La historia no me pertenece al igual que los personajes, yo solo estoy haciendo la traducción.
CAPITULO 14
Caroline observó con los ojos bien abiertos como Klaus se sacaba la estaca de la espalda. Klaus la dejó caer al suelo como si no hubiera pasado nada, sus ojos se oscurecieron al ver a Damon-. Idiota, ¿creías que puedes engañarme?
Damon retrocedió un paso-. Valió la pena. Especialmente después del daño que le has causado a mi familia y a Elena.
-¿Sabes que ahora voy a tener que matarte? –dijo Klaus acercándose a él.
Damon lo esquivó-. Si me matas, Stefan te destruirá y Caroline nunca te perdonará.
-Te estaba dando el beneficio de la duda sobre tu muerte –Klaus se dio la vuelta y cogió a Damon por el cuello levantándolo del suelo-. Pero te he dejado pasar muchas. Adiós Salvatore.
-No soy tan fácil de matar –dijo Damon con cierta dificultad.
Klaus lanzó a Damon contra el suelo, cogió la estaca que Damon llevaba en su bolsillo trasero y se la clavó en el pecho.
-¡Klaus, no! –dijo Caroline sacando intentando parar estaca. Bajó la mirada y suspiró aliviada al ver que Klaus no acertó en el corazón de Damon. Le cogió la mano apartándolo de Doman…-. Por favor, no puedes matarlo.
-Si quiero puedo hacerlo –le siseó Klaus-. ¿No recuerdas lo que te hizo? Tiene lo que se merece.
-Pero Elena lo quiere. No puedes hacerle eso a mi amiga –dijo Caroline sorprendida por su reacción.
Klaus se alejó y aplastó el pecho de Damon con su pie-. Dime que estás haciendo aquí y que tienes planeado hacer.
-No tengo nada… planeado –dijo Damon con cierta dificultad.
Klaus gruñó, lo levantó del suelo y lo cogió del cuello-. No me mientas –gritó.
-Klaus, no hagas esto, por favor –suplicó Caroline.
-Con el tiempo entenderás porque hice lo que hice –Klaus sacó otra estaca de su bolsillo.
Caroline cogió la mano de Klaus intentando apartarlo, pero no se movía-. Klaus, por favor –Caroline tiró de él más fuerte, pero nada lo detuvo. La estaca estaba a un centímetro de tocar el pecho de Damon cuando de repente Klaus gritó y dejó caer la estaca.
Caroline se dio la vuelta y jadeó cayendo de rodillas, se tocó el pecho al sentir una quemazón. Detrás de ella estaba Jeremy, quien sujetaba un arco y una estaca. Klaus estaba en el suelo y Jeremy seguía lanzándoles estacas-. ¡Jeremy detente!
Jeremy no dijo nada, Caroline corrió hacia él pero antes de llegar alguien tiró de ella hacia atrás. Levantó la mirada y se sorprendió-. Bonnie.
-Lo siento Caroline –Bonnie le tomó la mano y la cogió.
No paso mucho tiempo cuando Caroline vio como los ojos de Bonnie se ponían en blanco-. Bonnie, ¿qué estás haciendo? –dijo Caroline-. Suéltame. ¡Bonnie! ¿Bonnie?
Klaus estaba furioso, estaba en el suelo y le habían disparado tantos veces que le estaba costando sacarse las estacas del pecho. Si salía de ésta los mataría a todos incluyendo a ese chico Gilbert.
Lo que fuera que estuviera haciendo Bonnie, estaba acabando con Caroline-. Bonnie detente.
-Lo siento –dijo Bonnie.
Caroline se dio la vuelta para ver a Damon ponerse en pie y clavar una estaca en el pecho a Klaus. Jeremy estaba a su derecha sujetando algo. Caroline fijó la vista y se horrorizó-. Oh dios mío, no –Caroline intentó apartarse, pero lo único que pudo hacer fue caer de espaldas al suelo.
Jeremy estaba sujetando la estaca de roble blanco.
