Extrañas formas de confiar.
Soundtrack: "Never Change" de Shun - Lyu:Lyu.
•~•~•
Kanna coloco su mano derecha en el lugar donde la inusual espada atravesó a Naruto. Empezó a absorber chakra primero de un azul claro y luego éste empezaba a tornarse oscuro.
Mientras, en la mente de Naruto, las cosas estaban aún más difíciles. La pelirroja fue lanzada al suelo con mucha fuerza, en su brazo se notaban varias marcas de garras.
— ¡¿Que tiene que ver ese viejo y estúpidos lobo en todo esto?!— Grito Kurama enojado.
—Le puedo asegurar que él no tiene nada que ver.— Decía Kanna adolorida levantándose del suelo.
—No mientas... Es su chakra, huele a él... ¿Dónde está ese maldito lobo? ¿Porque no se muestra ante mí en vez de estar en las sombras como un cobarde?— La voz de Kurama sonaba imponente y aterradora, retumbaba fuertemente en el lugar.
Kanna no tenía opciones, estaba en desventaja en ése luga. El único capaz de derrotarlo ahí era Naruto por ser su jinchuuriki. Kanna se puso de rodillas y se inclinó.
— Él no tiene nada que ver en estos pero... puedo jurarle que lo arreglaré, sólo deme una oportunidad de ayudarle, sé que le duele.— Dijo la joven respetuosamente tratando de calmarlo.
Kurama estaba furioso pero le extrañó la altitud de la chica, de nada servía seguir gritando ya que ella no se veía con intenciones de atacar, sólo resopló y respiro.
—Tsu... Pero ese tipo me debe muchos golpes.
— No sé lo que le hizo pero no es un ser malo, sólo era algo terco.
— ¿Qué hicieron con el chakra de ese tonto?— Preguntó Kurama a lo que la pelirroja se puso serio.
— No lo sabemos... sólo sabemos que tiene que ver con la habilidad de Kurotamashi-sama, por eso le pido que me deje ayudarle, le aseguro que puedo sellar lo que sea que les hayan hecho y luego...
—No sellos, ni ayuda, no confío suficiente en ustedes como para darle el permiso de sellar algo de mí... y menos de Naruto.
— Por favor Kyuubi-sama déjeme ayudarlo.
—No me llames Kyubi, yo soy Kurama, no me gusta que me digan Kyuubi.— Dijo Kurama otra vez enojado.— Y no me digas sama, no soy tan viejo, solo tengo unos siglos, no como ese tonto lobo anciano.
—Je, je creo que el diría que está bien conservado.— Dijo Kanna ya más tranquila por los comentarios del bijuu.— Déjeme hacerle un trato, en unos días Kurotatashi-sama llegará aquí, en ese momento le explicaremos a detalle, le aseguro que hallaremos una forma de ayudarles. Si no me deja sellarlo sólo déjeme absorber un poco de chakra de Kurotamashi-sama para que no tengan tantos problemas.
— ¿A qué tipo de problemas te refieres?— Preguntó Kurama por las últimas palabras de la joven.
—Emocionales, con cantidades grandes de chakra, se vuelven volátiles con ciertos emociones, al ser tan cercanos, usted absorbió la mayor cantidad de chakra, por eso sigue vivo el muchacho, pero como le dije antes, le aseguro que lo lograré, arreglaré todo esto.
Kurama la veía segura de sus palabras, recordandole a dos personas que conocía muy bien, solo suspiro, no sabía exactamente por qué pero le daría la oportunidad.
— Sólo dos días, si no llega te haré pedazos, no le digas nada el chico hasta que me tengas una respuesta. No quiero preocuparlo antes de tiempo.
•~•~•
Después de varios minutos inconsciente Naruto empezó a recobrar el conocimiento.
— ¿Que me pasó?— Naruto estaba aturdido.
—Te desmayaste ¿Cómo te sientes?
