El inicio del conflicto.

Soundtrack: "Jibun Rock" de One Ok Rock.

•~•~•

Naruto empezaba un día tranquilo, tal vez demasiado. Aun pensaba en la sensación extraña del día anterior.

Salió de la cama con todas las energías del mundo, desayunó ramen y un vaso de leche, raro y mucho, pero así le gusta a él.

Salió de casa a entrenar esperando que el tiempo pasara rápido pero no fue así. Termino siendo medio día, estaba agotado pero aun demasiado libre de tiempo, ya no sabía qué hacer.

— ¿Que estará haciendo Sakura-chan?— Se preguntaba para sí mismo recostado en el pasto. — Tal vez debería... no, no, no... tengo que dejar de molestarla ttebayo.— Se regañaba a si mismo.

Irónicamente desde que decidió alejarse de la pelirrosa, era cuando más falta le hacía. Cada día recordaba su rostro, sus gestos, su voz, o la forma en que sujetaba su cabello cuando piensaba en cómo salvar una vida, el tono de su voz cuando le está regañando o la sensación de su puño en los músculos de rubio cuando la hacia enojar o decía algo que la avergonzará, incluso la forma extraña en que se toca la frente cuando está frustrada, esa frente amplia y encantadora que en más de una ocasión ha tenido el deseo de plantar aunque sea el más pequeño beso, aun si solo durara un segundo.

Decidió ir a casa, y arreglar ese "desastre" que tenia, nunca a sido muy ordenado que digamos pero recordaba algo que le dijo su amada pelirrosa. Casa ordenada mente ordenada, y ahora su cabeza necesitaba orden.

•~•~•

Un día tranquilo para unos, para otros es un espiral ascendente de preocupaciones, con ese eran tres días de presión para una peculiar pelirrosa.

Era su día libre pero Ino decidió que lo pasarían juntas. Así que ahí estaba, esperando en la banca de un parque a que la rubia llegara, pensando en conflictos, proposiciones y... desilusiones.

— ¡Hey frentona!— Gritaba Ino apareciendo detrás de Sakura, interrumpiendo sus pensamientos, aún así ella ni se inmuto solo rodo los ojos.

— ¿Que tratas de hacer Ino-puerca?

—Nada, solo te veías pensativa y quise ver que tan distraída estabas... y ¿Que transcurre por esa frentesota hoy?— Le decía Ino mientras se sentaba en la misma banca.

—Nada.— Le contesto Sakura suspirando.

—Como que nada, se te nota, no es como otros días. ¿Cómo le fue en su cita ayer señora asalta cunas? —Decía la rubia con una risa burlona.

— ¡¿COMO QUE ASALTA CUNAS, QUIEN CREES QUE SOY INO-PUERCA?!— Chillaba la pelirrosa con una cara de ira mostrando dientes puntiagudos y aterradores.

—Ya... ya... está bien, solo era una broma.— Decía nerviosa la rubia pero ya estaba acostumbrada a hacer a Sakura enojar. —Pero ¿cómo te fue?,— Ino aun estaba curiosa de saber que paso para que tenga ese ánimo.

—Mmm... bien... creo, estaba rica la comida y estar con Makoto es divertido.— Le decía Sakura con una cara seria, con su brazo recargada en su pierna y su mano en su mejilla, las palabras de la pelirrosa no estaban acorde a su expresión.

—Le gustas al muchacho.

—Claro que no, solo está agradecido. Lo conozco desde hace 7 años y lo he ayudado como ninja y como médico.

Ino asintió y pregunto. —¿Entonces qué pasó?, ¿por qué tan triste?— Ino estaba preocupada, era normal verla enojada o estresada pero no triste y menos así.

—Estoy bien.— Sakura le contestaba con el mismo tono.

—Mmm... no te creo nada.— Ino frunció el seño y se quejó pero luego le dedicò una sonrisa.— Vamos por algo dulce, si.

—Está bien.— Sakura sonrió por primera vez en todo el rato y se levantaron de la banca para buscar donde comer algo que le levante el animo a la ojiverde.

•~•~•

En una casa abandonada justo en los límites de la aldea, un pergamino largo traía al lugar en una nube de humo a un joven perturbador.

— ¿Que necesitan de mi?— Decía el muchacho castaño con una sonrisa.

—Solo encuentra al jinchuriki y provócalo un rato. —Le decía una mujer con una máscara blanca de zorro con detalles rojos.

En alguna parte dentro de la aldea, en una habitación obscura, un pergamino similar al anterior trajo en esta ocasión a una mujer.

—y ¿Cuál es el objetivo?— Preguntaba la mujer ojiperla con seriedad .

— Haruno Sakura... sólo pruébala, averigua si nos es útil, si tienes el talento. Haz lo que sea pero no la mates, ¿Entendido?— Decía un hombre con una máscara de zorro similar.

— Hacen que me aburra, pero bueno, tal vez sea divertido, entendido.

