Disclaimer: El Universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen, todo es de Disney actualmente.
Padmé se recostó sobre la cama cuando volvió a quedar sola. El maestro Yoda le respondió las preguntas que se le ocurrieron en ese momento, saliéndose del tema principal.
Dirigió sus manos a su vientre que aún estaba plano, la sorpresa aún no se iba de su mente, no podía ser verdad que llevaba vida dentro de ella.
Dicen que la mujer inicia a sentir sus cambios, cuando algo está fuera de lo normal, ella no sintió nada. Sobre todo al repasar que ella y Obi-Wan se protegieron para evitar esa clase de situaciones.
¡Su bebé estaba a salvo! ¡Sano!
Estaba embarazada al momento en que fue herida en Geonosis, cuando cayó de la nave y se dio unos buenos golpes con la arena. Agradecía a la fuerza por haberlo mantenido a salvo. Aunque profano su molestia de nuevo a la fuerza por no darle a Obi-Wan esa oportunidad de seguir con vida.
Él ya no estaba más con ella, mantenía sus recuerdos de él, siempre presentes en los momentos que pasaron juntos.
Recordaría cada cosa buena que hizo por la Galaxia a la que servía. Un trabajo duro, un trabajo que amaba, un gran Jedi que la Orden perdió. Agregando que él siempre se aseguró de que ella estuviese a salvo. Una parte de Obi-Wan ahora viviría dentro de ella durante los siguientes meses. Y que protegería y amaría durante el tiempo que la fuerza le permitiese vivir.
No pudo controlar las lágrimas que se deslizaron por sus mejillas, estás ya estaban rojas por el llanto anterior.
El tiempo que duró su matrimonio se evitó siempre sobre agrandar una familia, ocultar su matrimonio no era del todo difícil, pero las separaciones por los largos meses de ausencia lo volvían complicado. Y se complicaría mucho más con un hijo, eso daría al descubierto su matrimonio o la idea de que ambos tenían algo.
Después de la boda secreta que tuvieron en Naboo, con Sabé y Cordé de testigos y un sacerdote que juró no decir nada, la Reina de Naboo le pidió que si quería unirse al Senado. Padmé le pensó duramente, no quería verse envuelta en la política corrupta que ahí había, pero si podía hacer algo, daría todo su esfuerzo. Así que acepto.
Irónico.
Obi-Wan regresó a Coruscant tras su licencia terminada y en las semanas posteriores regreso porque era su escolta personal para su presentación en el Senado, lo que les permitió pasar un tiempo más juntos.
Tenía que olvidarse por completo del Senado. ¿A quién elegiría la Reina o el Canciller? No podría volver a Naboo, quizás nunca regresaría a su planeta natal. Ahora lo que necesitaba era cuidarse ella y proteger a su hijo.
Recordó a sus sobrinas, las ocasiones en que las cargo cuando ellas eran solamente unas bebés recién nacidas, los momentos que pasó al verlas caminar, crecer…
Acarició su vientre y pensó en la última noche que pasó con Obi-Wan.
Fue antes de su primer atentado, de hecho fue cuando se fue para Ansion y tratar de arreglar la disputa que ahí se produjo, ella también salía de Coruscant para ir devuelta a Naboo e informar personalmente a la Reina sobre cómo iban las cosas en el Senado.
—Separados de nuevo —Obi-Wan le dijo tomando su mano, retirándose de la mesa en dónde cenaron para dirigirse al dormitorio.
—Está es la vida en que nos tocó vivir —Padmé le susurró cuando se sentó en el sofá e inicio a quitarse los zapatos—. Un Jedi y un Senador.
—Si hubieses sido un Jedi, nuestra relación habría sido mucho más complicada —Obi-Wan se alejó de ella y observo a la ciudad, las grandes luces brillando—. Padmé, quiero que tengas mucho cuidado en el Senado.
—¿Algo ocurre? —Ella se preocupó.
—Perturbaciones en la fuerza —le contestó sin mirarla—. Tengo el constante presentimiento de que algo te pasará. Hablaré con el Capitán Typho antes de irme para que te mantengan en constante vigilancia.
—Obi-Wan…
—He visto lo que se habla de usted, Señora Kenobi. Existen muchas personas que quieren mantenerte en silencio y el peligro a tu alrededor es constante…
—Estaré bien —Le dijo abrazándolo y colocando su cabeza sobre su espalda aún vestida.
Padmé sabía lo que ocurriría a continuación y sonrió cuando él movió sus manos de su abdomen y se giró para hacerle frente. Padmé tuvo que inclinarse hacia arriba para poder capturar sus labios y volver a perderse en él.
Ser simplemente dos personas que se amaban.
