Lamento la tardanza, no tengo vergüenza, jeje, pero aquí esta el nuevo capitulo, espero que lo disfruten mucho: reencuentro.
ADVERTENCIA: +18
LEASEE BAJO SU RESPONSABILIDAD
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CAPITULO 5 "De nuevo"
Mire el papel algo maltratado por décimo cuarta vez.
Suspire.
Si era la dirección, entonces ¿Que hacia aun en el auto?, cualquiera diría que tenia miedo. No. Un Uchiha nunca tiene miedo, ¿entonces? Es fácil, me dije a mi mismo nuevamente.
Sales del auto, caminas hacia la casa, y tocas es timbre, esperas, ella sale, y tratas de que te escuche, fácil, ¿no?
¿No?
Bien, inhalar y exhalar, ¡vamos, vamos!
¡Que idiota! Gruño.
Primer paso, salir del auto, bien, ahora camina hacia la casa, bien, ¡menos rápido!, tranquilo Sasuke, tranquilo, suelto otro suspiro, muy bien, ahora solo toca el timbre, no es difícil, solo, ¡Solo aprieta el maldito botón del timbre!, tranquilo, bien.
Suelto otro suspiro, muevo mi cabeza para enfriarme la mente. Miro con cuidado el lugar.
Por lo que se podía ver, ella tiene una linda casa, dos plantas, de un leve color crema, ventanales amplios, al parecer tiene cortinas color salmón, la puerta es de madera, ¿pino?, desde donde estoy puedo apreciar un pequeño mini jardín al frente, pasto verde y corto, varias rosas de castilla, son rosas, que irónico, y hay un camino decorado con piedras de rio blancas hacia la puerta, un pequeño portón de madera pintado de blanco, el timbre aun lado, lindo, hogareño.
Aprieto de nuevo el botón.
Ahora solo esperar, tranquilo, ¡tranquilízate Sasuke Uchiha! Me gruño de nuevo, enojado, frustrado y completamente intranquilo como jamás había estado antes en mi jodida vida.
Bien, ahora toca de nuevo, tal vez no escucho el timbre, tal vez esta dormida, si eso es, toca el timbre de nuevo, bien ahora solo espera.
Un minuto. Dos.
Tal vez no esta.
¿Y si no esta?, ¡ya basta!, que psicópata, ¿Qué es ese sonido?, ¡ah!, lo que me faltaba, un relámpago. Vuelvo a gruñir, maldiciendo mi mala suerte.
— ¿Sa-Sasuke?
Es su voz, esta detrás de mí. Justo detrás de mí. Es su dulce voz. Mi corazón se detiene un segundo. Me congelo completo, todo mi cuerpo, mi cerebro reproduce la voz nuevamente, y ahí están esos recuerdos, ella llamándome, susurrándome, gimiendo mi nombre. Solo mi nombre.
Apenas logro pasar saliva, bien, ahora date la vuelta, me ordeno, ¿querías verla no? Me digo mentalmente.
Lentamente volteo hacia aquel lugar, y ahí esta.
La sorpresa en su rostro suave y hermoso, fresco como una rosa.
No puedo evitarme el recorrerla, lleva unos jean azul marino ajustados, unos converse negros con rayas azules, y una blusa blanca de algodón. Tan sencilla como siempre, tan linda.
Su cabello esta atado en una improvisada media cola, y algunos mechones caen en su rostro, mientras el resto se distribuye en su espalda y pecho, esta mas largo ahora que la veo de cerca, cuando me fui le llegaba a los hombros, ahora cae hacia su cintura. Se ve precioso. Y quiero irremediablemente, tocarlo.
Sus ojos tan expresivos me escudriñan, vivos, llameantes. Noto algo de ¿felicidad? En su brillo, y no me abstuve de sonreír un poco por ello, pero también estaba llena de tristeza, confusión y dolor, enojo, lo cual no me gusta, yo fui quien causo esos sentimientos al fin y al cabo, yo soy el responsable, y seguro como el infierno que pagare por ello.
