Así que, aquí está el capítulo 36 por el cual muchos clamaban. La verdad, tuve varios problemas, la inspiración para éste capítulo en particular nunca me llegaba y cuando lo hacía, salía muy mal. Pero, en un momento del día 26 de septiembre de éste año, agarré un lápiz y dibuje a Naruto y Twilight juntos, una idea se me vino a la cabeza para éste capítulo.

¡Disfrútenlo!

Capítulo XXXVI

¡Entre las llamas del propio infierno! ¡Comienza la destrucción de Canterlot!

Twilight Sparkle, la unicornio estudiante fiel de Celestia, contemplaba el cielo azul. Había subido hasta lo más alto del castillo ubicado en Canterlot, la capital de toda Equestria, allí era el lugar donde habían acordado quedarse durante su estadía en la ciudad capital, su habitación tenía —oportunamente— un balcón desde el cual podía ver el cielo con una gran nitidez, ella salió un momento afuera, necesitaba calmarse un poco y reflexionar sobre los sucesos de tantos años que ella había presenciado hace tan solo unas horas, la mañana había sido una inquieta, Fluttershy y Rarity no pudieron continuar bien su entrenamiento el día de hoy… Sakura había estado llorando por un largo tiempo, Twilight no se dejaba de preguntar si se debería a lo que había dicho… esa duda le torturaba la cabeza. ¿Había hecho lo correcto en mencionar aquel suceso que dividió al Equipo Siete? Sí, debía ser eso. Ahora que lo pensaba mejor, ella también había secado lagrimones de sus mejillas, no había parado de recordar a Sasuke y Naruto. Cada vez que pensaba en alguno de ellos dos, no podía evitar que las lágrimas se avivaran en sus ojos y recorrieran sus mejillas. Se había mirado al espejo un par de veces, sus ojos estaban enrojecidos a tal punto que le ardían, y sus mejillas estaban marcadas con el recorrido de las lágrimas.

¡No, no podía llorar ahora! ¡Había prometido desde sus adentros ser fuerte! Le había dado su palabra a su amado novio. Ella lo ayudaría a luchar por Sasuke Uchiha, pues valía la pena luchar por una amistad tan hermosa que había sido teñida por el negro del odio engendrado por una marca emocional en el compañero de Naruto Uzumaki. Esa era su meta de ahora en adelante, ella lucharía, buscaría por cielo y por mar si era necesario, una forma para ver al Equipo Siete sonreír nuevamente, ella entendió en esos momentos la importancia de Sasuke Uchiha al cual había tachado por un traicionero monstruo, no lo era, él era como Naruto de una forma distinta; pero por ahora, lo que mejor podía hacer era esperar. Naruto seguía allí afuera en el Monte Myōboku, entrenando para su futuro enfrentamiento con Pain, tras ello, buscarían la forma de que Sasuke volviera.

Dar tiempo al tiempo era la clave. Había que ser pacientes.

Sin embargo; Celestia ni Luna tenía paciencia alguna. Había encomendando a miles por no decir millones de Guardias Reales alados, tanto los que engalanaban las armaduras doradas de Celestia, como aquellos que utilizaban la negra que representaba a la princesa de la noche, a Luna. Los habían encomendando por toda Equestria para buscar el rastro de Sasuke Uchiha, con sus habilidades mágicas que llegaban a niveles estratosféricos había sido suficiente para tener una pista de la apariencia física del muchacho de cabellos azabaches.

—¿Crees que lo encuentren, querida hermana? —la voz de Luna manifestaba sentimientos de desasosiego; y al mirar a sus ojos turquesas, Celestia se dio cuenta de ello—, él podría estar en cualquier lado y…

Luna no pudo terminar su frase, de pronto, sintió algo en su hombro derecho, una mano que le transmitía un sentimiento de confianza y dicha. Miró hacia su derecha con un gesto de autentica sorpresa. Celestia la miraba con un gesto que le transmitía una calidez a su corazón y confianza en lo que sobrevendría. Y con su voz sabia y femenina, le dijo:

—Tranquila, mi pequeña hermana, te aseguro que hallaran a Sasuke Uchiha, donde quiera que esté…—La princesa de toda Equestria centró toda su atención en los Guardias Reales que surcaban por el cielo con la orden de encontrar a Sasuke Uchiha—. Prometimos a Naruto, Sakura Haruno y Kakashi Hatake que los ayudaríamos con aquella promesa.

«Además». Celestia cerró sus ojos, en su mente, se imagino a aquellos tres miembros de aquel Equipo, que ella nunca se imagino se convertirían en el centro de su atención. «El verlos sonreír… es mi meta».

Los planes de Chrysalis más bien feroces y brutales, había encargado a sus Changelings para buscar información sobre Sasuke Uchiha también; pero a diferencia de Celestia y Luna quienes les habían dicho explícitamente solo buscar información sobre él. La reina tenía otros procedimientos, los de ella eran más versados. «¡Busquen a Sasuke Uchiha, y no regresen hasta que tengan pistas de él, tienen permiso para matar si es necesario!». Ella era una gobernante que no necesitaba de algo tan frívolo como lo era la armonía, su castillo que era una versión negra y grotesca del gran y bello imperio de Celestia era una marca notoria de ello, si iban a buscar la información de alguien tan severo como lo era Sasuke Uchiha, ella iba a usar todos los medios que tenía en mano, sus Changelings eran los agentes que ella necesitaba para estos planes, su extraordinarias capacidades para transformarse en otros —desde ponis hasta humanos— era increíble y muy útil para éste tipo de misione. «Ellos volverán a sonreír, yo lo sé» La reina Chrysalis alzó su mirada hacia el cielo, y lo contempló, imaginándose a los tres muchachos del Equipo Siete, ¡algún día sonreirían nuevamente!

¡Aquella se había vuelto la meta de las muchachas y de Spike también! Ver a aquel maravilloso Equipo cuya amistad y conexión fue manchada.

Sea donde sea que estuviera Sasuke Uchiha, él no escaparía de toda la horda que iba tras de él, en cierta forma, él se había vuelto el segundo más buscado de Canterlot. Aquel que le superaba, era irónicamente, otro Uchiha, Itachi Uchiha. Las princesas que parecían incapaces de odiar habían desarrollado un inhumano odio hacia aquel hombre, ¡era su culpa lo que ocurrió entre Naruto y Sasuke! ¡Y no iban a descansar hasta ver su cabeza guillotinada como se lo merecía!

Lo que no sabían era que Itachi Uchiha ya había perecido; y había sido en manos de su hermano menor. Sasuke Uchiha había conseguido finalmente saciar su venganza que por años, fue su única meta; sin embargo, ahora sentía una gran melancolía por cada instante que miraba sus manos, las veía manchadas de la sangre de su propio hermano. La hoja pagaría por su osadía. Todos sus habitantes —ignorantes de la tragedia de Itachi— iban a perecer ante su imponente hoja, la sangre bañaría aquella espada de acero que él portaba… pero… ¿Realmente esa era la respuesta? ¿Realmente provocar una hecatombe en la Aldea en la que vivió durante tantos años solucionaría todo ello? Sí, ¡ellos fueron los causante de que la sangre de su clan fuese derramada!, pero los Uchiha también habían ocasionado problemas desde antes.

