Disclaimer: Hetalia le pertenece a Himaruya. Este fic al grupo de Las Inadaptadas, Vicky y Josita en este caso.

oxOXOxo

Capítulo 39 - FINAL:

Eli les guía en las escaleras hasta dejarlos en la puerta del la habitación de Felicia. Les pide que se pongan la ropa como viene en las instrucciones, que se las dejó dentro de las bolsas.

—Y no se tarden... Les tomaré el tiempo —los mira seria y al instante se ríe, haciendo un cejas-cejas.

Al hace cara de "de qué rayos hablas", pero toma las bolsas y se mete al cuarto. Iván le entiende menos pero cuando da el primer paso dentro de la habitación comprende algo. Definitivamente no van a desnudarse frente al otro.

—Eh, cámbiate tú primero —le dice el ruso al chico, tomando su bolsa y abrazándola contra sí.

Al se encoge de hombros y se quita la camiseta sin avergonzarse de nada, él es puro músculo y fibra y la envidia de toda la población masculina mundial. Pues al mayor no le causa envidia, pero sí se sonroja hasta las raíces del pelo y de dos largas zancadas se va hasta la puerta.

Hey! Where you going? —pregunta mientras se saca el pantalón. Iván se gira hacia él y luego hacia la puerta, más rojo aun. En su mente siempre guardará la imagen de los infantiles bóxers de su amigo.

—Afuera, e-esperaré a que termines —responde el ruso, sintiéndose nervioso de una nueva y rara manera.

Why? ¡Estamos entre hombres! —va y se pone entre Iván y la puerta, curioso.

El eslavo lo mira azorado y se echa un poquito hacia atrás. Una cosas es besarse, tomarse de la mano y hacerse cariños, pero al parecer la desnudez es un nuevo nivel para él. Katyusha le enseñó a ser un niño pudoroso. Alfred le mira y no entiende un pimiento, sólo le quita la bolsa y se echa a correr.

—¡Ven! —se va a la cama y abre la bolsa que acaba de robar. Pero no, Iván se gira, mas no le sigue —. Look! ¡También trae una bufanda!

—Ah… —atina a balbucear.

Yes! —se la da en la mano y se va por su propia bolsa.

Iván la toma y no se mueve más, apretujando la tela como una tabla de salvación. El americano saca un par de pantalones café y se los pone, contándole algo de unas frituras que trae en su mochila.

—¡No, son dos bolsas! Una de onion y otra de queso —sigue blablabla, poniéndose ahora una camisa blanca con mil botones.

El ruso le mira de reojo y aprieta los ojos al instante, al menos ya no está en ropa interior.

Hey! —deja los botones en paz y le mira —, what's up?

—Es que estás ahí…

So what? —entrecierra los ojos.

—No me voy a cambiar contigo aquí…

—¿Eh? ¿Por qué no? —levanta las cejas y se le acerca —, ¿cuál es el problema?

—Vas a ver…

—Ah... —se lleva una mano a la cabeza, teniendo una revelación —, ¿te da vergüenza?

Da —le mira de a los ojos, suplicante.

Why? We are guys! —le abraza.

—¿No te da pena? Sestra dice que tienes que cuidar tu cuerpo y no dejar que todos te vean desnudo —no le abraza, avergonzado.

I don't know, yo me cambio con Mattie en el baño cuando estamos apurados y así —se rasca la mejilla.

—Es que es raro…

—Mmm... —se saca los anteojos y el pensamiento le parece de niña —, ¡listo!

—No es como que no veas nada sin ellos —dice el muy suspicaz. Al abre la boca y sí que ve, borroso pero no como para no distinguir las cosas.

Ok —toma la bolsa y se va a la puerta que queda al otro lado, que supone es el baño.

Iván suspira y se pregunta si está siendo ridículo o si aun no se acostumbra al pensamiento norteamericano. Toma las cosas de su bolsa y empieza a cambiarse. Bueno, a él siempre le enseñaron a no ir por la vida mostrando sus partes y no va a cambiar de un momento a otro.

El menor se queda pensando en su papá que tampoco le gusta cambiarse con ellos por cosas de "gentlemans" o a saber dios porqué. ¡Vamos! Que son chicos y tienen lo mismo, no es como que lo vaya a espiar o algo. Igual se decepciona un poco ya que pensó que tenían... Confianza. Se le olvida por un momento del drama para admirar la chaqueta de aviador con piel en el cuello y los guantes.

Cool! —se los pone y se ve al espejo.

