mi cuerpo reacciona a sus doloroso pero placenteros estímulos, y baja lentamente hacia ella….
FIN DEL RECUERDO
Ambos nos pusimos rojos por el recuerdo, la volteamos a ver y dije:
—No… jamás me he sentido dominado —Lo que claramente era una mentira, y si te quedaste con la duda, la atolondrada de Celestia me dejo a medias y me obligo a masturbarme con su pierna mientras…. Mejor no cuento el resto.
—Bueno, supongo que es un avance desde la última sesión ¿no?— nos dijo Cadence con una sonrisa, para evitar el incómodo momento y anotando algo en su libreta.
— ¿Y tú Celestia? Has sentido que virtual te ha dominado ¿alguna vez? —pregunto a Celestia mirándola, mientras que mi amor, se quedaba con cara de confusión volteándome a mirar unos segundos después.
RECUERDO.
Estaba sentado en el trono real, mientras sostenía una copa del mejor vino Equestriano con mis alas, y en mi casco derecho tenía una correa que iba directamente al collar, que estaba usando Celestia. La cual se veía maravillosa con un traje de sirvienta.
—ahhh… ahhh… —Gimió mientras dejaba de hacer sus labores, abrí los ojos para saber por qué había dejado de hacer sus labores, y la vi cerrando las piernas fuertemente y morderse un labio, evitando llegar al orgasmo.
— ¡¿No le dije que se detuviera o sí?! —le regañe metiéndome en mi rol de amo y rey de Equestria.
—Pero amo… —gimo ella.
—Es la tercera vez, te mereces un castigo —Dije moviendo el control que tenía en mi casco izquierdo, lo que hizo que el vibrador que tenía en la vagina, empezara a trabajar más rápido.
—ahh… ahh… —gimió mas alto ella, lo que aproveche para devolver su hocico a los labores que le había designado que eran hacerme el mejor sexo oral hasta el momento, así que coloque mi casco en su cabeza y empecé a follarmela lentamente…
FIN DEL RECURDO.
Fingió unas risas, y después hablo.
— ¿Tú crees que me dejaría dominar por este?
— ¿No estas usando la palabra "este" de manera despectiva? —le pregunto Cadence a Celestia haciendo comillas con sus cascos.
—Me siento ofendido —hable a manera de sarcasmo, pero sin que se notase, lo cual es recurrente, demasiado recurrente, de hecho hay veces en las que soy tan sarcástico que ni siquiera sé si voy a hacer lo que dije o no.
— ¡Claro que no! —renegó Celestia
— ¿cómo lo sabes?
—Porque te conozco, te veo todos los días, se lo que te molesta y lo que no
—Yo también te conozco y sé que me querías ofender
— ¡Por favor Van!
— ¡Por favor nada!, me acabas de ofender —dije levantando mi casco en medio de la discusión— Cadence me está ofendiendo —le dije a Cadence señalando a Celestia.
— ¡Cadence dime que no le crees! —Renegó Celestia, haciendo que Cadence se enfade. Y grite que nos calmemos, pero no lo hicimos, porque yo amo discutir con Celestia, me gusta ver todas las caras y expresiones que hace al momento de discutir, además de que a Celestia le gusta discutir conmigo, y si, sé que somos una pareja que tiende a llevar las cosas un poco al límite. O quizás muy al límite, pero aun así somos indestructibles ¿cierto?
— ¡Cállense! —Grito la yegua rosa con la voz de Canterlot, nos miró furiosa y hablo— el problema de ustedes dos, es que en primera llevan todo al extremo, ABSOLUTAMENTE TODO, en segunda son demasiado inmaduros. Tu —señalo a Celestia— te crees la soberana y reina de todo, y tu —me señalo a mí— eres como un niño pequeño, un maldito cretino y por ultimo un Psicópata, y por ultimo su tercer problema es que les gusta… les ¡mama!, estar así, les encante estar en una relación codependiente… están enfermos —nos regañó, respirando profundamente como toro enojado.