— Otra cosa, no hagas tanto alboroto.

—Pff— Resoplaba ella rodando los ojos— Está bien— Respondió sin ganas.

•~•~•

Ya más tarde estaba naruto terminando de limpiar, acomodando los artículos de limpieza cuando una explosión llamo su atención.

— ¿Que está pasando ahí afuera?— Se preguntaba el rubio poniéndose su ropa de entrenamiento y saliendo de su casa rápidamente.

•~•~•

Una joven de cabello rojizo caoba se encontraba revisando documentos en una habitación llena de cajas y archivos.

Después de una explosión, la joven desapareció de la habitación en una nube de humo y apareció encima de un tejado para visualizar que estaba pasando.

—Se siente como el muchacho nuevo de esos locos. — Pensó Kanna.

— "Le gusta crear problemas"— La voz del hombre de la noche anterior se hacía notar en los pensamientos de la chica.

—Tengo que detenerlo.

•~•~•

Y en otro lado dos jóvenes mujeres estaban comiendo Dango con té. La rubia intentaba animar a la pelirrosa y la pelirrosa trataba de animarse pero simplemente no podía.

Luego notaron la explosión.

— Ino... parece haber problemas.

Una preocupada pelirrosa se levanta de su asiento, Ino no dijo nada sólo se levantó con la intención de seguirla.

Sólo caminaron unos metros cuando una kunai roso la mejilla de Sakura haciéndola detenerse. Ella volteó y observó a una mujer encima de un poste.

— ¡Sakura Haruno! —Gritaba la mujer de ojos perla llamada Ren— ¡Gusto en conocerte, me han hablado mucho de ti!

—¿Qué es lo que quieres?— Preguntaba enojada la pelirrosa.

— Quiero una pelea... Muéstrame lo que tienes.— Contestaba con altanería la joven de ojos perla activando sus ojos, byakugan.

Bruscamente bajó del poste se acercó a Ino que estaba más cerca. Trató de golpear en el pecho, está lo detuvo pero la mujer giro con velocidad y dio varios golpes en la espalda de la rubia que quedó inconsciente.

— ¡Ino!—Gritaba la pelirrosa preocupada por su amiga.

—Solo tú y yo... ahora... sin entrometidos... no te preocupes, ella solo duerme.

— ¿Tu provocaste esas explosiones?

—No... Pero se quien sí.

— ¿Que pretenden?— Preguntaba Sakura irritada.

—Solo jugar. — Respondía la mujer restándole importancia.

—Bien, si no quieres espectadores se a donde ir.

Una sombra vigilaba lo ocurrido, solo observando.

•~•~•

Un shinobi de Konoha de gran musculatura se acercaba pero el castaño lo golpeo con fuerza y , al instante, un pico de hueso grueso y puntiagudo atravesó el brazo al hombre de lado a lado.

— Insignificante. — Dijo el muchacho burlonamente.

— ¿Quieres a alguien más hábil?, ven por mí. — Naruto llegaba al combate bajando del tejado de un edificio.

— Eso fue rápido, creí que jugaría con ellos un rato más.— Pensaba el joven mientras corría hacia Naruto para dar el primer golpe.

•~•~•

En la parte sur de Konoha una peligrosa área de entrenamiento fue reconstruida. El llamado bosque de la muerte fue reubicado a un área mas apartada y ampliado después de que la aldea fuera devastada.

En un área con terreno despejado llegaron dos mujeres con la intensión de derrotarse una a la otra.

Esta vez Sakura salto con la intensión de atacar a su contrincante. Ella lo noto y esquivo el golpe, este llego al suelo dejando un enorme hueco.

Ren apareció detrás de Sakura tratando de darle una patada en la espalda. Sakura la esquivo girando.

La pelirrosa se disponía a darle un golpe en el pecho pero la mujer lo detuvo con los brazos.

Sus golpes, aquellos que rompían rocas y pulverizaban huesos parecían no provocarle daño.

—Eres fuerte niña... pero no seré fácil de vencer.— Decía Ren con tono burlón.

•~•~•

El chico era imprudente, agresivo, con golpes torpes, pero velos. Aun así para Naruto no era algo tan especial. Podía esquivarlo con facilidad, pero al rubio le perturbaba la actitud del joven, este no quitaba la sonrisa de su rostro en ningún momento.

Naruto lo golpeo en el estomago, el joven saco huesos delgados en punta de su estomago, Naruto quedo con rasguños pero aun así termino dándole una patada haciéndolo retroceder y provocándose a si mismo rasguños en la pierno.

El chico no se mostro lastimado, ni el mas mínimo gesto de dolor pero su sonrisa se hacía más grande aun.

— Alguien me conto de ti... creí que eras más fuerte.

—No te he mostrado todo.— Naruto se mantenía firme, viendo a detalle todos sus movimientos, no permitiría que lo sorprendieran otra vez.