Por esa indecisión, con el último de los pergaminos experimentales de Orochimaru Sasuke decidió realizar un viaje hacia la Aldea de la Hoja.

En esos días, el invierno azotaba a la aldea. El frío, los vendavales violentos y la nieve dieron rienda a suelta hacia el País del Fuego el cielo azul fue cubierto por una mortaja de nubes grises. Por lo menos no llovía a cantaros en esos días.

Con una larga capucha negra, Sasuke camufló su figura y la de sus camaradas inseparables de Taka, e increíblemente, pudo moverse con un sigilo impresionante. Se habían metido dentro de la torre Hokage, Tsunade no estaba allí afortunadamente para ellos. Suigetsu les había dicho —implorado de hecho— que lo mejor era que se marchasen de allí, que no había que hacer semejante demencia, ¡que perdonará a la hoja y ya!

Pero Sasuke hizo caso omiso a todo ello.

—Cállate Suigetsu —fue su respuesta para aquello—. Me molestas, voy a buscar algo que necesito saber para acallar esta duda que tengo. No estoy seguro completamente de si realmente vengarme de la Aldea sea la respuesta para solucionar todo esto.

—¡Pero no hay razón para que nos metas en este problemón, Sasuke! —exclamó Suigetsu aferrándose a la manga de la capucha portada por Jūgo. Éste solo se dedico a mirar a su compañero con una expresión de confusión mientras una colosal gotera de sudor recorría su frente.

Él tenía la sensación de que se iba a convertir en un charco de agua, de hecho, su estructura comenzaba incluso a burbujearse por el pánico que le invadían en esos momentos. ¿Qué pasaría si Tsunade los pillaba con las manos en la masa? ¡Ah, los años que les sobrevendrían a ellos! Sería ya muy viejo —o estaría muerto— cuando los liberaran y no podría cumplir su meta de arrebatarle la Samehada a Kisame Hoshigaki, quería irse lo más rápido posible de allí.

Sasuke inspeccionó en los documentos más importantes lo más afondo que podía, aquellos que tenían una marca de ser confidenciales y que sólo la Hokage podía tener acceso a ellos. Aunque hubo muchos que tenían escritos que parecían importantes y que habían captado la atención de Sasuke, uno en específico hizo que él casi se sobresaltará. Uno que llevaba un rótulo atrayente para él.

Exterminio del Clan Uchiha y Proyecto…

Sasuke deseó leer lo que decía en pos a aquella inscripción, pero no podía hacerlo, alguien había pasado por encima de la última sentencia con un plumón negro para que fuese imposible verlo, al parecer, aquel texto era de una suma importancia y era lo que daba la razón de que aquel documento extraño fuese clasificado para que solamente alguien con el rango de la Hokage lo pudiera leer; pero lo importante era lo que llevaba adentro esa carpeta.

Con asentimiento de cabezas, reorganizaron lo mejor posible la oficina de la Hokage para que ella no sospechase del robo que acababa de ocurrir en su propia estación de trabajo con uno de esos documentos importantísimos que parecía involucrar a Danzou y los viejos de los altos mandos de la hoja, y en medio de la ventisca, hicieron su camino hasta perderse de allí.

Sasuke se dedicó a contemplar aquel curioso documento, lo importante estaba allí adentro. Estaba seguro de algo, solo habían tachado el título para alejar a los curiosos, había algo más allí adentro.

Sasuke no se imaginaba el oscuro secreto complot que guardaba aquel documento que reposaba en sus manos en esos momentos.

(* * *)

Golden Time lover

«Parte instrumental de la canción»

Se ve un brazo levantado con un rasengan girando en medio de varias gemas de color morado mientras la cámara hace un acercamiento, luego aparece el logo «Naruto: Tomodachi wa Mahou»

No logro concentrarme, si más lo pienso menos logro enfocarme

Aparece Naruto tirado en el suelo revelando que la mano derecha levantada hacia arriba con el rasengan es de él. Repentinamente el rasengan se esfuma en el aire

Trato de controlarme, mi cuerpo tiembla, es inevitable

Se ve un primerísimo plano del ojo derecho de Naruto que se abre por la sorpresa. Naruto se pone de pie de inmediato de manera muy forzada, respira agitadamente como si estuviera muy cansado, gira la cabeza tan rápido que sus cabellos se mueven y el sudor de su rostro sale despedido.

Y aunque el sol y la luna me dan la espalda si acaba mi fortuna

Sasuke está frente a él, detrás de él están los miembros de Taka y Akatsuki, además de Chrysalis con forma verdadera.

siempre trato de hallar la forma para poder ser una ayuda

Se ve de nuevo a Naruto de frente, Twilight está detrás de él, ella está frunciendo el ceño y concentrando magia en su cuerno. Cadence también está detrás de él asustada por esto. Naruto extiende un brazo con cansancio con un Kunai en él y se lanza al ataque.

«Parte instrumental de la canción»

Sasuke lo patea haciendo que Naruto salga despedido. Luego se muestra una breve imagen de Nagato, Konan y Yahiko de jóvenes enfrente de Hanzo y Danzo. Se ve a Naruto nuevamente rodar por el suelo. Luego otra breve imagen de Nagato mirando a sus padres muertos en el suelo, inmediatamente se vuelve a ver a Nagato de nuevo de joven mirando hacia arriba en el cielo con una mirada perturbada.

Todas las apuestas van en mi contra pero huir no es la respuesta

Se ve a Naruto, Twilight y Cadence corriendo en la prisión de gemas, con los reflejos de la falsa Cadence rodeándolos mientras ríe. Se hace un acercamiento al ojo izquierdo de Naruto.

pues gane o pierda, es mi valor el que hará que trascienda

Se ve a Sasuke en una pradera al atardecer, con el viento moviendo sus cabellos, los pliegues de su ropa y el cuello de su camiseta. Hace un acercamiento al ojo derecho de Sasuke

Vivo siempre el día a día, tengo mi objetivo puesto en la mira

Se ve a Tobi/Madara sentado en la estatua que lo representa en el Valle del Fin durante una tormenta. La lluvia gotea y rebota alrededor de él, moviendo sus cabellos. Se hace acercamiento al orificio del ojo en su máscara al mismo tiempo que cae un relámpago revelando su Sharingan.

El orgullo nos guiará a la gloria

Se ve a Naruto en Myobokuzan en el aire con una gran sonrisa en el rostro y el ceño fruncido. Tiene formado un puño, y sus ojos son amarillos con los iris horizontales, además de una coloración rojiza alrededor de sus ojos.

Celebremos la dulce victoria

Se ve a Chrysalis escudando a Naruto de un ataque furtivo de Pain.

o la derrota nos dará una lección

Surge una imagen de Fluttershy sonriendo tímidamente en la cabeza de Naruto. Seguido de las colas de Naruto con seis colas moviéndose en el aire

Quisiera controlar nuestro destino para en suspenso dejar toda injusta predicción

Aparece la capa del Cuarto Hokage de espaldas. Al instante en forma de columnillas aparecen la imagen de la mitad del rostro de Naruto con una mirada triste, luego en otra columnilla hacia la izquierda aparece Spike con una cara de molestia, luego en una columnilla nuevamente hacia la derecha aparecen Los Seis caminos del dolor con una expresión fría, seguidamente en otra columnilla hacia la izquierda nuevamente aparece Konan con una expresión serena, luego en otra columnilla hacia la derecha aparece una imagen de Twilight con una posición de plegaria mientras agacha la cabeza con preocupación, luego en otra columnilla aparece el Cuarto Hokage de espaldas. La imagen cubre toda lo ancho, mostrándose al cuarto en un lugar luminoso con varias hojas cayendo. Se acerca al rostro del cuarto, quien se voltea y sonríe.

