N/A: Nuevo capítulo!

Mr. Psicología • • •

POV LOGAN

Vi salir al pequeño Tyler Anderson de mi consultorio, su rostro por fin mostraba un poco de alegría, parece que las terapias al fin están dando efecto. Es duro para un niño de 5 años ver a sus papás peleando y ver que su papá le da golpes, patadas y algunas veces dejar inconsciente a su mamá. Esto era otro caso del típico: "violencia familiar."

Entendía excelentemente la situación de Tyler. Toda mi infancia la pasé así, en mi casa no había una sola noche en la que no se pegaran gritos, mi papá golpeando a mi mamá, sacándole sangre y muchas veces dejándola inconsciente en el suelo. Intentaba defenderla, muchas veces lo lograba, papá dejaba a mamá en paz, pero se desquitaba conmigo; él me pegaba, me daba patadas, me lanzaba contra la mesa y me daba puñetazos, y en algunas ocasiones, abusaba sexualmente de mí.

Tal vez se preguntan, ¿por qué él actuaba así o que hacía que hacíamos que actuara así? Pues... papá sufría de un tipo de ataque de ira o algo así, él también era esquizofrénico. Una vez estuvo apunto de lanzarme un tenedor en la frente, pero empezó a sacudirse, le dio un ataque de esquizofrenia y mamá tuvo que llamar al hospital, vino una ambulancia, se lo llegó y mamá fue con el mientras yo me quedaba en casa limpiando su desastre; luego de una hora, mamá llamó y dijo que papá hacía fallecido.

Jamás lo odié, sabía que eso que hacía era por su enfermedad, si él nunca hubiera tenido eso él hubiera sido muy cariñoso y todo, y lo era, él era muy cariñoso, tierno, ejemplar, y de todo, él fue quien me dio mi primer balón de fútbol y me enseñó a jugarlo, eso y además del hockey. Siempre me ayudaba con las tareas y demás, siempre íbamos en las vacaciones a la playa; se sentía orgullos de mí por mis notas en la escuela, pero... desde que se enteró que mamá estaba embarazada de nuevo, salía a tomar casi todos las noches. A veces era media noche y yo salía de mi cuarto porque sentía y creía que habían monstruos bajo mi cama, así que iba a buscar a mamá, cuando me encontraba a papá en la sala junto al bolso de mamá robándole dinero para salir a tomar otra vez, el principal problema no era eso pues mi abuelo estaba en el ejercito y al morir dijo que cuando murieran le dieran la "pensión/herencia", a mi mamá y a mí, ya que era hija única y él nos amaba mucho, así que cuando mi abuelo murió, todo el dinero que le dejaron/dieron nos lo dieron a nosotros, en fin; papá cuando llegaba ebrio golpeaba a mamá diciendo que quería "matar a mi hermano" porque supuestamente ella lo estaba engañando con su jefe o el vecino de a lado.

Y por eso, quise estudiar y prepararme para trabajar y hacer esto que estoy haciendo ahora, siendo psicólogo. Así ayudo a todos los que necesitan ser escuchados y ayudados, para que así, no sientan tanto peso en sus hombros cuando crezcan, ni para que cometan alguna tontería o venganzas a los que les hicieron daño antes.

Llevé unos dedos a mi lado derecho de la cabeza, en el "sentido". Siempre me da dolor de cabeza cuando recuerdo lo que pasó en mi pasado, siempre tengo un sentimiento de... "vacío", algunas veces solo tengo ganas de golpear algo o alguien... tal vez es porque yo tenía la opción, la oportunidad, de cambiar algo en mi vida, en mi pasado... tenía solo 5-8 (no recuerdo) cuando pasó eso, pero yo era muy consciente de todo, podía decirle a mamá que nos fuéramos donde la abuela o algo, tal vez donde una amiga muy cercana a nosotros, esa amiga estaba embarazada, pero siempre seguía siento un amor con nosotros y ella sentía que papá podía lastimarnos algún día ...

O... simplemente podía enfrentarme yo mismo contra papá y así tal vez mi hermano o hermana estaría sano y... vivo o viva... pero no... fui tan cobarde que a penas cumplí 18 me fui del país para ir a Londres a vivir con mi abuela y empezar con mi carrera de psicología... unos dos años después me enteré por parte de aquella amiga que... que mamá había muerto por un ataque al corazón...

Saqué de la gaveta de mi escritorio, una bolsa con pastillas recetadas, abrí la bolsa y saqué un paquete, saqué una pastilla, volví a guardar todo, agarré la pastilla y la puse en mi mano izquierda, me empujé aun sentado en mi silla (que tenía rueditas) y fui a "tanque", (una máquina) de agua, agarré una vaso, lo llené de agua, me puse la pastilla en la boca y tomé agua para tragarla.