Cuando la estaca de roble blanco impactó en el pecho de Klaus, Caroline gritó.
Todo se volvió borroso cuando Klaus cayó al suelo con los ojos bien abiertos. Caroline vio como Bonnie se desplomó en el suelo junto a ella y vio como Kol corrió a su lado acunando a Bonnie en brazos.
A la izquierda, Elijah estaba de pie al lado de Jeremy con algo sangriento en sus manos. Su corazón se aceleró al darse cuenta de que era el corazón de Jeremy. Stefan y Damon estaban en el suelo, Rebekah estaba junto a ellos, y Caroline tenía miedo de mirarlos. La única persona a la que no veía era a Elena y eso aún era más preocupante. Antes de que pudiera pensar en algo más, su visión se nubló hasta que todo a su alrededor se oscureció.
LOR
Caroline se despertó de repente dándose cuenta de que estaba en su habitación. Se encontró a su madre sentada a su lado sujetando su mano, el rostro de su madre estaba roja como si hubiera estado llorando-. Mamá.
-Caroline, gracias a dios, ¿estás bien? –su madre se acercó y la abrazó. Caroline estaba preocupada y sabía que algo iba mal en el momento en el que no sentía los pensamientos de Klaus. Antes, podía saber si estaba en su subconsciente. Ahora no había nada, no había ocurrido algo. Caroline se sentó y empezó a recordarlo todo.
Klaus usando la compulsión con ella, la boda, las noches de pasión que pasaron juntos y el dibujo de Klaus-. Oh dios.
-Caroline, ¿qué ocurre? –le preguntó su madre.
-Todo, lo recuerdo todo –dijo Caroline llorando-. Usó la compulsión conmigo y… -Caroline empezó a llorar-. Pensaba que me quería. ¿Cómo pudo… obligarme?
Su madre la abrazó-. Todo irá bien, Caroline. Nunca más te volverá a lastimar. Ya no está.
-¿Qué quieres decir? ¿Dónde está? –preguntó Caroline.
Su madre se sentó sin decir nada.
-¿Mamá?
-Ya no está, Caroline.
-¿Qué quieres decir? –preguntó Caroline.
Su madre le cogió las manos con la tristeza reflejada en su rostro.
LOR
Elena observó a su alrededor y vio a Rebekah como miraba el cuerpo de Klaus tendido en el suelo, gritó y pensó que era la primer vez que veía llorar a Rebekah. No pasó mucho tiempo cuando vio que la rabia aparecía en sus ojos. Ya lo había visto antes, pero nunca así, miró fijamente a Elena con odio. Elena podía verlo en sus ojos. Rebekah se dio la vuelta y vio como Damon se acercaba a ella.
-Mala jugada –murmuró Rebekah y metió la mano en el pecho de Damon, quien cayó al suelo volviéndose gris a la vez que Rebekah dejaba caer el corazón al suelo.
-¡NOOO! –gritó Elena, corrió y placó a Rebekah dándole un puñetazo en la cara.
Rebekah se la sacó de encima justo cuando Stefan la apuñaló por la espalda.
Rebekah gruñó y le rompió el cuello a Stefan, recogió el cuerpo de Klaus y salió corriendo.
Los ojos de Elena estaban llenos de lágrimas viendo que al lado de Damon había otro cuerpo, gateó acercándose y gritó al darse cuenta de quién era-. Noooo, Jeremy. Por dios, no.
Levantó la mirada y vio un par de zapatos negros cerca de ella. Era Elijah.
-La familia lo es todo para mí y él mató a mi hermano…
-¿Tú… tú mataste a mi hermano? –dijo Elena sorprendida.
-Él mató a mi hermano, hice lo que era necesario -dijo Elijah.
-Si te vuelvo a ver te mataré –gritó Elena.
Elijah la miró por un momento con pena, aunque no pasó mucho tiempo antes de que se fuera dejándola a solas con los cuerpos de sus seres queridos.
Elena gritó al despertarse.
