Sol&Luna por Angie Friki Blakc
Disclaimer: Inuyasha no me pertenece sino a Rumiko Takahashi.
Metí la llave de mi apartamento en la cerradura, gire la manija topándome con un olor agradable a chocolate y miel. Desconcertado encendí la luz, observe todo a mí alrededor completamente extrañado. Los muebles limpios con cojines acolchados y aroma a cítricos. No malinterpreten, yo no era alguien desordenado; pero, con el trabajo apenas si tenía tiempo para barrer.
Y esto era increíble, cerré la puerta detrás de mí. Y me quedé un momento confundido, de pronto pude notar que el olor a chocolate y miel proviene de la cocina. Voy hacia allá, dándome cuenta que dentro del honor hay un gran pastel, no tardo en darme cuenta que de ahí proviene el aroma.
Sabiendo de antemano que yo no he hecho ningún pastel, recuerdo que ahora hay una chica viviendo conmigo por lo que es muy probable que ella sea la causante del pastel y la limpieza en mis muebles. Camino a la sala y noto algo que antes no había notado, en un sillón alejado de toda luz que pueda darle, se encuentra la chiquilla.
Está dormida.
Mis gatos acostados en su regazo la protegían del frío, tenía su mano izquierda apoyada en su mejilla. Quiero creer que solo se desveló por el pastel y no por estar esperando. De todas formas no creo que ese sillón sea muy cómodo, hice que mis gatos se bajaran de su regazo no sin antes llevarme unos buenos rasguños; la tome entre mis brazos —cosa que no fue tan difícil— llevándola hacia mi habitación.
La deposite suavemente sobre mi cama, así podía contemplarla bien. Sus labios rosados entreabiertos le daban un toque infantil. Sacudí mi cabeza, no podía tener esa clase de pensamientos hacía ella. De hecho, debo bloquear todo tipo de acercamiento con ella. Tome algunas sabanas y salí. Me acomode en el sillón donde antes estaba la chiquilla y trate de dormir, no obstante, no termino comprender como ella pudo quedarse dormida.
Lo último que recuerdo, fue ver a uno de mis gatos, acicalándose, imagen que por cierto no fue para nada agradable.
O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
Me desperté sobresaltado por una de mis tantas pesadillas, de pronto sentí como la espalda dolía, me removí incomodo en mi cama y caí al suelo. Levantándome del suelo me di cuenta que había pasado la noche en mi sofá y de golpe recordé que la chiquilla, está en mi habitación.
Incorporándome medio aturdido, pude observar como la mesa de la sala era llenada con comida, y no comida chatarras de esas que yo suelo pedir casi siempre. Sino comida de verdad, acercándome pude ver: tostadas, waffles y cereal.
La chiquilla apareció con una jarra que al parecer contenía café. La sirvió en dos tazas antes de darse cuenta de mi presencia; agrandó los ojos y si no fuera sido por mis reflejos hubiera botado el contenido de la jarra en el suelo.
—Oye, no te aparezcas así, ¿quieres? Pareces un vampiro —se sentó en una silla tomando una tostada untándola con mantequilla—Los vampiros no comen ¿tú sí lo haces?
A veces me pregunto con qué gente se mueve mí padre. Me senté frente a ella tomando unos waffles.
—Y, ¿hoy vas a trabajar?
—No
—Mmm interesante. ¿Tienes planes para hoy, Sesshōmaru?
Que osada es esta chiquilla, que yo recuerde no le había dicho que podía tutearme.
—No, no tengo.
— ¡Genial! Hay un lugar en el centro al cual me encantaría…
— ¡Espera! —le corté—No tengo planes, pero eso no significa que tenga el día libre.
Su rostro se entristeció. Y yo me pregunto dónde habrá quedado la chica que ayer botaba humo por las orejas.
—Bien, iré yo sola —se levantó llevando su plato a la cocina.
De reojo vi como tomaba su chaqueta del recibidor, y dejaba algo en el mismo lugar donde yo le había dejado mi número.
—Pero si cambias de opinión, te dejo la dirección. Hasta más tarde.
Y seguidamente cerró la puerta.
Me quede terminando de comer en silencio, algunos pensaran que tal vez por incomodidad por lo sucedido; pero en realidad yo siempre como así, en silencio. Al terminar recogí los platos dejándolos en el lavaplatos. Dejándome caer en el nuevo sofá limpio, gracias a la chiquilla, me digne a leer el periódico; nada nuevo y lo mismo de siempre.
Suspire, a veces me gustaría tener tiempo libre. Así podría haber salido con la chiquilla esa, claro que no es que lo quisiera.
Mi teléfono sonó, la oficina.
