Capítulo Especial 1: Basilisco Negro.
Uno de los Espectros de Hades, la estrella celeste de la victoria, Silphid de Basilisco, se hallaba en a las afueras de Tokio, cerca de una playa, contemplando con curiosidad al personaje delante de él.
El tipo era idéntico a él, pero su cabello era negro, al igual que la Surplice que traía.
Ya había escuchado de unos tipos llamados Los Caballeros Negros, los cuales eran personas que desertaron al Santuario de Athena y habían creado replicas de sus Armaduras, pero de un color negro. Lo que jamás se hubiese imaginado, era que también hubiesen 'Espectros Negros'.
-Me ahorraré la molestia de preguntar tu nombre, ya que imagino que responderás con una tontería como 'Soy tu doble maligno', ¿No es así?
-No te equivocas, pedazo de Espectrucho- Una vena hinchada apareció en la frente de Silphid al oír semejante apodo-. Soy el Basilisco Negro, y me han enviado desde la Isla de la Reina Muerte con el fin de erradicarte.
-¿Se puede saber para qué quieren asesinarme?- Preguntó el albino arqueando una ceja.
-Simple: Todos los que portamos Armaduras Negras tenemos el ferviente deseo de demostrar que somos mucho más poderosos que nuestras contrapartes- Respondió Basilisco Negro, sonriendo con altanería. Silphid dejó escapar un bufido antes de responder.
-¿En serio creen que unas réplicas como ustedes pueden equipararse a verdaderos Guerreros Sagrados? No me hagas reír, amigo. Ustedes no tienen nadie a quien servir, no tienen ninguna convicción por la que valga la pena arriesgar sus vidas. Todo lo que han hecho es crear unos pedazos de chatarra para tratar de replicar a nuestras armaduras. Unas viles copias como ustedes jamás podrán equipararse con nosotros- Dijo Silphid. Un furioso Basilisco Negro apretó dientes y puños al tiempo que elevaba de manera bastante violenta su cosmos.
-¡Maldito presumido!- Bramó el Espectro Negro- ¡Veamos cuanto te dura ese orgullo una vez que peleemos! ¡Adelante! ¡Ponte tú Surplice!
Silphid negó con la cabeza desaprobatoriamente y comenzó a elevar su cosmos. Segundos después, la Caja de Pandora que contenía su Surplice había aparecido junto a él. La caja se abrió y de ella emergió su imponente Surplice, la cual no tardó en desarmarse para después envolver su cuerpo. Silphid desplegó sus alas y dijo:
-Comencemos.
Ambos Espectros desaparecieron para luego reaparecer en el aire, intercambiando golpes a una velocidad extrema. Basilisco Negro lanzaba puñetazos y patadas con toda su velocidad, sin embargo, no era suficiente como para siquiera conectarle un mísero puñetazo a Silphid, el cual se movía con bastante desgano. Por su parte, Silphid había acertado los pocos golpes que había lanzado, logrando incluso destrozar la gema que tenía la Surplice Negra en el cuello.
-¡Maldito Pajuo! ¡Quédate quieto!- Exclamó Basilisco Negro. Así lo hiso Silphid. El se detuvo apropósito y dejó que varios de los puñetazos y patadas del Basilisco Negro le diesen, sin embargo, Silphid no lucía adolorido. Basilisco Negro se apartó de el y aterrizó, seguido por Silphid. El Espectro Negro estaba jadeando bastante. Sintiéndose insultado por el poco empeño que Silphid parecía ponerle al combate, preguntó:
-¿No piensas hacerme caso o qué?
-¿Qué quieres que responda?- Dijo Silphid encogiéndose de hombros- Te lo dije antes de empezar: Una copia barata no es nada para un verdadero Guerrero Sagrado. Y solo para que te des cuenta de que lo que te digo es nada más ni nada menos que la pura verdad, dejaré que me ataques con tú máximo poder. Adelante, eleva tu cosmos hasta el séptimo sentido y atácame con lo mejor que tengas en tu patético arsenal- Dijo Silphid con frialdad. Si Basilisco Negro ya llevaba un largo rato furioso, entonces el que le haya llamado debilucho de esa manera tan liberal había significado una herida nunca antes vista en su orgullo.
