QUIERO PEDIR UNA DISCULPA PARA AQUELLOS QUE ESPERABAN UNA ACTUALIZACION DE ESTE FIC, PERO LA ESCUELA… MISMOS PRETEXTOS :( PERO BUENO, DSFRUTEN LA CAPITULO


(Capitulo 10)

Coral's POV

-Cierra los ojos

-¿Qué pretendes Jack?- pregunte mientras le sonreía divertida. Nos encontrábamos en el jardín de la casa de los Johns, teníamos una hora libre para poder hacer lo que queramos, la señora Johns, Griselda y El consejero después del almuerzo se fueron al palacio real de Triberg a visitar al rey y la reina, Griselda se maquillo lo más que pudo haciéndola ver divertida, no dije nada para no ser descortés, pero por dentro estaba retorciéndome de la risa

-Solo cierra los ojos-dijo con una cara tierna el cual no me pude resistir. Tenía algo en la espalda y me moría por la curiosidad de ver que era, pero sabía muy bien que no me diría hasta hacer lo que me pedía. Resignada cerré los ojos con una sonrisa y sentí como se acercaba a mí. Yo estaba sentada en uno de los bancos de piedra mientras sentía como se hincaba- abre la boca

-Ni se te ocurra…

-Solo hazlo mi amor

¡Mi amor! ¡Me dijo mi amor! Me encanta cuando me llama así. Realice su petición un poco divertida y luego de unos segundos sentí como algo suave y dulce entraba lentamente por mi boca- muerde- me ordeno la suave voz de Jack, lo hice y un delicioso jugo invadió cada centímetro de mi boca "Frambuesas" pensé mientras lentamente saboreaba el esquicito sabor de aquella fruta que tanto me encantaba

-Mmmmm- mis ojos seguían cerrados, no podía hablar, esa era la mejor frambuesa que haya podido probar en mi vida- esta… deliciosa- volvió a ponerme la mitad de la frambuesa en la boca y la mordí tan rápido que una gota del jugo escurrió lentamente fuera de mi boca estuve a punto de quitármela, pero sentí como los labios de Jack besaban aquella gota lentamente provocándome escalofríos pero al mismo tiempo placer

-Tienes razón, pero me gustaría saber que tan deliciosa es en tu boca

Mis mejillas empezaron a arder y antes de decir algo o abrir los ojos, los labios de Jack capturaron los míos en un apasionado beso, suerte que ya había tragado toda la fruta, no quería compartir. Pero al parecer Jack disfrutaba al igual que yo. Su lengua danzaba con la mía en un ritmo embriagador que salvajemente me encantaba. Enrolle mis brazos por su cuello y lo atraje más hacia mí para profundizar más el beso

Sentí como se levantaba y me tomaba por la cintura para poder quedar casi a su altura. Mordí su labio inferior donde lo escuche gruñir de placer y eso hizo que me sonrojara aún más. Su boca paso a mi cuello en donde empezó a dejar un rastro de besos y leves mordidas hasta mi hombro el cual lo cubría la tela de mi vestido, como me lo esperaba Jack bajo aquella tela dejándolo al descubierto y mordiéndolo hizo que mi cuerpo temblara

-Jack aquí no- dije con nervios de que alguien lograra vernos

-No lo puedo evitar Coral, me encantas. Me encanta tu piel, tu aroma – me miro a los ojos y me sonrió- tus ojos, tus labios- me dio un tierno beso y se separó de mi- tus mejillas sonrojadas, tu sonrisa… todo, me encanta todo de ti

El corazón me latía a mil, que me digiera eso me hacía sentir inmensamente feliz, sin dudarlo lo abrace y el correspondió hundiendo su rostro en mi cuello mientras lo besaba delicadamente provocando nueva mente que temblara ¿cómo es que Jack puede lograr que tenga esas reacciones en mi cuerpo que hacían que lo deseara más? me separe y lo mire a los ojos, eran tan azules que parecían dos hermosos zafiros iluminados por el sol. Con mi mano derecha acaricie su mejilla y sentí como disfrutaba mi piel estar junto a la suya

-No sabes cuánto te amo- dije con la voz temblorosa y llena de melancolía, el pensamiento de que exista la posibilidad de perderlo invadió mi mente y por primera vez después de tanto tiempo tuve mucho miedo, lo volví abrazar y cerré los ojos y sentí cada centímetro de su cuerpo para saber que esto lo que me estaba pasando no era un sueño, que no era solo un espejismo de lo que realmente deseo, ser querida inmensamente por un hombre bueno y noble

-¿Qué sucede?

