La historia no pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.

CAPÍTULO 3

Después de unos minutos, el anillo de fuego rodeó a Caroline y a Klaus. Kol y Rebekah los observaban desde el otro lado. La bruja, Celeste se encontraba de pie dentro con Bonnie a su lado.

-Suelta a Caroline. Ella no ha hecho nada para merecer esto –escupió Bonnie.

-Oh, pero si lo ha hecho, amor –Klaus se acercó por detrás a Caroline y le colocó un brazo alrededor-. Caroline tiene que ver con todo esto.

Caroline gruñó molesta-. Aléjate de mí –escupió Caroline. Klaus la soltó y se dio la vuelta para encararla-. No hay ninguna razón para que hagas un berrinche, amor. En unos momentos, esto acabará.

Caroline no quería hacer nada más que borrar esa sonrisa de su cara-. Te odio.

-Bueno amor, no puedo decir lo mismo de ti. Tan pronto como mis ojos se posaron en ti, supe que eras mía –dijo Klaus.

-No soy tuya –dijo Caroline.

-Oh, es verdad estás con el cachorro, Tyler. Siento romper tu burbuja, amor, pero no eres suya. Eres mía y en unos minutos estarás vinculada a mí para siempre –dijo Klaus.

-Y una mierda –gritó Tyler desde la celda.

-¿Alguien escuchó a una rata? –bromeó Klaus.

-Si salgo de esta celda, te mataré –dijo Tyler.

-Buena suerte con eso amigo –dijo Klaus-. Luego deberíamos tener tiempo, amor –dijo susurrando en su oído.

-Quita tus manos de mí –dijo Caroline envolviendo su mano alrededor del cuello de él.

-Toda una fiera –cogió la mano de ella y la acercó hacia delante-. No hay ninguna razón para gruñir.

Caroline tembló cuando el brazo de él pasó por su cuello-. Esto sería mejor si estuvieras a dos metros bajo tierra.

Klaus se echó a reír suavemente-. No dirás eso amor, cuando estemos vinculados.

-Aun intentaré matarte –dijo Caroline.

-He escuchado eso muchas veces cariño. No funciona –Klaus se giró hacia Celeste-. Me gustaría que esta fiesta empezara ya, Celeste –gruñó Klaus.

Bonnie fulminó con la mirada a Celeste. De ninguna manera iba a ayudar a vincular a su mejor amiga con ese monstruo-. No te ayudaré.

Klaus suspiró molesto-. Kol.

Kol corrió al piso de arriba y sacó a alguien a la mazmorra.

Los ojos de Bonnie se abrieron de repente-. Matt.

-Empieza con el cántico a menos que quieras que el pobre Matt sufra las consecuencias –le dijo Kol a Bonnie.

-Bonnie, no sé lo que está pasando, pero lo que sea quieran que hagas, no lo hagas –dijo Matt.

-Matt, no puedo dejar que te hagan daño –dijo Bonnie.

Kol tiró del cuello de Matt hacia delante y le clavó sus colmillos en el cuello.

-No –gritó Bonnie.

Los ojos de Rebekah se abrieron. Cogió a Kol y apartó a un inconsciente Matt, que se deslizó hasta el suelo. Rebekah mordió su muñeca y la forzó en la boca de Matt-. Creo que deberías decidir deprisa, bruja –dijo Rebekah.

Kol gruñó a Rebekah-. ¿Es eso por lo que lo has salvado? ¿Por qué te gusta?

Rebekah lo fulminó con la mirada-. Cállate, Kol.

-¡Estoy esperando bruja o empezaran a caer cuerpos! –rugió Klaus.

-No lo hagas Bonnie –dijo Caroline. Klaus alcanzó y tomó el mentón de Caroline-. Lo mejor sería que te mantuvieras callada, amor.

Caroline golpeó su mano apartándola y alejándose de él.

Klaus rugió molesto.

-No es ningún problema. Me encargaré de esto –dijo Kol sy e movió hacia delante tomando el rostro de Bonnie. Ella forcejeó y le dio un rodillazo a Kol en las huveos-. Mierda.