-Elena, está bien. Era un sueño… una pesadilla. Está bien –dijo Stefan abrazándola.
Elena lo miró y lloró-. No, sigo viéndolo una y otra vez. No me queda nadie de mi familia, Stefan y tú… tú perdiste a tu hermano. No sé si puedo superar esto.
Stefan suspiró tristemente. Él tampoco estaba seguro. Había pasado una semana desde la muerte de su hermano. Se fueron de Mystic Falls, a Paris y a Roma para alejarse de los originales que destruyeron a su familia.
Si pudiera volvería en busca de venganza, pero Elena lo detuvo diciendo que no valía la pena.
Tenía razón, pero no estaba seguro de cuánto tiempo podría soportarlo.
No se dio cuenta de lo mucho que echaba de menos a su hermano hasta que se había ido.
Ahora deseaba que volviera.
LOR
Caroline no sabía cuánto tiempo había estado en la cama nerviosa y llorando. Habían pasado horas y sabía que no podía seguir así. Tenía que encontrar algo, tenía que encontrar a Bonnie para que lo arreglara y todo fuera como antes. Si es que era posible.
Su mente empezó a recordar más y más el tiempo que había pasado con Klaus. Especialmente las tres semanas que estuvieron en Paris para su luna de miel. Ni siquiera podía cerrar los ojos sin ver su cara. Era la última vez que se encontraba a si misma perseguida por los recuerdos de como la hacía sentir.
No estaba segura de sí era por el vínculo, pero no podía sacárselo de la cabeza. Tampoco podía sacarse a sus amigas de la mente. Ese recuerdo la enfadada. Lo odia. Odiaba como la hacía sentir, como la controlaba y la obligaba. Su familia pagaría por ello.
Recordó lo que le había dicho su madre. Levantó la mano para llamar, cuando la puerta se abrió.
-¿Qué estás haciendo aquí? –dijo una voz familiar.
Caroline suspiró molesta. Rebekah estaba justo ahí de pie.
-Vine a ver cómo está Bonnie –dijo Caroline cruzándose de brazos.
-Está en coma y mi hermanito la está acompañando. Vuelve otro día –Rebekah cerró la puerta, pero Caroline le dio una patada abriéndola y haciendo que Rebekah cayera al suelo de espaldas.
Rebekah siseó y sus ojos se oscurecieron. Antes de que se pudiera levantar, se encontró con una estaca de madera en el pecho.
-Esa va por Damon, perra –le susurró Caroline, quien en un momento se encontró con Elijah delante.
-Eso no fue bonito –dijo Elijah.
Caroline cogió la última estaca de su bolsillo y la empujó hacia Elijah.
-No puedes contra mí Caroline. Soy un original –dijo Elijah alejándole las manos.
Caroline le dio la vuelta haciendo que cayera al suelo. Caroline se sorprendió al ver que le pudo clavar la estaca a Elijah-. Supongo que es bueno, que tu poder no sea suficiente, y está va por Jeremy.
Caroline subió las escalares corriendo. Entró en la habitación de Kol y se lo encontró sentado al lado de Bonnie quien estaba medio despierta-. ¿Bonnie?
Caroline camino hacia ella y la abrazó-. Pensaba que estabas en coma.
-Lo estaba –dijo Bonnie.
-Solo estaba siendo dramática –dijo Kol
-Desde cuando estás despierta. ¿Por qué no me llamaste? –dijo Caroline.
-Kol, escondió mi móvil y no me decía dónde estaba.
-Te lo devolveré tan pronto como mi hermano vuelva a la vida -dijo Kol.
-No puedo hacer eso. No después de lo que le hizo a Caroline –dijo Bonnie.
Kol siseó-. Estás complicando las cosas.
-No puedes tenerme encerrada para siempre –dijo Bonnie molesta.
-¿Quieres apostar? –dijo Kol.
-Podrías callarte antes de que te rompa el cuello –dijo Caroline.
Kol la miró fijamente estupefacto-. ¡Qué valor tienes!