Lentamente me atrevo a acercarme, me había olvidado lo pequeña que es, aun así creo que creció un poco, pero sigo teniendo ventaja de unas dos cabezas sobre su corta estatura.
En el silencio nos fundimos en un juego de miradas, no se cuando o como pero ahora estoy mas cerca de ella, y ella igual camina un poco hacia mi, tan solo, quizá un metro, o medio apenas nos separa, ahora no puedo despegar mi mirada de la suya, tanto la extrañe y no me di cuenta de ello, siento entrañables ganas de reír como un niño y al mismo tiempo llorar como uno.
Un leve cosquilleo despierta en mis dedos, quiero tocarla, apreciar su piel, saborearla. De a poco me acerco un aliento más y bajo levemente mi cabeza para no perder sus ojos de los míos. Empiezo a encaminar mi mano suavemente hacia su cara, apenas y la siento en mis yemas, las deslizo con cuidado y levemente coloco toda mi palma en su sonrosada mejilla. Su piel tan suave, tan blanca.
Hago lo mismo con mi otro brazo, ella parece asustada, así que lo hago aun mas lento, no quiero que se vaya.
La observo con mas detalle, en sus bellos ojos comienzan a formarse lagrimas, no quería que sufriera, pero supongo que no todo podía ser tan fácil, ahora tampoco lo quiero, pero no evitare lo que sea que este sintiendo. Su frente retiene un ceño levemente fruncido, que con mi dedo índice trato de borrar y bajo nuevamente a su mejilla, me acerco a sus rosados labios, apenas y los rosamos suavemente, puedo escuchar un leve suspiro salir de su boca.
Frunzo mi propio ceño con ansias, ¿Cuántas veces había soñado con esto?
Suspiro y siento que por fin el aire regresa a mis pulmones después de dos años.
— Perdóname—susurro sobre sus labios.
Un leve sollozo me detiene en mi acercamiento, entre mis dedos y sus mejillas corrían ya lágrimas, calientes lágrimas.
Arrugo un poco mi frente y bajo la mirada avergonzado, con sumo cuidado suelto mi agarre de su rostro, supongo que por hoy es todo lo que obtendré, me avergüenzo de mi mismo, de mi cobardía, de lo que fui en aquel entonces, ahora ni siquiera puedo mirarla.
Debí suponer esto. Pero en mi desesperación por tenerla de frente, por ver sus ojos de nuevo…
Suspiro frustrado, y me alejo un paso de ella, pero justo antes de darme la vuelta un agarre en mi manga me hace detenerme.
Siento la esperanza anclarse a mi pecho ¿Será posible?
Vuelvo mi vista y en un rápido movimiento su pequeña palma recibe mi mejilla con fuerza, siento mi rostro arder, y no puedo hacer mas que sonreír con pesar ante el dolor, era menos de lo que esperaba, pero aun menos de lo que merezco.
— Sasuke…
Regreso mí vista hacia ella, y su pequeño cuerpo me sorprende abrazándose al mío, sus brazos me toman por la nuca con fuerza y su rostro se oculta en mi pecho, como tantas veces lo hizo antes, me tomo un tiempo en reaccionar, uno considerable, aun no proceso que ella me este abrazando, que su fragancia me este envolviendo. Pero sus sollozos me terminan de despabilar, tomo delicadamente su cintura entre mis brazos y la alzo levemente del suelo, para alcanzarla mejor.
La sostengo con fuerza entre mis brazos, cuanto tiempo espere esto, no tengo idea, igual antes me hubiese negado a la idea de extrañarla, Ojala pudiéramos estar siempre así, es mi pensamiento mas recurrente. Tal vez no me odie tanto como pensé, y me extraño igual que como yo a ella.
