Disclaimer: Hetalia le pertenece a Himaruya. Este fic al grupo de Las Inadaptadas, Vicky y Josita en este caso.

oxOXOxo

Capítulo 27:

A las tres de la tarde, justo cuando padres y autobuses empiezan a recoger a los niños, un grupo de adolescentes salta la cuerda en la calle junto al estacionamiento, amparados con la seguridad de que ningún auto los va a interrumpir.

Alfred salta con ellos, riendo y auto declarándose el mejor, pero con la cabeza ida al final y al cabo. Piensa en la cara del ruso y su tono de voz y que lo sintió alejarse de él en un simple movimiento. No era grave lo que había hecho pero, al parecer, para Iván eso fue como darle una patada en la espinilla. O al menos así Al lo sintió.

Entre tantos saltos y por estar distraído, cae espectacularmente de frente contra el suelo. Hay un revuelo y algunas de las niñas gritan mientras que otras lo ayudan a levantarse pero él, el héroe, se ríe y les dice que fue a propósito para dejarlas ganar.

Todas se ríen de él o con él, incluida Feli que lo miraba de lejos ya que no quiso saltar. Él se sacude las rodillas y las manos le duelen al instante ya que al caer se las raspó.

Faq —las mueve para ver que todo esté bien y se va hacia donde está la italiana —. ¿Aun no llega tu abuelo?

—No~ pero no importa, Chiara aun no sale de clases.

—Mmm —se le sienta a la par, arrancándose un pedazo de piel de la mano —. Iván tampoco...

—Ah… hablando de eso —guarda el móvil en su bolso de mano y pone cara de trauma con la bestialidad de Al —, ¿ya son novios?

Whaaaat?! —se gira hacia la chica.

—¿Eh? ¿No? —para ella sí que lo son, tan acaramelados.

—No —se acomoda los anteojos y mejor se los quita porque están llenos de tierra —. No lo somos. Pero algo extraño está pasando, y'know?

—¿Qué? —se inclina hacia él, esperando un chisme relacionado con Iván.

—Siempre me están preguntando por mi novia o por mi novio y yo dafaq porque no tengo ni uno ni lo otro —frunce el ceño —, no sé si se están burlando.

—Ah… —suelta algo decepcionada —, no creo que se estén burlando porque digo, los que tienen novio son considerados como más adultos, ¿no?

I guess, pero yo no tengo novio ni novia —sonríe, rascándose la cabeza —. Iván no es mi novio. Y no es chica tampoco.

—Es obvio que no es chica —ojos en blanco —, pero yo pensé que eran novios como ya se besaron y se gustan y hoy estaban muy cariñosos.

Yes, lo es, por eso digo que... —se sonroja —, es el único que he... Hecho algo de novios, así que no lo pueden confundir con una chica, ¡pero me siguen preguntando por una! ¡No estábamos cariñosos! —le punza las costillas con un dedo.

—¡Claro que sí lo estaban! —chilla con la punzada.

—¡Qué no! —se ríe con ella, punzándola más y haciéndola reír.

—¡Uy! ¡Mira a los tortolitos! —grita a lo que al parecer es un pobre tonto, no tanto para molestar a Al cuando está con Iván, pero sí porque no sabe a qué mundo pertenece la italiana.

Alfred se detiene, lo mira, mira a Feli y se muere de risa. Felicia se contraría pero opta por reír también, nada contenta con que crean eso de ellos.

—Eh~ creo que esa es tu respuesta —dice para Al y mira mal al pobre incauto.

Really?! —se queda dafaq, levantándose de un saltito —. ¡No es mi novia! ¡Es mi amiga! Lool!

—¡¿En qué parecemos tortolitos, idiota?! —grita la italiana. A veces parece muy hermana de Chiara.

El chico sale corriendo con cara de "ups", recordando que esta niña es hermana de Chiara Vargas. Y ese es un nombre conocido entre los bullies.

—¿En qué? —pregunta tontamente el americano viendo irse al muchacho.

—¡En nada, es obvio! —levanta los brazos.

—Nah —le resta importancia —. Los novios hacen otras cosas, supongo.

—Exacto.

—Entonces es tonto que lo crean de nosotros —la mira a la cara y sonríe con maldad —, pero de ti y de el de segundo sí es obvio.

—¡Él no es mi novio! —casi la misma reacción de Alfred.

—¡Pero se toman de la manooo y se daaan besitos y salen flores de todos lados! —y se calla abruptamente, sintiendo que es su mismo caso —. Lo siento, Feli.

Ella, que iba a replicar, se calla abruptamente con la disculpa.

—¿Eh, por qué?

—No lo sé, Felicia —se le apoya en el hombro —. Porque creo entenderte... ¿No te gusta él?

