Come he dicho en el capítulo anterior quería hacer una actualización de los fics, así que hoy os haré dos actualizaciones en un día. Espero que disfrutéis de los capítulos.
La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.
CAPÍTULO 5
Bonnie pensó en los últimos meses, como había cambiado su vida. Desde el día en que los Salvatore aparecieron en la vida de Elena las cosas habían cambiado para mal. Y todo fue peor para todo el mundo cuando los Originales vinieron al pueblo.
La vida como humano era escasa y la vida como vampiro era el paraíso de los sueños. Deseaba poder cambiarlo. Tenía el poder, pero en realidad no tenía el poder para matar a un original. Eso era algo en lo que necesitaba trabajar.
Caminó por la oscura y solitaria calle de Mystic Falls. Si, era de locos salir de noche a caminar, pero era una bruja. Podía protegerse si lo necesitaba. Necesitaba tiempo para pensar, pero su mente seguía rememorando a Kol. No entendía porque estaba pensando en un original. Los odiaba a todos, porque estaría pensando en Kol. Es un original y su hermano era Klaus. Nunca pensó en él antes de que Klaus la mordiera. ¿Era culpa de Klaus? ¿Tenía algo que ver con que estuviera pensando en Kol?
Bonnie siguió caminando, su mente divagando y sus ojos adormecidos. No quería preocuparse de nada, especialmente de los vampiros. Quería ayudar a Caroline, pero no sabía cómo. Deseó ser una adolescente normal por una vez y no ser una bruja todopoderosa rodeada de seres sobrenaturales. Estaba perdida en sus pensamientos cuando de repente notó que estaba en el bosque cerca del parque. Miró a su alrededor y recordó lo que Tyler le dijo sobre los híbridos. Como murieron a manos de Tyler. Estaba bastante segura de que ese era el mismo lugar que Tyler le describió. Esas pobres almas nunca tuvieron una oportunidad contra Klaus.
Solía creer en que el bien gana al mal. Ahora no estaba tan segura.
Miro a su alrededor un poco más cuando de repente escuchó algo. Bonnie giró la cabeza. Sus ojos estaban caídos y estaba alerta cuando un hombre apareció desde detrás de un árbol cerca de ella. No reconoció al hombre.
-¿Estás bien? –preguntó el hombre con un destello tortuoso en sus ojos.
Bonnie se sintió alerta, más alerta cuando notó que el hombre solo era humano. En realidad eso la asustó más. Claro que si hubiera sido un vampiro lo habría matado, pero esto era una historia totalmente diferente. ¿Cómo se iba a proteger de un humano? No solo eso, no se podía concentrar porque estaba muy cansada-. Estoy bien –Bonnie se dio la vuelta y se dirigió para salir del bosque.
-¿Estás segura? –dijo el hombre corriendo hacia ella.
Bonnie se dio la vuelta y levantó la mano para detenerlo, pero siguió caminando hacia ella. Qué demonios-. Aléjate de mí.
-¿Por qué haría eso? –el hombre se acercó a ella.
Por primera vez, Bonnie se dio la vuelta y corrió. Bonnie sintió el pánico como nunca antes lo había sentido. Miró hacia atrás un par de veces para ver donde estaba. Estaba cerca, pero no era capaz de alcanzarla. Una sonrisa apareció en su rostro cuando se dio cuenta de que casi había salido del bosque y al parque donde podría pedir ayuda. Corrió más deprisa cuando de repente tropezó con una gran rama. Maldijo por lo bajo y se levantó solo para ser empujada hacia atrás.
Bonnie gritó cuando se encontró en el suelo con el hombre encima de ella-. ¡Quítate de encima!
-Nadie te ha dicho alguna vez que es una mala idea estar sola en el bosque –dijo el hombre pasando la mano por debajo de la camiseta de ella.
Bonnie maldijo por lo bajo, al ver que sus poderes no funcionaban. Incluso intentó con el fuego. Oh dios no. ¿Por qué no funcionaban sus poderes?-. Suéltame, por favor.
