La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.

CAPÍTULO 11

Elena se despertó con dos cuerpos presionados contra ella, bostezó y abrió los ojos. Estuvo a punto de saltar de la cama cuando se dio cuenta de que estaba entre Stefan y Damon. Su rostro se enrojeció al ver que Damon estaba detrás de ella y Stefan delante, y ambos completamente desnudos.

¿Qué demonios hizo la otra noche? Se movió dándose cuenta de que ambos hermanos estaban desnudos y Stefan estaba aún dentro de ella. Se sonrojó y se preguntó como sería capaz de levantarse sin despertarlos. Cosa que parecía imposible. ¿Es que no podía ser más embarazoso? Elena suspiró dándose cuenta de que tendría que despertar a Stefan para liberarse de él. Elena lo sacudió-. Stefan, despierta.

Él murmuró algo y Elena sintió como alguien le besaba la parte de atrás del cuello-. ¿Damon?

-Hola, querida. ¿Preparada para otra ronda? –preguntó Damon.

-Oh dios mío. No. Vete –Elena lo empujó. Su rostro rojo.

-¿Qué sucede? –Damon se levantó y Elena apartó la mirada debido a su falta de ropa.

-Nada, ¿puedes irte? Estoy… Intentando despertar a Stefan –dijo Elena.

Damon la miró fijamente y recordó lo que sucedió la noche anterior, pero aún estaba intentando entender por qué hicieron lo que hicieron. Se dio cuenta de que Elena no podía levantarse. Se rió-. Mi pobre hermano duerme cuando…

-Cállate Damon. Stefan despierta –gritó Elena.

Stefan se despertó para encontrarse a Elena encima. Frunció el ceño al darse cuenta de que Damon estaba a su lado-. ¿Qué dem… Damon podrías ponerte algo de ropa?

-Lo siento hermano. Pensaba que Elena quería otra ronda. Qué malo que soy –Damon se rió y rápidamente se puso unos pantalones. Stefan se dio cuenta de la mirada avergonzada de Elena y se dio cuenta del por qué-. Lo siento, Elena. Yo… -Stefan la cogió de la cintura y la levantó. Elena jadeó y se estiró en la cama-. No puedo creer que…

-Solo… Voy a ir… A la ducha –Stefan corrió hacia el cuarto de baño y cerró la puerta. Respiró profundamente dándose cuenta de lo que ocurrió la noche pasada. Lo que hicieron los tres. No podía entender como había podido perder el control. Normalmente era capaz de decir que no especialmente a algo como eso. Pero Elena siguió moviéndose y seduciéndolos. No pasó mucho tiempo antes de que tuviera a Damon de rodillas, y para su horror hizo lo mismo que él. ¿Qué demonios estaba ocurriendo?

Elena se tapó con la manta dándose cuenta de lo dolorida que estaba y de los moratones de su brazo.

Damon se dio cuenta y se acercó caminando hasta ella-. No sé que nos ocurrió, pero…

-No soy un juguete frágil, Damon. No fue tu culpa. Lo recuerdo todo, pero no puedo creer que hiciera eso anoche –dijo Elena-. Es como si no tuviera control sobre lo que hice.

-Lo mismo digo –dijo Damon-. Es como si nos… Hubieran obligado.

-No vi a nadie –dijo Elena.

-Créeme, si te hubieran obligado no recordarías nada –dijo Damon-. Toma –Damon mordió su muñeca y se la ofreció-. Te curarás. Tómalo.

-Yo…

Stefan salió y los vio. Se dio la vuelta molesto y Damon lo vio-. No me mires así. Estaba intentando curarla –dijo Damon.

Stefan se acercó y le miró el brazo-. Elena.

-Estoy bien –dijo Elena-. Fueron mis acciones las que nos llevaron a esto.

-Entonces, no tienes ningún problema bebiendo mi sangre –dijo Damon.

Elena soltó un quejido y miró a Stefan.

Stefan asintió y Elena tomó su muñeca y bebió-. Ahora si no te importa. Me gustaría vestirme y tomar una ducha.

Damon sonrió-. ¿Estás segura de que no quieres que uno de nosotros se una a nosotros?

-Vete.

-Bien, bien. Sé cuando no me necesitan –Damon salió del cuarto.

Stefan encaró a Elena-. ¿Estás bien?

-Estoy bien. Necesito tiempo a solas –dijo Elena.

