Disclaimer: Hetalia le pertenece a Himaruya. Este fanfic al grupo de Las Inadaptadas (Vicky y Josita en este caso.)

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Capitulo 10:

A eso de las tres de la tarde llaman a Katyusha de la escuela donde su hermano asiste, diciéndole que este se escapó de clases. La chica, entre lágrimas, les explica lo sucedido y les avisa que llegará en un rato a recoger las pertenencias del menor.

Así que después de dejar el almuerzo hecho y a los niños asegurados es que llega a la escuela, encontrándose a un hombre que parece estar muy enojado frente a la puerta de la dirección. Este refunfuña algo de que él no lo enseñó a hacer esas cosas y que no es de caballeros escapar y cosas así. Mira a la chica una vez de reojo.

Katyusha se asusta un poquito pero se pone a su lado y toca la puerta donde descansa una gran "PRINCIPAL". A los pocos segundos sale la secretaria del director y la saluda con un "Ah, dame un segundo" y se va a por la mochila de su hermano.

—¿También se le escapó? —pregunta Arthur sin agregar "su hijo" porque la ve muy joven para ser madre, más no imposible.

—Oh, no. Bueno sí. Pero por una buena causa.

Arthur frunce el ceño y suelta una "¡Ha!" sarcástico. Kat da un saltito y llega la secretaria.

—Aquí está, gracias por venir hasta acá —le entrega el articulo.

—Gracias —le sonríe. La secretaria le devuelve la sonrisa y se vuelve al inglés.

—La mochila de su hijo está dentro, pero el director quiere hablar antes con usted —le hace un gesto para que pase a la oficina, entrando ella de primera.

Arthur chasquea la lengua y se gira a Katyusha.

—Nunca hay buenas causas para escapar de la escuela, see you later lady —se despide eso sí muy educado como es él, entrando a la oficina.

Ella, a pesar de ser muy calmada, se molesta un poquito. Decide sentarse en la banquita que está a la par de la puerta a esperarlo. En eso suena la campana de salida y un tumulto de niños inunda los pasillos.

Katyusha los mira, nostálgica.

—¡Mira! —le señala Francis a Antonio, Gilbert y Felicia, quien fue debidamente secuestrada en la salida de su aula —, la hermana de Iván.

—Anda, es verdad —dice Antonio mirando a donde señala su amigo. Gil se sonroja y sus ojos se van, sí, directamente a sus pechos. No es raro es un chico en plena pubertad.

—¿Nos acercamos?

—Quizás Feli pueda saludarla ya que es amiga de su hermano, ¿no? —opina el español, pasándole la batuta a alguien más.

—Vee, ¿yo? —mira a la chica que se ve tan tierna y maternal.

—¡Claro, se ve amable! —Fran la empuja un poquito. La italiana sonríe forzadamente y se acerca lentamente a la otra chica. Se le siente al lado.

Ciaooo, ¿eres la hermana de Iván? —pregunta antes, no sea que ellos la estén confundiendo. Aunque igual y el trío se le va detrás. Ellos sólo querían ver el chisme.

—¡Oh!, hola. Sí.

—¡Ah! Mucho gusto soy Felicia, soy amiga de Iván.

—¿En serio? —se le humedecen los ojos —, me hace muy feliz. Yo soy Katyusha.

—Ka-katysa —intenta pronunciarlo y falla —, eh… Vee~ lo siento, ¿puedo llamarte Kat?

—Claro —sonríe con calidez.

Grazie, bueno hoy vi a Iván correr fuera de la escuela y no dijo nada… ¿ha pasado algo malo?

—Eso... Bueno, es que nuestra hermana menor se escapó y... —se le vuelven a humedecer los ojos —, yo no podía dejar la casa por si ella volvía. Así que Iván fue por ella...

Francis levanta las cejas al escuchar eso.

—¿Por eso se fue a media clase? —pregunta él de la nada. Katyusha asiente, sin saber quién sea.