Listo estoy para entrar a ese mundo de ilusión

Se ve a Celestia y Chrysalis luchando en medio del salón de bodas volando gracias a sus alas. Cada una lanza un puñetazo y la otra lo esquiva, las miradas de ambas parecen encontrarse al cruzar ambos puños cerca de sus rostros, Celestia con el ceño fruncido y apretando los dientes y Chrysalis con una sonrisa confiada.

donde no esperaré a que llegue el triunfo esperado

Aparece Naruto en las calles de Canterlot infestadas por los Changelings. Naruto corre con un colosal Rasengan en manos, varios de los Changelings intentan disparar a Naruto con su magia extraña pero él los esquiva aunque de manera forzada debido al colosal rasengan, una vez enfrente de ellos Naruto los ataca con el Rasengan.

y pronto vendrán a mí los tiempos dorados

Aparece el Equipo siete, con Naruto, Sakura y Sasuke caminando, Sakura con las manos en su espalda, Sasuke con las manos en sus bolsillos y Naruto con las manos reposando en su nuca. Detrás de ellos se ve a las chicas, las Princesas y Chrysalis observándolos desde lejos.

Ya no habrán límites en el juego de presión

Naruto aparece peleando contra los seis caminos del dolor en las calles de una destruida Canterlot con el cielo cubierto de nubes al punto de parecer de noche, el camino animal de Pain intenta golpearlo pero él lo esquiva, luego viene el camino humano pero lo esquiva también, el camino Preta intenta atacarlo con una estaca de Chakra pero Naruto le da un golpe derribándolo, el camino asura intenta atacarlo con un puñetazo pero Naruto da un pequeño salto y lo acaba con un Rasengan, luego el camino Naraka intenta agarrarlo del cuello pero Naruto le ataca con un Rasengan en el estomago acabándolo.

pero el precio a pagar puede resultar aún más caro

Finalmente… enfrente de él, se ve al camino Deva, con una mirada tranquila. Naruto comienza a formar un rasengan, mientras que el espíritu de Jiraiya y el Cuarto Hokage lo ayudan a formarlo, causando un Rasengan de tamaño levemente más grande. Naruto se lanza a atacar a Pain con dicho Rasengan mientras este usa el Shinra Tensei para protegerse.

que lo que pagamos en tiempos pasados

Vuelve a mostrarse a Naruto de nuevo en la cueva rodeada de gemas con su mano aún arriba pero con ese mismo Rasengan poderoso.

Pero el sacrificio lo vale

Ya de pie, Naruto con una sonrisa se lanza con el Rasengan y lo pone enfrente finalizando el Opening

(* * *)

—¡LO HICE! —el grito animado y jovial de Naruto seguido por sus alegres y dichosas risas se hizo escuchar por todo el Myōboku despertando a varios de los sapos que hacían un gran esfuerzo por conciliar el sueño.

¡Lo había logrado! ¡Había perfeccionado el Modo Sabio! Con orgullo el lucía las doradas pupilas que emanaban un fulgor de pura valentía, sus pestañas envueltas por totalidad por marcas de pigmento color rojo casi rosado marcaban la transformación total en un sabio.

«Se nota que es un subordinado tuyo, Chico Jiraiya».

Fukasaku notó algo más… ¡Vaya sorpresa la que se llevó cuando miró mejor a Naruto, no sólo era un Modo Sabio como el que Jiraiya había conseguido, era el Modo Sabio perfecto, en todos sus años; no había visto a ninguno de sus subordinados habiendo conseguido semejante control, pero aquí estaba Naruto Uzumaki que había hecho una diferencia muy notoria a ellos! Fukasaku sabía desde un principio que lo lograría, su inquebrantable brío y extraordinaria intrepidez era lo que le permitió, y el leer el primer libro de Jiraiya fueron lo que gatillaron que se esforzará más allá de lo que una persona normal lo haría.

Fukasaku rió divertido, Naruto literalmente se había puesto a bailar del júbilo que experimentaba ante su gran progreso. ¡No creía que sería capaz, pero ahora mismo estaba controlando aquel modo Sabio!

—Muy bien, chico Naruto —dijo Fukasaku—, creo que es hora del último paso.

—¿Eh? Hay otro paso más

Naruto inmediatamente abrió los ojos y alzó las cejas desmesuradamente, y en un soplo, se sentó de rodillas delante de Fukasaku centrando toda su atención solamente en él, y en lo que tenía que decir. El avejentado sapo sonrió animado al contemplar con dicha la enorme y dentuda sonrisa de Naruto. El chico no quería malgastar ni un segundo, no tenía paciencia, tal y como Jiraiya lo era, inquieto.

—Sí, ahora te enseñaré el taijutsu secreto de los sapos. —Fukasaku alzó su puño y se lo mostró a Naruto. Desde su perspectiva, parecía que quería darle una muestra de lo que sería su futura habilidad—. ¡A partir de hoy, te enseñaré lo que son las katas de la rana!

—¡Sí! —exclamó Naruto.

(* * *)

Pain, el cabecilla de la siniestra organización criminal denominada «Akatsuki» había hecho su primera movida en su propósito para capturar al último Jinchūriki que requería Akatsuki. Se había movilizado con el sigilo de un gato alrededor de la barrera de Canterlot... Los guardias hicieron su mayor esfuerzo por detenerlo, ¡no podían dejarlo pasar! ¡Los hombres con la capa con nubes negras en ellas no podían entrar en Canterlot por ninguna razón posible!

Sin embargo, sus destrezas habían sido algo que era indefinible. Cuando intentaban pensar en ello, sólo había una palabra para poder expresarlo a la perfección: deidad.

Sus técnicas eran distinciones de una omnipotencia hecha humana. Y su aspecto era meramente intimidatorio.

Él contempló los cadáveres de aquellos ponis de blanco pelambre y de dorada melena. Sus heridas eran señales de que la batalla contra Pain había sido una breve y en extremo sencilla para el todopoderoso líder. Escasamente se advertían unas cuantas manchas de sangre y unas pocas magulladuras; pero ya no sentían dolor en lo más mínimo.

Inmediatamente, los otros cinco caminos y Konan se reunieron junto con el principal y el líder de Akatsuki.

Sin decirse nada, ellos emprendieron una caminata lenta, y sin preocuparse por nada. La barrera al ser traspasada por ellos generó una onda, una onda similar a cuando una piedra azota contra el agua. Ellos, mientras yacían parados en las vías de donde entraba el tren que iba desde Ponyville hasta Canterlot y de Canterlot a Ponyville, contemplaron desde allí a todos los ponis, todos convivían con regocijo y satisfacción, completamente ignorantes de la matanza que se llevaría allí en unos momentos.

Pain inclinó la cabeza, y su mirada se ensombreció por su mera maldad.

