Disclaimer: Hetalia le pertenece a Himaruya. Este fic al grupo de Las Inadaptadas, Vicky y Josita en este caso.
oxOXOxo
Capítulo 31
A las tres de la tarde del domingo, Francis empieza a entrar en pánico. Mentira, desde que despertó esa mañana. Pero como ya es la hora de irse, está peor. Le ha dado varias vueltas a la sala de su casa, mareando al pobre Tony que fue ahí para animarlo antes de ir a lo de Chiara.
—¡No te preocupes, tío! De seguro que al principio se sorprende pero se le pasará cuando pruebe tu comida, cocinas delicioso.
—Primero es convencerle de comer y que no me eche —se sienta en uno de los sillones individuales, cansado de repente.
—¡Lleva la comida servida si es necesario! —le aconseja con una gran sonrisa, para él todo es fácil.
—Mon dieu! ¡Y que le caiga encima! —se ríe —. Tendré que llevarme a Pierre.
—Pues lo cubres con la cosa esa de plata que es redonda —la charola.
—Sí, la cosa esa de plata —sonríe —. ¿Me acompañas a dejar todo y luego Pierre te lleva a la pijamada?
—Claro tío, para eso estamos —además que cuando se baje del carro tan bonito del francés en frente de la casa de Chiara va a verse como todo un galán español.
—Sólo déjame guardar estas cosas... Que... —busca una canasta para meter los tuppers con exquisita comida. Antonio asiente y toma su mochila.
Poco después, o sea, una hora y media más tarde, Francis termina de arreglarse el cabello, la ropa y los zapatos. Y Tony que pensaba que ya se iban mejor tomó asiento otra vez, jugando con el celular.
—¡Es tan tarde! ¡Vamos! —se va al auto con la canasta y Pierre detrás.
—Nah, aún es temprano —le sigue pero sin apartar la mirada del móvil para no perder el juego. Francis se sube al auto y el mayordomo lo pone en marcha.
—Antoine! —lo apresura.
—¡Ah! ¿Qué? —mira a todos lados y el aparato le avisa con un cartel que ha perdido la partida. Hace un puchero que dura nada antes de volver a sonreír —. ¡Me hiciste perder!
—¡Luego lo terminas, no te quedes atrás! —le mete al auto a empujones. El español cae boca abajo en el cómodo asiento, muriéndose de risa.
—¡No estaba tan atrás!
—No, más lejos y no sales de la casa —se ríe.
—¡Eh! ¡Exagerado! —se gira para incorporarse. El galo le mira con desconsuelo a pesar de las risas.
—Estoy nervioso, Tony —se le acuesta en el regazo, teniendo mucho cuidado de no despeinarse.
—Anda, no te preocupes —le da punzaditas en la cabeza para no malograrle el pelo. Vamos, que le conoce —. Eres guapo e interesante y tu comida es buena, es imposible que ese tío te rechace de nuevo.
Fran sonríe y le mira a los ojos, no creyendo nada pero agradeciéndolo mucho sinceramente. De todo eso se podía asegurar que era guapo y que se había matado por cocinar como su padre pero… El punto interesante era más una máscara hecha a partir de tantas cosas que había leído por ahí. Y eso había jugado mal a su favor.
—Te quiero —sonríe, apesumbrado.
—Yo también —se rasca la nariz, un tanto avergonzando pero sin dejar de sonreír —, igual si te hace algo me avisas, si se mete contigo se mete conmigo. Y con Gil.
—¡Ay Antoine! ¡Si tiene miedo de tocarme! —se ríe y alcanza un ramo de rosas que está en el asiento de al lado. Antonio se ríe y guarda el móvil.
—¿Crees que tenga citas? —levanta una ceja. Francis lo mira con expresión de "obvio, es un adulto…" —. No, mira, lo que digo es que cuando lo besaste te correspondió pero se acobardó, así que no creo que salga mucho…
—Mmm, no sé, a lo mejor y sólo fue el concepto de que un menor de edad y de paso hombre lo besara —se pone a acariciar los pétalos rojos —. Digo, es un adulto y debe tener experiencia, non?
Y aunque sea extraño… Tony tiene razón. Arthur sólo tuvo una novia. Y esta era la madre de sus gemelos. Nada de salidas o citas de una noche. Pero para Fran que tiene el cerebro corrompido esto no lo concibe.
oxOXOxo
Nada más llegar a la casa del inglés, Fran toma sus flores, la canasta y baja del auto, yendo a tocar el timbre. Respira hondo esperando encontrarse de frente al mayor pero no puede evitar suspirar cuando es Mathew quien le abre. El buen Mathew que le mira con recelo.
—Oh, hi.
—Salut Mathiew, ¿cómo estás? —se encoge ante los evidentes pensamientos del chico frente a él. "Va a ser un desastre y nos van a matar en cuanto te vayas" pareciera que dice Mathie sólo con sus ojos. Mas le sonríe y le muestra la canasta.
—Bien —mira adentro de su casa —, papá no dijo nada de tu carta.
—Supongo que no —sonríe, era obvio que no. —, ¿dónde está?
—Llegó hace un rato del trabajo y está dormido —señala tímidamente el sillón grande en la sala, sintiendo que traiciona al hombre que le dio la vida. Fran asoma la cabeza y ve a Arthur dormido aun con corbata y los zapatos puestos.
