¡Hola a todas! Hoy es mi cumpleaños y he querido actualizar algunas de las historias como sorpresa para vosotras espero que disfrutéis ;)
La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.
CAPÍTULO 4
Caroline está encerrada en el cuarto de baño. Bonnie está a su lado con los brazos cruzados. No sabe que decir. Sabe que Bonnie quiere una respuesta.
-Caroline, ¿qué ha pasado? –preguntó Bonnie sentándose en el suelo a su lado-. ¿Te hizo daño?
Caroline la miró para ver el enfado en los ojos de Bonnie-. No, Bonnie. Es este estúpido vínculo, me está volviendo loca y me está haciendo pensar cosas malas que nunca debería pensar.
-Sabes que te gusta, Caroline –dijo Klaus.
Caroline suspiró irritada-. Cállate. Lo siento Bonnie no lo decía por ti.
Bonnie la miró fijamente preocupada-. Estás segura… de que es él.
-Si –dijo Caroline.
-Caroline liberame o te perseguiré en tus sueños –dijo Klaus.
Caroline gruñó molesta-. Bonnie te suplico que busques una manera de romper el vínculo.
-Pero, ¿estás segura de que estás vinculada a él? –preguntó Bonnie.
-Estoy segura. No me dejará en paz. Está en mi cabeza –dijo Caroline. Seguía escuchando su voz. Quería que ella lo despertara utilizando su sangre, pero ella no quería. Quería que continuase dormido así no les haría daño a sus amigos.
Bonnie no estaba segura de que fuera una buena idea. Sabía que estaba segura de ayudar a Caroline, pero no estaba segura de que fuera capaz de romper el vínculo. Si lo hacía, a lo mejor tendría que buscar una forma de mantener a Klaus dormido durante más tiempo.
-Bonnie por favor –susurró Caroline desde fuera de la puerta del cuarto de baño.
Bonnie suspiró-. Está bien.
Se movió y tocó su brazo. Estaba siendo empujanda a su subconsciente como un sueño. Cuando abrió los ojos estaba en el mismo cuarto que el de antes.
La única forma que tenía Bonnie, de poder encontrar una manera de romper el vínculo era encontrar la conexión. Y necesitaba encontrar a Klaus para eso.
-Klaus, ¿dónde estás? –dijo Bonnie mirando alrededor del cuarto una vez más. Se dio la vuelta molesta de que no estuviera ahí. Lo que hizo que se pusiera aún más nerviosa. Sabia de sus trucos y sabia lo malo que era. Pero una cosa estaba clara no estaba asustada.
Salió del cuarto y bajó hasta el pasillo. Escuchó el sonido del fuego chisporroteando. Se giró y entró en el salón-. ¿Dónde diablos estás? –murmuró Bonnie.
-Justo detrás de ti, bruja –dijo Klaus.
Bonnie se giró entonces gritando cuando un brazo la empujó hacia delante y unos colmillos se clavaron en su cuello.
Klaus degustó la dulce sangre mientras bajaba por su garganta. Solo tomó lo suficiente, pero no lo suficiente como para matarla. La soltó dejando que cayera al suelo.
Bonnie atontada levantó la vista para encontrar a Klaus merodeándola-. Se lo que estas intentando hacer, bruja. No funcionará.
Bonnie lo fulminó con la mirada enfadada-. Me has mordido. ¿Por qué diablos lo has hecho?
-Agradece que no te he matado. Se lo que estabas intentando hacer- dijo Klaus.
-No dejaré que te salgas con la tuya en esto –dijo Bonnie.
-No tienes elección en esto cariño –Klaus se agachó y la levantó. La fulminó con la mirada-. Tengo una oferta para ti que creo que disfrutarás.
Bonnie lo miró mal-. Te quemaré antes de aceptar una oferta tuya.
Klaus se echó a reír-. Toda una fiera. Creo que es por eso que mi hermano esta tan enamorado de ti.
-¿Qué?
-No hagas como que no te has dado cuenta, amor. Además, para cuando te vayas de aquí no serás capaz de pensar en otra cosa que no sea mi hermano Kol –dijo Klaus.
-¿De que estas hablando? No me gusta el hermano maniaco. Estás loco –Bonnie lo apartó.
Klaus sonrió siniestramente mientras la acercaba a él.
LOR
-Bonnie –gritó Caroline sujetándola mientras caía al suelo.
La puerta del cuarto de baño se abrió de repente-. ¿Qué ha pasado? –dijo Rebekah entrando.