Pero algo en él lo tenía con una sensación helada en la espalda, se sentía molesto, tal vez demasiado al ver lo que el muchacho causo.

— ¿Qué haces aquí niño? — Dijo una chica pelirroja llamando la atención de los involucrados.

—Oooh, Kanna-san, que gusto verla de nuevo.— el joven saludaba con tranquilidad.

—Te repito, ¿Que quieres? — Kanna preguntaba molesta bajando de un tejado y observaba a Naruto de reojo notando una peligrosa aura.

—Zolo diversión, nada mas Kanna-san.- Respondía con tranquilidad.

—Parece que también jugaron contigo— Decía la mujer con tono serio.

—¡Chi bunshin no jutsu!— Dijo el muchacho haciendo barias posiciones de manos, en una nube de humo apareció una copia de él. Sin dar oportunidad de decir nada más el muchacho y su copia se dividieron a enfrentar a sus contrincantes.

—Con que quieres jugar con clones, entonces juguemos. !Kage bunshin no jutsu!. — Naruto usaba su jutsu mas común pero muy útil. Cinco clones atacaron a su contrincante. Este los golpeaba y para rematar los atravesaba con puntas de hueso que salían de sus nudillos y de sus codos en ocasiones.

Naruto estaba extrañado, 10 de sus clones contra uno de él y estaban a la par. Luego veía de reojo la pelea al otro lado.

Kanna lanzó un pergamino al suelo, de él salió una chokuto (espada de filo recto) con funda y mango aparentando una sola pieza, color blanca con una línea negra en el centro. La chica tomo la espada y el pergamino desapareció. Coloco la funda en su cintura y desenfundó el arma. El joven uso los huesos de sus dedos como proyectiles cada uno detenido por la chokuto de la joven.

—Je... no son más veloces que una shuriken.— Se burlaba la mujer, cosa que a el joven no pareció afectarle. De su hombro saco una espada hecha de hueso y se dispuso a atacar. La espada no parecía afilada ni dura pero las apariencias engañan. A pesar de la fuerza que ejercía el metal a la espada de hueso parecía estar lejos de ser atravesada y también era muy afilada.

El joven movía la espada de un lado al otro. Kanna se defendía con velocidad, de repente la pelirroja noto una esencia diferente.

— No vienes solo cierto.

— Tendrás que averiguarlo después.

El joven movía de un lado al otro la espada. Kanna se defendía de cada sablazo . Intento desviar la espada del muchacho y trato de derribarlo dándole una patada en la pierna pero este no se movió. De su pierna salió un hueso en punta, Kanna logro moverse pero el hueso roso su piel dejando ver que el hueso era muy afilado.

Al otro lado Naruto seguía atacando al aparente clon con más de sus clones de sombras. Su paciencia se estaba acabando.

•~•~•

A lo lejos en una parte del nuevo bosque de la muerte dos kunoichis estaban en enfrentamiento más brutal.

Una lluvia de golpes y padas se hacían presentes. Sakura golpeaba a la mujer con fuerza pero ella soportaba de una forma particular los ataques.

La ojiperla intentaba darle una patada a Sakura por detrás con gran velocidad. La pelirrosa lo noto y lo esquivo tratando de darle una patada en el pecho.

La ojiperla giro acertando un toque en la espalda de Sakura a la altura del hombro izquierdo, ella se movió rápidamente empezando a sentir un dolor quemante y punzante. Empezó a sentir adormecido el brazo también apareciendo un delgado hilo de sangreque recorría su brazo.

La ojiperla tenia los dedos manchados de sangre ¿pero cómo? se preguntaba la peli-rosa confundida. La herida era pequeña y el ardor era razonable pero el adormecimiento no era por veneno, ella era resistente a los más letales y ninguno actuaria tan rápido en ella.

—¡Shanarooo.!— Sakura salto hacia la mujer, bajo con fuerza con su puño con chakra.

La ojiperla se movió evitando el golpe de la pelirrosa, este destruyo el suelo y varios árboles aledaños a varios metros de distancia, la mujer se movió entre las rocas removidas.

Sakura del suelo movió una gran roca y la lanzo hacia la mujer. Esta se defendió con los brazos del golpe de la roca, este no parecía afectarle.

Se acercaron la una a la otra. Empezaron a intentar golpearse. Cada golpe o patada era desviado.

Por un instante la mujer bajo su guardia dejando expuesto su costado derecho, Sakura la golpeo, en esta ocasión la ojiperla se quejo de dolor, a pesar de la incomoda sensación, la mujer se reincorporo rápido golpeando el pecho de la pelirrosa. Sakura empezaba a respirar con dificultad, necesito usar chakra para recuperar sus heridas.

La situación era extraña para la pelirrosa. Por complexión, apariencia y esos ojos se notaba que la mujer era miembro del clan más conocido y respetado en Konoha pero su forma de pelea no era normal.