—¿Y Alfred se fue a buscarla con él? —pregunta Felicia y ya tienen encima al trío del mal. La mayor se vuelve a ella y sonríe.

—Sí, eso fue muy lindo de su parte. Me gusta mucho que Iván tenga tan buenos amigos que se preocupen por él —se vuelve a los malosos —, ¿ustedes también son amigos de mi hermano?

Ellos se miran entre sí con expresiones de "ehhhh".

—Somos compañeros de clase —decide Tony antes de que Gilbert empiece a gritar que lo odian. El albino bufa, haciendo reír a los otros dos mosqueteros.

La chica no entiende la risa pero es feliz de saber que hay mucha gente que se preocupa por su hermanito.

oxOXOxo

Mientras en la oficina del director, Arthur toma asiento frente al hombre de traje elegante y rostro severo.

—Sabe, su hijo hoy tuvo un comportamiento inusual. No es el mejor de la clase pero no es de los que escapan, ¿sabe qué pudo haber pasado? —empieza sin rodeos.

—Mi hijo es un chico excelente, no tengo idea de por qué se escapó. Pero de seguro no fue por decisión propia.

—Debe ponerle más cuidado, ¿sabe quiénes son sus amigos? Usted sabe cómo está de mal esta sociedad y su hijo es un preadolescente. Es posible que sea vulnerable a las opiniones de los demás, debe cuidar que todas sus decisiones sean propias y no hechas para encajar. ¿Entiende?

—Y lo hago, no me ofenda usted. Alfred sabe bien qué puede y no puede hacer. No es de dejarse llevar por cosas malas.

—¿Y entonces puede explicarme porque se salió de la escuela casi que al inicio de la jornada sin sus pertenencias?

—No, no puedo. Pero debe haber una explicación.

El director suspira.

—Bueno, como le digo, él es un buen chico y esto jamás había pasado antes, así que en general sólo le afectará en el trabajo cotidiano, debe conseguir pronto los apuntes de hoy. Tome las cosas de su hijo y espero no tener que llamarlo de nuevo para algo de esta índole, señor Kirkland.

Arthur toma el bolso del Capitán América y se levanta, murmurando por lo bajo cosas nada amables.

Good evening —púdrase, es lo que él quería decir.

—Buenas tardes —se despide formalmente el director.

Al salir de la oficina, Arthur se sorprende un poco de ver que la chica sigue allí y ahora rodeada de mucha gente. Ella aun está hablando con los chicos, así que no le nota en un principio.

Es Francis el que vuelca toda su atención en él, al rostro malhumorado del mayor. Katyusha sonríe con algo y por fin nota al inglés que está a punto de marcharse.

—Tengo algo que aclararle —se pone de pie frente a él, cortándole el paso. Los chicos también se ponen de pie, sorprendidos con el cambio de actitud y el tono de voz.

—¿Qué cosa? —se enoja más por la manera de referirse a él —, qué juventud más maleducada hay en estos tiempos.

—Me molestó lo que dijo antes —tiembla un poquito, pero sigue firme —. Mi pequeño hermano no se escapó de la escuela, fue en mi ayuda.

¿Pequeño hermano?, Arthur le mira descolocado, abriendo la boca para replicar per siendo interrumpido por Felicia.

—¡Oh, ese es el bolso de Al! —grita señalando el bolso. Katyusha mira el bolso y luego al hombre.

—¿Es usted el padre de Alfred?

Francis se acerca a por más chisme.

Yes, ¿y usted es? —no logra ubicarla de ningún lugar. Aunque si la observaba bien se parece en algo al chico ese que parecía autista.

—Oh, lo siento mucho, no lo sabía. Alfred fue de mucha ayuda para mis hermanos y para mí —le empieza a escocer la nariz y toma de las manos al inglés —, soy la hermana de Iván, es amiguito de su hijo.

Mi bebé Iván pequeñito chiquitito.