-Está bien –Stefan salió del cuarto, pensando en encontrar a quien los había obligado a hacer eso. Quienquiera que fuera, iba a matarlo.

LOR

Klaus se despertó para encontrarse a Caroline sentada a horcajadas en la cama. Miró el picardías que llevaba puesto. Caroline tenía el pelo suelto y le estaba acariciando el rostro con el dedo. Klaus se sorprendió de que la compulsión funcionara tan bien. La amaba y era suya, sin importar el que.

-Por fin estás despierto. He estado esperando a que despertarás –Caroline se inclinó y le besó el cuello.

Klaus gimió cuando Caroline presionó su cuerpo contra el de él. Era perfecta presionada contra él. Caroline le desabrochó el cinturón, pero Klaus le cogió las manos. Se sentó y le mantuvo las manos sujetas-. Tú, pequeña provocadora. ¿Qué crees que estás haciendo?

-¿Qué crees que estoy haciendo? –Caroline sonrió trazando el pecho de Klaus con su mano.

Klaus sonrió-. Vamos a tener que esperar a la luna de miel, cariño. ¿No queremos arruinar el gran momento? –Klaus se levantó.

Caroline hizo un puchero-. ¿Pero pensé que habías dicho que querías tener sexo híbrido?

Klaus se rió y la encaró-. Ten cuidado, Caroline. Si te tomo ahora, quizá no querrás marcharte nunca.

-Suena bien –dijo Caroline.

Klaus se rió otra vez. Cómo amaba a esta nueva Caroline. Era sexy y tentadora. No esa chica insolente que fue una vez.

-Deberíamos vestirnos –dijo Klaus.

-¿Vestirnos?, primero necesitamos darnos una ducha –Caroline se sacó el vestido quedándose desnuda ante él.

Klaus tragó saliva y la miró. Maldita Caroline, por hacerle eso.

-¿Vienes? –dijo Caroline.

-Um…

-¿Te gusta lo que ves? –Caroline lo cogió del brazo y lo llevó hasta el cuarto de baño. Caroline lo estampó contra la pared-. No más juegos Klaus. Te quiero –Caroline lo besó y Klaus estaba intentando no perder el control. Maldita.

Klaus la sentó en el lavamanos-. Si vuelves a hacer eso tendré que castigarte, amor.

-¿Cómo harías eso? –dijo Caroline.

Klaus sonrió y trazó besos desde la parte interna del muslo hasta su pecho.

Caroline abrió los ojos mientras Klaus se lanzó hacia su pecho. Caroline gimió y le rodeó la cintura con las piernas-. Klaus.

Hubo un golpe en la puerta y un grito familiar-. Buscad una casa –gritó Kol-. No puedo dormir mientras os liáis.

Klaus se inclinó y gimió molestó. La soltó y la dejó de pie en el suelo-. Ve a ducharte, amor. Luego iré yo.

Caroline se fue y Klaus abrió la puerta encontrándose a Kol-. ¿Qué estás haciendo?

-¿Yo? ¿Cómo lo has hecho para gustarle a Caroline? –preguntó Kol.

Klaus cogió a Kol por la oreja y lo llevó hasta el sofá-. Muestra algo de respeto y toca la puerta la siguiente vez.

-Lo hice. No debiste escucharme con todo el ruido –bromeó Kol.

-Te lo estás buscando, hermano –gruñó Klaus.

-¿He dado en el clavo? –dijo Kol.

-Vete, lárgate antes de que te clave una estaca –dijo Klaus.

-Bien. Estaremos esperándote abajo. Elijah quiere desayunar con todos nosotros –Kol salió del cuarto.

Klaus frunció el ceño y se dio la vuelta justo cuando la puerta se abrió. Caroline llevaba solo una toalla, fue hasta el armario y sacó un vestido azul.

Klaus apartó la mirada mientras se vestía. Caroline se dio la vuelta hacia él.

-¿Por qué no viniste a la ducha? –dijo Caroline.

-Apareció mi hermano –dijo Klaus.

-Siempre podemos retomarlo donde lo dejamos –Caroline se acercó a él y lo besó. Klaus la apartó-. Creo que sería mejor y más excitante si esperamos hasta nuestra noche de bodas, amor.

-Que caballero, quien lo habría pensado –dijo Caroline.

Klaus sonrió y le tomó la mano-. Mi familia nos está esperando. Vamos.

Caroline le tomó la mano y bajaron las escaleras.

