¡HOLA MIS QUERIDOS LECTORES! AQUÍ MARU! SI YA SE, SE ESTARAN PREGUNTANDO QUE PORQUE ME TARDE, LES AVISO QUE YA ENTRE A CLASES Y TARDARE UN POCO EN SUBIR CAPITULO, TRATARE CADA SEMANA, SI ES QUE LA ESCUELA NO ME MATA CON LOS TRABAJOS QUE ME DEJAN… BIEN ¡DISFRUTEN EL CAP!

(Rise of the Guardians y How To Train Your Dragon no son de mi propiedad)


(Capitulo 5)

Jack's P.O.V.

Desde la cubierta del barco, podía ver el enorme mar azul, y un cielo hermoso con los colores del atardecer. Sentía como la briza acariciaba mi cara, amaba viajar en barco, siempre quise poder aventurarme entre las aguas del océano y conocer nuevos lugares, el estar encerrado en el castillo siempre me ponía de mal humor, pero mi hermana Emma siempre me sacaba de mi irritación hacia los tribunales quienes insistían en que yo tendría que cazarme antes de asumir al trono

-Hermosa vista, ¿No lo crees?- la voz de William hizo que mis pensamientos se esfumaran, vi cómo se ponía al lado mío y el solo tenía su mirada fija hacia el horizonte, suspire y mi mirada se perdió en el atardecer

-Me encantaría quedarme aquí para siempre, estar aferrado en tus responsabilidades como príncipe me hacen perder este tipo de maravillas

-Pero uno no puede evitar lo que es

-Sí, pero si puede cambiar su destino, William… tú sabes muy bien que…

-No quieres heredar el trono y que te gustaría poder viajar por los siete mares en busca de nuevas aventuras- me quede callado, me conocía demasiado y sabía que yo no estaba siendo caprichoso con mis deseos de libertad

-No sé qué hacer William- baje la mirada y sentí como la mano del consejero me tomaba por el hombro, lo mire y tenía una sonrisa de lado

-Solo deja que las cosas pasen amigo mío, uno nunca sabe lo que nos depara el destino

Se fue y me dejo solo junto con mis dudas hacia el futuro, ¿será agradable la hija del almirante? ¿Qué pasa si es de noble corazón? ¿Me tendré que casar con ella?, "Yo no quiero esto, uno no puede forzar al amor" pensé. Decida que era hora de dormirme, fui directo a mi camarote y cerré la puerta, me acosté y espere a quedarme dormido.

DIA UNO

En la mañana siguiente ya nos acercábamos a Triberg, prepare mis cosas y fui directo a ver a William que ya estaba listo

-¿Estás listo muchacho?- al principio me quede un poco extrañado por la forma en que me hablo, luego recordé mi rol de plebeyo y le sonreí

-Por supuesto que si-le dedique una sonrisa y veíamos como llegábamos al muelle de Triberg, me puse un sombrero grande para que nadie viera mi cara, sobre todo mi cabello que tenía que ser blanco platinado

Nos recibieron una cálida bienvenida, los sirvientes de la casa de los Johns tomaron nuestro equipaje, yo insistí en ayudarlos pero no quisieron, durante el camino a la mansión logre escuchar una conversación de dos hombres que por su aspecto se veía que eran jardineros

-Pobre Coral, ¿Cómo es que una chica de tan buen corazón le haiga pasado esa desgracia?

-No lo sé, pero creo que ya está mejorando un poco, al fin iba a ser feliz y tenía que pasar el naufragio

No pude seguir escuchando mas, uno de los sirvientes me distrajo al decirme que teníamos que esperar en la sala de la mansión yo ni siquiera me había dado cuenta que habíamos llegado

Entramos y nos dirigimos a la sala, ahí había unos sirvientes arreglando y limpiando unos adornos, se retiraron al vernos y yo escondí un poco mi cara

-Oh, consejero William, un gusto tenerlo aquí, déjeme presentarme, soy la esposa del almirante de Cádiz, Olivia Johns y ella es mi hija Griselda- dijo señalando a una hermosa mujer de cabellos rubios y ojos azules

-Un gusto conocerlo- dijo la mujer haciendo una reverencia, ojala de lo que tiene de bonita lo tenga de noble corazón

-El placer es mío bellas damas- dijo William haciendo una reverencia

-Ojala y su viaje haya sido de su agrado

-Si lo fue Señora Johns

-Bien, podemos platicar en la biblioteca de mi esposo, pase por aquí- dijo la mujer guiando a William al lugar dicho, yo estuve a punto de ir con él, pero un hombre me detuvo