-No quiero perderte Jack, eso me mataría por completo- dije con lágrimas al borde del colapso, se separó de mí y me miro con preocupación

-Yo nunca dejaría que te fueras de mi lado, eso ni pensarlo. Te amo como nunca pensé amar a una mujer Coral, te has vuelto la persona con la que moriría si no te tengo, no vuelvas a pensar que me perderás porque te juro que…

No deje que siguiera hablando, posicionándome sobre su labios en un beso lleno de pasión y deseo, quería llegar más lejos en ese momento, quería que sus manos memorizaran cada centímetro de mi cuerpo sin que nada lo impidiera, al igual que el a mí, con tan solo un beso como este sé que quiere más que simples caricias y besos, sabía que quería hacerme suya, que nos volviéramos uno solo en un momento de lujuria y amor, lo anhelaba más que nunca y no sabía cuánto tiempo iba a poder resistir así, aún tenía miedo del futuro, pero no podía aferrarme al pasado por siempre, porque si lo hago no podre continuar con mi vida a la que quiero compartir con el único amor de mi vida.

Correspondió con la misma intensidad que yo, quería largarme de ese lugar e ir con él a alguna parte en donde fuera solo el, yo y nuestro amor. Que nos besáramos hasta mas no poder, sentir lo que es la gloria al hacer el amor… lo quería maldita sea.

Jack me atrajo más hacia logrando que un ligero gemido saliera de mi boca cuando aún nos besábamos

-Te deseo tanto… me traes loco…- decía Jack cada vez que nuestros labios se separaban un poco, pero como si su vida dependiera de ello volvía a retomar el beso, un cosquilleo en el estómago al escuchar eso me invadió, no evite sonreír y besarlo con más rapidez.

Luego de unos minutos así, me estuvo susurrando cosas que para mi punto de vista, me provocaba el querer despojarlo de su ropa, era algo completamente loco, pero era verdad, me susurraba cosas que me sonrojaba, cosas de como seria si él y yo estuviéramos en un lugar más privado, como empezaría la aventura en donde los dos nos entregamos en cuerpo y alma. Simplemente escucharlo hablar así el deseo y la lujuria me inundaban.

Tres horas después el consejero llamo a Jack para hablar a solas con él, estaba un poco nerviosa ¿Y si lo metí en problemas? ¿Y si ya deciden irse antes? Un momento ¿Cómo se me pudo olvidar? Jack se ira y yo, dudo que la señora Olivia me autorice dejar Triberg, tenía que resolver ese problema cuanto antes… ¿pero cómo?

Narrador

Mientras Coral se preguntaba como resolvería su problema, Jack y el concejero de su padre hablaban del asunto del matrimonio

-William, yo la amo, es la mujer de mi vida, no puedo dejarla aquí, ella al igual que yo sufrirá, tampoco le puedo seguir mintiendo, debe saber que yo soy el príncipe de Cádiz

-Lo sé su majestad y crea que yo lo entiendo, pero su padre tiene que estar enterado. No debe preocuparse si no la acepta porque es una sirvienta, el Rey Nicolás al ver que es una mujer buena, de noble corazón y sincera de no querer sus riquezas, estoy seguro que aceptara que ella sea su esposa

-Tengo miedo, tengo miedo a que Coral se entere de quien soy realmente, la conozco y sé que no me perdonara por haberle mentido, conozco lo que piensa acerca de nosotros, cree que solo jugamos con la gente, que los hacemos sentir inferiores. Pero no es así… yo… ¡agh!