Oculto mi rostro en su cuello, llenándome de su peculiar aroma, la abrazo con aun mas fuerza casi temiendo hacerle daño y escucho su corazón rebotar a mil, igual que el mío, no puedo evitarme sonreír, cuanto tiempo estuve frustrado pensando en su rechazo.
La tengo de nuevo entre los brazos, pero… aun así siento que algo falla.
La regreso al suelo con cuidado y me aparto lo suficiente como para verle a los ojos, se nota tan triste, y me doy cuenta que no era por mi, como lo suponía. Tomo nuevamente sus mejillas entre mis manos para verla, me mira con sus hermosos ojos esmeraldas, toma mi mano y me encamina hacia dentro de su hogar, justo cuando empezaba a llover.
Las ligeras gotas frías, apenas rociándonos.
Cuando cierro la puerta detrás de ella, vuelve a abrazarme y empieza a sollozar fuerte, la aprieto contra mí en un intento vano de calmarla.
Me aparto de ella solo unos centímetros y con mis labios repaso sus mejillas hasta chocar con sus labios, los rozo con suavidad.
— Sakura, no entiendo, yo pensé…—comento dudosamente, me aparto para ver sus ojos, y pregunto — ¿Me perdonas?
— No —comenta solamente, bajo la mirada con el ceño fruncido.
— ¿Estas bien? — pregunto buscando su mirada, Sakura esta temblando cuando la tomo por los hombros, y empiezo a preocuparme.
Porque Sakura no tiembla a menos que yo lo provoque.
La abrazo y empiezo a recordar una vez que la trate muy mal. Mi mente vagando por ese recuerdo.
Ella no había ido a mi salón a verme un receso, en realidad yo nunca le dije que fuera. Y en realidad me enoje porque platicaba con un tipo, ella se enojo conmigo, me dijo que no me le acercara y que no le volviera a hablar, generalmente nuestras peleas duraban un día o dos y después fingíamos que nada paso, y aunque no me gustara yo generalmente era quien la buscaba, pero esa vez no la vi en dos semanas y cuando me veía cerca se alejaba o me ignoraba.
Había sido una pelea en grandes.
Y un día llego a mi casa.
Yo arrogantemente pensé que me extrañaba, pero cuando me abrazo y empezó a llorar con desesperación en mi pecho entendí que algo estaba mal, y aunque no se lo demostré me preocupe mucho por ella.
En ese entonces trataba de desechar cualquier sentimiento que pudiera surgir en mi, mas teniéndola cerca, aun así cuando me dijo que su padre la había tratado de golpear y descubrí algunos moretones en sus brazos no pude evitar enfurecerme, ella no me comentaba mucho, pero sabia por algunos rumores que siempre tenia problemas con su padre.
Supongo que en cuanto cumplió su mayoría de edad se fue de ahí. Pero yo no estuve con ella.
— ¿Qué pasa, Sakura?, dime…—dije limpiando sus lagrimas.
— Sasuke…
— Dime — murmure insistentemente lo más suave que pude.
Ella hipo — Pese a que me hiciste mucho daño…siempre me escuchabas, creo que fue lo que mas resentí de tu partida, me sentía tan sola…y…— comenzó a llorar de nuevo.
— Tranquila, ven— la tome de la mano y la lleve al sofá, me senté a su lado y la arrope entre mis brazos de nuevo — Se que te he hecho mucho daño, aun así, Sakura…en ese entonces era un inmaduro, lo que te dije…
— No digas nada, Sasuke, olvidémoslo por hoy…— me interrumpió.
— Pero yo quisiera…
— Por favor—volvió a interrumpirme alejándose de mí — Se que todo lo que me dijiste fue una mentira — comento mirándome, abrí los ojos con sorpresa, eso francamente no me lo esperaba, cuando quise preguntar como, continuo.
