30 de mayo

En la mañana

Luego de dormir placenteramente por el día anterior, Emerald despertó esta mañana de buen humor. Cuidando su cámara para que no la viera nadie, fue a la mesa para desayunar encontrando su comida en la misma, pero no había visto a su hermosa amiga y se preguntaba por ella.- (¿Dónde está Crystal-san?).- Después de comer lo que ya tenía servido, la fue a buscar para saber dónde estaba. La encontró rápidamente en el sótano subida a una escalera ordenando unos papeles en la estantería alta.- Buenos días, Crystal-san (...Tan hermosa como siempre...) ¿Cómo despertaste?

Hola Emerald.- respondió Crystal.- Bien, aunque desperté hace rato ¿Ya desayunaste? Te dejé todo en la mesa para que comas.- Al escuchar de su desvelo, se quedó preocupado,

¿Hace horas? ¿Por qué tan temprano?- preguntó mientras se acercaba a la escalera para ayudar.

Es que quería tener todo ordenado y limpio para cuando el profesor regrese pasado mañana por la tarde. No puedo descansar si tengo algo que hacer primero. Pero no te preocupes por mí ¿si?- le contestó con una sonrisa.

Eres demasiado responsable (...y también con una sonrisa encantadora...)- respondió Emerald felizmente mientras le sostenía la escalera.

Finalmente, Crystal pudo terminar de ordenar todas las estanterías.- Fiu. Al fin terminé.- Sin embargo, cuando bajaba de la escalera, se resbaló y cayó sobre Emerald.- ¡Kyah!.- Además, su trasero impactó y aplastó la cara del joven. Después de ese hecho, se levantó velozmente y preocupada por el estado de su amigo.- Lo siento mucho ¿Estás bien? ¿No estás herido?

Contrariamente, más que herido, se encontraba mejor que nunca.- No te preocupes. Estoy muy bien.- dijo con una enorme sonrisa y la nariz sangrando por la excitación (haciéndole creer a ella que fue por el golpe en la cara) al tener esas nalgas que tanto ama en su cara. Increíblemente, él nunca movió la escalera para que se cayera a propósito, sino que tuvo mucha suerte.

En la tarde

Después de un buen almuerzo sin inconvenientes, a Emerald se le ocurrió otra forma de abusar de la confianza de Crystal y aprovecharse.- Crystal-san ¿Te puedo pedir un favor?

Por supuesto que si. Lo que quieras ¿Qué necesitas?- contestó ofreciendo su ayuda.

(...Lo que realmente quiero eres tú...) Ruby me pidió a mí que te hiciera las medidas de tu cuerpo. Quizás tenga ganas de prepararte ropa o algo parecido. Así que ¿Me dejarías que te las hiciera?- Hasta él mismo pensaba que era muy raro que le pidiera las medidas a una mujer que no sea Sapphire, pero se le ocurrió este engaño para ver si le podía sacar provecho a la situación.

¿Eh?...Si me las haces tú, está bien.- contestó creyendo la mentira. Emerald sabía que era poco probable que se le vuelva a presentar la oportunidad para estar solo con su sempai preferida. Así que se ponía a pensar este tipo de situaciones de las cuales podía sacar provecho. Gozó demasiado la primera (y quizás única oportunidad) de medir sus desarrollados pechos, su fina cadera y también su rico trasero enorme (que fue la que más disfrutó medir). Lógicamente, para que su plan fuera más creíble, las anotó y guardó el papel, aunque se lo quedó para si mismo.

Luego de unas horas, Emerald ve que Crystal ya estaba por salir del laboratorio y sintió curiosidad por eso.- ¿A dónde vas?- preguntó.

Me voy al gimnasio.- contestó ella.

¿Al gimnasio? ¿Acaso vas a conseguir medallas o eres una líder de alguno?- cuestionó sin saber absolutamente nada.

No, tonto.- respondió riendo.- Me voy a un gimnasio para entrenarme a mi misma. Como capturadora, es necesario que me mantenga en buena forma y tener fuerza para poder capturar Pokémon. Sino, sería menos eficiente. Pero puedes acompañarme si quieres.- Inmediatamente, ambos salieron juntos para allá y no quedaba lejos.

Finalmente lograron llegar. Era un gimnasio pequeño y con poca gente, pero bastante estable y con material adecuado para entrenar. Emerald se sentía bastante lujurioso y alegre al ver cómo Crystal preparaba su cuerpo, sin dejar de mirarla.- (...Que sensual...)- Dime si te puedo ayudar en algo, sempai.

