Aqui el capítulo 4 de UN AMOR SIN RUMBO HACIA EL HORIZONTE, JACK Y HICE IRAN APARECIENDO A SU TIEMPO NO SE PREOCUPEN, DEJEN SUS REVIEWS Y DIGANME QUE TAL LA HISTORIA
(HTTYD Y ROTG SON PROPIEDAD DE DREAMWORKS)
(Capitulo 4)
-¡No lo puedo creer!-Los gritos de las gemelas se escuchaban por toda la mansión, mientras que Coral trataba de taparse los oídos.
La familia de Leandro Johns se había enterado de que el príncipe avía aceptado en visitar a la familia Johns para conocer a Griselda y ver si sería la indicada para poder casarse con ella y ser la próxima reina de Cádiz. Todos los empleados se enteraron al día siguiente despues de que la carta fue entregada, donde estaba la información de que el príncipe las visitaría en un mes y medio, lo que hizo que ambas gemelas encloquecieran.
Coral al enterarse de lo que podría pasar, entro en pánico, temía que Griselda fuera la nueva reina de Cádiz, sabiendo su comportamiento, iba a condenar a todo el reino, y conociendo muy bien a Griselda, la gemela haría lo que fuera por convencer al príncipe que ella era la indicada para ese puesto.
-¡Susan esto no puede estar pasando!-grito Coral, estaba en su habitación junto a Susan quien doblaba la ropa-¿te imaginas? ¡Griselda como reina de CADIZ!
-Tranquilízate todavía no se han comprometido
-Pero lo harán, eso lo se… ya conoces a Griselda, ¡es una actriz profesional si se trata de actuar como alguien! simpática y ¡educada!- la chica caminaba en círculos agitando las manos exageradamente, Susan solo negaba la cabeza con una sonrisa en el rostro.
-Escúchame, nosotras no podemos hacer nada, ¿Por qué te preocupas tanto? Tú ya no perteneces a Cádiz, ahora eres parte de Triberg
-No, Susan mis raíces y mi ser eran, son y siempre serán de Cádiz, no puedo dejar de pensar en ese maldito compromiso
-Sabes… mejor deja de pensar un momento en el imposible compromiso… -tomo a la chica de las manos y ambas se sentaron en la orilla de la cama- y dime, ¿qué piensas decirle a Esteban?- La joven solo suspiro y se relajó, la idea de que le correspondiera a Esteban era algo muy difícil para ella.
-Todavía no lo sé Susan, estoy muy confundida
-Cariño, él te ama, y es capaz de dar la vida por ti, créeme cuando te digo que jamás he visto a un hombre tan enamorado como el, te lo digo por mis años de vida, ¿sabes? Cuando él tenía 17 años, se le iluminaban los ojos cada vez que yo te nombraba cuando lo visitaba en el muelle
-¿De verdad?- Coral estaba totalmente sonrojada y se llevó las manos en el pecho, le parecía muy tierno lo que decía Susan
-Y para que veas lo que siente por ti- Susan se levantó y saco una caja debajo de su cama- No le digas esto a Esteban, pero cuando fui a visitarlo a su casa por asuntos de su padre y míos, no aguante la curiosidad- decía mientras buscaba entre las cosas que habían dentro de la caja- y tome esto- le entrego una hoja de papel doblado
Al abrirlo, miro la letra de Esteban-¿Qué es esto?
-Es un poema, y mira para quien está dedicado- dijo señalando la parte de debajo de la hoja
-Este poema es, ¿p-para mí?- ella estaba totalmente sorprendida y con los ojos abiertos como platos
-Léelo y sabrás lo que realmente siente por ti, lo tome para que un día te ayudara a abrir los ojos y enseñarte lo que realmente es amar a alguien -Susan decidió dejarla sola, salió de la recamara y Coral se quedó sentada en la cama viendo la hoja de papel. "Susan y dices que yo soy la traviesa". Desdoblo la hoja y empezó a leer.
Dicen que el amor es como una picadura, te inyecta en el alma un veneno mortal, sin embargo, no tengo miedo, quiero sentir, más allá de todo mal. Pese a las desgracias ¿porque será este sentimiento tan universal?, ¿no será que por encima de dolor, vale la pena arriesgar? querría pasar cada noche a tu lado, mi vida daría si te dejases amar, jamás existirá otra persona que como yo, la vida te quiera entregar. Estos son los pensamientos de un hombre que cada segundo sufre por amor, su corazón estalla en pedazos, presa del absoluto dolor. Mujer, entrégame todo lo que tú tienes, dame tu dulce sabor, por ti, mi amada, volaría por el cielo, más allá del sol, anochecer a tu lado, y dejarme llevar por el calor, no hay nada que me pueda nunca, hacer sentir mejor.
