Día 5: Ángel.

—Vamos Sasuke-kun Admítelo —le incitaba la chica de cabellera rosada entre risas y copas.

—Hn

—Vamos Teme, no seas tímido, sé que me quieres, pero por una vez quiero oírte decirlo —Claramente estaba borracho

—Dobe —Dijo Sasuke tratando de ocultar su estado de ebriedad, mostrándose serio— la verdad, eres un ángel. —Acto seguido el Uchiha cayó dormido, ya que tenía poco aguante al alcohol.

Era una extraña manera de pensarlo, pero todos aseguraban que Naruto no solo era un héroe, sino que era una especie de ángel, un ángel de Konoha.

Era irónico puesto que hace muchos años había sido marginado por el demonio que poseía en su interior. Y él, sin dar su brazo a torcer jamás, demostró su valía y su bondad.

Cumplió su promesa de traer al Uchiha de vuelta, sin perder la fe en su mejor amigo, sabiéndolo bueno y comprendiendo, a su manera, la dura vida que le tocó llevar.

El rubio y la pelirrosada estaban anonadados. El alcohol, que hasta hace unos segundos corría por sus venas, había desaparecido.

—¡¿Qué Sasuke dijo que?! —Preguntaron alarmados al unísono, mientras se devolvían una mirada de sorpresa y sentimientos encontrados.