Quédate tranquilo.- respondió ella con una sonrisa.- Aunque me centraré mas en reforzar mis piernas, pienso entrenar todo mi cuerpo lo mejor que pueda. Si puedes, tráeme algo de agua, pero de lo demás me ocuparé sola. Tú haz lo que quieras aquí y diviértete mientras tanto.- Él se entretenía con verla de forma deseosa preparando su físico.

Luego de una hora de exitoso ejercicio, ella se fue a la ducha para refrescarse. Por detrás, una persona misteriosa vio cómo el Pokédex Holder observaba a su amiga de manera lujuriosa. Extrañamente, le señaló una pequeña puerta oculta del gimnasio (en donde se podía meter por su baja estatura si se sacaba los artefactos para parecer más alto) y le dio una llave rara diciéndole que entre para "ser feliz". Confiando en esa palabra, Emerald entró y encontró un pequeño agujero. Lo que vio a través era lo que lo alegró: Una vista en las duchas y pudo ver a Crystal mientras se bañaba. No paraba de babearse. Para aprovechar el tan afortunado momento, sacó su pequeña cámara (que cabía justo y la configuró para que no haga ruidos ni que emitiera luz) y sacaba muchas fotos con la mano izquierda, mientras que con la derecha realizaba su primer masturbación de forma enérgica. Se sentía el hombre con más suerte del mundo.

En la noche

Después de esa jornada en el gimnasio, ambos regresaron al laboratorio y preparando la cena.

Muchas gracias por acompañarme hoy.- dijo Crystal.

No hay nada que agradecer Crystal-san.- Si estamos para ayudarnos mutuamente ¿no? No seré molesto como Gold.- respondió Emerald riendo.

Por supuesto.- contestó.- Y respecto a eso, ya bastante con lo que le hizo a la sempai Blue.

Cierto. Ya me han contado lo que le hizo hace tiempo. Rara forma de conocerse.- dijo de forma burlona.

Sin embargo, Crystal se puso a recordar aquella ocasión y quedó pensativa al respecto.- Raramente, hay veces que me hubiera gustado ser ella en ese momento.- El rubio escuchó esas palabras. Supuestamente, se hubiera sentido especial si la hubiera manoseado. Pensando, le hace una pregunta mientras ordena la mesa.- Emerald, quiero que seas sincero conmigo ¿Yo te parezco una mujer atractiva?- Se sorprendió al oír eso y le respondió de una forma particular: Como estaba detrás, puso sus manos en su trasero, que acariciaba y apretada con mucho amor, provocando la inmediata reacción.- ¿¡Qué crees que estás haciendo, atrevido!?

Te diré por qué lo hice.- expresó Emerald mientras agarra las manos de su sempai.- No sólo eres atractiva, sino hermosa en todo sentido. Tienes un corazón de oro, unos ojos divinos, una sonrisa que logra cautivarte, siempre te preocupas por los demás y les intentas alegrar el día. Tu cuerpo es perfecto, sobre todo tu increíble trasero. En conclusión, eres únicamente especial ¿Ahora estás convencida de lo encantadora que eres, Crystal-san? Si quieres golpearme por manosearte, hazlo.- Quedó sorprendida al escuchar todo eso.

Entiendo. Así es cómo me ves.- contesta de forma anonadada. Sin embargo, la hizo sentir muy bien. No te golpearé. Es más, te agradezco de corazón que un amigo como tú me vea así de bonita...Aunque creo que eso de que tengo un trasero increíble estaba demás decirlo...Pero lo importante es que me siento muy feliz al saber que puedo contar contigo siempre. Finalmente, se abrazaron muy cariñosamente.

Luego de la cena, se fueron a acostar. Emerald sigue sorprendido de que Crystal no lo golpeó a pesar de manosearle su trasero y decirle todo lo que expresó. Ya durmiendo, se encontraba emocionado por lo que vendrá después: Su tan ansiado cumpleaños.

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Notas del autor

Recién ahora logré actualizar la historia. Intento que, por lo menos, cada capítulo tengo mil palabras como mínimo. Esta historia amorosa-erótica bastante barata y extraña. es corta y fácil de comprender. Además, no me falta mucho para que finalice. De Frontiershipping no hay mucho e intento terminarla aunque sea. Ojalá se hayan entretenido con esta curiosa pareja. Muchas gracias.