- Hola - Hablando

- (Hola) - Hablando Mentalmente, Pensando

Ichigo se encontraba estupefacto debido a quién estaba enfrente suyo. Esa pequeña mujer de negros vestidos observaba atenta a su alrededor en busca de algo o alguien. Cientos de preguntas pasaban por la mente del joven peli-naranja, no sabía que debía hacer, por lo que acudió a Kuro en busca de alguna pista, pero para su mala suerte nadie respondió. Decidió que debía de actuar, y así lo hizo. Se levanto de su cama y se acerco hacia la mujer que realmente no le prestaba ningún tipo de atención, pareciese que no sabía de su presencia en ese lugar. Y sin aviso alguno la pateo en la espalda, haciendo que ella cayera fuertemente en el frio piso de su habitación.

- ¿Oye Shinigami que rayos haces en mi habitación? - Inquirió Ichigo a la mujer de pelos negros que lo miraba sorprendida. - ¿Tengo algo en la cara, o que pasa maldita enana? – Volvió a hablar el Kurosaki con un tono agresivo y escrutando aún más con la mirada a la extraña mujer que se encontraba de rodillas frente a él.

- ¿Puuue..des verme? - Fue lo único que atino a decir la pelinegra enojando aún más al joven peli-naranja que con resignación le respondió - ¡Pues claro!, o ¿es que ves a alguien más? - La pequeña mujer se levanto y con curiosidad empezó a examinarlo de arriba abajo - Pues se supone que nadie debería poder verme, ya que soy un ser espiritual, pero si dices que puedes verme haz de tener alguna falla en algún lado - Dijo ella siguiendo con su labor de revisarlo.

Ichigo se canso y bruscamente retiro las manos de ella de su cuerpo - Pues si shinigami, puedo verte, y no tengo ninguna falla de fabrica. Simplemente desde siempre he podido ver fantasmas - Dijo el joven buscando darle explicación a lo que pasaba. La pequeña mujer lo miro y se le acerco para hablarle

- ¿Como sabes que soy una Shinigami?. Los humanos normales no deberían tener acceso a ese tipo de información - Pregunto la joven con cierta duda en su voz

- No es algo que te importe, enana - Desestimo el peli-naranja, mirando a la mujer con cierto aire de superioridad, a la vez que una pequeña sonrisa se formaba en la comisura de sus labios.

Esto no paso desapercibido por la shinigami que lo miro con ira y se lanzo mientras el estaba distraído para asestarle un fuerte golpe en la mandíbula - Eso te pasa por ser tan insolente maldito cabeza de zanahoria. -

El joven Kurosaki ahora si que estaba enojado así que sin miramiento alguno se abalanzo sobre la mujer buscando devolver el golpe. Pero antes de que este llegará ella adopto una pose un poco rara y dijo - Bakudo # 1: Sai (Obstrucción) - Después de esas extrañas palabras Ichigo cayo duramente al suelo, con las manos detrás de su espalda y con claras dificultades para poder moverse.

- Apenas te conozco y ya te crees con la confianza para pegarme e insultarme. Realmente eres una descarada. Además ¿Por qué carajos no me puedo mover? - Escruto iracundo Ichigo mientras se revolcaba intentado liberarse.

- Fuiste tu el que empezó con todo esto, en primer lugar no me debiste haber pateado y mucho menos insultado. Se nota que solamente eres un vándalo cualquiera que no sabe respetar a los demás - Tras eso la mujer tomo un poco de aire, connotando que iba decir algo más - Y no te puedes mover porque te aplique un Bakudo, una arte demoniaca superior que solo los shinigamis más aptos pueden usar - Dijo orgullosa de si misma la pelinegra mientras miraba al joven peli-naranja.