Nos quedamos en silencio por un momento, lo que se volvió muy pero muy incómodo, porque Celestia bajo la cabeza como en modo de arrepentimiento, y déjame decirte una cosa que parece que nunca nadie les ha dicho, si eres inteligente, si valoras tu continua existencia, si tienes algún plan de tan siquiera ver el mañana, hay una cosa que nunca jamás, de los nunca debas de hacer… y es meterte con MI Celestia.
—Esa pluma te la dio Chemical ¿no? —le pregunte a Cadence.
—No me intentes cambiar de tema —dijo moviendo la cabeza en desaprobación, pero a mí me valía madres, era mi momento para regañarla,
Así que, continúe.
—el otro día, casi nos mataban a ambos, te aseguro que quieres saber que me dijo que haría si le quedaba un día más de vida
—Te aseguro que no.
— ¿Por qué no Cadence? —Pregunto Celestia uniéndose a la conversación, y tomando su rol característico, el de mandar—. Es que acaso no quieres aceptar que tu matrimonio termino, ¿o también te gustan los niños? —Hablo sonriéndole, como toda una señora de la mafia, y cerrando la puerta, con magia ante las narices de Cadence quien intento salir de la habitación algo fastidiada.
— ¿No me voy a ir de aquí hasta que lo escuche verdad?
—No
—Deja que hable….
RECUERDO DE UNA SEMANA ANTES
Era el segundo día de conocer, a la magnánima estrella de rock (nótese el sarcasmo) Chemical, lo conocí aquella mañana en…. Bueno supongo que eso ya lo sabes, pero bueno. Estaba en mi departamento en el Baker Street 221B, antes era una librería pero ahora era mi departamento, tenía un par de habitaciones, una cocina comedor, y mi sala. Era todo lo que necesitaba para mi negocio, mi negocio principiante de detective amateur. Pero bueno, estaba pensando en lo que me había dicho uno de mis contactos en la guardia real.
Veras se había perdido uno de los vagones del tren que corría de Canterlot a Ponyville, con las extrañas particularidades de que era una vía única y sin cambios, es decir que en el transcurso que se perdió el vagón, no había posibilidades de desviación u otras interferencias que pudieran captar la atención de la guardia, así que con esa premisa y teniendo de perra explotada a una parte de la guardia real, VanHouten, detective consultor, decidió tomar el nuevo caso.
— ¿Qué hace el aquí? —me pregunto Shining Armor (a quien mande a hacerme un café) cuando vio que Chemical subió las escaleras y entro al departamento.
—Te tardaste —Le dije a Shining, volteando mi cara, mientras me senté como los demás ponys lo hacían, comúnmente o me sentaba en mis cuclillas, o me acostaba en el sillón, o como la pony llamada Lyra. Cualquiera de las formas me ayudaba a pensar de mejor manera.
— ¡¿Qué hace el?! —Me volvió a preguntar mientras golpeo el café con la mesa.
—Shining te puedes ir, y llévate a tus guardias —Mencione moviendo, mi ala para que Chemical se sentase, y la guarida real saliera de mi departamento. Una de las cosas buenas que tiene ser el novio de Celestia es que la guardia real, son mis sirvientes de cierta manera, y si antes te lo preguntabas porque no trabajaba en la guardia real como parte de su inteligencia es por eso, porque siendo detective amateur además de ser el novio de Celestia, los puedo tener de gatos, con cualquier excusa de un caso de homicidio o sin ninguna. Es abuso de poder, pero no daño a nadie.
Cuando todos se salieron de mi departamento y del edificio, se sentó en el sillón, tome un poco de café (que estaba un poco malo), y hable:
—Anoche conversamos ¿no?
—Sí, así es, anoche que viaje al castillo para hacer una prueba de sonido para la gala
— ¿te siguió una pony extraña y te llevo a un gran almacén? —le pregunte, haciendo que se sorprenda.