-No lo sé. Se desmayó cuando tocó mi mano –dijo Caroline.
-Aparta hermana –Kol apartó a su hermana a un lado y se agachó poniéndose de rodillas cerca de Bonnie-. ¿Cómo se desmayó?
-No lo sé. ¿Qué estás haciendo? –dijo Caroline, mientras veía a Kol levantar a Bonnie y cargarla fuera del cuarto.
Elijah entró en el cuarto-. ¿Qué ha pasado?
-Se desmayó –dijo Caroline siguiendo a Kol.
Kol tumbó a Bonnie en el sofá. La miraba. Cada vez que la miraba estaba más intrigado. Había conocido a muchas brujas en este tiempo, pero esta bruja era diferente. Tenía poder. Podía sentirlo cuando tocaba su mano. Golpeó debajo de su piel cuando la levantó. Podía sentir la superioridad irradiar de ella. Antes de que pudiera decir algo, ella se incorporó hacia delante jadeando en busca de aire.
Cuando abrió los ojos estaba incluso más asustada de encontrarse a Kol delante de ella-. ¿Qué dem…
-No te alarmes cariño. Solo estaba intentado ayudar. ¿Estás bien? –preguntó Kol.
-No, no estoy bien. Tu loco hermano me ha mordido –dijo Bonnie con el ceño fruncido tocándose el cuello para sentir la marca del mordisco.
-Es bueno, que solo fuera un sueño entonces –se burló Rebekah.
Caroline le gruñó a Rebekah-. ¿Estás bien? ¿Te hizo daño?
-No lo sé. Me siento ¿rara? –dijo Bonnie.
Elijah fulminó a Bonnie con la mirada. Se veía bien, pero si Klaus la había mordido significaba que el veneno le había afectado-. ¿Dijo algo más mi hermano?
Bonnie se giró hacia él-. Dijo, que si no lo despertábamos no sería responsable de sus acciones. Cualquiera que se unió.
-Eso no tiene sentido. ¿Por qué te mordería? No hiciste nada –dijo Caroline.
-No te engañes a ti misma amor. Sé que estabas intentado dejarme aquí atrapado usando a la bruja. Hay consecuencias.
Caroline maldijo-. Aléjate.
Rebekah la fulminó con la mirada-. ¿Por qué tendría que irme cuando vivo aquí?
-Tú no –dijo Caroline-. Tu loco hermano esta en mi cabeza.
-Parece que alguien no está del todo aquí –bromeó Kol.
-No está loca Kol –dijo Elijah-. Es parte del hechizo del vínculo.
-De verdad, dile a Klaus que quiero detalles para seducir a alguien en sus sueños –dijo Kol.
Bonnie rodó los ojos.
-¿Qué? puede ser útil algún día –sonrió Kol.
-Cállate –dijo Caroline intentando pensar. Quería saber de qué tipo de consecuencias estaba hablando.
-Despiértame o Bonnie morirá –amenazó Klaus. Caroline se estremeció por la sensación que apareció en su cuerpo. Caroline miró a Bonnie que se levantó, pero tropezó cayendo sobre Kol.
-¿Qué está mal conmigo? –dijo Bonnie.
Kol la cogió, sentándola en el sofá mientras la miraba-. Estás envenenada –dijo Kol.
-¿Cómo? –dijo Bonnie.
-Increíble. Cuando Klaus te mordió, debió infectarte de alguna manera –dijo Elijah.
-¿Qué? –los ojos de Bonnie se abrieron.
-Necesitas su sangre –dijo Elijah girándose hacia Caroline-. Debes despertarlo para salvar a la señorita Bennett.
Caroline no podía creer lo que había hecho. Maldito, ojalá se vaya al infierno.
-Si voy ahí amor, tú te vienes conmigo –Klaus se echó a reír.
Caroline frunció el ceño. Bastardo engreído.
-Caroline, no –dijo Bonnie.
-No tiene elección –Elijah se acercó y cogió a Caroline del brazo-. Suéltame.
-Bien, bien, puedo ir yo sola –dijo Caroline dándose cuenta de que no tenía elección. Si tenía que traer de vuelta a Klaus, entonces o haría. Tenía que salvar a Bonnie.
Caroline se sentó en el borde de la cama del cuerpo de Klaus. Se mordió la muñeca y la colocó cerca d su boca. Parecía que pasaron unos minutos cuando se dio cuenta de que Klaus no se estaba moviendo-. Vamos, despierta ya –espetó Caroline.
