Capitulo 3
¡Los chismes no pueden ser medidos por tiempo!
Al día siguiente, en el instituto, muchos de los estudiantes se encontraban platicando en sus lugares con sus demás compañeros si hicieron algo interesante el fin de semana, que anduvieron haciendo y ese tipo de cosas que suele pasar después de un par de días de no verse. Pero por otro lado, también no podía faltar la clásica plática entre compañeros para saber si se podían pasar las tareas o si es que pudieron resolver algunos problemas de los que algunos de los profesores les habían pedido que hicieran y por la flojera decidieron hacerlo hasta el último momento o es que ni siquiera habían apuntado lo que dejaron de tarea.
Esto fue el caso de Bruno y David, quienes después de que llegaron a sus salones, les fueron avisados por Green si es que ellos no olvidaron hacer la tarea que el Profesor Oak había pedido que investigaran. Ante esta alarma, ambos muchachos preguntaban de un lado a otro si alguno de sus demás compañeros había terminado la tarea y si es que alguno les pudiera prestar algunos de sus apuntes, para poder traspasarlos a sus libretas antes de que el viejo profesor llegara al aula. Solo que ninguno de sus demás compañeros les querían prestar sus trabajos, pues podría ser que el profesor llegara antes de tiempo y les atrapara en el acto. Por lo que ambos chicos se encontraban muy impacientes en encontrar a alguien que les pudiera pasar alguna nota, aunque sean de la persona que saca notas bajas. Green y Blue al ver el tan ridículo espectáculo de estos dos, prefirieron retirarse del salón por unos minutos, entre el tiempo en que el profesor podría llegar.
Por otra parte, Red, quien estaba a la vuelta del pasillo, rumbo a su salón de clases, se veía estar muy feliz de la vida, como también se podía notar de su compañero quien estaba a su lado, pues Pika tenía una gran sonrisa igual a la de Red. Aunque esto les duro poco tras ver como salían Green y Blue del salón de clases. Ambos sabían que Blue podría estar tratarles de sacar la verdad, así que trataron de dar la vuelta para las escaleras de nuevo, cosa que fue demasiado tarde para ambos, pues ella pudo notar bien a ambos como se retiraban de forma sospechosa.
- ¡Hey!, ¡Red, Pika! ¿A dónde van? El salón es por acá. – Grito ella desde el otro extremo del pasillo, mientras que agitaba su mano para llamarles la atención, mientras que Green la veía con vergüenza.
- ¡Blue, no seas tan ruidosa! Cielos, y eso que aún no ha empezado la clase.
- No me estés regañando, además, Red se ve muy sospechoso. ¿No lo crees? – Dijo ella entre susurros, mientras apuntaba con su dedo a la cara de Red y cubriéndose el rostro de Red con su otra mano, quien parecía estar muy nervioso por lo que quería Blue, sabía que ella podría ocasionarle problemas de nuevo.
- Ahora que lo dices… si, parece muy extraño su comportamiento. – Se decía, mientras ponía su mano debajo de su mentón.
- ¡Ves! Por eso tengo que incomodarlo ya. – En eso ella puso una cara muy malévola y traviesa.
- ¿Pero qué estas diciendo? ¿Acaso te oyes cuando dices esas cosas? – Pregunto él de forma muy alocada y molesta.
- Tú solo cállate y déjame esto a mí.
Ahora que Red se encontraba frente a ellos con un rostro muy sonrojado Blue parecía cambiar su comportamiento de una chica con un plan terrible entre manos al de una chica alegre de la vida y con un rostro muy sincero. Para Red, el ver esa cara solo le daba escalofríos, pues el sabía que ella ponía esa cara tan dulce para causarle cosas malas, desde pedirle dinero hasta incomodarlo con estafas. Por lo que trato de no revelarle tanto como fuera posible de su relación con Yellow. Sabía que si ella se enteraba, podría chantajearlo con algo.
- Hola Red. ¿Por qué te ibas tan disimuladamente para el lado contrario? – Pregunto ella con una voz muy dulce.
- Si Red. Pareciese que ocultaras algo. – Continuó Green, con una mirada algo preocupante hacía su amigo.
- ¿He?, no es nada. En serio. – Les respondió el con algo de inseguridad y tratando de fingir una sonrisa, pero ambos sabían que el ocultaba algo.
- En serio Red. Porque el sábado no acudiste a entrenar con Green en el campo de siempre. La verdad yo me aburrí pues molestarlo a el sin que tu estés es muy, pero muy aburrido.
En cuanto ella menciono esto, Green solo puso una cara de irritación por ese comentario y Red una de vergüenza por dos razones, una pues no sabía porque ella le gustaba molestarlos, y la otra de porque es que siempre tenía que soportar ese tipo de cosas de ella. Solo que antes de que Red pudiera responderle de forma tan intranquila y tratando de buscar una excusa, Green fue el primero en hablar, cosa que le dio algo de tiempo para buscar una excusa más creíble.
- ¡Blue! ¿Acaso la razón de que vas con nosotros en el campo de entrenamiento es por la única razón de encontrar la manera de molestarnos? – Grito muy energético Green.
