Disclaimer: El Universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen, todo es de Disney en la actualidad. Yo simplemente lo hago con fines de entretenimiento.
—A excepción de sus heridas sobre su espalda se encuentra completamente sana —Le dijo la sanadora Adi Gallia a Mace Windu y Yoda—. Ella ha caído en una especie de sueño, he tratado de comunicarme con ella entrando a su mente, pero me fue imposible.
—Tú te quedaste con ella —argumentó Mace—. ¿En qué momento se perdió?
—Un misterio la fuerza es —Yoda se encamino hasta la cama en dónde Padmé yacía inconsciente. Saltó a la silla más cercana y observo a la Senadora. Yoda se comunicó con la fuerza e hizo lo que la Sanadora no pudo, entrar a la mente de Padmé—. Mucho dolor enfrenta. Mucho más de lo que me temía.
—Un apego.
Padmé no soltó la mano de Obi-Wan en cuánto llegaron a su habitación. Él le estaba murmurando que ya era hora de que descansará, dado que tenía una junta importante con el Consejo de Naboo, en cambio, Padmé utilizo de toda su fuerza para tirar de Obi-Wan hacía adentro.
—No es correcto que yo esté aquí —Obi-Wan acarició las manos de Padmé—. Debo volver a mi habitación.
—Quédate —murmuró Padmé y cruzo sus brazos detrás del cuello de Obi-Wan, acariciando su mejilla—. Prometo que no te haré daño —dijo antes de volver a posar sus labios sobre los de él, en un beso lento. Obi-Wan puso sus manos sobre su cintura acercándola más a él—. Solo hoy, mañana te irás de nuevo y no sé cuándo te volveré a ver. Han pasado seis meses desde la última vez.
—Lo sé —Le contesto, y pego su frente sobre la de ella—. Las misiones se vuelven complicadas, el entrenamiento de Anakin requiere todo mi tiempo y mis licencias son cortas. No sé si el Consejo llegué a sospechar de dónde vengo cada vez que tomo licencia. Y mucho menos si me darán otra.
—Sólo está noche —Padmé lo abrazo, pego su cabeza sobre su el pecho de él—. Abrazados, quedándonos despiertos mirando las estrellas desde el balcón...
—Eres muy joven para que un hombre duerma en tu casa —Padmé pudo ver la sonrisa sobre su rostro.
—Ya soy mayor —Padmé puso los ojos en blanco ante su comentario y se alejó de él—. Y sí ese hubiese sido el problema no habríamos iniciado una relación...
—¿Y qué lado de la cama prefieres: derecho o izquierdo?
—Haré todo lo posible para visitarte en Coruscant —Padmé le dijo cuándo se detuvieron en el hangar, para despedirse una vez más—. Podremos pasar un poco de tiempo juntos.
—Tus obligaciones te mantienen aquí, Padmé. No quiero que te distraigas de tus obligaciones...
—Será durante el descanso de la reina —le murmuró—. Claro, siempre que tú te encuentres ahí. De no ser así, tendremos que seguir con nuestras pláticas a través del holocom.
—Con sólo escuchar tu voz será suficiente. Es hora de que me vaya.
Padmé solo logro asentir y se lanzó a sus brazos en un movimiento que habían realizado desde hacía tanto tiempo, al momento de que llegaba, que se quedaban solos, cuando se iba o para juguetear en el jardín del palacio de Theed. Padmé inhalo de su aroma, cerró los ojos, guardando en su memoria ese momento, con el cual tendría que acostumbrarse antes de que se volvieran a ver.
Obi-Wan le beso en las mejillas antes de volver a besarla. La costumbre de hacerlo le trajo una cálida paz. Enredo sus dedos sobre los rizos de Padmé que caían sobre cascada antes de separarse de ella.
—Te amo —dijo ella con los ojos cerrados. Cuando los abrió vio el brillo en ellos. Obi-Wan le retiro los mechones de cabello que se acentuaron en su frente.
—Yo también te amo —le murmuró, la soltó y se encamino hasta su nave. Y partió de nuevo a la realidad que lo esperaba en Coruscant.