Iván se viste lo más rápido que puede y le gusta la bufanda porque es más larga que la suya, el abrigo muy calentito pero le parecen totalmente incómodos los guantes para agarrar cosas, así que a la final decide no ponérselos.

Alfred hace una pose heroica frente al espejo y se muere de risa para después mojarse el cabello y colocarse los anteojos. Respira profundo y saca la cabeza del baño nada más, intentando respetar la intimidad del ruso.

You're ready?

Da —abre la puerta del cuarto. Al sale del baño y deja su ropa en la cama, yéndose detrás del ruso.

—¿Estás molesto?

Net —y se encoge un poco con la mirada del chico, cambia de tema —, la ropa es hecha a medida, ¿no es un poco raro?

Al se mira a sí mismo y abre la boca impresionado, notándolo por primera vez. Él sólo se la puso y ya.

Dude! —lo agarra del abrigo.

—¿Verdad que es raro? —le pregunta para confirmar si no es que él se lo imagina.

Yes! —le mira a la cara y es que... Lo de la revista... La ropa... Se sonroja —, te ves como el grandote del librooooo.

—Y tú como el pequeño de anteojos.

—Nah, me veo mejor —bromea, incómodo y se pone más cuando el ruso, en un movimiento inocente, toca la parte peludita de la chaqueta del americano. Que por cierto es en el cuello.

—Es suave —es lo único que dice, acariciando la tela. Al tiene un escalofrío porque le roza la piel con las yemas de los dedos. Le sujeta del abrigo con la excusa de sentir la textura también —. Se ve calentito.

—Lo es... —le mira a los ojos y siente que debe soltarle. Pero no.

Iván también le mira y por primera vez, es él quien se acerca a besar al más pequeño. Alfred le abraza ansiosamente, teniendo que quitarse los anteojos porque le estorban (casi se los entierra en la cara al otro) y mordiendo al mayor suavemente en los labios.

Para suerte del rebaño negro, Eli asoma la cabeza desde debajo de las escaleras en un simple reflejo. O como ella lo llamará más adelante, "sexto sentido". No pierde ni un segundo en llamar a las otras chicas, es que es su sueño hecho realidad.

Lud se asoma sólo por el escándalo y se larga de una vez, haciéndole el favor al mayor de los gemelos en decirle que no quiere ver lo que está pasando. Mathew se lo agradece, imaginando de qué va el asunto sólo porque, sakura que estaba a su lado, saltó mientras en medio segundo le quitaba el flash y el sonido a la cámara de su celular.

Iván se separa del chico con la tercera mordida, no por el dolor exactamente, respirando pesadamente y con el menor a medio metro del suelo.

—Me gustas —le susurra el estadounidense contra los labios.

—Y tú a mí —le responde el mayor, riéndose un poco de como Al mece las piernas en el aire —, ¿nos vamos?

Seee, vamos —no le suelta.

Eli se lleva a las niñas y se ponen en posición de espera. Aquí no ha pasado nada.

Y pues bajan los dos como si esto fuera una fiesta de quince años, en cámara lenta y los invitados esperándolos con emoción contenida. Casi que no llora la húngara, llevándose ambas manos a la boca para no gritar una sandez.

Alfred se medio esconde en Iván a pesar de que le encanta la atención. La atención sana eso sí y el mayor se altera por las miradas hambrientas sobre él. Pero el tener al de anteojos a su lado le da un poco de seguridad.

—¡Se ven tan geniales! —chilla Elizabeth después de controlarse a sí misma —, ¡Vamos, bajen!

El eslavo mira de reojo al chico y se sonroja. Al le mira también y sonríe, acariciándole debajo de la bufanda. Niñas del salón muertas por desangramiento. Cuando se recupera, la húngara les extiende a cada uno un accesorio. Al americano una pistola y a Iván un grifo.

—Estos son las armas que usan ellos —y saca otro doujin para mostrarles la portada. Ellos miran el objeto como si fuese una ouija o la pezuña del diablo —, ¡Ah! No se preocupen —los calma la chica —, este no es como el otro.

Iván se aventura en mirar primero y se da cuenta que efectivamente no es como la otra. En esta ambos personajes están en una fantástica pelea donde utilizan desde su fuerza bruta, emocionantes frases y sus armas. Alfred levanta las cejas.

Awesome! —valora Al cuando se asoma a chismear.

—Es muy bueno —listo, lo que sí querían leer.

—¡Es cool! —da saltitos —, go!

Ludwig está sentado junto a Matthew y le habla sobre cosas complicadas. Pero como Mathew es capaz de seguirle la conversación entonces se quedan entretenidos, viendo de vez en cuando la congregación de chicas y sus cámaras.