-Lo siento chico, pero aquí hay una reunión importante como estas, no se aceptan de la clase baja como tú- me lo quede viendo extrañado, vi como William se detenía y me quedaba mirando, yo solo le sonreí y le indique que siguiera, el asintió y se quedó encerrado con la hija y esposa del almirante

"Que estúpido es esto de no dejar a entrar a clase baja en una habitación" pensé un poco molesto, pero por un lado me alegraba, no tendría que estar escuchando conversaciones de la alta sociedad, me aburrían demasiado

-Disculpe- me dirigí a una mujer de mediana edad quien pulía unos objetos- ¿me podría decir donde se encuentra la cocina?, muero un poco de hambre

Ella me sonrió y me indico donde estaba la cocina, entre y vi a unos cinco sirvientes ahí, dos de ellos cocineros, y había una señora poco regordeta de estatura baja y cabellos rojos, quien limpiaba los platos, un hombre acomodando unos sacos de papas y una chica de cabellos negros y piel color durazno, la estaba viendo de espaldas, estaba cortando las verduras, tenía la mirada demasiada baja me hiba acercar a ella pero la señora pelirroja se adelantó a hablarme

-Hola joven, ¿Qué se le ofrece?- dijo con una cálida sonrisa

-Emmm… quisiera poder comer algo, acabo de venir con el concejero del Rey Nicolás de Cádiz

-Oh, por supuesto, un momento por favor, Frank prepárale algo al joven… ¿Cómo es que se llama?

-J-Jack- no sabía lo que decía, me quede perdido al ver a la joven de cabellos negros, después de unos segundos me di cuenta que metí la pata y era demasiado tarde para remediar

-Jack, oh igual que el príncipe de Cádiz- yo solo asentí nervioso- bien Jack, mi nombre es Susan, ellos dos son Frank y Felipe- señalo a los cocineros quienes me sonrieron- el hombre de las papas es George-movió su mano en forma de saldo antes de salir por mas sacos, yo le respondí con el mismo gesto- Y ella, es Coral- me señalo a la joven de cabellos negros quien volteo para verme, tenía los ojos hinchados y rojos, y una mirada triste-Oh mi niña, estuviste llorando de nuevo

-No Susan, estoy bien, solo es alergia- dijo la chica con un tono de tristeza y volvió a trabajar, aun con esos ojos hinchados podía notarse la belleza de aquella pelinegra que había acaparado mi atención

- Ve a descansar mi pequeña

-No… no, estoy bien- se acercó a mí y mi corazón empezó a latir con fuerza- un gusto conocerte Jack- me dedico una sonrisa débil y yo se la devolví instantáneamente, vi cómo se dirigía a una habitación y escuche el cerrojo

-Perdón por que la vieras en ese estado- dijo Susan entregándome un tazón con sopa

-¿Qué es lo que le pasa?- pregunte un poco preocupado

-Lo que sucede es que la pobre Coral perdió a su gran amor en un naufragio, el joven Esteban no sobrevivió, Coral apenas se había enterado que lo amaba y al parecer fue demasiado tarde para ella decirle la verdad- dijo Susan con un tono de dolor, no sé porque me puse tan triste al saber que Coral ya tenía a alguien en su corazón, pero luego de ver lo que le pasaba sentí lastima por ella

-¿Hace cuánto paso eso?

-Hace un mes, después de la desgracia, ella no quería comer, dormir, hablar… se estaba dejando morir, pero con un poco de nuestra ayuda logramos a que no se dejara caer por la depresión total

-Quisiera poder hacer algo, se nota que es buena chica

- Y lo es, pero no ha sido la misma desde entonces… créeme que si nada hubiera pasado la encontrarías afuera colgándose de un árbol de cabeza o hablando con los animales de ganado- dijo con una sonrisa de lado, yo deje escapar una pequeña risa, pero luego me dije "Tan alegre debería ser esa chica para hacer ese tipo de cosas y ahora mismo estar en ese estado"

Al terminar de comer me dirigí a la biblioteca y de pronto la puerta se abrió, vi a William frotándose la cabeza, al parecer no le fue nada bien con las doncellas, me quise reír pero me contuve… se sentaron en la sala para tomar el té, pero antes quise probar algo, me dirigí a Griselda y me incline ante ella, los dos estábamos muy lejos de su madre y sobre todo de William, era el momento perfecto para dejarse bien quien era

-Un placer verla señorita Johns- dije con una sonrisa, lo único que recibí de ella fue que se alejara un poco de mí y que rodara los ojos con irritación y disgusto

-Quisiera decir lo mismo… ¿qué digo? Claro que no- se fue alejando - lo siento pero no acostumbro a hablar con la servidumbre- se alejó y tomo asiento alado de su madre

-Descuida- escuche la dulce voz de Coral detrás de mí, voltee a verla y veía que tenía una canasta de ropa grande- ella se comporta así con todos nosotros, te aconsejaría a que no te acerques a ella si no quieres que tu amo se enoje-

-¿Tan mala es?