—Esto no es nada comparado al dolor que pronto el mundo padecerá —la voz del acarreador del rinnegan no tenía íntegro escaso de humanidad audible en él. Era una voz que dejaba oír antipatía, crueldad, y un aura de deidad para cualquiera que lo oyera—. Vamos a dividirnos en dos grupos. Uno se encargará de la distracción y el otro del reconocimiento.

»De la distracción se ocuparán: el reino demoniaco, el reino animal, y el reino de los espíritus hambrientos. Del reconocimiento se encargaran: el reino divino, el reino humano y el reino infernal —Pain se giró hacia la dirección donde se encontraba Konan—. Konan, tú también formaras parte del grupo de reconocimiento.

—Entendido —respondió ésta.

Pain dio unos tres pasos encabezando a aquel funesto grupo. Observó un momento a la ciudad capital de toda Equestria gobernada por la princesa Celestia. Él estaba completamente seguro de algo… Celestia no era una tonta… Tras lo que había ocurrido con Madara Uchiha en su intento por capturar a Naruto Uzumaki ellas deberían haber montado alguna especie de protección para asegurarse que no volviera a pasar; y fehacientemente aquel escudo que Shining Armor había creado para resguardar a la capital de cualquier ataque enemigo no había sido un reto muy complicado.

Su dōjutsu rinnegan le permitía ver más allá de cualquier tipo de poder o energía invisible por alguna especie de protección; y el escudo creado por las hermanas reales no era la excepción. Lo pudo ver palmariamente. Delante de ellos había otro escudo, mucho más pequeño que el campo de fuerza magenta; pero era más efectivo. Pain conjeturaba que fueron las princesas Celestia y Luna quienes lo habían colocado para evitar otro atentado como los de Hidan, Kakuzu y finalmente Madara.

—Una barrera envuelve a Canterlot por debajo de la otra —dijo Pain.

—Cualquier fisgón que cruce es descubierto rápidamente —corroboró Konan.

—Según lo planeado vamos a lanzar al reino animal por la parte superior de la barrera. —Pain entornó su mirada—. Eso les hará conjeturar mal nuestro número y los confundirá. Los demás esperaremos aquí a ser invocados desde dentro por el reino animal.

—¿Crees que funcionará? —preguntó Konan—. La barrera que las dos gobernantes colocaron es a prueba de fallas, y es casi imposible de cruzar.

Tengo mi forma de hacer las cosas —respondió Pain.

En aquel momento, el reino demoniaco de improviso sujetó al reino animal, y en una milésima de segundo, usando toda la fuerza que contenía, ¡lanzó al reino animal con una potencia extraordinaria! Los seis caminos del dolor y Konan consiguieron ver como el reino animal traspasaba la barrera, como aterrizaba en tierra firme, justo en medio de los ciudadanos tranquilos de Canterlot quienes miraban sobresaltados y más que nada completamente ignorantes de lo que estaba a punto de suceder.

Ocurrió en abrir y cerrar de ojos. El reino animal embistió sus manos contra el suelo y de allí, se manifestaron los cinco Pain restantes en medio de una nube de humo.

El líder de Akatsuki; el Pain que poseía aquel distintivo cabello alborotado, agachó la cabeza y en forma de murmuró, les ordenó a los demás una orden simple: «Sepárense». La ofensiva brutal contra Canterlot comenzó con aquella nefasta orden que vino de parte de los labios perforados del reino divino. Cada uno de ellos se separó, cubrieron un extenso rango de incontables kilómetros en la tranquila ciudad que en unos momentos sería sacudida por una inhumana hecatombe, pues Pain no tenía escrúpulo alguno por ninguno de los habitantes de éste patético mundo, él iba a hacerlos sufrir el peor de los dolores posibles. Canterlot; no, Equestria debía conocer que no todo es armonía, amistad y colorines; sino puro ysencillo dolor agónico.

Desde kilómetros de distancia entre aquel lugar donde Pain había iniciado su brutal y desconsiderado ataque a los ponis de Canterlot, Twilight Sparkle padeció el espanto de su vida, como su corazón, de pronto, latía a un ritmo frenético como una caja musical. Desde lo lejos de donde ella estaba sentada, contemplando con una sonrisa forzada esbozada en su violáceo y angelical rostro las calles de Canterlot pues pronto volvería a Ponyville, desde los escalones, a las afueras de la biblioteca «Conocimiento poni» donde frecuentaba ir cuando era una pequeña potrilla de seis años de edad antes de haberse convertido en la pupila de la princesa Celestia, repentinamente, pegó un brinco de allí al observar con descaro y perplejidad como varios de los edificios de la capital de Equestria estallaban en una bola monstruosa ígnea, no eran solo unos cuantos, de pronto, parecía que todos los edificios de la bella capital desaparecían en medio de un infierno de llamas anaranjadas. En tan solo un instante que a Twilight se le antojó como una eternidad; pudo ver con consternación, como a su alrededor, un embudo colosal de fuego la rodeaba, y la calurosa corriente de aire movía sus cabellos de su frente y de los de atrás.

De repente, ella oyó un grito desesperado que pedía ayuda con desesperación, provenía de los miles de escombros que estaban barridos por el lugar, que alguna vez habían formado parte de preciosos edificios de la hermosa capital que ella conocía desde que era una potrilla. Era otra unicornio que ella había conocido en la Academia de Unicornios de Celestia, Lyra Heartstrings quien estaba allí tendida en medio del desastre apocalíptico que repentinamente había ocurrido. Ella sufría unas cuantas heridas visibles a los liliáceos ojos de Twilight Sparkle, la hizo sentar con cuidado para que no se fuese a lastimar más de lo que ya estaba. Seguidamente, arribo otra yegua que Twilight también conocía, una que había acompañado a Lyra por un gran tiempo y que juraría —ambas eran más que amigas—, era Bombón, aunque no era una unicornio, ella había sido de las pocas ponis terrestres que habían podido vivir en Canterlot. Según lo que Twilight podía entender, ella llego hasta allí por preocupación pues Lyra también estaba allí, y al verla sana y salva —con lágrimas recorriendo sus mejillas— se lanzó a abrazarla.

—¡Váyanse lo más lejos posible de aquí —exclamó Twilight—, y busquen un lugar seguro para esconderse!

Pero ellas no se movieron, por las expresiones faciales de ambas, Twilight se dio cuenta de que algo o alguien las había hecho sentir un terror descomunal y ahora que lo notaba, ella podía apreciar una repentina silueta cerniéndose por encima de ella, por un segundo sintió una gran alegría, pues aquella silueta lucía una cabellera puntiaguda y alborotada ¡era Naruto, debía ser él, solo él poseía aquel cabello tan distintivo! Pero… las dos yeguas que estaban delante de ella estaban tan pálidas como si estuvieran enfermas además de poder contemplar un claro estremecimiento en sus cuerpos. Con eso volvió a la realidad, no era Naruto ni podría serlo, su apariencia no podría causarle un terror descomunal a nadie.