MI AMOR CORAL, POR TI ES INFINITO, TE AMO Y TENGO MIEDO A UN DIA PERDERTE
Lagrimas empezaban a resbalar en las mejillas de Coral, jamás creyó que un hombre pudiera expresarse de esa manera, pero lo que más le encantaba es que esos pensamientos y esas palabras eran para ella
-Oh Esteban- dijo y puso el poema en la parte de su corazón- Yo, y-yo también te amo- era definitivo, Coral decidió decirle que también sentía lo mismo por el, no solo por las palabras de ese poema, si no por todo lo que habían pasado esos últimos años como amigos, la hizo sentir que jamás estuvo sola, la protegía, la quería.
Ya en la mañana siguiente, Coral fue temprano a la casa de James, y al encontrarlo, se lanzó a él y lo abrazo con fuerza, James no entendía por que el abrazo pero de igual correspondió
-También es bueno verte, pero ¿Por qué el abrazo y tanta felicidad?-Coral se despegó de él y lo miro con una sonrisa de oreja a oreja
-James, amo a Esteban, lo amo- el joven, después de 4 segundos reacciono a lo que dijo la pelinegra y la volvió a abrazar
-Eso es fantástico Coral, oh no sabes cómo se va a poner Esteban cuando sepa esto, será el hombre más feliz- se despegó de ella y la miro a la cara
-Al fin entendí que si lo amo, después de recordar lo que pasamos juntos estos años, él ha sido el que más me ha demostrado que no estoy sola y que me ama.
-Y es la verdad, no sabes cómo se ponía después de cada practica que hacían, me hablaba de una forma que jamás había escuchado – dijo el joven tomándola de las manos
Ambos estuvieron hablando por un rato, pero Coral se tuvo que retirar al trabajo al igual que James.
Al llegar a la mansión, las gemelas empezaron a gritarle para que empezara a recoger todos los vestidos que estaban regados por el suelo, ya que ambas se habían probado más de 20 vestidos para ver como recibir al príncipe. Coral no le importo en la forma en que lo trataron, la felicidad invadía la mente de la joven.
-James me dijo que Esteban llegaba mañana en la noche, no puedo esperar más Susan- decía la joven con una sonrisa en el rostro mientras Susan se preparaba para dormir
-Hay mi niña, sabía que al darte ese poema te darías cuenta del gran amor que te tiene Esteban
-No solo fue el poema… fueron aquellos años de mi vida que compartió conmigo, haciéndome sentir protegida
Después de un rato, Susan vio como Coral se quedaba dormida con una sonrisa en su rostro, al fin sentía que la joven estaría de lo más feliz con un hombre que la amara.
Al día siguiente, las gemelas se enteraron del estado romántico en el que se encontraba Coral, así que hicieron todo lo posible para evitar el encuentro con Esteba en la noche, la hicieron limpiar los pisos más de 10 veces, lavar toda su ropa, cortar leña, el cual no era su trabajo pero la obligaron a hacerlo. Ya en la noche, Coral estaba exhausta, pero aun así quería ir a ver a Esteban, pero Susan no se lo permitió, ya que la joven tenía algunas heridas en las manos de tanto, pulir, lavar, limpiar y cortar.
La recostó en la cama y a los pocos segundos la joven pelinegra se quedó dormida
Cuando Coral despertó ya eran las 12 de la tarde, y no quería levantarse, las piernas le dolían como si hubiera caminado más de diez mil kilómetros, y sentía sus brazos acalambrados. Susan entro y le dijo que no se moviera que todo su cuerpo necesitaba más reposo, Coral se negó y quiso levantarse, pero no pudo, quería ir a ver a Esteban, pero la mujer no la dejo ni moverse, al final Coral volvió a quedarse dormida
Susan decidió ir a ver a Esteban que seguramente ya se encontraba en su hogar, a mitad del camino veía como la calle estaba un poco húmeda, al parecer llovió en la noche, pero parecía leve. Antes de llegar al hogar del joven pelirrojo, vio como James empezaba a patear con fuerza varios barriles de cerveza vacíos, rápidamente Susan fue a detener a James quien tenía la respiración agitada y ojos llorosos
-¡James! ¡Tranquilízate muchacho! ¡Te puedes lastimar!- grito Susan tratando de tomar a James por los hombros, logro detenerlo con mucho esfuerzo y se percató al ver que tenía las mejillas húmedas y los ojos rojos y llorosos- ¿Qué te sucede, porque estas así?