—Diga
—Señor Sesshōmaru, sé que me dijo que no le pasara llamadas pero su padre quiere hablar con usted. ¿Se lo pongó en la línea?
—Sí, Jaken.
—Sesshōmaru, hijo mío —la voz de mi padre, estalló en una gran carcajada— ¿Cómo estás?
— ¿Para qué quieres saberlo?
Tal vez suene un poco rudo, pero con mi padre nunca se sabe y con él hay que estar siempre alerta.
—No seas tan malo con tu pobre viejo —hizo una pausa—Quiero que hoy te tomes un descanso, sé que hoy no vas a ir trabajar pero quiero que dejes todo lo que tenga que ver con la empresa. Ya sabes ¡Tomate un respiro! Voy a darte un consejo, saca a pasear a la señorita Kishaba.
—Pero padre…
— ¡Nada de peros! Luego me lo agradecerás, tú hermano se hará cargo de tus tareas.
Luego cortó.
Sentí ganas de tirar el teléfono por la ventana de mi apartamento. Podría aceptar el hecho de tomarme un descanso, pero no el hecho de que Inuyasha —mi medio hermano— hiciera mi trabajo. Aun así, sé que no puedo discutir con mi padre. Tome las llaves, y dándole un último vistazo a mi apartamento cerré la puerta.
O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O/O
— ¡¿Sesshōmaru?!
Al parecer era la última persona que esperaba ver, ya que tenía una cara de desconcierto total.
— ¿Creíste que no vendría?
—Pues la verdad no. Te deje la dirección solo por si acaso, jamás cruzó por mi mente que vendrías.
Ahora era yo el desconcertado, claro no lo mostraba por fuera, sino por dentro.
—Claro.
Nos sumergimos en un incómodo silencio por unos minutos. Ella tosió.
— ¿Entramos?
Yo asentí. Aunque la verdad es que no se ni dónde estamos. Ella pareció adivinar mis pensamientos porque al entrar me guio hacia un rincón.
—Estamos en una librería. Es el estreno de un libro que llevo esperando mucho tiempo, así que si me dejas comprarlo antes de que se agoten, podemos ir luego a donde tú quieras ir ¿de acuerdo?
Asentí nuevamente. Solo era esperar que trajeran un libro. La chiquilla fue anotarse, al parecer era la numero 25, no tardaríamos mucho. Además, algo que me sorprendía de verdad era el hecho de que ella leyera. Cuando la conocí pensé que era la típica niñita rica, pero al parecer me había equivocado. Sabía cocinar y leer; está chiquilla no dejaba de sorprenderme. Fui a sentarme en un lugar apartado a esperarla.
¿Cuándo minutos habían pasado?
No lo sé, pero ya llevábamos allí un buen tiempo. Luego vi como venía hacía mí con los ojos radiantes.
— ¡Lo tengo! —exclamó— Ya podemos irnos. ¿A dónde vamos?
—A casa.
Pareció decepcionarse porque hizo un puchero infantil.
—Eres aburrido.
—Tú dijiste que podíamos ir a donde yo quisiera, bueno, quiero ir a casa.
Analizó lo que le dije y suspiro con los hombros caídos.
—Está bien. Tú ganas, vamos a casa.
Por dentro me sentí aliviado, al fin podría estar en la comodidad de mi apartamento.
Salimos de la librería, y nos subimos a mi auto. La chiquilla encendió la radio y puso una canción suave, lo cual agradecía.
—Gracias —musitó.
Con esa sola palabra, yo entendí.
Y haciendo yo, lo impensable, le contesté.
—Por nada.
N/A: ¡Hola a todos nuevamente!
Aquí os dejo el segundo capítulo, siento si es corto, pero quería escribir algo antes de irme de vacaciones en las cuales no podré escribir mucho. Si no se han dado cuenta, esta historia ya no participa en el reto por unos problemas con el plazo; pero aun así la continuare y tendrá más de tres capítulos.
Quiero agradecer por su Reviews a:
xXxsailorFanxXx: Gracias por dejarme tu opinión linda, espero te guste este capi. Y en cuanto a lo que dices, bueno, en un tiempo se descubrirá porque a Rin la mandaron a vivir con Sesshomaru.
Guest: Bueno aquí está el segundo capi, así que habrá mucho más. Y también agradezco tu opinión.
Katy Beth: Gracias a ti también por tu opinión, me agrada mucho saber que te ha cautivado, y como ya has podido leer, la historia tendrá más de tres capítulos. Espero te guste mucho.
Y así también quiero agradecer sus idas a Favs y Follows. Espero les haya gustado y no olviden dejarme un review. ¡Nos leemos pronto!
"Una escritora no es alguien sin sus seguidores"