—Algo mareado, pero vivo, gracias,
— ¿Porque? yo no he hecho nada.— Dijo Kanna muy confundida.
—Ese tipo dijo que moriría y sigo aquí, sentí algo curioso y creo que fuiste tú.— Dijo el rubio con una sonrisa levantándose. —Ya no tengo esa molesta herida, gracias ¡ttebayo!.
— Yo no hice nada.— Dijo Kanna seriamente, con una sonrisa de lado. — Soy Kanna, mucho gusto.
—Y yo soy Naruto Uzumaki. ¡Dattebayo!— Decía Naruto con una sonrisa, cosa que le dio gracia a la pelirroja, estuvo a punto de morir y ahora estaba muy animado.
—Eres extraño.— Le comentó.
—Que cruel.— Dijo Naruto haciendo pucheros.
—No lo digo porque sea malo, está bien ser extraño.— Le dijo la pelirroja alegremente, aunque su semblante cambio a un más serio.
—Naruto-san en cuanto lo que pasó...
—Si ¿Qué fue eso? se sentía horrible, pero ya estoy normal ¡ttebayo!— Dijo el rubio extrañado.
—Esto no ha terminado.— Dijo la pelirroja preocupada, se detuvo unos segundos y se dio cuenta de la cara seria Naruto.
— Pero no significa que lo vaya a dejar así.— Preocupada por lo que él pensaba la chica se levantó y empezó a hablar de nuevo rápidamente y moviendo las manos exageradamente.—No sé muy bien cómo explicarte en este momento pero, puedo asegurarte que lo arreglar, puede que sientas incomodidad o algo volátil emocionalmente pero te aseguro que lo voy a arreglar, eso lo prometo. — Kanna trataba de sonar segura pero había algo de tristeza en sus palabras.
En ese momento, interrumpiendo, llegó alguien muy tarde.
—Llevamos horas buscándote, te dije que no te adelantará tanto, ya vi los destrozos que hiciste, porque tengo que lidiar con gente tan problemática. —Llegaba apenas Shikamaru y su equipo.
—Naruto-nii ¿Estás bien? Nos preocupamos mucho cuando vimos cómo quedó el bosque.— Llegaba preguntando Konohamaru a su casi hermano mayor y sensei.
—No te preocupes estoy bien, sólo algo golpeado.— Decía Naruto restándole importancia para que no se preocupara.
—Sí claro.— Shikamaru estaba fastidiado, pero ¿cuándo no lo está?
—Hola Nara— Esa era una voz conocida para el castaño.
— ¿Tu aquí? Que sorpresa creí que llegaría en unos días.
— Soy veloz— La pelirroja contestaba con una altanera sonrisa.
—Hokage-sama ordeno que te llevara a su oficina en cuanto llegaras. —Shikamaru hablaba con su clásico tono serio y aburrido.
—Yo puedo llevarla.— Naruto sorprendió a Shikamaru con su comentario tan animado.
—Tú tienes que explicarme qué pasó aquí.
— Je...— Sonrió nervioso el rubio. —Peleé contra tres tipos y otro apareció de la nada, y los mato. Peleé con él era muy fuerte y luego llego Kanna nee-chan, me ayudó pero el tipo se nos escapó, es todo, ya me puedo ir, yo puedo acompañarla.
Kanna se sorprendió, apenas la conocía y ya le decía nee-chan.— "Es extraño"— Pensaba ella.
—No seas baka, necesito más detalles.—A Shikamaru empezó a colmarle la paciencia.
—Es que... Es todo de lo que me acuerdo ttebayo. — Dijo el rubio con un tono nervioso y cómico a la vez.
Shikamaru solo suspiró fastidiado de nuevo. — Bien vete, pero espero que recuerdes algo más y, como de costumbre, tengo que llenar el informe.
—Claro jefe— Dijo el rubio con una sonrisa. —Kanna-nee, nos vamos, yo te guió.