- ¿Qué, acaso no era obvio cariño? Sabes que verlos entrenar suele ser aburrido. Pero es mejor molestarlos. – Respondió ella con un tono coqueto.
- Vaya, y yo que creí que no podrías ser más irritante. – Le dijo con cierta cara de seriedad y mirando algo rojo para otro lado.
- Será mejor que no te pongas así Green. No tienes derecho de ponerte así de molesto.
- ¿Cómo de que no tengo derecho? ¿A qué te refieres con eso? – En eso Red trato de tomar la oportunidad de esa discusión para poder irse a su salón sin que lo volvieran a molestar, solo que no contaba el que Blue lo jalara de la camisa.
- ¿A dónde crees que vas, aún no termino contigo? ¿Cuéntanos por qué estas tan sospechoso el día de hoy? – Grito Blue como si tuviera el control sobre él.
- ¿Acaso debo de responder a esa pregunta? – Replico Red, tratando de zafarse del problema.
- Red, parece que ocultas algo grande. No sueles ponerte tan molesto así de rápido. – Le dijo Green con cierta perspicacia al ver como Red se quería ir. – Será mejor que lo dejes ya Blue, no creo que te vaya a decir algo.
- Parece que tienes razón Green, pero aún no termino contigo Red. Ya sabre que es lo que tramas. – Replico molesta Blue mientras se iba al baño muy malhumorada e ignorándolos.
- Vaya lío que te metes Red. – Suspiro Green al ver como se retiraba Blue de la escena. – Pero no te preocupes, veré que ella se tranquilice, antes de que haga una tontería como siempre.
- Gracias por eso Green. – Solo que cuando se marcho Red algo contento, Green lo detuvo con algo.
- Por cierto Red, también quisiera saber que paso contigo. No es normal que faltes a un día de entrenamiento. ¿Paso algo que deba saber? – Red aún no sabía si contarle eso a su mejor amigo, pero como Blue ya no estaba cerca, era un buen momento para contarle a alguien la razón de su felicidad.
- Creo que mejor te lo digo. – En eso se acerco a Green y comenzó a ver de un lado a otro si no había otra persona que pudiera escuchar. – Acércate.
- No que. Nos van a creer otra cosa si te comportas de forma sospechosa. – Le respondió Green algo molesto.
- Anda. Tú acércate. – Le dijo Red mientras movía su mano para que se moviera donde el estaba.
- Más te vale que sea rápido. No quiero que piensen mal de mí.
- Ni yo quiero que piensen en este instante mal de mi. – Con eso Green le pareció algo sospechoso cuando dijo "en ese instante", así que no se preocupo tanto si los cachaban.
- Veras. Ese día no pude asistir a nuestro entrenamiento diario porque… pues porque…
- Ya no te hagas del rogar y di que fue.
- Bueno, bueno, ya tranquilo. Pues en fin, no pude asistir porque ese día tuve una cita con una chica muy bonita.
- ¿Y supongo que no quieres decirle esto a nadie por temor a que Misty se entere o que esa chica se entere que apenas terminaste con Misty y pensaría ella que solo saliste con ella por despecho de esa ruptura?
- ¿Cómo averiguaste todo? – Pregunto Red algo sorprendido por la habilidad que tenía su amigo de deducir las cosas.
- Red… - Le dijo Green mientras le ponía su mano sobre el hombro de Red y su rostro estaba cubierto con su cabello pues tenía una mirada baja. – Lo que te sucede es cosa que a todo hombre le puede preocupar. Así que se que por eso no querías que ella se enterara. Pero será mejor que seas también cauteloso, si ella se entera, le contara rápidamente a Misty y te armara un escándalo muy grande por la escuela.
- Tienes razón Green. Gracias por el consejo. – En eso Red siguió avanzando hacía su aula. Pero en eso, Green se le quedo mirando con una sonrisa y un gesto al mismo tiempo serio.
- Vaya Red. Espero que tengas mucha suerte con esa nueva relación tuya. – Se decía a el mismo con voz baja para meditar lo que pasaba, solo que en eso apareció de la nada Blue, quien parecía tener una mirada perversa y una sonrisa curiosa, pues quería saber si Green le contaría lo que Red le dijo.
- Oye Green… ¿Ahora por qué tienes esa sonrisa amable? Hace tiempo que no te veía así de tranquilo. – Le murmuro ella al oído, pero como Green no se había dado cuenta de su presencia, el dio un salto al lado contrario con tremendo susto.
- ¡Blue! ¿Hace cuanto que llegaste?
- Humm... desde que te despediste de Red, llegue tarde como para poder escuchar algo. – Respondió ella con un tono como de niña pequeña mientras se acercaba mucho a Green.
- No estés bromeando conmigo.
- Te juro que te estoy diciendo la verdad.
- ¿En serio?... – Al parecer Green no sabía si creerle o no.
- Es la pura verdad Green. – Volvió a responderle con tono de bebe mientras se acercaba a Green con cierto encanto suyo. – Es más, quisiera saber si me cuentas que se estaban contando. Parecían muy apegados. – Le susurro ella al oído mientras se subía a el por la espalda.