- Si, si, ya entendí. No será que me podrías amablemente liberar de este hechi… - Ichigo no termino de hablar porque de repente afuera de su casa se escucho un fuerte estruendo que provoco un pequeño temblor. A los segundos la puerta de su cuarto se abrió, entrando por esta su hermana Yuzu llorando sonoramente

- Onii-Chan se llevaron a Karin! - Dijo entre sollozos. Al oír esto la mujer salió corriendo del cuarto e Ichigo apresuradamente tomo su espada negra que yacía debajo de su cama y bajo con dificultad las escaleras que dirigían al primer piso. Cuando llego se encontró a Karin siendo sostenida por una mano gigante, esta pertenecía a un monstruo de unos 4 metros, de piel pálida un poco grisácea, con un cuerpo humanoide y una mascara blanca con detalles rojos en el lugar donde se debería ver su cara. La mujer shinigami se encontraba desenfundando su espada para ir a pelear.

El peli-naranja supo que era un Hollow y al ver a su hermana en peligro se intento liberar desesperadamente del hechizo, cada vez sentía más dolor. La pelinegra se volteó y al verlo le grito - Deja de intentarlo, es inútil, lo único que harás es debilitar tu alma y hasta podrías lastimarte gravemente - El muchacho no le hizo caso alguno y siguió intentándolo, al cabo de unos segundos y al ver que el Hollow estaba a punto de devorar a su hermana se libero y con su espada en mano se fue a atacar al espíritu errante.

Mientras Ichigo corría hacia el Hollow escucho como la mujer grito - Tonto, detente, déjame encargarme del Hollow. Eres muy débil para lidiar con él, lo único que harás es estorbarme y morir inútilmente. Te prometo que salvare a tu hermana, solo confía en mi - El peli-naranja la miro y negó con su cabeza, si alguien salvaría a Karin, sería el mismo. Y así siguió corriendo en dirección al Hollow haciendo caso omiso a las palabras de la pelinegra.

El Hollow lo miro y carcajeo, este joven tenia una energía espiritual anormal, sería una cena espectacular junto a la shinigami, por lo que desistió de comer a la niña y se preparo para atravesar con uno de sus afilados dedos al muchacho.

Ichigo recordó que no se encontraba en su forma shingami, y sin sus poderes no le podía hacer frente a el maligno ente. Así, era solo un humano más con una espada en sus manos por lo que al ver como el Hollow dirigía su brazo hacía el con intención de empalarlo temió lo peor. Había sido imprudente, debió haber dejado que la shinigami se encargara del trabajo, fue demasiado impulsivo y arrogante al creer que podía hacer algo, pero desafortunadamente ya era muy tarde para retroceder. Solo había empeorado la situación y perdería su vida por culpa de su estupidez y prepotencia.

Justamente cuando la garra estaba por atravesarlo algo la obstaculizo, a los segundos un liquido rojo salpico a borbotones encima suyo. Este cayo en sus ojos por lo que tuvo que restregárselos para saber que era lo que había pasado, aunque tenía una idea. Al abrirlos palideció y sus ojos soltaron unas finas lagrimas sin que el se diera siquiera cuenta. La mujer shinigami había recibido el impacto con el fin de protegerlo, estaba en el aire, empalada por la garra de aquel ser mientras debajo suya la sangre fluía sin intención de parar.

Kuro se lo había dicho, que no debía ser impulsivo debido a que aún era muy débil, pero el como siempre se dejo guiar por su lado más salvaje. Siempre era lo mismo, su mama había muerto también por su terquedad y impulsividad. Como olvidar el día en el que ella murió frente a sus ojos a la orilla del rio, como olvidar el día en que él la había matado. Recordó ese fatídico día otra vez mientras las lagrimas que sus ojos expulsaban cada vez eran más abundantes.

Flash Back

Su madre lo había recogido del dojo de karate, le habían dado una paliza pero eso no le importaba ya que su madre estaba ahí para consolarle. Iban camino a casa, caminaban cerca al extenso rio de Karakura. A la distancia Ichigo logro ver a una niña de cabellos negros que lo llamaba, el al ser un niño curioso se dirigió hacia ella, dejando a su madre de lado.

Iba a mitad de camino cuando escucho la voz de su madre - ¡Ichigo no vayas hacia allá! ¡Es peligroso! - Ichigo no vio mayor problema en socializar con niños de su edad así que hizo caso omiso a las palabras de su madre y siguió corriendo hacia la niña. Cuando iba llegando su madre lo alcanzo, se notaba preocupada.