Elijah se sentó a la cabeza de la mesa con Katherine sentada a su lado. Rebekah le estaba lanzando dagas con la mirada. Kol sonrió divertido cuando Klaus entró con Caroline.

-La comida huele muy bien –dijo Caroline.

Rebekah arqueó una ceja-. ¿Por qué estás tan contenta esta noche?

-Nada que te importe, hermana –dijo Klaus.

-Klaus, sé bueno. Deberíamos contarles las buenas noticias –dijo Caroline.

-Sí, hermano, estoy interesado en saber de que se trata –preguntó Elijah.

-Esto será bueno –murmuró Kol.

Kol y Caroline se sentaron. Rebekah la miró.

-Caroline y yo nos vamos a casar –dijo Klaus.

-¿Cómo? Ayer ella… Te odiaba –dijo Rebekah.

-Nunca odié a Klaus. Lo amo –dijo Caroline.

Klaus se rió.

Elijah la miró y supo que habían utilizado la compulsión con ella. Pobre chica. Sabía que su hermano era impulsivo, pero no pensaba que le hiciera eso a la chica que amaba. Quizá Caroline había tenido suficiente y quiso irse. Esa sería la unica razón por la que Klaus hubiera llegado a esos extremos.

-Enhorabuena hermano –rió Kol.

-Así que ahora te gustan las rubias –dijo Katherine.

Klaus frunció el ceño-. ¿Por qué está aquí otra vez?

-Porque le dije que tenía que quedarse –dijo Elijah.

-¿Y si desobedece? –dijo Kaus.

-La castigaré –dijo Elijah.

-Puedes decirme si quieres intentar cosas nuevas, cariño –Katherine sonrió extendiendo la mano y colocándosela encima de la pierna.

Elijah le apartó la mano antes de que pudiera avergonzarlo-. ¡Katherine!

-Creo que necesita que la castigues, hermano –bromeó Kol.

Rebekah rodó los ojos-. ¿Por qué todos los hombres se comportan como bárbaros? Pensaba que mis hermanos se comportarían mejor. Aunque, es cierto, nacisteis en la era de los Vikingos.

-Yo no hablaría, hermanita. También naciste en esa época –dijo Kol.

-Oh, cállate –dijo Rebekah.

Caroline se rió-. No podría imaginar el vivir en esa época, sin agua ni móviles.

-Estoy contento de no vivir más en esa época –dijo Klaus.

Hubo un golpe en la puerta.

-¿Me pregunto quién será? –dijo Elijah acercándose a la puerta.

-Quizá es el postre –dijo Kol.

-Cállate, Kol –dijo Rebekah.

Caroline miró a Klaus y le pasó la mano por la pierna. Klaus jadeó casi tirando la bebida que estaba encima de la mesa. Klaus le cogió la mano-. ¡Caroline!

-Bien, bien, me comportaré.

Kol se rió.

Katherine se dio cuenta de que Caroline actuaba de forma extraña y tenía una sonrisa en la cara cuando se dio cuenta de lo que había hecho-. ¿Cuándo os habéis convertido en pareja? Recuerdo que os odiábais –dijo Katherine.

Klaus gruñó-. Katherine deja de hablar.

Elijah volvió con Bonnie a su lado.

-Hola, preciosa. ¿Me echaste de menos? –dijo Kol.

Bonnie rodó los ojos-. Vine para hablar con Caroline.

-Bueno. Puedes quedarte a cenar –dijo Klaus.

-Creó que volveré después –dijo Bonnie.

-No, insisto –dijo Klaus.

Bonnie frunció el ceño mientras Kol le apartaba la silla.

-Bien, ¿cómo estás Caroline? –preguntó Bonnie.

-Genial. Aún no te he contado las buenas noticas –dijo Caroline.

Bonnie se preguntó porque estaba tan animada. Quizá Klaus la iba a soltar-. ¿Y cuáles son?

-Me voy a casar –dijo Caroline.

Bonnie abrió los ojos-. ¿Qué?

-No tienes que quedarte así, Bonnie. Deberías felicitarnos –dijo Klaus.

Bonnie miró a Caroline, quien empezó a hablar sobre decoraciones y sobre tener aquí la boda. Bonnie tuvo suficiente. No estaba segura de lo que había hecho Klaus, pero sabía que Caroline nunca se casaría con Klaus. Lo odiaba. Miró a Klaus mientras se levantaba-. ¿Qué hiciste?

-No hice nada. Ahora siéntate –gruñó Klaus.

