SOLAMENTE MIA
ADVERTENCIA: Leer bajo su propia responsabilidad, ya que durante el desarrollo de esta historia tendrá contenido sexual, violaciones, abuso de drogas e incluso temas sobre suicidio entre otras cosas. Si por algún motivo mi historia les ofende, por favor no continúen leyéndola. Por su atención y comprensión, gracias.
Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a la ya conocida escritora S. Meyer, la historia es mía.
Summary: Isabella Swan nunca pensó que sería la obsesión de Edward Cullen, ¿quién se fijaría en alguien como ella?, y además que la tenga amenazada con herir a su padre o a su hermana, que son las únicas personas que tiene en el mundo. ¿Porque Edward se aferra a tener a Isabella sin importar que ella lo odie por el resto de su vida?
- ¡Tú eres mía, y jamás me dejaras!
Esas simples palabras Edward Cullen empezaría con su tortura.
CAPITULO ONCE
*************** Alice Swan ***************
La vi, estaba sentada en una banca mirando hacia el suelo, traía el cabello suelto y no se le veía la cara pero aun así la reconocí, corrí hacia ella.
-Bella ¿Dónde estabas? -al parecer la espante, cuando logre verla a la cara, por dios, su cara tenía moretones, no sabía que decir.
-Alice, hay que sacar todo el dinero e irnos rápido, no estamos seguras- dijo mientas me jalaba del brazo.
-Tomemos un taxi para ir a un cajero en el centro, de ahí tomaremos otro para ir a la central de autobuses- dijo muy seria, pero no dije nada, yo creo que ella tenía todo planeado.
-Ok vámonos ya- dije mientras le hice la seña a un taxi que vi pasar, nos vio y se detuvo y corrimos para subirnos.
Le di mi chamarra para que se tapara con el gorro ya que ella se sentía incomoda de que alguien pudiera verla, ella solo me abrazo mi brazo mientras íbamos en camino.
Una vez en el cajero y sacamos todo el dinero que teníamos guardado, Bella lo guardo en su bolso junto con el calcetín, ya que si lo guardaba yo seguramente lo perdería y más si mi monedero era un calcetín, no quería correr el riesgo.
Ya estando en la central de autobuses decidí hablarle.
-Bella, a donde vamos- le dije en voz baja.
-A casa- y giro a verme, le sonreí.
Entonces iríamos con mi papa, esto era muy serio.
Una vez adentro del autobús, ella estaba sentada viendo por la ventana, el autobús empezaba a moverse, así que no aguante más, rompí en llanto, desde que la vi con la cara golpeada quise llorar, sabía que algo malo le había pasado, pero tenía tanto miedo de saberlo.
Ella giro a verme, estaba llorando.
La abrace, lloramos por un rato, cuando por fin logramos calmarnos, ella decidió hablar.
-Alice, Edward…- no logro terminar, empezó a llorar de nuevo.
- Shh, tranquila hermana, dime que paso- me miró fijamente, aun salían lágrimas de sus ojos cuando la escuche decir.
- Alice, Edward me violo. - oh por dios, no no no, yo estaba en shock
-Bella, por dios, ese maldito, te hizo esto también- dije tocando suavemente su mejilla
-si- dijo llorando
Contuvo el llanto, se limpió las lágrimas que habían quedado en su rostro, cuando logro tranquilizarse suspiro y entonces se acomodó mejor en el asiento, entonces sabía que empezaría a contarme lo que paso…
-Me encontré a Jacob afuera de la empresa, lo salude y platicamos un poco, ya que se me hacía tarde, cuando llegue a la oficina, pensé que él no había llegado, ya que la oficina estaba a obscuras, de la nada salió y me tomo del brazo- me enseño un moretón en su brazo
-Después me pregunto quién era el, Alice, parecía un psicópata, le dije que era un amigo, supongo que no me creyó, ya que después me beso como un desesperado, me dijo algo de ya no aguantaba más, que ahora iba a ser suya- no lo podía creer, ese Edward es un maldito.
-Le dije que quería mi renuncia y se puso más loco, me amenazó con hacerte daño a ti o a papa, después me desmaye, y desperté en un cuarto, supongo que era un hotel, pensé que estarías como loca buscándome, pero me dijo que su Hermano Jasper ya se había encargado de ti, dios pensé que te habían hecho algo, me explico que estabas bien por el momento, ósea pensaba mandarte hacer algo con su hermano si es que yo me oponía.- no sabía que decir.
-Después de eso, todo paso tan rápido, él se abalanzo sobre mí, lo único que me mantuvo cuerda, eras tú y mi papa, cuando el termino, no pude hacer nada más que dormirme para recuperar fuerzas, cuando desperté el seguía aun dormido, aproveché para quitarle la pila, tal vez así me daría tiempo de poder salir corriendo y avisarte sin que el llamara a su hermano y te hiciera algo. -
-Oh Bella lo siento mucho, nunca pensé que esto llegaría a pasar, esos dos son unos enfermos- me tape la boca rápidamente
-Bella, si no me hubieras llamado, entonces yo también…- me interrumpió
-Si Alice, pero lo bueno que no fue así- La abrace simplemente no daba crédito de lo que había pasado.
Mi hermana se sacrificó por nosotros dos, y si ella no hubiera actuado rápidamente, me habría pasado lo mismo que ella.
Jamás les perdonare lo que le hicieron a mi hermana y si llegara a verlos de nuevo les aria pagar cada lagrima que mi hermana lloro y por todo el sufrimiento que le hicieron, desde bella empezó a contar la historia, sabía que algo había cambiado dentro de ella y todo por culpa de esos malditos.