El hombre rio amargamente-. Eso no va a pasar, hermosa –se mofó el hombre, tirando de los vaqueros de ella.
Los instintos de supervivencia de Bonnie golpearon. Lo golpeó y pateó. Luchó, pero él la mantuvo en el suelo mientras le arrancaba la chaqueta. Ella gritó y deseó que alguien la salvara. No podía atacarla de esta manera. Ser violada la destrozaría. Deseo que Kol estuviera ahí.
Bonnie lo pateó otra vez cuando de repente el hombre gritó maldito asesina-. Rodó sobre ella apartándose. Ella se dio cuenta de que sus manos estaban rojas. Sin pensarlo le cogió del cuello y él gritó más fuerte. Sus ojos se oscurecieron y aparecieron las venas en su rostro. Podía sentir la oscuridad en sus venas. La hacía sentir tan bien.
Unos momentos después se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Oh dios que estaba haciendo. Lo soltó en el suelo. Se apartó dándose cuenta de que el hombre estaba vivo, pero apenas. Bonnie se alejó deprisa y se apoyó contra un árbol dándose cuenta de lo que había estado a punto de hacer. Se cubrió el rostro con las manos y lloró. Casi mata a un hombre.
Un segundo después, escuchó un sonido. Levantó la vista y vio una figura oscura delante de ella-. Bonnie.
-Kol –Bonnie rápidamente se limpió el rostro.
Kol se agachó-. ¿Qué pasó? Te escuché gritar.
Bonnie no dijo nada. Sabía que el hombre se merecía algo peor, pero la muerte no era una de ellas.
-Nada –dijo Bonnie.
Kol sabía que estaba mintiendo. Podía decirlo por las lágrimas en sus ojos. La miró y pudo ver la marca de una mano en su brazo derecho-. ¿Qué te pasó? –preguntó Kol. Bonnie no quería responderle.
Kol se dio la vuelta cuando escuchó a un hombre estirarse detrás de él y el olor de sangre golpeó su nariz. Se acercó y vio a la pobre excusa de hombre. Miró fijamente a Bonnie-. ¿Te hizo daño?
Bonnie se levantó y se acercó, ero Kol la bloqueó-. Dime –Kol la cogió del hombro. Sus ojos se dilataron.
-Él… él intentó volarme. Yo… yo lo quemé… no pensé que fuera demasiado… ¿está muerto? –la voz de Bonnie se quebró.
Los ojos de Kol se oscurecieron. El hombre no tenía ningún derecho a violar lo que era suyo-. Estás a salvo. Quédate –entonces Kol volvió hacia el hombre y mordió su muñeca-. Sé que no mereces esto, pero creo que nos divertiremos más así –entonces le empujó la muñeca en la boca. Kol se apartó cuando la marca en el cuello del hombre se curó.
-¿Por qué estás aquí fuera? –los ojos de Kol se dilataron.
-Estaba buscando algo de diversión –el hombre se sentó y miró por encima del hombro de Kol. Miró fijamente a Bonnie.
Con rabia, Kol cogió su brazo y lo sacó de sitio. El hombre gritó rodando por el suelo. Los ojos de Kol se oscurecieron-. Respuesta equivocada.
-¿Qué eres?
-Tu peor pesadilla –Kol rompió el cuello del hombre dejándolo en el suelo. Mirando hacia el suelo cogiendo un aparato que cayó del bolsillo del hombre. No tenía ni idea de lo que era. Lo colocó en su bolsillo.
Kol se acercó a Bonnie balanceándose hacia atrás y hacia adelante. Cogió su mano-. Estas a salvo, Bonnie. Nunca dejaré que te pase nada –levantó ala buja y la sujetó en sus brazos.
Hizo que se diera cuenta de que le gusta Bonnie más de lo que creía. Si alguna vez alguien tocaba a su bruja desearían no haber nacido nunca.