-En realidad no soy nadie para juzgar a alguien de su clase, así que, qué importa que yo diga- se encogió de hombros y empezó a subir las escaleras al segundo piso, me la quede viendo hasta perder su vista y luego me fui con William, realmente se veía desbastado

-Bien, lamento decirle que me debo retirar un momento, con su permiso- William se levantó lo más rápido posible, se inclinó y se fue a su habitación seguido por mí. Al entrar, por primera vez vi a William no tener ese porte de gran concejero del Rey Nicolás, se dejó caer en la cama y soltó un pequeño grito de desesperación

-¿Tan mal estuvo?- pregunte con una sonrisa

-No tienes idea Jack… perdón… majestad

-Cállate, te pueden escuchar- me reí un poco y me senté en una silla

-Es que… Agh no tienes idea de cómo se comportaron, me alabaron en todo, me hicieron cumplidos y cosas que les convenía decir, ¿qué clase de persona son estas?

-Hay William, muy pronto aprenderás- dije con una sonrisa, sabía que William ahora estaba de mi parte, y eso me ponía más tranquilo

-Bien, si no me necesitas, dormiré un momento… por cierto, ¿dónde dormiré?

- ah sí… lo lamento Jack, pero dormirá con los sirvientes de allá abajo, tengo entendido que con la señora Susan, tienen una cama disponible- Dijo un poco apenado pero yo solo le sonreí

-Descuida, ya me acostumbrare, deberías descansar, creo que fue poco imprudente empezar a hablar del matrimonio, cuando recién llegamos- me rasque la cabeza y el asintió

-Descansa Jack

-Igual tu William

Me fui directo a la cocina, donde vi a Susan barriendo, busque a Coral, pero no la encontré, seguramente estaría afuera, quería saber su punto de vista hacia esta familia, salí y vi un hermoso jardín, era enorme, flores por todos lados y un pequeño manantial a lado, tener a alguien como Leandro en ese puesto en el reino tenía sus ventajas, podía ver como unos metales separaba el jardín con el bosque, como no vi a Coral por ningún lado decidí preguntarle a Susan. Pero antes de entrar, escuche como unos gritos provenía del bosque, no parecía muy lejos, me acerque un poco más y claramente oí que era una mujer.

Con un poco de dificultad, entre al bosque y seguí esos gritos, que más bien se oían llenos de dolor e ira, rápido llegue en un lugar lleno de espinas y árboles secos, escuche como un objeto de metal golpeaba algo duro, me asome y se hizo un nudo en mi garganta ante la escena que veía, abrí los ojos como platos, no podía creer lo que estaba viendo… Coral, estaba con una espada golpeando fuertemente unas rocas, logre ver que una la partió en dos, y mi corazón se aceleró al ver su vestido rasgado y sus muñecas y brazos llenas de cortadas y un poco de sangre.

-¿Coral?- dije con la voz quebrada

En un movimiento rápido, ella tenía la espada enterrada en la tierra y su respiración estaba agitada, su cabello estaba un poco suelto, se volteo y me di cuenta que estaba llorando, trate de acercarme pero ella se alejó un poco

-Lárgate- dijo con voz fría y algo temblorosa

-Pero… estas herida

-¡Que te largues!

-No, no me iré- dije con tono serio y el ceño fruncido

-¡Vete! ¡¿Qué no vez que quiero estar sola?!- me apunto con la espada y retrocedí un poco, pero aún tenía la misma expresión en mi rostro

-¡Te dije que no!, estas herida y no puedo irme hasta que tu estés bien

-¡¿Y a ti que te importa lo que me pase?!-bajo el arma y agito su otra mano exageradamente

-Me preocupas, eso es lo que importa…

-¡ME ACABAS DE CONOCER!- aventó el arma al suelo y se acercó un poco a mi molesta

-Eso no evita que yo quiera ayudar a una mujer en tu estado- dije con un tono un poco más calmado

-A sí que te doy lastima ¿eh?- las lágrimas de su rostro resbalaban, su voz estaba ronca y llena de ira, pero sobre todo dolor

-Por supuesto que no… es solo que…

-¡¿Qué?!