—Emm... Ook...— Es todo lo que dijo por los nervios. —"Sí que Naruto Uzumaki es extraño."— Pensaba ella y sólo lo siguió.
•~•~•
Llegaron rápido a la aldea, Naruto estaba emocionado como niño. Al camino a la oficina del Hokage Naruto no paraba de hablar de cada lugar que se encontraba.
—Por ese camino hay aguas termales, por allá muchos lugares para entrenar, por ahí esta el centro de la aldea y hay muchas tiendas y restaurantes elegantes pero el mejor es Ichiraku Ramen, tengo que llevarte ahí algún día, hacen la ramen más delicioso del mundo y lo sé muy bien, soy experto en ello ¡Dattebayo!
— ¿Enserio?, jeje...
—Claro, soy un amante del ramen.
—No había oído de algún amante del ramen, eso es nuevo.
—Cuando pruebes la de Ichiraku entenderás. Después de eso no querrás comer otra cosa.— Decía Naruto divertido.
—Está bien.
Después de otros minutos caminando y Naruto dando indicaciones, llegaron al edificio del hokage aunque ya estaba anocheciendo.
—Y aquí es.
—Qué bien, fue más rápido de lo que pensé.
— Es más rápido cuando te diviertes.
—Gracias... pero de aquí ya puedo sola y es algo tarde.
—Justo por eso debería acompañarte.
—No es necesario, además no sé cuánto tarde pero te veré luego.
—Mmm...— Naruto se quedó meditando un rato. —Es una promesa.— Dijo Naruto amablemente.
—Prometido.
—Hasta luego Kanna-nee.
—Nos vemos Naruto-nii.
Ambos se despidieron amablemente, Naruto se fue caminando y Kanna entro al edificio.
•~•~•
Por uno de los pasillos del edificio del Hokage se encontraban dos jóvenes kunoichis discutiendo un curioso plan.
— ¿Que yo que?— Chillaba Ino de repente aparentemente molesta.
—No es tan difícil, no es de alto rango, sólo es un chunnin y siempre se queda hasta tarde, no creo que sea tan fuerte.
—¿Y por qué no lo haces tú?
—Porque yo sé dónde están las trampas y a ese tipo le gustas tú.
—No es justo. ¿Desde cuándo tienes pensado esto?
—Hace unos días y no te quejes él no es feo.
—Pero sabes que me interesa alguien más y si se entera no me invitara a salir.
—Sólo será una vez y es por mí. — Sakura pedía ese favor con una sonrisa tierna.
—Está bien pero me lo debes.
Y unos minutos después...
—Hola.— Decía sexy Ino haciendo sonrojar a un hombre algo alto de ojos y cabello castaño con la ropa típica de Konoha.
—Hola Yamanaka-san— Decía el hombre haciendo una reverencia algo sonrojado.— "Ino Yamanaka está aquí que emoción. "— Pensaba felizmente.
—¿Sabes si Hokage-sama regresará pronto?Es que tenía que hablar con él.
—El tardará un tiempo pero volverá, yo también estoy esperando, si quiere puedo acompañarla.
Ino hacía señas mientras Sakura entrada a la oficina, El joven trato de voltear pero Ino lo detuvo.
—Si, Qué bueno no me gustaría quedarme sola.— Dijo aparentemente feliz para entretener al hombre, este se puso más rojo.
Ya adentro Sakura empezaba a desactivar trampas en las paredes, techos, pergamino explosivos etcétera.
—"Seguro tiene que estar aquí." —Pensaba Sakura recordando un informe del cual sólo pudo ver que tenía relación con Sasuke días atrás.
La pelirrosa encontró lo que buscaba en uno de los cajones del escritorio, ella se quedó el shock.
Al oír ruido la kunoichi colocó los papeles como estaban y se paró enfrente del escritorio, de repente una bola de humo apareció enfrente de ella.