— Lo supe después, como dos meses después exactamente, no sabes como te odie… — sentí un nudo en mi garganta — Mucho…pero después, me percate de tu rostro inexpresivo cuando me lo dijiste, cuando me dijiste que solo habías jugado conmigo y que era como todas las otras —se detuvo un momento bajando la mirada— Ese mismo rostro lo ponías cuando me daba cuenta que me mirabas cuando estaba distraída, cuando despertaba entre tus brazos y me estabas observando o cuando me regalabas algo por que lo viste por ahí — esboce una pequeña sonrisa.
Si eso hacia yo, era esa clase de idiota. Cada vez que hacia eso después me reprochaba a mi mismo y me recordaba una y otra vez que solo estaba con ella por sexo. En efecto, esa clase de idiota.
— Me mentiste si, pero me mentiste en la mentira que me dijiste, y después me enoje conmigo misma, por que de alguna manera sabia que mentías, yo me reproche por quererte tanto y saber que un día te irías, porque para ti solo era un juego, y me enoje aun mas cuando me di cuenta que tal vez tu si me querías al menos un poco y yo había pasado todo el tiempo junto a ti, pensando en que solo era un juego y que yo era consiente del mismo y me dejaba utilizar por ti — sonrió un poco y bajo la mirada — ¿Te das cuenta Sasuke?, nos mentimos uno al otro y a nosotros mismos — así era, nos mentimos tanto que nos creímos nuestras propias mentiras.
— Fui un idiota, y sabes que fue lo peor —dije mirándola fijamente y conteste a su pregunta no realizada —Que no me di cuenta lo que sentía hasta hace unos días, cuando llegue y me percate de estas ganas que tenia de verte, de escucharte, de sentirte, e incluso cuando todo mundo me dijo el nombre y apellido de lo que sentía, no hice caso, y me dedique a pensar que solo me obsesione contigo —sonreí con pesar — Pero muy en el fondo lo sabia, se lo que quiero y te quiero a ti, y se lo que siento y jamás pensé decirlo, pero siento que te quiero, no sabes cuanto, y te necesito.
Una pequeña lágrima corrió por su mejilla, me acerque y con un beso pequeño me deshice de ella.
Me acerque lentamente hasta sus labios, temiendo su rechazo tome sus mejillas entre mis manos, y bese sus labios en un suave y lento roce, me detuve y abrí mis ojos, ella cerro los suyos al momento y se acerco a atrayéndome con sus manos en mi nuca para profundizar el beso, tome sus labios como jamás los había tomando, con cariño profundo. Quería, deseaba, necesitaba ahogarme en ella.
Y ella me respondió con el mismo ímpetu, nos deseábamos eso era mas que obvio para ambos, y era suficiente para mi, por hoy me olvidaría de todo lo demás y simplemente me dedicaría a ella.
Baje mis manos a su cintura y la atraje mas hacia mi, mordí suavemente su labio inferior provocando un suculento gemido, de esos que tanto extrañaba escuchar, en seguida metí mi palma debajo de su blusa deleitándome con la suavidad de la piel de su abdomen, mientras de su boca contra la mía, escapaban infinidad de suspiros.
Después de un rato, su lengua golpeteo mis labios y yo la deje entrar gustoso de su tacto, nos entrelazamos en un juego lleno de deseo y tentación mutuo, húmedo, caliente y crudo.
Me estremecí ligeramente cuando sus manos bajaron el cierre de mi chaqueta y me tocaron aun por encima de mi camisa blanca, la tome de las caderas y la hice sentarse encima mío, gimoteo un poco al sentir mi erección mientras yo me alejaba de sus labios para satisfacerme con su níveo cuello.
Gruñí contra su piel al sentir pequeños mordiscos en mi cuello, no me di cuenta cuando habíamos dejado el punto sin retorno y ahora no me importaba, solo quería hacerla mía, la necesitaba, la deseaba y ahora la tomaría sin dudar.
— Sasuke…—dejo morir un jadeo en mis labios cuando mi mano se metió por debajo de su sujetador.