LOR
-No sé si esto es una buena idea –dijo Stefan.
Damon fulminó con la mirada a su hermano. A veces Stefan era tan estúpido-. Sé que Klaus ira a por nosotros después uno por uno. Necesitas encontrar algo con lo que negociar con él –dijo Damon.
-De verdad crees que Katherine vendrá –dijo Stefan.
-Dijo que vendría –dijo Damon apoyándose contra su coche-. Además, creo que se creyó la historia de que la querías de vuelta.
-Ya veremos –dijo Stefan.
-Lo mejor será que seas un buen actor cuando venga -dijo Damon.
Stefan frunció el ceño hacia Damon. Aunque odiara a su hermano ahora mismo sabía que podía ayudarla cuando lo necesitaba. No quería que hicieran daño a Elena. Aun la amaba a pesar de que le gustara Damon.
Unos momentos después vieron como un coche azul oscuro aparcaba. Katherine salió del coche.
Vieron cómo se acercaba a ellos-. Nunca pensé que estaría de vuelta en este pueblo alejado de la mano de dios –dijo Katherine.
-Ha mejorado –dijo Damon-. Cuando te fuiste.
-Siempre con los comentarios sarcásticos. ¿Nunca te aburres de ti mismo? –dijo Katherine mirando a Stefan.
-Realmente no. Me gusto –dijo Damon.
-Estoy sorprendido de que vinieras –dijo Stefan acercándose a ella y acariciando su mejilla. Como deseaba que esta fuera Elena.
Katherine sonrió-. Estoy más sorprendida de que los originales también se hayan ido.
Stefan sonrió-. Yo también.
-¿Deberíamos irnos? –dijo Katherine, trazando su pecho con la mano-. ¿Tienes tus maletas?
-Si –Stefan se quedó de pie y sonrió cunado de repente vio aparecer a Elijah cerca del coche.
Katherine de repente se sintió mal del estómago. No se había sentido así desde que la encerraron en aquella cueva. Fulminó a Damon con la mirada y sabía en ese momento que la había engañado-. Me engañaste –gruñó Katherine.
-Lo siento, éramos nosotros o tú. Tengo a alguien con quien negociar –Damon rio entre dientes.
Katherine se dio la vuelta y vio a Elijah apoyado en su coche. Su corazón latió fuertemente. Cogió la estaca que tenía en el bolsillo y cogió a Damon.
Stefan le sacó la estaca-. Ni lo pienses.
-Pensé que me amabas .dijo Katherine enfadada.
-No puedo amar a alguien que no tiene corazón –Stefan se alejó.
Katherine lo fulminó con la mirada. Sabía que no tenía que haber vuelto nunca. Katherine corrió. Solo corrió unos cuantos metros cuando estuvo de espaldas al suelo. Elijah estaba de pie delante de ella.
-Te daré una opción Katherine. Puedo borrarte cada momento de tu vida o puedes venir y servirme –dijo Elijah.
Katherine gruñó molesta-. No me convertiré en tu esclava si es a lo que te estas refiriendo.
-Siempre puedo decirle a Klaus sobre esto. Entonces esto arruinaría su felicidad. No creo que sea una buena idea –dijo Elijah.
-Klaus feliz. Es la persona más terrible que hay. No cree en el amor –dijo Katherine-. ¿De que estas hablando?
-Todo el mundo puede amar. Es quererlo o no –dijo Elijah cogiéndola del brazo.
Katherine intentó soltarse, pero Elijah la tenía bien cogida. La atrajo hacia él y tomó su barbilla-. Vendrás conmigo por las buenas. No intentes escapar –dijo Elijah.
Katherine lo siguió complaciente. Había tomado verbena, pero por alguna razón no podía escapar de su compulsión.
-Espero que mantengamos el trato –dijo Damon.
-Por supuesto, intentaré persuadir a Klaus de que no os mate o mate a vuestros amigos –dijo Elijah.