— ¡Si!, eso me paso, ¿cómo lo sabes? —pregunto sorprendió mientras me gire, y me acomode acostándome en la silla-sillón en estaba.
— ¿Por qué no aceptaste el dinero?, nos los hubiéramos repartido
— ¡¿Cómo sabes que no lo acepte?!
—juego de niños… —murmure, para voltearlo a ver, mas no tenía una cara que reflejara ganas de aguantarme así, que le explique lo siguiente— Lo sé porque eres una "estrella de rock", pero a pesar de eso tienes principios, la noche anterior al día que nos conocimos pudiste haberle insistido mas a Cadence por sexo, pero o lo hiciste, en segunda, por tu ropa, es decir tu chaqueta de piel de armadillo, no pareces ser alguien que necesite dinero debido a que la tela es cara —Hable dejando al pegaso sorprendido.
—Okey —dijo después de unos minutos— ¿pero quién era esa extraña pony que quería información sobre ti?
—Celestia… ¿no es obvio?
— ¡No!, claro que no lo es, ¡¿para que quisiera información de ti si eres su novio?!
—Soy un detective tengo secretos —hable dejando callado al pegaso, después ambos nos quedamos en silencio y dije finalmente— Ya te puedes ir, ahora necesito pensar
Salte de mí sillón, y de la pared que estaba detrás de mí, levante una cortina y salió mi tabla de anotaciones, la cual era más que nada, un pizarrón con fotos pegadas, y notas, todo unido entre sí con líneas rojas, negras y azules.
— ¡vaya!, tienes mucho tiempo libre
FIN DEL RECUERDO
—Esto no nos lleva a nada, ¡dejen que me valla! —nos dijo Cadence mientras yo seguía con mi historia.
—tiene razón Van, mejor vamos a lo bueno.
—bueno, maldito par de mata-relatos —mencione algo malhumorado
—Lo leeré en el periódico mañana —me dijo Celestia acariciándome el pelo.
RECUERDO.
— ¿no crees que deberías de ser amigo de Skyla y no mío? —le pregunte a Chemical cuando me estaba siguiendo por las calles de Canterlot.
—Creí que éramos amigos —me contesto haciéndose el sorprendido.
—Yo no tengo amigos —mencione antes de un rato de silencio, para seguir caminando a mi destino final—. Además lo único que quieres es llegar a Cadence no quieres ser mi amigo.
— ¿Cómo lo sabes?
—bueno es típico que se hace —le respondí recordándome mis años de escuela, en la secundaria, y en la prepa, y en la universidad también me paso lo mismo. Ya sabes, no hay nada nuevo bajo el sol, todo tiene una referencia a algo ya existente.
Seguimos conversando y hablando cualquier cosa sobre ambos empleos, hay tantos temas que tocar en una conversación entre un cantante y un detective, ambos somos famosos pero a nuestro estilo, por ejemplo el trabajo años en su banda y su arte para llegar a donde está, y yo, yo solo tuve que hacerme novio de Celestia para llegar aquí, y además de resolver un par de casos interesantes los cuales según la guardia real "no tienen solución".
Llegamos enfrente a la estación del tren, y con un papelito que le robe Celestia llamado papel psíquico, logre pasar sin la necesidad de algún permiso de una autoría. Déjame explicarte algo acerca del papel psíquico, es solo pedazo de papel, que esta encimado como una tarjeta en mi billetera, y le hace creer a quien lo observa que tengo el permiso permitido para hacer lo que quiero.
— ¿Cómo nos dejó pasar así por así? —me pregunto Chemical, mirando el papel de la manera en que yo lo veía, es decir un papel blanco.
—Es un papel psíquico, pienso en un título, lo proyecto sobre él, y básicamente la persona que lo observa, observa el título, también sirve como tarjeta de crédito o como de yugioh —explicó con un poco de sarcasmo a lo último, aunque siendo sinceros si sirve para tarjeta de yugioh. Sacar la carta que pienses en el momento que lo pienses, ¡es un poder infinito!
