Disclaimer: El Universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen, actualmente todo es de Disney, yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.
—Se ha colocado una placa muy hermosa en memoria del Maestro Kenobi con sus logros más reconocidos por toda la Galaxia —le comentó Sabé—. Luce muy espectacular y le tengo otra noticia —se acercó a Padmé, quién estaba observando la ciudad—. El Maestro Yoda me ha pedido que le informe que usted podrá verla por si misma, tendremos que vestirnos como Maestros Jedi.
Padmé solamente asintió sin mirarla. Ahora lo único que debía hacer era que la noche llegase.
Un Padawan toco a la habitación esa noche, había sido asignado por el Maestro Mace Windu, quien les mando además dos capas Jedi. Los pasillos del Templo no estaban vacíos a esas horas de la noche así que tuvieron que ser cuidadosas para no revelar mucho. El salón donde conmemoraban a los Jedi caídos estaba deshabitado.
Había muchas placas, los Jedi no olvidaban recordaban. Padmé estaba segura que ella no podría recordar a tantos de los que estaban sobre esa pared.
Las paredes eran grandes y las placas infinitas, aun habían paredes desnudas esperando ser rellenadas, ella fácilmente detecto donde debía estar la de Obi-Wan. Camino hasta donde estaba, tenían fechas marcadas y ella recordó el día. Ese día no solo había muerto Obi-Wan, también lo hicieron sus compañeros, amigos. Su nombre no era muy grande y el espacio no estaba reducido, en ella estaban las misiones que mas impacto tuvieron sobre la Republica y que serian recordadas, como la mención de su planeta, que irónicamente inicio todo.
—Faltan muchas más —mencionó el padawan—. El Maestro Kenobi realizó muchas más misiones, en dónde gracias a sus estrategias y a su forma de negociar, logró salvar y preservar la paz en muchos planetas. Habría sido un gran General de la República en estos tiempos de guerra. Él ha pasado a la historia Jedi y será recordado como un gran héroe.
Padmé asintió, no supo que fue lo que hizo o dijo su doncella, no la escucho, pero ya no sentía su presencia a su lado y se giro para darse cuenta que ahora estaba sola en el salón. Su mano temblaba mientras la alzaba para tocar la placa doraba que brillaba, sus dedos tocaron la parte en donde su nombre estaba. Trago en seco, se imagina a Obi-Wan diciendo que eso era demasiado y que él solamente cumplía su deber con la Republica.
Siempre desinteresado.
Ahora comprendía mejor la prohibición del Código Jedi contra los apegos, las relaciones. Ella estaba experimentando un dolor inigualable, era difícil no pensar en la desgracia que le arrebato lo que mas le hacia feliz. Con Obi-Wan se había llegado a sentir posesiva, aunque él nunca le dio razón para serlo, pero tenia el temor de que algún día lo perdería. Desde el inicio se había sentido conectada a él, el anhelo de verlo siempre estaba presente y la tristeza no desaparecía cuando él le decía que no podía ir a verla.
Si ellos nunca hubiesen ido contra el Código Jedi, habría tenido las mismas emociones en esos momentos, aunque un poco más controladas y su mente jamás alejaría las preguntas de que hubiese pasado si ella le habría confesado sus sentimientos, si las cosas serian diferentes, se dio cuenta que no importaba en verdad, de una u otra manera ella terminaba sufriendo.
Llevo dos dedos a sus labios en donde coloco un beso, después los puso sobre su nombre y recargo su frente en ella.
—Le hablaré de ti, le diré quien fue su padre, que hizo y que aunque no sabías de su existencia lo amaste. Tal vez en la fuerza me escuches, quizás no, te llevaremos en nuestros corazones. No habrá día en que yo no deje de pensar en ti. El Maestro Yoda ha dicho que debo trasladarme al Santuario, mi presencia aquí puede ser detectada a través de la fuerza, me sorprende que aún no me detecten —se rió—. Probablemente está será la única ocasión en que me encuentre aquí, no sé si alguna vez volveré. Te amo, Obi-Wan. Fuiste, eres y serás la persona que amaré para siempre. Existen momentos que nunca se alejaran de mi mente iniciando con nuestro primer beso en Naboo al día en que el sacerdote me presento a ti como la Señora Kenobi.i