- Oye, sabes que yo no soy de esos. – Replico Green con fuerza mientras la sujetaba a ella por los hombros.
- Bien, ya no te enojes. Pero si quiero saber de que hablaban. – Dijo ella muy sonriente después de ese jaloneo.
- No puedo decircelo a nadie. Y mucho menos a ti.
- ¿Es que no me tienes confianza Green? – Le dijo ella mientras se acercaba a su rostro mientras le daba una mirada fingida como si estuviera a punto de llorar. Lo cual hizo que Green se pusiera incomodo.
- Hem… no es que no te tenga confianza… - Le respondió con una cara muy sonrojada y girando su mirada para otro lado.
- ¿En ese caso porque no me quieres decir? – En eso, ella lo rodeo con sus brazos alrededor del cuello de Green y se empezaba a acercar más a él.
- Porque se como te sueles comportar con esto. Además Red se molestara mucho. El me pidió que no te dijera.
- Eres un buen chico Green. Te preocupas mucho por tu amigo. – Dijo ella con un tono de voz muy seductor, mientras se inclinaba más hacía él.
- Blue. Para ya. No te voy a decir nada de lo que paso. – Green ya se sentía demasiado incomodado que trataba de quitarse a Blue de encima, pero le costaba trabajo zafarse de ella.
- Anda Green, Cuéntame.
- ¡No! ¡¿Qué no entiendes? – Grito Green molesto, mientras le sujetaba de las manos para que ella dejara de persuadirlo.
- ¿Y si te pago por la información? – Ahora puso un comportamiento ella de niña pequeña y tonta, y ya no el de una chica seductora.
- ¿Qué? Mejor ven conmigo. Tenemos cosas que arreglar.
- ¿Si me vas a contar lo que se estaban hablando por dinerito?
- No me estés bromeando. Esto es algo que prefiero hacer sin que hayan testigos. – Ahora Green se veía muy molesto y su mirada parecían destellar fuego.
- ¿Acaso vas a hacer cosas malas conmigo? – Volvió a decirle ella con tono de niña inocente, mientras seguía siendo arrastrada por el piso, pues Green la jalaba como si ella fuera aún una pequeña.
- No te hagas ilusiones raras de nuevo Blue.
- Si que eres malo conmigo.
Dejando a estos dos jóvenes por aparte mientras que discutían sus asuntos personales sin que se metieran en problemas o sin que, como dijo Green "no hubieran testigos", pasamos al salón de clases. Que por cierto estaba siendo llevado por el clásico ajetreo cuando no hay profesores, pláticas entre compañeros y juegos en medio de clases. Solo que aún los dos estudiantes que trataban de encontrar a alguien que les pudiera prestar sus apuntes, ya estaban a punto de darse por vencido y ser regañados por el profesor. O eso era lo que hubieran hecho, hasta que uno de ellos vio entrar a Red por el salón. El era el único a quien no le habían preguntado si les pudiera pasar la tarea, cosa que creyó sería fácil pues Red se veía con un buen optimismo, cosa que podrían aprovechar ambos muchachos.
- ¡Un momento! – Grito David para llamar la atención de su amigo. – ¡Ahí esta Red! – Apunto con cierto entusiasmo para que Bruno se diera cuenta. – ¡Red, Red! ¡Por aquí Red! - Volvió a gritar para llamar la atención del joven risueño, mientras que agitaba su mano derecha de un lado a otro para que Red se fijara que le hablaban. Aunque su amigo no entendía bien eso.
- Oye… ¿Qué te pasa? ¿Para qué le hablas a Red? Si nadie quiso prestarnos sus apuntes para que nos apuremos con las tareas. ¿Acaso crees que Red si pueda prestárnoslos? Sabes que el no podría pasarnos sus apuntes, él solo lo que hará es regañarnos como lo hizo Green. – Aunque Bruno se veía muy nervioso porque lo que David intentaba hacer era algo muy extraño. A pesar de que Red es una persona amable con los demás, no era de las personas que contribuían a hacer ese tipo de cosas.
- No te preocupes, que yo se como hacer que él nos pase su tarea. – Respondió David, mientras le guiñaba el ojo en señal de confianza. Sólo que esto puso más nervioso a Bruno.
- ¿Acaso lo vas a amenazar con algo o trataras de sobornar? – Pregunto él con algo de miedo.
- ¿Qué?... ¡No! No haré eso. – Respondió algo molesto por las ideas que tenía su amigo.
- ¿En ese caso lo vas a chantajear?
- Humm… Algo como eso.
- Esto no me da buena espina. Solo espero que no nos metamos en algún problema de nuevo por tu culpa.
- ¿Dime cuando te he metido yo en algún problema feo? – En cuanto el hizo esa pregunta, Bruno parecía poner una cara de sería desconfianza hacía su amigo.
- ¿Quieres que te responda a esa pregunta en serio o seguimos siendo amigos?
- Sabes… creo que prefiero no escuchar esa respuesta ahora.