-Caroline, podría hablar contigo… ¿A solas? –dijo Bonnie.

-Claro –dijo Caroline.

-Deberías acabar de cenar –dijo Klaus.

-Me voy de aquí –dijo Rebekah.

Klaus vio como su hermana se iba molesta.

Bonnie cogió la mano de Caroline y salió de la cocina.

-Parece que estás en un gran problema hora –bromeó Kol.

-Cállate, Kol –dijo Klaus.

-¿Sabes que cuando Bonnie lo descubra te matará? –dijo Katherine.

-¿Quieres una daga en tu corazón? –dijo Klaus.

-Klaus tenemos que hablar –dijo Elijah.

-No tengo tiempo para tus sermones Elijah –Klaus se levantó cuando escuchó sonar un móvil. Él volvió al salón para buscar el móvil de Caroline.

-Hola, Elena. ¿Qué sucede? –dijo Caroline. Unos segundos después colgó.

-Parece que Elena está molesta por algo, quiere que vaya hasta allí –dijo Caroline.

Bonnie asintió y encaró a Klaus-. Vamos a ir a casa de Elena, así que no intentes detenernos –dijo Bonnie.

Klaus gruñó. Estaba tentando su suerte.

-Para ya. No es como si te fuera a dejar –Caroline se acercó a él y lo besó en la mejilla.

Bonnie le tiró del brazo para salir por la puerta.

Kol entró mirando a su alrededor-. ¿Dónde está mi bruja?

-Se fue con Caroline. Yo que tú le echaría un ojo a tu alma gemela –dijo Klaus.

-¿Por qué?

-Porque si planea llevarse a Caroline o quiere hacer algo estúpido como devolverle la memoria tomaré represalias –dijo Klaus.

-¿Estás amenazando a mi bruja? –dijo Kol frunciendo el ceño.

-No, te estoy advirtiendo –Klaus se fue en dirección a las escaleras cuando Katherine le bloqueó el paso.

-La única forma que tienes para encontrar el amor es obligando a los demás, ¿de verdad crees que te perdonará después de esto? –dijo Katherine.

Los ojos de Klaus se oscurecieron y la empujó contra la pared-. Lo estás pidiendo.

Katherine se rió y se levantó-. No podía dejar pasar la oportunidad de recordarte las elecciones que hiciste en el pasado. Estoy segura de que recuerdas cuando me obligaste a besarte delante de Elijah para ponerlo celoso.

-La única razón por la que te besé fue porque me recordaste a Tatia. Cada vez que te miro ahora solo siento repulsión.

Sujetó a Katherine del cuello contra la pared-. Debería acabar contigo por todas las veces que arruinaste mis planes –dijo Klaus. De repente lo lanzaron contra el suelo, levantó la mirada y encontró a Elijah.

-Creo que hablamos sobre el tema de que no ibas a hacerle daño a Katherine –siseó Elijah.

-Empezó ella –dijo Klaus.

-Aunque fuera así, no tienes ninguna razón por la que lastimarla –dijo Elijah.

Klaus gruñó cogiendo a Elijah del cuello. Elijah lo pateó enviando hacia la pared, se arregló el traje y se acercó a él molesto-. ¿De verdad vamos a empezar con esto otra vez?

Klaus se puso en pie y estuvo a punto de saltarle encima cuando Katherine se puso delante de él-. Ya pelearéis después, Elijah y yo tenemos planes –dijo Katherine enfadada.

-Sí, por fin algo de entretenimiento –dijo Kol tomando asiento en el sofá.

Elijah rodó los ojos-. Vámonos Katherine.

Katherine sonrió y lo siguió saliendo por la puerta.

Klaus siseó enfadado y salió por la puerta de entrada, necesitaba aire fresco.

Kol suspiró, estaba otra vez aburrido.

LOR

Elena, Bonnie y Caroline estaban en casa de Elena.

-¿Qué sucede? Dijiste que era una emergencia –dijo Bonnie.

-Creo que alguien nos obligó anoche. Hicieron que fuera como Katheirne. Aún no puedo creerme que haya ocurrido –dijo Elena.

-¿Qué? ¿Qué ocurrió? –dijo Caroline.

-Yo… Seducí a Stefan y a Damon –dijo Elena cubriéndose el rostro.

Caroline abrió los ojos-. Bueno, los amas a los dos.

-Caroline –dijo Bonnie.

-Qué, es cierto –dijo Caroline.