James tardo unos minutos en responder, estaba sollozando y tenía los puños cerrados con una fuerza haciendo que Susan diera unos pasos hacia atrás, el solo le dio una carta que había recibido a nombre de él y al jefe de exportación de productos. La mujer lo leyó detenidamente y luego dejo escapar un grito para que después dejar que sus ojos se empezaran a inundar de lágrimas
Coral's P.O.V
Sentía como mi cuerpo recobraba fuerzas, malditas gemelas, me las iban a pagar, pero ahora eso no importaba, tenía que ver a Esteban y lanzarme a sus brazos, decirle cuanto deseaba estar con él. Me di cuenta que ya estaba atardeciendo, rápido me cambie de ropa y me fui directo a la cocina para tomar algo para comer en el camino, tome una manzana y me la fui comiendo, la había terminado al llegar a la casa de Esteban. Suspire antes de entrar, estaba tan emocionada pero a la vez nerviosa, toque la puerta y después de unos segundos se abrió y me sobresalte al ver a Susan con los ojos llorosos
-¿Susan que haces aquí? ¿Dónde está Esteban? – Dije preocupada, no me gustaba el estado en el que estaba Susan, ella solo me miraba con tristeza – ¿Susan estas bien, que sucede?
-Ven pequeña, James tiene algo que decirte - dijo mientras tomaba mi mano y me dirigía a la pequeña sala de la casa, ahí vi a James y al padre de Esteban, sentados y con ojos rojos, esa escena hizo alterarme un poco
-¿Qué? No, primero tengo que buscar a Esteban, espere tanto este momento que…
-Coral- escuche a James interrumpirme, vi como Susan y el padre de Esteban salían de la casa para dejarnos solos, James me miro con tristeza y seriedad me tomo de las manos y me di cuenta que estaba temblando- …Esteban no vendrá… el… no…-hablaba con voz cortada y eso hizo que mi corazón empezara a latir con rapidez
-Esta mañana- continuo- recibí una carta donde decía… que el barco, en donde regresaba Esteban…N-naufrago… a causa de la tormenta que hubo anoche, y… no hubo ningún sobreviviente
Mil cuchillas afiladas, enterradas en mi cuerpo y en mi corazón no se comparaban con el gran dolor que sentía al escuchar esas palabras, la sensación de saber que Esteban estaba muerto no se podía explicar, tenía un nudo en la garganta que evitaba que yo pudiera respirar, enormes lagrimas cubrían mis ojos, y la fuerza de mis piernas desapareció haciéndome caer de rodillas, con una mano en el pecho, quería gritar, pero no pude.
-No… no, no es verdad- dije con la voz cortada- me estas mintiendo, no… no Esteban no puede estar muerto… no el ¡no!-mis manos temblaban – Esteban, no por favor no… ¡Esteban!- cerré fuertemente los ojos, quería despertar de esa pesadilla de mil demonios, no, no mi Esteban, no el, por favor no.
James solo me miraba con los ojos inundados en lágrimas, se acercó a mí y yo me aleje de él, no supe de donde saque las fuerzas para levantarme y salir corriendo. Vi como el padre de Esteban y Susan me miraban alarmados y yo solo seguí corriendo
Narrador
-¡James, detenla por favor, no vaya a hacer una locura!-grito Susan con desesperación
James corrió tras Coral quien se dirigía hacia la playa que quedaba cerca del reino, al llegar, la joven corrió y se puso de rodillas frente al mar
-Esteban… te amo, ¿me escuchaste bien?... ¡Te amo!-el llanto se apodero de ella y se abrazó a si misma con lágrimas en los ojos
James al ver esa escena, se le rompió el corazón al ver a su amiga así, no soportaba verla de esa manera, al pasar los minutos, el joven decidió quedarse sentado por si Coral se le ocurriera hacer alguna tontería, lo cual paso ya que la joven se levantó y empezó a caminar hacia el mar, con los ojos perdidos hacia el horizonte, viendo cómo se ocultaba el sol.