Rebekah dio unos pasos hacia delante pero Kol la detuvo-. No…yo me encargaré.

Bonnie retrocedió un poco, pero Kol la agarró y tiró de ella hacia delante-. La ultima chica que hizo eso, tuve mis colmillos en su cuello –Kol sonrió.

-No soy como las otras chicas –dijo Bonnie enfadada.

Kol se rio y suavemente agarró su cuello-. Normalmente no me gustan las brujas, pero puedo hacer una excepción contigo.

Rebekah rodó os ojos-. ¿Podrías dejar de flirtear con ella y continuar con esto?

Bonnie intento luchar contra él, pero tiró de ella y la miró a los ojos-. No hagas que me arrepienta de salvarte Señorita Bennett. Completarás el hechizo y no te resistirás–dijo Kol.

Bonnie forcejeó mientras los ojos de él se dilataban. Kol la soltó y dio un paso hacia atrás. Celeste agarró la mano de Bonnie forzando a que completara el hechizo. Las llamas las rodearon. Los ojos de Bonnie estaban cerrados apretadamente mientras Celeste empezaba con el cántico.

Klaus siseó cuando un extraño sentimiento inundó su cuerpo. Se giró hacia Caroline y tomó su mano.

-Por favor, no lo hagas –dijo Caroline.

L-o siento amor, no puedo hacerlo –Klaus la acercó a él-. Cuando hinque mis dientes en tu cuello, tú debes morderme o morirás.

Caroline tragó. Miró hacia un lado para ver a Tyler y a todos sus amigos gritándole que luchara. Ella suspiró. Sabía que era inútil luchar contra Klaus. El siempre gana.

Caroline jadeó cuando Klaus la acercó a él y clavó sus colmillos en su cuello. Sorprendentemente era cuidadoso con ella. La sensación le estaba haciendo sentir algo que nunca había sentido. Él rodeó sus brazos alrededor de ella sujetandola cerca. Segundos después Klaus la soltó, lamiendo el rastro de sangre de sus labios-. Adelante amor.

-No –Caroline prefería morir antes que estar vinculada a él.

-Lo siento amor no tienes elección –los ojos de Klaus se dilataron-. Bebe de mi sangre.

Sin tener ningún control sobre su cuerpo, Caroline le clavó los colmillos. Segundos después, Caroline se apartó sintiendo una sensación que inundaba su cuerpo. Ella lo soltó sintiéndose mareada.

Klaus soltó un gruñido bajo. Caroline lo miró notando que algo iba mal-. ¿Qué pasa?

Klaus cayó de rodillas jadeando en busca de aire.- ¿Qué estás haciendo Celeste? Se supone que esto no tiene que pasar –rugió Klaus.

Elijah entró en el lugar y miró a su alrededor-. ¿Qué diablos está pasando?

Celeste se giró hacia ellos mientras soltaba a Bonnie- Bonnie se tambaleó mareada. Kol la agarró antes de que cayera. La levantó en sus brazos-. ¿Qué hiciste? –dijo Kol, fulminando con la mirada a Celeste.

-Klaus es un monstruo y debe ser detenido. Una vez que el vínculo está completo entre Klaus y Caroline. Él puede morir –dijo Celeste.

Las venas del rostro de Klaus aparecieron, su rostro y sus colmillos sobresalieron. Caroline lo imitó y se tensó cuando se dio cuenta de lo que le estaba pasando. Podía sentir todo lo que sentía él. Un increíble dolor lo golpeó y Caroline cayó al suelo.

-Para –dijo Elijah.

-No puedes matarnos. Somos indestructibles –gruñó Rebekah a Celeste.

-Cuando estás vinculado a alguien, te haces débil. Caroline es su debilidad y si ella muere, él también-. Celeste saco una daga. Se rodeó a si misma de fuego y se dirigió hacia Klaus y Caroline.

Rebekah y Elijah estaban intentando atravesar el anillo de fuego, pero nada funcionaba. Kol sacudió a Bonnie para despertarla-. Bonnie despierta –Kol estaba entrando en pánico. No quería que su hermano muriera.