Elijah sonrió.
Unos minutos después, Caroline se estaba impacientando. Apartó su mano cuando su boca la atrapó.
Caroline jadeó cuando Klaus cogió su muñeca clavando los colmillos en su piel. Caroline se estaba debilitando mientras Klaus seguía bebiendo de ella.
Klaus no podía tener suficiente. Aún estaba hambriento y sintió que podía beber un galón de sangre.
Caroline vio con visión borrosa como Klaus lamia sus labios y la miraba con los ojos amarillos. Sus ojos se posaron ella, entonces su muñeca tocó la de ella haciéndola estremecerse, la acercó a él clavándole los dientes en el cuello.
Elijah abrió mucho los ojos. Se acercó deprisa dándose cuenta del deseo de sangre de Klaus. No podía parar. Apartó a Klaus de Caroline quien se desmayó en sus brazos-. Hermano, contrólate. Estás matando a tu compañera.
Klaus empujó a Elijah, estampándolo contra el suelo. Klaus lo golpeó. Elijah hizo que rodaran y lo estampó contra el suelo-. Espabila antes de que te rompa el cuello –gruñó Elijah.
Klaus alargó la mano para sacar el corazón del pecho de su hermano cuando se dio cuenta de lo que había estado a punto de hacer. Klaus jadeó soltando la chaqueta de Elijah. Esto solo le había pasado dos veces en la vida. Una cuando se convirtió y la segunda vez pasó cuando estuvo maldito durante cincuenta años por la maldición del cazador. Pensó que tenía control. Oh dios que había hecho.
-Caroline.
Elijah se levantó a la vez que Klaus se acercó y levantó a Caroline. Mordió su muñeca y la forzó en su boca. La colocó en su regazo y la sujetó ahí. La acunó en sus brazos-. Lo siento, Caroline.
Elijah miraba intrigado por las emociones de su hermano por la joven vampira en sus brazos. Nunca en su vida había visto a su hermano de esa manera. Era como si fuera una parte de ella y las emociones fluían a través de Klaus como olas. Siempre quiso eso para su hermano y verlo finalmente feliz lo hizo estar contento.
Estaba contento de ver el amor fluir a través de él en vez de destrucción. Aunque fueran vampiros, no tenían por qué apagar sus emociones. Aun podían ser una familia otra vez si escogían mantenerse unidos hacia que estuviera más que dispuesto a proteger a su familia más que nunca.
Finn y sus padres no estaban. Los únicos que quedaban ahora eran Kol, Rebekah y Klaus. Él era el mayor y los protegería de cualquiera que se pusiera en su caminó-. Klaus, ¿estás bien hermano?
Klaus lo fulminó con la mirada y apartó la muñeca de Caroline-. Si… gracias –Klaus estaba perplejo cuando agradeció a su hermano. Normalmente no necesitaba ayuda.
-Te traeré una bolsa de sangre –Elijah se fue del cuarto.
Un momento después, Caroline se despertó. Klaus se sintió aliviado.
-Caroline, ¿estás bien?
Caroline lo fulminó con la mirada molesta-. Podrías haberme matado. ¿En que estabas pensando? –gritó.
-No fue mi culpa, fue culpa de la bruja.
-¿Estás de broma, no? ¿No crees que sea tu culpa? –dijo Caroline.
Klaus gruñó-. Basta, se lo que pasó. No hace falta señalar a nadie. Estás a salvo, curada, es todo lo que importa. Y no, no quería hacerte daño, pero no podía parar el deseo de sangre.
-¿Entonces porque mordiste a Bonnie? –dijo Caroline.
Klaus se levantó de la cama-. Debo ir a alimentarme antes de hacer algo que me arrepienta.
Caroline vio cómo se iba sorprendida. No podía creer que se alejara mientras lo estaba cuestionando-. Hey, no he acabo contigo aun –Caroline lo siguió cuando Elijah apareció delante de él sujetando una bolsa.
-Gracias, hermano –Klaus cogió la bolsa y clavó los colmillos en la bolsa.
Caroline vio sorprendida verlo drenar la bolsa en segundos.
-La señorita Bennett no estaba bien –dijo Elijah.
Caroline corrió hacia el salón. Encontró a Bonnie desmayada en el sofá con Kol sentado a su lado. Kol se dio la vuelta cuando Klaus entró-. ¿Qué hiciste?
Klaus sonrió satisfecho-. ¿Temes que deje morir a tu bruja?