Antonio ahoga una carcajada con toda esa descripción y Gil ni se molesta en disimular, si algún molesta al ruso con algo será con todo esto. En eso llega Lud que los esperaba en la entrada pero como nunca llegaron, fue a buscarlos.

—¿De mucha ayuda? —pregunta Arthur sin entender si esta chica es ciega o si sólo para él el ruso era demasiado grande.

—Alfred hizo una buena obra, es un buen chico —interviene Feli notando el enojo del mayor. Esto molesta de nuevo a Lud, quien frunce el ceño porque la italiana está alagando a ese mocoso.

—Sí —dice Katyusha y le sonríe a la italiana —, mi hermana se perdió y su hijo y mi pequeño fueron a buscarla.

—Entiendo, pero eso no le da motivos para irse sin avisar —igual se le baja la agresividad, sintiéndose avergonzado por cómo le habló antes.

—Ah, West, ¿hace mucho estás aquí? —el albino nota a su hermano.

—A lo mejor, pero fue por una causa noble —le sonríe Kat, relajándose.

Ludwing asiente y le recuerda discretamente lo de la cita que más bien es una salida grupal. Francis está comentándole a Tony algo sobre unas cejas y que saque el móvil sin que nadie lo vea.

El español con buena habilidad saca su móvil y toma varias fotos con semblante desinteresado.

—A ver chicos, debemos irnos, tenemos cosas muy awesome que hacer —los apresura Gilbert ya que su hermano llegó, llevándoselo por delante. Lud gruñe pero lo sigue.

—Claro, claro. Vamos Feli, tu hermana te estará esperando —la toma de los hombros súper emocionado.

La chica suspira recordando su salida para esta tarde y aun se pregunta porque acepto, poniéndose nerviosa y mirando por última vez a los dos adultos.

—Eh sí, debo irme ya vee~. Denle mis saludos a Iván y a Alfred por favor —se despide con la mano.

—¡Hasta pronto! —se despide el español arrastrándola más de lo necesario.

—Ah, gracias por todo —los saluda Kat.

Francis, el último en irse, levanta la vista del celular. Ve al padre del chico primero de reojito hasta que llama su atención y le guiña un ojo, dándose le vuelta para irse con paso de modelo. Arthur se sonroja furiosamente y se pone a refunfuñar.

—¡La juventud de hoy en día! —levanta los brazos, enojado otra vez. Katyusha se echa hacia atrás con los ojos lagrimosos, así que él se obliga a calmarse —. I'm sorry, es que ese mocoso maleducado…

—Eh… —se encoge, habiendo visto el guiño pero sin encontrarle el problema.

Nothing, nothing —suspira, concentrándose en lo importante —, mi hijo está en su casa, ¿verdad?

—Ah sí, los dejé almorzando. Pobrecitos, estaban muy cansados —toma su bolso de la banquita y se pone pálida —. ¡No los regañe!

—No se preocupe, señorita —miente a medias —, venga, la guio hasta mi auto.

Katyusha asiente y atraviesan el pasillo principal hasta el estacionamiento en completo silencio, mas Arthur comiéndose la cabeza sabiendo que debía disculparse.

—Lo siento, al parecer sí hay buenos motivos para escapar, espero que mi hijo no te haya causado muchos problemas.

—Al contrario, nos ayudó mucho, sobre todo a mi Iván. Me hace muy feliz el que sea su amigo.

—¿Enserio? Y qué fue lo que ocurrió si puedo preguntar.

—Mi hermana Nataliya se escapó, no sé porqué pero, yo no podía ir a buscarla, usted sabe, por si volvía —le empieza a contar —. Sabe, ella tiene sólo cinco años y se fue solita —hace un puchero —. Llamé a Iván y con Alfred la buscaron por mucho rato.

—Entiendo, mi hijo siempre ha tenido una obsesión con los héroes así que le gusta ayudar, es algo bueno pero siempre termina metiéndose en problemas —y decide que mejor no pregunta por los padres de estos niños, podría ser maleducado. Llega hasta el auto y lo abre con el mando.

