Capítulo 18
En el capítulo anterior:
-Soy la jefa de Brennan, puedo despedirte a ti, a Hodgins, a cualquiera de sus internos e inclusive a ella- dijo Cam un poco enojada
Ángela respiro profundo y se mantuvo cayada un par de minutos
-Necesito que hagas algo- Dijo Camille Saroyan mirando a Ángela a los ojos
Ángela vio a Camille, Hodgins y por ultimo a Sweets, finalmente se limitó a decir:
-¿Qué es lo que debo hacer?, Jefa
….
Lagrimas cubrían el rostro de una mujer, de una mujer sola, de una mujer racional ¿acaso era lo suficientemente racional para dejar de llorar? Ella tenía que hacer algo, tenía que decir algo. Las lágrimas salían y salían de sus lagrimales ya muy rojos, Temperance Brennan se consideraba a sí misma una mujer híper-racional, lo suficiente para permitirse a sí misma dejar de llorar, pero aun así lo hacía. Una capa protectora se había desprendido de aquella mujer, ella lo consideraba como su paraguas, esa capa la protegía de los sentimientos ¿pero qué había pasado con ese paraguas? Parecía haber desaparecido, aquellos sentimientos que había querido evitar se encontraban en ese momento brillado como diamantes en su interior, diamantes, en su corazón.
Booth estaba desesperado, no sabía porque Brennan le había pedido que fuera a su casa ¿Acaso le había sucedido algo a Temperance?, ella nunca lloraba, al menos de que fuera por algo grave, muy grave.
Seeley Booth llego al departamento de Temperance 22 minutos luego de que ella lo llamara, ya era tarde y llovía demasiado, desde hace años no llovía así
-Bones- Susurro Booth al darse cuenta que la puerta del departamento de Brennan estaba abierta
Booth entro sin siquiera tocar la puerta, al entrar se dio cuenta de que algo estaba pasando, el departamento estaba en penumbras, la única luz que había venia de una pequeña vela en la mesita de la sala de Brennan
-Bones- Susurro Booth otra vez.
No obtuvo respuesta
Booth se quedó de pie en la sala esperando que algo se moviera, esperando ver algo más que aquella terrible oscuridad.
-Bones- Volvió a susurrar
Nadie respondió
Booth continuo caminando, iba directo al cuarto de Brennan cuando escucho a alguien llorar, Brennan estaba cerca, la podía escuchar llorar
-Bones… soy Booth- dijo un Booth más que preocupado
Segundos más tarde Booth pudo notar como algo se acercaba rápidamente a él, pero Booth no reacciono. Era Brennan, ella le estaba abrazando fuertemente, Booth respondió a aquel abrazo y la acerco más a él, quería que ella se diera cuenta que él estaba ahí y que no se iba a ir.
-Estoy aquí Bones- dijo Booth y le dio un ligero beso en el cabello
-Booth yo…- dijo pero luego empezó a llorar aún mas
-Shh… cálmate, luego me cuentas todo- dijo Booth y la guio en sus brazos hasta el sofá de la sala en donde se sentó y continuo abrazando a Brennan mientras ella estaba sentada sobre su regazo
Pasaron segundos, minutos, horas y aún estaban de la misma forma, el la abrazaba fuerte y la acariciaba quería que Brennan se tranquilizara pero a pesar de que ya había parado de llorar seguía sin hablar y temblaba, temblaba como si hiciera un frio increíble, pero la verdad es que ella temblaba de miedo.
-Booth…- dijo ya más calmada
-Dime Bren- dijo Booth aun acariciándola
-¿Puedes dormir conmigo esta noche?- pregunto Brennan como una niña de cinco años a la que le asustaba la oscuridad
Booth sonrió levemente y le dijo – Bren… ya no es de noche-
Temperance se dio la vuelta para ver hacia la ventana y comprobó lo que él decía, el sol estaba empezando a salir, ya eran aproximadamente las cinco de la mañana.
-¿Podrías dormir conmigo hasta las 7?- pregunto ella.
Booth asintió aun sabiendo que si dormía con ella hasta las 7 iba a llegar tarde al trabajo, pero en realidad lo que le importaba era hacerla feliz. La tomo en sus brazos y la llevo hasta la cama, se acostó en ella y abrazo a Brennan quien segundos más tarde ya estaba dormida.
-Te amo Bones- susurro Booth aun sabiendo que ella no le iba a escuchar.
Horas más tarde Booth y Brennan se encontraban camino al Royal Diner, eran las 8 de la mañana, ambos iban tarde al trabajo pero eso no le importo a Booth, mucho menos a Brennan.