Aunque estos dos estaban muy metidos en su pequeña discusión, Red ya estaba ahí hace escasos segundos escuchando detenidamente su rara plática y poniendo una cara de pena ante estos comentarios que decían estos, por lo que el ya estaba pensando en irse de ahí. Por suerte para ambos es que Red no escucho la parte del chantajeo. Solo que cuando David se dio cuenta de que Red estaba frente a ellos dio un salto a atrás del susto.
- ¡Ha!... Hola Red.
- ¿Para que me llamaste Daja? – Pregunto él, con algo de prisa, pues se sentía algo incomodado con el comportamiento de ambos chicos.
- Pues veras Red… Nos estábamos preguntando… ¿que si fueras tan amable de prestarnos tu tarea? – En eso Red puso un gesto molesto hacía ellos.
- ¿Acaso no hicieron nada de su trabajo durante el fin de semana? ¿Por qué no en lugar de estar perdiendo el tiempo en otras cosas, aprenden a hacer su tarea a tiempo? – Dijo Red entre regaños a ambos chicos para que lograran entender que aprendan de sus errores, quienes estos dos parecían estar algo intimados por su enojo. Aunque parecía que David no estaba tan incomodado.
- Pero Red. Si tú también estuviste perdiendo el tiempo este fin de semana que yo sepa.
En cuanto Red escucho lo que él le mencionó, pudo notar que sería algo malo lo que ambos chicos tramaban. Varias preguntas empezaban a circular por su mente: ¿Acaso el sabe que salí con Yellow?, Si es así. ¿El podría estar difundiéndolo por toda la escuela si no le paso la tarea? ¿Pero que tipo de trato más tonto sería esto? No creo que sea eso lo que piense. Aunque pensándolo bien, el si se pudo enterar de esto, si seré tonto. Tuve una cita con la amiga de su prima, como no se iba a enterar de algo como esto. Creo que no tendría opción de saber si eso es lo que trama hasta seguirle la corriente y ver que es lo que sabe. Termino concluyendo Red, mientras que trataba de tranquilizarse de nuevo, evitando que lo vean algo paranoico.
- Este… ¿A qué te refieres con eso David? Lo que yo haga con mi vida privada o con mi tiempo libre no es cosa de su incumbencia.
Le respondió con calma y con algo de molestia en su tono de voz, pues el tenía razón. Aparte también intento de no llamar tanto la atención de las personas. Cosa que no pareció funcionarle, pues sonó un poco fuerte eso último y fue lo suficiente para llamar la atención de la joven pelirroja, quien estaba a tan solo 4 mesas de distancia de estos tres chicos al lado izquierdo.
- Tranquilo Red. No te pongas así. – Le murmuro David, mientras parecía no tener malas intenciones hacía Red. – Además… - En eso, el insinuaba con su dedo a que se acercara más, para que nadie escuchara, cosa que llamo más la atención de Misty. – No le diremos nada a nadie de tu pequeña salida en el parque si es que nos pasas la tarea.
- Como lo sospechaba. – Murmuro entre dientes Red.
- ¿Qué dijiste?
- No, nada. Pero… ¿Prometen que esto quedará entre ustedes dos y no le dirán a nadie acerca de esto? – Pregunto Red con una mirada muy seria y con cara de no confiar en ellos del todo.
- Claro que por supuesto que si Red. Prometemos que no diremos nada a nadie. – Cuando el dijo eso, le golpeo con el codo al pecho de Bruno para que también lo prometiera.
- ¿He?... Ha… Si, si Red. Confía en nosotros, no le diremos nada a nadie. Y yo me asegurare también que el no le cuente a alguien.
- Oye…
- No te quejes Daja que lo que dice es cierto.
- Bien, bien, ya no te enojes conmigo. – En eso, Red busco en su mochila el cuaderno donde tenía su tarea y se los lanzó al escritorio.
- Gracias Red. – Les respondieron ambos al unísono.
- Ni lo mencionen.
En ese momento, Red se marcho a su asiento, cosa que Misty pudo aprovechar, pues el pobre muchacho estaba todo molesto y se sentó de mala gana en su lugar, mirando enojado al pizarrón y con Pika también viendo al mismo lugar de la misma manera. Así que ella se acerco de forma muy disimulada hacía ambos chicos, se paro detrás de ambos muchos, que al parecer estaban muy metidos en copiar los apuntes de Red y en su pequeña conversación acera de lo que Red querían que callaran, lo cual estaban llevando en voz baja. Esto llamo la curiosidad de la joven pelirroja y empezó a acercarse despacio ante ellos, para así poder escuchar mejor, tratando también de no alarmarlos, pues aún se sentía muy inquieta de lo que podría escuchar, pero también tenía una mirada que podría matar a quien se le tropezara en el camino.