No dije nada, yo al igual que ella, perdí a la persona que más amaba en este mundo. Recordar esa persona hacia que la herida de mi corazón se volviera abrir. Coral se dio cuenta de mi expresión en mi rostro, me quite el sombre y mire asía abajo.

Coral's P.O.V.

¿Qué es lo que realmente quería? ¿Sera que de verdad le importa una chica que apenas conoce?, eso sería imposible, pero algo en el me hacía sentir confianza. Tenía que admitir que era un chico muy lindo, me quede viendo sus hermosos ojos azules y es increíble cabello blanco-platinado, como es que alguien pudiera tener ese tono de color, como vi que no decía nada. Tome mi espada, y me senté en una roca dándole la espalda, de mi vestido saque unas vendas y me las puse desde las manos hasta cubrirme por completo las heridas.

Escuche como los pasos de Jack se acercaban hacia donde yo estaba y se sentó a lado mío, no dijimos ni una palabra, y no nos mirábamos

-Yo al igual que tu…- empezó a hablar con un tono suave- perdí a la persona que más amaba en esta tierra

Así que tenía a una mujer en su corazón era lógico

-Y… ¿Cómo se llamaba esa chica?- esa pregunta salió de mi boca sin mi consentimiento así que me puse nerviosa

-Ella… era mi madre- abrí los ojos y lo mire, tenía una mirada triste "Qué estúpida eres Coral"- murió cuando yo era pequeño, pero lo que agradezco es poder recordarla

-Lo lamento-dije totalmente calmada y sentí como las lágrimas empezaban a brotar de mis ojos, había tratado muy mal a Jack, él sabía lo que yo estaba pasando y yo como una tonta le hablaba de una forma no muy correcta- también, perdón… por tratarte de esa forma, ase unos momentos

Me miro y con su pulgar me limpio las lágrimas,

-Tranquila, en realidad, aunque no me gusto el estado en el que estabas, realmente me impresionaste… nunca en mi vida había visto a una mujer usar una espada

No pude evitar sonrojarme, y sonreír un poco, me sentí muy rara haciendo ese gesto tantos días sin sonreír, realmente era algo que no podía explicar

-Gracias… no quiero ser presumida, pero yo soy muy excelente con la espada- el embozo una sonrisa y una mirada retadora

-¿Enserio?, pues yo también me considero un buen maestro de esgrima- dijo con un tono divertido que me hizo reír

-Eso… me suena a un reto- dije levantándome para apuntarle con la espada, pero de pronto me sentí mareada y casi pierdo el equilibrio, pero Jack me tomo la mano y me acerco a el

-¿Coral… estas bien?

-Si… si estoy bien, solo… algo mareada- me toque la cabeza y me volví a sentar – creo que ese reto será en otro momento

-Coral… por favor, déjame ayudarte, sé que eres una buena chica y gente como tú no merece sufrir

Le sonreí por sus palabras, Jack me hacía sentir protegida, pero de pronto recordé a Esteban y me aleje un poco de el

-Tengo… tengo que irme- con todas mis fuerza me levante junto con la espada y me fui corriendo, pero antes me gire a Jack y le dije- por favor, no le digas a Susan que me viste aquí, no quiero que se entere

-Lo are con una condición

-¿Cuál?

-Que me dejes ayudarte- lo mire extrañada, ¿Qué es lo que realmente quería? ¿Por qué me quiere ayudar?... no tenía tiempo para esto y solo asentí, pero luego me fui corriendo

Antes de llegar me asegure de que nadie me viera entrar a la habitación y poder cambiarme y lavarme las heridas, me puse vendajes nuevos, me los cubrí con las mangas del vestido y me deje el cabellos suelto, tocaron a la puerta y rápido escondí la espada en mi cama

-Oh mi niña, ¿te sientes mejor?

-Sí, creo que necesitaba algo de aire…

-Bien mi pequeña, ya es un tarde, tenemos que preparar la cena

-En un momento voy… solo necesito arreglar aquí unas cosas-ella solo asintió y me dejo sola, me recosté un momento en la cama mirando el techo pensaba en lo que me dijo Jack… ¿si estará preocupado conmigo?