-Pero no quiero ser como Katherine –dijo Elena-. Ni siquiera puedo estar en el mismo cuarto porque temo que suceda otra vez.

-¿Por qué crees que alguien te obligó? –dijo Bonnie.

-Porque yo nunca haría algo así de forma intencionada, Stefan tampoco y Damon es otra historia –dijo Elena.

-¿Quién querría obligarte a hacer algo así? –dijo Bonnie.

-No lo sé. La única persona racional que me viene a la mente es Klaus –dijo Elena.

-Solo porque fuera malo no significa que lo sé ahora. Es el mejor hombre que existe –dijo Caroline sonriendo.

Elena la miró extrañada-. ¿Me he perdido algo?

Bonnie suspiró-. Sí, Caroline se va a casar.

-¿Casa? ¿Con quién? –preguntó Elena.

-Vosotras ya lo sabéis –dijo Caroline.

Elena abrió los ojos-. No dirás Klaus, ¿cierto?

-Sí…. ¿Dónde has estado? –preguntó Caroline.

-¿Estás loca? Mató a mi tía y a la madre de Tyler. ¿En qué estás pensando? –gritó Elena.

-Klaus admitió sus errores y siente lo que hizo, me ama y me voy a casar con él sin importar lo que diga nada –dijo Caroline.

-¿Tyler sabe esto? –preguntó Elena.

-No, después iré a hablar con él. Además, ya he superado lo que tuvimos. Ahora está con Hayley y yo amo a Klaus. Todos encontramos a alguien debemos vivir y ser felices –sonrió Caroline.

-Oh dios mío. Te ha obligado, ha debido de hacerlo –dijo Elena.

-Klaus no me ha obligado, prometió que nunca lo haría y confío en él –dijo Caroline-. Y si tú admitieras lo que sientes por Kol, podríamos casarnos y ser cuñadas –dijo Caroline.

-Eso nunca ocurrirá, Caroline –dijo Bonnie.

-Ya lo veremos –dijo Caroline sonriendo.

Elena ya tenía suficiente de todo aquello. Necesitaba que Caroline volviera a ser quien era, quizá con la ayuda de Bonnie lo conseguiría.

Sonó el timbre de la puerta haciendo que Elena diera un respingo.

-Ya voy yo –Bonnie fue hasta la puerta y la abrió.

-¿Qué estás haciendo aquí, Tyler?

-¿Está Carolline? –preguntó Tyler.

-Sí.

Caroline llegó hasta ellos y frunció el ceño-. Tyler, que estás haciendo aquí.

-Quería hablar contigo –dijo Tyler-. Te echo de menos, Caroline. Mi vida ahora está arruinada.

-Estaré en el salón si me necesitas –dijo Bonnie.

-Está bien –dijo Caroline-. Tyler, tienes un hijo, no puedo estar en tu vida ahora y yo ya no te amo.

-¿Qué?

-Amo a Klaus, Tyler. Tienes que pasar página –dijo Caroline.

-Tú odias a Klaus. ¿Qué te hizo?

-Klaus no hizo nada. Él me ama –dijo Caroline.

Tyler está enfadado y no se cree nada de ello. Klaus debe haberle hecho algo-. Tienes que creerme. Klaus te obligó.

-Tyler no voy a volver hacer esto otra vez. Klaus no me obligó. Déjame marchar –dijo Caroline.

-No –Tyler la cogió del brazo-. No puedo dejar que te hagas esto a ti misma hasta que sepas la verdad.

-Tyler solo lo estás complicando más. Me voy a casar con él y no hay nada que puedas hacer –dijo Caroline.

Caroline se enfureció y lo empujó contra la pared-. Déjalo ya.

-Caroline, ¿qué sucede? –dijo Bonnie corriendo. Elena la siguió.

-Tyler no aceptará que me case con Klaus. ¿Por qué no puede ser feliz por mí? –Caroline salió enfadada de la casa.

Tyler vio como se fue y se giró hacia Elena-. No puedo creer que ese bastardo le hiciera esto. Tenemos que encontrar la manera de hacer que vuelva a ser ella misma.

-¿Y si no la ha obligado? –preguntó Elena.

-No, no me lo creo. Ella nunca amaría a un monstruo como él –dijo Tyler.

-¿Qué vamos a hacer? –preguntó Elena.

-Voy a ir a hablar con Klaus.

-No, Tyler… Te matará –dijo Bonnie.