Solo que aún no sabía ella si hablarles o no, pues si ella hacía algo que los alarmara, pues ellos sabrían que a lo mejor intentaba meterse en la vida privada de Red. Por lo que ella trataba de idear una respuesta que sonara tranquila y no tan desesperada hacía el chico deprimido. Vamos Misty, piensa, piensa… Puedes crear algo convincente hacía este par de chicos inmaduros. Posiblemente pueda decirles que estaba de paso, pero no me lo creerían, ya que no me suelo pasar por aquí… A lo mejor podría decirles: Oigan, ¿Por qué tienen los apuntes de Red?... Si eso suena bien… ¿Pero acaso estoy loca? Es la peor idea que se me pudo haber ocurrido. Si menciono que son los apuntes de Red, ellos sabrán que aún me sigo interesando en el. Pero que tonta soy… ¿Y si tan solo no menciono a Red?… Creo que sonaría más convincente ante estos dos. Con la idea en mente, continuó escuchando la plática de los chicos, pues aún quería tener la máxima información posible antes de intimidarlos.
- Oye… ¿Y qué era eso que decías con Red? – Pregunto Bruno con cara extrañada.
- Bueno… ¿Si recuerdas haberlo visto en el parque de aquí cerca de la escuela? – Respondió él con una pregunta a su amigo.
- Si. Recuerdo que lo vi andar con una chica muy linda, pero como de unos 3 o 4 años menor que Red, si mal no recuerdo. – En eso Misty se le vino una idea a la mente. Muy linda. ¿Acaso será más bonita que yo como para que Red hiciera eso? Pero dicen que era menor por cierta edad. No creo que estén hablando en serió de mi Red. ¿Pero que estoy diciendo? ¿Mi Red? Mientras que ella trataba de pensar en Red como si aún fuera de ella, continúo escuchando. – Aunque… parecía como si fuera su prima o algo por el estilo, pues ambos tenían Pikachus acompañándolos. – Le dijo, mientras ponía cara de tratar de recordar aquel día, aunque Misty seguía divagando lo que mencionaban en su mente. Vaya, creí que eso fuera para preocuparme. A lo mejor si son parientes. Que susto me di. ¡Un momento! ¿Para que me estaba preocupando? No. Calla. Mejor sigue escuchando, tranquila Misty, tranquila.
- En realidad, esa chica no era si prima, ni un pariente menor que Red. Ni menos una amiguita. – Esto alarmo de nuevo a Misty. ¿QUÉEEE? Si no era una prima de Red o una amiga entonces di que era. - Ella es la amiga de mi prima. ¿Si recuerdas que te la mostré el primer día de clases desde la ventana? - ¡Un momento!, ¿El primer día de clases? Eso explica porque se comporto así de extraño el día anterior. Esto hizo que Misty tratara de ponerse más alerta con esa chica que ambos mencionaban.
- ¡Espera!... ¿Era ella?... No la reconocí. Creo que era porque estaba muy bien maquillada. – Respondió Bruno con cierta cara de sorpresa, pues no esperaba que se viera así de lo arreglada que estaba. – Ya decía yo que si fuera una niña menor de 4 años, sería demasiado joven como para ponerse esas cosas en el rostro. - Maldición. Red. ¿Por qué me hiciste algo como eso?... ¿Acaso me estoy oyendo? Parece como si en realidad me importara todo esto Y aunque ella negara todo esto, seguía escuchando la conversación de ambos muchachos.
- Si. Era ella. Por eso es que Red fue fácil de chantajear. – Solo que esto que mencionó David, molesto un poco a Misty. En verdad que ustedes dos si que son muy malos con el pobre de Red. Al parecer ella se veía muy preocupada aún de Red.
- A proposito. ¿Cómo sabes que ellos iban a hacer eso? - Si. Anda, di lo que tengas que decir acerca de eso. - Recuerdo que querías ir al parque a confirmar algo, porque estábamos cerca del puesto de tiro al blanco. Cosa que luego se nos hizo tarde.
- Eso es porque mi prima me dijo que no iba a dormir en su casa, que iba a ir a la casa de su amiga. Cuando le pregunte porque iba a hacer eso. Menciono que era porque su amiga se sentía muy nerviosa por tener una cita con Red. Cosa que mi prima no sabía bien como era él, solo sabía el nombre por parte de esa chica. Así que cuando ella me dijo eso, creí que sería algo muy entretenido de ver. - ¿En ese caso ese maldito si se consiguió a alguien más y se olvido de mi? Que descarado. Continuó hablando en su mente Misty mientras que apretaba con fuerzas sus puños.
- Creo que tienes razón. A mi también me hubiera gustado el ver a Red, después de que termino muy rápido con Misty. Eso si que es gracioso…
Ante este comentario de Bruno, ambos comenzaron a reírse. Cosa que Misty no pudo soportar y como acto siguiente, los tomo por los hombros y los arrojo al fondo del salón. Pues trataba de evitar que Red se diera cuenta. Cosa que parecía en realidad ignorar Red, pues aún se sentía presionado por eso y al mismo tiempo Pika estaba así de sentido. Por lo que Misty pudo aprovechar y evitar un escándalo dentro del salón y salir del aula con ambos chicos que estaban siendo arrastrados por el suelo algo inconscientes de tremendo golpe.