Ella se apresuro a quitarme la chaqueta y la arrojo por ahí, sus manos tibias en mis hombros.
Bese sus labios inquieto a separarme de ellos, suaves y reconfortantes, tan dulces como un caramelo.
— Sabes a fresas… — murmure contra sus labios.
Quite su blusa con desesperación y me apure a recorrerla con la mirada, estaba tan hermosa, tan perfecta, me metí en su cuello nuevamente y comencé a bajar por su clavícula hacia sus pecho con impaciencia mientras ella comenzaba a arquearse de placer entre mis manos.
Olfatee su piel blanca, y el aroma exquisito que solo ella portaba me estremeció hasta la medula, mis manos en llamas contra su piel picaron reconfortantemente, mi piel también la extrañaba.
Me saque la camisa como pude con algo de su ayuda, y seguí besando su cuello echando algunas lamidas de vez en cuando, sus manos recorrían presurosas mi espalda desnuda y de sus labios salían las mas sensuales peticiones a seguir, que por supuesto no rechazaría aunque hubiese un incendio.
Pero nosotros ya éramos uno, un incendio ardiendo en llamas calientes y voraces.
Con cuidado baje el cierre de su pantalón, lentamente, degustando su cara llena de placer.
Mi mano se convirtió en un pervertido morón cuando se coló por dentro de su jean y su ropa interior, llegue hasta su zona íntima y me extasié con su muy húmeda intimidad, ella se pego a mí y tironeo de mis cabellos con desesperación, sabia que eso le gustaba.
— Tan húmeda… — susurre sintiendo sus pliegues íntimos.
Empecé a estimular su clítoris con insistencia mientras ella dejaba escapar gemidos cargados de placer, mordí su cuello con fuerza para después parar mi lengua por su piel enrojecida por las mordidas, sus gemidos aumentaron a medida que comenzaba un ir y venir con dos de mis dedos dentro de su tibieza, sus gemidos ahora eran tan fuertes que supuse algún vecino avisaría a la policía pero no me importo, valdría la pena ir a prisión.
— Sasuke Kun…
¡Oh! Como extrañaba sus gemidos. No dude en seguir con el juego, tanto había soñado con tenerla. Sus caderas comenzaron a menearse con insistencia a medida que aumentaba la velocidad, con sus uñas mordían mi espalda con desesperación, y su cuerpo se arqueaba unido al mío lleno del éxtasis del momento.
Dejo morir un ultimo jadeo en mi cuello cuando llego a la cúspide del orgasmo y sus jugos bañaron mi mano, la saque de su estrechez y lamí mis dedos degustando su sabor, húmedo, salado y delicioso como ella. Entre sus ojos, brillantes y llameantes esmeraldas en fuego, me miro hacerlo, ella vibro y mordió su labio con insistencia.
La abrace a mi, mientras dejaba cortos besos en su cuello y mejillas y ella se aferro mas fuerte, de un tirón quite su sostén del camino y en un solo movimiento la coloque en el mueble conmigo sobre ella, mire sus mejillas sonrojadas y sonreí para mi, pensé que este momento no llegaría nunca, ahora necesitaba poseerla, marcarla como mía, de nuevo, salvajemente, rápido, rudo.
Comencé a quitarme el cinturón y lo deje caer junto a las demás prendas en el suelo, seguí con mi pantalón para quedarme solo en bóxers, subí mi mirada para observarla morder su labio inferior, ella miraba jadeante mi retenida erección, que ya me estaba matando.
Decidí seguir con la tortura un poco mas, baje su pantalón de un tirón y volví a subir sobre ella, me aplaste contra sus pechos, erectos y suaves contra mi pecho, su húmeda intimidad contra mi bajo vientre provocándome aun mas. Moviéndose con placentera insistencia.
— Te deseo Sasuke — susurro junto a mis labios — Te quiero ahora.
— Y yo a ti, Sakura — gruñí contra los suyos.