-Queremos a nuestras amigas de vuelta –dijo Stefan.
-A lo que pueda –dijo Elijah.
-No hagas que me arrepienta –dijo Damon.
Elijah sonrió.
LOR
Caroline apartó a Klaus-. No puedo… -Caroline corrió hacia la puerta, pero Klaus la atrajo de nuevo.
-Suéltame –dijo Caroline.
-¿Por qué haría eso? –Klaus la levantó y la colocó en la cama-. No hay necesidad de ponerse como una fiera.
-No voy a acostarme contigo –dijo Caroline.
Klaus se echó a reír. La quiere, pero sabe lo que está sintiendo. Puede sentir cada emoción que está sintiendo ella y eso lo enfurece-. No te haré hacer nada que no quieras hace, Caroline.
-Eso es una sorpresa –dijo Caroline, intentando alejarse de su agarre, pero él la sujetó más fuerte.
-No sabes lo que te quiero –dijo Klaus tomando su mandíbula mientras la miraba-. Pero no te tomaré a menos que estés dispuesta.
Caroline se estremeció cuando su mano fue desde su rostro hasta su cuello. No estaba asustada, pero temía rendirse con Tyler. Era la novia de Tyler y de nada más. ¿Por qué Klaus la estaba teniendo? Tenía que ser el estúpido vínculo-. Quiero ir a casa –dijo Caroline.
-¿Por qué? ¿Para qué puedes encontrar alguna forma de romper el vínculo? –dijo Klaus.
-Debería tener el derecho a romper el vínculo si quiero –dijo Caroline.
-Lo siento amor, no tienes elección, pero haremos un trato dijo Klaus sujetándole fuertemente.
-A caso quiero saberlo –dijo Caroline, y estaba aliviada de que Klaus hubiera soltado la mano de su cuello.
-Dejaré que te vayas a tu casa y hagas lo que quiera, si aceptas… casarte conmigo –dijo Klaus.
-¿Qué? –Caroline abrió la boca en shock.
-Estoy seguro de que me escuchaste la primera vez, amor. No creo que tenga que repetirlo –dijo Klaus, apartando un mechón de pelo de su rostro.
Caroline apartó su mano-. Ahora sé que estás loco.
Klaus sonrió satisfecho-. Es tu elección, pero esa será la única forma para que puedas irte de esta casa, amor.
Caroline gruñó-. Si accedo entonces debería poder poner yo también unas reglas.
-¿Y cuáles serían? –dijo Kaus.
-No matar a mis amigos o ningún humano y puedo irme cuando quiera –dijo Caroline.
-A estas alturas no tienes permitido elegir que hacer –dijo Klaus.
-¿Perdona? –dijo Caroline.
-Ya me escuchaste amor. Aunque, una vez que estemos casados podrás hacer lo que quieras- dijo Klaus.
-Eres un gilipollas –Caroline lo apartó de la cama y sonrió satisfecha cuando cayó sobre su trasero. Corrió hacia la puerta.
Klaus gruñó y salió detrás de ella cuando se fue del cuarto. Klaus tuvo la intención de atarla cuando su hermana apareció fuera del cuarto.
-Por fin, pensé ibas a estar ahí para siempre con tu juguete –dijo Rebekah.
-¿Disculpa? –espetó Caroline.
-Pensé que se había librado de ti –dijo Rebekah.
Caroline saltó y la placó contra el suelo. Klaus veía divertido como las dos cayeron al suelo. Caroline intentó estrangular a Rebekah. Los ojos de él se abrieron cuando Caroline lanzó a Rebekah unos centímetros del suelo por el aire y cerca del balcón.
-Caroline –Klaus la miro sorprendido y se preguntó cómo lanzó a Rebekah. Normalmente, nadie era capaz de engañar a Rebekah.
-Me ha cabreado –dijo Caroline.
Klaus se acercó con Caroline siguiéndolo. Cuando se acercó a Rebekah ya estaba de pie.