Después, ella busco unas cuerdas del cuarto de mantenimiento, cosa que parecería algo difícil de creer, pues nadie tenía acceso ahí sino fuera por un motivo. Cosa que no parecía importarle a Misty. Pues noqueo al pobre Bill mientras estaba distraído. En verdad que si andaba furiosa. Pero como ambos seguían inconscientes decidió ella dejarlos en un lugar para que aprendan a no meterse con Red y también para que luego pudiera pasar a hablar seriamente con ellos e interrogarlos más tarde en cuanto recapaciten.
El tiempo paso y la primera hora de clases termino. Lo cual Misty aprovecho para irse al lugar en donde dejo a los pobres chicos que ya no pudieron entregar la tarea que copiaron de Red. Cosa que hacía que se sintiera muy satisfecha por lo que hizo. Y aunque ella estuviera muy tranquila, también se veía muy sospechosa, cosa que hizo que alguien la siguiera a donde ella iba con tanta serenidad vista por fuera y con rabia por dentro.
- Haaa… ¿Qué paso?... ¿Dónde estoy?... – Se pregunto adolorido David mientras veía el lugar, que era con poca sombra y estaban unos cuantos árboles y arbustos cerca.
- Creo que estamos en el jardín de la escuela. – Le respondió adolorido su amigo.
- ¿He?... ¿Cómo? – Al parecer David no sabía lo que pasaba. – Pero que… ¿Por qué estamos atados? ¿Cómo llegamos aquí? – Pregunto algo paranoico, mientras se movía un lado a otro.
- ¿Acaso crees que yo se? Te dije que nos volverías a meter en problemas. – Pero luego algo los callo.
- Al fin despiertan.
- ¿Qué?... ¿Misty? – Pregunto Bruno, quien parecía ser el único en verla, pues David estaba viendo al otro lado, ya que estaban atados de espaldas.
- Espera, espera, espera. ¿Acaso Misty fue la que nos hizo esto? – Pregunto agitado David. Pero esto hizo que la pelirroja se molestara con ambos bribones logrando que gritara con fuerza.
- Ya cierren el pico. Solo hablaran cuando yo se los ordene. – Grito Misty con mucha rabia.
- Si señora. – Le respondieron ambos al mismo tiempo con temblor en sus voces.
Pero esos gritos que despedía Misty pudieron llamar la atención de la persona que estaba persiguiendo a la chica y que al parecer con ese grito alarmante pudo hacer que notara de donde provenían. Esa persona se oculto detrás de una pared cerca del lugar. Pareciese que quería involucrarse, pero primero tenía que saber mejor de que se trataba la cosa antes de intervenir.
- Ahora bien… ¿Me van a decir de lo que estaban hablando? – Refunfuño ella mientras que se paraba frente a ellos.
- ¿A… A que te refieres? Nosotros no sabemos que quieres que nosotros te digamos. – Le respondió Bruno, tratando de calmar a la chica.
- No te hagas el tonto. Será mejor que me digan todo lo que saben. – Ahora la situación se ponía cada vez más intensa, se podría sentir un aura asesina despidiendo desde ella.
- Es la verdad no sabemos de qué hablas. – Respondió ahora David, quien parecía tener más miedo de Misty.
- No les repetiré lo mismo. Quiero que me digan todo lo que saben de la chica que esta saliendo con Red, o si no, sabrán a lo que en realidad se meten. – Parecía que la cosa si va sería, pues ella parecía sacar una de sus pokeballs de su bolsillo de la blusa.
- Ves te dije que siempre nos metías en problemas. – Grito Bruno regañando a su amigo que estaba detrás de el.
- Cállate, ni que esto se pusiera peor a las veces anteriores. – Le respondió igual gritándole a su amigo.
- A no, y las otras veces que fuimos perseguidos por una manada de pokémons en la zona safari.
- Eso fue porque no seguiste mi plan.
- ¿Cuál plan? Si lo que consistía eso era que me dejaran llevar los pokémons del área mientras que tú te escabullías.
- Oye, yo te había mencionado que era para buscar ayuda.
- Como podía creerte eso. Además luego terminaron persiguiéndonos los guardias del lugar.
- Eso fue problema tuyo.
- ¿Cómo de que problema mío?
- Por si no sabías. Tenías un Kangaskhan bebe montado en tu espalda y eso era propiedad del lugar.
- Si, pero por eso mismo era que nos perseguían primero los pokémons salvajes.
- Si claro.
- A… ¿No me crees?
- Ambos cállense. No quiero escuchar sus pleitos maritales. – Interrumpió la chica quien parecía estar harta de ambos chicos.
- Oye. Eso ofende. Y mucho. – Grito David molesto.
- Si, además… ¿Por qué nos juntas de esa forma? – Replico Bruno. – Aparte, quien quisiera estar así con él.
- Oh, vaya. Ahora yo no soy lo suficientemente bueno para ti. ¿No? – Rezongó David a su amigo.
- Por favor. No volvamos a lo mismo. Recuerda como quedo todo. – Esta plática si que parecía una pelea de novios, aunque no lo sean y solo son buenos amigos.
- A si. ¿Quieres que arreglemos este problema aquí? – En eso el otro chico empezó a moverse de un lado a otro.
- Cuando quieras. – Al parecer Misty no sabía porque ellos empezaban a pelearse en la tierra, si la que debería de estar echando fuego era ella y no esos dos inmaduros.
