Disclaimer: El Universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen, actualmente todo es de Disney. Yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.


Años más tarde, Padmé fue una espectadora más ante la caída del Imperio, el reinado de Palpatine había llegado a su fin a manos de su aprendiz, Darth Vader o más bien: Anakin Skywalker.

Su reunión con Skywalker fue motivada y llena de tristeza, Padmé sostuvo entre sus manos el rostro de quién fue su antiguo amigo, le pidió perdón por el daño causado y Padmé se encargó de recordarle las cosas buenas, ignorando las malas ante los últimos minutos de vida del antiguo Caballero Jedi.

Luke fue el faro de luz para que Anakin regresase al lado de la luz. Ante los últimos minutos de vida de Luke a manos del Emperador, Anakin sabía que no podía permitir eso ante el hijo del hombre que fue su amigo, hermano y padre. Y terminó con la vida de Palpatine, al mismo tiempo cumpliendo con la profecía del "Elegido"

Padmé pudo tener a sus hijos al fin entre sus brazos. Luke fue el primero en enterarse de su verdadero origen por parte de Anakin, quién le confesó qué él jamás fue padre de nadie. Mucho menos porque nunca llego a forjar una relación con alguien.

El peligro seguía existiendo en la Galaxia en esos meses que se planeaba restaurarla, pero era mucho más minimo y no existía más el ser más temido de la Galaxia.

Leia Organa o Leia Kenobi, formo parte de ese abrazo. Del reencuentro.

Madre e hijos reunidos tras tantos años separados, tras tantos años viéndolos crecer a través de Hologramas, de lejos.

Padmé dejo la antigua choza de Tatooine y regresó al lugar que pertenecía: Naboo. O más bien en Lake Country. Y pudo realizar un recorrido con los gemelos, específicamente mostrándole el lugar en dónde Obi-Wan y ella contrajeron matrimonio.

Lake Country se convirtió en una residencia abandonada, personas que no fueran del Imperio tenían prohibido acercarse, ¿el motivo? No lo sabía, pero ahora la residencia regresaba a su verdadera dueña.

El camino para llegar ahí no fue para nada fácil. Padmé tuvo que luchar internamente por no poder decirle a Luke que en realidad era un Kenobi, el proceso para mostrarle la fuerza fue muy difícil. Ella no era muy sabía con la fuerza, y no tenía muchas de las técnicas de los Jedi, pero sí hizo algo y fue entregarle el sable de luz de su padre, cuyo cuál perdió en su primer pelea contra Anakin.

Fue complicado que ambos gemelos aceptaran su verdadero origen, hubo reprimendas, enojo, llanto, pero todo era por un futuro mejor, la extinción de los Sith. Cosa que al final la separación valió la pena.

Padmé les habló sobre su padre. Todo lo que ella conocía de él, les habló de su amor, de los códigos que rompieron, de todo lo que tuviera que ver con Obi-Wan. Luke fue orgulloso y le comentó que se comunicaba con él en la fuerza, gracias a las enseñanzas del Maestro Yoda.

Leia le comentó sobre Sabé, sobre como Sabé hablaba de Padmé a través de historias que a Leia tanto le gustaban. Y ambas lloraron cuando Leia le comentó que Sabé murió tras una rara enfermedad en Alderaan.

Todo era felicidad en ese momento, pero no olvidaba la tristeza y la soledad que paso en Tatooine.

Al inicio dormía todo el tiempo, imaginando y recordando todo lo que paso con Obi-Wan, las sonrisas compartidas, los momentos en Naboo, imaginándolo a su lado en el momento en que le dijera que se encontraba embarazada, enfrentándose al Consejo Jedi al confesar la verdad, pensar en cómo hubiese sido él estando a su lado al momento del parto.

Tras tanto tiempo de soledad él la visito. Un fantasma de la fuerza. A veces se preguntaba si no estaba loca ya por verlo, conversar con alguien que ya no estaba en el mundo de los vivos. Pero era real y él estando presente la hizo mucho más fuerte, a pesar de no poder tocarlo.

Obi-Wan Kenobi.

El Jedi sabio y justo, que merecía mucho más que una simple muerte en Geonosis. Él que realizo tantas cosas para una vida tan corta. Solo la Fuerza sabía porque hacía las cosas y su elección fue llevarse a Obi-Wan antes de tiempo. Un fantasma de la fuerza que ahora entrenaba a su hijo. Luke, quién de momento era el último Jedi.

Luke sabía lo que quería y era seguir los caminos de la Fuerza. Volver a levantar el Templo Jedi y encontrar a más seres sensibles a la fuerza. Leia en cambio seguiría los caminos de su madre y ella quería optar por el puesto de Canciller, su hija seria sabía y justa. Y con ello la República se restauraría y no estaba sola, iría acompañada de Han Solo, quién ha decidido "abandonar" sus aventuras como contrabandista, lo dudaba seriamente.

Tenía todo una historia para contar. Pero no era el momento, ya sería en otra ocasión en que contaría las cosas a detalle.

De momento, iba a disfrutar de recuperar el tiempo perdido con sus hijos.

FIN.


N/A: No es el mejor final, lo sé. Y la verdad es que no sé a qué final quería llegar, jajaja. Nah, mentira. Sí tenía otro, pero no me gusto para nada. Así que he optado por algo más happy.

En fin, me gusto escribir está historia que se me ocurrió de la nada. Y me alegra poder compartirla con ustedes. Aunque en mi mente quedo mucho mejor de lo que pensaba. (Suele pasar)

Gracias a todas las lectoras fantasmas que pasaron a leer, a las que agregaron la historia a favs/follows y los reviews que ahí dejaron. ¡Muchas gracias! Qué viva por siempre el Obidala XD.

¡Y que la fuerza las acompañe!