- Ichigo te dije que no vinie….. - Su madre no pudo terminar de hablar, porque de repente se vio atravesada en su estomago, la sangre salía a borbotones de la herida y Ichigo no pudo hacer nada más que llorar. Busco a su alrededor y vio que la niña no estaba en ningún lado, debió de haber sido obediente con su madre, solo había conseguido matarla. La culpa lo carcomía y empezó a gritar - ¡AYUDA! ¡AYUDA! ¡POR FAVOR ALGUIEN AYUDEME! - decía el niño mientras empezaba a llover fuertemente.

Su madre no alcanzo siquiera a decir algo después de que la hirieron, había muerto instantáneamente a causa de su desobediencia. No sabía que había pasado, pero si tenía algo muy claro, que su madre había muerto por culpa de su desobediencia y terquedad. Si el hubiera sido obediente no le hubiese pasado nada, pero el tiro le había salido por la culata, había matado a su madre y difícilmente lo superaría.

A los 15 minutos su padre llego junto a un hombre raro. Tenía el pelo rubio, un sombrero de rayas verdes y blancas, vestía ropas holgadas y cubría su cara con un extraño abanico. Su padre lo abrazo, se lo llevo de ahí y lo empezó a consolar, buscando que su llanto cesara, pero no fue así, lloro y lloro durante semanas. Enterraron a su madre a los pocos días, y poco a poco su familia iba superando el suceso. Todos intentaban hacerlo, todos excepto el.

Pasaron los años y nunca pudo superarlo, ese suceso había cambiado su vida completamente, paso de ser un joven feliz e entusiasta a uno desganado y pesimista. Todos los día eran un martirio para él, pero con el tiempo había aprendido a ocultarlo, todo con el fin de no preocupar a su familia. También se dio cuenta de que podía ver fantasmas, pero eso nunca lo atormento, le ayudaba a desahogarse, buscaba redimirse ayudando a partir a aquellos que ya habían muerto.

Fin del Flash Back

La ira y frustración invadieron a Ichigo repentinamente, y al ver que el Hollow se preparaba para devorar a su hermana no pudo sobrellevar más la situación y grito - ¡KUROOOOO! ¡DAME TU PODER! - vocifero desesperado ya sin más opciones.

De inmediato un aura negra cubrió el lugar y al esclarecerse un poco se podía ver al joven peli-naranja vistiendo sus ropas de Shinigami y su cuerpo a un lado aparentemente dormido. Sin pensárselo mucho en un rápido movimiento Ichigo corto por la mitad al Hollow, sin darle oportunidad alguna de defenderse.

Mientras se desvanecía tomo a su hermana y a la pequeña mujer para depositarlas en el piso. La shinigami estaba gravemente herida, si sus pocos conocimientos de la medicina no le fallaban, no había nada que hacer. Se acerco para mirarla más de cerca, realmente se sentía arrepentido de su debilidad, de que las cosas hubieran tenido que terminar de esa manera.

La mujer abrió los ojos lentamente, y aún en la situación que se encontraba el Kurosaki se aventuro a preguntar - ¿Por qué lo hiciste Shinigami? ¿Por qué sacrificaste tu vida por la mía? - Pregunto Ichigo en medio de sollozos.

- No lo se, creo que simplemente por que es mi deber proteger a los seres humanos. Además no me llamo Shinigami, mi nombre es Rukia Kuchiki - Hablo Rukia con cierta dificultad, se veía que le costaba hablar - Yo soy Ichigo Kurosaki - respondió el peli-naranja mientras pensaba en que podría hacer para salvarla.

Buscando una ultima esperanza le pregunto a Kuro si había algo que hacer - (Kuro, hay alguna forma de salvar a la shinigami) - Pregunto visiblemente preocupado el Kurosaki - (Si, si la hay) - Le respondió la voz en su mente - (Pero hay cierto precio a pagar) - Dijo Kuro con su dominante voz.

- (¿Cuál es?) - Interrogo de forma apresurada el joven peli-naranja. Se escucho un breve silencio y su zampakuto hablo - (La mujer perderá todos sus poderes de shinigami por el momento) - Se notaba la seriedad en la voz del ente.