Bonnie jadeó mientras Kol estaba a su lado llamándola. Bonnie podía ver su rostro. Estaba asustado-. Bonnie debes dejarlos atravesar la barrera. Va a matar a Caroline y a Klaus.

Bonnie se puso de pie con la ayuda de Kol. Ella fulminó a Celeste con la mirada y empezó con el cántico.

Elena no podía mirar más. Estaba tan asustada de lo que podría pasar. Stefan y Damon se sentían inútiles. Tyler y Jeremy estaban intentando romper las cadenas de sus muñecas.

Caroline gritó cuando un dolor punzante recorrió su cuerpo. Se movió temblorosa, respirando forzadamente mientras su cuerpo caía rápidamente. Tomó su último aliento.

Celeste se quedó de pie con la daga en la mano-. Lo siento, Caroline.

El anillo de fuego que los rodeaba poco a poco fue despareciendo. Elijah saltó empujando a Celeste contra el suelo-. ¿Qué hiciste? –Elijah le gruñó.

Celeste se apartó rápidamente, pero Rebekah la levantó tomándola del cuello-. ¿Qué le hiciste a nuestro hermano? -gritó Rebekah.

-Es un monstruo. Necesita morir, como el resto de vosotros –escupió Celeste-. Klaus nunca dejará de causar daño a los otros. Esta era la única manera.

Rebekah apretó su garganta-. Dime, qué le hiciste a Klaus o te romperé el cuello.

-Se está disecando y no se despertará a menos que su alma gemela le dé su sangre voluntariamente. Sin ella, él se quedará a si para siempre –Celeste sonrió.

Rebekah rugió y le rompió la mano. Celeste cayó al suelo gritando.

-Rebekah –escupió Elijah.

-Se merecía algo peor que eso Elijah –dijo Rebekah.

-Ponla en una de las celdas –dijo Elijah.

Rebekah arrastró a Celeste, la lanzó y la encerró-. ¿Por qué no puedo matarla y ya está?

-No, quizás la necesitamos –dijo Elijah-. Quédate aquí –Elijah levantó a Klaus y salió corriendo del lugar hasta el cuarto de invitados. Lo estiró en la cama y suspiró-. Te traeré de vuelta hermano. Lo prometo.

LOR

Bonnie corrió hasta Caroline-. Caroline, por favor despierta. Caroline.

-Apártate, bruja –Rebekah pasó junta a ella y mordió su muñeca. La colocó en la boca de Caroline-. Vamos bebe.

Los ojos de Caroline se abrieron al despertarse. Empujó a Rebekah dándose cuenta de que le estaba dando su sangre. Ella tosió y se apartó-. ¿Qué estas haciendo?

-Intentando salvarte la vida. Pensé que estabas muerta…muerta –dijo Rebekah.

-¿Qué pasó? –dijo Caroline poniéndose de pie.

-La señorita bruja de mierda decidió intentar mataros a ambos –dijo Kol.

-Tendrá que intentarlo con más ganas amor –dijo una voz.

-¿Qué fue eso? –Caroline miró a su alrededor-. ¿Dónde está Klaus?

-Celeste lo disecó –dijo Bonnie.

Caroline miró hacia el suelo. Veía a Klaus. Sus ojos estaban cerrados y su piel era gris. ¿Por qué acababa de escuchar su voz entonces? -. ¿Estás seguro?

-Sí, ¿Por qué? –preguntó Elijah.

-Ah, nada –dijo Caroline ignorando la voz en su cabeza.

Elijah se acercó hasta la celda y cogió el cerrojo.

-¿Qué estás haciendo? –dijo Caroline.

Elena miró a Elijah-. Por favor, suéltanos Elijah. Solo queremos ser libres.

Elijah los miró durante un rato.

-¿Elijah, no estarás considerándolo, verdad? –preguntó Rebekah.

-Sí, lo estoy haciendo –Elijah abrió la celda y se acercó a Elena. Damon le gruñó.

