Disclaimer: El Universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen, actualmente todo es de Disney. Yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.
Los pensamientos de Padmé seguían corriendo con fuerza, pensando en que es de lo que el Maestro Yoda querría hablar con ella.
Apenas esa mañana había llegado, luego de que pasará una semana desde lo que ocurrió con los Jedi.
Aunque el maestro Yoda se veía cansado, lastimado, sin descansar había llegado con una sonrisa, pidiendo un momento para conocer a los gemelos de Kenobi. Luego pidió hablar unos momentos con el Jedi Bant y a través de Sabé, ella le anunció que Yoda quería conversar con ella.
Se daba la idea de que probablemente no se iban a poder quedar más ahí.
—Me da un gusto verlo, maestro —Padmé se levantó de la silla cuando el maestro entro.
—Agotado estoy —camino a paso lento hasta otra silla—. Sentarme debo. Los gemelos fuertes son.
—Es lo que me ha comentado Bant —respondió con una sonrisa, se mordió el labio—. ¿Cuándo nos vamos? Supongo que ha venido a decirnos eso, ¿no?
—En lo correcto, estás. Irme al exilio debo, Jedi Bant no puede quedarse más aquí. Viva usted, ellos saben.
—¿Cómo? —murmuró horrorizada.
—Palpatine el sith que buscábamos, en el funeral sabía que no era usted —negó levemente—. Joven Skywalker tener pesadillas sobre usted muriendo en el parto y aunque trate de calmarle a Palpatine le creyó.
—¿Me está buscando?
—Sus emociones conflictivas, su obsesión por usted hacerle caer en el lado oscuro. Un sith ahora es.
—¿Me puede encontrar?
—Lastimado lo deje. Senadora Amidala, usted y sus gemelos a salvo no están, me temo qué…
—¿Tiene que separarlos? ¿no? —los labios de Padmé temblaron cuando pronunciaron esas palabras, evitó que las lágrimas se asomaran en sus ojos, no quería verse débil—. Obi-Wan me lo dijo.
—Joven Kenobi aprendiendo a volver del inframundo, contactarse con usted ha sido un gran paso para él.
—¿Y cuál es el plan si deben ser separados? Yo no confió ya en nadie del Senado, en Naboo creen que estoy muerta y no puedo volver así como si nada.
—Conversar con el Senador Organa, yo hice. Gran aliado de nosotros, él es. Él aceptó tomar a uno de los gemelos bajo su ala y criarlo junto con la Reina Breha.
Bail Organa había sido un gran aliado, en muchos puntos estuvieron de acuerdo en los debates, él la llegó apoyar en muchas decisiones y su relación laboral se vio un poco frágil cuando él opto por votar a favor de la Creación del Ejercito Militar.
—Bant me ha hecho el comentario de que Luke es mucho más fuerte en la fuerza que Leia. Y como madre tengo la fe en que Leia en el futuro será una gran Senadora —La voz de Padmé quebrándose poco a poco al ya entender que no volvería a ver a su hija, no pronto—. Eso solamente se lo puede dar Bail. ¿Cuánto tiempo tenemos?
Padmé cargo en sus brazos a Leia, quién le estaba mirando con sus ojos de color marrón, idénticos a los de ella. La abrazo con cariño, derramando las lágrimas que estuvo conteniendo toda la tarde.
Padmé le beso la frente. No la iba a ver aprender a caminar, no iba estar presente cuando ella dijera su primera palabra, no iba a estar en ninguno de esos momentos, pero tendría que hacerlo, era para el futuro de la Galaxia.
"Son la única esperanza"
—¿Qué ocurre, mi lady? —Sabé miro con preocupación a Padmé—. ¿Qué le ha dicho el maestro Yoda?
—Me temo que no podremos ver a los gemelos crecer como a una familia —Padmé estiro su mano y Sabé la tomo—. Has sido mi amiga, mi hermana, mi guardaespaldas, quiero que te vayas con Leia.
—¿Irme?
—Los gemelos van a ser separados. Las personas más peligrosas de la Galaxia saben que sigo con vida y no puedo poner en riesgo a los niños. No debo. Bail Organa adoptará a Leia como su hija.
—Mi lady…
—No quiero que digas nada, Sabé. Solo tienes que prometerme que la vas a cuidar, la vas a querer. No conocí mucho a Breha pero sé que estarán a salvo con ella.
—Mi lady…
—Promételo.
—Se lo prometo.
La nave de Bail Organa descendió lentamente y después de él descendieron otras dos navas más. La rampa de la nave apareció y con ella descendió el Senador del Imperio.
—Padmé —le saludó—, me da gusto ver que te encuentres bien. Felicidades por los gemelos.
—Gracias —sonrió.
—Poco tiempo tenemos —habló Yoda.
—El Senado me ha hecho preguntas sobre porqué mi repentina licencia, pero no fueron un estorbo para permitirme venir hasta aquí —Miro a Sabé, quién cargaba a Leia—. Sabé.
—Senador.
—¿A dónde irás Padmé?
—El Maestro Yoda cree que el mejor lugar para ocultarme debe ser Tatooine, iré allí y me quedaré con Luke. Tatooine al no ser parte de la República no conocen mucho de los Senadores, un buen corte de cabello y quizás otro color ayudarán a que no me distinguen.
—Esté planeta es bueno para ocultarte, lamentablemente es uno independiente y el Emperador está reincorporándolos a la República. Tendrás visitas de los Clones, nada seguro. Padmé te juro por la amistad que tu vimos, por nuestra relación laboral, por el bien de la República que protegeré a Leia con mi vida. Nada le faltara y cuando llegué el momento le hablaré sobre su madre, la mujer que dio todo por una mejor República. También le hablaré su padre, su origen no será un secreto. Y si en el futuro la Rebelión avanza como queremos, nos volveremos a encontrar. Te ayudaré con créditos, mandaré una visita regular cada cierto tiempo para saber qué es lo que les hace falta.
—No tengo palabras para responder a toda la ayuda que nos ofreces —Padmé sonrió—. Gracias Bail. Artoo, cuida de Leia —se dirigió al fiel droide que había tenido desde que era reina.
Padmé abrazo a Sabé con todas sus fuerzas. No estaba segura que era la despedida definitiva, pero no la vería en mucho tiempo. Le beso en la mejilla y la vio partir. Tomo de nuevo a Luke entre sus brazos y la nave inicio a perderse en el cielo.
—Cuidarte debes, Bant —Yoda dijo cuándo se encaminaron a la nave que lo llevaría a su exilio—. Jedis bienvenidos no son. Señora Kenobi, ¿un nombre ya tienes?
—Mila —Murmuró—. Mila Kenobi.