—Kakashi-sensei, Buenas noches. — Sakura, con una reverencia, saludó amablemente sin dar señas de estar ocultando algo.
—Buenas noches Sakura, ¿Qué te trae por aquí?
—Sólo vine a decirle que Tsunade-sama quería hablar con usted acerca de los almacenes de medicamentos.
—Ya hablé con ella hace unas horas.
—Si disculpe, Es que me mandó en la mañana y no lo encontré. Cuando terminé mi turno decidí venir de nuevo y me dijeron que regresaría pronto.— Sakura se veía serio pero no podía evitar preocuparse por ser descubierta.
—Y ¿encontraste lo que buscabas?— El hokage con una sonrisa preguntó, Sakura sabía lo que pasaba.
— ¿De qué habla?— Sakura hablaba neutral.
—De lo que buscabas aquí, Pakkun me contó. — Fue descubierta, el perro shinobi vio todo y se lo dijo a Kakashi, creía que su plan era perfecto pero fue descubierta.
—Disculpe Kakashi-sensei pero...—Sakura fue interrumpida por Kakashi.
— ¿Encontraste lo que buscabas?
—Si.— Sakura respondió de una forma seca.
— ¿Qué harás?
—Nada, aún siguen las investigaciones ¿Cierto?
—Así es.— Kakashi sonó serio, al parecer era algo delicado.
— ¿cree que en verdad lo hizo?
—Quiero pensar que no, pero ni siquiera yo puedo abogar por él.
—Y en dado caso que sea culpable ¿Qué le...?
—Lo ejecutaran, después de lo que ha hecho es lo más seguro, no le darán otra oportunidad y probablemente me pedirán mi renuncia.
—Pero hay muchas pruebas que lo señalan.
—Sí pero no muestran claramente quien atacó.
— Bueno, me retiro Kakashi-sensei.— Sakura salió de la oficina muy seria.
—Necesita mejor seguridad.— Una pelirroja conocida observó la escena desde afuera. —No sabía si intervenir, luego vi al perro, imaginé que era suyo.
—Tal vez si tengo que aumentar la seguridad. Y bien Kanna- san, Kazekage-sama y Misukage-sama habla muy bien de usted incluyendo la quinta Hokage.
—Están exagerando.
—No hay muchos jóvenes que superen en habilidad a más de 10 Jounins se elite. —Dijo Kakashi con una sonrisa extraña.
—Como dije exageran, además Konoha tiene a los jóvenes shinobis más talentosos de las nuevas generaciones. —Kanna sonaba demasiado tranquila. —Y bien usted fue quien me llamó, así que aquí estoy.
El hokage de un cajón sacó una carpeta, la misma que Sakura había encontrado anteriormente, se la entregó a la joven, está la abrió y al empezar a leer algo le extrañó.
— ¿257 shinobis?, había oído que eran 235.
—Hubo un ataque similar hace menos de un mes.
—Con que ataca de nuevo. ¿Y el Uchiha llegará pronto o dejará esperando a los kages un mes más?
—Está cerca, esta vez llegará.
—Le creeré, pero si no llega en menos de una semana yo misma lo buscaré. Si eso es todo me retiro, Hokage-sama.— Dijo seriamente, luego hizo una reverencia. —Si necesita algo más estoy a sus órdenes, creo que tendré mucho tiempo libre.
—Lo tendré en cuenta.— Respondió Kakashi a las palabras de Kanna y la vio retirarse.
—"Veamos si es capaz"— Pensó el peligris, sólo conocía rumores de ella y no sabía claramente sus habilidades.
•~•~•
Sakura estaba saliendo del edificio pensando en lo que había visto en los papeles hasta que una kunoichi rubia interrumpió sus pensamientos.
—Fentona espérame... mal agradecida... Te fuiste sin mí.
Ino estaba enojada y tenía sus razones. Se acercó rápido a ella y continuaron caminando en dirección a casa.
—¿Qué te pasa Ino? No me digas que te fue tan mal.