-¿De que estas hablando? –dijo Caroline. Bonnie no era la bruja de Kol. ¿De que estabas hablando?
-Haz algo –dijo Kol levantándose.
Klaus se acercó, se sentó y mordió su muñeca. Entonces forzó su sangre en la boca de la bruja. Aparto la muñeca cuando se despertó. La soltó mientras Kol se acercaba a ella.
-Deberías estar agradecida que salvara tu vida señorita Bennett –dijo Klaus mirándola-. No hagas que me arrepienta.
Bonnie lo fulmino con la mirada. No podía creer que Klaus estuviera de vuelta. ¿Por qué no podía quedarse muerto?
-Por fin, estaba empezando a preguntarme cuando volverías de la muerte, muerte –dijo Rebekah entrando en el cuarto.
-Sí, y seguro que Celeste está muy vida… ¿verdad? –preguntó Klaus.
-Sí, lo que estoy segura que querrás matarla… puedo hacerlo –dijo Rebekah.
Klaus podía sentir el poder venir de Bonnie y Caroline rehusarse a ser parte de eso. Suspiró molesto.
-Kol, podrías llevar a Bonnie a casa. Necesito tiempo para pensar –dijo Klaus.
-Bien, yo también me voy –dijo Caroline. Se movió hacia delante, pero fue empujada hacia atrás.
-Lo siento, cariño, pero aun no puedes irte –dijo Klaus sujetando su muñeca.
-Porque diablos no puedo –espetó Caroline.
Caroline se estremeció cuando él se inclinó sobre su cuello-. Porque aun tenemos asuntos sin resolver cariño –dijo Klaus.
Kol se rio ente dientes-. Eso quiere decir que puedo tener aquí a la bruja.
-No me voy a ir hasta que Caroline este conmigo –dijo Bonnie con los brazos cruzados.
-No tienes por qué dar órdenes, señorita Bennett. Salvé tu vida. Sin mi sangre estaríais muertas las dos. No intentes negociar un acuerdo conmigo –dijo Klaus.
-Te odio –dijo Caroline.
Klaus se rio entre dientes-. Estoy seguro de que si eso fuera verdad, me habrías dicho que no, cuando…
.Cállate… cállate… nadie necesita saber eso –dijo Caroline sonrojándose por el enfadado.
Kol se rio entre dientes-. Esa es buena, pero me gustaría saber que pasó.
Klaus rodó los ojos-. Kol, lleva a Bonnie a casa. No te lo diré dos veces.
Bonnie se alejó de Kol-. NO.
Bonnie solo vete. Diles a los otros que estoy bien –dijo Caroline, no confiando en Kol.
-¿Estás segura? –preguntó Bonnie.
-Si –dijo Caroline. No quería que Bonnie fuera parte de eso. No quería hacerle daño.
-Vamos cariño –Kol cogió la mano de Bonnie y la empujó hacia la puerta.
Caroline vio como Klaus se levantaba decidiendo que iba a hacer. Por alguna razón la manera en la que la estaba mirando la hizo temblar. Como si supiera que er lo que estaba pensando. Ese pensamiento la asustó hasta la muerte.
LOR
Tyler se sentó en el salón de la mansión de los Salvatore frustrado. Su vida era un desastre y todo era por culpa de Klaus. Klaus mató a su madre, el único miembro de la familia que le quedaba. Entonces alejó a su novia de él. No le quedaba nada. No sentía nada, excepto odio por el hibrido. Lo quería muerto-. Necesitamos encontrar la manera de sacar a Bonnie y a Caroline de la mansión.
-Y que brillante idea tienes ahora –se burló Damon.
-Si sacamos a Bonnie, quizás puede detener a Klaus.
-Ah, otra de tus misiones suicidas. No creo –dijo Damon.
-Esa es la primera –dijo Stefan.
-¿Qué se supone que significa eso? –dijo Damon.
-Chicos, parad –dijo Elena. Estaba realmente molesta con los dos.
El timbre sonó. Damon se acercó hasta la puerta y la abrió-. Por fin, estás de vuelta.
Bonnie frunció el ceño.
-Qué bonito. Es por eso que eres una fiera –dijo Kol apareciendo a su lado.
-¿Qué diablos quieres? –le dijo Damon al original.
-No hay necesidad de ser hostil. Solo estaba escoltando a la bruja a casa. ¿Qué te pasa? –dijo Kol.