-¿Qué van a pedir?- pregunto la mesera del Royal Diner
-Dos cafés con azúcar y un pastel de manzana- dijo Booth a la mesera
- De inmediato - dijo esta y se fue
-Booth, vamos tarde al trabajo- dijo Brennan viendo su reloj
-Había mucho tráfico, un choque en el semáforo de la esquina, el auto no encendía… no se cual escusa usar ¿tu si?- dijo Booth dando algunas escusas falsas
-Me quede dormida- dijo Brennan siendo sincera
-Que original- dijo Booth tomando un sorbo del café que le acababa de pasar la mesera
-Tengo algo que decirte Booth- dijo Brennan tomando del suyo
-Lo sé, ¿Qué es?- dijo Booth esta vez agarrando un poco de su pastel
-No te lo diré aquí, hay mucha gente- dijo Brennan volteado a ver hacia donde habían dos internos del Jeffersonian, de lejos parecían ser Fisher y Wendell
-¿Me vas a pedir que salgamos?- dijo un Booth ilusionado
-No, No- negó rápidamente Brennan
-Bien, queda claro que no quieres- dijo Booth cambiando drásticamente su estado de ánimo.
-¿A las 12 en mi oficina?- pregunto ella
-Bien- dijo Booth y se levantó rápidamente- me tengo que ir- dijo y paso al lado de Brennan para salir pero ella le agarro la mano para detenerlo
-No te enojes, no aun- dijo y lo soltó
-No estoy enojado, tampoco lo estaré- dijo y se marchó sin ni siquiera decir adiós
-Adiós Booth- musito Brennan segundos después, ya había comenzado a estar triste otra vez.
El día estaba pasando lentamente, Brennan había llegado demasiado tarde al Jeffersonian, eran las 9 de la mañana cuando llego y a la primera en ver fue a su jefa, Cam.
-Buen día, doctora Brennan- dijo la morena con una gran sonrisa de complicidad
-No tienen nada de buenos- dijo y esquivo a su jefa pero esta grito ya desde lejos
-Son normas de cortesía doctora, aunque no sean buenos…- dijo Cam
-No son buenos- afirmo ella desde lejos pero Cam no la escucho
Brennan entro en su oficina, iba a ordenar algunas cosas del caso anterior.
Mientras tanto en la plataforma ya se encontraba Cam junto a Hodgins y el siempre optimista Mentira Fisher
-¿Qué eran esos gritos de normas de cortesía?- dijo un Hodgins muy curioso
-Le dije "Buen día" a la doctora Brennan y ella contesto que no tenía nada de eso- dijo Camille
-Concuerdo con la Doctora B- dijo Fisher
-Si yo fuera ella diría lo mismo- dijo Hodgins
-No lo harías- dijo Cam
-Con lo de la apuesta si lo haría- dijo Jack
-¿Apuesta?- dijo un Fisher curioso
-Nada- dijo Cam negando "la apuesta" a Fisher
-Una gran apuesta que hicieron Cam y Sweets- dijo Hodgins contándole a Fisher
-¿De qué va esa apuesta?- pregunto el pasante ahora más que curioso
-No puedes andar divulgándole eso a nadie- dijo Cam regañando a Jack
-¿O qué? ¿Me amenazaras?- pregunto Hodgins enfrentando
-Lo haría, si- afirmo una Camille Saroyan con aires de jefa
-Cam y Sweets le hicieron apostar a Brennan y a Booth para ver si terminaban juntos- dijo Jack rápidamente
-50 dólares a que termina en tragedia- dijo Fisher
-20 dólares a que terminan juntos- dijo Wendell acercándose a la plataforma
-Esto no lo debe saber Brennan- dijo Camille algo alterada
-Ni Booth, si se entera nos mata a todos- dijo Jack
-Trato- dijeron los dos pasantes
A pocos metros de ahí estaba Ángela Montenegro sentada en un sofá de su oficina, pensaba en lo que le había pedido su jefa, pensaba en lo que tenía que hacer, Brennan jamás le perdonaría aquello, jamás confiaría en ella, ¿sacrificaría su puesto en el Jeffersonian por su amiga?, ella le había dado el puesto ahí, por otra parte estaba las consecuencias de aquello, ¿su mejor amiga la perdonaría?, ¿qué pasaría con la gran apuesta?, ¿al final terminarían juntos? Ángela estaba repleta de dudas, estaba tan distraída que ni siquiera se percató que Brennan estaba justo enfrente de ella buscando ayuda, buscando a su amiga
-Brennan… disculpa, no te había visto- dijo Ángela poniéndose de pie y acercándose a Brennan
-Tranquila, estabas distraída- dijo ella
-¿Quieres decirme algo?- pregunto la artista tocando el hombro de su amiga
Brennan asintió y una lagrima cayo de su mejilla.
Era el momento de decidir.
-¿Es sobre Booth?- pregunto Ángela
Brennan asintió nuevamente
Ángela le dio la espalda a su amiga, tanto literalmente como metafóricamente
-No te puedo ayudar
-¿Qué?
-Que no te voy a ayudar en nada que tenga que ver con el
-¿Por qué?