Ella lentamente se volteó, sintiendo cierta vacilación temporal y cuando finalmente había conseguido girar completamente su cabeza y su cuerpo, sentía como si el corazón fuese a explotarle de los frenéticos latidos que sentía; pues delante de ella, estaba un hombre, un hombre que poseía una mirada flemática y perforaciones que para ella lucían aterradoramente dolorosas; además, notó algo más, ¡la capa de Akatsuki! ¡Era un enemigo que andaba tras Naruto! oyó un ruido, parecía ser el silbido del metal de una lamina de acero, cuando rodó sus ojos hacia abajo pudo ver cómo, de la manga de este enigmático hombre, surgía una lamina de acero negro, el sol permitía que pudiera ver el filo —teñido de morado por la sangre que habría cobrado antes—. Cuando aquel misterioso hombre le habló, sintió una aterradora aura de odio y aquella sensación que tenía cuando oía a su mentora hablar, sólo que éste hombre poseía un prestigio de una divinidad cruel y perversa.

—Tienes dos opciones. Decirme donde está el nueve-colaso morir. ¿Y bien, qué eliges?

En su visión interna, Twilight contempló a Naruto, él la miraba de costado, como siempre, tenía aquella sonrisa que lograba hacer que su corazón sintiera un bienestar que se esparcía a todo su cuerpo. Ella amaba verlo sonreír y mucho más si era aquella enternecedora sonrisa que enseñaba su dentadura que le transmitía una felicidad innata; y de hecho, la que había hecho que ella cayese enamorada de él. ¡No lo haría, no le entregaría a Naruto Uzumaki a una persona tan cruel como lo era éste perverso hombre! No negaba que sentía un terror innato y sentía como las piernas le temblaban como gelatina; pero aún así, su rostro formó una mueca de rabia ante una petición tan indignante como aquella. Incluso Twilight, quien solía mantener sus estribos calmados cuando se enfadaba, él que alguien amenazase o hablase mal de sus seres queridos provocaba que una rabia casi inhumana brotara en ella.

—¡JAMÁS TE LO DIRÉ —gritó—, NO DEJARÉ QUE UN HOMBRE TAN PERVERSO COMO TÚ LO CAPTURÉ! ¡ÉL TIENE UNA META QUE TIENE POR CUMPLIR, UNA PROMESA QUE REALIZAR Y NINGÚN INFELIZ COMO TÚ SE LO IMPEDIRÁ!

—Muy bien… —musitó Pain con aquella característica tranquilidad y apatía que poseía el semidiós del dolor.

La mano cruel de Pain aferraba la estaca con una ferocidad sanguinaria, sus ojos cerúleos y anillados demandaban sangre a gritos. Twilight ya sabía lo que el destino le deparaba por haberse impugnado a lo que Pain demandaba con afán que eran enmascarados por una frialdad que parecía casi inhumana, Pain la asesinaría allí mismo en ese lugar; se lamentaba puesto que nunca más volvería a ver la encantadora sonrisa de aquel muchacho de dorada cabellera que tanto amaba, no podría ver como Spike crecía para volverse un muchacho como Naruto, no podría ver como el Equipo Siete se reunía nuevamente. Cerró los ojos con toda fuerza, esperó por que la afilada y sanguinaria estaca de Pain acabase con ella…

Pero eso nunca ocurrió.

Lentamente abrió sus enormes y cándidos orbes violáceos para ver que había detenido la sanguinaria estaca de Pain. La vista se le nublaba temporalmente pues allí estaban rodeados por un infierno de ígneo de fuego abrasador y una infinita mortaja de humazo negro; aún así, conforme la vista de ella se aclaraba, logro contemplar una cabellera plateada y alborotada y un chaleco verde. ¡Era Kakashi quien había llegado hasta allí y con valentía, había detenido la mortal estaca de Pain encerrándola con su mano izquierda!

Las fieras miradas de Kakashi y Pain colisionaron en el aire. El Sharingan carmín de Kakashi refulgente con furia contemplaba al rinnegan con el aura de antipatía que poseía su acarreador de cabellos anaranjados.

—Causando un gran alboroto para distraernos, mientras aprovechas para buscar en las sombras, ¿no? —inquirió Kakashi. En su voz ronca se podía palpar la furia que sentía en esos momentos.

—¡Señor Kakashi! —exclamó Twilight sonriendo abiertamente.

—Saca a esas dos yeguas de aquí, yo me haré cargo de esto

—¡Sí, señor! —pronunció Twilight. Ella cargó a Bombón y Lyra, hizo un gran esfuerzo puesto que cargarlas a ambas resultaba muy incómodo para ella. Se volvió por última vez hacia Kakashi y le dijo en una voz tan baja que parecía casi un susurró proviniendo de sus labios—. Buena suerte, señor Kakashi.

Y dicho esto; Twilight abandonó aquel sitió atizando un saltó contra el suelo y desapareciendo en medio de las nubes de humo plomizo generados por el infierno de fuego; y rodeados por aquel incendio; en medio de aquel devastado sector Canterlot Kakashi Hatake y Pain dieron inició a su combate; Kakashi para hacer todo lo posible por proteger la ubicación de su querido estudiante y Pain por el deseo de conocer la ubicación del último Jinchūriki restante en su perverso plan.

Cuando Pain realizó el primer movimiento, Kakashi se dio cuenta que no estaba lidiando con un adversario común y corriente. Su fuerza y velocidad eran algo portentosos para un ser humano común y corriente; Pain había intentado darle una patada con su pierna derecha, en ese preciso momento Kakashi fue testigo de un movimiento tan rápido y poderoso que ni su Sharingan mismo pudo predecir, hizo todo lo posible para doblarse antes de recibir el impacto de su malévolo contrincante y al mismo tiempo, realizar los sellos tigre, conejo, jabalí, perro que requería para usar una técnica que lo ayudase a reducir el área de movimiento de su oponente y lo acorralará.

¡Estilo de Tierra: Muro de Fango! —bramó.

Apoyó su mano contra el suelo de las calles, sentía el infernal calor del remolino de fuego que los rodeaba y los trozos de escombros tirados allí a su alrededor, pero aún así, no le importaba; se concentró en dejar fluir su chakra contra el suelo para que de allí brotase detrás de ellos, una enorme y colosal muralla que Kakashi podía invocar con aquel jutsu, además, como rasgo distintivo suyo, Kakashi hacía que su muro de fango luciese las caras esculpidas de unos perros, según parecía, era para hacer honor a sus fieles perros ninja.

Kakashi sintió una punzada en su hombro derecho, como una inyección gigante traspasando su carne y hueso como si no fuesen más que un simple trozo de papel. Dilató sus ojos cuando notó que la estaca sanguinaria de Pain había traspasado con una ferocidad inhumana su hombro, podía ver con terror puro reflejado en su rostro como la otra mitad del arma blanca de su contrincante sobresalía de su hombro, bañada en un resplandeciente liquido rojo que parecía camuflarse en medio del brillo rojizo que ya de por si tenía la afilada lamina de metal; sin embargo, su plan original resulto tal y como lo planeaba, ¡Pain estaba acorralado entre el muro y estaba a tan solo unos diez centímetros delante de él!

Kakashi no malgasto ni un solo segundo que había obtenido gracias a esta ventaja de una corta distancia entre aquel muro invocado por sí mismo; dejo fluir todo su chakra en su brazo derecho. Los ojos cerúleos de Pain se fijaron únicamente en el brazo derecho de Kakashi, refulgía con un inconfundible resplandor azul y chillaba como una parvada de mil aves; el ninja que copia no vaciló en dejar que aquella estaca afilada le atravesara aún más en su cuerpo, ¡podía ganar! ¡podía...!

