Ningún personaje me pertenece, sólo los tomo prestados para cubrir el vacío que los creadores dejan en mí corazón.
...
Todo el día tuvo ese mal presentimiento rondando en su cabeza, lo bueno es que ese día no había llegado ningún retador porque seguramente no habría podido dar el cien porciento en la batalla y habría perdido.
En esos momentos Giorgio y ella estaban limpiando los acuarios y revisando el estado de los pokémon para ver cuáles necesitaban una visita al Centro Pokémon.
Estaba revisando cuidadosamente las aletas de su Goldeen, tan concentrada que cuándo escuchó su voz llamándola, pego un pequeño salto.
- Estás bien? en verdad haz estado muy extraña últimamente, segura que no quieres hablar de nada? - el joven se aproximó a ella.
- Sabes bien que si me pasa algo, pero no es nada grave que merezca ser mencionado, no te preocupes Giorgio, siempre me logro sobreponer a situaciones como éstas - su rostro aun que lo intentaba disimular, reflejaba el dolor que sentía, el enojo ya había pasado dejando un amargo sabor de boca, ella siempre figutaba hasta el final en la lista de prioridades de su amigo - además, yo sabía a lo que me atenia al fijarme en alguien como él...
- Te refieres al tipo de la mañana? - la sorpresa se reflejó en su rostro - es fácil saberlo si uno te conoce aunque sea un poco, además... todo comenzó después de que esas niñas hablarán de él y esa tal Serena, eso y traías la misma revista que ellas cuando llegaste. Misty, si todo eso es verdad, no vale la pena que estés sufriendo por él.
- Por eso hablaste con él - bajo su mirada, sus zapatillas eran muy interesantes en ése momento.
- Tú bien sabes que no me gusta meterme en tú vida, y sólo intervengo con los admiradores muy pesados, pero tampoco podía quedarme con los brazos cruzados si estoy viendo que estas pasando por una mala situación.
- Es... complicado - su mirada se desvió al tanque donde sus pokémon nadaban felizmente, no quería sostener la mirada de su amigo - no es que yo sea una Yandere, que tenga que ser mío, que no pueda verlo con alguien más... es sólo, él alardea que soy su "mejor amiga", hemos vivido tantas cosas juntos que yo pensé... que... me tenia algo de confianza, lo acabo de ver, no me dijo algo tan importante como su relación, yo... no lo entenderías...
- En realidad... - el jóven se sento a su lado - tú lo haces complicado, leíste una revista de chismes, cuya fuente no es segura, en ningún momento dicen que hablaron con él, ni ella, ni alguien realmente cercano a ellos en esos viajes. Además, él no te a rechazado porque nunca te haz declarado o me equivoco?
- En realidad... no.
- Por ejemplo: yo, después de todo ésto, yo me la jugaré todo en éste momento, Misty... tú me gustas mucho, y no te preocupes, se muy bien que no respondes a mis sentimientos, pero no quiero quedarme con las ganas de decirte lo que siento - él sonrió al ver la cara de sorpresa de su compañera - y sabes que... yo doblare la apuesta.
Aprovechando el asombro de la pelirroja Giorgio tomo con cuidado la barbilla de ella y depósito un suave beso en sus labios, disfrutando del contacto, ya que sabía que ése sería el único que tendría.
Justo estaba separándose de ella cuando alguien jaló a Misty hacía arriba, provocando que se pusiera de pie. Un extremadamente serio Ash los miraba desde a lado de la pelirroja, y no se veía para nada contentó...
...
Cuando llegó a Ciudad Celeste fue directo al Centro Pokémon a dejar a su orgulloso pokémon con la enfermera Joy, moría por ver a Misty de nuevo, pero necesitaba que su pokémon estuviera recuperado y listo para su vuelo de regreso. En esos momentos estaba parado enfrente de las grandes e imponentes puertas del Gimnasio, cuando la anciedad lo dominó.
- No se que le voy a decir Pikachu - el pequeño roedor que estaba sentado en su hombro le dedicó una mirada larga antes de recargarse en su mejilla y hacerle cosquillas con su electricidad - tienes razón, estas cosas no se piensan, Vamos!!! mientras mas pronto empiece la tortura menos doloroso será.
Con pasos seguros entro al recinto que conocía muy bien, jamás imaginó la escena que encontraría al entrar a la zona de acuarios. Sintió mucho dolor al verlos besarse, luego sintió mucho enojo. Rápidamente corrió a su lado y jalando a Misty de su brazo (claro que sin lastimarla) la apartó de ése sujeto.
- Lamento interrumpir... pero en verdad necesito hablar con ella.
Justo estaba Giorgio por ponerse de pie y ponerlo en su lugar cuando... Misty reaccionó, se soltó de su agarré de un jalón y propinarles un buen golpe a los dos con su gran mazo.
- A ver, tú - su rostro rojo lleno de furia e indignación se dirigió hacia un asustado Giorgio - Que derecho tienes de hacer eso? si tanto dices conocerme sabrías que con esta acción perderias tu apuestita, así que fuera de mi vista - dió un largo suspiro y su vista se dirigió lentamente al entrenador de Puebla Paleta - A tí no quiero verte, así que largate de mi gimnasio, no se qué haces aquí - al ver que tenía intención de responder levantó la mano y lo interrumpió - y la verdad, no me interesa, así que largate por donde viniste.
Dando media vuelta se dirigió a la zona interna del gimnasio, sin dirigirles una sola mirada más.
El silencio que siguió fue muy incómodo, primero ellos la siguieron con la mirada y cuando se perdió de vista voltearon a verse mutuamente, si las miradas mataran...
- Con que esta contigo, no? - el tono burlón y cínico que empleó sólo era un reflejo del alivio que sintió.
- No es algo que deba discutir contigo, niño.
Justo estaba por responder cuando el grito molesto de Misty resonó en el recinto.
- O se largan de una buena vez o mí Gyarados los escoltará a la salida!!!!
Dando un salto al saber que si cumpliría la amenaza, los dos salieron del gimnasio deprisa.
- Sólo te dire, que la razón por la que ella está furiosa contigo, no tiene nada que ver conmigo, así que si no haces las cosas bien para mañana, créeme que ella no se volverá a acordar de tí.
Y con eso Giorgio se dirigió a su casa a esperar que la furia de su sirena se calmara y las cosas se arreglaran para el bien de ella. Y sonrió ampliamente porque, por lo menos el glorioso sabor de sus labios nadie se lo quitaría jamás.
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Ash miraba el gimnasio con decisión, él estaba ahí para hablar con ella y nadie (ni ella misma) lo evitaría. Se colocó bien sus guantes e hizo el giro de su gorra para atrás (ese que antes eran tan característico de él). Él atraparía a ese Gyarados, costara lo que costara...
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Hola!!! por fin lo termine!!!!
jajajajajajaja, el capítulo... mi suegra tiene un dicho, "el que va, algo alcanza", bien... para mí "el que deja comentario, algo alcanza" jajajajajaja. Espero que ese besito sea lo que esperabas para el bueno de Giorgio :), pero que me dejes aunque sea un nombre para poderte agradecer en el próximo capitulo.
Si Ash tuvo su beso de declaración, le pagamos con la misma moneda. Y los que leen los fic's de Sirenita, si, eso de atrapar al Gyarados lo saque de una de sus locuras, quien la leyó, sabrá cuál, y si no las han leído, haganlo, estan geniales.
Pokeshippin Fun2017, :) gracias por seguir apoyando, te respondí tus mensajes privados... no había visto los que me habías mandado.
Nos leemos en el siguiente...
Matta ne!!