Continuamos caminando, mientras el me regañaba acerca del mal uso del poder que tenía como novio de Celestia, y demás cosas, lo que me da algo de pensar, porque de hecho es raro que una estrella de rock sea tan consiente en ese sentido, lo que me da a pensar que viene de una familia humilde o que tiene raíces humildes.
Bajamos por las escaleras de la estación que estaban después de la estación donde engañe al guardia. Y después de haber llegado a donde comúnmente se toma un tren, salte a las vías.
— ¿Qué haces? —me pregunto algo asustado el pegaso.
—Si no toco los rieles, no es peligroso —le conteste empezando a caminar, y encendí una linterna que saque de mi gabardina para dar luz al camino.
—nos van atropellar —menciono Chemical cuando se puso a mi lado, mientras los dos caminábamos buscando el vagón perdido.
—no si estamos atentos
— ¿y no vas a llamar a la policía?
—no, jamás lo hago, Van trabaja solo —le conteste mientras me hacía para un lado y lo jalaba a él con mi casco.
Después de eso, la luz del tren se maximizo, hasta que se acercó lo suficiente a nosotros, y paso por nuestro lado. Paso tan cerca, que por poco y soy parte la pintura de los vagones.
— ¿como? ...—me pregunto mientras lo interrumpía, tapándole la boca con el casco y mirando con la que nos encontrábamos enfrente.
—Solo conté el tiempo —conteste su pregunta— ahora —mencione hablando, mientras caminaba hacia la puerta y haciendo un ademan de dirigirme a la puerta— lo importante es esto. Es abrir esto —dijo señalando la puerta y buscando como abrirla.
Sí, creo que sabes que suelo hablar con ademanes, muchos ademanes, la mayoría de ellos me daban un aire… pues un aire de mí mismo, es… difícil de explicar. Al igual que todas las cosas que hablo son difíciles de explicar, pero para eso los uso, creo que sería mejor ejemplificado si envés de estar leyendo, lo estuvieses viendo.
Dejemos eso de lado quieres, mejor te sigo contando que fue lo que sucedió. Encontramos al vagón perdido siguiendo los rieles que había después de la puerta que logramos abrir, y lo vimos ahí, el hermoso vagón robado.
— ¡y tenlo ahí! —le grite, mientras, con una pose de capitán de un barco pirata sobre un tesoro y apoyándome en una roca, camine hacia él, con la esperanza de al fin resolver el misterio. Caminamos juntos al vagón, entre en él, y empecé a inspeccionar, quizás encontrara algo que me ayudase a deducir por qué se habían robado, porque el como ya lo sabía, pero ahora quería saber el porqué.
—Encontré algo —le dije a Chemical, cuando abrí el primer asiento que había en el vagón.
— ¿que?
—No lo quieres ver —dije mientras se acercaba y veía unas cargas de dinamita en el asiento conectadas a quien que parte del vagón.
—Esto es…
—Si… pero no está activa —dije para tranquilizarlo, porque se empezó a mostrar sumamente nervioso— aun —susurre.
— ¡¿cómo que aun?! ¿Es que no sabes cuándo va a estar activa?
—sí, pero te lo estado ocultando todo este tiempo —dije de manera sarcástica.
Me miro, con cara de querer darme un puñetazo, y de hecho se acercó a mí con esa intención, pero cuando estuvo a un par de pasos de golpearme, un ruido del suelo lo detuvo. Nada más y nada menos que una pequeña trampilla en el suelo, lo detuve con mis cascos, no creas que fue para evitar la pelea, porque se bartitsu o baritsu, que es más que nada un arte marcial con el cual se puede luchar con bastones. Es más defensa personal que cualquier otra cosa, pero me sirve para peleas, además también se esgrima, así que no quiero que pienses que le tenía miedo a una pelea.