-Perra –Rebekah la señaló con el dedo-. Pagarás por esto.
-¿Por qué te estas quejando? No es como si pudieras hacerte daño –dijo Caroline.
Los ojos de Rebekah se oscurecieron. Sus manos fueron directamente hacia la rubia bebé vampiro cuando Klaus se colocó de Caroline de ella. Cogió la mano de su hermana.
-Ya basta –gritó Klaus, apartándola-. Rebekah, Caroline es parte de la familia ahora y no toleraré que no la respetes. Muestra un poco de respeto y discúlpate –dijo Klaus.
-No hasta que ella no se disculpe primero –dijo Rebekah.
-¿Por qué debería? –dijo Caroline.
-A menos que quieras que te arranque la cabeza sugiero que te disculpes –dijo Rebekah.
Caroline gruñó
-No tengo tiempo para esto. Vamos Caroline –dijo Klaus, cogiéndole la mano.
Rebekah se fue, quejándose durante todo el camino.
Realmente Caroline no pensaba que era buena idea, pero parecía que no tenía elección. Klaus la arrastró hasta la puerta.
Klaus abrió la puerta y jadeó cuando Kol entró sujetando a Bonnie.
-Kol, ¿qué demonios le hiciste? –dije Caroline.
-Está dormida. Cállate –espetó Kol. Pasó por su lado y la llevó hasta el cuarto de invitados.
Klaus volvió a entrar y vio como volvía hasta donde estaban ellos-. ¿Qué pasó? ¿Qué hiciste, Kol?
Kol se alejó y se sentó en el sofá-. No hice nada. La encontré así.
-¿Qué quieres decir? –preguntó Caroline sentándose en el sofá.
-La encontré en el bosque. No quería decir que estaba mal así que tuve que usar la compulsión.
-¿Qué demonios pasa contigo y con tu familia para usar la compulsión con la gente? No…
-Ya basta Caroline –dijo Klaus. Podía ver la mirada en los ojos de Kol estaba cabreado por algo. Algo debía haberle pasado a la bruja si Kol no estaba de humor- ¿Qué paso Kol?
-Casi la violan.
-¿Qué? –los ojos de Caroline se abrieron mucho-. ¿Quién? –dijo enfadada.
-Una escoria. Bonnie consiguió casi quemarle el cuello. Lo curé y lo maté –dijo Kol-. Encontré esto en su bolsillo.
Klaus tomó el aparato. Gruñó cuando el aparato se deshizo en sus manos.
-¿Qué es? –preguntó Kol.
-Ya lo había visto antes. Se supone que no tenía que existir. Detiene todas las formas de magia alrededor de la persona que la lleva. Sabía lo que era Bonnie –dijo Klaus.
-Oh dios, Bonnie estaba indefensa contra él –dijo Caroline.
-¿Tenía alguna marca o algún tatuaje? –peguntó Klaus.
-No lose. Lo dejé en el bosque –dijo Kol.
-¿Dónde? –preguntó Klaus.
-Cerca de la entrada del parque. No muy lejos de aquí –dijo Kol-. ¿Por qué?
-Puede que sea un cazador –dijo Klaus. Aunque sabía que había matado y torturado a otros a lo largo de su vida. Nunca profanaría a una mujer de esa manera. Nunca tuvo que usar la compulsión para que una mujer se acueste con él. Solo tuvo que usar la compulsión con aquellas que gritaban cuando les clavaba los colmillos en el cuello.
Los ojos de Kol se abrieron-. ¿Me estás jodiendo? Si eso es cierto estoy maldito.
-Volveré. Quédate aquí –Klaus fulminó con la mirada a Caroline y después se fue.
Caroline sabía que ese sería el mejor momento para irse, pero Bonnie la necesitaba. No podía dejarla en una casa llena de originales. Entonces si Kol había matado a un cazador entonces seria perseguido y solo dios sabe lo que pasaría después.
Caroline miró fijamente a Kol-. ¿Así que, aun no has visto a un fantasma?