-En este punto de mi vida no me importa. Alejó a Caroline de mí y sé que está involucrado en el que me convirtiera en híbrido y atacara a Hayley. Arruinó mi vida –dijo Tyler.

-Puede ser, pero tienes un hijo y te necesita –dijo Bonnie.

-Yo… ¿Tengo un hijo? –preguntó Tyler.

-Sí, se parece a ti –dijo Elena sonriendo.

-Ve con Hayley, habla con ella –Bonnie le cogió la mano, jadeó y le soltó la mano de repente.

-Bonnie –Elena la cogió.

-Bonnie, ¿qué viste? –preguntó Tyler.

Bonnie respiró profundamente-. Te vi con tu hijo y con Hayley, eráis felices. Nunca te he visto sonreír así desde hace mucho tiempo.

Tyler se quedó parado intentando entender lo que Bonnie le había dicho-. Iré a ver a Hayley, pero… Tengo que ver primero a Klaus.

-Tyler, no –dijo Bonnie.

-No, Tyler debería ir. Todos deberíamos ir. Anoche arruiné mi oportunidad con Stefan. Ahora no sé que hacer –dijo Elena.

-¿Qué te hizo Klaus? –preguntó Tyler.

-Creo que Klaus me obligó –dijo Elena.

-¿Te obligó a hacer qué? –preguntó Tyler.

-Nada, es privado. Deberíamos ir y hablar con Klaus. Si vienes con nosotros Bonnie, no intentará hacer nada. Por favor, Bonnie –dijo Elena.

Bonnie suspiró. No quería ir porque Kol estaría en la casa-. Está bien, vamos.

LOR

Stefan y Damon aparcaron en coche delante de la casa de los Mikaelson. Se fueron hasta la parte de atrás de la propiedad y se encontraron a Klaus cerca de las cataratas. Él se dio la vuelta y sonrió.

-¿Qué trae a los Salvatore a mi casa? –dijo Klaus.

Stefan gruñó-. Tú ya sabes el qué.

-En realidad no. ¿Quizá deberías explicármelo? –dijo Klaus.

-¿Por qué obligaste a Elena la otra noche? –preguntó Damon.

-¿Por qué haría eso? –preguntó Klaus.

-Porque eres un imbécil –dijo Damon.

-¿Por qué estáis los dos discutiendo por ello? Es lo que los dos queríais. Los dos amáis a Elena, ¿por qué no podéis alegraros?

-Porque ella no quiere estar cerca de nosotros ahora. Por tu culpa, probablemente la perdimos –dijo Damon haciendo una mueca.

-A estas alturas deberías saber que si quieres algo no debes detenerte hasta que lo consigues. ¿Por qué no estáis los dos con ella? –preguntó Klaus.

-Así que admites que lo hiciste. Bastardo –dijo Damon.

-No la voy a compartir con mi hermano –dijo Stefan.

-Eso sería como si tú compartieras a Caroline con Elijah –dijo Damon.

Klaus gruñó-. Ya he pasado por eso con Tatia.

Damon se rió-. Ahora ya sabes como me siento.

Klaus se levantó y fulminó con la mirada a Stefan y a Damon-. Creéis que esto es el final de vuestra relación con ella. Lo dudo. Me dí cuenta de la forma en la que Elena os mira a los dos. Es solo el principio. Y sé que los dos no os detendréis hasta que la tengáis de cualquier forma.

-No solo la obligaste a ella. También nos obligaste a Damon y a mí, ¿verdad? –preguntó Stefan.

-Si crees que voy a ser tu perrito faldero vas equivocado –dijo Damon.

-Es un poco tarde para eso Salvatores. Admito que os obligué anoche por lo que la compulsión sigue ahí –dijo Klaus sonriendo.

Stefan se tiró encima de Klaus y cayeron los dos al suelo.

Damon estaba muy cabreado, pero no era lo suficientemente estúpido como para hacer lo que hizo Stefan.

Klaus se puso en pie y levantó a Stefan cogiéndolo del cuello-. Si vuelves a hacer eso te meteré en las celdas. Y ya sabes lo creativo que puedo ser con un cuchillo.

-Suelta a mi hermano, Klaus –dijo Damon.

-No sé si debería hacerlo o no –dijo Klaus-. Estoy aburrido.

Stefan suspiró molesto. Estaba a punto de patearlo cuando se encontró de repente en el suelo. A su lado estaba Caroline, quien tenía a Klaus debajo de ella con los colmillos fuera gruñéndole a Klaus.