—Tan mal, ¡TAN MAL! Le dije a ese tipo que fuéramos un lugar más tranquilo para que no se diera cuenta lo que hacías, me quede oyendo de su aburrido trabajo de observador en exámenes chunnin, bla...bla, habló y habló, casi me duermo ahí hasta que el tipo se acercó más. Estaba casi pegado a mí, rosó con su mano mi trasero, hice como que no pasó nada solo para darte más tiempo,ñ. Luego el idiota trato de hablar de lo linda que era y lo mucho que me admiraba y luego me trato de besar.— Decía Ino furiosa con la pelirrosa, con el tipo y con el mundo.
—¿Luego que hiciste?— Preguntó la pelirrosa preocupada, preocupada de que lo hubiera matado.
—Lo que cualquier mujer decente haría... ¡Le di una bofetada lo más fuerte que pude!
— ¿Y lo mataste?
—Claro que no... Pero por poco... Le dije que me interesaba alguien más y no le importó...—Ino se enfureció de nuevo, era lo que más le molestaba. —Me pase un poco pero sigue vivo, solo se desmayó y lo metí a un cuarto de limpieza. Más te vale que hayas conseguido lo que buscabas por que no vuelvo a hacer nada parecido ni siquiera por ti.
—Si... Aunque me descubrieron... Lo encontré. —Sakura se notaba apagada e Ino se dio cuenta.
— ¿Y qué es? Dime, ¿qué hizo ese desgraciado? — La rubia estaba furiosa aún más con el Uchiha que con el tipo que casi la besa.
—En dos años hubo 753 ataques a shinobis, todos ambu de elite, los encontraron inconscientes dentro de un genjutsu junto a las pruebas de crímenes contra sus aldeas. Todos los shinobis decían que los había sido atacados por un hombre poderoso con un aterrador ojo rojo. — Sakura contaba a detalle lo escrito en el documento con un semblante serio.
—No suena tan mal.
Lo dicho no era en sí malo, pero no era todo.
—Eso no es lo peor, en el último año han habido ataques que dejaron a 257 shinobis muertos. Dicen que existen pruebas de que él estuvo ahí, su sangré y marcas que concuerdan a una afilada katana, también hay testigos que dicen que vieron a Sasuke-kun cerca de las ubicaciones de los asesinatos, pero aun no pueden asegurar que él los mató... Ino, no le hables de esto a nadie.— Lo último fue más una amenaza que un comentario.
— ¿Pero por qué? Es obvia que fue el. El mundo tiene que saber qué tipo de hombre es Sasuke Uchiha.—Ino se quejaba de la situación, creía de antemano que Uchiha era culpable pero Sakura no dejaría que empezara a regar el chisme.
—Ino, apenas está la investigación en proceso, no se puede culpar aun a Sasuke-kun y, enserio, no se puede regar el rumor, piénsalo, el primero que estaría en la mira es Kakashi-sensei, no queremos meterlo en problemas, ¿Verdad?—Sakura lo dijo preocupada aun pero trataba de sonar calmada.
—Bien pero ¿qué harás tú?.
—No lo se Ino— Sakura se detuvo en una calle. —Pero ya tienes que irte, no hemos descansado nada y yo tengo que pensar. — Ino no quería hacerle caso pero aceptó que necesitaban descansar ambas.
—Bien, pero frentona, seguiremos hablando de esto, no me excluyas ¿Entendido?— La pelirrosa asintió y sonrió a esas palabras.
—Gracias por la ayudarme hoy.— Dijo Sakura emotivamente mientras abrazaba a Ino
—Para eso somos las amigas — La rubia aceptó el abrazo y también apretó a Sakura un instante, la soltó después de unos segundos y luego solo tomaron direcciones opuestas.
—No sé qué haré, pero no puedo quedarme con los brazos cruzados.— Dijo Sakura para si misma mientras caminaba hacia su hogar.
Continuará...