-No hace falta que te enfurezcas, Damon. Solo estoy soltándola –dijo Elijah cogiendo las cadenas y tirando de ellas libreándola.

Elena se masajeó las muñecas y se apartó.

Pronto todos ellos eran libres excepto Jeremy y Tyler. Tyler ya estaba libre y se lanzó hacia él, pero Elijah lo agarró del cuello y lo lanzó al suelo-. Solo porque eres un híbrido no significa que puedas engañarme. Sabía que estabas libre desde el momento en el que entré en la celda –dijo Elijah, saliendo de la celda y sujetando la puerta abierta.

-Salid de aquí antes de que cambie de idea –dijo Elijah.

Stefan y Damon salieron de la celda como todos. Tyler estaba furioso buscando venganza, pero la única cosa en la que podía pensar era en Caroline. Él corrió y envolvió los brazos alrededor de ella-. ¿Estás bien? ¿Qué pasa con el hechizo? ¿No estaba completo, verdad?

-Estoy bien, Tyler –dijo Caroline.

-No estoy segura de que el hechizo estuviera completo –dijo Bonnie-. O incluso de que hiciera el hechizo.

-Gracias a Dios –dijo Tyler.

-Caroline y Bonnie no se irán con vosotros, me temo –dijo Elijah.

Elena lo fulminó con la mirada-. ¿Qué? Prometiste que no harías daño…

-Mantendré mi palabra Elena. No les haremos daño, pero si alguno se mete en mi camino, habrá sangre derramada –dijo Elijah.

-Caroline, no se va a aquedar aquí –dijo Tyler.

-Ella se queda hasta que mi hermano se despierte –dijo Elijah.

-Siempre podrías quedarte aquí encadenado a la pared –sonrió Rebekah a Tyler.

Tyler tembló-. No gracias.

-Ahora vete antes de que cambie de idea y no hagas que me arrepiento de ello –dijo Elijah.

-No quiero quedarme aquí –escupió Caroline.

-Entonces te daré a elegir, Señorita Forbes. Si quieres irte entonces Bonnie se queda. Si Bonnie quiere irse entonces tú te quedarás en su lugar. De una manera u otra una de vosotras tiene que quedarse –dijo Elijah.

-¿Por qué? –dijo Bonnie.

-Porque necesito a alguien para despertar a Klaus. No importa el tiempo que lleve. Celeste dijo que tu sangre es lo que lo despertará, pero tienes que darle tu sangre voluntariamente –dijo Elijah.

-Pero tampoco quiero –dijo Caroline.

-Que mal –dijo Rebekah.

-¿Qué hay de la doppelgänger? Aunque ahora sea un vampiro estoy seguro de que su sangre puede ser útil –dijo Kol fulminando a Elena con la mirada.

-Ni lo piense –escupió Damon.

-¿Qué vas a hacer si lo hago? –dijo Kol.

-Kol, vete. No tengo tiempo para tus juegos infantiles –dijo Elijah-. Ahora, todo el mundo fuera.

Rebekah hizo un mohín mientras veía como todos ellos se iban incluyendo a Matt-. Pero Elijah…

-Rebekah no…necesitamos encontrar la manera de despertar a Klaus –dijo Elijah.

Elijah los siguió. Él cerró la puerta-. Caroline antes de que puedas irte necesito un poco de tu sangre.

-No necesita darte nada –escupió Tyler.

Kol gruñó pero Elijah lo detuvo.

-No Tyler. Está bien…le daré un poco de sangre –dijo Caroline.

-Caroline no…podría despertar. Es mejor si se queda como esta, así no hace la vida de los demás un infierno –dijo Tyler.

-Podemos hacer esto con o sin su permiso Tyler. No es una opción –gruñó Elijah.

-Tu hermano bastardo mató a mi Madre. Me importa una mierda lo que pienses –dijo Tyler.

Elijah metió la mano en el pecho de Tyler, y los ojos de éste se abrieron.

-Noooo –gritó Caroline moviéndose hacia delante, pero Rebekah la sujetó.