La mujer aprovechaba al máximo su doujutsu, tratando de acertar cada golpe en puntos vitales del flujo de chakra pero ella no usaba el puño suave como el resto de los miembros del clan Hyuga, aprovechaba toda su fuerza para, además de causar daño en el flujo de chakra, castigar lo más posible los músculos y huesos.

Pero aun habían cosas que no se podía responder, la herida que le provoco hacia unos minutos en la espalda, ¿como podía herirla así?, parecía ser provocada por una aguja pero ella no utilizó armas en ningún momento y el último golpe que Sakura logro darle no hiso el daño esperado, la pelirrosa noto algo extraño en sus costillas, especialmente duras.

—Ni siquiera me has dicho tu nombre.— Dijo la pelirrosa rompiendo el incomodo silencio tratando de sacar información de su atacante.

—Que grosera soy.— respondió burlonamente la mujer muy sonriente. —Me llamo Ren, Amaki Ren, mucho gusto, pero sigamos me estoy divirtiendo.

•~•~•

Naruto continuaba peleando con el aparente "clon", un ser resistente y demasiado emocionado, con una sed de pelea temible, se reía como loco cada vez que derrotaba a un clon de Naruto asiéndolo desaparecer, daba miedo pero a Naruto le molestaba en gran medida.

Se cansó de esperar y se acercó al "clon" para acabarlo de una vez.

-¡Rasengan!- Grito el rubio saltando y preparando la poderosa técnica para atacar al muchacho.

Este logro esquivarlo, Naruto cayó al suelo enojado, desasiendo su Rasengan.

Al otro lado de la calle la pelirroja estaba defendiéndose de la espada del muchacho, la chokuto de la chica era fácil de mover y afilada, pero el detalle de los huesos saliendo del cuerpo del muchacho hacían complicada la situación.

— No puedo hacer jutsus, seria demasiados daños colaterales. — Pensaba la pelirroja defendiéndose con su espada, el muchacho no se detenía.

Cada rose entre las espadas era una oportunidad para acercarse suficiente y golpearlo por otro lado pero cada intento provocaba un daño grande.

Repentinamente algo llamo la atención del muchacho, la mujer con máscara de zorro blanco observaba a lo lejos dando una señal, el muchacho por un segundo se "descuidó", tiempo suficiente para que la pelirroja lograra acertar una estocada.

El joven se quejo de dolor pero con una sonrisa desapareció en una nube de humo.

En el otro combate Naruto seguía haciendo clones, de 10 fueron 15, luego 20 atacando al muchacho que ya no decía nada solo reía.

Naruto observaba el final de la pelea al otro lado. —Con que eres el original. — Pensó el rubio convencido de que ése era el motivo por el que soportaba tanto.

Naruto se acerco al muchacho, este seguía atacando a los clones que aparecían. Arto de la pelea Naruto se acerco atreves de sus clones lo suficiente para darle un golpe en la cara, el muchacho trato de detenerlo sacando tres picos de hueso afilados de su clavícula, pero no lo suficiente rápido, el golpe de Naruto acertó haciéndolo retroceder solo rosando los nudillos de Naruto.

El muchacho se cubrió de varios huesos retrocediendo bastante por la fuerza del golpe, tres clones de Naruto estaban en posición atrás de él.

-¡Uzumaki... Naruto... Renden!- Gritaba los clones pateando al muchacho uno a uno desapareciendo por el corte de los huesos.

El Naruto real aparecía— ¡Rasengan!— Gritaba desde lo alto acertando el rasengan en el pecho desasiendo los huesos que protegían al muchacho en esa área, haciéndolo caer con mucha fuerza al suelo, quedando inconsciente y desapareciendo en una bola humo.

—¿Cómo es posible que no fuera el original?— Pensaba confundido el rubio.

Volteó a los lados y no encontró a la pelirroja, subió a un tejado y observó que la chica corría rápidamente y se apresuro a alcanzarla.

—!Kanna-nee, ¿qué fue eso y adónde vas?

—¿Que hay a 15 kilómetros, al Este de aquí?

— Es un área de entrenamiento, el bosque de la muerte. ¿Por qué?

—Hay una pelea también ahí.

•~•~•

Sakura y Ren estaban una frente a otra, intentando acertar un golpe más.

Para la pelirrosa dos golpes era su límite, no dejaría que acertara un golpe más, estaba decidida.

Repentinamente Ren salto varios metros atrás, observando entre los árboles algo en particular.

—Creo que nuestro tiempo se acabo, me estaba divirtiendo pero será en otra ocasión.— Dijo Ren asiendo pucheros.

La joven corrió entre los árboles.

—¡Alto, espera!—Gritaba la pelirrosa corriendo tratando de atraparla.

Ren saco un pergamino explosivo y lo activo.

—Dije que nos veremos después.— Contestaba la mujer.

El pergamino exploto en la mano de la joven. Sakura se detuvo para alcanzada por la explosión. Observó que había pasado, pero no había nadie, ni rastro de la mujer.

La sombra que vigilaba a Sakura se fue después de la desaparición de la contrincante.