-¡Coral detente!- James corrió hacia ella antes de que entrara al agua, la tomo por los brazos y la jalo hacia el
-¡Suéltame! ¡Tengo que ir con el!- trataba de zafarse del agarre del joven pero no lo lograba. Rápido el pelinegro la abrazo, ella forcejeo por unos momentos, pero luego se dejó llevar y abrazo con fuerza a James-¿Por qué James? ¿Por qué a él?-dijo la pelinegra mientras hundía su rostro en el pecho del joven quien lloraba junto a ella.
Los días pasaron desde la tragedia y Coral se marchitaba como a una flor cortada, no comía, no hablaba, no dormía y no volvió a ser la joven que alegraba los corazones de cada sirviente de la mansión, las gemelas empeoraron su estado al echarle la culpa por la muerte del joven, y le dijeron varias cosas que hicieron llegar a Coral al extremo ya que un día de rabia logro golpear a una de ellas, la joven pelinegra recibió el mayor castigo y fue que nadie dejara que ella comiera por una semana. Lo cual a ella no le importo, quería dejar de existir y quería volver a ver a Esteban.
Pero luego con la ayuda de James, Susan y la servidumbre de la mansión la ayudaron para que al menos comiera algo.
Pasó un mes y ya se había recuperado un poco, pero no lo suficiente como para dejar de llorar todas las noches.
(Mientras tanto en el reino de Cádiz)
El Almirante Leandro recibió la orden del rey de dirigir la flota real a Eslovenia como apoyo militar contra su enemigo. El Almirante obedeció y partiría junto al general Alejandro.
-Príncipe Jack, lamento no poder acompañarlo a Triberg para presentarle a mi familia- Dijo Leandro con un tono serio. El rey y sus hijos se encontraban en el muelle, viendo como la flota real de Cádiz se preparaba para poder apoyar a Eslovenia en la batalla
-No se preocupe Almirante, lo entiendo perfectamente- Jack tenía una cara de satisfecho, su plan estaba saliendo a la perfección- iré a conocer a su familia 15 días después de que el concejero de mi padre haya visitado a su esposa e hijas
-A un no entiendo por qué mandar al concejero de su padre, alteza- al almirante no le gustaba esa idea, pensando que talvez con eso arruinarían sus planes
-Según mi padre es una forma de preparar la bienvenida de mi llegada, pero no se preocupe, apuesto a que sus hijas son tan hermosas como las describen en todo Triberg- dijo Jack
Leandro ardía en furia ante las palabras del príncipe, sabía que ese no era ningún alago. Emma solo evitaba reír, viendo como su hermano no cambiaba en nada con su personalidad. Para el almirante Johns su familia era lo más importante que tenía y juro asesinar a quien se atreviera a tocar a sus hijas sin su permiso
-Muy bien Almirante- dijo el rey acerándose a Leandro- le deseo suerte y por favor gane esta batalla no solo para el pueblo de Eslovenia sino también para Cádiz
-Y así lo are su majestad- Leandro hizo una reverencia- mi familia podrá recibir a su concejero dentro de dos días, y le aseguro que lo atenderán muy bien
El rey solo asintió al igual que sus hijos y Leandro junto con la flota desapareció en el horizonte a pocos minutos
-¿A un crees que es buena idea?- dijo la hermana de Jack acercándose a él, era una joven de 18 años de edad, cabello marrón, piel blanca y ojos azules como el mismo mar, alta y de buen porte- vestirte como plebeyo para engañar a la familia del almirante… es algo que solo a ti se te podría ocurrir
-Bueno… tengo que intentarlo, no dejare que me engañen tan fácilmente-miro a su hermana de reojo quien estaba con los brazos cruzados y una sonrisa de lado- aunque esto no sería necesario si cierta "personita" me ayudara a convencer a nuestro padre para que no me obligue a casarme
-Jack, ya te dije que no puedo, las leyes las tenemos que obedecer al pie de la letra- dijo Emma mientras con su dedo índice picaba la palma de su otra mano
Jack suspiro cansado de la misma excusa de su hermana y se retiró del lugar. Al llegar al castillo vio que el concejero de su padre, William, estaba muy ocupado terminando sus deberes y dejando todo listo para el viaje que tendrían mañana en la mañana.
"Muy bien Jack, en cuanto llegues a Triberg será un plebeyo común y corriente"
CONTINUARA…
Y hasta aquí el capítulo, espero y les haiga gustado… no olviden dejar sus reviews y decirme que les está pareciendo el fic ¿les gusta? Háganmelo saber :) les invito a leer mis otros FanFiction, les mando un beso y un abrazo, gracias por leer CHAO!