Baje mis labios y comencé a estimular sus pechos con mi lengua repasando su aureola una y otra vez, en poco tiempo volvía a gemir deliciosamente, extasiándome aun mas. Baje mis labios a su abdomen y mordí ávidamente su piel dejando algunas marcas violáceas por donde pasaba, y subí de nuevo para morder vehemente sus labios. Ella me recibía con desesperación, tomando mis cabellos azabaches entre sus delicadas palmas, mientras nuestras lenguas retomaban su juego.
Sus manos bajaron por mi espalda provocando escalofríos a su paso y haciéndome jadear contra la piel de su desnuda clavícula, mis manos bajaron suavemente la última prenda que quedaba cubriendo la perfección de su cuerpo.
Sus piernas rodearon mi cintura apegando aun más su cuerpo, sentir su calidez de nuevo, después de tanto tiempo, me quebró, desde mi pecho reverbero un gruñido, mas como un bajo ronroneo, mi piel ardiendo, la suya quemándome, la ansiedad dañando mi garganta.
Me restregué insistente contra su intimidad y la escuche gimotear entre mis brazos, lloriqueando de deseo, no podía resistirme más, la necesitaba.
Sus manos me ganaron y bajaron mi ultima prenda hábilmente, me acomode entre sus piernas mejor e hice que me estrechara entre ellas nuevamente, sin perder tiempo me adentre en ella de un rápido y profundo movimiento, ella se ciño contra mi y lanzo un ahogado grito contra la piel de mi cuello, debía detenerme pero mi cuerpo no respondía muy bien a las ordenes de mi cerebro así que me sostuve con mis manos en sus caderas esperando a que estuviera lista, sentí mi cuerpo temblar de desesperación.
Busque su mirada, anhelante, suplicante, ella abrió sus ojos y la lujuria en ellos me quemo. Una trémula sonrisa apareció, sus dedos apretando el agarre en los músculos de mi espalda.
Mi cuerpo se movió, en un leve vaivén, una vez, y sus mejillas se colorearon fuertemente, se estrecho contra mi, caliente y mojada. Un quejido vibro en mi pecho, si no me controlaba definitivamente no duraría. La espié de nuevo, sus labios mordiéndose.
— Eres tan jodidamente pequeña…
Sonrió — Solo tu Sasuke, solo tú… eres el único.
Mi garganta se apretó, conteniendo el aliento. Ella era mía, siempre fue mía, me fui, regrese, y ella seguía siendo mía. La verdad me golpeo, solo yo la había tocado, y pese a todas mis experiencias con mujeres, sabia que solo ella me había tocado de verdad. Me había marcado como suyo desde el primer momento.
Bese suavemente sus labios esperando delirante, y de un momento a otro se restregó contra mi y yo no necesite mas y comencé a penetrarla fuerte, ya no podía contenerme, temía lastimarla mas, pero no podía controlar mis impulsos, ella gemía en mi oído y yo succionaba la piel de su cuello con insistencia, la penetraba cada vez mas rápido y profundo, sentía que podía seguir aun mas pero nuestros jugueteos previos ya nos habían preparado y ambos nos encontrábamos llegando al clímax unos minutos después.
En un ultimo grito de placer caí entre su pecho exhausto, los latidos de su corazón eran rápidos y su pecho subía y bajaba rápidamente, podía sentir su aliento moviendo algunos mechones de mi cabello, sabia que le costaba respirar mas que a mi, pues yo no le facilitaba el acceso de aire, así que después de unos instantes salí de ella y me levante recargando mi peso en el respaldo del sofá.
Caí en cuenta que no nos habíamos protegido, regrese mi mirada a su cuerpo, deleitándome con su desnudez, sus blancas y torneadas piernas, su sensual abdomen, la perfección de sus pechos, su cuello ahora lleno de mis marcas, sus labios semi abiertos algo hinchados con mis besos, sus mejillas ruborizadas y sus parpados ahora sellados.