-Bueno abrir la puerta para ver tu horrible cara, no ayuda –replicó Damon y se echó a reír mientras Kol intentaba entrar en la casa.
-No estaría tan contento Salvatore. Puede que tenga que encontrar otra manera de torturarte –rio Kol-. O puedo enviar a Rebekah.
-¿No tienes que estar en algún otro sitio, en lugar de molestarnos? –dijo Elena.
-¿Dónde está Caroline? –dijo Tyler apareciendo cerca de la puerta.
Kol no pudo evitar sonreír-. Caroline no volverá. Quizás por un tiempo –dijo Kol.
-¿Qué se supone que significa eso? –dijo Tyler.
-Bueno, esta absorto en este momento. No creo que se vaya a ir pronto –dijo Kol.
-¿Por qué no tiene ninguna elección? –dijo Tyler.
-Tuene elección. Solo que decidió estar vinculada –dijo Tyler.
-No te olvides de que cuando estas vinculado a alguien no sabemos lo que están sintiendo realmente –dijo Damon lanzando una rápida mirada a Elena.
-Esto es diferente. Caroline y Klaus no solo están vinculados –dijo Kol preguntándose cuál sería su reacción.
-¿De que estas hablando? –preguntó Kol.
-Klaus y Caroline no solo están vinculados. Están destinados de por vida. Sienten las emociones del otro y el dolor. No me pidas que te lo explique porque no lo sé –dijo Kol-. Así que, sugeriría que siguieras con tu vida cachorro. Caroline ya no es tuya.
-No me creo eso. Estas mintiendo –dijo Tyler.
-No te aburres de hablar de ti –bromeó Kol.
Tyler lo fulminó con la mirada enfadado y corrió afuera derribando a Kol contra el suelo.
Antes de que Kol supiera que estaba pasando una daga entró en su pecho.
Stefan salió-. Tyler, ¿Por qué hiciste eso? ¿Cómo lo encontraste?
-Lo siento Stefan, tenía que hacerlo –dijo Tyler levantándose.
Bonnie gritó desde dentro de la casa. Elena la cogió cuando cayó al suelo.
¿Qué ha pasado? –preguntó Stefan corriendo hacia la casa.
Bonnie gritó otra vez.
-Está sangrando. Es como si la hubieran apuñalado, pero no hay nada –dijo Elena. ¿Dónde está Kol?
-Tyler lo apuñaló –dijo Dmaon.
-Oh dios… no… -dijo Bonnie, dándose cuenta de las consecuencias de Klaus.
-¿Qué pasa? –dijo Elena.
-Klaus nos unió a Kol y a mi –dijo Bonnie-. Sácale esa estaca ahora.
-¿Qué? –dijo Tyler en shock.
Elena salió corriendo y arrancó la estaca del pecho de Kol. Corrió hacia dentro dándole la estaca a Stefan-. Mantenla en un lugar seguro.
Unos minutos después, Bonnie se sentó aliviada de que su estómago ya no estuviera sangrando más.
-La última vez que apuñalamos a Kol. Klaus casi me mata –dijo Damon.
Bonnie se puso en pie con la ayuda de Elena-. Estoy segura de que puedo cuidar de Kol.
-No, podre hablar con él –dijo Stefan.
-¡Stefan! –dijo Elena sorprendida.
Stefan la ignoró y salió hacia la puerta, pero Bonnie le bloqueó el camino-. Lo siento, Stefan. No puedo arriesgarme a perder a alguno de mis amigos –Bonnie dio un paso hacia fuera.
Stefan intentó seguirla pero estaba atrapado dentro de la casa por algún escudo de fuerza-. ¡Bonnie!
-Es solo temporal –dijo Bonnie notando como una sombra corría hacia la casa.
-Maldita sea –Kol cayó sobre su espalda cuando intentó correr dentro de la casa, solo para echarse hacia atrás.
Bonnie lo fulminó con la mirada-. La casa está protegida. Ningún vampiro puede salir ni entrar.
-Señorita Bennett, realmente estas tentando a tu suerte –gruñó Kol.
-Tengo mayores problemas que tú queriendo venganza –dijo Bonnie.
-¿Y qué seria eso? –dijo Kol.
-De alguna forma Tyler te apuñaló y yo también fui apuñalada. Alguien nos conectó –dijo Bonnie.
-Estaré maldito. Klaus debe estar realmente asustado de ti si no conectó –sonrió Kol.
-Aún podría intentar matarlo –dijo Bonnie.