Luego de unos minutos de pensar, me levante y ese maldito mareo volvió a mí, seguramente de lo rápido que me pare, camine hacia la cocina y vi a Jack ayudando en la cocina, me puse un poco nerviosa, pero no sé porque me tranquilice al ver cómo me sonreía. Luego de una hora de preparar todo, era mi turno de llevar la comida a la mesa, pero de pronto un dolor de cabeza empezaba a nublarme la vista, deje la charola a un lado y me recargue en uno de los muebles

-Mi niña, ¿estás bien?- eso fue lo último que escuche antes de que todo se pusiera oscuro

Narrador

Coral estuvo a punto de estrellarse contra el suelo, pero Jack fue más rápido y logro atraparla entre sus brazos

-¿Qué le pasa?- grito Susan un tanto angustiada

Un hombre le dijo a Susan que la señora Olivia ya los estaba esperando

-Ve con ellos Susan, yo me encargo de llevarla a su cuarto… que uno de ustedes llame a un doctor- dijo Jack viendo a uno de los cocineros, Frank salió corriendo y Jack cargo en sus brazos a Coral

Al llegar a la habitación el joven albino acostó a Coral en la cama, la miro preocupado y no evito acariciarle la mejilla, estaba muy pálida y alrededor de sus ojos tenían un tono morado y negro

-Aquí esta- dijo Frank entrando con el doctor, Frank tomo a Jack del brazo y le dijo que los dejara solos para poder revisarla, al principio se resistió pero luego cedió a la petición y se fue.

Estaba esperando con impaciente, junto con algunos sirvientes, luego de una media hora, el doctor salió y se acercó a Susan

-Temo que las heridas que recibió, la hicieron perder mucha sangre

-¿Heridas? ¿Qué heridas? ¿De qué me está hablando?- dijo Susan con lágrimas en los ojos

-La joven tiene cortadas graves en los brazos y muñecas, también una cicatriz al costado de su mano-Jack al igual que Susan estaban aterrados por lo que decía el doctor

El joven albino no pudo más y entro al cuarto para ver a la joven pelinegra acostada con vendas en las manos

-El sangrado ya se detuvo, solo necesita reposo, muchos líquidos y comida

-Gracias por venir doctor

-No hay de que Susan, cuídala y cuídense

Jack no evito volver a acariciar la mejilla de Coral, realmente se preocupaba por ella. Todos se fueron, menos Jack y Susan

-Todo esto es mi culpa, si la hubiera cuidado mejor…

-Susan, no te culpes, no sabía lo que iba a pasar

-Pero si sabía en el estado crítico en el que estaba, y no hice nada

-Claro que sí, tu misma me dijiste que la ayudaron…

-Tal vez…necesita a alguien nuevo en su vida para ayudarla, Jack… tu recién la conoces y sé que no eres parte de su vida, te pido por favor que la intentes ayudar, con James… el amigo de Esteban, ya no la puede ayudar, pero tu si- Jack la miro por unos momentos y luego dirigió su mirada hacia la joven, quien dormía profundamente

-Lo are... –dijo el joven sin dejar de mirarla, Susan embozo una sonrisa y se acercó a Jack

-Haz que se olvide del dolor, trata de hacerla sonreír, la pobre además de perder a su amor, perdió a su familia

-¿Qué quieres decir?

-La joven perdió a sus padres y hermano en el ataque de Cádiz… hace ocho años

Jack se quedó paralizado, ella era de su reino, era parte de Cádiz. Sus pensamientos se interrumpieron al sentir que Coral se movía

-¿J-Jack? –logro decir la pelinegra con los ojos entrecerrados

-Aquí estoy Coral, tranquila

-Por favor… quédate- murmuro y a Jack se le empezó a agitar el corazón, Susan sonrió y los dejo solos

-Lo are, por favor, duérmete estas débil- ella asintió y se movió un poco de lado para darle espacio a Jack para acostarse a su lado. El un poco nervioso se metió entre las sabanas y Coral se acurruco entre sus brazos, el albino no pudo evitar sonreír al sentir el cálido cuerpo de Coral pegado al suyo. Temía que los latidos de su corazón llegaran a oídos de la pelinegra, lo cual no evito ya que Coral sonrió al escuchar que estaban un poco agitados.

Jack espero a que Coral estuviera de nuevo dormida para darle un beso en la frente

-Te prometo que no dejare que nada te pase, no mientras esté vivo


CONTINUARA…

HASTA AQUÍ EL CAPITULO, ESPERO Y LES HAIGA GUSTADO, PLIS DEJEN SUS REVIEWS YA QUE QUIERO SABER SI EN VERDAD LES ESTA GUSTANDO! GRACIAS POR LEER… HASTA LA PROXIMA MIS HERMOSISIMOS LECTPRES

CHAO!