Recaí en unas cuantas manchas en el color perla del sofá, sangre, eche mi cabeza hacia atrás en el respaldo del sofá aun respiraba agitado, necesitaba calmarme.
Regrese mi mirada al sentir un peculiar movimiento, relamí mis labios con insistencia al verla acercarse, y en un inesperado y sorpresivo movimiento colocarse sobre mi, de nuevo eche mi cabeza hacia atrás al sentirla restregarse sobre mi, mi erección regresando.
— Te hice daño y…
Me callo besando mis labios con insistencia y envolviendo su brazo en mi cuello, mientras con el otro estimulaba mi erección, comencé a jadear de placer nuevamente, y sin pensarlo dos veces la estreche contra mi cuerpo, nuestro cuerpos hacían un sutil sonido al chocar, estábamos envueltos en una leve capa de sudor, residíamos deseosos, queríamos mas uno del otro, y no nos detendríamos ahora.
Con su mano se penetro por si sola, causando que de mis labios saliera un gemido grave y audible, y sin detenerse comenzó con un vaivén desenfrenado la sostuve con mis manos en su espalda y comencé a morder con avidez su cuello, mientras sus caderas aumentaban el ritmo, la penetración era rápida y profunda, nuestros cuerpos comenzaron a chocar sin un ritmo fijo pero con tal desenfreno que no importaba, de sus labios salían fuertes gemidos y jadeos unidos a los míos, el movimiento se hizo aun mas rápido, tanto que el mueble parecía moverse a nuestro ritmo y cada vez estábamos mas cercanos al clímax, después de unos minutos mas ella se aferro a mi cuerpo y dejo caer su cabeza en mi hombro cuando me corrí dentro de ella una vez mas, sentí todo mi cuerpo tensarse, mi respiración era casi nula y mi corazón iba tan rápido que ya no lo escuchaba.
Nuestros cuerpos moviéndose contra si, a pesar de haber terminado. Deseosos, extrañándose.
Ella levanto su cabeza suavemente y atrapo mis labios en un tierno y entrecortado beso, tome entre mis manos sus cabellos para acercar mas nuestros rostros, estábamos cansados pero febriles de felicidad.
Me sentía completo una vez mas.
Con el ultimo atisbo de fuerza, la tome entre mis brazos y me levante con ella sobre mi, parecía dormida, lucia tan hermosa, las enormes pestañas haciendo figuras de sombras sobre sus mejillas sonrosadas.
Voltee mi mirada y vislumbre al final del pasillo unas escaleras supuse se trataba del segundo piso, y subí con ella en brazos.
A mi derecha me encontré con una puerta blanca con una flor de cerezo al centro, sonreí para mi, la abrí y me encamine dentro de la habitación en penumbras, la coloque en la cama matrimonial y cubrí su desnudez con las mantas, me acerque a su frente y deposite un beso en ella, soltó un suspiro, pequeño y dulce.
Me separe de ella solo un poco, pero sus brazos me rodearon nuevamente antes que me separara de la cama. Acercándome a ella.
— Quédate — me pidió en mi oído, a lo cual no me hice del rogar, abrí las mantas y me ubique a su lado, ella se abrazo a mi y escondió su perfil en mi pecho, la abrace deseando despertar mañana con ella, así, ambos desnudos, adoloridos de placer, y sobretodo juntos.
Entre el cansancio delicioso, me quede dormido.
Una cosa mas, les eh estado respondiendo a sus reviews, pero no estoy acostumbrada a Fanfiction, por lo que no tengo la menor idea de si lo estoy haciendo bien, si alguna alma caritativa, me dijera si lo hago bien, seria muy feliz. :)
Otra cosa, recomiendenme historia, please, ando hambrienta de lectura, ahora que tengo un tiempito libre de la escuela, y ya termine todos los libros que me faltaban, *suspiro* Les mando besos melosos, y les dejo la promesa de que pronto actualizare.
GM