-Si insultas a mi hermano o a mi familia otra vez te arrancaré el corazón –Elijah giró su corazón, haciendo que Tyler jadeará-. ¡Discúlpate!

Tyler siseó enfadado hacia él. Realmente los odiaba a todos-. Lo siento…lo siento.

Elijah sacó su mano del pecho de Tyler. Vio como Tyler caía al suelo mientras Caroline lo ayudaba-. Lo mejor sería que la próxima vez mostraras algo de respeto –dijo Elijah cogiendo un pañuelo y limpiándose la mano.

-Pensaba que no te gustaba ensuciarte las manos –dijo Kol.

-Kol, por favor cállate –dijo Elijah.

-¿Estás bien? –preguntó Caroline.

-Estoy bien –dijo Tyler.

-Kol lleva a la Señorita Forbes al cuarto de invitados de la izquierda. Estaré allí en un momento –dijo Elijah.

-No puedes dejarla encerrada para siempre –dijo Elena.

-Te sugiero que te vayas con Stefan y Damon en este momento –dijo Elijah.

Damon agarró la mano de Elena-. Vámonos. Necesitamos irnos.

-No voy a dejar a mi mejor amiga sola –dijo Elena.

-Caroline será libre pronto, pero Bonnie se quedará. Si encuentra el hechizo para despertar a Klaus entonces también será libre.

Bonnie frunció el ceño molesta-. No te ayudaré.

-No tienes elección, Señorita Bennett –dijo Elijah.

-Y no me preocuparía demasiado Señorita Bennett. Estaré aquí para hacerte compañía –dijo Kol tomando suavemente su mejilla.

-Aléjate de mí –dijo Bonnie, dándole un golpe a su mano apartándola.

-Guerrera, creo que me gusta –dijo Kol.

-Kol –Elijah lo miró furioso.

-Bien, bien, me comportaré.

Stefan siguió a los demás pero se dio la vuelta-. Si la Sheriff viene hasta aquí, estoy seguro de que sabéis porque.

-No me preocuparía por Caroline. Estará en buenas manos y me aseguraré de que su madre lo sepa –dijo Elijah.

Caroline y Bonnie vieron cómo se marchaban.

LOR

Caroline miró de reojo y casi pudo ver una figura a su lado. Ella estaba durmiendo en la cama. Se sentó y Klaus se sentó a su lado. Sus ojos se abrieron de repente.

-¿Qué de…

-¿Estas sorprendida de verme amor? –preguntó Klaus.

-No es posible –dijo Caroline. Él estaba muerto, pero por alguna razón estaba delante de ella. ¿La estaba persiguiendo en sueños?

-Bueno, podría ser mejor si fuera real, pero este es tu subconsciente –Klaus trazó suavemente el rostro de ella.

-¿De que estás hablando? –dijo Caroline.

-Bueno, el pequeño hechizo de Celeste funcionó. Estamos vinculados y eso es por lo que puedes verme, pero desafortunadamente esto solo es un sueño.

-¿Un sueño?

-Oh, sí. Pero los sueños pueden ser bastante reales e intensos –la mirada de Klaus cayó en su figura y su suave piel. Él se dio cuenta de que ella vestía una camiseta de tirantes azul y unos shorts. Estaba perfecta.

Caroline no estaba segura de lo que sentía, pero sabía que estaba mal. Se sentía como un Pecado mientras las emociones fluían en ella. Cada nervio de su cuerpo le producía un cosquilleo y el calor se extendía por su cuerpo. Cuanto más que la mirara, más quería ella sacarle la ropa-. Oh dios. Que estoy pensando.

-No hay un dios aquí, amor. Solo yo –dijo Klaus mientras la acercaba hacia él. Caroline jadeó ante el frío de la camiseta de seda y de los pantalones que él vestía. Su cuerpo era fuego y el de él era como el hielo. Se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer y se apartó.