-¿Qué te crees que estás haciendo? Stefan es mi amigo –dijo Caroline.

Klaus se rió-. Qué bien que estás aquí, amor. Estaba pensando en ti.

-No intentes cambiar de tema. ¿Obligaste a Elena y a los Salvatores?

-Quizá, pero no por las razones que tú crees, amor –dijo Klaus.

-¿Qué? ¿Por qué harías eso? –preguntó Caroline levantándose.

-¿Estáis dándole amor al jardín? No cree que Elijah lo apruebe –dijo Kol saliendo de la casa.

Damon se rió-. Muy buena.

-Cállate, Kol –dijo Klaus.

-Estoy seguro que recuerdas lo que te conté sobre que todo el mundo debería ser feliz. Incluso tus amigos. Así que pensé que serías feliz si finalmente solucionaba su problema –dijo Klaus-. Les llevará algo de tiempo acostumbrarse pero serán más felices. Quieres ver a tus amigos felices, ¿cierto?

Caroline se quitó la suciedad de su vestido y pensó en ello-. Sí que lo quiero. Tienes razón.

-¿Qué? –dijo Damon-. ¿Estás loca?

-Con el tiempo lo entenderás –dijo Caroline mientras entraba en la casa.

Klaus la miró.

-Parece que alguien está perdidamente enamorada como un cachorrito enfermo. Esa no es la manera a la que amas a una chica, imbécil –dijo Damon. De repente Damon se encontró en el suelo con la mano de Klaus en su cuello.

-De verdad quieres que te mate, ¿verdad? –preguntó Klaus-. Además, no eres el más apropiado para hablar. Recuerdo que Caroline me contó sobre aquella vez cuando era humana y la forma en la que la trataste. Debería meterte en la celda para poder torturarte.

-Detente, suéltalo, Klaus –dijo Stefan.

-¿Cómo vas a detenerme, destripador? –dijo Klaus. Le apretó el cuello y de repente Klaus se encontró soltando a Damon y gritando. Levantó la mirada para encontrarse a Bonnie de pie ante él con los ojos oscuros. Le estaba matando la cabeza. Klaus corrió hacia Bonnie y le hincó los colmillos en el cuello.

Bonnie gritó.

Kol apartó a Klaus y se mordió la muñeca colocándola en la boca de Bonnie-. ¿Estás loco? –le gritó a Klaus.

Klaus se rió-. Te dije que si la bruja se entrometía pagaría las consecuencias, estaba intentando provocarme un aneurisma.

Kol cogió a Bonnie en brazos.

-Hey, a donde te llevas a mi amiga –dijo Elena.

-Estoy asegurándome de que mi bruja está bien y la quiero lejos de Klaus –dijo Kol corriendo hacia la casa.

Elena ayudó a Damon a levantarse.

-Solo le estaba dando una lección a Damon –Klaus gruñó al ver a Tyler.

-¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó Klaus.

-Tenemos que hablar –dijo Tyler.

-Todos tenemos que hablar –dijo Elena cruzándose de brazos.

Estando todos en el salón Caroline se sentó en el regazo de Klaus-. Ahora os podéis ir todos. Ya os he dicho cuál es mi opinión y mi decisión.

-Esto es una causa perdida. Vámonos, hermano, Elena -dijo Damon.

-No, ¿qué hay de Bonnie? –dijo Elena.

-Me aseguraré de que Bonnie está bien –dijo Caroline.

Tyler fulminó con la mirada a Klaus.

-Encontraré una forma para que Caroline vuelva a ser ella, Klaus –dijo Tyler levantándose y saliendo de la casa.

-Pobre chico, está con el corazón roto –dijo Caroline.

-Él ya tiene un hijo, debería quedarse con él –dijo Klaus molesto.

Elena, Damon y Stefan se fueron.

-Por fin, nos hemos quedado solos –Caroline se acurrucó al lado de Klaus.

Klaus sonrió.

LOR

Tyler va a casa de la Dra. Fell, toca a la puerta y espera.

La puerta se abre-. Tyler, ¿qué estás haciendo aquí?

-¿Puedo hablar con Hayley?

La Dra. Fell asiente y le deja entrar. Tyler va hacia el salón y ve a Hayley bajando por las escaleras con el bebé en sus brazos. Hayley vacila antes de llegar hasta el final de las escaleras.

Tyler mira al niño en sus brazos.

