Disclaimer: Hetalia le pertenece a Himaruya. Este fanfic al grupo de las Inadaptadas (Vicky y Josita en este caso.)

oxOXOxo

Capítulo 18:

Viernes 11 de septiembre

Son las ocho de la mañana y Alfred camina con una lentitud desconcertante hacia la casa de Iván. Mientras mira a varios niños de primaria corriendo con figuras de acción en sus manos piensa en el acto de escapismo que tuvo que hacer para salir de su casa, dejando a Mattie sólo para no tener ver a su padre en el desayuno.

Se arrepiente de ello pero no iba a quedarse a recibir otro regaño. Pobre Mathew, ya le recompensará. No llegó a verle la cara a Arthur pero, de seguro que iba a estar todo gruñón.

Es Katyusha la que le abre la puerta al llegar a su destino y aunque está muy apurada con los problemas matutinos, le invita a pasar amablemente.

—Vanya está terminando de preparar a Nataliya, ya no tarda —sonríe pero en su interior hay una revolución de sentimientos, ¿interrogarlo o no? Es que quiere ayudar a su pequeño y adorable hermanito que no entiende nada.

Ah, sure! —se sienta en la sala a esperar, auto sugestionándose porque es medio masoquista. Saca de su mochila una galleta del tamaño de su cara y se la come con todo la ansiedad que un adolescente podría tener.

Cerca de cinco minutos después y casi sin respiración es que aparece Iván desde las escaleras. La niña del mal le cuelga del cuello con una fuerza sobrehumana. Hasta se diría que es la hija de Hulk.

Privet! —saluda al americano, sacándose a la niña de encima. Ella mira a Alfred y de inmediato se enoja porque ese niño malo está ahí.

H-hey… —se levanta torpe y no puede evitar recordar los dientes chocando. Se muere, rojísimo. Nataliya es ignorada.

—Ya terminé de arreglar a Nat —le dice a la mayor como señal de "ahora tómala y llévala lejos para que no nos siga a la escuela". Se vuelve a Al —. ¿Nos vamos?

Alfred asiente y le da un trozo de galleta. El ruso sonríe y toma el obsequio con una mano mientras que con la otra se encarga de apartar a su hermana pequeña. Ya es un profesional en ello. Katyusha toma a la pequeña en brazos.

—Vayan con cuidado —se despide de ellos, yéndose a buscar su bolso con Nat.

Iván sale corriendo de la casa para ahorrarse los gritos de la niña, riendo un poco con la boca llena. Alfred le sigue y se le pega la risa, empujándolo un poco de un costado y dando saltos alrededor del mayor. Han derrotado a la bestia. Level up.

Unos metros más adelante se detienen a recuperar el aliento, Iván jadeando y usando una punta de su adorada bufanda para secarse el sudor de la frente. Esto es un secreto, Katyusha nos lo regaña. Al le palmea la espalda en plan "¡Mira qué débil!".

El eslavo le devuelve las palmadas cuando ya se ha puesto vertical otra vez, sonriendo para nada inocente habiendo notado la condescendencia en el menor. Alfred se aguanta la manota como todo un campeón. Allí es cuando el ruso recuerda algo.

—¿Alfred? —le picha una costilla, ni idea de porqué.

—¿Mmm? Hey! —se retuerce, chillando masculinamente.

—Quería preguntarte algo pero no en casa porque Nat se pone violenta —y la calle es el mejor lugar, claro —... ¿Tú… me gustas?

El menor, que iba a preguntarle casi lo mismo, pero más razonable y en otro lugar, se detiene hasta casi de respirar.

Whaaaat?! —le mira como si le hubiera dicho que su cajita feliz no tiene juguete. Pero vergonzoso —, ¡Iván!

Net? —la sensación de decepción le sorprende.

—¡Es que no puedes preguntarme eso! —se le oprime el estómago —, no sé lo que sientes Iván... Apenas si pude enterarme de lo que sentía yo...