Pero su cuerpo se detuvo, no podía moverse ni un solo centímetro por más que quería. Sus huesos y articulaciones no respondían a ningún comando que él mandaba; cuando finalmente reaccionó, su mano se había estrellado justo contra la pared a unos centímetros de distancia del rostro perforado de Pain, él salvó su vida ladeando la cabeza unos momentos antes de que la cuchilla relámpago impactara contra él.

«¿Qué demonios acaba de pasar?». Kakashi preguntaba eso, pero nadie le respondió. Lo único que podía oír, era la rasposa furia silbadora de las llamas que giraban en un embudo infernal alrededor de ellos.

El ninja que copia, Kakashi Hatake, es un honor conocerte —murmuró Pain—. ¿Dónde está el nueve-colas?

(Rurouni Kenshin OST II – 02-The Last Wolf Suite ~Shishio Makoto no Kumikyoku~ Desde el minuto 04:00)

Kakashi profirió un bufido de molestia. ¿Creía realmente que le iba a revelar donde estaba Naruto? Por favor. El pegó un salto contra el suelo y quedo a una distancia de veinte centímetros divididos por los escombros que seguían cayendo de los miles de edificios que caían poco a poco por la brutal ofensiva.

—¡Como si fuera a decírtelo! —exclamó Kakashi. Su voz era áspera y dejaba oír el nerviosismo que sentía en esos momentos.

Nuevamente intento utilizar su única técnica original; la cuchilla relámpago, pero cuando su brazo rodeado por el fulgor de chakra eléctrico nuevamente estaba por tocar el rostro de Pain. Kakashi notó como él que parecía siempre estoico y flemático, cambiaba su expresión y hacía una mueca de esfuerzo. De pronto, ¡Un golpe violento le embistió a Kakashi y su muro de fango! Era como si le hubieran dado un golpe con un colosal tronco en la mandíbula; pero nada lo había golpeado en lo absoluto, era como si una fuerza invisible le hubiera propinado un puñetazo con una fuerza sanguinaria y bárbara.

(* * *)

Sakura corría y corría, indeliberadamente observaba como todos los edificios construidos y con una curiosa estructura que estaba acostumbrada a mirar desde que llegó a ese lugar se derrumbaban, no importaba a donde mirase, si era derecha o izquierda, veía el mismo infierno surgiendo de unas brutales explosiones, similares a atentados de ninjas terroristas como ocurrían en el mundo shinobi.

Los ponis que vivían sosegadamente en Canterlot que ella había familiarizado con ver durante sus días allí, corrían con toda la fuerza que podían. Aunque una gran mayoría de los habitantes de Canterlot con los que ella se había topado en los últimos días habían sido unos totales cretinos, ahora ella notaba el terror en sus rostros, ella debía ayudarlos, ése era su deber como ninja medico, aún estando en un mundo completamente distinto al suyo, ése era su deber. Vio como una yegua caía al suelo, ella la había conocido hace unos pocos días, era Fleur de Lis, ella había resultado ser una yegua bastante agradable a comparación de los demás ponis que había conocido en Canterlot, ella y otro semental llamado Fancypants que al parecer eran una pareja casada.

Ella sin dudar ni un segundo se puso delante de lo que los atacaba, una monumental ciempiés con un grotesco aspecto, curiosamente, junto con ella vino su «pupila» por así decirlo, Rarity vino justo a tiempo cuando más la necesitaba. Juntas, como un dúo cuyo rasgo característico era la fuerza sobrehumana capaz de moler rocas con solo una mera mínima porción, abalanzaron sus puños contra aquella invocación del reino animal.

—¡Toma esto rufián! —farfulló Rarity.

—¡SHANNAROOOOO! —bramó Sakura.

El impacto de ambas fue una fuerza descomunal, como la fuerza de un movimiento tectónico. Aquel colosal ciempiés que había invocado el reino animal se hizo pedazos como si no fuera más que simple papel, la morada sangre de aquella cosa salió disparada como chorros de agua antes de desaparecer en medio de una explosión hecha de humo.

Sakura se dirigió sin perder un solo momento a Rarity exclamándole:

—¡Ve y atiende a los heridos, Rarity!

La unicornio de níveo pelaje le respondió meramente asintiendo, ambas se echaron a correr y tomaron caminos separados en el infierno que estaba hecho Canterlot, por más que la mayoría de ponis que provenían de ésta ciudad fuesen unos cretinos en todo el sentido de la palabra debían cumplir el deber que ambas tenían como ninjas médicos.

Conforme la compañera de Naruto Uzumaki, Sakura Haruno recorría las calles de Canterlot angostaba sus ojos por las reiteradas explosiones que desprendían un resplandor anaranjado, la deslumbraban a tal punto que la vista parecía írsele por un momento. Sakura soportaba un calor infernal, su cuerpo estaba empapado en sudor por la temperatura tan alta que sentía a su alrededor. No importaba cuanto mirara hacía arriba, ya no veía un cielo azul y las antiguas nubes con aspecto caricaturesco que solía conocer desde que llego, lo que veía eran las furiosas llamas anaranjadas salidas del propio infierno que parecían perseguirla con una rabia asesina.

(* * *)

El complicado entrenamiento de Naruto para manejar las katas de rana había concluido más rápido de lo que él esperaba. ¡Lo había hecho en tan solo unas horas!, Fukasaku no podía estar más encantado por el progreso tan rápido de Naruto Uzumaki y orgulloso de aquel muchacho, ¡El chico Jiraiya si que tenía excelentes discípulos, y Naruto Uzumaki era la demostración viviente de aquello! A pesar de que el entrenamiento tan dificultoso del Modo Sabio había finalmente concluido, —aunque Fukasaku no lo sabía— Naruto entrenaba todavía cuando él no estaba, había algo que debía mejorar aún si es que quería asegurar su victoria contra Pain, y vengar la muerte del Sabio Pervertido.

Fukasaku y Naruto estaban compartiendo una charla entre alumno y maestro en medio de las platas y toda la vegetación del Monte Myōboku. Naruto se secó el sudor de la frente con el brazo y miró a Fukasaku; no sabía porque, pero Fukasaku se veía nervioso, su rostro tenía tallada una expresión de circunspección que hacía a Naruto sentirse turbado y que los labios se le secaran hasta quedar completamente duros y fruncidos.

—Bien, ahora que puedes moldear el chakra de Senjutsu y controlas las katas de la rana… Solo hay una última cosa más que te tengo que decir —la voz de Fukasaku no ayudo a que Naruto se sintiera mejor. Podía oír la tención en su voz, como si tuviera un nudo en la garganta que le costaba deshacer.

—¿Eh?, ¿qué es? —inquirió Naruto.

El silencio se apoderó del lugar y del momento, únicamente rotó por el ruido de la enorme cascada dorada de aceite de sapo. Hasta que finalmente… Fukasaku habló:

—Es sobre el riesgo del Modo Sabio.

—¿Riesgo?

—Sí, sólo cuando tengas en control ese riesgo, ¡serás capaz de usar el modo sabio a plena potencia!