Ichigo supo que le tendría que preguntar a la mujer que prefería, realmente no creía que se fuera a negar en las condiciones que se encontraba. - (¿Y que tengo que hacer Kuro?) - Pregunto el Kurosaki con curiosidad - (Solo tienes que clavar tu espada en su corazón. Esta transformara su Reiatsu en energía vital curándola) - Dijo el hombre de cabellera grisácea.

Ichigo sin dudarlo y confiando plenamente en Kuro se acerco a la mujer en busca de su consentimiento - Ehhh…. Rukia, hay una forma de curarte pero debes saber que al usarla perderás toda tu energía espiritual, teniendo la fuerza de un simple humano. Esta en tus manos tomar la decisión - Explico el joven a la mujer que lo miraba atento.

- Si que eres un estúpido, si no me curaras moriría aquí mismo. Así que en vez de preguntar idioteces y estar perdiendo el tiempo, apresúrate y cúrame ya mismo - Respondió la Kuchiki con una vena en la frente.

Al momento Ichigo agarro su espada y la clavo en el corazón de Rukia, se veía la duda en los ojos de la mujer, pero esta desapareció cuando una luz resplandeciente surgió de donde estaba clavada la espada, cubriendo su cuerpo y poco a poco regenerando las heridas que tenía. Cuando la luz ceso se podía ver que ella tenía un kimono blanco, en vez del negro que vestía anteriormente, y su espada había desaparecido, dando así señal de que había perdido sus poderes como shinigami.

Rukia cayo dormida a los segundos de ser curada. Entonces Ichigo entro en su cuerpo y tomo a su hermana como a la mujer para entrarlas a su hogar. La calle estaba destruida pero ya encontraría alguna excusa para arreglarlo, la prioridad ahora era mirar como estaban sus hermanas. El peli-naranja entro rápidamente a su casa y cerro la puerta, en las escaleras estaba Yuzu recostada, claramente inconsciente.

El la tomo como pudo y se dirigió al cuarto de sus hermanas, las reviso minuciosamente y las recostó en sus respectivas camas. Después subió y entro en su cuarto. Pensó un rato en donde recostar a la enana que llevaba en sus brazos, hasta que se acordó del futón que había en su closet y la recostó ahí. Estaba cansado, así que decidió acostarse también, a los pocos minutos cayo dormido.

Mientras tanto afuera encima del techo de una casa se podía ver como un hombre con un sombrero de rayas verdes y blancas desactivaba lo que parecía ser una barrera que se cernía alrededor del vecindario de Ichigo. Después bajo y se posiciono al frente de la clínica Kurosaki, saco un aparato y lo puso en medio de la calle, este mágicamente empezó a reconstruir todo.

Al terminar de arreglar todos los daños causados por la pelea, entro a la casa y se dirigió al cuarto de las hermanas Kurosaki y puso un aparato extraño en medio de ellas dos, era un juguete de un pato con sombrero que saltaba a causa de un resorte, este brillo fuertemente, como un flash. Pasados unos minutos el extraño hombre se retiro de la casa de los Kurosaki con rumbo desconocido.

Fin

Hola a todos, espero que les haya gustado el capitulo. Gracias a todos los que dejaron su Review, Follow y Favorite en el anterior capítulo, realmente se agradece. Se que fue un capitulo un poco corto, pero prometo que para el próximo fin de semana vuelvo a actualizar . Lo que pasa es que entre a estudiar el 14 de Agosto, y he estado muy corto de tiempo, pero como dije anteriormente actualizare el fin de semana.

La historia se parece un poco a la original, pero es porque es el principio, en los próximos capítulos se separara más del cannon. Respecto a cada cuanto actualizare, creo que lo haré cada dos semanas, para así llevar un buen ritmo. Ya para terminar en cuanto a lo de las parejas no se porque decidirme, creo que lo mejor y lo más natural sería IchiRuki por lo que por ahora me decanto por eso, pero quién sabe. Igualmente faltan aún algunos capítulos para llegar a ese asunto.

Gracias por leer y hasta el próximo capítulo.