El inicio del conflicto.

Naruto empezaba un día tranquilo, tal vez demasiado. Aun pensaba en la sensación extraña del día anterior.

Salió de la cama con todas las energías del mundo, desayunó ramen y un vaso de leche, raro y mucho, pero así le gusta a él.

Salió de casa a entrenar esperando que el tiempo pasara rápido pero no fue así. Termino siendo medio día, estaba agotado pero aun demasiado libre de tiempo, ya no sabía qué hacer.

— ¿Que estará haciendo Sakura-chan?— Se preguntaba para sí mismo recostado en el pasto. — Tal vez debería... no, no, no... tengo que dejar de molestarla ttebayo.— Se regañaba a si mismo.

Irónicamente desde que decidió alejarse de la pelirrosa, era cuando más falta le hacía. Cada día recordaba su rostro, sus gestos, su voz, o la forma en que sujetaba su cabello cuando piensaba en cómo salvar una vida, el tono de su voz cuando le está regañando o la sensación de su puño en los músculos de rubio cuando la hacia enojar o decía algo que la avergonzará, incluso la forma extraña en que se toca la frente cuando está frustrada, esa frente amplia y encantadora que en más de una ocasión ha tenido el deseo de plantar aunque sea el más pequeño beso, aun si solo durara un segundo.

Decidió ir a casa, y arreglar ese "desastre" que tenia, nunca a sido muy ordenado que digamos pero recordaba algo que le dijo su amada pelirrosa. Casa ordenada mente ordenada, y ahora su cabeza necesitaba orden.

•~•~•

Un día tranquilo para unos, para otros es un espiral ascendente de preocupaciones, con ese eran tres días de presión para una peculiar pelirrosa.

Era su día libre pero Ino decidió que lo pasarían juntas. Así que ahí estaba, esperando en la banca de un parque a que la rubia llegara, pensando en conflictos, proposiciones y... desilusiones.

— ¡Hey frentona!— Gritaba Ino apareciendo detrás de Sakura, interrumpiendo sus pensamientos, aún así ella ni se inmuto solo rodo los ojos.

— ¿Que tratas de hacer Ino-puerca?

—Nada, solo te veías pensativa y quise ver que tan distraída estabas... y ¿Que transcurre por esa frentesota hoy?— Le decía Ino mientras se sentaba en la misma banca.

—Nada.— Le contesto Sakura suspirando.

—Como que nada, se te nota, no es como otros días. ¿Cómo le fue en su cita ayer señora asalta cunas? —Decía la rubia con una risa burlona.

— ¡¿COMO QUE ASALTA CUNAS, QUIEN CREES QUE SOY INO-PUERCA?!— Chillaba la pelirrosa con una cara de ira mostrando dientes puntiagudos y aterradores.

—Ya... ya... está bien, solo era una broma.— Decía nerviosa la rubia pero ya estaba acostumbrada a hacer a Sakura enojar. —Pero ¿cómo te fue?,— Ino aun estaba curiosa de saber que paso para que tenga ese ánimo.

—Mmm... bien... creo, estaba rica la comida y estar con Makoto es divertido.— Le decía Sakura con una cara seria, con su brazo recargada en su pierna y su mano en su mejilla, las palabras de la pelirrosa no estaban acorde a su expresión.

—Le gustas al muchacho.

—Claro que no, solo está agradecido. Lo conozco desde hace 7 años y lo he ayudado como ninja y como médico.

Ino asintió y pregunto. —¿Entonces qué pasó?, ¿por qué tan triste?— Ino estaba preocupada, era normal verla enojada o estresada pero no triste y menos así.

—Estoy bien.— Sakura le contestaba con el mismo tono.

—Mmm... no te creo nada.— Ino frunció el seño y se quejó pero luego le dedicò una sonrisa.— Vamos por algo dulce, si.

—Está bien.— Sakura sonrió por primera vez en todo el rato y se levantaron de la banca para buscar donde comer algo que le levante el animo a la ojiverde.

•~•~•

En una casa abandonada justo en los límites de la aldea, un pergamino largo traía al lugar en una nube de humo a un joven perturbador.

— ¿Que necesitan de mi?— Decía el muchacho castaño con una sonrisa.

—Solo encuentra al jinchuriki y provócalo un rato. —Le decía una mujer con una máscara blanca de zorro con detalles rojos.

En alguna parte dentro de la aldea, en una habitación obscura, un pergamino similar al anterior trajo en esta ocasión a una mujer.

—y ¿Cuál es el objetivo?— Preguntaba la mujer ojiperla con seriedad .

— Haruno Sakura... sólo pruébala, averigua si nos es útil, si tienes el talento. Haz lo que sea pero no la mates, ¿Entendido?— Decía un hombre con una máscara de zorro similar.

— Hacen que me aburra, pero bueno, tal vez sea divertido, entendido.

— Otra cosa, no hagas tanto alboroto.