—Ah… ¿Y tú qué sientes? —y es que no se entera. Al, Francis y Feli querrían matarlo —. Mi sestra me dijo que yo te gustaba, ¿es verdad?

Feli lo agarraría de los brazos y Francis lo golpea, pero como Iván es GRAAANDE, no va a pasar.

Alfred se pasa una mano por la cara y le mira de reojo.

—¿El beso no te dijo nada? —suspira —, me gustas... Pero si te digo todo lo que siento y tú no sientes lo mismo... —"sería vergonzoso" completa en su mente.

—Las personas se besan porque se quieren y nosotros nos besamos entonces nos queremos —lógica infalible y aristotélica.

La cara del menor se pone roja y le da una palmada en la espalda de puro nervios.

Dude! —se quita los anteojos y se le adelanta. Iván le mira irse sin entender nada. O sea, como siempre.

—¿Qué pasa? ¿No es así?

—Pues... No, creo —se vuelve a él —, ¿nunca viste esta serie donde la chica tuvo que besar al villano para hacerle creer que lo quería y así poder escapar?

—No. Nunca la he visto —pero pregúntale por la novela, esa sí te la puede contar.

—Eh... —se rasca la cabeza y es que no tiene otro ejemplo —, i mean, porque la gente se bese no es necesariamente por amor...

—Pero en las novelas y las películas siempre se besan los que se gustan —él nunca vio esa peli. De seguro su hermana mayor pensó que era muy hardcore para su bebé.

—Oh... Yo te bes... Yo lo hice por eso —se agarra de las asas de su mochila —, tú... No lo sé.

—Yo tampoco sé qué es gustarse ¿Que me gusta estar contigo?

—Creo que es algo importante, ¿no? —se mese la barbilla —, pero la gente que se gusta se toma de la mano y se besan y salen a comer —al menos lo básico lo ha visto.

—¡Nosotros hacemos todo eso! —lo mira aun desde atrás y sonríe.

—¡No nos besamos! —se voltea —, ¡chocamos los dientes! —y se muere de la vergüenza a media calle.

—Entonces besémonos ahora —it's easy.

WHAAAAT?! —este niño muere el día de hoy.

Da, así nos gustamos ahora —y es que en su mentecita esto es un sí le gusta y es lo último que falta.

Para Al no es un problema, pero le costó mucho ayer y ahora Iván lo dice así no más y están a media calle. Además... ¿Y si se besaban bien esta vez y el mayor decidía que no le gustaba?

Ok, let's do it —se encoge de hombros, no tan feliz ahora.

Ambos se acercan el uno al otro. Iván se agacha un poco pero no sabe cómo empezar un beso, así que sólo le pone las manos en los hombros. Alfred, que es un héroe experimentado y todo eso, le pone las manos en la cara y la diferencia de estatura lo pone de mal humor. Se pone en puntas.

El más alto se acerca hasta que juntan sus labios suave pero un poco torpemente, cerrando los ojos porque eso se hace en las novelas y punto. Él sólo lo recordó de casualidad.

Es un beso cortito inexperto. Aun así, el americano siente un vacío en el estómago y la piel se le eriza. Iván siente algo inexplicable y se separa al sentirse raro aun más que ayer. No, ayer lo que sintió fue dolor.

Al ni alcanza a cerrar los ojos, viéndole azorado y con los labios paraditos. Pero no le quita las manos, queriendo ir a por más. El ruso se le queda mirando fijamente, no en plan acosador, sino con los ojos de par en par. Esto fue muy diferente a ayer, en realidad sentía algo en el pecho, una especie de apretón y mucho calor en sus mejillas.

Alfred se sonroja por espejo, saliendo del trance y soltándole ahora sí. El mayor no dice nada, reacio a soltarle, pero bueno.

El americano empieza a caminar otra vez, no sin antes tocarle la mano con un dedo.

Come on...