-Vete –dijo Caroline, levantándose y alejándose. Antes de que se diera cuenta Klaus estaba delante de ella. Sus manos estaban ahora en el pecho desnudo de él mientras él la tenía aprisionada contra la pared. Ella intentó contonearse, pero era inútil. Él no la soltaría.

La estaba sujetando cerca. Su pecho desnudo contra el de ella y su rostro cerca del suyo. Ella podía sentir cada musculo y línea de su cuerpo, las manos de él trazaron su muslo e inmediatamente su humedad creció. No, no, ella no podía hacer esto-. No puedo estar soñando contigo. No puedo estar vinculada a ti –Caroline lo empujó y corrió hacia la puerta.

Klaus la atrapó rápidamente antes de que alcanzara la puerta-. Pero estás vinculada a mí, amor. Cada día que piensas en mí. Sé que puedes traerme de vuelta, amor. Solo tienes que quererlo –dijo Klaus en un tono bajo-. Y creo que los dos sabemos cómo acaba esto.

Caroline jadeó cuando un flujo de emociones entró en ella. Era como si estuviera en la mente de alguien más. Era Klaus y ella podía sentir todo lo que él sentía por ella. Era algo que nunca había sentido antes. Antes de que pudiera pensar, la boca de Klaus estaba sobre la de ella. Sus suaves y cálidos labios la besaron apasionadamente forzándola a abrir la boca mientras su lengua se introducía. Cuando él separó los labios de los de ella, tenía una mirada hambrienta.

-No puedes hacer que te ame –gimió Caroline. Sabía que se estaba desplomando, pero tenía que luchar. Ella estaba con Tyler no con Klaus.

-Pero, no puedes detenerlo, amor. Sé que no puedes. No puedes dejar de pensar en mí, si no me traes de vuelta, te perseguiré y seduciré de todas las maneras posibles –Klaus se pegó a su garganta y ella jadeó mientras gemía contra él.

Ella intentó luchar contra todas las reacciones que su cuerpo estaba teniendo, pero su cuerpo estaba recibiendo placer con temblores eróticos. Cuando abrió los ojos se encontró a sí misma en la cama con Klaus sentado a horcajadas encima de ella en la cama. Él dejó un rastro de besos por su cuello y su pecho.

Caroline gimió cuando el enterró su rostro en su cuello y se movió contra ella-. No, no –Caroline respiraba entrecortadamente-. No puedo hacer esto.

-¿Por qué no amor? Puedo darte todo lo que has estado deseando. Cada toque y cada beso te enviará al borde del abusmo como nunca antes lo habías sentido.

Caroline se retorció en sus brazos mientras él le sacaba cuidadosamente la camiseta por la cabeza, dejándola solo con el sujetador. Caroline no podía creer lo que estaba sintiendo en ese momento. Sentía como si lo quisiese con cada fibra de su ser. Quería sus labios en los suyos y sus brazos alrededor de ella para siempre.

La única cosa que la frenaba era su lealtad a Tyler. Que le iba a decir.

-Dejar de luchar amor –dijo Klaus mientras trazaba su pecho con su boca, arrancando su sujetador. Caroline gimió cuando su boca se movió-. Oh d…

-Eso es amor –gruñó Klaus tirando de sus shorts dejándola sin nada-. Estamos hechos para estar vinculados.

Caroline estaba jadeando ahora. Cuando miró hacia arriba Klaus estaba encima de ella desnudo. Ella tomó una profunda respiración dándose cuenta de que lo quería. Oh dios ayúdame.

Klaus sonrió mientras jugaba con su cuerpo como una fina pieza. Conocía cada centímetro, cada parte que la podía hacer temblar.

Caroline jadeó, gritando por el placer mientras él la acariciaba-. ¿Qué me estás haciendo?

-Se llama placer, amor. Pensé que sabrías como se siente. ¿Nunca tuviste la experiencia con Tyler?

Caroline gimió-. No, Tyler nunca me hizo sentir…

-¿Sentir que, cariño? –Klaus empujó y Caroline jadeó audiblemente.

-Eso…lo que sea. Quiero más –dijo Caroline incapaz de controlar su deseo por él.