-Para ser un bebé vampiro, hablas mucho –dijo Kol.
-Lo sé.
Unos momentos después, Klaus volvió.
-¿Y bien? –Kol se levantó y lo encaró.
-No es un cazador. Es un hombre lobo.
-¿Qué querrían hacer con un aparato como ese? –preguntó Caroline.
-No lo sé –dijo Klaus-. Voy a tener una pequeña charla con Celeste. Quizás sabe algo.
Caroline vio cómo se iba-. Voy a ver si Bonnie está bien.
Kol se quedó de pie y aliviado de que el hombre no fuera un cazador. Lo que fuera que estuviera pasando se aseguraría de que no hicieran daño a Bonnie nunca más. Se aseguraría de ello.
LOR
Katherine Pierce no le temía a muchas cosas. La única cosa que la asustaba era que Klaus la encontrara y la torturara por huir de él. Aun así, aquí estaba encadenada dentro de la celda por confiar demasiado en el amor.
-Suéltame –dijo Katherine mostrando sus colmillos.
-¿Se supone que eso tiene que asustarme Katherine? –preguntó Elijah molesto.
-¿Qué querrías de mí? –dijo Katheriine.
Celeste vio la escena delante de ella-. Le gustas, solo que no sabe cómo decirlo.
Elijah le gruñó.
-¿Quién es ella? –dijo Katherine, divertida al saber que aún le gustaba a Elijah. Quías podía usar eso como una ventaja.
-Celeste es una bruja. Se pasó con Klaus, así que ahora está pagando las consecuencias –dijo Elijah.
-Al menos aun estás viva dijo Katherine.
Si solo supiera, Klaus no podía matarla aunque quisiera. Pensó Celeste.
Elijah tomó el mentón de Katherine y lo sujetó-. ¿Qué debería hacer contigo? Hay demasiadas opciones y mucho tiempo.
Katherine sonrió y decidió utilizar su encantado. Sus manos estaban encadenadas pero sus piernas estaban libres. Movió la pierna derecha y la envolvió en su cintura-. ¿Qué quieres Elijah?
Elijah gruñó. Sabía que estaba jugado con él. No le tomaría el pelo. Soltó la pierna de su cintura-. Tus trucos no funcionaran, Katherine –dijo Elijah alejándose de ella-. Estoy aquí para darte que escojas. ¿Qué será Katherine?
-No dejaré que borres mi memoria. No me daré por vencida –dijo.
-Está bien, entonces borraré tu obsesión con los Salvatore –dijo Elijah.
-No estoy obsesionado con ellos –dijo Katherine molesta-. Y no voy a ser tu esclava personal.
Elijah la fulminó con la mirada. La puerta se abrió sobresaltándolo. Se dio la vuelta para encontrar a Klaus mirándolo fijamente.
-Qué demonios hace ella aquí –dijo Klaus.
Klaus se removió cuando Klaus se acercó a ella.
Elijah lo detuvo-. La encontré y decidí traerla aquí. No la mates.
-No dejaré que se quede aquí, Elijah. Ella arruinó mis planes.
-Tus planes. Tu mataste a mis padre… y todo lo que te importa son tus planes –le espetó Katherine enfadada.
-Aun con la venganza. No te llevará a ningún sitio, amor –dijo Klaus.
-Klaus, piénsalo antes de que hagas algo precipitado –dijo Elijah.
Klaus se echó a reír-. Quieres decir algo así –Klaus corrió pasando por su lado y clavó a Katherine contra la pared. Sus colmillos estaban en su cuello.
Katherine se removió-. No.
Elijah lo apartó-. ¿Qué has hecho?
-¿Me pregunto cuanto durara? –dijo Klaus tomándole el mentón-. Quizás una semana.
-Por favor –suplicó Katherine.
Celeste los miró fijamente-. Eres una vergüenza. Todos vosotros vampiros.