—Pff— Resoplaba ella rodando los ojos— Está bien— Respondió sin ganas.

•~•~•

Ya más tarde estaba naruto terminando de limpiar, acomodando los artículos de limpieza cuando una explosión llamo su atención.

— ¿Que está pasando ahí afuera?— Se preguntaba el rubio poniéndose su ropa de entrenamiento y saliendo de su casa rápidamente.

•~•~•

Una joven de cabello rojizo caoba se encontraba revisando documentos en una habitación llena de cajas y archivos.

Después de una explosión, la joven desapareció de la habitación en una nube de humo y apareció encima de un tejado para visualizar que estaba pasando.

—Se siente como el muchacho nuevo de esos locos. — Pensó Kanna.

— "Le gusta crear problemas"— La voz del hombre de la noche anterior se hacía notar en los pensamientos de la chica.

—Tengo que detenerlo.

•~•~•

Y en otro lado dos jóvenes mujeres estaban comiendo Dango con té. La rubia intentaba animar a la pelirrosa y la pelirrosa trataba de animarse pero simplemente no podía.

Luego notaron la explosión.

— Ino... parece haber problemas.

Una preocupada pelirrosa se levanta de su asiento, Ino no dijo nada sólo se levantó con la intención de seguirla.

Sólo caminaron unos metros cuando una kunai roso la mejilla de Sakura haciéndola detenerse. Ella volteó y observó a una mujer encima de un poste.

— ¡Sakura Haruno! —Gritaba la mujer de ojos perla llamada Ren— ¡Gusto en conocerte, me han hablado mucho de ti!

—¿Qué es lo que quieres?— Preguntaba enojada la pelirrosa.

— Quiero una pelea... Muéstrame lo que tienes.— Contestaba con altanería la joven de ojos perla activando sus ojos, byakugan.

Bruscamente bajó del poste se acercó a Ino que estaba más cerca. Trató de golpear en el pecho, está lo detuvo pero la mujer giro con velocidad y dio varios golpes en la espalda de la rubia que quedó inconsciente.

— ¡Ino!—Gritaba la pelirrosa preocupada por su amiga.

—Solo tú y yo... ahora... sin entrometidos... no te preocupes, ella solo duerme.

— ¿Tu provocaste esas explosiones?

—No... Pero se quien sí.

— ¿Que pretenden?— Preguntaba Sakura irritada.

—Solo jugar. — Respondía la mujer restándole importancia.

—Bien, si no quieres espectadores se a donde ir.

Una sombra vigilaba lo ocurrido, solo observando.

•~•~•

Un shinobi de Konoha de gran musculatura se acercaba pero el castaño lo golpeo con fuerza y , al instante, un pico de hueso grueso y puntiagudo atravesó el brazo al hombre de lado a lado.

— Insignificante. — Dijo el muchacho burlonamente.

— ¿Quieres a alguien más hábil?, ven por mí. — Naruto llegaba al combate bajando del tejado de un edificio.

— Eso fue rápido, creí que jugaría con ellos un rato más.— Pensaba el joven mientras corría hacia Naruto para dar el primer golpe.

•~•~•

En la parte sur de Konoha una peligrosa área de entrenamiento fue reconstruida. El llamado bosque de la muerte fue reubicado a un área mas apartada y ampliado después de que la aldea fuera devastada.

En un área con terreno despejado llegaron dos mujeres con la intensión de derrotarse una a la otra.

Esta vez Sakura salto con la intensión de atacar a su contrincante. Ella lo noto y esquivo el golpe, este llego al suelo dejando un enorme hueco.

Ren apareció detrás de Sakura tratando de darle una patada en la espalda. Sakura la esquivo girando.

La pelirrosa se disponía a darle un golpe en el pecho pero la mujer lo detuvo con los brazos.

Sus golpes, aquellos que rompían rocas y pulverizaban huesos parecían no provocarle daño.

—Eres fuerte niña... pero no seré fácil de vencer.— Decía Ren con tono burlón.

•~•~•

El chico era imprudente, agresivo, con golpes torpes, pero velos. Aun así para Naruto no era algo tan especial. Podía esquivarlo con facilidad, pero al rubio le perturbaba la actitud del joven, este no quitaba la sonrisa de su rostro en ningún momento.

Naruto lo golpeo en el estomago, el joven saco huesos delgados en punta de su estomago, Naruto quedo con rasguños pero aun así termino dándole una patada haciéndolo retroceder y provocándose a si mismo rasguños en la pierno.

El chico no se mostro lastimado, ni el mas mínimo gesto de dolor pero su sonrisa se hacía más grande aun.

— Alguien me conto de ti... creí que eras más fuerte.

—No te he mostrado todo.— Naruto se mantenía firme, viendo a detalle todos sus movimientos, no permitiría que lo sorprendieran otra vez.

Pero algo en él lo tenía con una sensación helada en la espalda, se sentía molesto, tal vez demasiado al ver lo que el muchacho causo.