—¿Y cuál es ese riesgo? —Naruto no se había dado cuenta, pero se había encorvado para acercarse un poco más a Fukasaku como si su cuerpo se moviera sólo por la tención que sentía en esos momentos.

—Bueno, como ya sabrás, sólo puedes permanecer en Modo Sabio durante cinco minutos más o menos. Para acumular energía natural necesaria para producir el chakra necesitas estar perfectamente quieto. En mitad de una batalla no podrás usarlo, tratar de permanecer quieto te hará un blanco humano; sólo puedes usar el modo sabio si tienes suficientes compañeros que puedan conseguir algo de tiempo, por el lado contrario, si estás solo o alguna situación que te impida usar el modo sabio. Tendrás que retirarte el tiempo necesario para acumular la energía.

Naruto se asustó por aquello, ¡no había forma de lograrlo entonces!, probablemente las chicas y Sakura no podrían con Pain.

—¡NOOO! ¡ES INÚTIL! —gritó éste con los ojos llenos de consternación—. ¡¿POR QUÉ TE MOLESTASTE EN ENSEÑARME-

—Anímate, chico, estoy aquí para ayudarte.

Naruto hizo un esfuerzo por tranquilizarse lo más que podía en esos instantes, pero aún así, aquello le hacía que las tripas se le retorcieran de sólo imaginarse a sí mismo en una situación como la que Fukasaku describía. ¿Qué pasaría si en medio de la batalla Pain lograba abrumar lo suficiente a Naruto para dejarlo sin chakra de Senjutsu…?

—Chico Naruto, si tú y yo nos fusionamos todo estará bien.

¿Fusionarnos?

¿Fusionarse?, ¿en serio?, ¿era eso posible? La mente de Naruto de pronto lo retrocedió a cuando era un pequeño niño de cuatro años, en aquellos días, se acordaba visiblemente que en uno de sus animes favoritos llamado «Dragon Ball Z» un movimiento especial llamado «Fusión»; consistía en tres pasos bastantes chistosos, pero el resultado final era impresionante, las dos personas que realizaran aquella técnica se unían en un solo ser… Y por consecuente; Naruto se imaginó lo que sucedería realizando la teórica fusión... y se le pusieron los pelos de punta… si ellos llegaban a fusionarse lo que saldría como resultado sería un Naruto Uzumaki convertido en un gigantesco y grotesco sapo verde gigantesco, y si eso pasará… Lo que pasaría entre Rarity y Naruto… ¡No!, ¡ella huiría de él cuando intentará besarla! De hecho… ¡Las muchachas harían sólo con ver a Naruto así! Con aquel mórbido pensamiento atormentando su mente, Naruto se agarro las mejillas y pegó el grito en el cielo.

—¡NOOOOOOOO! —el grito desesperado y espantado de Naruto hizo eco por todo el monte Myōboku—, ¡NO, NO, NO, NO QUIERO, ELLAS VAN A HUIR DE MÍ, VAN A ODIARME POR VERME COMO UN SAPOTE GIGANTESCO Y MUTANTE!

—¡Relájate, chico Naruto! —exclamó de pronto Fukasaku.

Naruto quedó solidificado con la posición de estar chillando del pánico, como si estuviese congelado en el tiempo, aún seguía temiendo lo peor de lo que llegase a ocurrir si se fusionaban y Naruto terminaba hecho un sapo gigante.

—No me refiero a unir nuestros cuerpos —explicó Fukasaku—, me refiero a ponerme encima de tu hombro.

Rápidamente, el muchacho de dorada cabellera hizo lo posible para verse como si hubiera recuperado la compostura; rápidamente se volvió a Fukasaku sonriendo bobamente mientras rascaba la parte trasera de sus cabellos emitiendo una risa avergonzada, siendo sinceros, él nunca hubiese esperado que sólo se trataba de algo tan simple como que Fukasaku se posará encima de su hombro. Fukasaku sonrió levemente, el ver la sonrisa boba del muchacho realmente le retrocedía a viejos tiempos, sí, en esos días cuando Jiraiya venía al monte Myōboku a entrenar, él se quedaba allí días, y compartía varios relatos de su larga travesía con su esposa y él.

—Sí, ya lo sabía —dijo Naruto—. Pero, ¿cómo fusionarnos puede arreglar algo?

—Simplemente dividiremos el trabajo de mantenerse quieto y moverse —explicó—; cuando uno esté en movimiento; el otro permanecerá perfectamente quieto reuniendo energía natural. El chico Jiraiya nos tenía a mí y a Ma sobre sus hombros para lograr el nivel final de Modo Sabio.

Naruto frotó su barbilla sonriendo mostrando su blanca dentadura.

—¡Ah, ya entiendo! —exclamó.

—Así que no te preocupes, chico Naruto —dijo Fukasaku.

—¡Sí!

Y dicho esto, ambos chocaron las palmas y comenzaron a prepararse para lo que les sobrevendría allí en Canterlot cuando tuvieran que regresar…

(* * *)

Kakashi Hatake no estaba seguro de si seguía vivo, parecía estar en el otro mundo por un instante, en el limbo, pues no veía absolutamente nada, —lo cual era curioso, porque en ningún momento vio a la parca que clamaba por su vida—, sentía encima de su espalda un enorme peso, pensó que si no se la quitaba de encima, sería aplastado por ella hasta quedar como un charco de sangre espesa y roja. Realizó un sobrehumano esfuerzo para poder quitarse lo que estaba encima, se dio cuenta que su chaleco táctico se había calcinado hasta las cenizas y su banda regulatoria se había perdido, sentía algunas quemaduras en el brazo y en otras muchas zonas.

Cuando miró a su alrededor, la estupefacción lo sobrecogió, en el momento en que contempló a Canterlot; parecía un lugar completamente diferente; ya no había llamas danzando alrededor de ambos, sino puros edificios destartalados y calcinados que emitían una cortinilla de humo de lo que había quedado de su estructura, ventanales rotos esparcidos por el suelo en conjunto con los escombros y varios cadáveres de ponis calcinados, sus rostros permanecían con una expresión de miedo tallada que nunca se borraría de allí, había inmortalizado el sentimiento puro del dolor agonizante de ser quemado vivo por las llamas.

Su atención fue hacia el cielo, ahora teñido de un añil, el añil más oscuro que había visto en su vida, no había ni un sol visible, las llamas habían atraído a las nubes, por lo menos, sentía una brisa que despeinaba sus cabellos. El silencio que presidía en el plomizo aire que sentía en esos momentos parecía casi omnipotente, su mente rememoraba a la batalla librada hace años durante la tercera gran guerra ninja, donde Obito Uchiha había muerto y donde él obtuvo su Sharingan, el ambiente era idéntico, aquella sensación de desolación en el ambiente y los miles de cadáveres regados por doquier ayudaban a sentir aquella sensación desértica en la que alguna vez había sido la capital del mundo conocido como Equestria.

«Relájate», se dijo a sí mismo. «Concéntrate en lo importante, ¿qué fue lo último que paso?», Kakashi intentó recordar los últimos momentos antes de haber caído desmallado en medio del enfrentamiento contra el líder de Akatsuki, ahora que recordaba, había sido embestido por una onda invisible, como si una fuerza omnipotente le hubiera golpeado justamente en la mandíbula. Conjeturaba que aquel ataque debió haberlo hecho chocar contra algún edificio cercano, en la base, provocando que se derribara sobre él, había tenido suerte de haber sobrevivido a aquello. «No fue una onda. Todo a su alrededor salió disparado como si nada… ¿cómo lo habrá hecho?»