—¡Míralo con furiaaa! —les ordena la húngara, sacando fotos y dirigiéndolos a la vez.

Sakura y Lili son las más calladas pero no las menos diestras en esto.

—Por favor, tómalo de la bufanda y haz como si quisieras golpearlo… pero no puedes —pide Lili muy educadamente a su cuñado.

—¿Y cómo es eso? —pregunta Al muerto de la risa, imaginándose al mayor en sus brazos y él gritando "noooo".

Pues nada, felices ellos porque están jugando a pelear. Y en algunos momentos la sesión se va de pedidos a batalla ninja y viceversa. Se ríen mucho de verdad mientras juegan todo el tiempo.

Eli detiene al menor para quitarle la chaqueta y el saco y le pone un gorro de aviador. Alfred lo ama inmediatamente, si no fuese porque va a vivir con Iván de grandes, se casaría con él. Con el gorro. Se ríe y le da un escalofrío a la vez, olvidándose al instante, viendo como la húngara le da al ruso una gorra militar.

A Iván le gusta, se siente rudo de inmediato. Y llega otra ronda de fotos, que si no fuera porque son casi la una de la madrugada y tienen que ir a la escuela, seguirían hasta el alba. Se van a quedar todos dormidos en clase. Menos Tony y Chiara, esos van a amanecer frescos y radiantes.

El primero en caer es Ludwig, con los brazos cruzados y el ceño fruncido, sentado junto a Matthew. Elizabetha lo ve y se ríe, señalándoselo a Feli. La italiana le toma una foto, riendo también con la cara de pánico del hermano mayor de Alfred.

Lili sonríe con somnolencia y les saca un par. Eliza le pone la gorra de Iván al alemán ya que está indefenso. El alemán ni se inmuta. De hecho, a él le sale mucho mejor ese estilo militar.

—Mira —le da la cámara a la italiana —, luego te las envío.

Alfred está comiendo papas fritas y coca cola en un rincón con Iván, que también está somnoliento. Todos saben que aun no se duerme porque toma una papa, la mastica, cabecea y toma otra papa.

—¡Anda! ¡Se están cayendo de sueño todos! —se ríe Eli.

—Ya es algo tarde —le responde Felicia mientras se frota los ojos y ve el reloj de pared —, las dos y media…

—Entonces pongamos los sacos de dormir antes que se queden dormidos de pie —la toma de los hombros y se van a por ellos.

Lili se sienta junto a Matthew y ni fuerzas para mantenerse despierta le quedan. La japonesa también les ayuda y cuando vuelven con los artefactos sólo Al está medio despierto, enchufado a su refresco.

—Llegamos tarde —dice Feli, haciendo drama por el sueño.

Hey! —se levanta el americano y las ayuda con los sacos —, ¿dónde los pongo? ¿Vamos a contar historias de terror?

—Eh, ¿sólo nosotros cuatro?

Al mira a todos lados y en efecto, sólo ellos cuatro están lo suficientemente despiertos como para tal actividad.

—Aun tienes mucha energía —valora la húngara —, ¿no querrás un vasito de leche caliente?

—Es que él nunca se cansa —se ríe Feli y la japonesa asiente, nadie sabe a qué.

Al les saca la lengua pero asiente a lo de la leche, poniendo los sacos en los campos vacíos de la sala. Felicia se va por la leche porque no confía en nadie más a estas horas de la madrugada. Sakura se le va detrás.

—Ivaaan —le llama acomodando el último saco y ayudando a acostar a su hermano junto con Eli. El ruso medio despierta y ve al chico muy borroso.

Priv… —no se escucha lo demás porque bosteza.

Yes, yes priveeet —le acaricia la cabeza —, ven, acuéstate.

Iván se deja guiar a su saco, que casualmente es justo al lado del de Alfred. El menor se lo cierra y se sienta frente a él, esperando su leche porque fijo no podrá dormir por todo el dulce que se comió.

—¡Listo! —canta Eli que acostó a Lili y a Lud como si fuesen unas plumitas.

Feli vuelve con la leche y se la entrega al americano, Sakura también trae una taza.

—¿Les molesta si voy a dormir a mi cuarto? —pregunta la chica que sabe que tras de que faltan pocas horas para levantarse, en el piso no va a poder dormir.

No! —responde Al tomando la taza. Eli le sonríe y le hace una seña para que vaya.

Felicia se despide y se va a su cuarto. No va admitir que uno de los motivos es que la pone nerviosa dormir al lado del alemán. Sakura se sienta al lado de la húngara y le da la taza, explicándole que es té con leche.