-¡MALDITO BASTARDO! ¡QUIERES QUE EMPLEE TODA MI FUERZA PARA ASESTARTE EL GOLPE DE GRACIA, ¿NO ES ASÍ?! ¡PUES SERÁ EXACTAMENTE COMO ME LO ESTAS PIDIENDO, Y ASÍ PODRAS ARREPENTIRTE DE HABERTE CONFIADO TANTO UNA VEZ HAYAS LLEGADO AL LUGAR QUE SE SUPONE TU DEBES PROTEGER, PERO LLEGARAS AHÍ TAN SOLO COMO OTRO CADAVER MAS QUE SE PUDRE EN EL INFIERNO! ¡PREPARATE!
Segundos después, una enorme aura de cosmos color ébano cubrió de pies a cabeza al Espectro Negro, al tiempo que la silueta de un enorme Basilisco alado emergía detrás de su espalda. Momentos después, una densa neblina negra comenzó a acumularse alrededor de él, al tiempo que el viento comenzaba a soplar con más vigor y violencia. Silphid se limitaba a contemplar lo que pasaba sin mover siquiera un solo dedo.
-¡BLACK POISON BLIZZARD! (Ventisca de veneno negro)- Bramó el Espectro Negro. Basilisco Negro aleteó las alas de su Surplice y la niebla que había estado acumulada alrededor de él salió disparada acompañada por una enorme y potente ráfaga de viento en dirección a Silphid. El Espectro de Basilisco se quedó quieto esperando el impacto, el cual no tardó en llegar. Hubo una explosión, la cual levantó montones y montones de arena y la mandó a volar por los alrededores. La niebla venenosa que había sido disparada en dirección a Silphid se había acumulado por todos los alrededores. Basilisco Negro sonrió al ver su obra- Adiós.
La alegría del Espectro Negro no duró mucho, ya que niebla se dispersó pronto, dejando ver a un intacto Silphid. Basilisco Negro no cabía en su asombro.
-¿No te lo dije? Una imitación barata como tú no puede vencer a un verdadero Guerrero Sagrado- Silphid le dio un golpecito al peto de su Surplice antes de continuar-. Como te daras cuenta, nuestras Surplices han sido pasadas de reencarnación en reencarnación desde tiempos mitológicos. Estas armaduras tienen una fuerte historia detrás de ellas. Era una tontería llegar a pensar que alguien que porta una vil imitación de ellas sería capaz de derrotarnos a los que somos dignos de las verdaderas- Dijo Silphid mientras comenzaba a avanzar hacía Basilisco Negro.
-Aún así- El Espectro Negro frunció el ceño-, no me explicó como sigues con vida. Por mucho que tú Surplice haya resistido el impacto, es imposible que ella también te protegiese de mi veneno...
-La respuesta es simple: Cómo dije antes, ustedes solo nos imitan a los originales, no solo copian las armaduras, sino también las técnicas. El veneno que yo soy capaz de crear es muchísimo más fuerte que el tuyo- Explicó Silphid-. Solo observa- El Espectro concentró su cosmos e hiso que todo el veneno que había a los alrededores se arremolinase entorno a él, inhalándolo todo hasta que no quedó nada.
-En ese caso, mátame de una y termina con esta humillación, ya que no pienso pedirte piedad- Dijo Basilisco Negro.
-Cómo quieras- En una milésima de segundo, Silphid se había posicionado delante del Espectro Negro, usando su mano para empelarlo, matándolo instantáneamente. El Espectro retiró su mano del cadáver y suspiró-. Solo espero que estos Guerreros Negros no nos traigan demasiados problemas.
Fin capítulo especial.
Nota de Autor: ¡Hola, lectores! Disculpen que no siga con la historia, pero no he logrado inspirarme, así que decidí hacer este capítulo para no dejarlos sin nada. De nueva cuenta, les pido disculpas. Trataré de seguir con la historia lo antes posible.