Klaus sonrió-. Estaré encantado de ayudarte con eso, amor.

Caroline gimió salvajemente. Gritó cuando él le mordió el cuello. Todo su cuerpo se sacudió.

-¿Te gusta esto, amor? –Klaus se inclinó y la miró fijamente-. Quiero que sepas que este soy yo dándote placer y no Tyler. Soy el único que te ama y te desea.

Caroline gimió y cuando pensó que no podía tener suficiente placer vio las estrellas.

LOR

Kol se sentó al lado de Bonnie. Ella tenía un libro en sus manos y lo estaba leyendo. Kol estaba aburrido-. ¿Has encontrado algo?

-No, cuantas veces me has preguntado eso –dijo Bonnie molesta.

-¿Estás segura?

-No, vete –dijo Bonnie.

-Ahora, esa no es manera de tratarme. Salvaste a mi hermano, así que debería pensar en alguna forma para agradecerte.

Bonnie lo fulminó con la mirada-. Ni se te ocurra tocarme.

-¿Qué? ¿Por qué todo el mundo piensa que voy detrás del sexo?

-Porque acosas a las mujeres y eres espeluznante –dijo Bonnie.

-No acoso. Ellas vienen voluntariamente hasta mí, cariño –dijo Kol en su oído.

Bonnie tembló y se apartó rápidamente de él-. Estoy segura de que no tienen ninguna opción de todas formas.

-Eres toda una fiera. ¿Sabes lo que les hacían antes a las brujas?

-¿Sabes lo que les hago a los vampiros? –espetó Bonnie.

-No lo sé. Porque no me lo muestras –dijo Kol con una gran sonrisa.

Bonnie quería borrar esa escalofriante sonrisa de su rostro. Bonnie lo miró furiosa y un segundo después, estaba en el suelo gritando. Ella sonrió.

-¿Qué son todos estos gritos? –dijo Rebekah entrado en el cuarto.

-¿Qué demonios hiciste? –Rebelak ayudó a Kol a levantarse del suelo.

Kol.

Kol lanzó una mirada asesina y gruñó-. Nunca tuve una bruja lo suficientemente poderosa como para causarme una aneurisma. Debería darte una lección respecto a eso.

-Me gustaría verte intentarlo –dijo Bonnie.

Rebekah se movió hacia delante, pero alguien la detuvo.

-Esto es suficiente –dijo Elijah-. ¿Estás bien Señorita Bennett?

-Estoy bien –dijo Bonnie.

-Pero, Elijah, la bruja estaba siendo irrespetuosa hacia nosotros y le dio una aneurisma a Kol –dijo Rebekah.

Elijah miró furioso a Bonnie. Era más poderosa de lo que sabía.

-Ve a ver cómo está Caroline, Bonnie.

LOR

Bonnie se fue y se preguntó porque Caroline no había salido del cuarto de Klaus. Se suponía que tenía que darle a Klaus su sangre e irse. Bonnie entró en el cuarto. Vio a Caroline en la cama. Klaus estaba en la cama a su izquierda. Bonnie dio unos pasos hacia delante y pudo escuchar como gemía Caroline y hablaba en su sueño. ¿Cómo podía quedarse dormida tan pronto?- ¿Caroline? –Bonnie tocó su brazo y jadeó.

Ya no se encontraba en el cuarto en el que estaba. Bonnie estaba de pie en una habitación. Dio un paso hacia delante cuando escuchó unos sonidos. Sus ojos se abrieron cuando vio a Caroline y a Klaus en un profundo abrazo. Bonnie retrocedió un poco dándose cuenta de que estaba de vuelta en la realidad. Su corazón palpitaba por lo que había visto. ¿Estaba Caroline acostándose con Klaus o era algo relacionado con el vínculo?

Bonnie se movió hacia atrás otra vez cuando la puerta se abrió. Kol, Elijah y Rebekah entraron.

-¿Algún progreso Bonnie? –preguntó Eijah.

-Ah, um… -Bonnie no estaba segura de que decir.

