14 de Mayo de 2008, 10:38 PM.

?: ¡Rápido Emily, no dejes que te atrapen!

Al despertar, sentí que el camión ya no estaba en movimiento, vi una luz, era la puerta por donde tiraban la basura, había un hombre tirando todos los residuos a una montaña...una montaña gigante de basura. Me acerqué a el y le pregunte:

Emily: Disculpe señor, me han traído hasta aquí por un error...¿Me ayuda?

Señor: Claro, niña.

El me ayudo a bajarme. Cuando terminó de tirar toda la basura me llevó a una casa que no estaba muy lejos de allí. Al entrar, el me presento a dos agradables chicas: Daisy, y Emma.

Señor: Daisy, Emma, encontré a esta niña en el camión de basura. Al parecer la metieron ahí por un error y está perdida. ¿Cómo podemos ayudarla?

Daisy era una mujer que aparentaba unos 20-23 años, su cabello era largo y rubio. Sus ojos eran verdes esmeralda y traía puesto un hermoso vestido celeste que le llegaba hasta las rodillas.

Y Emma, era una chica joven que más de 19 años no podía tener. Su cabello era negro, no tan largo, sus ojos eran celestes como el cielo. Traía puesto un uniforme escolar de color azul y una corbata roja.

Daisy, con tono preocupado me dijo:

Daisy: ¡Oh, pobre niña! ¿En donde vives? Podemos llevarla a su hogar. ¿No crees, John?

Al parecer, el señor se llamaba John. El era un hombre de estatura ni tan baja, ni tan alta. Su cabello era negro oscuro y sus ojos eran verdes como los de Daisy. Traía puesto su uniforme de trabajo (Un poco sucio por la basura).

Con timidez, le respondí a Daisy:

Emily: Vivo en un pueblo llamado San Vicente.

Emma: Parece muy lejos.-Dijo sin interés.

John: Si, queda demasiado lejos. ¿No tienes familiares viviendo por aquí cerca?

Emily: Sí. Tengo a mis abuelos que viven pasando un bosque que está cerca de aquí.-Le respondí.

Daisy, casi gritando, dijo:

Daisy: ¡Ese bosque es muy peligroso! ¡Dicen que el que entra ahí no sale más!

John: No te preocupes, son todas historias tontas. Solo puedo llevarte hasta el bosque. Te llevaré mañana, ¿Si?-Me dijo con una sonrisa.

Acentí con la cabeza y me quede ahí a cenar y a dormir.

Así, fue como me arruinaron la vida. Pero esta historia no termina aquí...

Al siguiente día, me levantaron como a las 7:00 de la mañana, me subieron a un auto y me llevaron a la entrada del bosque (No sin antes desayunar).

John: Solo puedo traerte hasta aquí, no puedo pasar el bosque con el auto, ten cuidado...y toma esto.

El me dio una linterna.

Emily: Gracias por todo, me han ayudado mucho. Gracias.-Dije bajando del auto.

Ellos me saludaron por la ventanilla y volvieron hacia su hogar. Ahora solo me quedaba pasar ese "aterrador" bosque y llegar a la casa de mis abuelos.

¿Qué tan malo puede ser? No hay nadie aquí, no hay porque temer.

Esas palabras se repetían en mi mente, pero aún así tenía miedo. No me ponía a temblar nada más porque no quería parecer cobarde.

Seguí, y seguí caminando. Había pasado casi dos horas desde que había llegado a ese bosque. La verdad, era inmenso.

¿No hay flores? A mi abuela le encantan las rosas...me gustaría darle una para su bello jardín.

Y otros mil pensamientos pasaban por mi mente...hasta que pise mal una piedra y me caí entre las hojas secas del bosque.

Emily: ¡Lo que me faltaba!-Dije levantándome.- Ahora tengo una herida en mi pier-

Salí de mis pensamientos...

Cuando vi esa flor.

Una hermosa flor...

Era una rosa...de color ¿Negra?

Sí, una rosa negra...Era hermosa...Exótica...Era perfecta.

Emily: ¡Oh, que hermosa rosa! Se la llevaré a mi abuela...¡De seguro le encantará, es raramente preciosa!

La saqué, y seguí mi camino.

8:24 AM.

Había pasado una hora y no pasó nada malo, ni extraño, ni sospechoso...

Hasta que...

Vi una cabaña...¿Una cabaña en el medio del bosque? No era la casa de mis abuelos, la casa de mis abuelos tenía un camino de piedras rojas y flores muy coloridas (Como les dije, a mi abuela le encantaban las flores).

Pero, ellos nunca me habían contado sobre una cabaña en el bosque...¿Quién vivirá ahí?

¡Holaaa gente!, aquí tienen el segundo capítulo, espero que les guste :) ¡Pronto saldrán los Creepys!