—Espera… ¿Escuchaste eso?
—Si… —me contesto temiendo que hubiese activado el mecanismo de la bomba.
Camine hacia él, y le levante la pata lentamente de la trampilla, y la alce. Entonces ambos miramos al mecanismo de la bomba activado desde quien sabe cuándo tiempo atrás, y que quizás solo nosotros llegábamos para presenciar en nuestras narices como explotaba. Nos quedamos callados, examinando la bomba, hasta que el hablo.
—así que…, encontramos el vagón, y ya sabemos por qué que lo robaron, querían explotar una bomba como un acto terrorista o algo así ¿no? —Me pregunto, con un atisbo de esperanza—. Solo, hay que llamar al equipo de bombas ¿no?
—No hay tiempo, el reloj marcan cinco minutos, para la hora, y quizás… en la hora explote —dije sentándome.
—Pero… tú eres el gran VanHounten, lograste resolver los más confusos casos, y siempre los resuelves todos —dijo mirándome, con cara de incredulidad— pero tú, tuseres ¡el gran VanHounten!, los rumores dice que guardas cada dato bajo el sol en tu puta cabeza, ¡haz algo! —me exige a gritos, haciendo alusión a mi gran capacidad de resolver los más grandes misterios, y mi gran memoria. Ya sabes mi castillo mental. Creo que todos tenemos uno, un castillo que nos permite recordar todo lo que queramos, y más vale aprender a usarlo, ya que en mi caso me salva de muchos de los problemas que tengo, pero no me salvaría si no aprendiera a haberlo usado. Por ejemplo un necio se echaría cualquier cosa a la cabeza, sin importar el que o el cómo, pero yo, yo no podía hacer eso. Debía de seleccionar con cuidado todas las cosas que debía de haber en mi cabeza, y olvidar o no recordar lo innecesario. Los pony que ya habrán cruzado sus estudios me entenderán, ¿recuerdan todo lo que aprendieron?, ¿Verdad que no?, ¿y en caso de que lo recuerden?, ¿les sirve en su trabajo?, no digo que les valga madre la escuela, dijo que no le tomen mucha importancia a lo que aprendan en grados menos a los de la universidad. Porque la universidad si les va a servir. Pero a pesar del riguroso entrenamiento mental, y demás actividades que había llevado… No sé cómo desactivar una bomba.
Mire al dispositivo, e intente apagarlo, aplicar el típico "jala el cable rojo y todo estará bien" ya sabes ¿no?, pero no lo hice, porque hay una gran posibilidad de que muera, o que algo falle y que el "ataque terrorista suceda" antes de los dos minutos que quedaban.
—Lo siento… —Le mencione al pony que había arrastrado hasta aquí.
—Pero tú… ¡tienes que apagarla! —me contesto con un grito y acercándose a mí.
—No puedo… aunque quiera, porque si te das cuenta estamos exactamente debajo de salón real… —dije intentando mirar el mapa del subterráneo y sobre poner mentalmente el mapa de Canterlot encima—. No solo vamos a morir nosotros, el objetivo eran las princesas, en la cena real de esta noche, Canterlot perecea junto con la vida de ellas.
— ¡Cadence! —Grito el nombre de su amor imposible, y me alzo de la gabardina—. ¡Apágala!, ¡tienes que hacerlo!
—no puedo…
— ¡Pero tienes que hacerlo! —Me volvió a gritar—, por favor… por Cadence.
Lo mire, y me compadecí de su situación, lo hice porque sí, soy un cretino y esto es la vida real aquí el que no corre vuela, pero a pesar de todo esto, yo tendré algo con Celestia que el no. Sexo… y amor, pero también sexo.
— ¿que harías si la tuvieras enfrente? —le pregunte cuando me soltó y empezó a caminar nerviosamente de un lado para otro.
—La besaría… —dijo melancólicamente— le pediría que fuese mi novia.