Alfred le pica la cara al ruso mientras se traga la leche y es que no es de efecto rápido. Ve a las chicas hablar y le entran ganas también, pero Iván duerme. Ahí es cuando el calor le da somnolencia. Deja la taza en el piso junto su saco y de deja caer encima de él.

Iván entreabre los ojos por la "delicada" forma en que algo aterrizó en su estomago, pero sólo se acomoda.

—Ya me dio sueñooo —le cuenta el de anteojos aunque no le responda.

Elizabeth se ríe bajito de algo que le dice Sakura, abrazándola de la cintura. Y se pierden como es que Iván lo apretuja y el menor le da un beso en la nariz para por fin quedarse dormido.

oxOXOxo

A la mañana del día siguiente, todos despiertan tarde por trasnochar tanto. Así que en el auto del abuelo de la italiana van exactamente once personas hacia la escuela. No se sabe cómo van y al salir parecerá el carro de los payasos.

Lo peor es que Mathew y Lili son de una escuela diferente. Los van a castigar. O por lo menos una mancha en su impecable hoja de asistencia sí va a aparecer.

Alfred casi que babea en el regazo de Iván. Eli tiene abrazada a Sakura como peluche y Lili muere del calor. Y a eso sumémosle las habilidades de conducción de Rómulo, el abuelo italiano.

Ludwig es el que va golpeándose mentalmente, pudo haber llamado a su hermano para que lo recogiera. Pero no lo hizo y ahora está en medio del tumulto. Al menos van ordenaditos, unos encima de otros, pero ordenaditos.

Y al bajarse del auto los que iban cargando a los más pequeños es que se escapan de perder las piernas. Eli chilla e Iván se sostiene como puede, porque de paso también le tocó llevar a Mathew aparte de Al. Lud es el único que sale triunfante con Felicia

Al se sostiene como puede del ruso y ambos se mueren de la risa mientras que los demás corren porque van tarde. Lili y Mathew se van de vuelta con Rómulo a su escuela. Y si se les escuchara, toda la ciudad les oiría gritar desde el interior del auto.

Dude! ¡Hay que correr! —dice Al a punto de salir detrás de Feli.

—¡Ah, Alfred! —se detiene el ruso en la entrada.

—¿Mmm? —le mira mientras se aplaca el pelo con una mano.

—Ayer no pude decirte algo —se jalonea la bufanda.

What? —bosteza, decidiendo que vale, van a caminar hasta el edificio.

—¿Quieres que seamos novios? —no encontró otro lugar más romántico que en la entrada de la escuela. Francis querría ahorcarlo.

Y lo bueno de esto es que como llegaron tarde sólo el guarda de la puerta está viéndolos como si fuese el circo de fenómenos.

Al piensa que en cómo rayos se le ocurrió preguntarle tal cosa, que qué se supone que hacen los novios... ¡Que el guarda los está viendo muerto de risa!

Yes! —sonríe y le toma de las manos con un movimiento rápido, tan rápido como va su corazón.

Iván mueve las manos en plan baile de Heidi y todo le parece muy fácil. No sabe por qué tanto drama por parte de Francis.

—¿Y qué se supone que hacemos ahora? —pregunta el menor refiriéndose a qué hacer ahora que son novios.

—No sé, en las novelas que ve mi sestra (él no) los novios se dan besos y duermen juntos —entiéndase, sexo.

—¡Eso ya lo hacemos! —arruga el entrecejo y le pone las manos en la cara, porque sí le apetece un beso.

Iván se inclina hacia adelante y de fondo se escucha al guarda llorar de la emoción.

—¿Qué hacemos ahora? —pregunta de nuevo el americano.

—Pues ya todo lo hacemos así que no creo que deba cambiar nada… Es más como para presentarnos a los demás.

Alfred pone una cara de completa sorpresa y siente que hay algo que no es del todo cierto en esa frase. Sólo sonríe.

Ahhhh! Ok!

oxOXOxo

¡Holaaa!

Este es el final de esta historia y esperamos que les haya gustado :3

Muchas gracias por leernos durante más de un año y por sus adorables reviews T-T

¡Pero no se preocupen! Esto no queda así e.e tenemos un proyecto nuevo en proceso junto con la tercera inadaptada Sixi y un spin-off de Siete días contigo ya escrito y que publicaremos en noviembre.

Este consta más o menos de cinco capítulos donde nos concentraremos en la relación de Arthur y Francis. Ojalá nos apoyen en él también :3

¡Hasta pronto!