Mi primer fic, espero les guste el comienzo... sigo escribiendo los demás capítulos, pero depende de lo que ustedes me digan, me he decidido a eguirlo, ya lo estaba escribiendo antes, pero bueno... a leer...
LA DIFICIL ERES TÚ
Era un día normal, una ojimiel se encontraba trabajando en la cafetería se su mejor amiga Tsumugi quien era una chica rubia con una belleza sin igual.
Tsumugi había abierto ese local dos años después de haberse graduado de la universidad, Ritsu por otra parte la dejó, ya que definitivamente lo que estaba estudiando no era lo suyo, así que decidió tomar otro rumbo y disfrutar su vida.
Clientes salían y entraban de la cafetería, todas las que trabajaban de maid ahí les daban su mejor sonrisa. Al final de ese día tan ajetreado colocaron el letrero de "cerrado" y se dirigieron a asear el lugar, al terminar finalmente se dirigieron a los vestidores para quitarse ese traje de maid, todas ya cansadas y tan tarde, se alegraron de haber terminado su trabajo.
Se dirigieron a la salida, Tsumugi cerró el local y con una marcada sonrisa en sus labios, volteó y agradeció a las chicas por su arduo trabajo, les dijo adiós y todas al unísono le respondieron lo mismo.
Era noche, cada una se encontraba descansando hasta que una de ellas despertó temprano, cosa que nunca hacia, se levanto de la cama, no sabía qué hacer, ya que jamás se levantaba temprano y ya una vez levantada el sueño se le iba, así que comenzó a desvestirse, no antes de quejarse del frio que hacía, se dio un baño con agua caliente, realmente no quería salir de la ducha, pero pensó positivo, salió del baño y comenzó a vestirse.
Ese día llego más temprano que de costumbre a la cafetería, era la más animada a que hicieran apertura de la cafetería, creía que ese sería un día maravilloso y del cual disfrutaría su transcurso.
-¡Hola Yui!, buenos días, qué raro que hayas llegado tan temprano…
-Ricchan, buenos días, jejeje lo que pasa es que no he podido dormir y decidí venir mejor para acá, pero antes de llegar aquí me he dado un paseo por un lugar y he conocido a alguien. (Con una enorme sonrisa en la cara)
-¡Oh!, ahora veo porqué ese semblante. (Levantando sus cejas)
-Buenos días chicas, creo que les daré un aumento en su salario si llegan así de temprano todos los días jajaja (Sacando las llaves del bolsillo de su abrigo). Vaya Yui, vienes más animada de lo normal… ¿te ha pasado algo?
-Sí, algo muy genial, pero por favor ya abre la puerta que me estoy congelando. (Con chasquido en sus dientes y tomando sus brazos), adentro les cuento.
Una vez que entraron a la cafetería se enfocaron en lo primero, comenzar a preparar las bebidas, a acomodar los pasteles y demás postres en la vitrina, a acoplar las sillas que siempre colocaban sobre las mesas, y poner un IPod en la bocina… una vez concluido se dirigieron a los vestidores a ponerse su traje de maid.
-Buenos días, Tsumugi-san.
-Buenos días, Megumi-san
-Lo siento, me he levantado un poco tarde, ahora mismo iré a vestirme.
-Claro, no hay problema, ¿te ha fallado el despertador?
-Eso creo, anoche me aseguré y coloque la hora bien, esta mañana lo he revisado y parece ser que se agotaron las baterías. (Cabizbaja)
-Jajaja no te preocupes Megumi. Ahora mismo pondré el anuncio de que hemos abierto, así que a sus posiciones chicas… (Sonriendo)
Todas ya con su respectiva vestimenta al unísono dijeron: ¡Sí!
El día transcurría normal, todas trabajando y como era un ambiente laboral agradable realmente disfrutaban trabajar ahí. Ya era más de las cinco de la tarde y por la ventana de local se vio a una chica un poco baja, de pelo negro y ojos castaños, la cual Yui al reconocerla, emocionada salió a saludarla…
-¡Hola Azusa! (La toma de las manos)
Azusa un poco perpleja, aclaró sus ideas y recordó a la chica que había conocido hace un rato por la mañana…
-¡Hola!…este…
-Soy Yui, si te lo dije, no puedo creer que se te olvidara mi nombre (Con una cara triste)
-Cierto, solo recordaba que comenzaba con Y, perdón.
-Jejeje no hay problema, probablemente tengas razón, solo hablamos por un momento…
-Además no te conocí con un traje de maid… ¿estás consciente de eso?...
-Jajajaja tienes razón, por un momento olvidé que estaba trabajando, es que te vi y me emocioné.
-Ok, así que aquí trabajas, eso es genial, creo que pasaré… pero espero que la que me sirva seas tú ¿eh?.
-Claro, pasa… perdón… Okaerinasaimase ojou-sama.