-Muy improbable cariño –dijo Kol mirando la puerta abierta-. Solo quiero venganza por lo que Tyler hizo, amor.
-Si pudiera salir de la casa, te mataré –dijo Tyler.
Bonnie lo fulminó con la mirada molesta-. Voy a volver para hablar con Klaus.
-¿Por qué harías eso? –pregunto Elena.
-Quiero saber porque me conectó a su molesto hermano, y voy a traer a Caroline de vuelta.
-¿Molesto? –Kol vio cómo se iba con su coche. Ignoró los gritos de los otros a Bonnie para que volviera. Rápidamente se deslizó dentro del coche antes de que arrancase.
-Sal de mi coche –dijo Bonnie.
-Vamos cariño, te traje hasta casa y ahora quieres echarme –dijo Kol.
-Me secuestraste. ¿Por qué confiaría en ti?
-Quieres decir lo que hizo mi hermano –dijo Kol-. Además deberíamos confiar el uno en el otro desde que estamos conectados.
Tania un razón, pero Bonnie odiaba pensar en eso.
LOR
Caroline no estaba segura de como había acabado tumbada en el sofá de uno de los cuartos de invitados. Recordaba brevemente encerrarse en su cuarto cuando Klaus la amenazó con castigarla. Corrió al cuarto más cercano y cerró la puerta con pestillo.
Klaus incluso había amenazado con romper la puerta hasta que Elijah lo detuvo. Estaba agradecida de que Elijah lo hubiera detenido. Quería estar alejada de él. Necesitaba espacio y estar alejado de él. Ya no estaba en su cabeza, pero aun podía sentir sus emociones. Podía decir cuando estaba enfadado o triste y eso la irritaba.
Eso fue cuando encontró una botella de vino y una pila de ropa en su cama. No recordaba coger esa ropa, pero si recuerda el vino. Era fuerte y le encantaba.
La ropa que estaba dispersa por la cama debía ser de Rebekah. Encontró una preciosa prenda de encaje en el borde de la cama.
Cogió la botella de vino de la cómoda y dio un sorbo. Miró a su alrededor una vez más. Se encontraba de pie con las piernas temblorosas. Miró a la derecha y vio el espejo. Llevaba puesto un camisón azul cielo. Caía hasta sus rodillas y abrazaba sus curvas y su pecho perfectamente.
Se dirigió hacia la puerta y decidió tener un poco de diversión. Quería inspeccionar más la casa. Estaba muerta de aburrimiento y quería hacer algo. Si iba a ser la prisionera de Klaus decidió hacer de su vida un infierno.
Caroline salió hasta el pasillo y miró a su alrededor. No había moros en la costa. Sonrió y decidió hacer algo.
Klaus estaba sentado en el salón mientras Elijah lo miraba-. Estoy seguro de que bien y sin tener problemas.
-Esa no es la razón por la que estoy irritado hermano. Estoy cabreado porque la bruja en la que confié durante muchos años me traicionó-. ¿Cómo pudo Celeste hacer esto?
-Es difícil confiar en brujas cuando muchas de ellas son puras e intentan mantener el equilibrio del mundo entre lo bueno y lo malo –dijo Elijah.
-Ya me preocuparé de Celeste más tarde, estoy planeando mi venganza contra los Salvatore y Tyler –dijo Klaus.
-¿Qué tienen que ver los Salvatore con esto? –dijo Elijah.
Klaus apretó los dientes al recordar lo que Caroline le dijo sobre Damon. Como Damon la utilizó, jugó y obligó a Caroline a ser su juguete. Ese pensamiento lo disgustó y si veía a Damon no se sorprendería si le arrancaba el corazón-. No tengo ningún problema con mi destripador. Tengo algunos asuntos pendientes con su hermano, Damon.
Klaus se espabiló cuando escuchó a Caroline bajar por las escaleras. Sus pensamientos eran en voz alta como si estuviera borracha o algo-. Discúlpame –Klaus se puso de pie buscándola, pero no la vio.
Miró a su alrededor y se dio la vuelta para ver a Caroline precipitarse hacia la cocina con una botella de vino en la mano. Sus ojos se abrieron al ver lo que llevaba puesto. Solo llevaba puesto un camisón revelador de azul y negro. ¿Qué demonios está haciendo? -. Caroline.
Caroline se detuvo y se giró hacia él-. ¿Qué?
Klaus la miró notando su borrachera. Le quitó la botella-. Creo que ya has tenido suficiente amor.