-Tranquilícese majestad-dijo William posando una mano en su hombro para reconfortarlo- solo busque el momento apropiado para decirle – Jack lo pensó un poco, no podía esperar, mientras más tarde en decirle, más grande será la mentira- su majestad si me disculpa, tengo que prepararme, la señora Johns ha preparado una reunión con una de sus amigas… y yo estoy invitado- dijo frustrado y nervioso

-Lamento que estés pasando por esto William soy yo el que debería ir contigo a esas reuniones y sin embargo te estoy causando problemas con mi asunto

-No se preocupe majestad, para eso estoy yo, no solo seré su consejero, si me lo permite y no es un atrevimiento yo lo quiero como a un sobrino

Jack sonrió- es un honor William, a usted siempre le tendré el respeto que te mereces

Luego de intercambiarse unas palabras William se preparó y salió de la habitación para ir con Griselda y su madre afuera de la casa en donde un carruaje los esperaba

Jack se quedó pensando cómo le diría a Coral la verdad. Mientras eso pasaba Coral tomo un descanso y se relajó, ya era de noche y la mayoría estaban ya en sus habitaciones

-¡Frank! Trae las cervezas, celebremos que la señora no está jajajaja- exclamo Felipe con un tarro en la mano mientras se tambaleaba de un lado a otro, Susan lo estaba sujetando para que no se tropezara mientras entraban a la cocina- déjame mujer que estoy bien- dijo divertido Felipe

-Felipe, silencio te puede escuchar Amalia- dijo Coral, se levantó de su asiento y corrió a auxiliar a Susan- ¿qué es lo que le pasa?

-Dímelo tú, alguien aquí le dio cerveza de más y este se emborracho

-Oye, solo fueron 7 tarros, nada grabe – exclamo Felipe con una sonrisa tonta- vamos Coral únetenos- Puso el tarro lleno de cerveza en la mesa, en donde otros tres tarros de jugo un poco llenos se encontraban- no seas aburrida como Susan

-Ya basta, vamos Susan, llevemos a este sin vergüenza a su habitación

Mientras Coral y Susan batallaban con Felipe, Frank entro medio borracho y se dejó caer en la mesa, luego de ver los tres tarros de jugo y el de cerveza, se le ocurrió revolverlos en un solo tarro, estaba a punto de tomarlo cundo George enojado lo toma por el brazo y lo arrastra a su habitación

-Si la señora te ve así junto con Felipe y el resto nos echan de aquí, vamos a tu habitación

-Solo fueron veinte-diez… ajajaja- rio Frank.

Coral llego a la cocina y se limpió la saliva de Felipe que había derramado al sostenerlo- esto es asqueroso- ya cansada quiso tomar un poco de jugo, y cuando vio el tarro lleno que Frank había dejado, dudo un poco en tomar, hasta que llego Susan

-¿No iras a dormir querida?

-¿este jugo es tuyo? – dijo mostrándoselo

-No, es de Frank- George apareció a sus espaldas- pero puedes tomártelo, no lo bebió

Susan y George después de despedirse de Coral se fueron y ella quedo sola, sin importarle se tomó el juego, al principio se extrañó por el sabor, pero luego lo dejo pasar y tomo hasta la última gota. Cuando dejo el tarro en la mesa le dio hipo.

Una hora después

Jack estaba decidido a decirle a Coral esa misma noche que él era un príncipe. Parecía fácil pero realmente el albino tenía miedo de la reacción de la pelinegra. Salió de la habitación de William, pero antes de cerrar la puerta escucho risas acercándose en el pasillo, pudo ver claramente como Coral sonreía tontamente mientras caminaba a paso torpe, incluso chocaba con las paredes.