Hayley se da cuenta de la mirada y sonríe, acaba de bajar las escaleras y se coloca a su lado-. Su nombre es Kayden. ¿Quieres cogerlo?

Tyler vacila, pero toma al niño en sus brazos cuando Hayley se lo tiende. Baja la mirada hacia el pequeño niño y después la mira a ella-. Lo siento Hayley. Lo siento.

Hayley le levanta la barbilla y le limpia las lágrimas de sus mejillas-. Sé que no fue tu culpa. Nunca quise que supieras lo que pasó aquella noche. Desde el día en que te conocí me gustaste. Estaba empezando a enamorarme de ti, creo que aún lo estoy, pero por favor no te culpes por esto –dijo Hayley.

-No puedo evitarlo… Yo.

-No –dijo Hayley-. Creamos a este niño y te necesita. Prométeme que te quedarás con nosotros y no te irás detrás de Klaus –dijo Hayley-. No puedo arriesgarme a perderte.

Tyler asintió, pero eso no significaba que no iba a ayudar a Caroline. Caroline fue su amor y su amiga. Él tenia que ayudarla, la última cosa que quería es que Klaus le destruyera la vida.

LOR

Kol se sienta en la cama y baja la mirada hacia la bruja que está a su lado. Le aparta un mechón de pelo del rostro. La herida de su cuello está curada y sabía que estaría bien. Ya se aseguraría de devolvérsela a Klaus por lastimar a su preciosa bruja.

Bonnie jadeó al despertarse. Kol la cogió del brazo para tranquilizarla-. Está bien, estás a salvo. Soy yo –dijo Kol.

-No significa que esté a salvo –dijo Bonnie mirando a su alrededor.

-Te salvé. Deberías estar bien –Kol le trazó suavemente la cara con los dedos y le sonrió-. Nunca dejaría que te pasara nada malo.

Bonnie tragó en seco.

-Nunca usaría la compulsión contigo ni te lastimaría. Me gusta que mi alma gemela sea fuerte –Kol se apoyó contra ella y le susurró en la oreja-. Hace que sea más divertido.

Bonnie se estremeció mientras Kol le besaba el cuello a la vez que le pasaba la mano por la espalda.

Bonnie se encontró tumbada en la cama con Kol sobre ella-. Sabes que nunca dejaría que te ocurriera nada y sabes que me gustas. ¿Vas a aceptar de forma voluntaria que puedo satisfacer tus necesidades como ningún otro hombre puede hacerlo? Y sabes que es cierto, porque sientes lo mismo que siento yo, igual que me sucede a mí. Sé que estás confundida, pero si te dejas llevar nunca querrás alejarte de mí –susurró Kol.

El corazón de Bonnie se aceleró mientras Kol se inclinaba hacia ella y la besaba en los labios. Bonnie le tomó de la barbilla alejándolo-. Enséñame tu verdadero rostro.

Kol sonrió-. Lo que tú quieras cariño.

Bonnie vio como los ojos de Kol se oscurecían y aparecían venas negras bajo sus ojos. Le trazó el rostro y se preguntó si podía hacerlo. ¿Podía enamorarse realmente de un vampiro? Pero iba en contra de su naturaleza que le gustaran los vampiros, ¿cierto?

Kol le tomó de la mano-. No te morderé a menos que quieras que lo haga.

Bonnie sonrió-. Lo sé.

Kol la volvió a besar cuando escuchó un grito muy fuerte viniendo de uno de los cuartos-. ¿Qué demonios? –Kol agudizó el oído y escuchó a Katherine gritar el nombre de Elijah.

Kol se sentó-. Maldita sea, Elijah.

-¿Qué sucede? –dijo Bonnie.

-Mi hermano y su estúpida novia. En seguida vuelvo –Kol se puso en pie y salió corriendo hacia el cuarto de Elijah abriendo la puerta. Kol se rió cuando los vio.

Katherine estaba a cuatro patas sobre la cama y Elijah estaba detrás de ella-. Nunca supe que te gustaba hacerlo al estilo perrito, Katherine –se rió Kol.

Elijah encaró a su hermano-. Sal de aquí, Kol.

Kol se echó a reír incluso más fuerte-. Entonces baja el volumen, a menos que quieras que todo el pueblo se entere de lo que estáis haciendo –Kol salió corriendo del cuarto cuando vio como un zapato volaba hacia él.

Kol volvió a su cuarto para encontrar a Bonnie dormida.

Kol suspiró. Al menos lo había intentado.