-Por la apuesta, Brennan… sabes que si me dices algo sobre Booth le diré a Cam… ella te despedirá, estoy segura, no quiero que me cuentes más nada, no quiero que me digas "Booth y yo esto", "Booth aquello", "estoy pensando que él y yo…", "Booth me hizo esto", "Le diré a Booth aquello", no quiero nada de eso, ¿lo entiendes?
-Lo entiendo
Ángela no pudo evitar voltear a ver a su amiga
-No te diré más nada, lo siento- dijo y se marcho
-Yo lo siento más, amiga- dijo pero ya era demasiado tarde Temperance ya se encontraba lejos, lo suficiente como para ser incapaz de escucharla
Las heridas comenzaban a crecer cada vez más.
….
Luego de aquello el tiempo se había pasado rápido, tanto para Brennan en el Jeffersonian como para Booth en el FBI. Ya eran las 12 de la tarde cuando Booth atravesó las puertas del Jeffersonian en busca de la mujer que amaba, en busca de Bones, Booth camino hasta la plataforma y observo toda el área en busca de Bones pero ella no se encontraba ahí, en la plataforma estaba Camille quien se notaba algo enojada y Ángela que tenía una carada de tristeza mezclada con odio.
-¿Han visto a Bones?- pregunto Booth a ambas mujeres
Ángela miro a Cam en el momento que separaba sus labios para decir algo pero fue Camille quien hablo
-Debe estar en su oficina, ha estado todo el día ahí
-Bien- dijo Booth y dio la vuelta para ir camino a la oficina
-Pero cuidado, esta… enojada- dijo Cam quien luego miro a Ángela
Booth se marchó y Ángela continuo viendo a Cam con una mirada asesina, con una mirada que parecía decir "todo esto es culpa tuya"
El agente entro en la oficina de Temperance sin siquiera tocar o hacer ruido, lo cual hizo que Brennan no se diera cuenta de que había entrado, cuando lo vio se asustó un poco, ella estaba llorando así que al verlo empezó a secarse las lágrimas lo más rápido que pudo
-¿llorabas?- susurro un Booth asustado
-No solo… ¿a qué vienes? - dijo Brennan tratando de evitar las preguntas
-Me dijiste que íbamos a hablar a las 12, aquí me tienes, ¿Por qué llorabas?- dijo Booth
-Si es cierto, tenemos que hablar Booth, yo… yo no quiero…- decía al mismo tiempo que trataba de que las lágrimas no volvieran a salir
-¿No quieres que?- pregunto está acercándose a ella para enlazar sus manos con las de la mujer a la que tanto amaba
-Booth yo no quiero que…- dijo ella pero arranco a llorar, era inevitable dejar de hacerlo
Booth abrazo a Brennan por un momento y cuando ella dejo de llorar, él se separó un poco para secar las lágrimas que corrían de las mejillas de ella.
Brennan lo miro a los ojos, tenía que terminar con ese dolor que estaba rompiendo sus huesos, o mejor dicho, su corazón.
-Booth, tenemos que terminar- dijo alejándose un poco de el
-¿Terminar qué?- dijo un Booth confundido
-¡Terminar esto!, terminar lo de los besos, las carisias, los susurros en el oído, los desayunos, el sexo, ¡Terminar eso Booth!- dijo Brennan alterada, estaba hablando un poco alto pero aun así solo ellos dos podían escuchar lo que estaba pasando en aquella oficina
-¿Por qué?- musito un Booth dolido, tan dolido como si le hubieran golpeado un grupo completo de jugadores de hockey profesional y luego disparado tres veces
-Porque no es real- dijo ella
-¿A qué te refieres con que no es real?- dijo Booth esta vez confundido
-Sabes a que me refiero, no quiero que vuelvas a tratarme como si fueras mi pareja, como si fuéramos algo más que compañeros de trabajo- dijo Brennan quien se alejó un poco más de el
-¿Por qué?- dijo el -¿A que le temes?- dijo Booth acercándose más a ella, se reusaba a acabar con eso tan hermoso que llevaba con ella
-¡No le temo a nada!- mintió ella aumentando la voz
-¿Entonces por qué quieres acabar con esto?- dijo Booth con el mismo tono
-¡Porque no siento lo mismo que tu sientes por mí!- dijo ella y exhalo como si hubiera contenido la respiración durante mucho tiempo
Booth estaba enojado, en realidad demasiado, quería demostrarle a ella que si sentía lo mismo que él, ella tenía que sentir lo mismo como para disfrutar tanto como sabía que lo hacia ella cuando estaba junto a él.
-Si lo sientes- susurro y se fue, se fue sin despedirse, si esperar una respuesta
-Claro que lo siento- dijo ella pero era demasiado tarde, ya Booth se había marchado
Por otro lado en la mente de Booth retumbaba "Voy a demostrarte que si sientes lo mismo", tenía que hacerlo, tenía que demostrárselo.