-No, es mío. Devuélvemelo –dijo Caroline tropezándose hacia delante y tirando de la botella.
Klaus iba a encerrarla en su cuarto cuando lo empujó y salió corriendo-. No puedes esconderte amor.
Klaus la siguió hasta la cocina cuando notó que Kol y Bonnie estaban sentados en la mesa.
-¿Qué estás haciendo aquí? –le preguntó Klaus a Bonnie.
-¿Me vinculaste a Kol? –espetó Bonnie.
-Quizás si, quizás no. Qué más da –Klaus sonrió.
-No eres un brujo. ¿Cómo lo hiciste? –preguntó Bonnie.
-Cuando estuviste en el subconsciente de Caroline y hablaste conmigo. No estaba contento con lo que estabas intentando hacer. Te obligué a creer que estas vinculado con Kol. Entonces hice que Celeste hiciera un pequeño hechizo antes.
-¿Tú, qué?
-Ni se te ocurra pensar en utilizar tus trucos o tendré que ponerte en la mazmorra –Klaus sonrió.
-Me repugnas –dijo Bonnie.
Kol se echó a reír-. Una fiera. Creo que eres la primera bruja que vive después de decirle eso a Klaus.
-No es la primera –Klaus sonrió.
Kol vio como algo borroso pasado por su lado. Miró a su alrededor y vio a Caroline abrir a nevera. Vio cómo se daba la vuelta con ese atuendo azul-. ¿Son reales?
Caroline se giró-. ¿Qué?
Kol señaló su pecho y Bonnie suspiró molesta.
Caroline miró hacia abajo dándose cuenta de que no se había puesto sujetador. Su bien formado pecho estaba apretado contra el fino camisón haciendo que sus pezones se marcaran. En realidad no le importaba porque su cabeza estaba dando vueltas.
-Sí, son reales… imbécil –Caroline sonrió satisfecha cuando vio gruñir a Klaus-. Si la vuelves a mirar te arrancaré los ojos Kol.
Kol rio entre dientes-. Wow, esta vez no hay amenazas con dagas. No necesito a Caroline, tengo algo mejor –dijo Kol, poniendo a Bonnie en sus brazos-. Las brujas normalmente tienen…
Bonnie piso fuertemente a Kol.
Kol maldijo por lo bajo mientras fulminaba con la mirada a la bruja-. Tengo la intención de encadenarte a la pared.
-Me gustara verte intentarlo –dijo Bonnie.
-Kol, deja de ser un pervertido –dijo Rebekah entrando-. ¿Qué estáis haciendo vosotros dos? –preguntó Rebekah fulminando con la mirada a sus hermanos.
-Caroline ha bebido un poco demasiado –dijo te vas a ir a ningún sitio cariño.
-Suéltame –dijo Caroline.
Klaus maldijo por lo bajo mientras apretaba el cuerpo contra el de ella. Si seguía moviéndose tendría que atarla a la cama.
-No me voy a ir sin Caroline, así que saca tus manos de encima de ella –dijo Bonnie.
-Me voy de compras –Rebekah se fue.
-No es una buena idea exigir, cariño –dijo Kol.
Elijah entró y fulminó con la mirada a sus hermanos-. ¿Qué estáis haciendo y que le trae de vuelta señorita Bennett?
-Intentar llevar de vuelta a Caroline –dijo Bonnie.
-Dudo bastante que tenga suerte con eso, señorita Bennett –dijo Elijah.
Caroline se aparó de Klaus y se fue hacia el salón. Kol la miró. Klaus maldijo por lo bajo.
-¿Qué bebió Caroline? –preguntó Bonnie.
-No tengo ni idea –dijo Elijah-. Klaus por favor, haz algo con tu compañera, antes de que haga algo precipitado.
Klaus gruñó y salió corriendo haca el salón. La rodeo con los brazos sujetándola contra él. La levantó y corrió hacia el piso de arriba.
Bonnie tuvo la intención de seguirlos pero Kol se detuvo delante de ella-. Lo siento amor, pero no vas a ir ningún sitio.
-¿De verdad? –Bonnie se movió cuando el juego apareció en sus manos. Atónita lanzó la llama hacia Kol. Kol la esquivó y la cogió del cuello popr detrás-. Mala elección, cariño.
Bonnie cogió sus manos, pero lo siguiente que vio fue la oscuridad.
Kol la levantó y la sujetó.
-¿Qué te pasa a ti con las brujas? –preguntó Rebekah.