Escuché unas voces y luego la puerta de mi consultorio se abrió dejando ver a una señora de unos cuarenta y algo y un chico de unos 18 más o menos, soy malo para averiguar la edad de alguien a simple vista. La señora se veía un poco cansada o algo así y el chico se veía indiferente, callado, reservado, con el corazón y alma rota. Me levanté con una pequeña sonrisa, tiré el vaso ya sin agua a la basura y extendí la mano a la señora para presentarme.

–Soy el doctor Mitchell.

Ella respondió amable a mi saludo, dándome la mano y sonriendo. –Jennifer Knight.

Soltó mi mano y vi al chico, se sentó en la silla móvil frente a mi escritorio. –Y tú, me imagino que eres mi nuevo paciente.– le sonreí tratando de que cambiara esa cara.

–No estoy loco.– se cruzó de brazos y se volteó dándome la espalda.

–Kendall, por favor, no sean grosero con el doctor, él solo quiere ayudarte.– dijo su madre regalándolo.

–¡Mamá, no estoy loco! ¡No necesito un psicólogo!– se volteó muy exaltado.

Su madre iba a reclamar, pero la interrumpí. –Tranquilicese, señora Knight. Es normal que al principio actúen así, con el tiempo será diferente. Yo me encargo, sólo le pido que por favor me deje a solas con su hijo.

Ella asintió y salió del consultorio. El chico siguió indiferente mientras veía todo, me senté en mi silla y me impulsé con mis pies para llegar y estar frente de él.

–¿Kendall?– llamé su atención.

–¿Qué?– contestó secamente.

–Bueno, al menos contestaste a la primera, es un avance.– saqué un bloc de notas, levanté la hoja y la doblé para tener una nueva y sin rayar, escribí su nombre y su proceso.

Se recostó en la silla y cruzó los brazos sobre su pecho, resopló y volvió a ver mi oficina. –¿Le gusta mucho el blanco?– preguntó llamando mi atención.

Quité la mirada del bloc y lo miré. –El blanco significa paz. ¿Te molesta que el cuarto esté pintado en ese color?– levanté una ceja, él seguía sin mirarme a los ojos, desviaba la mirada.

–Me molestan muchas cosas aparte de eso, como su cara por ejemplo.

–Tu también me agradas.– sonreí y seguí apuntando cosas. –¿Por qué estás aquí?

–¿Qué no se dio cuanta que mi mamá cree que estoy loco?

–¿Qué pasó con tu padre?

–Murió.

–¿Tienes padrastro?– vi como intentó tragar saliva, pero tenía un mudo en la garganta.

Se quedó un momento en silencio. –¿Puedo irme ya?

–No han pasado ni 15 minutos.

Me miró a los ojos y vi que había algo brillante en ellos, un brillo triste y doloroso. –Necesito irme.

–¿Tienes algún compromiso importante?

–Sí.

–¿Cuál?– el cuarto se volvió a quedar en silencio.

–¿Puedo ir al baño?

–Kendall, veo en tus ojos un pasado oscuro, dolorosa y... cruel, veo un corazón roto, veo lágrimas, veo... un chico sin sueños ni esperanzas. Tu padrastro tiene que ver con eso. ¿Él te hizo algo mano?

Bajó la mirada y supe que tenía ganas se llorar. –Y-yo...– se limpió la cara y me miró fríamente. –No sé porqué debería decirle acerca de mi pasado, usted para mí es un completo extraño. Cuénteme usted acerca de su vida, de su pasado. ¿Tiene esposa? ¿Hijos? ¿Es extranjero? ¿Por qué decidió estudiar psicología? ¿Por qué quiso ayudar a los locos envés de hacer algo más interesarte como ser: arquitecto, astronauta, chef, o algo así? ¿Le gusta escuchar las desgracias de los demás, es eso?– se estaba pensando a exaltar, se levantó de la silla y se apoyó sobre sus brazos que estaban sobre la mesa. –¿Le gusta escuchar las desgracias de los otros para que cuando se vayan usted pueda reírse de ellos a sus espalda? ¡Es por eso! ¡No hay ninguna otra razón! ¡DOCTOR MITCHELL, USTED ES UN DESGRACIADO! ¡UN INFELIZ! ¡Está más que loco si cree que le diré mi pasado solo para reírse de él apenas pasa por esa maldita puerta!– dijo lo último señalando la puerta.

Sonreí y volví a escribir algo en el bloc.

–¡Oh, sí! ¡Perfecto! ¡ESCRÍBALO!– Se alejó del escritorio y caminó un rato por el cuarto. –¿Sabe? Usted es un...

–Ya te puedes retirar.

–¿Qué?

–Sí, eso era lo que querías, ¿no? Anda, vete, te dejaré ir ya solo porque pasate la primera prueba.

–¿Qué prueba?

–Comunicación.

Mr. Psicología • • •

N/A: OTRO CAP DE MR. PSICOLOGÍA! ! Qué pasará ahora? Review! !