Iván siente el dedo y comienza a caminar tras él mirando al suelo. Al va pensando que así quería que fuera ayer y no ese desastre... Pero a la vez, el ruso no dice nada y eso le está poniendo nervioso.

—¿En qué piensas? —le pregunta a pesar de que eso lo hace ver inseguro. Iván deja de verse la mano como tontito e inclina la cabeza.

—Aun no entiendo, siento muchas cosas raras.

Me too... Pero esas cosas me gustan... —sonríe un poquito. El ruso hace un intento de sonrisa, mirándole a los ojos.

Da, a mí también.

Al se ríe de la mueca y el mundo se le acomoda un poco. Le mete un empujón. Iván trastabilla y es que no se lo esperaba. El menor es más bajito pero tiene más fuerza bruta que algunos. Esta vez Alfred suelta una carcajada, orgulloso.

Dude! —le agarra del codo.

—Eres fuerte —se ríe Iván, sintiendo que nunca había reído tanto en su vida y sólo le pasaba con este chiquillo ruidoso.

Alfred se le queda viendo como idiota y sólo atina a asentir. Ni siquiera sabe qué fue lo que le dijiste.

A lo lejos ya se ve la escuela y van a llegar tarde porque van caminando como tortugas y deteniéndose a hacer cosas. Y seguro las italianas llegaron primero que ellos como nunca antes en la historia. Sí, Feli ya debe estar en el aula. Pero Chiara es otra cosa.

Antonio decidió, como todos, que hoy era un buen día para robarle un beso.

El pobrecito español se ganó muchos insultos, golpes y un beso de vuelta entre murmullos. Estos nunca serán escuchados por nadie más y van en la línea de "te tardaste, estúpido". Chiara lo negará todo.

Y es que a ella se le va a olvidar que están en plena entrada y frente a personas, porque estos no son Al ni Iván que se dan besitos castos así de niños chiquitos.

Alfred, que decidió correr de un momento a otro, riéndose con Iván, frena en seco, viendo a la pareja con cara de dafaq. Iván también se detiene (echando chispas de los zapatos para no atropellar a nadie) mirándoles con su cara de siempre.

La boca de Al se abre como el doble y mira a Iván para que le diga algo, cualquier cosa. El otro va en su propia nube.

—Al parecer ellos también se gustan —y ojo al "también".

El menor está pensado en algo como "¿eso se podía hacer? Dafaq! ¿Esas son las leng…? Iugh!" y cuando escucha a Iván no puede evitar sonreír y si no fuera porque se emboba, ya lo habría abrazado o algo.

—Entonces... ¿Te gusto? —bien, frente a la escuela.

Da, esas cosas raras que sentí es que me gustas —y lo dice súper convencido.

—... Sure? —se gira totalmente a él.

Da. Estaba triste porque no querías estar más conmigo, te volviste alguien que me mostró muchas cosas nuevas, siempre nos tomamos de la mano y comemos juntos —el mundo de este niño es bien simple.

—Sí que quería estar contigo, sólo estaba... Confundido. ¡Pero ya no! —sonríe.

Iván le sonríe. Chiara y Antonio ya no existen para él. Aunque parados ahí frente a ellos como tontitos los hace parecer unos acosadores. O lo que son, inexpertos con curiosidad. Al menos Alfred.

—Gosh! —suelta el menor cuando suena la campana —, ¡vamos!

Ambos salen corriendo con esa energía que tienen quién sabe dónde, a sus respectivos salones.

Yo sí sé: galletas, helado y amor.

oxOXOxo

Sí, dos meses después, ¡hemos regresado! XD

Han sido unas largas vacaciones las que nos tomamos jojojo ya ni siquiera tiene sentido el desear Feliz navidad y año nuevo. Ya deben estar hartas de escucharlo jajjaa Pero sí, se los deseamos igual.

Aquí les traemos un cap cortito pero lleno de azúcar, ¡esperamos les guste!

¡Nos vemos el próximo domingo!

Estamos felices porque han llegado más mensajitos besos.