—No sé, no de esa forma… El lindo y agradable pero no le conozco mucho, además es difícil hablar con él —aparta un poco al chico porque está todo sucio.

—Mmm... Si te llega a molestar lo acabo —algo que no diría un héroe.

—Ya no me asusta, así que no hagas nada —frunce el ceño, buscando toallas húmedas en su bolso y dándole una parte al americano.

—Ok —se encoge de hombros y toma una toallita —. Argh ¡por qué tarda tanto!

En ese instante Iván sale por la entrada principal con una expresión soñadora que hace que el restante poblado estudiantil salga huyendo sin pensarlo dos veces.

—Ah, míralo, allí viene —lo señala Feli con la cabeza.

Dafaq! ¡Puedo invocarlo! —se levanta emocionado con su descubrimiento —. Que traiga pizza, que traiga pizza… ¡IVAAAAAN!

—¡Ah! Privet —se acerca a los menores.

—¿Por qué tardaste? ¿Puedes creer que todos piensan que Feli es mi novia? —corre hasta él —. ¿Nos vamos ya?

—Estaba hablando con un maestro —rememora que el hombre estaba extrañamente nervioso —, oh, ¿por qué lo creen?

—No sé, ella dice que no lo parecemos —tuerce la boca —. Pero antes un chico nos lo gritó.

—Oh… —frunce el ceño sin ser un gesto agresivo, sólo… intentando entender. Alfred levanta las cejas —. Vamos.

—Yo le dije que no lo somos —asiente y se detiene un momento a saludar a la chica. Iván se despide de ella con la mano y sigue caminando.

Feli se despide muy alegre de los dos pero nota raro a Iván y decide alejarse un poco... es que es una relación amor miedo o algo así. De conservación.

—¿Iván? —apresura el paso hasta caminar a su lado.

—¿Sí, Alfred?

—¿Estás molesto conmigo?

Net —le extiende una mano.

Really? —extiende la propia y se la toma, pero da un respingo.

Da —la verdad no sabe si está molesto o no así que no se complica.

Wait, wait —le suelta, viéndose la mano toda raspada —. Auch.

—¿Qué ocurre? —mira ambas manos, esperando encontrarse algo sangriento, a saber qué.

—Estaba jugando con las niñas de mi grupo a la cuerda y me caí para dejarlas ganar —le muestra la otra mano —, esta también me la lastimé. Aunque no duele.

—Debes lavarte para que no se infecte —dice con tono preocupado.

—Nah, siempre me pasa —le toma la muñeca con una mano y con la otra la obliga a abrirla, tomándola otra vez —. ¿Vamos a mi casa?

—Espera —se cambia de lado y le agarra la mano que no le duele —. Da, vamos.

Al menor se le retuerce el estómago con ese gesto, dándole un golpecito con el hombro.

—¡Ah! Hoy sí te puedes quedar, ¿no?

—¿No hay problema…? —"con tu papá".

—Pues noooo —le sonríe —. ¿Y tú? Le tienes que pedir permiso a tu hermana, ¿verdad?

—Sólo debo llamarla —saca el móvil y le marca a Kat. Suenan un par de tonos y luego un alboroto general de fondo.

Privyt? —saluda Katyusha.

Sestra, ¿hoy puedo quedarme en la casa de Alfred?

—Claro que sí... Espera —se escucha a Nataliya llorar y preguntar por su hermano —. ¿No necesitas nada?

—Ropa pero no quiero que Nataliya me vea, va a llorar mucho —se pone pálido.

—Sí, pobrecita —suspira —. Diviértete pero no te duermas muy tarde, y recuerda lavarte los dientes.

Da —él siempre lleva su cepillo encima.

—Bien, no des problemas y sé educado —y no lo está regañando, sólo le recuerda cosas que ya sabe —. Te quiero, Vanya.

Paka, sestra —se despide y voltea a mirar al chico —, sí puedo quedarme.

Yeah! Entonces vamos primero al súper mercado a por provisiones, ¡papá hoy me dio la mesada!

—¿Qué comprarás? —sonríe, recuperando un poco el buen humor.

—¡Dulces! ¡Y papas fritas, y donuts y helado! —le arrastra hasta el local —. ¿Tú qué quieres? ¡Yo invito!

—Chocolate —si fuera otro, estaría babeando.

—¡Chocolate! ¿De cuál te gusta? —doblan una esquina y salen a una calle muy transitada donde hay un súper mercado muy vistoso —. A mí me gustan todos, pero me encanta el que viene entre dos galletas.

—El relleno de frutas, pero aquí no lo he encontrado… —se lamenta.

El guarda del local sonríe al verle y levanta una mano para saludarlo con un hi5. Alfred lo hace y le cuenta que viene con su amigo por provisiones y se va corriendo hacia adentro.