— ¿Qué haces aquí niño? — Dijo una chica pelirroja llamando la atención de los involucrados.

—Oooh, Kanna-san, que gusto verla de nuevo.— el joven saludaba con tranquilidad.

—Te repito, ¿Que quieres? — Kanna preguntaba molesta bajando de un tejado y observaba a Naruto de reojo notando una peligrosa aura.

—Solo diversión, nada mas Kanna-san.- Respondía con tranquilidad.

—Parece que también jugaron contigo— Decía la mujer con tono serio.

—¡Chi bunshin no jutsu!— Dijo el muchacho haciendo barias posiciones de manos, en una nube de humo apareció una copia de él. Sin dar oportunidad de decir nada más el muchacho y su copia se dividieron a enfrentar a sus contrincantes.

—Con que quieres jugar con clones, entonces juguemos. !Kage bunshin no jutsu!. — Naruto usaba su jutsu mas común pero muy útil. Cinco clones atacaron a su contrincante. Este los golpeaba y para rematar los atravesaba con puntas de hueso que salían de sus nudillos y de sus codos en ocasiones.

Naruto estaba extrañado, 10 de sus clones contra uno de él y estaban a la par. Luego veía de reojo la pelea al otro lado.

Kanna lanzó un pergamino al suelo, de él salió una chokuto (espada de filo recto) con funda y mango aparentando una sola pieza, color blanca con una línea negra en el centro. La chica tomo la espada y el pergamino desapareció. Coloco la funda en su cintura y desenfundó el arma. El joven uso los huesos de sus dedos como proyectiles cada uno detenido por la chokuto de la joven.

—Je... no son más veloces que una shuriken.— Se burlaba la mujer, cosa que a el joven no pareció afectarle. De su hombro saco una espada hecha de hueso y se dispuso a atacar. La espada no parecía afilada ni dura pero las apariencias engañan. A pesar de la fuerza que ejercía el metal a la espada de hueso parecía estar lejos de ser atravesada y también era muy afilada.

El joven movía la espada de un lado al otro. Kanna se defendía con velocidad, de repente la pelirroja noto una esencia diferente.

— No vienes solo cierto.

— Tendrás que averiguarlo después.

El joven movía de un lado al otro la espada. Kanna se defendía de cada sablazo . Intento desviar la espada del muchacho y trato de derribarlo dándole una patada en la pierna pero este no se movió. De su pierna salió un hueso en punta, Kanna logro moverse pero el hueso roso su piel dejando ver que el hueso era muy afilado.

Al otro lado Naruto seguía atacando al aparente clon con más de sus clones de sombras. Su paciencia se estaba acabando.

•~•~•

A lo lejos en una parte del nuevo bosque de la muerte dos kunoichis estaban en enfrentamiento más brutal.

Una lluvia de golpes y padas se hacían presentes. Sakura golpeaba a la mujer con fuerza pero ella soportaba de una forma particular los ataques.

La ojiperla intentaba darle una patada a Sakura por detrás con gran velocidad. La pelirrosa lo noto y lo esquivo tratando de darle una patada en el pecho.

La ojiperla giro acertando un toque en la espalda de Sakura a la altura del hombro izquierdo, ella se movió rápidamente empezando a sentir un dolor quemante y punzante. Empezó a sentir adormecido el brazo también apareciendo un delgado hilo de sangreque recorría su brazo.

La ojiperla tenia los dedos manchados de sangre ¿pero cómo? se preguntaba la peli-rosa confundida. La herida era pequeña y el ardor era razonable pero el adormecimiento no era por veneno, ella era resistente a los más letales y ninguno actuaria tan rápido en ella.

—¡Shanarooo.!— Sakura salto hacia la mujer, bajo con fuerza con su puño con chakra.

La ojiperla se movió evitando el golpe de la pelirrosa, este destruyo el suelo y varios árboles aledaños a varios metros de distancia, la mujer se movió entre las rocas removidas.

Sakura del suelo movió una gran roca y la lanzo hacia la mujer. Esta se defendió con los brazos del golpe de la roca, este no parecía afectarle.

Se acercaron la una a la otra. Empezaron a intentar golpearse. Cada golpe o patada era desviado.

Por un instante la mujer bajo su guardia dejando expuesto su costado derecho, Sakura la golpeo, en esta ocasión la ojiperla se quejo de dolor, a pesar de la incomoda sensación, la mujer se reincorporo rápido golpeando el pecho de la pelirrosa. Sakura empezaba a respirar con dificultad, necesito usar chakra para recuperar sus heridas.

La situación era extraña para la pelirrosa. Por complexión, apariencia y esos ojos se notaba que la mujer era miembro del clan más conocido y respetado en Konoha pero su forma de pelea no era normal.

La mujer aprovechaba al máximo su doujutsu, tratando de acertar cada golpe en puntos vitales del flujo de chakra pero ella no usaba el puño suave como el resto de los miembros del clan Hyuga, aprovechaba toda su fuerza para, además de causar daño en el flujo de chakra, castigar lo más posible los músculos y huesos.