—Oh… —se muerde el labio, un tanto inseguro —. Voy a… voy a dejar esto en la cocina, ¿me permites?
—Yes… —suspira y le mira con ojos suplicantes —, trata de no meterte y meternos en problemas, please…
Fran le mira y aparta la mirada, sintiéndose mal con eso. Si no pudiera sentirse peor ya.
—Lo siento, si no llegase a salir bien... —le mira otra vez —, ustedes no saldrán implicados, se los aseguro.
—Ok… —sonríe pero conoce a su padre, por más que intente no enojarse con ellos por razones externas siempre pasa. Y esto no es cualquier cosa.
—Merci —le da un rápido abrazo y le hace una seña a Tony y a Pierre.
El mayordomo, que no habla mucho y de aspecto aristocrático, sale del auto con una bolsa de papel y una botella de vino. Antonio le sigue con unas cuantas cosas en la mano. Cosas especialmente elegidas para que no se rompieran si llegaran a caerse.
—Este es mi amigo Antoine y este es Pierre —se lo presenta al americano y luego se dirige al mayordomo —. Lleva adentro esto por favor.
—Hola… —saluda el chico, apenas es que se le escucha.
—¡Anda! Pero si ya nos conocíamos —suelta alegremente el español, tomando una mano de Math en saludo.
—Oui, ayer se vieron, non? Cuando me trajiste —le responde al español.
—Mmm… —mira al americano fijamente. No, de antes. Lo está confundiendo con Alfred —. Creo que sí.
—Ven, dejemos esto —Francis les sonríe y se van de puntillas hasta el lugar.
—Hey! What are you doing?! —grita Al desde las escaleras con ambas mochilas al hombro.
Mathie da un salto que casi va a dar al ático mientras que Antonio piensa que está viendo doble. El mayordomo, muy serio, ni se inmutó. Francis casi tira las cosas pero se controla y se pone un dedo en la boca, haciendo "shhh".
Alfred se calla al instante y baja hasta donde está el resto.
—¿Qué hacen? —pregunta otra vez en el mismo tono que usa Mattie.
—Es una larga historia que puedo contarte en la pijamada. Pero sólo si haces silencio —chantajea el mayor de los americanos.
—¿Eh? Ok? —se rasca la cabeza.
—¡Ah, son dos! ¡Hermanos! —dice Tony para Fran, sorprendido.
—Gemelos —corrobora el francés.
—Bueno, eso es todo, ¿verdad? —le pregunta Math a Al, señalando las mochilas. Se gira sólo un poquito al francés con una mirada cargada de sentido —, ya es hora de irnos. ¿Podemos salir ya?
Francis asiente y ahí todos en tropel hasta el auto.
—¿Venían a recogernos o qué? —pregunta el distraído Alfred.
—Eh, sí —sonríe nerviosamente Math —, en un lindo auto.
—¡¿Como el de Batman?! OMG! —no espera la respuesta y corre hacia afuera.
El francés aprieta los ojos con el escándalo y mira al menor. Luego a Arthur. Está tan acostumbrado que ni se mueve. Mathew se le acerca ahora que Al está lejos y le entrega una llave.
—Quédate atrás y luego entra… Que no te mire Al, es muy curioso —"y yo no debería estar haciendo esto" se lamente internamente.
—Merci —le dice sinceramente y le hace una seña a Antonio que está viendo TODO. Antonio que además está súper confundido con todo.
Ambos se encuentran al menor de los americanos que está analizando el auto que obviamente no es como el de Batman. Se gira a Francis en cuanto le escucha llegar.
—Te estafaron, dude —le dice con todo el pesar del mundo —. Pero igual es awesome.
Tony suelta una carcajada y más con ese comentario. Y más porque no entendió nada. Francis se aguanta la risa y sólo asiente.
—Oui, era demasiado tarde cuando me enteré, gracias.
—¿Ustedes también van a la pijamada? ¡Aún nos falta recoger a Iván! ¡MATTIEEE!
—Ya voy… —cierra la puerta y corre hacia ellos.
—¡Eh, Fran! ¿Vamos por Iván? —pregunta el español a su amigo.
—Oui, sólo díganle a Pierre donde ir —y el quedarse totalmente solo con Arthur debe ser la meta de su vida.
Al ya está dentro en el carro, molestando al mayordomo con preguntas random. Está tan distraído que ni se entera de que el francés no va con ellos. Mathew se sube después de él y espera con la puerta abierta para que suba Antonio al final.
—¡Debes explicarme qué acaba de pasar! —se ríe el español —, y si el cejón te hace algo me llamas y ya verá.
Fran se ríe porque ni él entiende que no entendió su amigo. Antonio le da una palmada en la espalda, muy de machos todo y se larga porque el mocoso americano ya le está sacando canas verdes a Pierre y casi que no arranca el auto y lo estrella contra el poste de luz que está justo en frente de ellos.
Fran mira el auto irse y con los nervios a flor de piel entra a la casa. Cierra con cuidado de no hacer ruido y con una exhalación camina hasta el sillón donde Arthur dormita. Pobre hombre, era su hora de descanso.
oxOXOxo
¡Muchas gracias por su bienvenida! Estamos muy felices por sus reviews :3 *llantos costarricenses y colombianos se escuchan a lo lejos*