Incluso las cajeras lo conocen.

Look, aquí están los chocolates, a lo mejor y lo encuentras. Pero si no escoge los que quieras, voy por una canasta —y le deja ahí por un momento.

Iván asiente y casi que se va de espaldas con la visión majestuosa del pasillo repleto de sólo chocolates. Mas se decepciona cuando, a pesar de que lo sabía, no encuentra la marca de chocolate que comía cuando vivía en Rusia. Al final toma unos de fresa.

Alfred regresa riendo y dando zancadas.

—¡Nos regalaron pie, mira! —le muestra a una viejecita con un carrito lleno de pies, los saluda —, ¿cual escogiste?

—Los de fresa —le muestra la cajita.

—Esos son muy buenos —le sonríe —. Yo voy a llevar este... Y este... ¡Este le gusta a Mattie! Y estos a papá… estos me gustan también…

—¿No es mucho? —sigue el movimiento rápido de las manos del americano.

—Nop —le pica un brazo y sonríe, emocionado —. Vamos por el resto.

—¿Comprarás para un mes? —pregunta confundido con las cantidades anormales, al menos para él.

—¿De un mes? ¡Esto sólo es para una noche!

El eslavo mira la canasta y bueno… son cuatro personas, uno de ellos un adulto. No, sigue siendo demasiado.

—¡Sólo hemos echado los chocolates, falta el resto Iván! —da una vueltita en plan "el mundo es nuestro". El ruso se encoge de hombros y se limita a seguirlo por todos los pasillos.

El americano toma dos bolsas de frituras, un galón de helado y como le regalaron un pie no lleva las donuts. Y obviamente toma una botella de tres litros de coke. Cuando llegan a la caja registradora, uno pensaría que no le va a alcanzar con su mesada de niño, pero Alfred, con toda la seguridad del mundo, saca su tarjeta de descuentos y varios cupones.

Iván lo mira todo con ojos de recién nacido. El americano bromea con la dependienta y le paga. Cuando salen llevan tres bolsas repletas.

—Es mucho —insiste el mayor.

—Qué no —le pasa una de las bolsas para que le ayude —. Si así lo crees mañana le puedes llevar algunos dulces a tus hermanas.

—Está bien —toma la bolsa.

—Mira —saca unas gummy bears —. Estas me gustan mucho, ¿quieres?

—No me gustan las amarillas —asiente mientras saca una verde.

—¡Todas son buenas, Iván!

—No me gustan las amarillas.

—Las amarillas son buenas —se mete varias a la boca.

—Saben a medicina.

—¡Esas son las moradas! —se ríe —, saben a jarabe para la tos, blegh.

—A mí me gustan los morados.

—¿Y los verdes?

—Son buenos.

—¡Lo son! ¿Y los naranja?

—Son mejores los verdes pero esos también están buenos.

—Mmm... —piensa en qué más preguntarle, obviamente deseando que le diga sobre la bufanda pero no quiere que se ponga raro de nuevo —. ¿Cuándo cumples años?

—El treinta de diciembre.

—¡Oh, yo el cinco de julio! —feliz, saliendo de nuevo a la calle principal.

—Oh, ya pasó —se desconsuela —. Pero aun podemos celebrar el mío.

Yeah!

—Así celebramos el tuyo también —y será la primera vez en muchos años que no sólo lo pase con sus hermanas —. ¿Qué hiciste en tu cumpleaños?

—Mmm, fuimos de paseo con papá y habían muchas ovejas —le cuenta y levanta las cejas —, falta muuucho para el tuyo, ¿qué querrías que te regalasen?

—No lo sé… aun tengo mucho tiempo para pensar —nunca pide nada de todos modos.

—Pero si piensas desde ya puedes pedir más cosas —esa lógica tan errónea.

—Es verdad, empezaré a pensar —lo primero que se le viene a la mente son videojuegos. Alfred piensa en lo mismo y pasteles y golosinas en general.

—Y... ¿Cómo lo celebras?

Sestra me prepara un pie de almendras y Nataliya me regala una tarjeta. Después cantamos un rato.

—¿Cantan? ¿En ruso? —le voltea a ver.

Da, pero Nat no mucho porque no recuerda casi nada de Rusia. ¡Ah! Y me llama mi abuela desde Moskau.

—Ah, yo no me sé ninguna —ahí nota algo que había querido preguntar antes más no lo hizo por estarse divirtiendo —. ¿Y tus papás?

oxOXOxo

¡Hola! ¿Cómo pasaron sus vacaciones? Nosotras nos fuimos dos semanas :B y no sólo para descansar… El trabajo y el estudio DX…

Esperamos que les guste el capitulo y nos vemos en próximo domingo.

Bye! :3