De repente, los pensamientos de Kakashi se vieron distraídos, allí parado delante suyo estaba su adversario, Pain, sus ojos eran serenos, brillaban con el reflejo de los restos del fuego que habían quedado esparcidos en pequeños leños. Eran atemorizantes. Eran como ver a los ojos de un dios vengativo y perverso.

Kakashi dejo fluir su chakra en su mano derecha, rodeada por relámpagos que eran capaces de traspasar por un mismo relámpago; él alargó su brazo y increíblemente, ¡la cuchilla relámpago salió disparada de su mano como una bala eléctrica!

Tomó la forma de una criatura feroz, era un cuadrúpedo compuesto únicamente de relámpagos, un perro hecho de rayos; sin embargo, con aquello no bastó, cuando la criatura estaba a menos de unos milímetros de despedazar al líder… ¡se deshizo en el aire!, Pain simplemente angostó los ojos mientras su mirada permanecía clavada únicamente en Kakashi, mirándolo con una tranquilidad que le hacía sentir estremecimiento… por primera vez en mucho tiempo, Kakashi sentía un sentimiento que no había sentido en mucho tiempo… su sudor era frío, los ojos con ojeras por debajo, su piel pálida y fría… sentimiento de autentico temor. «Ataques físicos… incluso ninjutsu, simplemente son repelidos, ¿qué debería…»

Un estruendo ensordecedor, como si un relámpago hubiera embestido el suelo de repente sonó detrás de él, distrayendo sus pensamientos. Kakashi lentamente ladeó la cabeza. «Otro más», allí detrás de él, estaba el reino demoniaco, que se caracterizaba por ser el Pain que carecía de cabellera como los otros…

La batalla se había complicado para él ahora… No sabía si iba a ganar o iba a perder en esos momentos.

Place to Try por Totalfat.

Se ve las ondas del agua del valle del fin dejando un rastro de resplandor color azul en una total oscuridad. En las oscuras aguas, Naruto sale a la superficie.

Fight! Furishiboru dake sa

Una mano se cernió por encima del manto de agua, saliendo de la pesada y cristalina agua, respirando con dificultad por haberse estado sumergido y por todo el chakra usado. Era Sasuke, mirando fijamente a donde se había ido Naruto, sentía desdén y rabia al verse superado por alguien tan patético y débil como Naruto.

Naruto emerge del agua, poniéndose de pie con dificultad, viendo a Sasuke.

Saigo no itteki mo

Los sellos de la marca de maldición cubren la cara de Sasuke, mientras solo se puede ver su mandíbula, con una sonrisa cruel dibuja en ella. Mientras que la cara de Naruto se ve que se le resbala una lagrima que cae al suelo, pasando a la siguiente escena…

Muda ni dekinai kara now is the time to go

Durante el atardecer, Naruto yace parado sobre las rocas puntiagudas durante su entrenamiento para el modo sabio leyendo el primer libro de Jiraiya. Su mirada se eleva hacia el infinito cielo, con una pequeña sonrisa, mientras que en su rostro parpadea la imagen rápida del Modo Sabio.

Ikudo to naku kimi to egaita yume wa

Naruto y Sasuke pelean en el Valle del Fin. Naruto recibe varios puñetazos de parte de Sasuke y sale despedido por un golpe en el pecho.

Naruto y Sasuke luchan en la guarida de Orochimaru, poco antes de terminar ambos en Equestria, con su chidori y rasengan colisionando.

Ima koe to natte mune o sasu

La serpiente gigante que invoco Orochimaru intenta atacar a Sasuke y Sakura, pero en ese momento. Naruto se coloca enfrente de la serpiente y se le clava dos cuchillos kunai, encarando a Sasuke con una sonrisa desafiante dedicándole unas palabras.

It's not crazy

Tras haber recibido las agujas de Haku para salvar a Naruto de la muerte, Sasuke malherido mira hacia arriba con una sonrisa débil.

Fight and fight, try and try for you

Naruto ahora sentado encima del Castillo de Canterlot, mira hacia el atardecer, con una pequeña sonrisa.

Forever, kimi wa hitori janai

Naruto de pequeño yace en el columpio en donde frecuentaba ir cuando se sentía triste. Sasuke de la misma edad aparece al borde de la orilla donde solía mirar tras la masacre del clan Uchiha.

Naruto aparece detrás de Sasuke, mostrándose como siempre quiso hablarle. Se lo ve rodeado por una multitud de gente encubierta por las sombras, con los ojos brillando de rojo.

Namida koete, kimi to susunde ikou

Lentamente gira la cabeza, cambiando a ser su yo de doce años, luego su yo actual cuando aún llevaba la banda de su aldea, finalmente siendo su yo actual.

Las portadoras, las Princesa, La reina Chrysalis dedicándole una sonrisa. Spike y Discord haciendo lo mismo, sus amigos de la hoja también sonriéndole.

Nani mo kowaku nante nainda…

En un relámpago, todos aquellos que Naruto estima y quiere aparecen rodeándolo, apoyándolo, dándole su cariño, como la familia que nunca tuvo.

this is the place to try

Aún mirando hacia el atardecer, Naruto eleva la cabeza. Se lo ve de frente, con una sonrisa radiante plasmada en su rostro, el haber pensado en ellos hizo que hasta lagrimas de dicha recorrieran sus mejillas.

Soshite bokura kitto

Sasuke encara el rostro de Naruto tirado en el suelo mientras llueve.

tsunaida te o

Pain, con los seis caminos del dolor detrás de él están en una montaña enfrente de Canterlot a punto de atacarlo.

Kesshite hanasanaide

Los rostros de Pain y de Naruto se encaran el uno contra el otro.

asu hekakeru

Naruto encara al que parece ser el verdadero Pain, pero su rostro es cubierto por una sombra por lo que no es posible ver más que su rinnegan encendido de purpura.

Let's sing loudly

Naruto se pone de pie, con una expresión determinada en la cara.

We are the one for the future

Naruto es rodeado por una energía verde, suponiendo ser energía natural. Sus ojos se vuelven dorados como el sol y sus ojos son rodeados por una coloración roja, mientras que detrás de él aparecen Jiraiya y Minato simbólicamente mostrándose sus progresos.

Soundtrack: Dragon Ball Kai OST III – Next Episode Preview (Wings of hear version)

Kakashi—. Pain, ¿qué demonios eres? No puedo atacarlo ni con ninjutsu, ni con taijutsu ni con ningún tipo de ataque, creo que si esto sigue así yo…

Discord—. ¡No digas tonterías, recuerda que Naruto confía en ti porque eres su sensei!

Kakashi—. Es cierto… yo soy su sensei, ¡mi nombre es Kakashi Hatake, el ninja que copia! Voy a luchar por aquellos que son importantes para mí, aún si tengo que morir, en el próximo capítulo de Naruto Tomodachi wa Mahō: ¡Hasta siempre, Kakashi Hatake!

Kakashi—. Obito, ha pasado mucho tiempo desde que soy tus ojos… es hora de que haga el sacrificio máximo… ¡Kamui!