Pero aun habían cosas que no se podía responder, la herida que le provoco hacia unos minutos en la espalda, ¿como podía herirla así?, parecía ser provocada por una aguja pero ella no utilizó armas en ningún momento y el último golpe que Sakura logro darle no hiso el daño esperado, la pelirrosa noto algo extraño en sus costillas, especialmente duras.

—Ni siquiera me has dicho tu nombre.— Dijo la pelirrosa rompiendo el incomodo silencio tratando de sacar información de su atacante.

—Que grosera soy.— respondió burlonamente la mujer muy sonriente. —Me llamo Ren, Amaki Ren, mucho gusto, pero sigamos me estoy divirtiendo.

•~•~•

Naruto continuaba peleando con el aparente "clon", un ser resistente y demasiado emocionado, con una sed de pelea temible, se reía como loco cada vez que derrotaba a un clon de Naruto asiéndolo desaparecer, daba miedo pero a Naruto le molestaba en gran medida.

Se cansó de esperar y se acercó al "clon" para acabarlo de una vez.

-¡Rasengan!- Grito el rubio saltando y preparando la poderosa técnica para atacar al muchacho.

Este logro esquivarlo, Naruto cayó al suelo enojado, desasiendo su Rasengan.

Al otro lado de la calle la pelirroja estaba defendiéndose de la espada del muchacho, la chokuto de la chica era fácil de mover y afilada, pero el detalle de los huesos saliendo del cuerpo del muchacho hacían complicada la situación.

— No puedo hacer jutsus, seria demasiados daños colaterales. — Pensaba la pelirroja defendiéndose con su espada, el muchacho no se detenía.

Cada rose entre las espadas era una oportunidad para acercarse suficiente y golpearlo por otro lado pero cada intento provocaba un daño grande.

Repentinamente algo llamo la atención del muchacho, la mujer con máscara de zorro blanco observaba a lo lejos dando una señal, el muchacho por un segundo se "descuidó", tiempo suficiente para que la pelirroja lograra acertar una estocada.

El joven se quejo de dolor pero con una sonrisa desapareció en una nube de humo.

En el otro combate Naruto seguía haciendo clones, de 10 fueron 15, luego 20 atacando al muchacho que ya no decía nada solo reía.

Naruto observaba el final de la pelea al otro lado. —Con que eres el original. — Pensó el rubio convencido de que ése era el motivo por el que soportaba tanto.

Naruto se acerco al muchacho, este seguía atacando a los clones que aparecían. Arto de la pelea Naruto se acerco atreves de sus clones lo suficiente para darle un golpe en la cara, el muchacho trato de detenerlo sacando tres picos de hueso afilados de su clavícula, pero no lo suficiente rápido, el golpe de Naruto acertó haciéndolo retroceder solo rosando los nudillos de Naruto.

El muchacho se cubrió de varios huesos retrocediendo bastante por la fuerza del golpe, tres clones de Naruto estaban en posición atrás de él.

-¡Uzumaki... Naruto... Renden!- Gritaba los clones pateando al muchacho uno a uno desapareciendo por el corte de los huesos.

El Naruto real aparecía— ¡Rasengan!— Gritaba desde lo alto acertando el rasengan en el pecho desasiendo los huesos que protegían al muchacho en esa área, haciéndolo caer con mucha fuerza al suelo, quedando inconsciente y desapareciendo en una bola humo.

—¿Cómo es posible que no fuera el original?— Pensaba confundido el rubio.

Volteó a los lados y no encontró a la pelirroja, subió a un tejado y observó que la chica corría rápidamente y se apresuro a alcanzarla.

—!Kanna-nee, ¿qué fue eso y adónde vas?

—¿Que hay a 15 kilómetros, al Este de aquí?

— Es un área de entrenamiento, el bosque de la muerte. ¿Por qué?

—Hay una pelea también ahí.

•~•~•

Sakura y Ren estaban una frente a otra, intentando acertar un golpe más.

Para la pelirrosa dos golpes era su límite, no dejaría que acertara un golpe más, estaba decidida.

Repentinamente Ren salto varios metros atrás, observando entre los árboles algo en particular.

—Creo que nuestro tiempo se acabo, me estaba divirtiendo pero será en otra ocasión.— Dijo Ren asiendo pucheros.

La joven corrió entre los árboles.

—¡Alto, espera!—Gritaba la pelirrosa corriendo tratando de atraparla.

Ren saco un pergamino explosivo y lo activo.

—Dije que nos veremos después.— Contestaba la mujer.

El pergamino exploto en la mano de la joven. Sakura se detuvo para alcanzada por la explosión. Observó que había pasado, pero no había nadie, ni rastro de la mujer.

La sombra que vigilaba a Sakura se fue después de la desaparición de la contrincante.

Continuará...