-Solo fue una… almirante Leandro… Su cierre esta abajo – le dio hipo- ¡jajajaja! Que divertido

-¿Coral? – llamo un poco preocupado Jack

-Mi amor, mi futuro marido… que bueno que… estas aquí –le dio más hipo- te quiero decir algo, acércate

Jack un poco raro se acercó a ella y Coral lo abrazo por el cuello, acerco sus labios a la oreja del peliblanco y le susurro- me gusta el chocolate- ella se empezó a reír y Jack rápidamente percibió el olor en su boca

-Estuviste bebiendo cerveza

-No…-negó la cabeza-yo no bebo, eso…"hipo" eso es pecado

-Te llevare a tu cuarto- estuvo a punto de llevársela pero Coral lo detuvo

-Tengo una idea mejor – se acercó nuevamente a su oído lo mordió levemente-¿porque no me haces el amor?

Las mejillas de Jack se tornaron rojas y abrió los ojos completamente, era la segunda vez del día que lo provocaba

-No sabes lo que dices Coral, estas borracha, mejor te…

-Pero me amas ¿no?

-Sí y porque te amo, no puedo tocarte si no estás consiente- nuevamente la trato de llevar pero Coral lo empujo a la habitación de William y cerró la puerta con seguro

-Lo estoy- lo tomo de la ropa y lo beso- quiero que seas el único hombre en tocar mi piel- lo fue atrayendo hasta la cama donde los dos cayeron, Jack no sabía qué hacer, en su interior luchaba por no perder la cordura, pero también el deseo de hacerle el amor era inmenso –Hazme saber que me amas, que soy solamente tuya- lo empezó a besar por el cuello

-Coral… detente… no estás en condiciones para… -sus palabras fueron interrumpidas al sentir las manos de coral en su pecho que estaba ya al descubierto. Coral empezó a desabotonarle la camisa

-¿Qué pasa? ¿No me amas?

-No uses eso en mi contra, sabes que eres el amor de mi vida

-Entonces no digas nada y déjate llevar-lo volvió a besar y lo despojo de la prenda dejando su torso completamente desnudo, Jack no pudo más y la coloco en un movimiento rápido por debajo de él, la empezó a besar por el cuello y Coral con deseo lo tomo por el cabello atrayéndolo más a ella, con desesperación el albino le quito la blusa manga larga y el corset dejándola completamente desnuda de la cintura para arriba

-Eres tan hermosa- no dudo en tomar uno de sus pechos y saborearlo con la lengua, jamás había imaginado que llegaría a hacer ese tipo de actos, siendo el primogénito de su reino, todos pensarían que es un hombre vulgar, pero para Coral era diferente, aunque no supiera que es el príncipe, lo amaba y más sentía placer el que Jack la hiciera sentir deseada de esa forma, dejando escapar gemidos lo atrajo a un más para seguir con esa placentera tortura.

-Y tú… tan salvaje- con los ojos aun cerrados hizo que Jack la volviera a besar, y este no dudo ni un segundo. Empezó a subir el vestido de la pelinegra para acariciar sus piernas.

Un gemido fuerte por parte de Coral lo hizo reaccionar a tiempo y rápido se separó de ella

-No Coral, esto no está bien- tomo su camisa y se la puso. Luego de eso tomo la ropa de Coral y logro ponérsela, suerte que Coral estaba un poco dormida, ni siquiera podía moverse mucho

-Pero te… amo- con los ojos cerrados y la ropa puesta abrazo una de las almohadas de la cama - quiero estar contigo –bostezo- para siempre

Luego de unos minutos Coral se quedó dormida y Jack quien estaba en uno de los sillones de la habitación, se acercó a ella y la beso en la frente- no tienes remedio ¿no es así?

Se acomodó a lado de ella y la abrazo por detrás, una sonrisa leve se asomó en los labios de Coral quien al sentir la piel de Jack sabía que pasaría la noche mas tranquila de su vida

Mientras esto pasaba, Amalia quien tenía una vela en la mano, escucho claramente lo que había pasado

-Con que Coral y el sirviente del Consejero ¿eh?

CONTINUARA…


Hay Amalia no seas chismosa! Ok… espero hayan disfrutado el capítulo, tratare de actualizar los otros! GRACIAS POR SUS HERMOSOS REVIEWS! BUENO CASI TODOS

CHAO!