-Nada, estaba intentando incendiarme con fuego. Solo la puse a dormir. No es como si fuera a hacerle daño a la bruja desde que está vinculada a mí –dijo Kol.
-Espero que la tratas bien –dijo Elijah-. Deberías llevarla a casa.
-Si la llevo a casa, sus amigos podrían intentar matarnos –dijo Kol.
-Cierto, eso es probablemente una idea mejor.
Elijah vio como llevaba a Bonnie hasta uno de los cuartos de huéspedes. No estaba seguro de poder confiar en su hermano con la bruja. Normalmente era un salvaje, obstinado y tortuoso. Ahora no estaba seguro de que hacer con su hermano pequeño. Parecía como si realmente le gustara. Pero también, podría ser porque era una bruja. Kol había salido con bastantes brujas en el pasado.
Elijah se sentó en el sofá cuando su teléfono sonó. Lo cogió.
-Hola.
-Elijah, mi original favorito. Tenemos que hablar.
-Damon, a que debo esta sorpresa.
-Queremos a nuestra bruja y a Barbie –dijo Damon.
Elijah sonrió-. Si la quieres de vuelta, tendrás que venir aquí y llevártelas.
-Así, que quieres jugar duro ahora. Siempre puedo enviar a Jeremy –dijo Damon.
-Estás perdiendo tu tiempo Damon.
-Vamos a hacer un trato –dijo Damon.
Elijah suspiró molesto-. ¿De qué?
-Si nos traes a Caroline y a Bonnie, te daremos a… Katherine.
Elijah se puso de pie sorprendido-. Katherine no se atrevería a aparecer por aquí. Especialmente si Klaus está aquí.
-Se dónde está y se cómo atraerla hasta aquí –dijo Damon.
Elijah sonrió sabiendo que Damon o era estúpido o esto era una trampa. Sabía que Damon traería a la doppelgänger aquí pero tenía la sensación de que era una trampa-. Está bien, tráela aquí a Mystic Falls. Te daré tiempo hasta mañana o se acabó el trato –dijo Elijah.
-Bien… tenemos un trato.
Elijah colgó el teléfono y sonrió.
LOR
Sus ojos estaban negros y su estómago revoloteaba mientras Caroline se tomaba de golpe la mitad de la botella de vino.
Odiaba que jugasen con él y sabía que Caroline estaba jugando con él. Si estaba borracha o no. Lo volvió loco, no sabía si quería azotarla o atarla a la cama.
Klaus se acercó a ella, cogiendo sus brazos-. ¿Sabes lo que lo que me haces querer hacer? –dijo hambriento.
Caroline tragó en seco. Nunca había visto esa mirada en sus ojos y le hizo preguntarse si había sido buena idea emborracharse y pavonearse delante de Klaus. La estaba mirando como si quisiera comérsela. Dio un paso hacia atrás dándose cuenta de que Klaus la estaba mirando hambriento y moviéndose hacia ella.
-Creo que he encontrado la idea perfecta para castigarte –sonrió Klaus.
A Caroline no le gustó la manera en la que la estaba mirando. Ya estaba bastante caliente y molesta por alguna razón.
Cuando dio otro paso, Caroline le lanzo la botella de vino. Klaus la cogió facilmente. Tomó un sorbo y la colocó en la mesa-. Buena bebida, pero te quiero a ti.
Caroline se estremeció cuando la cogió del brazo empujándola hacia delante. Colocó los brazos en su pecho. Mo miró rápidamente preguntándose porque la estaba mirando. Estaba intentando seducirla o estaba esperando a que ella hiciese el primer movimiento.
Sus pensamientos y su mente estaban pagados de Klaus. Desde que estaban vinculados constantemente pensaba en él. Si pensaba en Tyler no sentía nada. ¿En que estaba pensando? N debería estar pensando el Klaus, pero no podía parra. ¿Qué le había hecho? Todo esto era culpa suya-. No puedo…
-No puedes que… Caroline –el rostro de Klaus estaba a centímetros del suyo.
Caroline podía sentir su respiración en su rostro. Solo quería tocarlo y besarlo.
-No luches, amor. Sabes que la quieres –Klaus gruñó suavemente mientras su mano viajaba desde su cintura hasta su pecho.
Caroline gimió y lo cogió del cuello. La boca de él atacaba su cuello. Se derritió en sus brazos. Si se quedaba así sacia que estaba condenada.
¿Por qué el diablo tenía que sentirse tan bien?