- Oigan. Se supone que el problema es conmigo. – Grito Misty algo apenada por lo que veía.
- ¡Tu no te metas en esto! – Grito David quien estaba arriba de su amigo mientras seguían peleándose.
- ¡Bhi! Bho de vedash ef do gue do de imfortha. (¡Si! No te metas en lo que no te importa). – Dijo Bruno que estaba refunfuñándole a Misty, solo que se veía raro que dijera eso si estaba su rostro sobre el suelo.
- Dejen de pelear ya o si no esto si se pondrá más serio. – Ahora si parecía que Misty haría que los dos sufrieran. Aparte de que los levanto a ambos del suelo para que volvieran a estar sentados.
- Si señora. – Al parecer si fue suficiente lo que menciono.
- Bueno. ¿Me van a decir todo lo que saben sobre esa chica si o no?
- Pues veras Misty… Nosotros no deberíamos decirte nada de esto. – Sugirió Bruno, con voz algo tímida.
- ¿Y por qué no?
- Porque eso es asunto de Red. – Le replico de nuevo.
- Cualquier asunto de Red también es asunto mío. – Regaño al pobre Bruno esta chica, cosa que sin querer ella no escucho bien, pero esto hizo que David se pusiera más tranquilo, pues podría intentar chantajear a Misty.
- Así que aún no olvidas a Red… Vaya, y pensé que ya lo había visto todo. – Esto hizo molestar a la chica y a hacer que se pusiera toda roja al mismo tiempo.
- ¿Pero qué estupideces estas hablando? ¿Cómo podría estar preocupada por Red? Ni que estuviera loca.
- Yo no dije nada acerca de que estés preocupada por Red. – Esto la alarmo un poco más.
- ¿Saben que? Ya me están cansando la paciencia. – En eso la chica enfurecida y cargada de ira, arrojo su pokeball para liberar a su Pokémon acuático de color púrpura y con forma de estrella. – Starmie. Prepara tu ataque rápido contra ambos si vuelven a decir estupideces.
- Oye. Esta prohibido usar ataques pokémons contra los estudiantes en la escuela. ¿Lo sabías? – Replico Bruno, pues aparte ese ataque le iba a doler mucho.
- Prefieren a que mi hermosa Pokémon los dañe con sus ataques a que yo haga algo como… - En eso, la pelirroja comenzó a buscar algo con que infringirles más dolor que ese tipo de ataques. Y pudo notar un rastrillo que usaba uno de los conserjes para barrer las hojas caídas. – Esto. – Dijo de forma victoriosa mientras el brillo de las espinas hacía que la piel de ambos chicos se pusiera pálida.
- Preferimos los ataques de Starmie. – Gritaron ambos al mismo tiempo mientras cerraban los ojos.
- Que bien. – Tiro el rastrillo al suelo y se acerco a ellos.
- Ahora si. ¿Me van a decir todo lo que saben de ella?
- ¿Depende a quien te refieras? – Volvió a sugerir David.
- Starmie. Ataca al tonto.
- ¡Auch!... ¡Auch!... Ya detente… Para… Ya… - Grito el chico mientras se retorcía del dolor.
- Ahora tu. ¿Piensas hacer lo mismo que él? – Grito la pelirroja hacía Bruno. Quien parecía ser más conciente que su amigo.
- Parece que aún sigues teniendo sentimientos hacía Red.
- Respuesta equivocada. Starmie, de nuevo.
- Ya…, para…
- Otra palabra más de que estoy celosa y esta vez los golpeo con el filo de esto. – Dijo ella mientras que volvía a amenazarlos a ambos. Pero en eso, la persona que estaba oculta ahí salio de donde se encontraba.
- Ya vasta Misty. Ellos tienen razón. Te estas poniendo como toda una chica celosa e histérica. Deja a esos chicos en paz. – Grito aquella persona quien parecía ser una chica y su comportamiento parecía casi como si fuera la madre de Misty, a excepción de que era muy joven.
- Gracias a Arceus. Erika vino al rescate. – Dijo en alabanza David mientras miraba al cielo.
- Si. Al fin alguien que pueda tranquilizar a la bestia llena de celos. – Grito Bruno con alegría también. Pero esto hizo que Misty amenazara al pobre chico con el rastrillo.
- ¿Cómo me dijiste?
- Baja eso Misty. El tiene razón. Tienes un problema de celos y debes de aprender a superarlo.
- No te metas en esto Erika. Haré que estos dos me digan con quien sale Red y así podré estar más tranquila.
- No lo creemos. – Murmuraron ambos chicos que aún seguían atados y viendo ese pleito.
- Qué dijeron ustedes de nuevo. – Grito ella volviendo a amenazarlos con el rastrillo entre manos.
- Misty. Que sueltes eso ya.
- Ya voy. – Dijo entre dientes mientras la arrojaba de nuevo.
- Ahora guarda a Starmie en tu pokeball de nuevo. – Grito Erika mientras estaba cruzada de brazos mirando a la chica.
- Bien, bien, no te enojes. – Volvió a rezongarle ella como niña malcriada.