-Obviamente –dijo Caroline-. ¿No lo sabes, verdad?
-¿Saber el qué? –preguntó Bonnie.
-Rebekah y Elijah mataron a Jeremy y a Damon –dijo Caroline.
Bonnie se giró hacia Kol-. Dime que no es cierto –dijo Bonnie.
-Ya sabes, como se pone Rebekah a veces, no puedo controlarla –dijo Kol.
Los ojos de Bonnie se oscureciendo a la vez que la lámpara chisporroteó haciendo que Rebekah cayera al suelo de rodillas cuando iba a entrar en la habitación.
-Maldita bruja –siseó Rebekah.
-Mataste a mis amigos –Bonnie lanzó a Rebekah hacia el pasillo. Kol corrió hacia Bonnie y le cogió la mano.
Kol cayó de rodillas al suelo mientras Bonnie murmuraba.
-Bonnie, para. Esto no los traerá de vuelta –dijo Caroline.
-No, pero sé cómo traerlos de vuelta –dijo Bonnie.
-¿Qué? ¿Cómo? –dijo Caroline.
Los ojos de Bonnie ahora estaban negros. Las ventanas de la habitación se abrieron de golpe haciendo que los cristales cayeran al suelo hechos añicos. Caroline se agachó-. Necesito encontrar a Stefan –Bonnie desapareció de repente dejando a Caroline en mitad de la habitación.
-¿Qué dem… en serio? Acabas de hacer un hechizo conmigo –murmuró Caroline. Miró a su alrededor molesta cuando se encontró con la espalda tocando el suelo. Rebekah estaba encima de ella con la mano en el cuello.
-¿De verdad, creías que podrías salirte con la tuya? –Rebekah estaba a punto de romperle el cuello cuando Elijah la apartó.
-Muestra algo de respeto, hermana –dijo Elijah.
-Me clavó una maldita estaca, Elijah. Se lo merecía –dijo Rebekah.
-Mataste a Damon. Te lo merecías.
-Participó en la muerte de mi hermano. Se lo merecía –dijo Rebekah.
Caroline fue a por ella pero Elijah la detuvo-. Dejaros de tonterías. Esto no probará nada, lo único que hacéis es perder el tiempo.
Caroline apartó el brazo.
-¿A dónde se fue mi bruja? –dijo Kol levantándose del suelo.
-Dijo que tenía que encontrar a Stefan. Dijo que sabe como traerlos de vuelta.
-¿A quién? –dijo Rebekah.
-Supongo que estaba hablando de mis amigos, a los que mataste –dijo Caroline.
-Entonces, es mejor que reces para que vuelta hasta aquí y traiga de vuelta a nuestro hermano o si no sufriréis las consecuencias –dijo Rebekah.
-Después de lo que me ha hecho… prefiero que se pudra en el infierno –dijo Caroline dándose la vuelta y alejándose de ella.
Rebekah corrió hacia ella y le partió el cuello-. Perra.
-Rebekah –gritó Elijah.
-No tenía el derecho a faltarle el respeto a nuestro hermano –dijo Rebekah.
Elijah suspiró. Se acercó a ellas y cogió a Caroline en brazos cuando escuchó algo.
-¿Qué estás haciendo? –dijo Rebekah.
-¿Estás mirándole…
-Cállate Kol –dijo Elijah. Pasaron unos segundos y jadeó.
-¿Qué ocurre? –dijo Rebekah.
-Es imposible –dijo Elijah.
-¿El qué? ¿Son falsas? –bromeó Kol.
-Kol, si pudieras mantenerte calladito, te lo agradecería. Esto es serio. En los mil años que llevo vivo nunca había visto algo así –dijo Elijah.
-¿El qué? –Rebekah estaba empezando a enfadarse.
-Escucha –dijo Elijah.
Rebekah suspiró y escuchó, le llevó unos minutos darse cuenta de lo que estaba escuchando-. ¡Mierda!
-¿Qué? –dijo Kol.
-Caroline está embarazada-dijo Elijah.