Al escuchar esto Azusa se sonrojó un poco, pero aun así entró y tomó una de las mesas para dos que estaban cerca de la ventana. "Para desestrezarse un poco" esa fue la decisión que tomó para entrar, una vez ahí pidió un pastelillo mont blanc y un café espresso, espero un poco y Yui llegó con su pedido.
Mientras tanto Ritsu y Megumi se encargaban de unos clientes que en ese día uno de ellos celebraba su cumpleaños. En cuanto a los cumpleaños, generalmente en la cafetería se reunían dos o más maid para cantarle "las mañanitas".
-Megumi y Ritsu: Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David, hoy por ser tu cumpleaños…
A Ritsu sinceramente no le gusta celebrar los cumpleaños en la cafetería, ya que le avergüenza cantar esa canción.
Ya casi eran las 9 de la noche, pero la gente seguía viniendo, así que seguramente se irían igual de tarde que la noche anterior, inesperadamente, Yui que se encontraba un poco atareada, no se había dado cuenta de que Azusa aun se encontraba ahí, había sacado su tablet y estaba en su red social actualizando su estado y respondiendo alguno que otro comentario y etiquetada que le daban. Yui al verla se sorprendió y fue con ella.
-Azusa, pensé que te habías ido y sin despedirte…
-Tonta, no… te estaba esperando a ver si íbamos a cenar una vez que acabaras, pero me acaban de llamar y tengo un compromiso…
-Bien, bueno… entonces para la otra, gracias por esperarme de todas formas. (Afligida)
-No, ningún problema en ello, pásame tu número telefónico por favor. (Con una sonrisa)
-Ok, me parece perfecto, apunta pues… es el ########
-Ok, listo… ¿cómo dijiste que te llamabas? (con cara de travesura)
-¿Es enserio?, ya te lo dije es Yu…
-Jajajaja es una broma Yui, solamente te pregunte a ver que me decías.
-Ok, ya había pensado que tenias Alzheimer jajaja
-Oh, que grosera, ¿pues cuántos años crees que tengo, eh?
Mientras ellas en su mundo platicaban, las demás veían el cómo las dos disfrutaban de su conversación, Tsumugi al instante captó porque Yui había llegado tan contenta al trabajo, y tal vez eso sería lo que les iba a platicar desde la mañana.
Ya terminaron de arreglar, Megumi salió primero, después Ritsu, pero Azusa y Yui aun estaban ahí esperando a Tsumugi a que terminará sus deberes. Yui presentó a Azusa y Tsumugi.
-Hola, mucho gusto mi nombre es Kotobuki Tsumugi, soy la dueña de este establecimiento y si me permito decir, amiga de Yui. (Estira su mano)
-¡Ey!, el gusto es mío, soy Nakano Azusa. (Toma su mano)
-Bueno, es hora de retirarse, un me falta cosas por hacer… nos vemos luego Azusa-san, espero vuelvas pronto.
-Claro, con mucho gusto, sus postres están deliciosos.
-Gracias.
Tsumugi se despidió y ellas se quedaron paradas frente la puerta, esperando a que una rompiera el hielo, que sin darse cuenta, se había creado una vez ellas quedaron solas. Azusa hablo:
-Yui, me tengo que ir, ya se me había olvidado que me habían hablado por teléfono, espero nos podamos ver pronto.
-Claro, eso espero.
Azusa se alejo y Yui se quedo parada ahí por un momento, aclarando sus ideas, y dándose la ilusión de un nuevo amor, después comenzó a caminar hacia su casa, cuando llegó, se sentó en un sofá y encendió el televisor, sin ningún motivo comenzó a cambiar los canales con el control remoto, pero sin prestarle atención a alguno, tal vez solo quería escuchar ruido, para no escuchar sus pensamientos. Cuando se hartó de "verla", decidió irse a dormir, en cuanto se recostó en su cama, su celular hizo ¡Bib!, lo tomó y leyó el contenido del mensaje:
-Me divertí hoy en la cafetería, espero podamos salir en tu día libre (si es que tienes), quería salir hoy contigo, pero la verdad tuve un asunto en mi trabajo, y el jefe me ha pedido que arregle algo en lo que fallé, pero fue un grato gusto en conocerte.
Azusa
Yui al terminar de leerlo, no contuvo su emoción, tomó un almohada y ahogo su grito en el.
Con ese mensaje ella, se había dado cuenta de que si había tomado a Azusa en un plan romántico, y no sabía que responder.
-El gusto fue mío… (Borrar)…
-Yo me divertí más… (Borrar)…
-Piensa Yui, ¡PIENSA!, sólo es un mensaje… estarías en problemas si fuese llamada…-
Comenzó a escribir un nuevo mensaje, y sin titubear presionó SEND…no le había gustado el mensaje, pero creyó que responderle algo era mejor a dejar pasar más tiempo.
-Gracias Azusa, el gusto fue mío, en verdad me es grato en conocerte, espero podamos conocernos mejor, y sí, tengo día libre, te mandaré un mensaje en cuanto sea, para que podamos salir. Buenas noches.
Yui .