- Más te vale que te comportes Misty, - Erika si que se veía muy molesta con su amiga.
- Ya no me regañes. ¿Por qué siempre dices que yo tengo la culpa? – Ahora Misty parecía hacerse la victima.
- No me salgas con eso. Ahora libera a esos pobres chicos. – Ordeno Erika a su amiga mientras apuntaba con firmeza a los dos muchachos que seguían moviendo para intentar salirse.
- Si Misty. Ya déjanos ir. – Grito Bruno desde su lugar.
- Anda… ya nos portamos bien. – Acompaño en la suplica su amigo también, solo que no parecía funcionar bien.
- Ustedes dos ya paren de lloriquear.
- Misty. Ya libéralos de una buena vez. – Su amiga parecía tratar de hacer que le haga caso, pero parecía hacerla enfadar más.
- Hazlo tú si tanto te preocupas de estos dos idiotas. – Erika parecía estar sorprendida pues vio como su amiga se iba del lugar muy tranquila hacía otro lado.
- ¡Oye! – Gritaron ambos muchachos muy molestos.
- No se preocupen. Ahora los libero. – Les respondió ella mientras se acercaba a desatarlos.
- Muchas gracias Erika.
- Si, eres muy buena con nosotros.
- No digan más. Misty se ha portado así desde que Red la dejo. – Comento ella mientras trataba de desamarrar los nudos de ambos chicos.
- Creo que ella aún sigue extrañando a Red. ¿No es así? – Pregunto Bruno con algo de interés.
- Aunque ella trate de ignorar sus sentimientos. Esa es la verdad. – Respondió Erika con algo de tristeza.
- Eso parece. – Agrego David a esta conversación.
- Bueno, creo que con esto servirá. – Erika solo aflojo los nudos y se levanto. – Ahora ustedes libérense solos. Yo tengo que ir tras de ella. – Erika parecía retirarse, aunque los dos chicos esperaban que los liberaran rápido.
- ¡Hey! ¿No nos vas a sacar de esto? – Grito David algo irritado.
- Tengo que ir a tranquilizar a Misty primero. Pero espero que me puedan contar lo que trataban de ocultar. A lo mejor así pueda evitar que cause ella más problemas. Nos vemos. – Grito Erika de donde estaba y luego desapareció del lugar.
- Vaya… Parece que tendremos que salirnos de otro problema tuyo de nuevo. – Murmuro Bruno algo molesto.
- Ya te dije que no hago que nos metamos en líos.
- En serio. ¿Y a esto cómo le llamas?
- Ya deja de quejarte y ayuda a que nos salgamos de nuevo.
Dejando a estos dos amigos con sus problemas domésticos, pasaremos con ambas muchachas que estaban a cierta distancia del lugar. Solo que Misty parecía estar muy molesta, pues Erika la interrumpió de su interrogatorio con los dos muchachos que tenía atados contra su voluntad. Por lo que se sentía aún muy rencorosa. Ella quería saber bien quien era la chica con quien Red estaba ahora involucrado, solo que se sentía un poco mejor por haberles hecho eso a los chicos, pues se habían metido con el pobre de Red y ella no podía tolerar eso.
Cuando Erika logro alcanzar a Misty, ella solo quería que la dejara a solas y en paz, no quería ver a su amiga después de que la interrumpió con algo así. Pero como ella se estaba comportando como una niña malcriada, Erika no tuvo de otra que tumbarla de espaldas contra el suelo para regañarla desde arriba de ella.
- Misty. Deja de ser tan inmadura.
- ¿Por qué?
- No es bueno que le hagas ese tipo de cosas a esos pobres muchachos. – Grito Erika muy enojada.
- Es que tú no sabes lo que le hicieron a Red. – Le respondió Misty ahora con una cara de tristeza.
- Ahora bien. ¿Qué se supone tú que ellos le hicieron? – Pregunto con cierta inquietud su amiga, pues no sabía si creerle o no al comportamiento de su terca amiga.
- Es que ellos chantajearon a Red con tal de que el les diera sus apuntes. – Dijo entre llantos Misty.
- Pero eso no es motivo para hacerles eso.
- Tú que sabes. El se sentía muy mal.
- ¿Eso quiere decir que aún lo extrañas?
- ¿Y eso que tiene que ver con lo esto? Red es un chico amable, pero no es motivo como para que le hagan eso.
- Si claro. Y los amarraste solo por eso. ¿No?
- Bueno, también quería saber con quien estaba saliendo Red.
- Si que eres muy celosa.
- ¿Por qué siempre con lo mismo? Se supone que eres mi amiga y que me tienes que apoyar.
- ¿Cómo puedo ayudarte si tú misma no puedes comportarte?
- Ya déjame tranquila.
- No hasta que admitas que aún lo extrañas.
- ¿Y si lo digo aún me dejarías ir?
- El recreo acaba, pero te mantendría vigilada aún.
- Entonces no lo diré. Prefiero a que termine el descanso.
- Ya deja de ser tan testaruda y no estés metiéndote en los asuntos privados de Red.
- ¡Nunca!
