Disclaimer: El universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen. Actualmente todo es de Disney, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.


Padmé se quedó mirando al techo, esa mañana había amanecido con mareos, cansancio y con demasiado sueño.

Una Sanadora Jedi entró esa mañana para llevarle una bandeja con el desayuno y ahí fue cuando Padmé le menciono de todos los síntomas que sentía, para saber si ella podría ayudarle con una pastilla, un té, algo. Ella de inmediato la atendió y ahí mismo le hizo un pequeño chequeo además de sacarle sangre para un análisis. En unas horas le daría la respuesta.

—El Maestro Yoda vendrá al medio día a verla —le comentó.

—¿Por qué no ha venido antes?

—Conforme la guerra avanza, hay muchas cosas que hacer. Descansa, Padmé.

Tres ventanas había en la gran habitación dónde estaba instalada, la gran cama en dónde ahora estaba acostada, una mesa con tres sillas, un sillón y un aparato para mantenerse al corriente con el Holonet, estaba equipada con las cosas que necesitaba.

Se levantó de la cama y se encaminó a la cama, encendió el holonet, volvió a mirar las noticias que hablaban sobre su lamentable muerte en la Batalla de Geonosis. El funeral fue llevado a cabo la semana pasada en Naboo, durante el receso del Senado. Hubo una legión de Senadores, pudo visualizar a su familia, al Canciller Palpatine. Pudo reconocer de inmediato a su doncella Sabé, quién una vez más representaba su papel.

Tenía mucho tiempo que no veía a su familia y ahora que estaba "muerta" dudaba que los volviera a ver. Supuestamente su muerte fue causada por un golpe en la cabeza cuando cayó de aquella nave. Recordaba ese momento.

Fue la última vez que vio a Obi-Wan con vida.


Obi-Wan no era una persona a la que le gustasen las fotos y siempre evitaba las cámaras en Coruscant al tratar de ser fotografiado después de terminar una misión. Por eso mismo era que Padmé adoraba la imagen que Artoo les había tomado en una de las muchas caminatas de sus paseos por Lake Country.

A veces escuchaba las quejas de su droide cuando Padmé le pedía que mostrara la imagen.

Los mensajes, las visitas, las noticias, todo eso se redujo drásticamente, haciendo que Padmé se centrará mucho más en sus deberes de reina. Así mismo como para pasar más tiempo con su familia y así tener el tiempo de pasar con su recién nacida sobrina, por parte de Sola. No era muy buena cargando a bebés recién nacidos, pero pronto se acostumbró a ello.

Ahora en cada receso de su mandato de reina, lo pasaba con su familia y poco a poco vio a su sobrina crecer, junto con el anhelo de llegar a pensar que algún día podría llegar a formar una familia con aquel Jedi, aunque no era del todo posible, dado que no habían tenido contacto alguno desde hace meses. Y el apego estaba prohibido y ella era una reina y no podría dejar su mandato o distraerse tanto con ello.

Asistió como una doncella vestida a la boda de una de sus antiguos señuelos, poco a poco cada una iba realizando sus vidas. ¿Algún ella se iba ver así? Presentes solamente estaban los familiares de ella y sus amigos personales, fue una ceremonia hermosa y sencilla y definitivamente quería que en algún futuro su boda fuese así.


—Maestro Yoda —Padmé se levantó de la silla y se inclinó ante el Maestro—. Me alegra verlo finalmente.

—Señorita Amidala —El Maestro Yoda camino a paso lento hasta la segundo silla—. ¿Cómo te encuentras?

—Ansiosa, maestro —contestó de inmediato—. Con muchas preguntas respecto a los anuncios que se han dado sobre mi supuesta muerte.

—Responder tus preguntas haré, pero tú responderme sólo una pregunta.

—¿Cuál?

—¿Hace cuánto que el Maestro Kenobi y usted se casaron?