-¿Qué te importa? Ella es un vampiro –dijo Klaus, mirando a Celeste.
Celeste los miró-. No importa lo que sea, no hay razón para hacerla sufrir, monstruo –dijo la bruja.
-Tomó la vida humana de Caroline. Merece algo peor que esto –dijo Klaus.
-Así que eso es por lo que aún estoy viva –dijo Katherine-. Caroline, la chica que tomó tu corazón. Pensé que el amor era una debilidad para ti. No tienes amor, ¿entonces que sientes por ella? –dijo Katherine.
Klaus gruñó-. Debería matarte.
-No dejaré que la mates, hermano –dijo Elijah.
Klaus la soltó-. Porque te importa después de todo lo que nos hizo –gritó Klaus.
-¿No ves la razón por la que ella es cómo es? –dijo Elijah.
-No cambiará Eijah. No te dejes engañar por sus trucos –dijo Klaus.
-¿Estas cambiando? Puedo verlo cuando estas con Caroline -dijo Elijah.
-Es diferente con ella –dijo Klaus.
-¿Lo es?
Klaus gruñó molesto-. Ya basta, no escucharé a nadie más. No mataré a la señorita Katherine. Pero la curaré cuando yo quiera –entonces Klaus se fue.
Katherine estaba cada vez más débil. No podía creer que Klaus le hubiera hecho eso.
Elijah se acercó a Katherine y la tomó de la barbilla. Sus ojos se dilataron. Katherine tragó en seco.
-Olvidarás a los Salvatore y la muerte de tus padres a manos de Klaus. No recordaras nada de esta conversación. Ve a dormir.
Unos momentos después Katherine parpadeó y Elijah la levantó en sus brazos. Solo entonces cerró los ojos.
LOR
-Cállate, cachorro. La última vez que te escuchamos. Casi acabamos todos muertos-dijo Damon.
-Si sigues llamándome así te arrancaré la cabeza –dijo Tyler.
-Tyler tranquilízate, sé que etas preocupado por Caroline, pero esto no la traerá aquí –dijo Elena.
Tyler suspiró molesto.
El timbre sonó y Stefan respondió a él. Abrió y se encontró a Klaus de pie en la puerta. Caroline al lado de Klaus.
-Caroline… ¿estás bien? –preguntó Stefan.
-Es mi compañera. ¿Nos dejas entrar? –dijo Klaus.
-De ninguna manera te dejaremos entrar –dijo Damon.
-Si quieres de vuelta a tu bruja entonces nos dejarás entrar –dijo Klaus.
Damon gruñó.
Jeremy y Elena entraron en el salón.
-Déjalos entrar Damon –dijo Jeremy con una estaca en sus manos. Elena cogió la mano de su hermano-. No –dijo Elena.
-Entra –dijo Stefan apartándose hacia un lado.
Klaus sonrió al chico Gilbert-. Controlaría ese temperamento joven Gilbert. No quieres que le pase nada a esa mano.
-Caroline –Elena corrió hacia ella y la envolvió con sus brazos-. ¿Estás bien?
-Estoy bien –dijo Caroline-. Bonnie necesita nuestra ayuda –susurró.
-¿Por qué, qué pasó? –dijo Elena.
Klaus entró en el salón y Caroline se tensó. Tyler los estaba mirando. Esto no iba a ser bueno.
-¿Caroline? –Tyler se movió hacia delante, pero Klaus se colocó delante de él.
-No estoy aquí para matarte, pero si me provocas quizás tendré que arrancarte el corazón –dijo Klaus.
-No me siento con ganas de limpiarla alfombra, así que si vas a matarnos el uno al otro, por favor salid de mi casa antes –dijo Damon.
Klaus sonrió fríamente. Caroline se puso de pie-. Klaus ni se te ocurra. Prometiste que estábamos aquí para ayudar a Bonnie.
Klaus suspiró molesto. De verdad que quería matar a Damon.
-¿Qué está mal con Bonnie? –dijo Elena.
