29 de mayo

En la mañana

Luego de un día tan extraño, Emerald despertó algo confundido por el cambió que sufrió, pero feliz de que en estos días estará solo con la sempai que desea con tanto amor y lujuria.

(...Estaré solo en estos días con Crystal-san...).- pensó Emerald.- (...me late mucho el corazón cuando la veo y se me cruzan demasiadas ideas extrañas que me gustaría hacerle. Creo que tendré más sueños como el que tuve. ¿Por qué es tan atractiva?...)

¡Ven a desayunar!- le gritó Crystal a su amigo cuando andaba preparando la mesa.

No podía ver a su amiga de la misma forma ahora. Le costaba mirarla a los ojos sabiendo que están solos por estos días. Apenas pudo saludarla y luego se sentó a comer.

Te noto muy callado ¿Te pasa algo?- Preguntó Crystal un poco preocupada.

No es nada. Es que no tengo mucha hambre.- contestó Emerald.- Igual no te preocupes por mí.- Comiendo un par de galletas, una se le cayó al suelo y fue debajo de la mesa a levantarla. Sin embargo, cuando la agarró, se quedó viendo las piernas de Crystal, que estaba sentada tomando un café. A pesar de que ya la encontró, se quiso quedar un rato más debajo para ver si abre las piernas ya que llevaba puesta la falda amarilla, lo que generaba que se quede mirando y asomando la cabeza. Pero ella ya se preguntaba por qué se tomaba tanto tiempo ahí.

¿Aún no la has encontrado?- Preguntó Crystal.- Esto le provocó un susto a Emerald que hizo que chocara la cabeza con la mesa y la comida cayó en la falda.- Kyah.- El joven quedó muy mal por haberla ensuciado.

Lo siento mucho, Crystal-san. No fue mi intención. Perdóname.- suplicó Emerald muy arrepentido, ya que sus intenciones eran otras.

Tampoco te pongas mal.- contestó Crystal tranquila.- Los accidentes ocurren. Ahora espera a que me cambie.

(...¿Cómo no amar y desear a una mujer tan perfecta...)- pensó Emerald al ver que no se molestó.- (...Aunque es una lástima que no pude aprovechar verle debajo de la falda...¡¿En qué estoy pensando?!...) ¿Y qué te pondrás?

Mis shorts de ciclista.- contestó Crystal mientras se iba.- Quedándose pensativo, a el joven lo puso más contento que vista eso porque hacía ver a su sempai mucho más sensual. Sin embargo, estaba sintiendo una sensación muy extraña que jamás experimentó. Por estas situaciones, logró descubrir lo que tenía: UNA ERECCIÓN. Se encontraba sorprendido al ver que se encontraba empalmado por ella. Para peor, regresó a la mesa.- Ya vine y la coloqué a lavar. Quédate tranquilo.- Irónicamente, experimentaba lo contrario y tendrá que ocultar sus excitaciones a lo largo del día.

En la tarde

Luego de un almuerzo que no tuvo ningún problema en este caso, Emerald, que no pensaba en otra cosa que en Crystal, fue a hacer un recado al mercado. Mientras hacía el mandado, se quedaba pensativo del por qué le ocurren tantas erecciones y más aún con esos shorts de ciclista. Por fortuna para él, al ser pequeño, no son tan notorias si se lo mira de lejos o normal distancia.

No había mucha gente y pudo comprar las cosas de la lista (por lo general materiales y comestibles) bastante tranquilo, sin embargo quiso investigar si había algo más que le interese antes de formarse en la fila a pagar. No encontró nada que le resultara llamativo hasta que vio a lo lejos una oferta: Una pequeña cámara de espía. Se sintió sorprendido y le preguntó a uno de los trabajadores cómo funcionaba. Le explicaron su funcionamiento que saca fotos y grabaciones bastante veloces y de buena calidad a pesar de ser un objeto diminutivo. Por suerte, sólo por el mes de Mayo se encontraba barata y el Pokédex Holder llevaba un dinero extra propio y la pudo comprar.

Ya en el camino de regreso, con las bolsas de la compra, pensaba en cómo usar esa pequeña cámara que llevaba oculta en el bolsillo.- (...¿Otra erección? Realmente soy un pervertido, pero feliz...)- pensó Emerald cuando se le ocurren ideas de cómo usar ese diminuto objeto con Crystal.

En la noche

Ya Emerald fue usando el aparato con objetos comunes para probar su velocidad y calidad. En el momento de la cena, le tendió una trampa a su sempai.- Crystal-san ¿Me pasas la salsa que se encuentra en el refrigerador?- pidió con una cara extraña.

Por supuesto, Emerald. Ahora te la traigo.- respondió Crystal sin tener idea del plan.- Antes de cenar, el rubio colocó a propósito la salsa lo más al fondo del refrigerador y detrás de varias otras cosas. Sabiendo que ella se encontraba inclinada buscándola, aprovechaba para sacar una foto perfecta a ese enorme trasero en shorts de ciclista, la ropa que más lo excitaba. Obviamente, quedó erecto y rápidamente volvió a su lugar para que no lo descubra. Finalmente, pudo encontrar la salsa, pero en realidad lo que él quería era otra cosa.- Aquí tienes. Estaba muy al fondo.- dijo Crystal cuando la puso sobre la mesa. Miraba la salsa con una sonrisa de satisfacción, generando curiosidad a su sempai.- ¿De qué te estás riendo?

¿Eh? Nada.- No es importante.- contestó abusando de la confianza que le tiene.- Ya con su objetivo cumplido, sólo disfrutó de la cena tranquilamente.

Ya en la hora de dormir, Emerald al fin pudo ver la foto que sacó. Lógicamente quedó empalmado y le sangraba la nariz de lujuria al ver a Crystal inclinada buscando la salsa, dejando ver su sensual y gigantesco trasero que lo volvía loco en una imagen de buena calidad. Posteriormente, tuvo un gran sueño erótico en donde la besaba y acariciaba suavemente esas enormes nalgas.- (...¡AMO SUS SHORTS DE CICLISTA!...)

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Notas del autor

Recién ahora volvió mi inspiración para escribir esta historia amorosa-erótica bastante barata y extraña. No es muy larga y tampoco bastante complicada. Además, no veo mucho de Frontiershipping por ahí. Como lo dije en el primer capítulo, no le vean sentido argumental, sólo lean y entreténganse. Muchas gracias.