-Mira eso hermano. Se ha quedado muda. ¿Viste o encontraste algo? –dijo Kol.

-Klaus… -gimió Caroline.

Los ojos de Rebekah se abrieron-. Oh, dios…Klaus debe haber seducido a Caroline.

-Oh, eso es por lo que te estás sonrojando –le dijo Kol a Bonnie.

-No me estoy sonrojando –dijo Bonnie dándose la vuelta.

-Entonces, ¿qué viste, cariño? –preguntó Kol susurrando en su oído.

-Kol, deja de intimidar a la Señorita Bennett –dijo Elijah-. Si Klaus está en la mente de Caroline entonces tenemos un modo de hablar con él.

-No, de ninguna manera voy a meterme en su cabeza –dijo Rebekah.

Elijah rodó los ojos-. Iré yo…será solo un minuto.

-Tómate tu tiempo, hermano –Kol se echó a reír.

Elijah se sentó en una silla y tocó el brazo a Caroline. Un segundo después estaba en su sueño. Se acercó cuando escuchó la voz de su hermano.

Elijah caminó regresando sus ojos a Klaus que tenía a Caroline debajo de él-. Klaus.

Klaus gruñó molesta mientras se daba la vuelta y cubría a Caroline.

Caroline jadeó cuando vio a Elijah de pie. Oh dios. Estaba mortificada.

-¿Qué pasa Elijah? –Klaus se puso sus pantalones rápidamente y se acercó a él.

-Bueno, estoy contento de que te vaya ben, hermano. Ya sabes lo que pasó con el hechizo.

-Por supuesto. El hechizo funcionó, pero estoy aquí atrapado hasta que Caroline me dé su sangre o hasta que Bonnie encuentre un hechizo para arreglarme. Estoy seguro de que Caroline ayudará.

-¿Por qué piensas eso? –preguntó Elijah.

-Caroline no será capaz de resistirse. Está vinculada a mí y lo sabe. No hay escapatoria, será solo cuestión de tiempo antes de que me suelte de mis cadenas.

LOR

Elena estaba de pie delante de Damon y de Stefan. Los dos estaban en el suelo. Damon tenía una estaca en el pecho, Stefan tenía una en su estómago. Elena arrancó la estaca de Damon y después la de Stefan-. Los dos tenéis que parar esto. Sé que te he hecho daño Stefan, pero…

-No quiero escucharlo –Stefan se levantó-. No puedo estar aquí. Necesito marcharme –Stefan corrió hacia la puerta.

-¿Stefan? –Elena empezó a seguirlo, pero se detuvo cuando la puerta se cerró en su cara.

-No te preocupes Elena. Se le pasará…eso lo que hacen los hermanos –Damon se tambaleó hasta el frigorífico.

Elena lo fulminó con la mirada. Nunca quiso esto. Nunca quiso romper el vínculo entre los hermanos. Nunca quiso que se odiaran entre ellos, y ahora era su culpa. No entendía porque seguía haciéndoles esto a ellos.

-Elena, todo era bien.

-No, no creo que vaya a ir bien –dijo Elena-. Luego volveré-

Damon vio cómo se iba y se preguntó si todo volvería a ser igual otra vez.

LOR

Caroline jadeó en busca de aire mientras la familia de Klaus la miraba fijamente. Bonnie también la miraba. Caroline sabía que lo hacía. No podía creer que hubiera tenido un sueño húmedo sobre Klaus. Gracias a dios no era real.

Ella levantó la mirada cuando escuchó una pequeña risa-. ¿Tuviste un buen sueño, amor? –preguntó Kol.

Caroline huyó del cuarto hasta el baño. Echó el cerrojo de la puerta y no había ninguna manera de que saliera. Después del sueño necesitaba una ducha. Bueno, necesitaba más que eso, necesitaba despejar su mente así no pensaría nada malo, nada malo sobre Klaus.

¿Qué es lo que iba a hacer?

Bueno, como podéis ver estoy intentando actualizar las historias cada semana. Espero que os haya gustado, ¡hasta el siguiente capítulo!