Lo mire sentándome también, y apretando un pequeño botón escondido en mi abrigo, y le pregunte con total naturalidad:
— ¿y porque no vas y lo haces?
Me miro, tan natural y con una sonrisa que la cara se le convirtió en un poema, e hizo la pregunta más obvia del mundo:
— ¿y la bomba?
—digamos que eres un traficante, y se quieren deshacer de ti, lo más rápido seria explotar una bomba mientras la llevas de un lugar a otro, pero para ello existen los interruptores de encendido y apagado ¿no?
Lo que paso después, fue fácil, tuve que evitar un puñetazo suyo en la cara, un par de maldiciones y dejarlo aturdido golpeándolo en las orejas, pero la guardia real llamada desde mi pequeño botón llego a tiempo para evitar que nos matásemos el uno al otro.
Y si, sé que soy un pony que lleva las cosas al extremo, pero ¡joder!, me encanta hacerlo, y sabes que me encanta más, probar mi punto. Soy capaz de hacer locuras para probar un punto, como el joker o como Maquiavelo, el fin Justifica los medios.
FIN DEL RECUERDO.
— ¡el pregunto por mí! —grito emocionada Cadence.
—si pero ya sabes, es una estrella de rock, acostumbrado a que todo salga como él quiere, infantil, tiene algo de ego, y no solo te ve como a un amor de la preparatoria si no como un trofeo, oh y por cierto sin mencionar que estas a mitad de tu divorcio. —mencione haciendo que Cadence me mire enojada.
—sin mencionar que no solo te gusta, te mama, mandilonear a Shining —a completo Celestia chocando su casco el mío, y salimos ambos de la habitación.
Hola… y ya saben ¿no?, vengo con la cola entre las patas y las orejas gachas… lo siento…., pero si quieren saber lo que paso, por eso está el episodio anterior, este pequeño espacio (de verdad muy pequeño, ¡los muros se cierran!), solo quiero aprovechar para ¡dejar en claro que esta es la promo de la secuela de este fanfic!, claro es la promo si quieres tomar el final numero 1 como canonico, la otra promo, tardara un poquito más, pero ya casi la tengo terminada, aunque debo de admitir es muy larga, en verdad llego cinco mil palabras y aun no empieza lo "sad", o más bien, aun no empieza el desenlace, apenas va en el feliz y alegre nudo (pendejos felices).
Ahora, hablando de este fanfic, será de drama y amor, con toques de comedia algo tonta y algo sarcástica, quiero dar lo mejor que tengo en ambos escritos, ya que bueno, por menos valorado que sea es mi mejor trabajo así que, a darle ¿no?
Por cierto quiero que me digan que opinan de la parejas que se abordaran en estos fanfics, ya sea bien como relaciones amorosas es decir VanCelestia, y CheCadence, además de la relación tipo Watson y Sherlock que tendrán Van y Chemical.
Además de que en Solo otra historia de amor, habrá un villano, bueno en verdad pude que hayan varios según la historia progrese, pero quiero que adivinen, es más al que adivine, le meto a su Oc en un capitulo y va a resolver un misterio con van o un cantar en un concierto con Chemical.
Y el último punto que quiero poner en la mesa, es que me sorprende el concepto que tienen de Van, como si fuese un héroe o algo por el estilo, lo que me hace reflexionar sobre ¿qué es un héroe?, cosa que voy a dejar medianamente en claro en Solo otra historia de amor.
Porque nadie va a ser un santo y todos tendrán pecados y pagaran por ellos, sin más, solo me queda decirles algo.
En verdad solo quiero pagarles lo que han hecho por mí, y creo que continuar escribiendo y esforzándome en escribir es la mejor manera de hacerlo.
Atte.:
Zero, desde el basurero.
P.D:
s/12143292/1/Solo-Otra-Historia-De-Amor
Solo Otra Historia De Amor
Alimenta mi ego y empieza a leer la otra historia, vamos.