—Es un chico muy alegre —sonríe —, no lo regañe, por favor.

—Debo decirle igual que debió llamarme o seguirán pasando cosas como esta en la escuela —se mete al auto.

—Bueno, yo creo que era una emergencia... Y no había tiempo para avisar —toma el asiento del copiloto.

—En eso tienes un punto —le responde él, ahora un poco más relajado sabiendo que su hijo no hizo nada malo.

oxOXOxo

Chiara espera a su hermana en la salida junto al auto de su abuelo, mas él no está conduciendo esta vez si no un chofer. Revisa algunos tweets hasta que ve a la menor con toda la caravana. Se acerca a ellos, frunciendo el ceño desde ya.

—Veee~ sorella, vamos a comer un helado —la saluda Felicia, tomándola del brazo.

Ludwing va un poquito mosqueado por el hecho de que la niña que le gusta defendió a su amigo y bueno, eso hacen los amigos. Pero es inevitable el que le den celos. Chiara hace cara de asco con la idea, mas a nota a Antonio en el grupo y se interesa de inmediato.

—Pues no vas a ir con ellos... Sola —y ve a Lud —, sobre todo con él.

Lud ni la nota, pensando.

—Claro que no por eso vamos todos, veee~ —en especial por Lud, piensa ella.

—Está bien —frunce el ceño.

Francis ni se entera, viendo las fotos y analizándolas como sólo él sabe. Tony se ríe y lo mira sin entender qué le vio a ese sujeto que está viejo y se emboba cuando mira a Chiara. El francés le dice algo de un trasero pero tampoco es como que le importe mucho si su amigo no le está haciendo caso. Entiende que la italiana está ahí.

—¿Nos vamos? —pregunta Francis a la italiana, tomándola de la mano y arrebatándosela a la mayor. Feli asiente muy feliz porque confía un poco más en Fran que en su hermana en el asunto de cuidarla sin distraerse.

Gil que ve a su hermano muy calmado y alejado de la chica, se acerca a él.

—West, ¿qué te pasa? Vamos, acércate a tu chica.

Él se sorprende un poco porque ni le había notado. Ve a Felicia que va del brazo con Francis y le hace una mueca de que no hay oportunidad a su hermano.

—Va con él.

—Claro que no, Francis nunca saldría con ella, ¿sabes? Acércate, él te dejará ir con ella, no te apenes.

—No quise decir eso... Argh —hace lo que dice el mayor.

Feli nota que Lud se le acerca y le aprieta un poco más la mano a Francis. Este no lo entiende, ido con las fotos. Otro que te falla, Felicia.

—¿Qué pasa?

—Él me está mirando y se está acercandoooo veee~ —se le repega.

—Oh... —mira al alemán —, pobre niño, no sabe cómo hacerlo...

Feli voltea a buscar a su hermana en busca de ayuda pero ella ya está "peleando" con Tony. Coqueteo descarado le dirán otros.

Lud se le pone a la par sin decir nada, viéndola un poquito de reojo para según él no asustarla. Felicia da un brinco y le mira de lleno despegándose un poco de Francis, ¡y que alguien haga algo! Le mira de arriba abajo como nunca lo había hecho antes. Ni siquiera se da cuenta cuando Fran la suelta.

Pero el rubio no la deja sola, haciéndole una seña a Gil para que lo acompañe a él, que no quiere ser la tercera rueda, pero sin dejar de cuidarla. El albino se le acerca con ganas de chisme, ¡al fin su hermanito era un hombre!

El francés le toma de la mano y se le acerca a contarle algo de un trasero. A Gil no le interesa mucho pero lo escucha, no quiere el mismo drama de ayer.

Chiara le da un empujón al español, sonriendo de lado para disimular que está emocionada con esta salida.

Al final es la misma Feli la que debe arreglar todo.

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¡Hasta aquí! ¿Les está gustando?