-La otra noche Bonnie casi fue atacada dijo Caroline.
-Bonnie es la bruja más poderosa que hay. ¿Cómo es eso posible? –dijo Damon.
-El hombre que la atacó era un hombre lobo y tenía un aparato que detiene cualquier poder mágico. Si no fuese por mi hermano Kol, quizás ahora no estaría bien -dijo Klaus.
-¿Cómo sabes que no fue Kol? –preguntó Jeremy.
-Mi hermano puede que se aun asesino, pero no se forzaría sobre una mujer –gruñó Klaus.
Jeremy abrió los ojos-. ¿Dónde está ahora'
-Con Kol.
-No creo que sea buena idea –dijo Elena.
-No tiene opción, amor. Kol está vinculado a la bruja. No le hará daño –sonrió Klaus.
Elena jadeó-. La vinculaste a ese monstruo.
-Todos somos monstruos amor. No finjas que eres indiferente. Muestra algo de respeto –gruñó Klaus.
-Por que deberíamos mostrarte respeto cuando tu loca familia toma lo que no es suyo –dijo Tyler.
-Tyler, no -dijo Caroline.
-No, no pararé. Este pedazo de mierda está arruinando nuestras vidas. Es hora de que se dé cuenta de ello –dijo Tyler.
-Mala idea, cachorro –dijo Damon.
-Mucho –Klaus se movió rápidamente y cogió el cuello de ayer rompiéndolo.
-No –jadeó Caroline.
Klaus lo soltó-. No hace falta ponerse histérica, amor. Se curará en un par de horas.
-¿Por qué tienes que ser tan gilipollas? ¿Qué está mal contigo? –dijo Caroline.
Klaus le gruñó-. No provoques amor, a menos que quieras que te tumbe y te castigue delante de tus amigos.
El rostro de Caroline se sonrojó-. Gilipollas –murmuró.
-¿Podríamos parar con lo del macho alfa? Está empezado a molestarme –dijo Damon.
Stefan no estaba seguro de lo que pensar y no quería ver esa horrible imagen. Elena no estaba contenta-. ¿Podrimos volver al asunto? ¿Qué está mal con Bonnie?
Klaus se sentó en el sofá cruzando las piernas-. Ahora no hablará. Ni siquiera con Kol. Así que estaba pensando que quizás sus amigos pudieran ayudarla. Así que necesito a Elena, a Jeremy y a Stefan que vengan conmigo.
-Y una mierda –dijo Damon.
-No tienen elección. Si quieren ayudar a Bonnie esta es su oportunidad. Si no, Kol le hará que se olvide –dijo Klaus.
A Damon no le gustaba la idea del todo-. No vas a ir Elena.
-Es mi amiga. Tengo que ayudarla –dijo Elena.
Damon suspiró molesto-. Está bien, yo también voy.
Klaus sonrió-. Muy bien.
-¿Qué hay de Tyler? –preguntó Jeremy,
Klaus se levantó y cogió a Caroline para que dejara de revisar a Tyler-. Se despertará pronto. Vamos amor.
Caroline lo siguió y si tuviera una daga se la clavaria a Klaus en la espalda.
Klaus se rio sabiendo en lo que estaba pensando. La única cosa en su ente era la idea de inclinarla y darle un buen castigo. Había tantas opciones para pensar.
Caroline se estremeció cuando Klaus la miró mientras sale sujetaba el brazo fuertemente. Podía jurar que sus ojos cambiaran a amarillo y parecía como si quisiera tomarla. Caroline lo siguió, pero no pudo evitar pensar en el momento en que su vida nunca volvería a ser la misma.
¡Espero que os haya gustado!
La verdad es que no sé cuándo podré volver a actualizar. Ahora mismo tengo que hacer demasiadas cosas y no tengo tiempo, por eso he querido subir dos capítulos seguidos, pero prometo que en cuanto tenga un hueco me pondré con los fics. ¡Hasta el siguiente capítulo!
